A la salida su Iruka y su pareja esperan a que ella entre al auto

Es el pero porque se ve tan diferente

Pensó toneri.

– Naruko no seas malecuada y saluda.

– A si – duda en sus palabras me llamo naruko un gusto – disparo su nombre.

– Toneri fue escogido para ser tu enfermero personal.

Su habitación estará frente a la tuya. Segura que no le esta siguiendo se lo recrimino, no se arriesga a consultar.

– Y que pasa si te digo que es lo que piensas

– Me quedaré a pasar el rato con mis amigas quisiera que te quedes aquí no quiero que-

Sara timidamente codeo a la rubia para que está presentará a chico de cabellos blancos.

Kakashi se despidio de las chicas y de su Unimo.

Iruka preparo la comida y mientras comían hiciste saber de como serían las cosas con el otorsuki como su enfermero.

La Uzumaki estaba pensando como decirle a la castaña que a invitado a sus amigas ya que mañana tendría que ir a un lugar.

– Traje suspiros limeños.

– Y yo pollo a la brasa y lo acompaña una inkakola, ¡ja, te gane Sara!

Parecia un estupido y mediocre niño mortal

– Recomienden películas.

– Nos vimos la trilogía de la hombres de negro.

– Scream, hay que verla otra vez ¿si?

– Sara se terminara desmayando por qué el asesino resultó ser de su tipo.

– Ya dije que me resbale y por eso acabe inconsiente.

– Tu vas a tener a ese que siempre has querida.

– Shion me estás asustando.

– Eh tenido visiones sobre ti, mi amiga.

– Mejor veamos un fantasma fastidioso

– El albino mostró un dvd – Soy Toneri, un gustó.

– Mañana iremos campamento o nos dejarán chorradas como la otra vez?

Esperaban que ya apareciera dicho bus para ir y subirse a hecharse un buen sueño.

– Fuiste sacerdotisa en tu vida pasada.

Shion se quedó pensando a la pregunta de Naruko.

Solo las dos amigas notaron la mirada que el pelirrojo le dirigió al albino aunque toneri estaba tranquilo como si no le interesara.

– Otosuki es el tipo que iba a casarse con hinata – y aunque el otro sabia Quien es el igual debia decirlo.

Toneri sin expresión se apoyo en una pared

– No creo que deban preocuparse por mi cuando hay un enemigo cerca.

Toneri comenzó a contar ver que la oscura está acercándose, desde su hogar en la Luna.

– Amo se encuentra bien? – inquirió la marioneta acercándose a su amo el cual tenia impregnado en su rostro preocupado.

– Sólo les pido que se cuiden de ella

Sakura no pudo evitar sentirse cabizbaja,

el efecto del suero que dió Toneri solo dura 8 horas, lo suficiente para aparentar que todo estaba bien. Debido a su condicion debia tomarse un tiempo de descanso en la enfermeria en compañia a veces de una de sus amigas y otras Sakura lo hacia.

Naru en verdad los ha olvidado.

– Tranquila molestia – bromeo el uchiha alborotando los cabellos rosas Sakura sonrio.

Paso el bus por un rompe muelle se agito un golpe cardiaco. La pelirrosa se ofrecio de apoyo antes de que el Uchiha lo haga.

– Si la maestra haruno fuera hombre seria justo mi tipo.

– Naruko cuando le daras la oportunidad a hinato?

– Hinato tambien me parece lindo sin embargo..

Justo en ese instante Sasuke tomo asiento atras de la rubia en todo el viaje no dejo de sentir su mirada encima.

/ 十 /

Caminaba entre el helado clima, dejo salir el aire.

Los recuerdos de una anterior vida ellos perteneciendo a una agrupacion terrorista.

– A donde crees que vas?!

Se regresó en torno a la persona que lo nombró, quedando a sólo unos pasos de una rubia.

– veo que no has cambiado nada Sasori sempai – Deidara se reunió con el.

Un fulano apareció. Era rubio de afilados ojos azules con un rostro atractivo piel bronceada juraron verlo antes pero ¿en donde?

Mientras la mujer a su lado era pelirroja de lindos ojos verdes aunque se ajemejaban al color del mar.

– Estamos buscando algo – fue lo primero que dijeron.

Por alguna razon se sentian bien y mas cerca del tercero de ellos.

– A pero qué hermosa pareja cariño – alago la mujer tomando el brazo de su esposo.

No espero a extraer de la cartera de su esposa un papel con muchas palabras que el par leyo con rapides.

El hombre rubio estaba un poco inpaciente y su esposa no ayudaba en nada – bueno aquí tenga la llave – les dio un lapicero que esta vez saco de su bolsillo para que firme.

Se inclinaron agradecidos, la mujer tiro de ellos.