Hello my friends, and bienvenidos a este nuevo capítulo de ¡¡'El Remolino Galáctico'!!
Pues... ahora no tengo mucho que decir, varias de las cosas por la que posiblemente este saliendo tarde este capítulo, ya las había dicho en la nota de autor que salió en la publicación anterior de este fic. Así que, lo único que en realidad tengo que decir en esta introducción, es algo con respecto al concurso para la nueva chica, bueno como en la anterior ocasión que les notifique, si quieren saber cuál será el concurso y cómo se puede ganar, se tiene que quedar hasta el final para leerlo y saber como concursar
Pues sin más que decir, ahora vamos con la sección de comentarios:
ArcaneBlade: Jajajaja, pues primero que nada, me alegro que te guste tanto mi fic como para ponerlo como prioridad sobre dormir, eso significa que lo estoy haciendo bien, lo que me alegra, y espero poder seguir bien este. Ahora pues como tal vez ya viste, me temo que no has logrado acertar los colores, pero te agradezco el comentario, por que de hecho me haz dado algunas ideas que puede implemente más adelante, gracias, y espero ver pronto otro comentario tuyo.
Sharker22: Si, es que me inspire mucho para hacer este, así que me puse a escribir como loco, a veces mis dedos no seguían la velocidad de mis manos y terminaba escribiendo algo más, pero aún así logré traerlo mucho antes de lo que normalmente lo hago. Si, la verdad después de que leí sobre Ashura e Indra por primera vez, y me puse a ver una de las películas de Star Wars, de inmediato las relacione.
Si, es más que posible, además de que sería justo y necesario esta nueva facción por muchas razones que no diré, pero que puede que se vean más pronto que tarde. Con respecto a los sables, en un principio no pensé en esa idea de hacer malabares con fuinjutsu para cambiar los colores, pero de todas formas no lo habría cambiado, por que quería mantener algunas cosas del Star Wars original y dejar los sables de luz por sus significados así como son, fue una de esas cosas.
Y pues ya vez, casi le atinaste a los colores de sables, solo que elegiste los incorrectos, lo lamento amigo, pero así son a veces las cosas.
Jajaja, si solo a Naruto y a su mente privilegiada se le ocurre comprar cosas así para entretener al público, y claro que no habrá momentos aburridos con ese par de droides tan singulares. Igualmente saludos y espero, si lees este capítulo lo disfrutes igualmente.
gabrielitosg: Pues aquí hay nuevo capítulo, para su disfrute.
Naru99: La respuesta a tu pregunta es no, lo del Bendu no lo saque de Star Wars Rebels, ese terminó para las personas en ese estado de la fuerza, de hecho ya existía en el universo expandido, y fue usado por la orden Je'daii hace miles de años, la cual fue por decirlo así, el origen de la orden jedi. Como ya dije antes, pues si, los colores de sables son blanco y negro.
Con respecto al droide asesino, pues si, es más o menos la idea, con respecto a lo de Dathomir, tendrás que esperar un poco.
También gracias por el apoyo, si llega el momento y aun estas dispuesto, tomaré tu oferta para que seas mi lector beta, gracias por el apoyo.
jesedjimenez8: Sabes no te podré responder esta vez el comentario completamente como se debe por ciertas cuestiones, solo diré que esos colores no serán de los sables de luz, y sigue leyendo, te puedes llegar a sorprender por lo que pasará en el futuro.
killerhot80: Si, además de lo que dije, también ese sería un buen punto para no elegir el color naranja, muy predecible, junto con el verde y azul. Y aunque el amarillo es uno poco visto también, ya vez que no será ese el color elegido.
dlmauricio19: Pues ya que revele los colores, de una vez también diré cual era esa pista que dejé pero que nadie pareció encontrar, la pista, eran los dos cristales de diferentes colores que tenía el collar de Naruto, que a diferencia del cristal del primer Hokage que es de color verde azulado por estar hecho de chakra puro, los otros dos cristales que son blanco y negro, fue por la afluencia de fuerza que tiene Naruto y que terminó llegando a los cristales, dándoles ese color.
CHRISTOFELD: Pues... no elegí ese, ya que cuando leia sobre los sables y llegué a este, como dices tu también, esta 'acercado' pero los usuarios no estan en un verdadero equilibrio con la fuerza, por eso no lo elegí.
Edgar717: Igual, saludos compa, a ver si nos llegamos a ver un día de estos.
Y con eso se termina la sección de comentarios, ahora si, sin más que decir los dejo con el nuevo episodio, que la fuerza los guíe y ¡DISFRUTEN!
Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Naruto, Star Wars o sus personajes.
Hablando: personajes hablando
Pensando: (personajes pensado, flashbacks)
Comunicándose: Biju, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales o personas sensibles comunicándose mentalmente/por radios, etc.
Hablando: Biju, droide, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales sensibles hablando.
Pensado: (Biju, droide, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales sensibles pensado)
Ataques: Ataques, Chakra, Energía, Ataques de fuerza, etc.
Capítulo 6: ¿Tython habitado y una nueva orden?
En el capítulo anterior:
Aunque su risa fue detenida, cuando una pregunta de uno de sus otros inquilinos no descomunicado hablo "Oye gatito, es bueno que te diviertas ahora que tendrás tu nave y todo eso, pero ¿Sabes a que planeta iras primero o como llegar por lo menos?"
Sí, esa pregunta le hizo pensar, saber como llegar, pues podría decirse que sí, gracias a que memorizo de forma detallada el mapa de la galaxia con el Sharingan de Sasuke, podía decir con total seguridad donde estaban cada uno de los planetas en el mapa, y saber que ruta tomar a partir de aquí, si no mal recordaba casi todas las naves tenían un sistema de navegación que le ayudaba a decirle eso, y también tenía a los droides frente a el para ayudarle en eso.
¿Pero a donde ir? Esa, era la verdadera cuestión en este momento, es decir, sabía cuales serían los primeros siete que empezaría a visitar, así como a unas personas que planeaba buscar, pero la cuestión era con cual empezar, en un primer momento pensó en ir a Tython por ser el planeta más cercano al que estaba en este momento… pero algo le hizo volver a reconsiderar esa elección, algo en la fuerza le estaba hablando, diciéndole que fuera a otro planeta de esos siete, uno muy alejado, uno de los primero planetas del cual escucho su nombre.
No sabía por que, pero por alguna razón sabía que si no iba a ese planeta al que le estaba pidiendo ir la fuerza, algo muy malo podría pasar, por lo que pensándolo unos segundos más decidió, y dio su respuesta "Iremos… a Dathomir… en cuanto la nave este lista y pueda separar a esos dos" dijo lo ultimó mirando como ahora los dos droide de alguna manera habían terminado soldados entre si…
Sí, solo otro día más en la nueva vida de Uzumaki Naruto, haber que más tenía preparado esta galaxia para él.
-Salto de tiempo, 10 años, centro de la galaxia (Aquí son los eventos de la Amenaza fantasma, ah y puede que haga unos cuantos malabares con las edades y el tiempo)-
Esta semana estelar, no había sido la mejor para Qui-Gon Jinn, no podía decir que fue la mejor de toda su vida, pero tampoco se atrevería a decir que era la peor, aunque ya para este punto se inclinaba en decir que era lo segundo.
Todo había empezado más o menos bien en el inicio de la semana. El y su actual padawan Obi-Wan, habían regresado de una misión exitosa para apagar una pequeña rebelión, de un planeta en el borde medio de la galaxia, esto por pedido de uno de los senadores de más influencia en el senado.
Tras esto, habían tenido sólo un par de días de descanso, antes de ser llamados por el alto Consejo Jedi para asignarles una nueva misión, aunque siendo esta una más de índole política. Siendo esta la misión de tratar de dialogar con la Federación de Comercio, para que quitaran el bloqueo que habían puesto en el hermoso planeta de Naboo, misión que aceptaron tomar.
Y después de que la aceptaron y llegaron a Naboo… las cosas se fueron al diablo. Después de arribar en la nave de la Federación de Comercio, estos últimos destruyeron con cañones la nave de la República en la que venían, seguido de que le mandaran un buen número de droides de combate para tratar de matarlos, cosa que no lograron ni por asomó.
Tras enterarse de que tratarían de secuestrar a la reina del planeta. Se vieron obligados a bajar a Naboo en una de las naves de trasporte de la Confederación, para ayudar a la reina. Se encontraron con un habitante del planeta llamado Jar Jar, quien les ayudó en su tarea.
Lograron salvar a la reina, junto con varios soldados y doncellas de esta, tomaron la nave personal de la Reina en donde escaparon del planeta para buscar ayuda. Aunque no fue sin daños, cuando salieron, fueron detectados de inmediato por la gran nave de los rodianos, y atacados igual de rápidos, recibiendo varios disparos de droides buitre que dañaron los sistemas de la nave.
Y de no ser por esa pequeña unidad R2 azul, que reparo en parte los sistemas dañados, lo más seguro es que habrían terminado como una bola de fuego en el espacio.
Aunque no se fueron sin daños, por culpa de los disparos, terminaron con el hiperimpulsor de la nave dañado, sin forma posible de reparación.
Lo que los obligó a aterrizar en un planeta lejano y pobre que tenía un mega desierto llamado Tatooine, un planeta que según recordaba Qui-Gon, estaba bajo el control de Jabba The Hutt.
Pero su sorpresa fue grande, cuando se encontró que al parecer, la biblioteca del templo necesitaría una actualización de información con respecto a este planeta.
Cuando llegaron, bajaron el, junto con la unidad R2 que los salvo, una de las mujeres acompañantes de la reina Amidala llamada Padme y el Gungan que se habían traído de Naboo. Y buscaron el pueblo más cercano, al cual una vez llegaron se encontraron con un pueblo muy diferente al que se esperaban encontrar, en vez de solo arena y casas medio destartaladas hechas de piedra.
Se encontraron que alrededor del pueblo, en vez de solo haber arena, habían varios metros de tierra café fertil con pasto y diferentes plantas, pasto y hierva que también se apresiava en el suelo del pueblo, que cabía aclarar, no se veia para nada destartalado. Las casas eran más bonitas, y se veían mas seguras, varias hechas de metales que se veían resistentes, encima de estas casas se notaban a parte de varios extractores de humedad y antenas, aires acondicionados para cada casa o establecimientos.
Después de la primera vista de la fachada y el ecosistema tan diferente del que se esperaban ver, vino otra cosa muy rara que vieron los ahí presentes, las personas que circulaban por el pueblo. A parte de que no se veía ni una sola persona que llevaran ropas de esclavos, también vieron diferentes alienigenas que no se acostumbraban a ver por este planeta, y todos con ropas que tenían ciertas similitudes entre sí, a parte de que se veían como las de una fuerza militar, incluyendo fundas con armas tanto pulso cortantes, como de fuego blaster.
Dejando de mirar los aparentes nuevos cambios de las ciudades en el planeta, buscaron un lugar adecuado donde buscar un nuevo imperimpulsor junto con información del por qué el cambio en el lugar.
Que por fortuna, encontraron ambas cosas en el mismo lugar, una tienda conducida por un tal Watto, un Toydariano de piel azul y apariencia un tanto sucia. El pequeño alienigena alado, les contó que a persar de no haber estado en el planeta en el justo momento en que ocurrían todos los cambios, se entero por lo que el consideraba como 'buenas fuentes', que un hombre misterioso que se hacía llamar 'El Príncipe de las Arenas', llegó junto con un pequeño ejército, que peleó contra Jabba y sus fuerzas.
El resultado de ese enfrentamiento, fue la casi destrucción del cartel del mafioso Hutt. Quien en última instancia, como el cobarde que era, escapó en una nave espacial que tenía guardada en su castillo, justo a la mitad del enfrentamiento, junto con los pocos hombres que le quedaba.
Y después de que se fuera del planeta el Hutt, el mencionado príncipe, ayudó a los pueblos del planeta. Primero, liberando a todos los que habían sido esclavizados por el ganster, incluyendo a cualquiera de las mujeres y hombres vendidos a los habitantes del planeta, cosa que pareció molestar un poco al Toydariano.
Segundo, dándoles recursos adecuados para construir sus casa y vivir de una forma más cómoda, también les ayudó con una extraña magia, que permitió cambiar las arenas muertas de debajo y alrededor de los pueblos y granjas, en tierras fértiles donde se podían plantar diferentes cosas.
Junto a todo eso, parecía que había tenido también la gentileza, de poner el planeta bajo su protección, dejando a varios hombres y mujeres de su en ese momento pequeño ejército, para mantener la paz en el planeta. Hombres que al parecer eran los diferentes alienigenas que habían visto de paso y que tenían el uniforme militar.
Todo eso, dejó muy impresionados al Gungan, la dama de compañía de la reina y al astromecanico, pero dejando impactado y confundido al jedi. Este último se había quedado así, por que no sabía que pensar de la situación.
Si era una fortuna que este planeta, que había sido puesto por mucho tiempo bajo la influencia de los Hutts, habían sido liberados de estos. O sentiré nervioso por que un hombre logrará reunir los recurso para ayudar a un mundo completo a reformarse y un ejército con el suficiente poder, como para enfrentarse al de un capo del crimen como lo era Jabba, y que los jedis ni siquiera hubieran escuchado rumores de él.
Tendría que informar al consejo de eso cuando regresará. En fin, después de conseguir la información, lograron comprar el imperimpulsor, aunque por alguna razón, tanto a él como a Padme, les pareció que el comerciante, Watto, vio de mala manera que le pagarán con créditos de la República.
Pero no les dijo nada, solo acepto los créditos y tras recibir las coordenadas de donde estaba su nave, mando a que unos droides y empleados llevarán la pieza al lugar, junto con el equipo para instalarlo.
Y a partir de este punto fue que Qui-Gon ya no supo cómo determinar esta semana.
Debido a que tardarían un poco de tiempo en hacer las reparaciones a la nave, el maestro jedi, decidió que sería conveniente pasear por la ciudad para ver que más había cambiado, y así hacer un mejor reporte al Consejo sobre lo ocurrido en Tatooine.
Viaje que lo llevó a conocer a dos personas, una mujer de mediana edad y un niño de 8 años. Quienes respondían a los nombres de Shmi y Anakin Skywalker, una pequeña familia humilde de granjeros de humedad y que realizaban reparaciones de droides, pero eso no fue lo importante para Qui-Gon.
Lo que le llamó la atención de esta pequeña familia, fue que el niño, tenía una fuerte conexión con la fuerza, una tan grande que lo ubicaba como el segundo más fuerte que había visto hasta ahora, y tras unos estudios, confirmó que incluso contaba con un conteo de midiclorianos incluso mayor al del maestro Yoda.
Y a pesar de que el niño era muy grande para formar parte de la orden jedi, sabía que la fuerza lo había traído hasta aquí por el, para que lo llevara a Coruscant a entrenarlo, y se volviera un gran y poderoso jedi.
Tarea que logró después de conocer al chico y a su madre un par de días, gracias a que salieron algunas complicaciones en la instalación del imperimpulsor que atrasaron su partida por esos días.
Así que después de ese par de días, estaban listos para partir con tres nuevos pasajeros, por que Anakin aclaró que no se iría sin su madre, además que traía consigo un droide de protocolo que el niño estaba construyendo, y como no tenían mucho que los dejara atados a Tatooine, además de varios amigos de entre los cuales incluían a varios de los soldados, se fueron.
Sin embargo, la salida del planeta no fue para nada fácil, para el grupo ahora expandido. A mitad del viaje a la nave, se encontraron con una sorpresa, que ahora no fue para nada agradable… un sith.
O eso fue lo que concluyó Qui-Gon con los pocos segundos que se enfrentó al usuario del lado oscuro de la fuerza. No pudo descubrír mucho de ese ser al que se enfrentó, pues estaba vestido con unas túnicas que cubrían todo su cuerpo y una capucha que cubría casi toda su cara, de las pocas cosas que logró deducir, fue que a parte de usar un sable doble de color rojo, color característico de los sith, por lo que sabía de los viejos documentos del templo, que era de una especie humanoide, lo más probable es que era de género masculino.
Y de lo poco que logró ver de su cara, fue que tenía ojos de un color amarillo enfermizo, con centros entre naranja y rojo, y unos cuantos tatuajes de color negro en su piel. También llegó a ver algo en la cabeza del ser misterioso que no era pelo, y que podía casi jurar que eran huesos, posiblemente cuernos, lo que reducía en gran medida los posibles alienigena a los que se podía haber enfrentado.
La pelea que tubo con ese sith, hubiera sido mas larga y le hubiera sacado más información, de no ser por que, parecía que de alguna manera un par de los soldados de la ciudad, habían visto el alboroto, por lo que llegaron para ayudar a enfrentar con blasters, y para su leve sorpresa, algunos vinieron ayudando también con sables de luz de diferentes colores. Dándoles una ventana de tiempo suficiente, tanto a él, como a sus nuevos pasajeros de subir a la nave y salir del planeta con rumbo a Coruscant.
Ahora, llegaba un nuevo problema para coronar esta mala o buena semana, parecía que el 'problema' que se había tenido con la instalación del nuevo imperimpulsor, fue más bien una pantalla de humo para robar varias piezas del mecanismo de la nave, que aunque su ausencia no les impidió viajar al centro de la galaxia, no los llevó al lugar deseado del núcleo galáctico.
Cosa que estaba revisando en el puente de la nave "Diganme ¿Qué pasó? ¿En donde estamos?" pregunto lo más calmado que pudo mientras entraba al puente.
"Pues para empezar, parece que ese maldito Toydoriano se llevó algo más que el pago por el imperimpulsor" respondió Quarsh Panaka, el capitán de la guardia real de Naboo, un hombre alto de piel y pelo oscuro, ojos marrones, vestido con una playera azul claro, guantes y chaleco de cuero café "También se llevó varias piezas del motor derecho, y por lo que parece no se midió en gastos, se llevó las piezas más caras y difíciles de conseguir"
"Eso no se escucha bien maestro" comentó Obi-Wan que había seguido a su maestro para ver también lo que pasaba.
"Y tiene razón, por culpa de esas piezas faltantes, no podremos volver a entrar al hiperespacio, sin esas piezas el motor no puede volver a entrar a la velocidad necesaria, solo podemos volar a una velocidad de Crusero"
Frotándose la barbilla, Qui-Gon trato de pensar en una solución para este problema "Si no terminamos en el sistema de Coruscant, ¿En donde terminamos exactamente Capitán?"
Revisando la computadora de navegación, se encontró rápidamente con el nombre del sistema y planeta más cercano de su ubicación actual "Pues, según lo que indica la computadora de la nave, estamos cerca de un planeta llamado Tython, un planeta con dos lunas..." revisando un poco más de información que le proporcionó la computadora, la verdad no se encontró mucho "Y solo tenemos esa información, ¿Usted sabe algo más sobre este planeta maestro Jedi?"
Haciendo un poco de memoria de sus clases y estudios pasados, recordó este planeta en particular... Y no le gustó mucho lo que recordó "... Sí, se algunas cosas más, pero cosas que no servirán mucho, el planeta está deshabitado desde hace muchos milenios junto con los planetas cercanos, a parte de tener una gran concentración de fuerza muy inestable que seguramente no les es de interés en este momento... No nos serviría aterrizar en el planeta, además de aterrizar para guardar energía y combustible..." pensando un poco más, tratando de encontrar algo que les pudiera ayudar de este planeta, se encontró con lo mismo, no les sería de mucha ayuda "¿No podemos ir a otro sistema habitado o reparar los propulsores de la nave?"
"No señor, por desgracia no tenemos piezas de repuesto para reparar los motores a su máxima capacidad, y el siguiente planeta habitado sólo se puede llegar por medio de un salto hiperespacial" respondió uno de los pilotos en la cabina, que estaba encargado de cuidar los sistemas de la nave.
"Entonces no nos quedara de otra, tendremos que aterrizar en el planeta y tratar de contactar al templo de Coruscant desde aquí para pedir ayuda" comentó en un tono calmado el maestro Qui-Gon, solo esperaba que ese Sith que los visitó antes de partir no los llegara a seguir hasta aquí "¿El transmisor de largo alcance funciona?" pregunto como una ocurrencia un tanto tardía.
Revisando los diferentes sistemas que tenía en la computadora, uno de los pilotos asintió "Si, parece que por fortuna ese sistema no fue afectado"
"Bien, entonces ya tenemos un plan, Obi-Wan, avisale a la reina y al resto de los pasajeros del nuevo plan"
"Si maestro" respondió rápido el estudiante de jedi, quien salió del puente de mando para dar el mensaje al resto de la tripulación.
Dejando solo al maestro jedi, con el capitán de la guardia real de Naboo y los pilotos. Y gracias a que se dejó de hablar para concentrarse en conducir la nave al planeta, el ambiente en el puente se volvió silencio y tranquilo… o fue así, hasta que llegaron cerca de la luna blanca del planeta, por que nada más llegar ahí, llegó el sonido de un pitido constante a los oídos de todos, sonido que vino desde el panel de comunicaciones.
Curiosos los que no sabían de qué se trataban, y extrañados por los que si sabían, todos los que no estaban conduciendo, se acercaron al panel de donde provenía el sonido "¿Una… transmisión entrante?" declaró con duda el hombre encargado de ese panel, quien miró al capitán Quarsh y al maestro Qui-Gon en busca de una orden de aceptar o rechazar la llamada que les llegaba.
Quienes respondieron con un asentimiento, en señal de que debían aceptar la llamada, pues podría ser algo importante.
Asintiendo igualmente para dar a entender que le llegó el mensaje, presionó el botón que permitiría escuchar la trasmisión. Al permitir que empezará a llegar el mensaje, además de las bocinas, igualmente se activo el holotransmisor de la cabina.
Que mostró en sus tonos azules, blancos y oscuros, una figura femenina, vestida completamente con una armadura mandaloriana, que incluía sus muñequeras con lanzallamas y diferentes artilugios, y su mochila cohete con misiles, todo pintado de diferentes tonalidades que no se lograron apresiar de forma correcta, gracias a las coloraciones que solo mostraba el holocomunicador.
Aunque lo que sí llegaron a notar, y que se podría decir que era destacable, era que en los hombros de la armadura y la frente del casco, estaban pintados círculos con remolinos en su interior.
"Están entrando en espacio restringido, diga sus razones para entrar al planeta o preparence para ser abordados y neutralizados" se escucho la voz de la mujer, que fue distorsionada por el casco que traía puesto.
Sonido que fue seguido por el sonido de tres grupos de motores, que pasaron cerca de ellos, motores que parecieron venir de tres naves de color blanca con franjas rojas, siendo las naves de un diseño que ninguno de los presentes habían visto. Que tenían una nariz alargada, por lo que se veía de la cabina, solo era capaz de llevar a dos o tres pasajeros, detrás de la cabina tenía tres cohetes propulsores puestos en forma triangular, y tres alerones, los tres estaban en la cola, uno puesto arriba y los otros dos a los lados de la nave, en estos últimos habían dos torretas gemelas.
Las tres naves se habían posicionado alrededor de la nave de Naboo, rodeando los posibles caminos que podría tomar la nave si quisiera escapar.
"… ¿Espacio restringido? ¿De qué espacio restringido habla?" pregunto el capitán de la guardia real de Naboo, un poco nervioso a la vista de que fácilmente habían sido rodeados por tres naves que podrían ser enemigas.
"El planeta Tython al que están entrando, esta bajo la protección del Yosokage (Sombra de los elementos), a menos que tenga una cita con el o una razón válida para entrar al planeta que tenga que decir, se le solicitará salir del espacio cercano al planeta o nos veremos necesarios a usar la fuerza" volvio a hablar la mujer, con un tono un poco más firme.
"Tenemos problemas con los motores de la nave, y nos es imposible repararlos o entrar al hiperespacio" hablo Qui-Gon, que como estaba detrás del capitán Quarsh, estuvo tapado parcialmente de la mujer en el holograma.
"¿Quién dijo eso?" pregunto la mujer armada, pues no pudo ver la persona de quien vino la declaración.
"Yo, me disculpo por no presentarme, soy el maestro jedi Qui-Gon Jinn, como ya dijimos venimos desde muy lejos y por desgracia, la nave tiene unos problemas que nos impide salir de aquí y llegar a un sistema habitado que nos ayude. Por lo que pedimos encarecidamente su ayuda para solucionar estos problemas"
En vez de recibir una respuesta inmediata de la mujer en el holocomunicador, les recibió el silencio de esta, que tras ver a Qui-Gon por el holograma, se quedó en silencio para ver detenidamente al hombre barbudo y de pelo largo con túnicas.
"… ¿Señorita? ¿Esta bi-¿" siendo interrumpido a mitad de la oración por la mano levantada de la mujer, en un claro pedido de que guardará silencio, el piloto, junto con los hombres de la cabina, vieron cómo la mujer presionó dos botones en su casco. Siendo el primero uno en el lado derecho de su casco que presionó por un segundo, seguido de un segundo botón en el lado izquierdo que mantuvo presionado.
Seguido de un largo silencio que le pareció un poco raro a todos los presentes. Después de tres minutos del silencio, la mujer aún sin identificar bajo la mano de su casco y volvió a tocar el botón del otro lado de su cabeza "Bien, tienen permiso para aterrizar, pero serán escoltados por las tres naves que están con ustedes"
Con las palabras dichas, la nave que se quedaba enfrente de ellos, se movió para permitirles seguir "Muchas gracias señorita-"
Antes de que Qui-Gon pudiera terminar de agradecer a la mujer por su aparente comprensión, el aparato de comunicación holografica y las bocinas perdieron vida, dando fin a la transmisión, regresando el silencio a la cabina.
"Maestro jedi, ¿No había dicho que este planeta estaba desavitado?" rompió el silencio el hombre de piel morena, que miró al maestro jedi que le había dicho ese dato aparentemente errado.
"Créame capitán, estoy tan sorprendido como usted por esto" respondió Qui-Gon, el cual miraba las naves que los escoltaban a cada lado, sin saber, que les esperaría al llegar a la superficie del planeta.
-En Tython, minutos después-
En la superficie del planeta, que alguna vez fue uno de los más peligrosos para ir, por sus ecosistemas llanos, animales grandes y peligrosos, y climas inestables... por lo que sabía de sus estudios en el templo jedi. Qui-Gon, ahora que habían aterrizado en un puerto del planeta y bajado de la nave podía ver un muy claro cambio en el ambiente, que era totalmente diferente a lo que se imaginaba. El ecosistema que antes se constituía solamente por paramos áridos, habían cambiado a bosques que rodeaban el puerto de aterrizaje en el que habían aterrizado.
El clima que antes era totalmente inestable y cambiante, se mostraba no sólo estable, si no también agradable, siendo soleado con unas pocas nubes en el cielo. Los animales, que eran desde lagartos vipedos de 5 metros con grandes mandíbulas llenos de dientes, hasta animales de cuatro patas con características similares a la de los reptiles y grandes ileras de púas en sus espaldas, en vez de correr desbocados y atacar todo lo que estaba a su alrededor, eran controlados por diferentes alienigenas consientes qué les hablaban para que estuvieran calmados en sus establos, mientras esperaban que sus jinetes volvieran para cualquier cosa en la que necesitarán su ayuda.
Con todo eso visto, que de por sí ya era impresionante, el maestro perteneciente a la orden jedi, también se vio muy impresionado por que sintió una presencia en la fuerza muy extraña, una que parecía conocer, pero no la podía identificar correctamente, por qué parecía envolverse y fusionarse con la misma presencia del planeta, y de las dos lunas cercanas al planeta.
"Maestro..." siendo sacado de su análisis y pensamientos por la voz de su pupilo, Qui-Gon miró a su aprendiz "¿Lo siente... verdad?"
"Sí, parece que lo que sea que haya causado los cambios en el ecosistema, también afecta la fuerza en el planeta..." deteniéndose a mitad de oración, miró hacia el cielo, donde a pesar de que era de día, aún era capaz de ver la luna oscura del planeta "... Junto con la fuerza que rodean a las lunas"
"Maestro jedi" mirando hacia adelante, el grupo que había salido de la nave, que consistía en el, su padawan, la dama de compañía elegida por la reina para hablar en su nombre (Alias: Padme), el Gungan, la unidad astronomecanica de número serial R2-D2 y el niño de Tatooine. Se encontró con la mujer que anteriormente había salido en el holograma, pero acompañado por dos alienigenas diferentes a cada lado de ella.
Siendo el que estaba a su derecha un wookiee de un pelaje completamente oscuro, alto incluso para su especie, llegando a los tres metros de alto, ojos de color verde, de complexión ancha, con tres barbas trenzados en su barbilla y una armadura ligera, que incluían dos cinturones puestos en forma de X en su pecho, que sujetaba una ballesta blaster en su espalda, protectores de hombros compuestos por varias placas de un metal negro con detalles rojos, y lo que parecían dos protectores de ante brazos, que tenían en cada uno, dos barras de metal puestas en forma de semiluna que estaban separados por un pequeño espacio. Pero lo que pareció mas destacado de este wookiee, fueron las garras de sus manos y pies que parecían más grandes de lo normal.
Mientras que el que estaba a su izquierda, no se podía decir que era exactamente. Aparentaba tener físicamente una constitución musculosa, alto, de dos metros medio. Y hasta ahí se podía decir de características físicas sobre el alienigena que los acompañaba, por que todo su cuerpo estaba cubierto por una armadura de cuerpo completo, que para resumir, era como las de los samurais generales del país del hierro del mundo de Naruto, pero con el casco teniendo tres cuernos, uno a cada lado de la cabeza y otro en la frente, además de que en vez de ser blancas las partes de armadura duras, eran de un color rojo. Junto a eso, tenía dos fundas en la cintura que guardaban dos pistolas blasters, y también dos fundas, que parecían tener una espada cada una.
Volviendo a ver a la mujer con armadura mandaloriana, esta se había acercado junto con los dos alienigenas a sus lados, quedando enfrente del grupo con el maestro jedi a la cabeza "Señorita, les agradezco que nos dejen quedarnos para reparar nuestra nave" quien se inclino y agaredecio de forma cortes a la mujer por el favor que al parecer les estaba haciendo.
"Aún no nos agradezca, no hemos venido a que nos dé las gracias, hemos venido para escoltarlo a usted y a la reina para que hable con él Yosokage" comunicó el hombre de armadura completa, con una voz distorsionada que sonó incluso un tanto oscura para los presentes.
"Disculpe, ¿Pero de que esta hablando? No hay ninguna reina aquí" dijo Padme de la forma más calmada posible en el exterior.
Sonltando una risa el hombre en armadura miró a la mujer que había hablado "No nos quieras engañar niña, esa nave en la que vienen, solo la usa la familia real del planeta Naboo, y tus ropas son la de una dama de compañía de la reina del planeta, y donde viene una dama de compañía, siempre está cerca la reina"
"¿Cómo sabes todo eso?" pregunto con la expresión más calmada que pudo reunir la mujer, no se esperaba que tuviera esa clase de información. Incluso cuando habían llegado al planeta Tatooine y muchas personas la habían visto así, nunca llegaron a unir esos puntos, ni aún cuando estuvieron viéndola durante mucho tiempo. Mientras que este hombre con armadura, con sólo verla unos segundos a ella, su ropa y la nave en la que llegaron, habia deducido todo eso.
"Eso no es lo importante en este momento, lo importante es que lo sabemos, y que nuestro señor quiere hablar con ella y usted maestro jedi" dijo la mujer que señaló a la nave y al mencionado hombre con túnicas, quien levantó la mano para detener la frase de protesta que seguramente estaba a punto de soltar Padme.
"Disculpe que tengamos que decirles de esta manera, pero no es posible que la reina baje de la nave, por cuestiones de seguridad…" contestó Qui-Gon Jinn "… Le pedimos que nos disculpe y en su lugar, permita que la señorita Padme, aquí presente, vaya, pues al fin y al cabo ella viene en representación de la misma, y tiene derecho a hablar en su nombre" volvió a hablar rápidamente, deteniendo de volver a hablar a cualquiera de los tres enfrente de ellos."Creo que eso es suficiente, estoy seguro de que el Yosokage aceptaría que ella sea la que venga, si dice que viene en representación de la reina de Naboo, tiene su autoridad, así que básicamente esta hablando con la reina" para sorpresa de los visitantes, el Wookiee de pelaje negro, en vez de hablar con rugidos y gruñidos, de su boca salió una voz profunda, que habló perfectamente en basic, y fue sorprendete, por que a pesar de que todos ahí conocían los aparatos traductores que podían usar algunos alienigenas para hablar otros idiomas, el Wookiee frente a ellos no parecía tenerlo "Lo mejor sería que nos vayamos rápido, no quiero hacer esperar mucho al maestro Yosokage"
Pensando un poco en lo dicho por su compañero más alto y peludo, la única mujer del grupo de 'bienvenida', decidió que tenía razón, era mejor no hacer esperar a 'SU' Yosokage "Bien, supongo que eso será suficiente, vengan, los conduciremos con el"
Dándose vuelta la chica, paso entre los alienigenas de gran tamaño, dando una vista completa a sus ahora invitados de su espalda, en donde para desconcierto tanto de Qui-Gon, como de Obi-Wan, tenía lo que ellos creían, era un sable de luz asegurado al lado de su jetpack "Cada vez salen más preguntas" pensó el mas viejo de los jedi, que como el resto del grupo, comenzó a caminar para seguir a la chica.
Algo que no pudieron hacer por mucho tiempo, por que todos, menos Qui-Gon y Padme, fueron detenidos por el Wookiee, el hombre en armadura y otros hombres en el puente que llevaban una armadura similar al del segundo, los cuales llegaron en cuanto escucharon la conmoción inicial, causando varias quejas y gritos de los detenidos "Solo ustedes dos pueden venir" llamó la mujer, que al darse la vuelta para ver el origen de la conmoción que ya se imaginaba de donde venía, señaló a Padme y Qui-Gon "El resto de ustedes, tendrán que esperar aquí hasta que se les dé nuevas indicaciones" dijo, señalando al resto del grupo.
"No se preocupen, estaremos bien, Obi-Wan, Anakin, ustedes quédense con el grupo y concentrence en reparar los motores de la nave, volveremos lo más pronto posible" habló Qui-Gon, dirigiéndose específicamente a su estudiante y al chico que habían traído del planeta Tatooine, que después de mirar lo calmado que estaban tanto el maestro, como la dama de compañía, a regañadientes, siguieron las órdenes alejándose, y en algunos casos, entrando a la nave para esperar.
"Bien, vamos, por aquí"
Mientras caminaban siendo escoltados por el grupo de tres, Padme y Qui-Gon Jinn, se dieron la oportunidad de mirar sus alrededores mientras eran conducidos por el trío. Observando las diferentes casas y establecimientos que parecían estar cerca de la zona de atraque.
Y de lo que llegaron a ver, fueron para empezar los árboles del bosque que eran más grandes de lo que creían… mucho más grandes, los árboles que en un principio pensaron que serían a lo mejor de unos 8 o 9 metros, en realidad, ahora que se acercaban, notaron que eran tan grandes como los árboles que uno se podía encontrar en el planeta Kashyyyk.
De igual manera, cerca de las escaleras por las que estuvieron bajando de la plataforma de aterrizaje, notaron que en vez de algún vehículo de transporte terrestre tecnológico, como un spider, o unas pequeñas naves, habían varios animales grandes, tanto voladores, como terrestres, que tenían sillas de montar cerca de ellos, claro indicativo de que eran el medio que usaban para transportarse.
"¿Iremos en uno de esos?" pregunto Padme, un poco extrañada por la elección de transporte.
"Si, son más rápidos que los spider" respondió a la pregunta el Wookiee mientras tomaba las riendas de un gran animal cuadrúpedo, con una gran boca alargada de la que salían varios dientes filosos y una cola larga "Y más limpios"
Dijo lo último en un tono un poco más venenoso que el resto de la oración "Bueno… eso lo entiendo" comentó Qui-Gon que se acercó a uno de los animales atados, el cual le gruñó antes de que siquiera tuviera la oportunidad de acercarse a más de un metro.
Alejándose un poco de los animales, Padme en realidad noto algo cuando vio que en uno de los animales, tenía un collar con un nombre escrito, mirando al Wookiee que estaba más cerca de su posición, decidió preguntar "Disculpen señores" volteandose a ver a la mujer que habló, tanto el Wookiee como el hombre en armadura miraron a la chica "Perdon que lo pregunte hasta este momento, pero ¿Cuáles son sus nombres?"
"… Te tardaste mucho en preguntar eso" respondió el Wookiee en un tono plano mientras volvia a atar unas correas en la silla de su animal de montar "Mi nombre es Rormum"
"El mio es Nejaa Skywrecker" el hombre en armadura respondió sin voltear a ver en realidad a la mujer mientras terminaba de atar su silla, en otro animal de la misma especie que el que tomó Rormum.
"Pues mucho gusto, creo que ya conocen al maestro Qui-Gon, y yo me llamo Padme" eso, en realidad congeló momentáneamente a los tres que habían terminado de hacer los ajustes en sus sillas, los tres, después de escuchar tal nombre, se miraron entre sí uno segundos.
Dándole unos golpes a los costados de su propio animal, una especie de dinosaurio bipedo, de dos metros de alto con un gran ocico y dos pequeñas manos cerca de su parte trasera, la mujer mandaloriana controlo a su animal para que se diera vuelta y apuntar al bosque "Lo que sea, mi nombre no es de importancia, vámonos de una vez, ya hicimos esperar mucho al Yosokage"
"Si, tiene razón" tomando la mano extendida de la mujer, Rormum le jalo para ayudarla a subir al asiento trasero de su silla, acción que copio Nejaa con el maestro Qui-Gon "Es hora de irnos"
Con eso dicho, los tres animales junto con sus jinetes y pasajeros, se dispararon a altas velocidades, entrando en el bosque, viajando alrededor de los árboles y caminos traicioneros por varios minutos sin deterse, algo que impresionó a los pasajeros, pues en realidad ni siquiera parecían rosar una hoja o pisar una rama, viajando no solo de forma rápida al no chocar con obstáculos, si no también en silencio al no crear más sonidos que el del contacto de las patas de los animales con el suelo.
Tras varios minutos, en donde pasaron por varios árboles y kilómetros que estaban medio oscuros por las hojas de los árboles. Se empezó a ver una luz intensa a unos cuantos metros.
Metros que una vez cruzaron salieron de él frondoso bosque... Para entrar a una gran ciudad.
Una ciudad muy grande, que estaba rodeada por un bosque hecho de los mismos árboles que habían pasado minutos antes. La ciudad que ahora estaba a la vista de todos los jinetes y sus invitados, era como una mezcla entre naturaleza y tecnología.
La ciudad tenía cientos de casas y establecimientos hechos de diferentes materiales y formas, cada una construida con una forma y estructura diferente, algunas incluso estaban construidas en algunos árboles igual de grandes que los que habían pasado, y que se habían dejado en diferentes puntos de la ciudad, ya fueran en las raíces del árbol o en diferentes partes del tronco o las ramas de los mismos.
Pero la guinda del pastel, fue un gran edificio que estaba en el centro de toda la ciudad, uno que solo se podía describir como la mezcla de lo que tenía escrito enfrente.
El edificio era uno circular que media de alto unos 7 metros, que parecía estar hecho de piedra, piedra de la cual salían varias ramas de forma hermosa con varias hojas de color rosa. En el costado derecho del mismo, se encontraba una cascada que caía directamente a un pequeño lago con varias rocas pequeñas y animales nadando en este. En la cima, una gran antorcha con un extraño fuego azul y negro que se mantenía encendido a pesar del viento que parecía pasar y empujar de vez en cuando las llamas, haciendo que tambien bailará. En el costado izquierdo caía al igual que en el derecho una pequeña cascada, pero en vez de agua, caía una pequeña línea de lava a un lago igualmente de lava. En la parte trasera, de forma extraña un tornado de tres cuartos del tamaño de la torre, se encontraba tranquilo, dando vueltas pero sin jalar nada de su alrededor. Claro no es como si pudieran ver lo último, y para rematar enfrente del edificio en letras grandes estaban las letras '要素 (Elementos)'
"Guau..." solo eso podía decir Padme ante tal vista, a pesar de que no podía negar el hecho de que su mundo natal era hermoso naturalmente, este lo era en una manera muy única y diferente... mucho más natural y fantástico.
"Je, y eso que no has visto el monte de los sabios" comentó en voz baja la mujer que dirigía al grupo, un mensaje que no les llegó a las personas detrás de ella por el sonido del viento pasando "Ya nos esta observando" comentó la chica, que vio la sombra de un hombre, en la ventana central de uno de los pisos superiores de la torre central "... Naruto"
-Torre central en ese mismo momento-
La torre en el centro de la ciudad, a parte de ser de las más grandes, y de las mas espectaculares a primera vista, era una construcción que en si, se podía considerar especial por que era un edificio multiusos.
Esto gracias, a que a parte de ser el edificio donde el actual líder de la ciudad que se mantenía regente, trataba con los diferentes asuntos de importancia de la ciudad, también servía como el edificio donde varias de las fuerzas militares del planeta se entrenaban para pasar las más difíciles situaciones, donde varios de los mejores inventos que se desarrollaban pasaban a las últimas fases de pruebas, donde el orfanato de la ciudad misma se encontraba y dirigía, entre otras cosas.
Y todo esto en el pequeño espacio de un edificio de 7 metros de largo y un diámetro de 8, gracias a la persona que actualmente estába mirando por la ventana del piso más alto, específicamente, la ventana que daba al camino principal de la ciudad, donde el grupo de cinco alienigenas montados en tres animales estaban pasando.
La persona ahí presente, que seguia con la mirada el camino por el que pasaban, puede que muchos ya se imaginen quien era, y diré pues que si, esa persona es Naruto Uzumaki, el último shinobi vivo del planeta tierra. Pero, ¿Qué había pasado? ¿Cómo Naruto había llegado a este planeta y volverse el hombre rejente de este planeta el cual había cambiado tran drásticamente?
Pues, durante sus muy continuos viajes, los primeros dos años despues de que saliera de Coruscant, se la pasó visitando los diferentes planetas que había marcado en esa ocasión que había entrado en secreto a la biblioteca en el templo jedi, junto con otros pocos, y durante esos viajes, había aprendido y visto muchas cosas de esta galaxia. Lo primero, es que lo que le habían contado los jedis con respecto a la delincuencia en la galaxia, era un eufemismo comparado con lo que vio.
Para empezar, con los Hutts, después de que había salido de Dathomir, en donde acogió al que sería, uno de sus primeros estudiantes en esta galaxia, había tomado rumbo al planeta Tatooine, para ver como era la situación actual del planeta, con ese capo de crimen Jabba a cargo, sobra decir que fue lo que esperaba y más.
Esclavitud de la mitad de la población, asesinos a sueldo en cada esquina, excesivas tarifas de agua para los granjeros de humedad, y más, hecho por un alienigena con aspecto de babosa que ni siquiera se podía mover por si solo, fue algo que hirvio la sangre del shinobi sensible a la fuerza. Y si hubiera sido su yo más joven, después de ver lo que vio en el palacio de Jabba, sin duda se hubiera lanzado a pelear contra la maldita lombriz sin pensar en las consecuencias... Pero por fortuna, ya no era ese chico.
Sabía que si hubiera seguido ese impulso, hubiera perjudicado a los que vivían en el planeta, al dejarlos en una situación aún peor. Puede que no le gustara para nada las cosas que hacía el maldito, pero sabía muy bien que tendría que dejarlo vivir por el momento.
Esto por que, aún si llegara a matarlo y disolver su banda de mercenarios y cazarrecompensas, el tenía cosas que hacer fuera de ese planeta, por lo que tendría que dejarlo, y por consiguiente, dejar al planeta sin alguna protección, y sabía que en el momento de que se fuera, existía una posibilidad bastante grande de que simplemente otro Hutt o capo del crimen, podría tomar las sobras de las riendas del negocio que hubiera dejado Jabba, y hacer las cosas aún peor para la población de Tatooine, así que pensó en algo más.
Con todo el dolor de su corazón, dejo a la población del mundo arenoso en su precaria situación y continuó con sus viajes, los cuales pese a los que muchos pudieran llegar a pensar, tenían un propósito, el cual fue empezar la idea que le habían dado los biju, idea con la cual incluso podría ayudar a Tatooine con su infestacion de babosas.
La idea de la que hablaba Naruto y que le dieron sus amigos de miles de años, era básicamente el crear su propia nación, o en este caso, su propio mundo con su propio ejército, estos con el fin de lograr el sueño que en antaño tuvieron el y el sabio de los seis caminos, la paz. En el pasado, después de mucha reflexión sobre la pregunta que terminó separando a los hijos del sabio de los seis caminos, habia llegado a una conclusión. Que aunque las dos respuestas dadas por Indra y Ashura, eran incorrectas como había dicho Hagoromo, también eran correctas, pero solo si se unían ambos conceptos.
El tenía más claro que nadie, que llegar a una verdadera paz en todo el mundo era algo imposible, no importaba si fuera por medio del amor o el poder absoluto, por que siempre habría alguna persona o personas, que no importara el medio que haya usado para llegar a esa paz, no le importaría, ni estarían a gusto con esa paz y buscarían el crear conflictos, cosa que se aplicaba igual en esta galaxia, solo que multiplicado por diez mil. Y como en la tierra, no podía cambiar a todos en esta galaxia para que cambiaran su forma de ser y estuvieran en paz, pero si podía reunir a aquellos que quisieran vivir en un mundo de paz.
Y que en el lugar que él y la gente que reuniría decidieran quedarse, harían su propio mundo en donde vivirían en paz, donde el podría defenderlos y enseñarles a defenderse a ellos y la paz que querrían mantener en sus mundos.
Así que mientras hacía sus viajes por diferentes lugares de la galaxia, además de pasear y conocer. También reunió a personas de los más bajos recursos, rescato esclavos de los combois de esclavistas que destruyó o derribó, y atrajo a diferentes alienigenas que les gustara la idea que les propuso.
Y sumado a eso, gracias a la fortuna en créditos que había ganado en casinos galácticos, había armado y comprado varias naves más que decentes, lo que terminó con la creación de un pequeño ejército que fue lo suficientemente grande como para no sólo ganarle al ejército de Jabba, si no también los suficientemente grande, como para dejar un porcentaje de este que servirían como una fuerza policial que defendería el planeta.
Y ahora, después de casi una década de eso, su pequeño grupo y ejército, habían crecido hasta su punto actual, donde contaba con suficientes efectivos entrenados que podía mandar a proteger a los tres planetas, que por decir de alguna manera, pertenecían a la alianza que dirigía Naruto.
Y a todo esto, ¿Qué había cambiado en él después de diez años?, es decir, diez años deberían haber causado varios cambios en una persona ¿Verdad? Pues no en este caso, para Naruto los cambio equivalían a la nada, después de diez años, en la forma física, sus facciones, su altura o sus características únicas, no habían cambiado en lo más mínimo, y su ropa por lo consiguiente no había sufrido muchos cambios.
De los pocos cambios que había sufrido estaba su antigua capa, que aunque en si era casi igual, tenía agregado en su espalda una nueva característica, la cual era el escrito 'Sombra de los elementos', tanto en japonés como en basic de forma vertical. Junto a eso, su collar también había sufrido un cambio, habiendo perdido sus cristales blanco y negro, los cuales fueron cambiados por lo que parecían dos dientes de algún animal carnívoro que estaban a los lados del cristal color verde del primer Hokage. Y como último cambio en su vestimenta, en su cinturón estaban dos aros de cuero vacíos.
Volviendo a la realidad, Naruto después de ver que el grupo habían bajado de los animales y entrado al edificio, se dio la vuelta, dándole la espalda a la ventana y dirigiéndose a la silla giratoria que estaba detrás de un escritorio, en donde se sentó para ponerse frente a su escritorio, viendo a la puerta de entrada del cuarto.
"¿Así que ya vienen para acá?" pregunto una voz profunda y femenina a la izquierda de Naruto.
Volteando a ver a ese lugar, el Uzumaki con cuernos se encontró con la vista de la mismísima Matatabi, la gata de fuego azul de dos colas, solo que del tamaño de un caballo, la biju femenina de aspecto felino, estaba recostada en una gran almohada que le doblaba en tamaño, donde de vez en cuando se reacomodaba o se daba vuelta, buscando el lado más cómodo para descansar.
"Si, ya vienen, acaban de entrar en el edificio" comentó Naruto mientras volvía a su trabajo, checando una pequeña pila de papeles al lado de su escritorio.
"Espero que ese viejo de Qui-Gon haya cambiado un poco su actitud, o ahora que estoy afuera, si le arrancare la cara para que deje de finjir sus estúpidas expresiones" comentó una segunda voz a la derecha del escritorio, solo que esta en vez de femenina, era masculina e incluso más profunda.
"Calmate Kurama, más vale que te calmes ¿O quieres que te vuelva a mandar a Ashla?" pregunto de forma burlona el shinobi, haciendo que el zorro de nueve colas, que como Matatabi, estaba encogido al tamaño de un caballo y recostado en un sillón, gruñera y volviera a recostarse
Si, después de sus muy continuos viajes, Naruto había encontrado diferentes planetas que gracias a sus ecosistemas tan únicos, y especiales, a muchos de los bijus les fue de tan su agrado, que deseaban quedarse en algunos de esos mundos.
Algo que entendido muy bien Naruto, así que como en su mundo original, mucho antes de que el fuera asignado a esa misión espacial que lo trajo aquí, libero a los nueve en varios de los diferentes planetas, una tarea que el pudo hacer fácilmente sin el peligro de muerte al tener un cuerpo inmortal. Siendo algunos de esos planetas los que tenía bajo su protección, otros que no pero que al estar desabitados por alguna forma de vida inteligente a nivel humana o mayor, no tubieron muchos problemas en dejar que se quedarán.
Pero claro que el tenía sus formas de llegar con ellos. En fin, pero aunque muchos de ellos querían ir a diferentes planetas, algunos se habían quedado cerca de él, de entre ellos estában Matatabi y Kurama, como se veía actualmente, que disfrutaba mucho de su compañía, aunque claro, por diferentes cuestiones.
"Si Kurama, mejor callate, o disfrutaré una buena temporada sin tu voz gruñona molestando mis siestas y disfrutando tiempo a solas con Naruto-kun" dijo burlonamenta la gata de fuego "Sabes que... mejor sigue hablando"
El comentario hizo gruñir a Kurama, quien miró enojado a su hermana menor. Y aunque le hubiera gustado decirle lo que pensaba de ese comentario, no pudo por que fue detenido "Aunque normalmente es divertido ver y oír sus peleas verbales, ahora tendré que pedirles que se callen, ya llegaron"
Y de forma sincronizada, cuando terminó de decir eso, de la puerta de la oficina sonaron unos golpes, como indicación de que llamaban "Tch, ni creas que esto a acabado" gruñó con una marca en la cabeza el zorro milenario.
"Bueno, ya, traten de esto en otro momento, que tenemos visitas, ¡Adelante!" grito Naruto para dejar que pasaran, pero después de un rato de no pasar nada volvió a decir "¡Adelante!" volviendo a obtener el mismo resultado.
"Te olvidaste de nuevo de apagar los sellos de silencio, idiota" murmuró lo último Kurama de una manera divertida por la estupidez de Naruto, aunque la risa y la diversión no le duró mucho tiempo, cuando un golpe en la cabeza le llegó.
Cortecia de un Naruto Uzumaki con super oidos, el cual después de un movimiento de su mano y usando un poco de fuerza, le mando una bofetada que le dejó callado.
Haciendo un movimiento de mano, desactivo las barreras de sonido y volvió a hablar para que entrara el grupo, siendo la primera en entrar la mujer en armadura, que después de entrar, se quedó viendo a Naruto con las manos en las caderas "… De nuevo se olvido de los sellos ¿Verdad?" pregunto con un tono, que aun con el casco, demostró su diversión.
"No, sólo estaba haciendo unas cosas" mintió descaradamente, "Veo que los tragiste" cambiando de tema, miró a los dos nuevos humanos que habían entrado a la oficina, que miraban el alrededor con curiosidad analítica, en especial a los dos animales de gran tamaño cercanos al escritorio, mientras los otros tres seres de diferentes especies caminaban para estar detrás de él Uzumaki "Cuanto tiempo sin verte Qui-Gon, has envejecido"
Volteando al escuchar pronunciar su nombre, para su sorpresa, el maestro jedi se encontró viendo una cara que no había visto en una década "¡¿Naruto?!"
El tono de sorpresa no se perdió para Padme, quién miró entre los dos hombres "¿Lo conoce maestro jedi?"
"Si, lo conocí hace diez años, cuando ocurrió la guerra de Mandalore…" respondió el maestro, quien miró de forma fija al hombre en el escritorio "… Y parece que no has envejecido ni un solo día"
"Se podría decir que es así" respondió Naruto que se recostó en su silla "Pero tu… No diré que te vez mal, pero ya se te nota la edad" comentó divertido, el Uzumaki "Pero, no estamos aquí para hablar de la edad y las apariencias, tenemos otros asuntos que atender" comentó esta vez con un poco más de seriedad el shinobi.
"Si, como para empezar, ¿Qué haces en el planeta más peligroso en el centro de la galaxia? ¿Y que hiciste para que cambiará tanto en tan poco tiempo?" pregunto el maestro jedi.
"Pues... No te puedo decir mucho de eso mi amigo, a parte de que, gracias a mis viajes, y una cosita que me hace diferente a los humanos, me ayudó. Ahora, me gustaria preguntarles a ustedes dos, ¿Por qué un jedi, su padawan, y la reina del planeta Naboo, terminaron hace un par de días en el planeta Tatooine y tomaron una ruta hiperespacial a Tython, que hace miles de años fue borrada de los mapas estelares?" cuestionó el hombre con cuernos mientras se levantaba de su silla y le daba vuelta al escritorio. Dejando impresionados y hasta un poco asustados al par a quienes fueron dirigidos la pregunta, por el hecho de que hubiera obtenido esa clase de información y en tan poco tiempo, en especial lo primero, que pareció dejar más nerviosa a Padme.
Normalmente, Qui-Gon no diría nada de su misión, o trataría de dar la menor cantidad de información sobre esta, pues estos normalmente se supone que eran secretos que sólo concernian al Consejo jedi y a los senadores de la República. Aunque en esta ocasión, sentía que debería ser diferente, principalmente por que ahora se encontraban en el único lugar, donde podrían ayudarlos a reparar la nave, salir de nuevo al hiperespacio e ir a Coruscant, para pedir ayuda con respecto a la invasión de la que era víctima Naboo.
Y tenía el conocimiento de que no podía mentirle a Naruto, y si le encontraba mintiendo, no sabía cómo podría terminar actuando o si quisiera ayudarles después de mentirles, así que mejor decirle verdad, pero tratando de omitir lo más posible "Necesidad; verás, a mi padawan y a mi se nos asigno una misión en el planeta Naboo, y tras ciertos problemas nos obligó a salir del planeta con la reina en su nave, la cual sufrió unos inconvenientes con el motor, así que tuvimos que aterrizar en el planeta Tatooine para arreglarlo. Pero terminó peor la nave, por cierto 'comerciante' que nos robo varias piezas, piezas que al haberse perdido, causaron un mal funcionamiento que nos llevó hasta aquí"
Cuando terminó de hablar, Naruto analizó la información que le fue dada, pero no sólo esa información que le dio su 'amigo' jedi, si no también la información que se le fue proporcionada por sus espías, si, espías.
En honor a su antiguo maestro Jiraiya, y como una forma para empezar esa idea que le habían dado los bijus hace tiempo, Naruto mientras viajaba, con el paso de los años, había comenzado a adueñarse de una de las cosas más valiosas, no solo de su mundo, si no también de la galaxia, la información.
Comenzó una red de espionaje, que aunque por el momento no era tan grande como la que él quería, si era extensa y cubría varios mundos, de entre los cuales, incluía el mundo de Naboo y Tatooine.
Así que, tras comparar la información de ambas partes, de sus espías en ambos planetas y de su amigo jedi aquí presente, había llegado a la conclusión de que le decían en parte era la verdad, y de lo que le ocultaron, ya había llegado a una conclusión de que no era muy importante, de todas formas ya lo sabía casi todo, o eso creía
"Maestro jedi, ¿De verdad piensa que es buena idea decirle a este hombre toda esa información? Estoy segura de que no le gustaría a la reina, que tratara esta clase de temas con un desconocido" le susurro la dama de compañía al oído del maestro jedi, tratando de que no le escuchara ninguna de las otras personas presentes en la habitación.
Lástima para ella que no fuera el caso "Para empezar, no soy un extraño, conocí durante seis meses al maestro Qui-Gon durante la guerra de mandalore, a parte, creo que a usted y su 'reina', les podría interesar que yo sepa esto, por que podríamos llegar a un buen acuerdo que nos convendría a los dos" hablo Naruto, haciendo unas comillas en la palabra reina, algo que noto y extraño a Qui-Gon, y pareció poner nerviosa a Padme. Pero que ignoraron, por qué estaban más interesados por a lo que se refería al final.
"¿A qué se refiere?"
"Pues verá señorita Padme, yo tengo muchos contactos, contactos que me han dados detalles sobre la situación actual de su planeta, y creo que puedo ayudarles con respecto a esa situación, mucho mejor de lo que podría hacerlo la República"
"¿De qué estas hablando Naruto?" el tono, y la forma en que había dicho esas cosas el pelirrojo, no les gustaba del todo ni a Padme ni a Qui-Gon, aunque esto fue más para el caso del segundo, quien también fue el que hizo la pregunta "Para empezar, ¿Por qué metes a la República? "
"Por qué estoy seguro de que iban ahí, y esto lo se, por que en la situación actual de Naboo, que está bloqueado por la Federación de comercio, sin sus naves, sus pilotos o un ejército, necesitan la ayuda de alguna fuerza que les pueda proporcionar una de esas cosas, y la única fuerza que conozco, que a parte de tener una relación que se consideraría 'buena' con Naboo, estaría cerca del rumbo que los llevó hasta aquí desde Tatooine, esta en Coruscant, osea, la República" bien, Qui-Gon no podía discutir la lógica de eso, era muy correcta, después de todo el sistema de Coruscant estaba muy cerca del de Tython y sólo por una pequeña inclinación en el último salto hiperespacial es que no se llegaba ahí.
Además de que el otro punto era también cierto, claro que había otros lugares y formas de conseguir esos recursos, pero o no eran legales, o puede que tomarían mucho tiempo y estaría muy lejos para que llegarán a tiempo.
"Bien puedo ver su lógica, ¿Pero por qué asegura que podría ayudar mejor que la República?" pregunto Padme, está vez un poco interesada por el hecho de que aseguraba ser una mejor opción para ayudar que la misma República, una fuerza que tenía cientos de sistemas de su lado.
"Por qué, a parte de que tenemos un ejército que lo es suficientemente grande y equipado como pueda ayudarles, este está en una base que tenemos en otro planeta, uno que está mucho más cercano a Naboo que Coruscant" declaró Naruto mientras se volvía a sentar en su silla detrás de su escritorio.
"... Eso se escucha... Como algo demasiado bueno para ser verdad, o por lo menos para que lo vayas a dar sin pedir algo a cambió" dijo lo último Padme con un ceño fruncido "¿Qué es lo que le quiere pedir a la reina a cambio de su ayuda?"
"Je, eres lista niña, pues si, me gustaría pedirles solo una cosita, a cambio de ayudarles" respondió Naruto a la pregunta de la chica, quien lo miró espectante, y lista para negar el pedido que le estaría a punto de decir, el cual seguramente sería uno que dejaría mal parado a su planeta y muy beneficiado al suyo "Lo que quiero es un simple tratado comercial con Naboo"
"... ¿Un tratado comercial?" pregunto Padme, extrañada del pedido que estaba pidiendo a cambio por la ayuda, un pedido que en realidad se escuchaba demasiado justo.
Asintió Naruto con una sonrisa "Así es, nada más y nada menos, un simple arreglo comercial que se estableceria entre Naboo y la alianza elemental"
El maestro perteneciente a la orden jedi, levantó una ceja ante el nuevo nombre que se fue mencionado, en especial por que parecía que Naruto no hablaba solamente del planeta Tython en este tratado comercial "¿La alianza elemental?"
"¿Mmm? Ah, si es cierto, aún no les he dicho, Tython, no es el único planeta del cual por decir de alguna manera, soy el protector. Actualmente, contando a Tython hay un total de 3 mundos, los cuales están bajo mi protección y forman parte de nuestra alianza, 'La alianza elemental', de la cual soy el actual líder"
Ok, que le dijera algo como eso Naruto, no era una frase que sinseramante Qui-Gon se esperaba, y por razones más que válidas, es decir, el hombre había llegado a esta galaxia hace solo diez años, que aunque se escuche como mucho tiempo, para esta situación no lo era, de hecho se quedaba corto, muy corto.
Que una sola persona, que había llegado a una galaxia nueva, desconocida y llena de muchos peligros, que esa persona, a parte de eso, estuviera sin recursos o los mejores conocimientos sobre el mismo, en sólo diez años, logrará no solo de alguna forma terraformar un planeta, si no que también logrará conseguir un ejercito capaz de resguardar tres planetas y que de paso tuviera esos tres planetas bajo su dominio, parecía algo imposible para el.
Pero aquí lo tenía, Naruto, un solo hombre había llegado a hacer eso, en tiempo récord, y aunque sonara imposible como el lo pensó, no dudaba de que el le hubiera dicho la verdad. Y no dudaba de sus palabras, por que ahora que veía bien la armadura de Nejaa Skywrecker, la reconoció como la armadura que tenían los hombres del ejército que patrullaba las calles del pueblo de Tatooine en donde encontró a Anakin, lo que podía indicar que era más que posible que el planeta era uno de esos tres de los que hablaba.
Ahora el maestro jedi se preguntaba, ¿Qué clase de poder tenía el pelirrojo que le permitiera lograr eso en tan poco tiempo? ¿Y de qué lado estaría? ¿A favor o en contra de la República y la Orden Jedi?
"Y dime, ¿Qué piensas de la propuesta que te acabo de hacer? Señorita Padme" siendo sacado de sus reflexiones y autopreguntas por la pregunta que hizo Naruto, como el resto de las personas de la habitación, Qui-Gon ahora paso de mirar a la nada mientras se hacía todas la preguntas anteriores, a ver a la dama de compañía a su lado, en espera de la respuesta que daría a la proposición que le acababan de hacer. Lo que empezó a alargarse más de lo que le gustaría a los presentes "Si fuera tu tomaría la decisión más rápido, por lo que se, tu mundo no tiene mucho tiempo, además no es una mala oferta, les ayudamos a acabar ese injusto bloqueo, y a cambio intercambiamos créditos en negocios totalmente legales que pueden ayudar a su mundo y al mio a prosperar, es un ganar ganar"
En este punto, en realidad Padme no se sorprendió por el aparente hecho de que el hombre de cuernos incluso supiera sobre la amenaza de la Federación de Comercio en contra de los habitantes de su mundo, pero aún así, no hizo más fácil el tomar esta decisión, por alguna razón, se sentía un poco desconfiada con este sujeto, la forma tan fácil y hasta justa que el parecía querer ayudarlos la hacía dudar un poco, así que necesitaba un poco más de tiempo para pensar "Lo siento, pero no puedo tomar esta clase de desiciones tan a la ligera, aún cuando la reina me dio derecho a hablar en su nombre y tomar ciertas decisiones, esta es una que siento, no debería hacer antes de hablar con ella al respecto, por que podría cambiar al planeta Naboo a largo plazo, por lo que pido que entienda y me dé tiempo para pensarlo"
El pedido, en vez de ser respondido con alguna queja, o disgusto, fue respondido por el silencio y una mirada calmada y medio sonriente, "Je, entiendo, pediría lo mismo en tu posición, pero por desgracia para ti y tu mundo no tienes mucho tiempo, así que haremos esto" inclinando hacia adelante en su escritorio, Naruto presionó un botón debajo del mismo, lo que abrió dos compuertas, uno en la parte de en medio del mueble de madera y otro justo enfrente de Naruto, revelando un proyector de hologramas junto con un pequeño tablero controlador respectivamente.
Presionando un par de botones del tablero, causó que el proyector holografico se encendiera, y mostrará la imagen de la nave en la que habían llegado los dos frente al escritorio, junto con un reporte resumido sobre las especificaciones del vehículo espacial "¿La nave de la Reina?" se preguntó el maestro jedi, curioso de lo que tendría que ver con este trato.
Un nuevo patrón de botones presionados, terminó con un acercamiento dirigido a uno de los motores de la nave, que ahora en vez de mostrar la capa exterior, mostraba el motor, junto con varios puntos rojos donde faltaban piezas, "Como pueden ver, hay varios puntos rojos en el motor que se ve aquí" comentó Naruto señalando los diferentes puntos mencionados "Esos puntos son las diferentes piezas que según mis mecánicos, son los que le faltan para estar a una capacidad óptima para los viajes interespaciales"
"Son... Más piezas de las que pense que serían" y vaya que lo eran, después de un rápido recuento de las marcas rojas que indicaban falta de piezas, Padme se encontró con que el conteo ascendía a unas 8 piezas, que aunque no se escuchaban como mucho, para una nave, eso era bastante, es más, incluso se sorprendió de que la nave no hubiera sufrido esa falla varios sistemas atrás.
"Je, si, lo es, y como tal vez lograste apresiar, son varias piezas difíciles de conseguir, por fortuna, tenemos la mayoría de estas piezas... Pero, el traerlas e instalarlas en la nave tomará un poco de tiempo" comentó después de una pequeña pausa dramática, que hizo girar los ojos de los presentes detrás de él, aunque sólo se pudo apresiar tal acción en uno de ellos al no llevar una armadura o prenda que impidiera ver sus ojos, no entendían por que ese gusto de su líder de dramáticar las cosas.
"¿Cuánto tiempo tomaría?" pregunto Padme simplemente, con los ojos ahora fijos en Naruto, esperando a ver con le vendría a salir. Seguramente le saldría con que las reparaciones podían tomar días o semanas, o la cantidad de tiempo que él la quisiera retener para alguna clase de intercambio con la Federación de Comercio.
"Pues, según los cálculos hechos por mis ingenieros, si hacen el trabajo lo más rápido posible y las piezas llegan en poco tiempo, sólo tomaría no más de 5 o 6 horas, tiempo que te daré para que tomes una desicion sobre la propuesta que te acabo de hacer, después de ese tiempo me dirás esa desicion y se podrán ir después de que nos paguen por ayudarles con las reparaciones de su nave, independientemente de lo que se decida"
"... No me esperaba esa respuesta" y genuinamente no lo hacía, de entrada, la forma en que lo decía era muy amable y atenta, de una forma que ella pensó, era auténtica, seguido de que él tiempo, de hecho era muy razonable, lo suficiente extenso para que pudiera meditar mejor en el poco tiempo que tenía antes que pasara una tragedia en su mundo, y muy pequeña como para que la Federación de Comercio pudiera llegar hasta aquí desde Naboo, en caso de fuera una trampa "... Puede que en verdad nos quiera ayudar" pensó en un humor más positivo la mujer del planeta Naboo, aún tenía reservas con el pelirrojo, pero por el momento podía pensar más si esas reservas serían justificadas o no, junto con la propuesta que le acaban de hacer "Entonces, ¿Me estarás dando 6 horas para pensar en tu propuesta?" la pregunta hecha, se respondió con un asentimiento "¿Así que durante esas 6 horas tenemos que estar aquí o...?"
"No, puedes salir e ir a tu nave si te sientes más cómoda, así también puedes aprovechar para hablar de mi propuesta con la reina Amidala, y de ser necesario uno de mis mejores hombre podría ayudarle a llegar a su nave con uno de nuestros transportes más rápidos" agregó mientras miraba discretamente al techo, donde una pequeña ranura se podía ver en el techo, del cual se podía apreciar algo blanco asomarse.
Pensando un poco en la proposición que le fue hecho, en realidad después de que lo pensó, asintió "De hecho, le tomaré la palabra, así que si no le molesta, me gustaría pedir que me llevarán de una vez a la nave"
Naruto asintio y se rio al escuchar esa respuesta, "Jejeje, claro" con eso dicho por el pelirrojo, la mujer en armadura, estaba a punto de dar un paso hacia adelante para ofrecerse como voluntaria para la tarea, pero fue detenida por una mano alzada del ninja, bajando esa mano, pasó a mirar al techo, donde ahora la pequeña abertura se había hecho un poco más grande "Vamos, sal Mazo, te tengo un pequeño encargo"
En el justo momento en que la última sílaba fue pronunciada, del techo fue retirado un cuadro que reveló un espacio oscuro, espacio de donde salió disparado un borrón de color negro, borrón que una vez aterrizó en el suelo, mostró ser un hombre.
Hombre de como un metro ochenta de alto, vestido completamente de negro, con pantalones, playera, guantes y una túnica que cubría su cabeza, junto a todo eso, en la cara traía una máscara de acero gris que tenía la forma de una calavera con dientes afilados y varios cuernos tanto en la cabeza como en varias partes extra de la cara. A su cadera, en su cinturón, se podían ver dos bolsas en la parte de atrás, dos fundas con blasters, y lo que parecían, las razones de su apodo, otras dos fundas, pero que en vez de tener blasters o espadas, tenían sujetas dos masas con pinchos, todo de él era intimidante y misteriosos.
"Excelente entrada" felicito Naruto al nuevo ocupante de la habitación, el cual se volteo para ver a Padme y Qui-Gon "Muy bien, dama y caballero, les presento al señor Mazo, mi guardaespaldas y mi mejor hombre, el se encargará de llevarla a usted señorita Padme, a su nave"
Bueno, solo cabía decir que los dos humanos a quienes les presentaron al ahora llamado 'Mazo' tuvieron diferentes reacciones al verlo, siendo la reacción del hombre en túnicas, el tensarse, podía sentir la presencia de este hombre, y lo primero que él noto, fue que era sensible a la fuerza, poseía una afinidad increíble, podía decir sin lugar a dudas de que era muy poderoso. Pero eso no fue lo que le hizo tensarse en un inicio, lo que ocasiono esta reacción, fue que no lo había sentido hasta que se mostró por de orden de Naruto, no pudo sentir que seña de la fuerza viviente de este hombre estuviera arriba de ellos, y el cómo logró hacer esto, por lo que concluyó sólo pudo hacerlo de una manera, "... Le enseñó... Esa técnica" pensó, mirando directamente a Naruto, mientras recordaba esa habilidad que les mostró en el templo jedi años atrás, esa que incluso permitía esconder su presencia en la fuerza. Y ahí surgió otra duda, si le había enseñado esa técnica, una nunca antes vista por la orden jedi, surgía naturalmente la pregunta de "... ¿Qué más le habra enseñado?"
Y bueno, esa fue la reacción de Qui-Gon Jinn, ¿Pero y la dama de compañía?, pues con ella la reacción fue diferente, más simple... Se sintió intimidada.
No se sentía como si estuviera al grado de que no podría moverse de lo intimidada que estaba, pero por lo menos el sentimiento si estaba presente en el sistema de la mujer originaria de Naboo, y no es que se le pueda culpar, aún cuando se había visto obligada a ver alienigenas que podrían ser un poco más repulsivos o imponentes, siempre, o casi siempre, trataban de verse lo más presentable posibles, ya fuera con ropas, joyas o accesorios finos y estrafalarios que distraian a los que los veían de sus características menos favorables.
Pero este hombre no, sus ropas parecían haber sido diseñadas para el único propósito de intimidar a sus enemigos, tapando completamente el cuerpo sin el mas mínimo indicio de la clase de alienigena que podía ser, pero dejándo ver que era voluminoso, su aspecto natural siendo cambiado por uno oscuro e intimidante, con esa máscara de metal y los dos grandes mazos a los lados de su cintura. Parecía un hombre listo para pelear en cualquier momento, y eso le intimido un poco a la mujer, aunque no lo demostrará mucho en el exterior.
"P-pues, gracias, si nos permite, pasaremos a retirarnos" aunque si se dejó notar un poco en el tono de su voz y el ligero tartamudeo al principio. Tras recibir un asentimiento de aprobación para que se retiraran, tanto Padme como Qui-Gon se dieron la vuelta para intentar salir junto con Mazo a sus espaldas.
"Ah espera, tu aún barbas, tengo unas cosas que hablar contigo antes de que te vallas" llamó Naruto, haciendo que se detuvieran los tres "Creo que te interesara, tiene que ver con tu pequeño amigo con sable doble de Tatooine"
Con la mension del misterioso hombre que los atacó a él y su grupo en Tatooine, de inmediato interesó al maestro jedi, "Ustedes adelantense, los veré en la nave"
"¿Esta seguro maestro jedi?" pregunto Padme, sin saber que pensar de ese pedido, aún cuando el hombre fuera un poderoso jedi y tuviera su sable de luz para ayudarle, seguía sin confiar completamente en este personaje de Naruto, y no sabía que clase de intensiones podría tener.
"No se preocupe linda señorita, no le haría daño a un amigo, le prometo que en máximo una hora estará de regreso en su nave" prometió Naruto, levantando su mano como en un juramento con el fin calmar a la dama y se fuera con confianza... Fin que no alcanzo cabe decir.
Volviendo a ver a su punto original de atención, osea al maestro jedi tras escuchar el juramento, espero que el le diera una respuesta. Respuesta que al final fue un movimiento de cabeza que fue de arriba a abajo, dando a entender de que se podía ir con confianza.
Cosa que hizo después de responder con el mismo gesto, siendo seguida de cerca por el guardaespaldas vestido de negro. Dejando la habitación ahora con un integrante menos, "Chicos, pueden irse, me gustaría hablar con mi viejo amigo a solas", un numero que volvió a bajar, cuando Naruto le pidió a los tres soldados detrás de él salir de la habitación. Que aun cuando sabían el poder con el contaba, se sintieron un poco nerviosos de dejar a su líder solo, pero aún así lo escucharon y se retiraron.
Dejando la habitación con solo dos hombres, que se miraban fijamente a los ojos y dos bestias del tamaño de caballos descansando, "... Tienes mucho que explicar, Naruto" hasta que hablo el hombre de barba seriamente, rompiendo el silencio de la atmósfera, pero volviendo un poco más seria la misma.
"Pffff", lo que hizo que el mencionado se desplomara en su silla mientras bufaba como un caballo, "Calmate niño, ustedes los jedi deben aprender a relajarse" comentó Naruto burlonamente mientras movía la mano de manera despectiva "Y no tengo nada que explicarte, no estoy afiliado ni a tu orden ni a la República"
Esa respuesta del pelirrojo cuernudo, solo generó que saliera una palabra de la boca del jedi"... ¿Niño?"
-Fin capítulo 6-
"Hola cómo andan queridos lectores, soy yo su querido Beta VIKINGOS739, remplasando a SHIROHIGE1500 por poblemas….. técnicos" dijo el guapo argentino, para después mirar una puerta que se escuchaba unos ruidos extraños, acompañados con gritos.
"¡¡OH MALDITO, SE QUE HICISTE ESTO VIKINGOS, NO SE COMO PERO SE QUE LO HICISTE!!" Al escuchar eso el argentino se alejó un poco de la puerta por seguridad.
Vikingo miró la puerta con los ojos bien abiertos y una gota al estilo animé, por un rato más mientras seguía escuchando todo los ruidos y las demás maldiciones que seguían saliendo.
"Bueno como pueden ver o leer, problemas técnicos" dijo mientras asentía, iba a seguir hablando cuando fue interrumpido por un grito desgarrador.
"¡¡¡CUANDO SALGA DE AQUÍ TE PROMETO QUE- OH MI DIOS, AQUÍ VIENE ALGO!!!" escucho para seguidamente oír una explosión atronadora.
"Bueno, parece que va a necesitar prender un fósforo o una caja y mucho aromatizante" expreso para después, mirar los envoltorios de chocolates esparcidos por la habitación.
Con lo cual tomó uno para leer 'chocolate con laxantes' "Jejeje eso le enseñará a no electrocutarme" dijo para después volver a escribir a sus lectores.
"Dejando de lado lo que acaba de pasar, yo su querido y guapo beta me encargaré de la nota final del capítulo" con lo cual siguió mirando el celular un rato como tonto, "Ok y ahora como sigo" pensó.
"Tienes la lista que te mando shirohige sobre qué decir en la nota" le dijo una voz en su cabeza.
"A tienes razón, gracias voz en mi cabeza" le agradeció el argentino, para seguidamente sacar la lista anteriormente susodicha.
"Si quieres agradecerme, entonces ¡¡¡QUEMALO TODO!!!!!!" Le gritó su voz interior, la cual ignoró por suerte para los habitantes de la casa.
Mientras miraba la lista el guapo beta comía plátanos fritos que habían sobrado.
"Bien listo ya terminé de leerla" con lo cual la arrugó en un papel y la tiró sobre su hombro "Ahora pasaré a detallar los puntos que necesitan repuesta después de este emocionante capitulo, por suerte para ustedes son solo tres y además los voy a explicar para quien no los entendió" con lo cual tomó un vaso con agua y después tosió para aclarar la garganta.
"Punto número 1: El salto de tiempo, se debió a que gracias al punto temporal en donde se quedó anteriormente la historia, es un poco alejada del punto temporal en donde se supone se debe concentrar la historia, osea la guerra de los clones, y pues no me gustaría que fuera como otros fics, que por concentrarse en ese tiempo de desarrollo, me tarde años para llegar a las partes buenas. Lo que quiso decir nuestro escritor es que básicamente, ya llegamos a las partes buenas y no nos vamos a tardar como 20 capítulos para llegar al Canon, siiiiii, que felicidad ya se estaba tardando."
"Punto número 2: Tiempo entre salto(s) de tiempo(s), ahora, otra cosa es que aunque se harán los saltos de tiempos, no se van a descartar las cosas que pasen en esos tiempos, se verán en el futuro, ya sea en omakes o en posibles flashbacks. Bueno lo que dijo aquí, es que lo que pasó en todos esos años que nos hemos saltado, van a salir en pequeños flashbacks o omakes, así que vamos a poder saber que pasó en todos esos años y no nos vamos a perder nada, aunque espero que no haya un flashbacks en medio de una pelea que dure como tres capítulos y le saque todo la diversión, porque sino…."
"Punto número 3:Y pues ahora que se acabo el concurso de los sables, aún queda una chica que se debe decidir."
"Aquí haré un pequeño descanso para recuperar la voz" con lo cual tomó todo un vaso de agua y espero un momento para recuperarse.
"Bien ahora que ya estoy mejor, pasaré a explicar el tercer punto, como ya sabes el concurso anterior de los sabes lo gano:
Naru99
Ya voy a volver con vos ganador tengo unas palabras para decirte, pero siguiendo adelante, como ya hubo un ganador aún falta una chica para el harem y aquí tengo carta blanca para elegir el desafío que tiene que ganar, que sería (redoble de tambores) adivinar los planetas que Naruto controla"
Se detuvo el argentino para recuperar aire "Bueno como pudieron leer, tienen que adivinar los planetas que Naruto controla o es su gobernante, como le quieran decir, para que no se alarmen y digan 'pero como vamos a adivinar todos si hay un chingo (osea muchos) de planetas' tranquilos no esperamos que sepan todos, sino el ganador va a ser el que más adivine, y para que sepan son 6 planetas, entonces el que más cerca esté de esos 6 va a ser el ganador, pero no sé preocupen el desafío viene con pistas para que pueden ganar las cuales son:"Volviendo a detenerse el argentino para comer algo y tomar, después de tragar continúo escribiendo.
"Que algunos planetas, no todos se han mencionado en el capítulo anterior como uno de los planetas que iba a visitar Naruto, repito no son todos, así que algunos son y otros no, y la otra pista es que los planetas se relacionan con los bijuus, osea que un planeta que es todo agua puede representar al tres colas, como ejemplo es o no… pero bueno esas serían las pistas, cualquier duda dejenla en los comentarios y vamos a tratar de responderlas lo mejor que podamos".
Termino de escribir el argentino para, después estirarse"Bueno creo que no falta nada" pensó con alivio."No al falta las palabras para Naru99" le dijo la voz en su cabeza.
"A tenés razón" pensó con lágrimas de animé "Antes de olvidarme las palabras para nuestro ganador del concurso, amigo vos ganaste en adivinar las espadas de Naruto, las cuales son blanco y negro, lo que parece que te olvídate o no sabes es que, el concurso venía con un premio el cual es el que podes elegir a una chica para el harem, pero eso si, hay restricciones las cuales son que no podes elegir a Padmé Amidala ni a Shaak Ti, la primera por obvias razones, pero la segunda tiene una historia, que es la siguiente… no sabes que no voy a entrar en detalles, lo que tiene que saber es que si no la eligen ni ahora ni en el otro concursó, voy a tratar de convencer a shirohige para que la coloque en el harem así podemos tener a 9 chicas con el querido prota, así que ya saben el actual y el futuro ganadanor del concurso no pueden elegir a Shaak Ti y en un futuro la van a tener, no parece lógico pero si lo tiene solo confíen en mí".
Termino de escribir el beta para soltar un suspiro de alivio 'Al fin' pensó, para después escuchar una explosión y seguidamente mirar la puerta del baño por la cual salió shirohige con hollín en todo el cuerpo.
"No se va a poder usar el baño por un rato" logró decir el mexicano para después caer hacia adelante desmayado.
Mientras vikingo solo lo miraba por un rato, con lo cual después dirigió su mirada a los lectores y les sonrió como un ganador "Bueno espero que hayan disfrutado el capítulo y nos vemos en el próximo"
-Ja ne-
