Capítulo 5

Un sonido de tambores los termino despertando, era el palacio anunciando la derrota del emperador para anunciar el cambio de los mongoles, toda la ciudad sabia de esto, TalTal abrió primero los ojos y descubrió que aun tenía a Seung Nyang dormida en su pecho, la miro por un instante hasta que Seung Nyang se despertó.

-Los tambores anuncian nuestra partida, debemos de seguir avanzado- respondió TalTal, pero Seung Nyang no menciono palabra

El maquillaje se le había difuminado por completo tras la lluvia, ya no tenía frio y se sorprendió de haberse despertado junto a su maestro, pero él no pareció molestarse, Seung Nyang volteo a ver la cara de su maestro y TalTal le devolvió la mirada, Seung Nyang se sintió completamente acurrucada por él, fueron unos instantes antes de que se levantara, pero pudo ver en la mirada de su maestro un poco más de ternura con la que normalmente la miraba, aquello la hizo sentir cálida y apoyada.

Sabía que el había regresado para salvarla y recordó de sus heridas, se levantó de su regazo y menciono.

-Maestro, ¿se encuentra mejor de sus heridas? -

TalTal no mostró ninguna mirada incomoda, solo se limitó a sonreírle.

-Me siento mejor, aunque no se recuperaran en un día, aun así, tenemos que seguir avanzado.

Seung Nyang entendió lo que quería decir

-Déjeme revisarlo- comento Seung Nyang

TalTal se recargo un poco más en la pared y descubrió su pecho, con la luz de la mañana, Seung Nyang pudo ver con claridad la dimensión de sus heridas, había sido lastimado, pero no eran de gravedad, confiaba en que se recuperara pronto.

Seung Nyang aparto un poco más la túnica superior de su maestro, se dio cuenta de que nunca lo había visto en esa posición antes y su musculatura le pareció de lo más atractiva hasta donde recordaba.

Descubrió con cuidado algunos vendajes y Seung Nyang noto que las heridas de TalTal se estaban recuperando favorablemente, era un hombre fuerte, lo admiraba por su fortaleza y determinación que dedicaba en su vida.

Seung Nyang volvió a colocar las vendas en su sitio tras haberlo limpiado y mientras enrollaba un vendaje alrededor del pecho de su maestro se resbalo un poco por el catre inestable en el piso, estaba tan cerca de su maestro y su corazón empezó a palpitarle de forma muy acelerada.

TalTal se encontraba atónito por la situación, pero había perdido el control de sí mismo desde que Seung Nyang lo comenzó a poner las vendas, al caer en su pecho sintió la necesidad de acercarse más a ella y la tomo por el rostro, no consideraba que Seung Nyang tuviera algún interés en el puesto la pérdida de su alteza, pero aun así la tomo por el rostro para poder ver su mirada más detenidamente

Seung Nyang se apartó un poco de él, el corazón le latía fuertemente y tenía que TalTal se enterara de esto, se levantó rápidamente y busco sus ropas al otro lado de la cabaña, TalTal se volvió a colocar su túnica y su armadura procurando no verla para darle su espacio.

Ya vestidos, salieron de la cabaña con prisa, aún era temprano pero el ejército mongol aún seguía cerca del palacio, salieron con la mayor cautela en dirección al pueblo donde Seung Nyang había ordenado a los sirvientes más cercanos que se reunieran.

Al cabo de caminar un rato lograron visualizar el pueblo en la distancia, sabían que si se acercaban serian detenidos por el ejército enemigo, la tendencia era bordear el bosque para llegar a su destino, ya que Seung Nyang había ordenado que se reunieran en las afueras, se centraron más al interior del bosque.

Al cabo de distinguir en la distancia una gran roca, Seung Nyang indico que era ahí en donde se reunía su gente, había mandado previamente exploradores a encontrar un lugar seguro y habían encontrado aquel sitio en una breve distracción, por lo que era fácil pasar de largo por el sitio, se internaron en la cueva oculta y Seung Nyang pudo encontrarse con pocos criados y sirvientes que lograron huir del palacio

A todos aquellos criados que decidieron no seguirlos, Seung Nyang les dio la libertad de marcharse y mezclarse con la gente del pueblo, ya con un grupo reducido entre los que figuraban sus sirvientes más cercanos Seung Nyang les dio indicaciones para que se infiltraran y mezclaran en el pueblo, buscaran un nuevo refugio y una nueva forma de encontrar un camino oculto hacia el palacio, ese pequeño grupo marcho para encontrar su objetivo.

Tanto _ como _ se quedaron en la cueva con Seung Nyang

Como sus más allegados sirvientes, decidieron establecer un pequeño campamento ahí mientras los demás criados encontraban un mejor refugio, _ salió a explorar en los alrededores y _ salió a buscar más yerbas que ayudaran en la recuperación de TalTal, así, ellos se quedaron solos en la cueva.

-Este lugar se encuentra bastante oculto entre las sombras- afirmo TalTal

-Mande a los sirvientes a encontrar lugares ocultos desde hace tiempo- respondió Seung Nyang

TalTal afirmo con la cabeza resultándole interesante como Seung Nyang se las había arreglado para tener a nuevos sitios en donde escapar, le agradaba mucho el gran nivel de preparación que manejaba Seung Nyang en sus asuntos, pero esta pequeña victoria no vera recompensada en los ojos de Seung Nyang tras el fallecimiento de su majestad, pero en su lugar vio una pequeña sonrisa de Seung Nyang tras ver la sonrisa en los labios del príncipe heredero, reclamarían invasión posteriormente.

- ¿Cómo piensa retomar el trono? - mencionaba TalTal mientras se reclinaba en una esquina para poder descansar un poco sus heridas y quitarse su armadura

-Mande un mensajero para pedir ayuda al reino de Goryeo- decía Seung Nyang sin aparatar la mirada del príncipe heredero.

- ¿El rey le ha concedido su gracia? - se sorprendió un poco TalTal al entender que se trataba del padre de Wang Yoo que había retomado el trono provisionalmente tras la muerte de su hijo quedándose sin un heredero oficial puesto que su hijo había fallecido, sabia TalTal que las luchas por el poder en Goryeo podrían incrementar tras la invasión a la misma Yuan e incluso podrían llegar a aliarse con el imperio mongol.

-Realmente tenemos mucha esperanza de que el reino de Goryeo nos pueda ayudar, pero no será en gran medida- Respondió Seung Nyang sin muchos ánimos ya que sabía que la muerte de Wang Yoo había dejado al rey en a mayor de las penas y a ella con una deuda impagable.

Historia en proceso, si tienes alguna sugerencia de como continuar con la historia házmelo saber :)

Gracias por leer