-Hace mucho tiempo un antiguo reino se vio afectado por una terrible guerra. Humanos y Pokemon luchaban día y noche sin parar, destruyendo todo a su paso. El conflicto duro muchos años, tanto que las personas y los pokemon olvidaron porque inicio la pelea. Pero no podían parar nada más, el dolor y el resentimiento era mucho y no podían olvidarlo.
Hasta que un día, 2 hermanos gemelos decidieron buscar una manera de terminar con la guerra. Al darse cuenta de que ellos solos no podrían lograr su sueño solos recorrieron el reino en busca de una manera de alcanzar su meta.
Encontraron la clave en un ser místico, un pokemon legendario con la fuerza suficiente para crear y para destruir un nuevo reino. Esperanzados los hermanos gemelos suplicaron por su ayuda. Pero el viejo y sabio pokemon, consciente de las capacidades de su poder, no podría interferir en el mundo irresponsablemente. Asíque les pregunto:
-¿Por qué debería yo prestarles mi poder? Si ustedes fueron los que están destruyendo ¿qué es lo que harían con el poder? Si ustedes son tan débiles ¿qué es lo que desean hacer si puedieran cambiar el destino?
Ante esto los dos hermanos entraron en una profunda reflexión y cuando encontraron sus palabras dieron su respuesta.
El hermano menor, con un brillo en sus ojos, hablo de los ideales que los humanos y pokemon deben seguir para poder vivir plenamente y caminar juntos hacia un futuro mejor.
El hermano mayor, con fuego en sucorazón, expreso la verdad a la que se tiene que apegar un reino y de como debe dirigir a las personas y pokemon para construir un mundo mejor para los humanos y pokemon.
El pokemon legendario quedo encantado con sus respuestas y decidido darle sus fuerzas a los gemelos para que pudieran proteger los ideales y la verdad que añoraban. Después de eso partieron a detener el conflicto de en tierra.
No había nadie quien pudiera hacerle frente a la omnipotente fuerza del pokemon.
De esa forma detuvieron la guerra y los conflictos. La gente pronto se reunió bajo su liderazgo y los gemelos impusieron un reinado bajo sus aspiraciones para que humanos y pokemon vivieran en paz.
¿Sabes como fueron nombrados después mi querido * ?
...
Unova
Invierno
Jardín ensueño (23:39 pm)
Profesora Aurea Encina
Caminar por una fabrica abandonada y probablemente encantada en la noche pierde su encanto después de tantas veces de caminar por lugares similares durante toda su vida. Aún así, pocos son los lugares con un trasfondo tan trágico.
"Los científicos anviciosos estaban abusando de un pobre munna local y terminaron explotando todo el complejo de laboratorios". Esa es la forma en la que se puede resumir la historia de este lugar.
Lo único que quedan ahora son los restos abandonados del antiguo laboratorio que fue consumido por la naturaleza y los pokemon salvajes que hicieron su hogar por aquí. Se dice que en las noches todavía se puede escuchar los lamentos de los munna en el fondo del sótano.
Solo de pensar en eso hace que Encina quiera ahorcar a alguien.
-Cielos si te pone de tan mal humor estar aquí ¿por qué quisiste que viniéramos con tanta prisa?
Pregunto Carrasco Encina, un hombre de tercera edad que todavía poseía la fuerza y el entusiasmo de sus años más jovenes, aunque a veces su cuerpo no le permitiera seguir el ritmo, el padre de Encina y un colega profesor Pokemon.
-Ya te lo había dicho papá, me llegaron reportes de actividad anormal en la zona y una especie de singularidad estaba afectando a los pokemon locales.-explico y luego sonrió de manera audaz.- Por su puesto como profesora pokemon no podía dejar pasar algo tan interesante.
Carrasco le dio una larga mirada y luego suspiro.- Ay hija muchos de esos reportes son exageraciones de problemas bastante comunes, en mi experiencia el comportamiento extraño de los pokemon puede deberse a que una especie invasora quiere hacer su nido cerca de aquí.- Encogió los hombros y sonrió relajado.- Aunque podemos aprovechar la oportunidad para ver a las linduras de munna, nunca hay suficientes datos sobre esas ternuras.
-No, primero el trabajo. Además estoy segura de que es algo importante, los Rangers se hubieran encargado si solo fuera una especie invasora.- Encina dio una mirada a sus alrededores y le dijo a su padre.- Aquí estamos ¿notas algo?-
Habían llegado a una parte del Jardín ensueño que colindaba con el bosque, uno que normalmente sería ruidoso por la actividad nocturna de los pokemon pero que ahora estaba completamente callado.
De repente y antes de que ambos profesores pudieran reaccionar un Crobat paso volando cerca de ellos seguido por varios Golbats dirigiendose a una parte más profunda del bosque y no eran los únicos. De la misma forma varios pokemon alterados se dirigían más dentro del bosque sin razón aparente. Los profesores supieron que esto es lo que vinieron a investigar.
Carrasco saco una pokebola de su bolsillo- ¡Stoutland ve, no los pierdas de vista! Parece que si es algo serio hija.- Ambos se miraron y asistieron con firmeza, sabiendo que podían encontrar algo peligroso.- ¡Vamos!
-¡Stout!
Stoutland persiguió el rastro de los pokemon salvajes y sirvió de guía para los profesores, que mientras corrían notaban que no solo había pokemon que iban hacia el bosque si no que también corrían fuera o estaban asustados y se ocultaban. Pero Encina no tenía tiempo para estudiar su comportamiento.
-¡Espera Aurea, no tan rápido!- Lamento su papá mientras lo dejaban atrás su hija y su compañero.
Profesora y pokemon vieron a lo lejos un plano en medio del bosque. Cuando entraron lo que vieron dejo sin palabras a Encina.
-Pero que demonios...-En medio del paramo partiendo el cielo con un agujero había un túnel de caleidoscopio que conectaba con una brecha en la realidad. La singularidad que vino a estudiar la profesora era un portal de orígenes desconocidos pero eso no fue lo único que había. Oh no, eso no era lo suficientemente loco al parecer.
Justo debajo de la singularidad yacía el cuerpo de un muchacho inconsciente. Parecía un hombre joven de cabello naranja esponjoso y con las ropas chamuscadas y desgastadas. Daba una imagen impactante que la profesora Encina nunca podría olvidar.
Ahí estaba el muchacho, descansando como si estuviera dormido en la fina capa de nieve causada por las nevadas del invierno rodeado de pokemon curiosos que se calmaron después de descubrir que no había amenaza para ellos.
-Ha...ha...ha...hija no corras así, vas a darle un infarto a mi viejo corazón.- dijo Carrasco cansado cuando llego con su hija, le iba a preguntar porque razón corrió tan apurada hasta que vio la escena en el plano.- ¡Increíble! ¿que es lo que ven mis ojos? Parece algo sacado de un sueño y no de uno coherente.-
- Un Ultraumbral...- Dijo Encina con un nudo en la boca, dudando de sus ojos al igual que su padre.- Una investigadora de Alola exploró el tema en una conferencia, pero es imposible solo eran teorías.- Ella misma noto la incredulidad e ironía en sus palabras.-...pero no se como más explicar esto...-
-Stoutland...-El pokemon leal rugió amenazante a los pokemon salvajes que empezaron a reaccionar a las presencia de los humanos tan dentro del bosque. Afortunadamente ninguno pareció estar dispuesto a iniciar una pelea.
Stoutland permanecio en guardia por si algo pasaba pero los profesores vieron en silencio como de repente el ultraumbral se volvía inestable y colapso en si, dejando ningún rastro del suceso.
Excepto por el muchacho que estaba tirando en el suelo.
Encina fue la primera en recuperarse y señalo al pokemon de su padre que la escoltara hacia el joven. Camino lenta y precavida, después de ver lo que acaba de pasar lo mejor era estar en guardia por si algo más loco pasaba.
-gr...¡gah!..-Encina vio que el muchacho se empezó a retorcer de dolor. Un sufrimiento repentino pareció atacar su cuerpo.
La profesora actuó aún más rápido al ver eso.
-¡Papá el botiquín!-Carrasco se apuro al escuchar la urgencia en la voz de la mujer. Busco en su mochila, llena de herramientas y recursos útiles para una investigación de campo. Entre ellos un pequeño botiquín de bolsillo.
Carrasco lo agarro y se lo paso a su hija.
-Okey primero lo primero buscar indicios de heridas y aplicar primeros auxilios.- Examinando más de cerca al joven Encina encontró bastantes heridas menores como quemaduras y cortes que seguro contrajo por el rudo viaje entre el tiempo y espacio.-Que problema, no puedo ver nada que le este causando tanto dolor, tampoco parece padecer de ninguna enfermedad.-Encina se mordió el labio de la frustración, quien sabe que tipo de efecto allá tenido un viaje por un Ultraumbral y ella no puede hacer nada más que tratar de darle un poco de medicina para calmar su dolor.
-Bebe esto, te ayudará con el dolor.- Le dijo con delicadeza mientras le daba un poco de agua junto con una pequeña pastilla anestésica. A juzgar por el pequeño trago que dio aún inconsciente si se la pudo tomar, eso lo ayudara un poco.-Papá vamos a tenemos que moverlo, lo llevaremos al laboratorio, debemos hacer algo antes de que su condición empeore.
-..gr...¡GAAAH...-De repente los quejidos de dolor se volvieron gritos que resonaron por todo el bosque y asustaron a los profesores.-...¿Qué esta pasando, dónde estoy?-El joven despertó por el dolor solo para agarrar su cabeza con fuerza y retorcerse en la nieve.
Para Encina parecía como si tuviera miedo de algo sacara su cerebro de la cabeza a la fuerza.
-Oh no ¿puedes escucharme? Necesito que resistas un poco más te ayudare lo rápido que pueda.-Encina empezó a acomodar el cuerpo del muchacho para cargarlo pero escucho un chillido detrás de ella.
-Muuushaa...- Un musharna, la evolución del munna que abunda en el solar del sueño.
-¿Qué está haciendo en un lugar como este?- Pero en vez de responder las preguntas de la profesora el pokemon duermevela se acerco delicadamente al muchacho y junto su frente con la del humano.
Lentamente se separo y de la frente del joven salió una enorme nube negra de sueños que mientras más salía de el más relajado se volvía su cuerpo. Cuando toda la pesadilla salió del joven, este volvió a caer en un profundo sueño.
-Muuuu...- Como si nada la pesadilla floto gentilmente hacia el agujero en la frente de musharna y desapareció sin dejar rastro.
-Increíble, que una pesadilla pudiera tener tanto efecto en el cuerpo humano, viajar por el Ultraumbral debió haber dejado una marca pesada en su mente.- Encina exhalo el aliento que estaba conteniendo y se tranquilizo.- Muchas gracias musharna no se lo que hubiera hecho sin tu ayuda.
-Muuusha...-El pokemon duermevela pareció asentir levemente a la profesora y empezó a flotar fuera de la vista de los humanos, contento de haber podido comer tan potente sueño.
Carrasco se paro junto a su hija y se quedó allí mientras ambos profesores contemplaban lo que acababa de pasar, había tantas anomalías en una sola noche que estarían ocupados analizando un buen rato.
Definitivamente nada bueno sale de pasear de noche.
-Bueno parece que ya no vamos a tener que molestar a la enfermera Joy esta noche.-Comentó Carrasco con ironía.- Aún así es todo un problema no podemos dejar a una persona en el bosque, se congelara con este frío jajaja.-El viejo profesor miro a su hija mientras se quitaba su abrigo y cubría al muchacho.-¿Tu que opinas Encina, que deberíamos hacer con él?
La profesora toco su barbilla mientras pensaba y comparo sus opciones.
-Lo llevaremos con nosotros de regreso al laboratorio, también esperaremos un poco antes de reportar esto a la liga. Voy a tener que llamar a esa profesora de Alola para pedirle un poco de su investigación del Ultraespacio.- Dijo con finalidad mientras se preparaba para irse.
-Uno dos y ¡Huf! Vaya pesa un poco más de lo que parece.- Carrasco cargó al chico en su espalda mientras reflexionaba sobre la decisión de su hija.-Mmm, me parece bien. De todas maneras la liga no es muy buena manejando las situaciones delicadamente. Jajaja incluso podrían querer experimentar con el pobrecillo.
Carrasco lo dijo de broma pero después de pensarlo un momento quisa la liga pudiera ser capaz de eso.
-Bueno eso es algo exagerado, quien sabe, a lo mejor le ofrecen un trabajo en la policía internacional.- Dijo Encina siguiendo con la broma.
-¡Ja! Lo siguiente sería que lo emparejaran con el detective pikachu.
Silenciosamente los doctores se retiraron del Jardín ensueño. Dejando atrás el bosque nocturno mientras se dirigían de vuelta a su laboratorio.
Al menos nada más loco podría pasar por un tiempo.
...
Un prólogo que tenía desde hace poquito, espero les guste.
Bonito día
