Los juegos de Akane

El verano ha llegado, los jardines de las casas de Japón se llenan del sonido de las cigarras, el maldito calor por la noche se vuelve insoportable. En el dojo de los Tendo Akane, intenta conciliar el sueño, su sudor moja las sábanas pero en vano trata de encontrar una postura que la libre del terrible calor, se gira hacia la izquierda y después hacia la derecha, retira las sábanas que la cubren, pero todo es en vano.

Para su desgracia, necesita descansar muy bien pues mañana tendrá que pelear una vez más, por su honor y el de su familia. Y por Ranma, ese baka que en sus momentos más débiles, ella no puede evitar quererle. Quizá a él le pase lo mismo, pero son tan pocos esos momentos.

El insoportable calor le hace abandonar todo pudor y levantándose lentamente se dirige hacia la puerta del cuarto, la aseguró poniendo el pestillo y una vez hecho esto. Abre la ventana de su habitación completamente, retira las sábanas de la cama y comienza a quitarse el pijama. Primero abre su camisón con estampado de ositos y lo avienta al cesto de la ropa sucia.

Se quita el sostén y sus pechos libres parecen más blancos que nunca bajo los rayos de luna que entran por su ventana. Le han crecido en estos últimos años, ahora es copa C y aunque sus pechos no comparten el tamaño o la exuberancia de los atributos de Ranma cuando es chica, son igualmente adorables, coronados por un par de rosados pezones, puntiagudos y pequeñitos.

En seguida se despoja de su pijama y deja ver unas braguitas blancas que le parecen un poco infantiles. Poco a poco estas también son retiradas. Una leve brisa nocturna acaricia su cuerpo desnudo y lentamente vuelve a la cama para dormir.

El roce de la cubierta de su cama, con su cuerpo desnudo, la hace estremecer levemente. Se gira en la cama hasta quedar acostada sobre su pecho y nota cómo sus pezones están siendo aplastados sobre el colchón. Más abajo siente como se despierta su zona secreta. Cerrando los ojos suspira levemente, mientras frota su cuerpo desnudo contra las sábanas.

Los movimientos hacen notar entre sus piernas una humedad distinta a la de su sudor y desliza un brazo hacia aquel lugar. Lentamente posa su mano sobre su vagina y aunque no suele hacer ese tipo de cosas. En este momento el calor, su desnudez y el roce de su cuerpo con las sábanas, crean la situación perfecta.

Lentamente sus dedos comienzan a frotar sus labios vaginales, mientras cierra los ojos y comienza a respirar con intensidad. Pronto encuentra su clítoris, que se ha puesto duro debido a sus atenciones. Sus dedos se enroscan en los pocos vellos que tiene, a la vez que realizan hábiles movimientos circulares a lo largo de los labios vaginales y el botoncito que los corona.

Nota como sus pezones se han endurecido contra la cama y una extensa dosis de fluidos empieza a fluir de su vagina mientras continúa explorando y como de por sorpresa, su dedo índice se introduce levemente en su chorreante cuevita.

Los jadeo comienzan a surgir de sus labios, Aaaaahhhhh!!!!! Mmmmmm!!!! mientras sus dedos se mueven como una lasciva araña blanca por toda la superficie de su vagina. Con su otra mano comienza a acariciarse los pechos, que se agitan al ritmo de sus prohibidos juegos. Sus fluidos comienzan a inundar su mano, pero Akane prosigue su implacable tarea, ahora ya son dos y de repente tres los dedos introducidos en su húmeda vagina.

Mientras que su otra mano agarra, estruja, acaricia y pellizca los pezones de sus preciosas tetas. En su frenesí una y otra vez repite la misma tremenda imagen en su cerebro. La de aquel día lluvioso en el que a su casa llegaron una chica pelirroja y un panda. Ese momento en el que ella entró a su baño dispuesta a darse un baño después de su entrenamiento para encontrar en su lugar a un chico desnudo en la bañera. Ése chico que, no puede olvidarlo, tiene un cuerpo muy bien formado, su cara atractiva y el pene más hermoso que jamás hubiera visto, que le hacen soñar.

Ranma, Ranma, Ranma y su hermoso pene. La imagen se repite una y otra vez en su mente mientras ella aumenta el ritmo de sus dedos hasta niveles frenéticos. Ya no se recata y sus gemidos Aaaahhhhh!!!!! Aaaahhhh!!!!! se pueden oír por todo el pasillo. Mientras continúa pensando en chupar, morder, sentir ese pene.

Piensa que si Ranma no fuese tan estúpido, ella seria la mujer más feliz de la tierra junto a él. Recuerda aquella vez, cuando se masturbo en la madrugada fueron un par de horas de frenesí y locura que al día siguiente se transforman en unas grandes ojeras y en el objeto de las burlas de Ranma.

Finalmente no puede más y con 3 dedos metidos en su intimidad estalla con un grito. Las olas del orgasmo invaden su cuerpo, durante varios segundos no para de temblar y sentir placer. La cama está más empapada que nunca de sudor y otros líquidos. Ella lentamente se da la vuelta, con una mano se toca suavemente sus tetas y la otra llena de sus fluidos, se lleva los dedos a la boca los chupa durante unos segundos.

Luego murmura: Ranma Baka (Ranma, tonto) y tranquilamente, se abandona al sueño.

Mientras en el pasillo resuenan los ecos del placer de Akane, su hermana Kasumi sonríe. Piensa que es bueno que la familia Tendo sea una familia abierta de mente, sin tabúes y que todos sus miembros compartan un sano placer. Tal pensamiento no es gratuito.

Porque Kasumi, completamente desnuda y semi sentada en su cama, si mira hacia abajo puede ver a su padre Shun, igualmente desnudo, está dándole una deliciosa comida de vagina con las que suelen empezar sus juegos sexuales. Y es que Kasumi, como la hermana mayor que es y tras la desafortunada muerte de su madre, está decidida a ocupar su puesto a todos los niveles y refrenar el insaciable apetito sexual de su padre es una de sus obligaciones más placenteras.

Especialmente en noches como esta, en que el pícaro Soun ha invitado a Genma Saotome, su amigo de toda la vida, a compartir los favores de su hermosa hija mayor. Y en eso están, la preciosa Kasumi está intentando chupar toda la gruesa y larga polla de Genma, mientras que su padre se pone toda su atención a su mojadisima vagina en el que introduce hábilmente su lengua mientras frota con sus dedos el clítoris de su hija.

Que ha alcanzado ya un tamaño muy visible. Mientras su largo cabello se desparrama por sus hombros y espalda, Kasumi lame la cabeza del pene de Genma con lamidas circulares a la misma vez que con su mano izquierda acaricia los testículos. Su padre, atentamente, estruja ahora también sus tetas con pezones oscuros, mientras continúa sacando brillo a su excitada entrepierna, lamiendo con una cadencia enloquecedora.

Kasumi lame ahora en toda su longitud la verga de Genma, momentos antes de meterla en su boca lentamente a la vez que la rodea con su mano. Su sabor es delicioso y Genma en trance, olvida de las largas noches de abstinencia, las pajas nocturnas recordando a las hermosas hermanas Tendo, a esa chinita explosiva llamada Shampoo y a todas las curvilíneas jóvenes que suelen rodear a su hijo Ranma, que inexplicablemente las rechaza a todas.

Oh, Soun!! Esto es mucho mejor que las artes marciales, a lo que su amigo, despegando su hambrienta boca de la vagina de su hija le responde, verdaderamente, mi viejo amigo, verdaderamente. Antes de que su hija le obligue a volver a su lujuriosa tarea.

Las succiones, lamidas, besos y meneos que Kasumi le está dando al pene de Genma, lo están llevando a este al borde del éxtasis, por lo que cuando, con todo el pene en la boca, Kasumi desliza una mano hacia su trasero y le introduce el dedo índice en el culo este no puede aguantar más y comienza a correrse violentamente en su boca.

Su descarga de leche en la boca de Kasumi no parece acabar nunca y ella la traga con expresión placentera, para después sacarse lentamente la chorreante pene de la boca y lamerla en toda su extensión, tragando toda la leche que puede y haciendo que Genma se desplome al poco tiempo sobre la cama, sin fuerzas.

Esta formidable visión de su hija con manchas de semen en la cara, los ojos semicerrados, lamiéndose los dedos es más de lo que Soun Tendo puede aguantar sin reaccionar. Agarrando a Kasumi por las caderas, la obliga a incorporarse y a darse la vuelta, quedando su culo frente a su rostro febril.

Entonces, tras lamer el sudor de sus nalgas durante unos segundos, Soun mete violentamente su delgada polla en el coño de su hija que empieza a gemir. Soun bombea lentamente dentro de la vagina de su hija, a la vez que se arquea hacia delante y atrapa con sus manos los pechos de Kasumi y empieza a pellizcar sus durísimos pezones.

Kasumi siente a su padre entrar y salir de ella, de su chorreante agujero, perfectamente lubricado. Pero quiere más, frente a ella está el flácido pene de Genma, mientras su poseedor yace agotado. Sin pensarlo la agarra y empieza a moverla lentamente, metiéndosela entera en la boca para que recupere su vigor.

Genma abre entonces los ojos y mira sonriente como Kasumi se ha introducido todo su pene en su boca y como sus hábiles movimientos de lengua están haciendo resucitar. Soun sigue bombeando en el interior de su hija, notando como su pene se desliza por el lubricadisimo camino de Kasumi, tan acostumbrado a estas atenciones.

Con sus manos sigue pellizcando sus tetas, a la vez que las masajea. Desde su posición, ve como lentamente Genma se levanta, logrando sacar a duras penas su enorme pene de la boca de la hambrienta Kasumi. Llegando hasta su lado, Genma comienza a colocarse bajo ella mientras propone a Shun que el cambie de orificio para que los dos puedan dedicar sus atenciones a Kasumi.

Soun accede encantado y sacando su palpitante pene, húmedo de fluidos vaginales, lo coloca frente a la entrada de su culo, ya ampliamente dilatado, para a continuación, introducirlo en un solo empujón. Kasumi empieza a gritar desconsoladamente, atrapada en esa espiral de placer y dolor. Pero aun no esta todo dicho.

Debajo de ella está Genma, que ha atrapado sus sudorosas tetas y las lame lujuriosamente, mientras con su mano guía su renacida polla al agujero que su amigo acaba de dejar vacante. Lentamente la introduce y nota como solo unos centímetros separan su polla de la de su amigo, y la agradable estrechez de Kasumi, cuyos flujos ya empapan la cara interna de sus muslos.

Kasumi, con los ojos cerrados, gime y solloza mientras las dos barras de carne entran y salen de su interior, mientras las manos de su padre se unen a la boca de Genma en el sobre a sus pechos. Lágrimas corren por sus ojos, mientras nota como comienza a inundar un orgasmo que da paso a otro y a otro. Soun introduce cada vez más rápido su pene en el culo de su hija.

Entonces se detiene y agarrándola por las caderas, comienza a correrse brutalmente en su interior. El semen de Soun resbala por la entrada de su culo y lentamente, comienza a sacar su polla, ya en franco retroceso, del lindo agujero de su hija. Abajo, Genma sigue bombeando, con su pañuelo blanco anudado en la cabeza.

Kasumi nota la polla de Genma taladrando su interior y enloquecida, alarga la mano hasta su mesilla de noche para, con un rápido movimiento coger el vaso de agua que hay en ella y verterlo sobre Genma. Instantáneamente, es una monstruosa polla de 38 cm de oso panda la que la perfora.

Son de panda las patas que soban sus tetas y es de panda la boca que succiona sus pezones. Kasumi grita y grita, sintiéndose absolutamente empalada por ese monstruoso apéndice, sintiendo el olor del sudor animal mientras Genma, convertido en oso por la maldición, ruge y ruge de placer.

El tremendo castigo que está sufriendo el coño de Kasumi llega a su culmen, mientras los orgasmos, mezclados con el dolor, la inundan. Finalmente el panda, con un rugido, saca su rojizo aparato del coño de la chica y comienza a disparar chorros y chorros de semen en una corrida sin fin.

Con sus últimas fuerzas, Kasumi se gira y aplica sus labios para intentar abarcar tal cipote y se ve inundada de semen, incapaz de tragar todo su placer. Tres amantes exhaustos sobre una cama empapada, uno de ellos un oso panda con un cartelito en japonés en el que reza: ME ENCANTA FOLLAR.