Empress Ki – Regresaré por ti
Capítulo 1
El anuncio de la muerte de TalTal había llegado de forma estrepitosa a los oídos de Seung Nyang, ¿Cómo era posible? Había miles de cosas que pasaron por su cabeza menos que su maestro pudiera morir en batalla, él era tan fuerte, valiente e inteligente que no parecía ser propio de él, pero las palabras de su eunuco no eran mentira, TalTal había muerto en batalla.
Paseando por los pasillos del palacio, recordaba cada escena que había tenido con él, cada consejo que le había dicho y como la había apoyado para llegarse a convertir en la emperatriz que ahora es, no había podido sin él, su inteligencia la había salvado muchas veces de grande problemas y discordias en el campo de batalla que representaba el palacio y si bien alguna vez habían sido enemigos, las cosas se solucionaron con el tiempo,
TalTal no tenía familia, el primer ministro no había formado pareja y mucho menos esposa, siempre tan concentrado en su trabajo y al servicio de Yuan, que no se había tomado la molestia de conseguir algo de felicidad para él, Seung Nyang sabía que desde la muerte de su tío, el mundo y la soledad se habían vuelto contra TalTal, su acción heroica de matar a Bayan había sido coronada ampliamente y ascendida de rango hasta llegar a ser primer ministro como se lo merecía pero para TalTal era básicamente quedarse sin su más grande guía y mentor.
Habiendo eliminado a todos sus enemigos, Seung Nyang había logrado obtener la más grande de las coronaciones, un título que le había costado desde que se decidió a volverse con alguien con demasiado poder, tal poder había logrado acabar con la vida de sus enemigos uno a uno hasta solo dejar una paz relativa en el palacio, habiendo acabado así con Bayan Khutugh, y el mismo Bayan, habiendo desplazado a los parientes cercanos de TalTal, este no tendría familiares que rindieran honor en su tumba y habría de erguirle una en su honor, pero por el momento había que concentrarse en la invasión mongólica que se avecinaba, se detuvo frente a las puertas del palacio del emperador.
Ta Hwan se encontraba en la cama, con el dolor insoportable que lo avecinaba, aún continuaba luchando por su vida, pero sabía Seung Nyang que no tenía mucho tiempo más, decirle la verdad solo lo había de dejar completamente desconsolado, no tendría caso decírselo, era mejor apoyarlo en sus últimos momentos de vida y que pudiera irse en paz, el médico le había comentado que estaba sorprendido de que el veneno no lo hubiera matado antes pues la dosis que le habían dado era suficiente como para yacer muerto hacia dos semanas antes, pero Seung Nyang sabía que Ta Hwan solo se aferraba a la última esperanza de victoria, una victoria que nunca llegaría tras la derrota de TalTal, pero que no sabría nunca, lo sentó en su regazo y lo acurruco sobre sus piernas, como hacía tiempo para limpiarle los oídos, se quedó con el hasta la noche, en donde al saber el triunfo de su victoria decidió al fin dormirse en paz.
Seung Nyang sabía que no quedaba mucho tiempo para escapar, había preparado a todo el palacio para que lo abandonaran desde que escuchó la noticia, su eunuco había hecho bien el trabajo de desalojo, al salir de la habitación del emperador con lágrimas en sus ojos ya casi no quedaba nadie, los guardias del palacio aun lograban resistir la invasión pero sabía Seung Nyang Que no tendría mucho tiempo para huir, decidió escapar hacia su palacio, donde habría mandado a construir desde hace tiempo un pasadizo secreto por si esta situación se presentaba en algún momento, ya había logrado desalojar a la mayoría y solo quedaban los guardias en el camino, la pelea se escuchaba a lo lejos y sabia Seung Nyang que tenía que apurar el paso, justo antes de llegar a su palacio, termino encontrándose con el ejército rebelde, estos se encontraban comandados por el general Hyun Kwan.
