Bien, hola mis pequeños hijos, yo de nuevo por aquí, perdón si mi saludo no parece muy entusiasta, pero la verdad no estoy muy feliz actualmente, por muchas razones que la verdad no quiero comentar ahora. De todas formas, no los quiero aburrir mucho con esto, así que simplemente les dejare con el nuevo cap que ya vi que a muchos les urgía que saliera, junto con un pequeño aviso sobre el concurso que se hizo para la ultima integrante del fic.

La verdad, he visto, y aunque estuve mucho tiempo inactivo/esperando a ver que ponían, me quede como dice un dicho de mi país, como un chinito, 'MILANDO', por que solo vi 2 respuestas en el transcurso de los dos capítulos que han transcurrido desde que empezó este sorteo. Algunos tal vez pregunten que tiene de malo, y yo les diré que tiene de malo, ¡MUCHO!, o por lo menos mucho cuando esos únicos dos comentarios están solo en el capítulo donde empecé el concurso.

Lo cual dice cuanto les interesa este ultimo concurso, así que mejor decidí simplemente terminarlo justo ahora. ¿Quién es el ganador? En esta ocasión, a respuesta a la pregunta son las dos personas que me dieron sus comentarios, como fueron los únicos que mostraron un poco de interés en el, les dejare elegir a los 2, una única chica de su elección para el harem, los cuales son.

¡ArcaneBlade!

Y

¡LuisLaloReyes!

Así que chicos, si están leyendo esto, espero en sus comentarios o un PM sus propuestas para las damas afortunadas. En fin después de esto, los dejo con la sección de comentarios para después seguir con el capítulo...

O eso diría, pero la verdad todos dijeron básicamente lo mismo, así que contestar los comentarios sería un tanto redundante, por lo que solo me saltare en este capítulo la sección de comentario e iré al capítulo, ahora si, sin más que decir los dejo con el nuevo episodio, que la fuerza los guíe y ¡DISFRUTEN!

Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Naruto, Star Wars o sus personajes.

Hablando: personajes hablando

Pensando: (personajes pensado, flashbacks)

Comunicándose: Biju, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales o personas sensibles comunicándose mentalmente/por radios, etc.

Hablando: Biju, droide, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales sensibles hablando.

Pensado: (Biju, droide, fantasmas de la fuerza/chakra, invocación, animales sensibles pensado)

Hablando: Especies alienígena con idiomas sin traducción, o con palabras difíciles de escribir hablando.

(Pensando: Especies alienígena con idiomas sin traducción pensando o con palabras difíciles de escribir pensando.)

Ataques: Ataques, Chakra, Energía, Ataques de fuerza, etc.


Capítulo 8: Guerra en lo verde.

-Dos semanas después del ultimó capítulo, Naboo-

Era oficial, si antes, la situación en la que estaba el una vez pacifico mundo de Naboo, no se pudiera clasificar como tensa, ahora sí que se podían clasificar como tal.

Como había dicho Naruto, gracias a que la reina del planeta nunca llego a pedir ayuda a la Republica Galáctica, el Virrey de la Federación de Comercio Nute Gunray, en su nerviosismo al creer que vendría con un ejército de piratas o algo por el estilo, trajo una segunda nave capital llena de droides.

Con el fin, tanto de afianzar el por decir así, reclamo con el que ya contaba en el planeta, como el de expandirlo y ocupar prácticamente todo lo que faltaba del planeta con droides de combate.

Lo que, si bien dejo tensos, muy, pero muy tensos a la población de Naboo, por el miedo y la constante anticipación de un posible ataque u homicidio en masa, era casi seguro, que no se comparaba con lo tensos y ansiosos que estaban en ese momento la gente de la Confederación de Comercio.

Si bien, uno llegaría a pensar que, gracias al hecho de tener a una gran flota de droides de combate de todo tipo, junto con tanques y naves de combate, sería suficientes seguros para hacer que estuvieran sin preocupaciones, no era para nada el caso de los en este momento, comandantes neimodianos.

Y la razón, era una que, de hecho, a muchas razas inteligentes les ha carcomido y aterrado desde el inició de los tiempo. Lo desconocido.

Al igual que Nute Gunray, los neimodianos que se terminaron quedando en el lugar de comandante, eran de la por decir así, parte no guerrera, más como la miedosa, nerviosa y avariciosa.

Por lo que, al igual que el Virrey, como no habían tenido ni una sola noticia de la Reina Amidala, desde que salió del planeta Tatooine. Ni por canales normales como el mismo Virrey, o noticias de alguna especie de altercado en el Senado Galáctico, o por noticias de su contacto extra, ósea Darth Sidious o su aprendiz, estaban totalmente a oscuras, sin saber si volverían, o no. O si vendrían con un ejército o una poderosa arma o no.

Lo que, junto a su miedo y nerviosismo natural, les llevo a estar casi todo el tiempo, igual, o incluso más tensos, que toda la población del planeta que estaban conquistando.

Que era justo lo que quería Naruto Uzumaki, que en este mismo momento, estaba estacionado un par de planetas un tanto alejados del planeta Naboo, en su nave insignia, una nave muy peculiar, como su dueño. Su diseño era curiosamente en una forma similar a una gran T, con la parte delantera y media siendo relativamente más delgadas que la trasera, la cual tenía las dos aletas puntiagudas que la hacía más gruesa y le daban el vago aspecto a una T. En su parte superior delantera parece tener una especie de una especie de lanzadera o pequeña rampa de aterrizaje.

En el frente de forma redondeada, cerca del borde inferior, se presenta una especie de placa con luces ahora apagadas, que dividen tanto la parte superior como lo poco que queda de la inferior. Los pigmentos de la nave eran de un color cromo con toques naranjas.

Esta, es una nave de un tamaño de verdad inmenso, con dimensiones de verdad impresionantes.

En la parte más larga del vehículo, suponiendo solamente, fácilmente podría llegar a medir uno kilómetro y medio. En ancho, la parte más angosta seria cerca de unos ochocientos o quinientos metros, mientras que en la más ancha, donde estaban las alas puntiagudas era de un kilómetro. Y para finalizar las dimensiones, en altura, el punto más alto era prácticamente igual que el más angosto de la nave cerca de quinientos u ochocientos metros.

Una verdadera titan entre las naves, y todo eso sin contar el cañón gigante. Ah sí, a parte de esas inmensas dimensiones, y del gran número de torretas que se podían ver esparcidas por todo el exterior del vehículo, junto con exclusas de armas cerradas y abiertas, en la parte inferior trasera de la inmensa cosa, había un inmenso cañón, o por lo menos parecía uno, aunque también podría parecer un hangar, uno que era de un cuarto del tamaño total de la nave principal, algo bastante considerable la verdad.

Pero dejando de lado por el momento la descripción, actualmente Naruto, aunque a varios planetas de distancia, miraba el ahora más grande bloqueo que rodeaba prácticamente al planeta Naboo, de forma muy clara, gracias a la pantalla que tenía justo enfrente, que mostraba las imágenes en tiempo real y a color del bloqueo, las cuales obtuvieron gracias a sus exploradores.

Después de que hubieran pasado solo dos semanas desde que se hizo el pedido de refuerzos, dicho bloqueo, había pasado de ser de solo una nave capital de gran tamaño, a tres naves capitales, con cientos de naves y droides volando y rodeando de forma protectora las naves más grandes.

"Mierda, esas son más naves de lo que esperaba que vinieran." escucho comentar a uno de sus hombres presentes en el puente de la nave, comentario con el que casi todos estuvieron de acuerdo.

"Pensé que habían dicho, que solo mandarían una legión igual a la que ya estaba en Naboo." también escucho casí susurrar a otro, con clara duda y miedo en su voz.

"Esto es demasiado, incluso para el Yosokage."

Esos, y muchos otros comentarios un tanto desanimados fueron los que escucho que se esparcieron por el puente, y aunque en especial, ese ultimo, que subestimo su propia fuerza lo molestaron aunque solo fue un poco, no pudo evitar entenderlos y verlo desde su punto de vista. Un punto de vista muy desalentador cuando no tienes en cuenta todo lo que el tiene en cuenta.

Sí bien, las fuerzas enemigas en verdad fueron el doble de lo esperado, eso no significara que su fuerza fuera igual. Para empezar, Naruto sabía que los neimodianos estaban asustados, tensos y nerviosos, por que no sabrían ni desde donde o ni cuantos le vendrían a atacar. Algo que para arrancar, haría que fuera una tarea muy difícil el reaccionar cuando llegaran, dándole tiempo de ventaja para atacar de forma más adecuada.

Junto a eso, Naruto tenía en su ejercito, a hombres y mujeres, que si bien estaba un poco nervioso en ese momento, sabía que estaban mejor preparados para el combate que vendría en poco tiempo. Y para finalizar, su armamento, que nos es por nada, pero estaba totalmente seguro que era mucho mejor, y más apto para la guerra.

Ahora solo faltaba que aquellos de sus hombres primerizos, se llenaran de más confianza, y podrían tener este combate prácticamente en la bolsa. Pero primero tendría que ponerse en contacto con sus tropas en tierra, para ver si la situación era similar.

Concentrándose un poco, con la fuerza, fue capaz de conectarse con la mente del Naruto original que en ese mismo momento, ya estaba en la superficie de Naboo.


-Naboo, cerca de la ciudad de Theed-

Al sentir como en su cabeza la presencia de uno de sus clones se hacía presente, el Naruto original, que estaba viendo algunas de sus tropas prepararse para la batalla, sentado en un pequeño asiento hecho por un tronco, le presto atención, "Sí, ¿Qué ocurre?", pregunto mentalmente a su clon, para empezar la conversación mental, una habilidad curiosa que descubrió hace bastante que podía hacer con un poco de uso de la fuerza.

"Hablando para preguntar como están las cosas abajo, ¿Tus hombres están tan tensos como los míos acá arriba?" escucho que le decía y preguntaba su clon, con la pregunta, teniendo un tono más preocupado que el resto.

Mirando brevemente los recuerdos que tenía su clon con el uso de la fuerza, y después, mirando a sus propios hombres, se encontró con varias similitudes en su actitud preocupadas, que no noto antes, "Sí, parece que sí, aunque los míos aquí abajo parecen estar peor que los tuyos."

"Me lo imagine, es en realidad su primer pelea real, y como no tienen un cañón del tamaño de un estadio de futbol que les cuide las espaldas, supongo que puedo imaginar por que están más nerviosos.", comento el clon a través del enlace, un poco divertido con su propio comentario sarcástico, "Pero dejando las bromas de lado, creo que necesitan unas buenas palabras motivadoras para quitarles el nerviosismo, ya sabes, ¡Al estilo UZUMAKI!"

Riendo, el original asintió para si mismo, "Supongo que si las necesitan." se dijo en voz baja para si mismo, antes de darle un mensaje a su clon, para que básicamente, fuera a decir las palabras que le estaría a punto de decir a todos sus hombres. Levantándose del tocón que uso de asiento, llamo la atención de los soldados cercanos, cuando camino, y se acerco a un gran piedra, a la cual salto, para que todos los vieran.

Una vez en la cima, vio a las diferentes soldados que estaban en el lugar, de forma bastante fácil, pudo ver los tres grupos que conformo el pequeño ejercito de cerca de 12,000 hombres que se quedo en esta parte para tomar Theed. Vio a los gungan, con sus ropas y armaduras de cuero, y armas hechas a base de gel. A los integrantes de la guardia real de Naboo y demás fuerzas policiacas del país, vistiendo sus uniformes de ropa café, o azules, con sus voluminosos cascos, y llevando en general blasters proporcionados por el y sus fuerzas. Y vio a sus propios hombres, vistiendo las armaduras, que en un principio usaron los samurais de su mundo, hace tantos milenios, junto con las armas que cada uno quiso llevar.

Aun recordaba, como es que este peculiar pequeño ejercito llego a formarse en menos de 3 días.


-Flashback-

Después de que el grupo que había llegado desde Naboo vieron la gran nave nombrada como 'Hokage', tanto por fuera, como parcialmente por dentro, para asegurarse de que la nave fuera en realidad operativa. Se tomaron cerca de dos días preparándose de una forma que ellos consideraron adecuada, para regresar a un inminente enfrentamiento en el mundo natal de la mayoría.

Días, que una vez que pasaron, regresaron a la mayor velocidad que pudieron permitirse con el grupo ahora expandido en números de naves. Cosa que tomo una semana y media.

Muchos de los soldados de Naruto, junto con algunos de los hombres de la guardia real de la reina de Naboo, estaban más que emocionados por el posible enfrentamiento que se avecinaba, varios incluso pensando que solo llegar, se lanzarían de inmediato al calor de la batalla. Solo para ser detenido, cuando la doncella de nombre Padme, quien había elegido viajar en la nave principal de la flota, ósea el Hokage, junto a Naruto, le llego con una solicitud, que la verdad le tomo un poco por sorpresa.

"A ver ¿Puedes repetirme eso que me acabas de pedir por favor?", pidió de forma un tanto lenta Naruto, quien en este momento, se encontraba sentado en el lugar del capitán, un gran asiento que estaba justo en el centro del puente de mando, a sus lados estaban tanto Kurama, como Matatabi, y un poco atrás de el, se veían a la chica de ropa mandaloriana, el Wookie de nombre Rormum, el gran hombre en armadura de nombre Nejaa Skywrecker, y el hombre con mascara que respondía al nombre Mazo, todos estacionados, esperando cualquier orden de su comandante.

"Quiero que antes de empezar con la batalla contra la Federación de Comercio, me ayudes a convencer a los Gungan de que formen parte de este ejercito para sacar a la Federación de Naboo." volvió a pedir Padme, en un tono bastante serio, como hizo hace unos momentos, a su lado, estaban, tanto el maestro Qui-Gon, como Obi-Wan y Jar Jar Binks, quienes al parecer, habían venido como una forma de darle más seguridad y seriedad a su petición, aunque no estaba seguro si el gungan ayudaba esa tarea.

Deteniéndose un segundo para pensar en lo que acababan de decirles, Naruto se sentó un poco más profundo en su asiento, como si estuviera analizando de más este pedido, lo que en parte era, "Entonces no escuche mal... si bien, entiendo algunas de las ventajas de tener a más números de nuestro lado, tengo que preguntar, ¿Por qué en verdad quieres incluir a los Gungan en nuestro movimiento específicamente? ¿No se supone que los Naboonianos y los Gungans no se, 'entendían' muy bien?"

"¿Y también no se supone que desde hace siglos que se pelean entre ustedes, para decidir quienes son los verdaderos Naboonianos?", agrego su propia pregunta a la conversación la mujer vestida de armadura mandaloriana.

Pregunta por la que fue señalada por Naruto, de una manera como para decir, 'Y eso también', "Sí, eso igual, ¿Por que de pronto pedirles ayuda a un grupo... no enemigo, si no más bien, indiferente a lo que les pase a los de su gente? No veo por que la necesitamos ahora para que se unan a la batalla, con mis fuerzas, unidas a las de la resistencia, seríamos más que capaces de repeler a la Federación sin tantos problemas o bajas. Así que si no me dices una buena razón para incluirlos a nuestro plan, tendré que declinar tu solicitud. La cual por cierto, para empezar me la tendría que estar pidiendo la reina, no-"

"¡Ya le dije que yo funciono como la voz de la Reina, ella fue la que me pidió que le diera este pedido por su seguridad!", interrumpió Padme a Naruto con voz fuerte, casi en un grito, ganándose una mirada enojada, o lo que se parecía a una mirada enojada para los que tenían casco, del pequeño sequito detrás del pelirrojo, junto con algunos de los cercanos miembros de la tripulación del puente.

Ignorando las miradas acaloradas de sus hombres, y los deseos casi palpable de la chica en armadura de querer golear a la dama de compañía, Naruto solo sacudió su mano, en un seño de que no le importaba el arrebato de la mujer de Naboo, "Sí, sí, su seguridad y esas cosas. Entiendo eso de que buscan su seguridad, por ser su líder y todo eso, lo entiendo por que igualmente soy un líder, que esta consiente del impacto que tengo en mis hombres y compañeros bajo mi mando. Y solo por eso dejare de lado, que a pesar de que hablamos de su mundo, la mujer que dice ser su 'Reina', nunca se a presentado ante mi para pedir ella mi ayuda, lo cual es un poco descortés", expreso Naruto, mientras hacía unas comillas en la palabra Reina, "Pero sigo sin escuchar la razón, por la que quieren cambiar los planes ya formulados, por querer agregar a una nueva facción como los Gungan, justo antes de que empecemos el combate."

Deteniéndose un buen momento para pensar, Padme, en verdad se vio muy en conflicto, como si no supiera si debería decir o no esto, aunque, por lo que supuso Naruto, sería que ella estaba pensando si la razón que tendría que decirle, era una que a el le gustaría o no. Después de unos segundos más, pareció por fin decidirse, "Para unir a los dos pueblos."

"... Te escucho." solo con eso respondió Naruto.

Un poco más calmada, al ver que por lo menos la escucharía, Padme empezó a formular, "Como ustedes dicen, los Gungan y los Naboonianos, 'terrestres', nunca se han llevado bien. Por que siempre hemos peleado por tratar de dejar en claro al otro grupo quienes son los verdaderos habitantes originales del planeta. Pero... la reina quiere cambiar eso, por que sabe que si en vez de pelear entre nosotros, trabajáramos en conjunto, seríamos un planeta más prospero."

"... Y quiere aprovechar este conflicto para unirlos. Haciendo que peleen juntos para sacar a este enemigo común." concluyo Naruto, y sonriendo levemente ante el plan, que le recordó a algunos de sus propios planes para conseguir una paz, un tanto duradera en su propio mundo.

Padme asintió, confirmando las sospechas del pelirrojo, "Así es. ¡Por eso, por favor concédenos esta petición!"

Suspirando, Naruto se reclino en su asiento, y golpeteo el reposabrazos de su asiento mientras pensaba. Sí bien como dijo, podía ver las, aunque pequeñas ventajas que le vendría tener unos números extra.

También veía las desventajas, ahora que apenas llegaban a Naboo, estaban con bastante energías y bien coordinados para pelear con el ejercito apenas llegaran al rango de ataque, un ejercito que aun estaba poco organizado, y si no aprovechaban, podrían terminar de organizarse y causarle más problemas de los que ahora les darían.

"... Bien, dejaremos que intenten traer a los Gungan a esta escaramuza." Por fin dio su respuesta Naruto, respuesta que hizo sonreír a Padme, "Pero..." hasta que escucho ese, 'pero', de Naruto, "Solo los dejare, si además de lo que se nos va a pagar por ayudarles, ósea el tratado, se agregue al pago la mitad de los recursos que terminemos perdiendo... Eso me parece lo más justo ¿No crees?"

Esas palabras, pusieron un poco nerviosa a la doncella. Si bien el tratado a cambio de su ayuda le pareció en un inicio un buen trato e incluso una ganga, ahora que le agregaba este nuevo precio, ya no parecía que sería tan bueno, por que si bien nunca financió su planeta una guerra en los últimos siglos. Si podía darse una idea de que tan avanzados y de seguro caros eran todas las armas, naves y armaduras que se usarían durante este conflicto. También se dio una idea de cuánto podrían llegar a ser los gastos, si sólo una cuarta parte de lo que trajeron se llegaba a perder. Y francamente, el solo pensar en pagar sólo la mitad de esa cantidad, casi la puso blanca... Pero aún así, no podía echarse para atrás, ya había llegado hasta aquí, y aunque le podría causar problemas en el corto plazo, los beneficios en el largo los superaban.

Tomando su decisión, se la expresó a Naruto, "Esta bien, me parece justo."

-Fin Flashback-


Y con la aprobación dada, los planes se pospusieron y se agregaron las nuevas ideas.

Al día siguiente de su llegada, se reunieron con el gobernante de los gungan con ayuda de Jarjar, y hablaron con el para que se unieran sus fuerzas restantes a su ejército, lo cual fue... la verdad muy fácil.

Con la ayuda de los trucos mentales de parte de Qui-Gon, y unas buenas palabras, junto con la, 'revelación inesperada', de que Padme, quien les estaba haciendo el pedido, era la verdadera reina Amidala. Convencieron en segundos a los gungan de unirse con sus propias fuerzas y armas, lo que incluyeron escudos de energía y armas de energía buenas para el ambiente.

Lo que de forma distraída, le dio a Naruto la idea de igualmente hacer sus armas más limpias para el ambiente de alguna manera, y de hacer escudos móviles, esperaba que no fueran muy difíciles de hacer.

Volviendo en sí, miró a todas las tropas que estaban frente a él, y que lo miraban con varias emociones, nerviosismo, miedo, aprensión, ente otros. Y para su tristeza y un poco de decepción, se dio cuenta de que la mayoría de los que estaban más nerviosos, eran sus hombres. Aunque esos sentimientos no eran dirigidos a sus hombres, si no a si mismo.

Por no poder haberlos preparado mejor para este escenario. Claro, era la primera batalla, la cual sabía que era casi siempre la más difícil, pero aun así no pudo eliminar ese pequeño fragmento de molestia hacia el mismo, por no poder prepararlos lo suficiente para pasar por esto sin problemas.

Era hora de rectificar eso. Tomando aire, repitiéndole a su clon en la nave nodriza que estuviera atento de lo que diría y aplicando un poco de chakra a su garganta para amplificar su voz, empezó a hablar, "¡Escuchen! Se que muchos de ustedes están asustados, nerviosos, y con dudas de como saldrá esto al final del día. Con dudas de si estoy bien de la cabeza, por enfrentarme a un poder tan grande como la Federación de Comercio, y sus grandes ejércitos de droides de combate, con un numero menos al de ellos." Después de esas palabras, muchos de los mencionados agacharon la cabeza, o la hicieron a un lado para evitar mirar a su líder, y la casi segura decepción que pensaban, se reflejaría en sus rasgos. "... ¡Y solo les diré, que los entiendo!"

Todos los que habían vuelto la mirada, la regresaron de forma rápida para ver a Naruto, "Lo entiendo, por que cuando era más joven, y tuve que enfrentarme a mi primer pelea, a mi primera guerra, también estuve asustado, también temblaba de los nervios, también dude de mi líder de escuadrón por sus decisiones... Pero, no deje que ese miedo, nervios o dudas, me detuvieran, de seguir con mis misiones, mis peleas, de ayudar y proteger a mis amigos, compañeros y aliados." Muchos comenzaron a animarse, y envalentonarse con esas palabras de aliento que les daban, asintiendo y diciendo en murmullos como superarían igual sus miedos actuales. "Así como se, que al igual que no me detuvieron a mi, ¡No los detendrá a ninguno de ustedes!"

Más empezaron a gritar y decir en voz alta su acuerdo. "¡No los detendrá, de ayudarse! ¡No los detendrá de seguir peleando! ¡Y no los detendrá, de darles a esas hojalatas, su puto merecido!" y para finalizar su inspirador discurso, dio lo que pareció ser una mezcla entre un rugido y un grito de guerra.

Que fue respondido, por el igual de fuerte y entusiasta grito de los hombres frente a el. "Ja, como siempre, somos buenos motivadores.", escucho distraídamente Naruto que le dijo su clon desde su enlace, junto con varios gritos de acuerdo que venían de la nave nodriza que le compartía el mismo clon.

"¡Ahora! ¡Señoras y señores! ¡Tenemos que prepararnos, busque sus armas y empiecen a tomar sus puestos! ¡También avisen a los otros campamentos que es hora de empezar!", grito Naruto después de aplaudir estruendosamente. Y miro como sus tropas hacían lo pedido, moviéndose rápido por todo el campamento, tomando sus armas los combatiente, mientras que los encargados de comunicaciones distribuían el mensaje de preparación.

"Señor, ¿Cree que los jedis, y la reina junto con su sequito, podrán llegar y tomar el control de las naves en el palacio?" pregunto Mazo, que estaba al lado de Naruto.

La pregunta se origino, por uno de los actos que se hicieron más notables en el plan rediseñado a ultimo minuto. Si bien, la Reina Padme Amidala, agradeció profundamente sus servicios, ella le imploro lo más que pudo, que sus fuerzas policiales, junto con la rebelión formada por su gente, tuviera el mayor protagonismo que se pudiera.

Con el fin, de darles un poco más de seguridad a su gente, al momento de volver al poder. Alegando, que si la gente viera que pudieron pelear en igualdad de condiciones, y mejor organizados contra los droides, le mostraría lo verdaderamente capacitados que estuvieron, como para poder hacer retroceder a sus enemigos.

Al Naruto francamente no le importo dejarles hacer eso, hasta que le dijo que para hacerlo tendrían que ir al palacio, y tomar los cazas de la guardia real de Naboo. Cosa nada fácil, pues fue el lugar más vigilado de todo el planeta, y si quería hacerlo, necesitaría ayuda, ósea, que necesitaba a unos hombres más, los cuales, les dio.

"Sí, creo que podrán hacerlo, después de todo, tienen a esos dos en el equipo de recuperación. Más me sorprendería si llegaran a fallar." dijo, mirando en dirección a la ciudad donde estaba el palacio real, y por extensión, su equipo. "Creo que ya deben de estar cerca de entrar al palacio, esperemos unos 15 minutos más antes de empezar el ataque."

"¡Entendido Señor!", dijo Mazo dando un saludo, mientras veía a Naruto pasar junto a el con una sonrisa, seguramente para prepararse. Dando una ultima mirada a la ciudad, se movió para prepararse el mismo. Aunque también se pregunto, "¿Cómo le estará yendo a esos cuatro?"


-Ciudad de Theed, cerca del palacio-

En las calles hermosas, y una vez habitadas y transitadas por hombres y mujeres de carne y huesos, de la ciudad de Theed, paseaban y vigilaban una gran horda de droides de combate, armados y atentos al menor indicio de algo fuera de lo normal que pudieran captar sus fotorreceptores. Pero esos droides, y sus habilidades de vigilancia mediocres no fueron suficiente para el pequeño grupo que se acercaba cada vez más al palacio.

Tirando a un lado la cabeza de un droide de combate ahora destruido, Rormum, en su increíble altura de tres metros, miro la pared frente a el hacia arriba, la pared trasera del palacio. Concentro su mirada en una de las ventanas a la mitad de la estructura, mientras a su vez, ignoraba los pocos sonidos de pelea detrás de el.

Una vez en silencio el lugar, miro detrás de el, donde su grupo se quedo después de acabar cada uno con su respectivo droide del pequeño escuadrón que patrullo esta zona. Viendo a Nejaa, con su armadura más grande que el promedio, el droide Asesino de Seria A de su maestro, a la misma Reina Padme, su guardia real, y al par de jedis junto con el niño de Tatooine (este ultimo no supo por que se acepto en traerse), sobre o al lado de los droides que cada uno destruyo.

"Entonces, ¿Se supone que tenemos que ir a el cuarto piso o no?", pregunto cuando todos, aunque en particular Padme, se acercaron al rango auditivo.

"Sí, el cuarto piso es el único donde se puede acceder al hangar." respondió el comandante Panaka en lugar de Padme, aunque no le importo en realidad a Rormum, "¡Ganchos!"

Como no escucho ninguna queja o alguna palabra de Rormum o sus compañeros, le ordeno Panaka a sus hombres, quienes empezaron a equipar sus ganchos en sus armas, algo que también copiaron el droide asesino y hasta los jedis, aunque ellos más bien tomaron solo sus ganchos y los estaban apuntando. Solo Nejaa y Rormum no estaban, o equipando un gancho en su blaster/ballesta o apuntando uno para el caso. Lo que les confundió a todos lo que no le conocían.

"¿No tomaran sus ganchos?" pregunto Panaka, que junto al resto de sus compañeros de la guardia, ya habían disparado y asegurado las cuerdas para subir.

"No las necesitamos." simplemente respondió Nejaa. Viendo de reojo al Wookie a su lado, lo vio asentir, a lo que el respondió en especie. Doblando los dos sus rodillas, se prepararon solo por un segundo, tras el cual saltaron una buena altura de casi dos metros, y cada uno se sujeto de alguna saliente de la pared.

Donde después de forzar a sus músculos a trabajar un poco, se impulsaron y tomaron otra saliente con practicada facilidad.

Varios de los presentes, se quedaron mirando impresionados por esa hazaña. Claro, no tanto por el Wookie, ese se esperaba que fuera tan bueno para saltar y trepar, pues era parte de su naturaleza que le permitía vivir en un mundo tan salvaje y lleno de árboles como Kashyyyk. La sorpresa era más bien por el aparente humano de gran tamaño, o por lo menos se pensaba que era un humano.

Uno que no pensaron que tendría tanta agilidad o fuerza, como para subir ese muro con esa facilidad.

"¡¿Se van a quedar ahí o van a subir?!" reaccionando, y recordando por qué están aquí gracias a la pregunta medio gritada de Nejaa, regresaron a la acción y activaron los sistemas de los ganchos para subir.

De forma sorprendente, todos llegaron casi al mismo tiempo, con Nejaa y Rormum llegando un poco antes que los demás. Viendo por la ventana del piso determinado, vieron que por lo menos habían unos 5 grupos de 15 droides de combate, que en su mayoría se encontraban cerca de la puerta que los llevaría al hangar.

"Je, parece que tendremos un poco más de acción.", se escucho decir a Rormum, que tomo la ballesta de su espalda.

Entrando todo el grupo lo más silencioso posibles, se pusieron a cubierto, y antes de que si quiera pudieran registrar su presencia los droides, el grupo empezó a atacar.

"¡Tomen esto pedazos de chatarras!" grito Nejaa al mismo tiempo que Rormum daba su propio rugido de batalla. Que vinieron solo segundos antes de los disparos, el más notable fue el disparo de la ballesta de Rormum y la arma lanza explosivos del droides asesino de su bando. Las cuales destruyeron droides respectivamente.

La lluvia de lasers fue corta, pero dejó claros desastres, los lasers de color rojo de los droides, contra los verdes, azules y amarillos de las fuerzas orgánicas volaron por la sala, junto con los sables de luz redirigiendo los láseres de los blasters enemigos, destruyeron partes de roca y derribaron en su mayoría a los droides menos hábiles y listos.

Tras cerca de uno o dos minutos de fuego continuó, el último droides de batalla en pie, viendo sus posibilidades de victoria claramente en su contra, trató de retirarse para llamar refuerzos. Solo para que una gran masa con pelaje negro cayera encima de él, su cabeza fuera tomada, y como si fuera hecha lego, fue sacada de su cuerpo, dejando solo el torso inmóvil del que sólo salían chispas.

Dándole una inspección más detallada a la cabeza en sus manos, Rormum la estudio lo más que podía sin desmantelarlo. "Sabes, si sigues haciendo cosas como esa, un día terminaras muriendo por tu deseo suicida de emular la emoción de la cacería."

Dejando de estudiar la cabeza robótica en sus manos, el Wookie de pelaje oscuro le dio el equivalente en su especie a una mirada divertida, "Dame algo de holgura chico, aun cuando en Taiton puedo cazar, no es igual que en Kashyyyk. Esto me da un poco más de emoción. Además, siempre te tengo para cuidarme la espalda ¿Verdad mocoso?"

"Pft, lo que sea."

Dándole una última inspección a la cabeza arrancada del droide, Rormum la puso en su cinturón, donde se engancho para no perderlo. "Oigan, vamos, por aquí esta el hangar."

Redirigiendo su atención al resto del grupo, se dieron cuenta que ya estaba en la puerta del pasillo, dejándolos atrás. Volviendo con el grupo sin mucho esfuerzo, se reagruparon y siguieron caminando en dirección al hangar.

Todos sin embargo, se detuvieron a unos pasos de llegar al hangar, por el fuerte sonido de las explosiones cercanas al palacio, que también le hizo mirar a su alrededor, para asegurarse de que la explosión no era cerca de ellos.

"Parece que Naruto ya empezó su parte." comentó Qui-Gon, alejando su mano de su sable de luz, "¿Pero no se supone que teníamos más tiempo?"

"Sí, se supone." respondió Neeja, que al igual que Qui-Gon, retiro su mano de su arma predilecta, "Solo se hubiera apresurado por una buena razón, es casi seguro de que el enemigo empezó a atacar antes de que el maestro lo hiciera... Así que tenemos que apresurarnos, el combate en el espacio de seguro estará casi empezando."

Asintiendo, volvieron a ponerse en camino. Antes de que pudieran abrir la puerta, el droide del grupo los detuvo, "¡¿Qué pasa?! ¡¿No se supone que tenemos que apresurarnos?!" Pregunto un tanto apresurado y molesto uno de los hombres de la guardia.

"Sí, pero el tener que apresurarnos de más, nos puede llevar a una caída aun más rápida.", con eso dicho, el droide asesino se acerco a la puerta y para sorpresa de los que los conocieron no hace mucho, de entre sus dos grandes dedos, salió un pequeño taladro, el cual de inmediato se acciono y empezó a perforar la puerta de metal como si fuera de mantequilla, pero que de forma extraña, no hizo tanto ruido como uno pensaría.

"¿Por que perforas la pared? Es más fácil el abrirla con la palanca." pregunto Anakin, curioso por la acción, que según su mente, era innecesaria.

"Sí, es más fácil. Pero si lo hacemos así, podremos ver quienes resguardan el hangar, sin que nos disparen en el proceso." Respondió el droide sin dejar de hacer ni por un momento su tarea de hacer el agujero a través de la pared.

Sin necesidad de ver la duda en la joven cara del niño proveniente de Tatooine, Panaka, que entendió lo que estaban haciendo, contesto la pregunta no formulada. "Como tenían a droides custodiando el pasillo de antes, es más que posible que también dejaran algunas fuerzas en el hangar para vigilarlo."

"Correcto, señor Panaka.", confirmo el droide Asesino, al mismo tiempo que terminaba el pequeño hoyo en la puerta y guardaba el taladro, para en su lugar, sacar una especie de palo con una esfera óptica en la punta en el mismo lugar, y que metió en el hoyo. Procesos por unos pocos momentos lo que vio, y tras haberlo hecho, pareció sorprendido, "Oh, chispas, no me esperaba algo como esto."

"¿Qué pasa? ¿Hay muchos droides?", pregunto Padme preocupada.

"Eh, no, de hecho, hay menos de la mitad de droides que en la sala por lo que puedo contar." respondió.

"¿Entonces que pasa?", pregunto ahora Rormum.

"... A parte de los droides de combate, también hay 4 seres orgánicos. Uno de ellos perteneciente a la raza conocida como Zabrak, un macho para ser precisos, y las otras tres son mujeres... esto no les gustara mucho, pero por sus ropas, tonos de piel, y armas particulares, puedo decir que son, de las hermanas de la Noche...", el silencio, fue con lo que fue correspondida esa declaración.

Y no era para menos, nadie se hubiera esperado, en lo más mínimo, que un grupo como ese en especifico estuviera interviniendo en asuntos tan lejos de su sistema. "¡¿Ay, estas seguro de que son de las Hermanas de la Noche?!"

Pidió confirmación Nejaa al droide, usando incluso el nombre que le dio Naruto para demostrar lo serio que era que le diera la información correcta.

Ay asintió, "Afirmativo, sus vestimentas, el tono de piel y sus armas, al compararlas con mis bases de datos, me afirma que estas personas son, o por lo menos están ligadas con las así llamadas, Hermanas de la Noche."

"¿Que son las Hermanas de la Noche?", pregunto Anakin confundido, por el hecho de que muchos de los presentes parecían un poco nerviosos por estas personas, de las que nunca había oído.

Qui-Gon se acerco al pequeño niño y lo tomo de los hombros para que se miraran cara a cara, y comenzó a hablar con total seriedad "Escucha Anakin, esto es muy importante. Las Hermanas de la Noche, como los jedi, son un clan u orden muy poderoso, que se dice que manejan magia, una poderosa y peligrosa magia y que provienen del planeta Dathomiri. Su magia, viene del lado oscuro de la fuerza, por lo que puede causar mucho daño, por eso cuando entremos, quiero que te quedes al lado de Obi-Wan, el te protegerá ¿Entendido?"

El más pequeño del grupo asintió, entendiendo lo peligroso que pareció volverse el escenario ahora con las palabras del maestro jedi.

Rormum se acerco a Ay y le pregunto, "¿Alguna de las mujeres viene desarmada? ¿Y el hombre Zabrak, puedes describirlo?"

Asintiendo, parecio darle una estudiada un poco más definida antes de responder a las preguntas/pedidos del Wookie, "De hecho, todas las mujeres están armadas.", esa noticia, contra todas las expectativas de Anakin, en vez de poner nervioso a los adultos, pareció tranquilizarlos un poco. "Una viene con un arco de energía, mientras que las otras dos traen en su persona armas de metal pulso cortante, una guadaña y espada para ser exacto. El Zabrak por otro lado, es uno de piel amarilla, con tatuajes negros en toda la cara, sus cuernos están distribuidos de forma que a parte de cubrir su coronilla, tiene dos a la mitad de la cabeza y otros tres en una formación triangular en su frente, es de complexión grande, se a cubierto con una armadura negra, otra cosa de sus cuernos, es que son bastante grandes, 20 centímetros más o menos, recomiendo tener cuidado con ellos. Y su arma predilecta parece ser un hacha de mango largo."

"Je, déjenme el Zabrak a mí.", dijo Rormum con una sonrisa en su rostro, justo antes de hacer crujir sus nudillos, "Ustedes encárguense de distraer a los droides y las mujeres, yo iré por arriba."

Antes de que pudieran preguntarle de que estaba hablando, el Wookie de pelaje oscuro salto y se sujeto de la pared de piedra, que empezó a trepar como si fuera una araña, para sorpresa de todos, menos Neeja y Ay. "P-p-pero ¿Cómo hace eso? La pared es totalmente lisa", pregunto un soldado, entre impresionado y consternado por la muestra tan flagrante de la falta de acción de las leyes de la física en el cuerpo del Wookie de gran tamaño.

"Eso no es importante ahora, mejor preparen sus armas para saltar a la acción cuando lo diga Ror. Por que solo diga que este listo, vamos a abrir esas puertas y tendremos que dispararle a todo lo que se mueva.", demando Neeja, sacando el mismo uno de sus blaster de su cinturón, junto con un cuchillo de gran tamaño.

Aunque dudosos y aun con preguntas sobre las extrañas habilidades que demostraba el ser peludo, hicieron caso al hombre en armadura, sacando cada uno sus respectivas armas.

Viendo que el niño era el único desarmado del grupo, Neeja se acerco a el y le dio su otro blaster, "Ten, para que te defiendas en caso de ser necesario."

Anakin asintió, un poco agradecido y menos nervioso al tener un verdadero método para defenderse. Ya estando todos listos, solo les quedo esperar a que Rormum les diera una señal, lo que hicieron, sin dejar de escuchar los sonidos de las explosiones y la batalla fuera del castillo.

Que hizo pensar en una pregunta a Qui-Gon, "¿Me pregunto como le estará yendo a Naruto?"


-Minutos antes, cercanías de Theed-

Un buen numero de tanques, junto con vehículos de transporte se estacionaron en la orilla del claro, específicamente, en la orilla más cercana a la ciudad. Todos, por su diseño, eran vehículos que obviamente pertenecían a la Federación de Comercio, por consecuencia eran enemigos lo que miraba Naruto después de salir de su tienda y que le notificaran de la aparente llegada temprana de sus enemigos.

Su vestimenta se cambio a algo que se podría considerar más 'tradicional', por lo menos para el. Habiéndose quitado su anterior atuendo, lo remplazo con una armadura samurai, muy similar a la que en su momento porto su clan, siendo de color azul, con el kanji para elemento en su pecho, y el símbolo de su clan en la espalda, esta armadura le cubría su pecho, hombros, los lados de su cuello y sus ante brazos.

La única diferencia en cuanto al diseño de su clan, es de que le agrego dos elementos más, que eran unas protecciones extra en sus piernas hasta los tobillos, un casco con mascara de oni que llevaba en su mano, y el cinturón que traía antes donde estaban sus blaster, junto a lo que parecían dos empuñaduras de katana hechas casi en su totalidad de un metal de diferentes colores cada uno, siendo uno de color oscuro y el otro blanco.

Usando un poco de chakra en sus ojos, lo que a su vez activo el Rinne Sharingan de su ojo izquierdo, intensifico su sentido de la vista para apreciar mejor a que se enfrentaban. Por lo que vio, solo eran los droides de tipo B1, en sus tanques de guerra, ocasionalmente en esa especie de vehículo flotante en donde iban parados, y los transportadores, donde la mayoría del ejercito aun sin iniciar debería estar para ahorrar energía.

"Parece que están ansiosos por empezar señor." dijo un soldado comandante de la fuerza de Naruto sentado a su lado con unos binoculares. Era un soldado que se diferenciaba del resto de los soldados, por que personalizo su armadura de forma similar a la de Neeja, solo que los colores por las que cambio su armadura fueron azul y amarillo. Combinación curiosa, pero no se veía tan mal, también agrego a su casco unos colmillos que estarían por donde debería estar su boca.

"Sí, eso parece. ¿Los hombres ya están listos?" pregunto Naruto, cuando noto que una forma encapuchada en una moto spider se había posicionado enfrente de los tanques y vehículos de mayor tamaño, "¿Sera el aprendiz del sith?", se pregunto en su cabeza.

"Sí señor, todo esta listo, incluyendo los escudos de los Gungan y las tanques."

Asintiendo, Naruto dio su siguiente orden, "Entonces ordenen que se movilicen ya las tropas. No creo que nos dejen hacer el primer movimiento si no lo hacemos pronto."

"Entendido." levantándose de su posición, el comandante se dirigió a sus hombres, en donde empezó a dar las ordenes necesarias para empezar a movilizarse.

"... Pareces un poco tenso." escucho Naruto que una voz detrás de el le decía, precaución y curiosidad mezcladas en su tono, "¿Hay algo mal?"

Naruto se quedo unos segundos en silencio, solo viendo delante de el, a las tropas que comenzaron sus movimientos. Estando los impresionantes tanques de cuatro conjuntos de ruedas en orugas a los lados de la formación y en algunos puntos en medio, y los inmensos cañones de araña hasta detrás de todos, lo más alejado del grupo principal.

"No, no pasa nada, es solo que... aun cuando he vivido por tanto, y he estado en tantas guerra, sigo sin acostumbrarme a ellas, es todo. A parte de eso, no es algo que me moleste, más bien, es un pensamiento extraño sobre esto." señalo el campo de batalla, más en concreto, la parte donde la tropa de droides tomaron como su territorio.

"¿Sobre la ocupación de la Federación?", pregunto la chica que por fin se digno Naruto a ver. Que era la chica mandaloriana que siempre estaba a su lado, y que solo ahora se le podía ver sin su casco, lo que revelo que entre sus facciones, estaba el pelo de un curioso tono naranja corto, una diadema de metal impedía que el mismo llegara más allá de su frente, y tenía ojos de color verde.

Sí, la mandaloriana que estuvo acompañando a Naruto durante todo este tiempo, era una Bo-Katan, que ahora tenía 20 años de edad. La chica de mandalore ahora crecida, miro a Naruto con confusión.

"Sí, algo en esta ocupación, no me gusta para nada." Respondio Naruto con el ceño fruncido. "Pero supongo que podremos hablar de eso cuando termine esto. ¿Estas lista?"

Sonriendo a su pregunta, le respondió, después de ponerse su casco, haciendo que su voz se distorsionara gracias al mismo, "Como siempre maestro."


Momentos después, las dos partes de este conflicto se podían ver cara a cara. Los droides que manejaban los tanques y los vehículos de transporte, miraban con lo que se podría interpretar para los suyos, como nerviosismo, por las tropas que aún cuando no igualaban a las suyas en números, eran más de las que esperaban en el lugar.

El droide comandante en el tanque, que se diferenciaba del resto por unas marcas de un color más fuerte de amarillo, uso sus electrobinoculares para ver mejor el final del grupo de ataque que sus creadores, y líder en turno les ordenó que destruyeran. Y cuando vio que no sólo el número de hombres, tanto gungans, naboonianos y en armadura, era enorme, si no que también tenían una variedad de vehículos de guerra, que incluían tanques terrestres móviles, y grandes e intimidantes cañones con patas de araña, se puso tan nervioso, que repaso los cálculos para ver las probabilidades de victoria con estos nuevos números.

Cabe decir, que aunque sí se veían hasta en cierto punto, favorables por sus números superiores, no le gusta el hecho de que estaban mas cercanas de la probabilidad de perder de lo que se sentiría cómodos. Mirando al líder de sus tropas en su moto spider, le trató de decir de este dato tan preocupante.

"Señor, temo decirle, que las probabilidades de perder ahora que los números enemigos son tan altos, es muy cercana del 47%, sugiero extrema precaución para llevar a cabo el-"

"Cállate droide, solo concéntrate en que los cañones y blasters apunten en su dirección." corto la línea del droide el mencionado líder en su spider, que tras bajarse la capucha de su túnica, reveló ser un zabrak de piel amarilla, con tatuajes negros en toda su piel, ojos de color entre amarillos y naranja, varios cuernos largos de no menos de 10 centímetros que cubrían la coronilla de su cabeza como si de una corona se tratara, junto a dos más pequeños arriba de sus oídos, "También, da la orden a todas las unidades del planeta para que ataquen y defiendan a sus objetivos."

Aún cuando pensaba que era mejor terminar de darle los datos y recomendaciones que tenía para dar, por culpa de su programación, el droide comandante se vio obligado a ignorar ese pensamiento y hacer lo que se le ordenó, "Entendido.", tomando su comunicador, ajusto la frecuencia para que todos los droides del planeta pudieran escuchar lo que estaba por decir, "A todas las unidades, empiecen la defensa, apunten a los cañones y unidades más cercanas." La respuesta de los comandantes y droides que pudieron responder, se escucharon poco después, con un simple, "Entendido.", escuchado en sus tonos mecánicos.

Los tanques como se les había ordenado, empezaron a mover sus cañones para apuntar lo más lejos posible, obviamente para ir por los cañones con patas de araña del enemigo, dándoles más prioridad que a los enemigos a pie.

Segundos después, cuando el droide comandante se aseguro de que todos terminaron de apuntar, levanto su brazo y grito, "¡FUEGO!"

Y el sonido de los cañones de la Federación de Comercio lleno el campo. Junto a eso, una lluvia de grandes misiles hechos a base de energía roja lleno en aire y viajo a gran velocidad a las tropas del ejercito de Naruto. Quienes se habrían visto atemorizadas, o mínimo nerviosas, si no fuera por el gran escudo de energía que salió en el ultimo segundo, y detuvo todas las explosiones en el ultimo segundo.

Sorprendido por el hecho, el droide miro de nuevo por sus electrobinoculares, tratando de ver el origen de este escudo, "Señor, un escudo acaba de cubrir al enemigo. Parece provenir de tres criaturas de carga, que tienen una especie de generador de escudos de procedencia dudosa.", mirando de nuevo para inspeccionar los daños que causaron las balas de cañón, el droide le dio a conocer lo que descubrió a su amo, "Nuestros cañones no pueden atravesar el escudo, ahora nuestras probabilidades de perder subieron a un 58%, sugiero-"

"¡Cállate! ¡Deja de darme probabilidades y despliega a las tropas!", le grito el sith Zabrak en entrenamiento.

El droide dudo un poco, pero al final su programación decidió que acción debería tomar, "Entendido."


Mientras, del lado de Naruto, sus fuerzas prepararon lo mejor que pudieron sus nervios, mientras veían como el escudo detenía las balas de los cañones. Eso les calmo un poco, viendo que por lo menos tenían una buena protección contra los tanques, a menos que entraran de su lado del escudo.

De todas formas, ahora se prepararon para cuando las tropas, que se estaban desplegando de los vehículos de transporte, terminaran y entraran al espacio protegido del escudo. Naruto en especial se preparo, pero de una forma mucho más divertida para el.

"¡Ahora tenemos que aprovechar la ventaja que nos dio el escudo!" grito a sus hombres, que en su mayoría se vieron un poco confundidos, "¡Cañones! ¡Tanques! ¡Apunten a la orilla del escudo, y disparen a mi señal!"

Viendo ahora lo que estaba planeando el pelirrojo Uzumaki, los que controlaban dichos vehículos cumplieron sus ordenes, dirigiendo sus cañones en una forma de que los proyectiles tomarían una trayectoria de parábola, para que dieran lo más cerca de la orilla del escudo que pudieran.

"¡Aguanten!" demando Naruto, con una mano levantada.

Los droides de batalla se habían terminado de desplegar y tomar las armas blaster de sus espaldas. Comenzaron a caminar hacia su dirección, con unos pocos tanques y droides en los spiders armados siguiéndolos.

"¡Esperen!" volvió a decir cuando capto que unos de los que conducían los cañones se tenso en preparación para disparar. Algunos droides empezaron a pasar el campo de energía protector, aunque eran todavía un numero pequeño en comparación a sus números totales. "¡Aun no!" dijo de nuevo Naruto.

Cerca de 1000 droides ya habían pasado la barrera, y los cañones estaban a punto de pasar. "¡AHORA, FUEGO!"

Grito cuando el primer cañón paso por completo el escudo, el efecto fue instantáneo. Los cañones y tanques dispararon sus misiles de diferentes colores, a los tanques y a los droides más cercanos.

Al contacto, los explosivos como su nombre lo dictan, explotaron, y destruyeron los tanques y droides cercanos. De ahí, se desato el caos en el campo de batalla, "¡A la carga!", grito uno de los sub lideres del ejercito de Naruto junto con un líder de la resistencia de Naboo.

Los droides de batalla como su programación dicto, al ver a sus enemigos cargando y disparando contra ellos, hicieron lo mismo. Abrieron fuego, buscando, apuntando y disparando a cualquier cosa que se moviera y considerara un enemigo peligroso para ellos.

El sith miro como la lluvia de rojo caía sobre las fuerzas aliadas, sonriendo cuando el pensamiento de las muchas bajas por venir, junto con el dolor que causarian a sus seres queridos vino a su mente. Pero su sorpresa fue clara, cuando en vez de ver como los hombres y mujeres caían por montones, estos seguían avanzando como si no fuera nada. Con las balas de energía desapareciendo en la armadura de los que la tenían, sin dejar una quemadura, en su lugar las armaduras parecían absorber la bala de energía y ganar un cierto nivel de brillo.

"¡¿Qué carajos?!" grito consternado, perdiendo la compostura, sin creer lo que veía. Nunca había visto o escuchado de una armadura, que tuviera propiedades ni por asomo similares, claro, escucho de que, si se hacían de un metal resistente, como el hierro mandaloriano o neuranio, serían incluso capaces de parar golpes de sables de luz.

Pero nunca vio que una armadura fuera capaz de absorber las balas de energía. "Señor, parece que las armaduras están absorbiendo las balas. Con eso, nuestras probabilidades de perder han subido a un 67%, de-"

-SUMBIDO-

El droide se interrumpió en su perorata, cuando un corte limpio lo dividió por la mitad por el pecho. "¡TU!", grito el sith a otro droide, con pinturas verdes que lo diferenciaban del resto, "¡AHORA ERES EL COMANDANTE! ¡MANDA A MÁS DROIDES! ¡LOS QUIERO MUERTOS A TODOS!"

Viendo nervioso a el Zabrak, el droide decidió que no quería acabar como su predecesor, así que en vez de darle las estadísticas o precauciones que considero oportunas, solo siguió sus ordenes, "Entendido.".

Dando la orden, más droides de batalla fueron desplegados y mandados al campo de batalla, en un intento de bajar los números enemigos. Y la verdad sea dicha, no estaban haciendo tan buen trabajo.

Pues las tropas de Naruto seguían avanzando sin parecer muy perturbadas. Las armaduras absorbían las balas de los droides, aumentando cada vez más el brillo que emitían, el fuego de los blaster parecía tener mente propia cuando salían de los cañones de sus armas, siempre dando a un objetivo, aun cuando era en partes no vitales de su estructura como brazos o piernas.

Aunque eso no significo que no hubieron bajas, si bien los que usaron las armaduras samurai de Naruto no recibieron por el momento daño de verdad, no todos las estaban usando. La formación de este ejercito fue muy especifica, teniendo a los soldados con armadura en frente para absorber el daño inicia, seguido de cerca por gungans con escudos de energía, con el fin de que sirvieran como una capa doble de protección, mientras los de atrás disparaban y funcionaba en su mayoría.

El único problema en esta formación actualmente, fue que como la reina Padme quería que sus propias fuerzas tuvieran más protagonismo, dejo que varios de estos hombres se pusieran en una de las primeras dos líneas, quienes ahora formaban parte de sus primeras bajas.

Aun habían hombres de Naboo, pero ahora eran menos que antes, "¡Bo! ¡¿Como vamos con las perdidas?!", pregunto Naruto en un grito, a la vez que apuntaba y disparaba sus dos blaster a unos droides que se dividieron del grupo original tomando una formación de diamante, y que se acercaron demasiado para su comodidad.

Estaba justo al frente de la carga, seguido de cerca por la mandaloriana en armadura, que como el tenía dos pistolas blaster disparando casi sin cesar a las unidades mecánicas frente a ellos. "¡Revisando señor!", grito en respuesta. Sin dejar de disparar con su mano izquierda, con la derecha presiono un botón en el costado de su casco, segundos después bajo la mano y siguió con el lanzamiento de fuego, "¡Solo hemos perdido a 30! ¡Parece que no alcanzaron a descargar las armaduras!"

Chasqueando la lengua, disparo sin ver a un droide que de nuevo se acerco más de lo debido y se dijo así mismo, "Maldición, les dije que tuvieran cuidado con la sobre carga."

De lo que hablaban, era de la tecnología que hacía funcionar a la armadura e impedía que recibieran daño en un principio. Así como muchas de las armas y armamento, que hasta ahora habían diseñado o creado sus científicos con sus ideas, la armadura era especial.

Este lo era, en el aspecto de que tenía la capacidad de absorber, tanto el impacto, como la energía que emanaban las balas laser, de casi cualquier tipo de blaster que fuera entre un calibre pequeño a mediano. Pero el problema era que como dijo, absorbía, no disipaba, la energía que tomaban de los disparos terminaba en una pequeña capsula, en la parte baja de la espalda, la cual tiene como se espera, un limite.

Algo por lo que Naruto siempre les dijo que estuvieran atentos sus hombres. Que siempre que se llenaran, o por lo menos, que casi estuvieran llenas, se retiraran y las pusieran en las celdas recargadoras, para reponer más balas en caso de ser necesarias. Pero parece que no podían hacerlo en medio de tanto fuego y alboroto.

"Algo para lo que pensar cuando acabe esto." se dijo así mismo en voz baja, sin dejar nunca de disparar a todo droide que viera o sintiera acercarse. Escucho otra explosión, y vio satisfecho como otro grupo de tanques con algunos droides cercanos fueron volados por su artillería. "¿Qué les estará tomando tanto tiempo?"

También se pregunto, después de darse cuenta, de que aun después de que paso la hora 'predeterminada', para que empezara el enfrentamiento aquí en el suelo hace como uno minutos, que también se supone que sería la hora en que deberían salir las naves a enfrentar las naves de la Federación en el espacio, nunca vio salir a los cazas estelares de Naboo, "Espero que no hayan tenido problemas."


-Unos minutos antes, palacio de Theed, hangar-

La puerta del hangar se abrió de forma lenta, como fue programa para hacerse, la velocidad del mismo, le permitió a los ocupantes en el interior, calmarse de la leve sorpresa que sintieron cuando esta se abrió sin que ninguno de ellos, o los droides accionaran la palanca para hacerlo.

Y una vez calmados, se pusieron en guardia, el Zabrak de gran tamaño tomo el hacha con las dos manos y la puso en diagonal frente a su cuerpo para defensa y ataque a la vez. La chica con el arco lo apunto a la puerta y tenso la linea eléctrica, generando una flecha lista para ser disparada a lo que estuviera al otro lado del hangar.

La chica con la guadaña en una cadena, tomo la cadena y la empezó a girar, para ganar velocidad y potencia. Mientras que la ultima chica, con la espada, la saco de su funda y le dio un giro experimental para acostumbrarse o mejor dicho re acostumbrarse a su peso y ponerla en una forma que le permitiría golpear y defenderse de forma decente.

La puerta termino de abrirse, pero para su desconcierto inicial, no había nadie al otro lado. "¡Droide!" dijo entre un grito y un susurro el Zabrak, llamando la atención de uno de los droides más cercanos. Que dudoso, se señalo así mismo, buscando confirmación de que le llamaran, la cual recibió con una mirada furiosa que le dio a entender que no debería hacer que se repitiera.

Acercándose para escuchar sus ordenes, pregunto "¿Eh? ¿Sí, señor?".

"Ve a ver por que se abrió esa puerta." ordeno el Zabrak. El droide dudo solo por un segundo si debía hacerlo o no, pero después de ver el gran hacha del Zabrak una segunda vez, no lo dudo tanto.

Camino a la puerta, esperando interiormente que solo fuera una falla en los mecanismos de abertura. Al llegar fuera de la habitación, ni le dio el tiempo para darle vuelta a su cabeza, cuando una bala de energía roja atravesó su cabeza, destruyéndolo y desconectándolo en el acto.

Que fue el inicio de una lluvia de balas que vinieron de la guardia real de la reina, junto con la reina misma, un droide asesino, dos jedis, un gran hombre en armadura y "... ¿Un niño?"

Se pregunto efímeramente una de las mujeres, cuando vio a un niño de pelo rubio arenoso y ropas cafés con una armadura ligera, quien tenía en sus manos un blaster que disparaba con dificultada a los pedazos de chatarra que se supone, eran su apoyo. Regresando en si, notando que los números de droides bajaban más rápido que el dinero en el bolsillo de un alcohólico en cantina, presiono un botón en un comunicador que traía a la mano y entro a la refriega como sus compañeros.

La mujer del arco lo empezó a disparar, dejando ir flecha tras flecha rosada de su arco, tratando de darle a uno de los hombres de la guardia, con un éxito más o menos bueno, habiéndole dado a un par de ellos en lugares no tan vitales, como la pierna, o un brazo. Dejándolos incapacitados para la pelea, pero no muertos, para su descontento.

Los droides estaban funcionando más como un escudo que como un apoyo de verdad, siempre fallando por su programación barata, impidió que subieran el numero de bajas definitivas a más de uno. Aun cuando los refuerzos que pidió con su comunicador empezaron a llegar, siguieron sin hacer una gran diferencia, gracias a que los jedis redirigían los disparos, y las fuerzas de la reina, el droide y el niño, se pusieron detrás de paredes para cubrirse mientras disparaban, y el tipo de armadura sorprendentemente, estaba usándose así mismo como un efectivo escudo para los que no llegaban a tiempo a cubrirse, parecía que la formación que tenían era prácticamente imposible de pasar.

Mientras que la mujer con la guadaña y la espada usaban sus armas para redirigir o bloquear en seco las balas de sus adversarios, igual que el zabrak, y la mujer del arco disparaba cuando podía. Estaban tan centrados, que no se dieron cuenta de la figura negra que paso por la parte superior de la puerta del hangar, y que trepaba el techo como si de una araña se tratara.

"Rrrr, ya casi llego." se dijo así mismo Rormum, quien ya a estas altura del pequeño enfrentamiento entre los dos bandos, había llegado a la mitad del hangar.

La pelea había salido muy bien para el lado de Padme, sus perdidas, en comparación con el de los originarios de Dathomir, fueron muy bajas. Perdiendo solo a dos hombres que fueron atrapados por una flecha y bala perdidas de la mujer Dathomiriana y un droide respectivamente. Y por fortuna, las bajas se quedaron ahí, fuera de esos dos hombres, solo quedaron algunos miembros un poco heridos en lugares de poco gravedad o con heridas menos, mientras que el otro lado se quedo sin droides de batalla, y podría jurar que la mujer con la guadaña también había sido herida, en el hombro tal vez, no podía decirlo exactamente.

Lo único malo ahora, es que esos de Dathomir estaban demasiado cerca de las naves. Y les era imposible acercarse, principalmente por el Zabrak, que parecía ser el más peligroso del grupo, era más resistente de lo que debería, habiendo recibido unos cuantos disparos de blaster, pero no pareciendo tan perturbado con estos a pesar de que si parecieron dolerle en un principio.

También fue quien ayudo a que ocurrieran las dos muertes de su equipo, habiendo lanzado droides destruidos y cajas de suministros para tirar a sus hombres y recibir los disparos que acabaron con sus vidas. Así que si querían acabar este enfrentamiento sin sentido, e ir por esas naves, tendrían que hallar la forma de primero deshacerse de ese alienígena cuernudo, o por lo menos separarlo del grupo principal, para hacer la cosa más fácil.

Y como caído del cielo, Rormum, literalmente callo del techo encima del Zabrak. Dejando escapar un rugido de batalla, el Wookie extendió sus brazos, como si quiera dar un abrazo, pero apretando los puños en preparación para golpear. De los protectores de brazo con partes de metal en forma de semiluna, en medio de las dos placas, para sorpresa del zabrak y de hecho, de casi todo los presentes, salieron dos hojas de energía similares en forma a la de una hoz, de un color morado y de un tamaño un poco mayor a su antebrazo.

Eso, junto al pelaje oscuro del Wookie, y lo rápido que caía a su presa, le trajo un miedo muy real al corazón del usuario de hacha. Y miedo tal, que casi lo dejo paralizado... casi.

Para su leve fortuna, en el ultimo momento fue capaz de reaccionar tratando de saltar a un lado para esquivar el ataque furtivo, pero por desgracia para el, no se fue del todo ileso.

"Grrrr.", quien trato de contener el rugido de dolor que amenazo con salir de su boca, cuando una buena parte de carne de su brazo izquierdo y uno de sus cuernos fue cortado por los hoces de luz de su adversario. Revisando su herida, se consoló así mismo cuando noto que el daño, aunque si le causo un gran dolor, no fue suficiente para dejar incapacitado su brazo, solo le generaba mucho dolor moverlo, pero podía.

"Jejeje.", la risa que escucho, lo hizo mirar a su origen, distrayéndolo de paso por el momento del dolor, "Espero que no te pongas a llorar ahora, que esto, solo acaba de empezar."

Bien, ahora no era el momento de sorprenderse por que un Wookie pudiera hablar de verdad basic sin necesidad de un traductor, el, Feral, quien había sido elegido por las Hermanas de la Noche para esta misión, tenía que pelear por su vida ahora, "Ven a mi, si te atreves.", dijo, después de subir su guardia, poniendo su hacha enfrente de el de nuevo.

"Je, puede que esta cacería sea más divertida de lo que esperaba."

-Fin del capítulo-


AAAAAleeeeeluuuuuuyaaaaaaa, por fin lo saque, perdón por la larga espera mis queridos lectores, pero la verdad, si me atrapo el LOL más de lo que esperaba, pero como ven, si cumplo, aquí el nuevo capítulo, que espero les haya gustado. La verdad no tengo mucho que decir ahora, la mayoría ya lo dije al inicio, y nada a cambiado desde que empecé a escribir este cap hasta ahora, por lo que a parte de decir que esperare la respuesta de los dos ganadores del concurso, solo me queda despedirme.

Adiós mis amigos, hasta la próxima y sin más que decir, solo puedo pedir, que compartan con sus amigos si les gusto, sigan la historia, comenten que les gusto y que creen que pueda mejorar y hasta el próximo capítulo.

-Ja ne-