ACLARACIONES: Ja! ya que decían, este cabrón no actualiza xD Pero bueno, comienza el nuevo arco. ¡Mi poder para descarrilar (sutilmente) el canon no tiene límites! Jajaja. Esto ocurriría después del que sería el reescrito capitulo 7 pero como no afecta tanto y se entienden los acontecimiento que pasaron, le metí pa' lante.


CALABOZO – PISO 4 - Mediodía.


*Shrrm*

La colorida y exótica hoja descendió velozmente, pillando desprevenida a la poco inteligente criatura que sería su objetivo.

Lo único que logró salir de la boca de la víctima, momentos antes de su muerte, fue un agudo y ahogado chillido. Uno que se extinguió fugazmente, en el instante en que su cuerpo entero se vio fraccionado, verticalmente, como si de una mera hoja de papel se tratase.

La responsable de tal hazaña retrajo la luminosa cuchilla que parecía envolver, mágicamente, su tecnológico guantelete e inspeccionó los frutos de su cacería.

- Creo que con los combates que tuve hoy, ya puedo dar por asegurado cada rincón de este piso-su – dijo para sí, en lo que recolectaba las múltiples piedras violáceas, esparcidas a todo lo ancho de aquella rocosa recámara. Lo mejor será que le reporte mi progreso a Mari-su.

(Autor: Sonará un poco raro pero, sí, esta personaje tiene la misma muletilla que Lupusregina Beta de Overlord)

Dicho esto, la joven de ajustado traje negro, largo cabello del mismo color y bellos ojos rosados cual piezas de cuarzo, procedió, entonces, a depositar la considerable cantidad de minerales purpúreos que formaban su tesoro en uno de los varios compartimientos de almacenaje que contenía su equipamiento.

Tenía que regresar pronto al Gremio de Aventureros si es que deseaba que, los cajeros del Panteón, le canjearan sus preciados objetos por Valis.

Además… era su turno de comprar la cena para ella y su amiga.


...

OPENING: "KNOCK ON YOUR GATE!" – (Ono Masatoshi)

¡No! Ya no me desesperaré, ya no huiré más…

Cualquier futuro está bien para mí

Porque no estoy sola

Algún día, seguramente nos volveremos a encontrar

No digas que te hirieron

No pongas esa cara de dolor

No me quedó otra opción

Cayendo en la oscuridad del espacio-tiempo

Ni siquiera puedo gritar

¿Puedo contener mi aburrimiento?

El coraje es automático, no hay nada de qué confundirse

¡Adelante es hacia donde tú mires!

¡Vamos! Por un camino del que ya no hay vuelta atrás

Donde el futuro nos espera

¡Llamo a tu PUERTA!

¡No! Ya no me desesperaré, ya no huiré más…

Cualquier futuro está bien para mí

Porque no estoy sola

Algún día, seguramente nos volveremos a encontrar…


GREMIO – Mesa de entrada - Mediodía.


Eina contempló el salón desde su apartado asiento, a unos cuantos metros del mesón de bienvenida.

La caótica "calma" que tanto caracterizaba a su espacio de trabajo, poco a poco parecía ir regresando a niveles regulares.

Después de todo, las cosas habían estado bastante agitadas en esos últimos días lluviosos.

Y no era para menos, en cuanto la noticia de que la base de operaciones de la Famiria Soma, junto a todos sus miembros, había sido erradicada en tan sólo una noche, llegó a oídos de las grandes Famirias, el tiempo pareció detenerse por completo para muchas de las personas del pueblo, durante los días consiguientes.

El miedo y la incertidumbre llegaron a tal punto que algunos residentes comenzaban a dudar de la capacidad que éstas poseían de mantener seguros a los habitantes.

La gente demandaba la aparición de un responsable. Y lo querían cuanto antes, sobre todo aquellos que habían tenido en alta estima a la apática Deidad de los vinos (o a su producto…)

Viendo como la tensión crecía y crecía, el Dios Ouranos no tuvo más opción que convocar a una junta de emergencia con las figuras más importantes en la Ciudad Laberinto, logrando que aquel siniestro atentado, acabase siéndole adjudicado a la maquiavélica organización que tantos problemas les había causado en el pasado: Evilus.

Quiero decir, ¿a quién más irían a culpar si no al grupo de psicóticos terroristas por antonomasia?

Poco importaba si, realmente, habían sido ellos o una mera agrupación independiente motivada por sus creencias, era imperativo mantener el orden y la calma en el pueblo y Evilus era el chivo expiatorio perfecto para situaciones como esas.

Era más fácil, después de todo, atribuirle la desgracia a un mal conocido que a una posible amenaza aún no, completamente, identificada.

Aun así, con el supuesto "perpetrador" del acto, ya al descubierto, las investigaciones de la Famiria Ganesha no cesaron su avance.

Al contrario, se volvieron mucho más recurrentes.

Durante cada jornada, miembros de su escuadrón montaban guardia dentro del Gremio, no sólo por seguridad sino porque, también, buscaban obtener algo.

Una pista, un sospechoso, ALGO… que arrojara un poco de luz sobre el oscuro enigma que envolvía a aquel particular caso de homicidio.

¿Cómo era posible que toda una Famiria pereciera a causa de un incendio provocado desde dentro de la vivienda?

¿Por qué nadie quiso escapar del lugar para resguardar su vida?

¿Se trató, acaso, de un suicidio pactado y colectivo?

Por desgracia, ninguno de los involucrados pudo hallar las respuestas a sus preguntas.

Todo lo que recibieron fueron lamentos y lágrimas de culpa por parte de asesores destrozados al enterarse de las sorpresivas muertes que habían sufrido las personas a su cargo.

Aquel desalentador panorama no hizo más que traer oscuras memorias escondidas a la mente de la pobre Eina.

Ella conocía mejor que nadie lo desgarrador que podía llegar a ser el sentimiento de pérdida.

Puesto que, había sido este, lo que la había moldeado hasta ser la persona que ella era hoy día.

Lo que la había motivado a estudiar, a ponerse estricta con todos y cada uno de los individuos que buscaban participar de sus intensos cursos de introducción al calabozo.

Quería que la gente aprendiera, que entendieran, que los pisos de la mazmorra no eran un simple juego para infantes.

Aun así… todo su esfuerzo termino cayendo en oídos sordos.

Sólo aquellos interesados en su físico, seguían intentando acercársele, cosa que terminó volviéndola mucho más retraída en el aspecto romántico.

Fue este conjunto de vivencias y mecanismos de defensa, los que hicieron que se ganase el apodo de "Fairy Break".

Alguien tan bella como un hada pero que era capaz de quebrar la voluntad de cualquiera, con nada más que sus palabras.

*Sigh*

- Bueno, al menos, todo volverá a ser como antes, cuando esto termine – pensó.

Pronto aquel incidente no sería más que un simple recuerdo en la mente de todos.

Doloroso sí, pero recuerdo, al fin y al cabo.

Con calma y sin perder su profesionalismo, la semi-elfa continuó organizando los papeles que su superior le había encomendado, los cuales no eran otros que las listas y registros de todos los sucesos que habían tenido lugar durante aquel seudo toque de queda al que los había sometido la Policía de Orario. Con tantas actividades frenadas por los interrogatorios, el papeleo se había triplicado en un lapso muy corto y dependía de ella y el continuar garantizando la ética con el trabajo. No deseaba recibir otro castigo por parte de Rehmer.

Fue así que, mientras terminaba de archivar el último documento, la joven de gafas notó un dato curioso que la hizo detenerse. No era ningún secreto que el Chienthrope les había dado un par de días libres a casi todos los que habían sido afectados por el atentado pero… en aquella página, también su peliblanca kouhai figuraba como beneficiaria de aquella medida.

Esto no hizo más que irritar a la semi-elfa. ¿Acaso se había aprovechado de la situación para huir del trabajo?

Cual cazador intentando divisar su próxima presa, Eina escaneó el cuarto, buscando detectar el paradero de la perpetradora.

Pasados unos segundos, la susodicha emergió desde uno de los cuartos traseros, cargando consigo un par de cajas con varios libros dentro.

Al intentar hacer contacto visual para darle la reprimenda de su vida, una joven de largos cabellos oscuros, ropaje negro exótico y ojos cual fragmentos de piedra de cuarzo, apareció de repente, opacando toda atención de la albina y arruinando lo que pudo haber sido una "enriquecedora" y correctiva lectura de 4 horas.

Viendo que su objetivo fue, sorpresivamente, interceptado, la pelicastaña no pudo hacer otra cosa que respirar profundo y volver a su tarea. Ya tendría otras oportunidades de descargar su rabia.

Con lo que no contaba, era que cierta entrometida amiga suya había estado viendo todo el espectáculo desde una esquina del escritorio.

Malinterpretándolo, todo como siempre…

- Debe ser duro, ¿no, Eina? – dijo ésta, mientras se acercaba con sigilo.

- ¿Eh? ¿Misha? – respondió esta, no habiendo oído a su colega. ¿A qué te refieres?

- Digo… hace sólo unos días atrás, Mari-chan te invitó a una bonita cita en Babel y hoy se la ve muy unida a su nueva aventurera. No sé tú, pero yo, intentaría defender mi territorio… si sabes lo que quiero decir…

La respuesta inmediata de la agotada semi-elfa fue un potente gancho a la quijada de su mejor amiga. Parecía demasiado por un simple y provocador comentario pero, todos allí sabían que el hacer enfadar a Eina Tulle traía graves consecuencias y Misha Flott las estaba pagando justamente.

Aun así, la estricta asesora no podía negar que había algo de verdad detrás de tan mañosas observaciones.

De un día para otro, su kouhai se había presentado al trabajo escoltando a una misteriosa joven de rasgos similares a los de la gente del Lejano Oriente, declarando que, desde ese momento, ella fungiría como su asesora de Gremio.

Muchos de los empleados habían quedado encantados con la personalidad curiosa y bastante Genki que irradiaba la pelinegra (sobre todo los del sexo masculino) a la vez que se mostraron sorprendidos con el hecho de que la peliblanca, siendo, relativamente, nueva en el puesto, ya había logrado fichar a un segundo aventurero dentro de su hoja.

Y entre estos últimos, estaba ella.

Creyendo que aquel acto no era más que una clara señal de irresponsabilidad, dado que ya poseía bajo su tutela a aquel inocente niño de apariencia similar a la de un albino lagomorfo.

Aunque… analizándolo, detenidamente, Eina no había hecho más que oír cosas buenas sobre su Kouhai de parte del impresionable muchacho…

- Entonces, Bell-kun, ¿sientes que estás conforme con el servicio de asesoría que has estado recibiendo de parte de mi colega?

- ¡Hai! - respondió convencido el peliblanco. Marina-san nos ha ayudado mucho a mi Diosa y a mi a volvernos mejores cada día. Incluso, Kami-sama me dijo que ella sacrificó mucho al conseguirme una nueva armadura para bajar más pisos.

- Pero, ¿no te preocupa o te parece extraño que una asesora se involucre tanto en los asuntos de su aventurero? – insistió la semi-elfa.

- B-Bueno, la verdad es que… el día en que arribé al pueblo… nadie esperaba que alguien como yo llegara lejos. Incluso, cuando puse un pie en el Panteón, todavía podía sentir las miradas de menosprecio proveniente de varias de las personas dentro del edificio. Eso... me genero algo de miedo…

La pelicastaña no pudo evitar sentirse un poco culpable.

Ella había hecho lo mismo…

- Pero, Marina-san fue diferente… ella fue una de las pocas personas que tuvo fe en mí y me extendió una mano. Aun cuando todas las famirias a las que visitaba me rechazaban, ¡ella nunca dejó de creer que yo conseguiría una!

La sonrisa en el rostro de Eina se tornó un tanto forzada.

No tenía el corazón para decirle que su Kouhai llegó a considerarlo un pobre mocoso idealista durante su primer día, por lo que continuó oyendo el relato.

- Puede que sea algo excéntrica, le guste bromear pesado y adore hacer locuras pero… no tengo ninguna duda cuando digo que… ¡estoy feliz, con ella siendo mi asesora!

Aquel breve recuerdo, esa memoria, detuvo toda intención hostil en la mente de la semi-elfa.

Contra todo pronóstico o presentimiento, su subordinada estaba realizando… un buen trabajo.

Aunque quisiera, ella no podría ser capaz de negar ese hecho.

El intercambio con la Diosa Hefesto, sus escapadas del trabajo, la confesión que le había hecho durante el almuerzo…

Todo eso, no hacía más que convencerla de que, Marina Ad Astræ era una trabajadora competente y dedicada, una vez que se hacía a un lado, cualquiera de sus excentricidades.

Poco a poco, ella estaba demostrando ser alguien apto para un puesto vitalicio dentro del Gremio.

Y eso… la entristecía.

Fue, entonces, que un intrusivo pensamiento cruzó cual relámpago…

En verdad… ¿Estaba su kouhai en camino a convertirse en toda una asesora de renombre...?

Y de ser así… ¿dejaría, entonces, de necesitarla a ella como su guía…?

Sólo el tiempo acallaría las dudas en el corazón de la bella joven de orejas puntigudas.


POSADA DEL VIAJERO – Base de la Famiria Hermes.


- Ahh mira nada más quién ha decidido visitarnos – expresó el Dios mensajero con una sonrisa traviesa, en lo que escaneaba a las dos presencias que habían ingresado a su humilde morada. ¡Nuestra bella y problemática, Asae-chan y, su fiel caballero, Levi-tan!

La fémina de entre los recién llegados se mostró divertida por el comentario, mientras la encapuchada entidad a su lado, vocalizó su descontento.

- Sabes muy bien que no nos gusta que nos llames así, Hermes…

- Hai hai wakata-yo – respondió el pelinaranjo, alzando las manos como defensa. Mercenario Levi-san… ¿desu yo ne?

El enmascarado ser tan sólo asintió, momentos antes de recibir una indicación por parte de su acompañante.

- No tiene sentido que ocultes tu presencia… sabemos que estás en el sitio… Perseus.

Al oír esto, desde un espacio vacío del cuarto, una joven de corto cabello cerúleo y gafas de lectura emergió de repente, con una expresión que reflejaba sorpresa.

- ¿Cómo es que…?

- ¿Olvidaste lo elevados que son los sentidos de mi compañera? – contestó este con tono altanero. Pensé que serías más inteligente, dado tu rango dentro de este sitio…

Asfi fulminó al encapuchado con la mirada, dispuesta a darle un severo escarmiento por el comentario, más el Dios Griego intervino.

- Ma ma… no peleen, por favor. Todos aquí somos aliados después de todo… ¿no es así? - verbalizó Hermes, intentando intimidar a los presentes con su "Mirada Divina", sin saber que no ésta no presentaba efecto alguno.

- Mientras mantenga su parte del acuerdo, nosotros mantendremos la nuestra. Aun así, le sugiero que no intente indagar demasiado, espía del Dios Zeus…

- *Gasp*

¡¿Cómo rayos supieron de eso?!

- Puede que se tope con verdades demasiado aterradoras…

El pelinaranjo tragó saliva sonoramente.

Esta persona… era más peligrosa de lo que podía aparentar desde fuera.

No le convenía tenerla de enemigo.

- Pero bueno, no hemos venido hasta aquí para antagonizarlos – prosiguió el enmascarado. Vinimos para que actualice la Falna de Asae. Ha estado entrenando sin descanso en estos últimos días y deseamos ver los resultados.

- ¡Hai-su!

La alegre personalidad de la pelinegra, sirvió para desactivar por completo la tensión que se había acumulado dentro de aquella sala.

Pese a todo pronóstico, Asae continuaba siendo, para muchos, un pedazo de cielo sobre la tierra.

- Mmm, wakata. Lo haremos enseguida – pronunció Hermes, volviendo a su típica faceta de sujeto extravagante. No me avergüenza admitir que he estado deseando presenciar algo de emoción, dados los recientes acontecimientos.

- ¡Hermes-sama, no diga eso! – clamó la joven Andrómeda, molesta por la actitud de su Deidad patrona. La pérdida de la Famiria Soma no fue…

- Ya ya, no te pongas así, mi querida Alfi – replicó éste, silenciando a su capitana. Sabes muy bien a lo que me refiero.

Dicho esto, la aventurera pelicerulea exhaló un suspiro.

- Mataku…

- Sa sa, ¿qué tal si le echamos un vistazo a esas estadísticas, entonces?

La energética pelinegra asintió y permitió al Dios de sombrero, el verificar su espalda.

Al verter una gota de su sangre, Asae tuvo un espasmo y luego el enorme tatuaje de un gorro de pluma fue visible para los presentes. Luego de un par de segundos para que la sangre se adhiriera al pergamino, el informe de estado estuvo listo.

- A ver a ver… ohh, al parecer has estado haciendo buen uso de la bendición que obtuviste de mi persona. Si sigues así, muy pronto podrás ascender a Nivel 2. ¡Fijarías un nuevo record! – rio Hermes.

Asfi Andromeda por su parte, ensanchó sus ojos de golpe y procedió a arrancar el informe de las manos del rubio. Su capacidad de leer Jeroglíficos era muy útil en ocasiones como esta.

- N-No puede ser posible – expresó para sí. ¿Un aumento de casi 300 puntos en todas las áreas? ¡No lleva ni una semana internándose en la mazmorra! ¿¡Cómo es que pudo lograrlo?!

- Usted ya sabe lo especial que es nuestra Asae… ¿no es así, Lord Hermes?

- Hai hai, boku no kawaii Asae-chan es la más fuerte después de todo – celebró la Deidad de manera ambigua, esperando que su leal capitana comprendiera el oculto mensaje tras sus expresiones.

No podía revelar el contenido de la Falna de esa chica y estaba obligado a ocultar sus habilidades. Todo esto, bajo el refuerzo de un Juramento Divino.

Un desliz y sería enviado de vuelta a Tenkai. Ese había sido el acuerdo pactado entre las partes. Un acuerdo del que no podía hablar con nadie. Ni siquiera su propia Famiria.

Para Hermes quien gozaba de la reputación de ser un "galán chismoso" ese pacto limitaba mucho sus movimientos pero, era un riesgo que estaba dispuesto a correr si es que eso aceleraba en demasía sus planes a futuro.

Porque si, la jovencita a la que había imbuido con su sangre divina, era una anomalía en todo el sentido de la palabra. El potencial que poseía era gigantesco, digno de alguien que, fácilmente, podría alcanzar la cima del mundo en algunos años.

Él quería presenciar ese crecimiento, ver a donde la llevaban sus ambiciones.

Y para eso había aceptado "sellar sus labios".

Además, no era como si esta nueva aventurera era su único medio de entretenimiento.

Todavía quedaba aquel chico: Bell Cranel. El último nieto de la que alguna vez había sido la Famiria más poderosa de todo Orario.

El mismo Zeus le había inculcado todo lo necesario con el fin de convertirlo en un apto candidato para el título de Héroe Legendario.

Con tales prospectos tan cerca uno del otro, ¿Cómo no iba el Dios a sentirse emocionado?

Dos individuos, dos aventureros, compitiendo por quién sería el primero en volverse el mayor símbolo de heroísmo dentro de la antigua y corrupta Ciudad Laberinto.

Una tenía la fuerza y el potencial necesarios, el otro… la determinación e ideales correctos.

Sin duda, el resultado de esta contienda… sería un desenlace digno de los mismos Dioses.


Pasados un par de minutos…


- Bien, ahora, nos retiramos, Dios Hermes.

- ¡Mattekudasai! – clamó la Deidad deteniendo al dúo. Antes de que se vayan, me encantaría que pudieran hacerme un favor.

Los aventureros cruzaron miradas.

- ¿De qué se trata?

El semblante del rubio cambió a uno de total seriedad, cosa que su capitana notó al instante.

- Hermes-sama… no estará pensando en…

- Tranquila, sólo quiero asegurarme de que la encomienda llegue en buen estado y a tiempo…

- ¿Encomienda-su? – preguntó Asae.

- Así es. Verán, una de mis hijas, Lulune Louie acabó aceptando un encargo con un cliente de identidad desconocida y, lo cierto es que pienso que pudo haberse involucrado en algo… "siniestro", ¿captan la idea?

- ¿En que consiste este encargo?

- Pues, debe recoger un paquete en Rivira, la Ciudad que fue erigida en el piso 18 del calabozo. Un miembro de la Famiria Ganesha será el encargado de entregárselo. Me gustaría que ambos me hicieran el favor de vigilar que nada le pase. Tanto a ella como al paquete, quiero decir. Aquí tengo un dibujo de ella para que se guíen.

(Autor: ¡No sé si existan fotos como tal, dado que por alguna razón existen JODIDOS CRUCEROS! ¡Si, temporada 5 te estoy mirando a ti! ¡Fantasía medieval, tu put***ma madre! Así que, Hermes le da la imagen de Lulune de la Light Novel)

Levi aceptó la "fotografía" y meditó las palabras dichas por el mensajero.

- No tenemos problema con ello – respondió el enmascarado, sacándole una sonrisa al Dios mañoso.

- ¡Estupendo! ¡Sabía que podía confiar en ustedes, Asae-chan… Levi-ta…

- *Killer Instint*

- *Cough* Quiero decir, Levi-san.

- ¿Dónde se encuentra, ahora, esta chica?

- Pues… como no vino a reportarse anoche, lo más lógico sea inferir que pasó la noche en ese sitio y aún espera a su contacto. Si salen ya mismo tal vez puedan asegurar su regreso.

- Bien, lo haremos – añadió el encapuchado, sin nada más que decir y dispuesto a marcharse.

- Oh, y una cosa más…

- ¿Mmm?

- Si la situación se torna peligrosa, no duden en retirarse. Mis fuentes afirman que Evilus podría estar haciendo movimientos extraños. Luego de lo que ocurrió con Soma, es bueno ser precavido.

- Lo tendremos en cuenta – soltó Levi.

- Descuide, Kami-sama, ¡estaremos bien-su! – aseguró Asae. Le patearemos el trasero a los malos-su.

Asfi tenía que admitir que el ánimo de la pelinegra era contagioso.

Dicho esto, el dúo de invitados abandonó la posada, dejando solos a Deidad y Capitana.

- Hermes-sama… ¿por qué decidió enviar a esos dos como guardaespaldas? ¿Está seguro que podemos confiar en alguien así? Digo, esa chica tiene la rara afición de buscarse problemas y ese mercenario… ese tipo es…

- Sé que nuestros nuevos camaradas son algo, "excéntricos" Alfi pero, somos los menos indicados para estar juzgando, ¿no te parece?

En lo que la capitana refunfuñaba, Hermes le dio un nuevo vistazo a la hoja de estado que yacía entre sus manos y que pertenecía a su más reciente y enigmática miembro. Más específicamente, al último párrafo del texto.

Luego de un par de segundos, los cabos se unieron dentro de su mente.

Con que… eso era… *Grin*

...

Subarashi…

- Por el momento, lo único que podemos hacer es intentar no antagonizarlos demasiado…

Después de todo… este mundo necesita de un héroe con urgencia. Puede que esa jovencita sea la futura heroína que salve a todos del Dragón Negro de un ojo.

Y si no… bueno… al menos, su presencia aquí… quizás ayude a que cierto niño albino aventurero acelere su crecimiento… ¿No lo crees así, Zeus…?


NAME: Asae Niisato.

[SKILLS]

{"Theia Mania"}

{"Per Aspera"}


Callejón – Calle de Orario.


- Entonces… ¿sólo debemos buscar a la persona dibujada en el papiro y traerla a salvo, cierto-su?

- Si, aunque me interesa mucho descubrir qué tipo de paquete va a intercambiar la hija de Hermes.

- ¿Y si llega a ser algo valioso-su?

- En ese caso, nos aseguraremos de que no llegue a destino – expresó Levi con tono ominoso pero divertido. Ahora ven, entre más pronto lleguemos, más pronto volveremos a nuestros deberes de siempre.

El enmascarado procedió a tomar un par de cubos de su bolsillo y los arrojó al suelo, al mismo tiempo y de manera equidistante, provocando que ambos se manifestaran en un único gran portal de fuerte luminiscencia.

- Wow…

- Siguiente parada… Rivira.


FAMIRIA HEPHAISTOS – Oficina.


- Lamento informar, Hefesto-sama que la tarea que me asignó de intentar moldear las Escamas del Dragón Negro que obtuvo de esa asesora, pues… no ha avanzado mucho en estos últimos días – declaró Tsubaki, un tanto decaída, en lo que le entregaba a su Deidad, un par de papeles con los resultados de sus pruebas. El calor del fuego de una forja tradicional no parece surtir efecto. Claro que… teniendo en cuenta que su dueño original era un dragón que pudo resistir a las Famirias más poderosas de Orario pues…

La expresión en el rostro de Diosa de las Forjas se alteró ligeramente.

- A-Aún así, no me arrojaré la toalla, mi lady. Prometo que lograré moldear ese material y crearé la pieza de equipamiento definitiva, ¡aún si debo saltar a un volcán para ello!

Acabado su discurso, la joven de tez bronceada se volteó en dirección a la mujer pelirroja al otro lado del escritorio, notando como ésta, se mantenía aún muy angustiada por los eventos recientes.

- ¿Hephaistos-sama…?

- ¿Mmm? Oh, lo siento Tsubaki, no estaba prestando atención. ¿Qué me decías?

- Está pensando en él otra vez, ¿cierto? – expresó la aventurera de parche, dedicándole una melancólica sonrisa a su Diosa.

- *Sigh* Es que… simplemente, no puedo entenderlo. Tu y yo sabemos que él no fue el responsable, ¿por qué lo tratan de esa forma?

La bella herrera se reclinó sobre una de las paredes de la oficina.

- Welf nunca se llevó bien con el resto de los herreros. Mi única explicación es que, los demás miembros de la Famiria siempre envidiaron su don heredado de Familia. Su animosidad llegó hasta tal punto que, algunas tiendas no ponen a exhibir sus productos o, simplemente, se niegan a venderlos. El malentendido con la Famiria Ganesha pues… fue la excusa perfecta para que todos descargasen su odio.

- ¡PERO WELF NO FORJÓ ESA ARMA, TSUBAKI!

- ¿Importa eso, realmente, mi Lady?

- ¿Huh?

- El daño ya está hecho. Ese chico siempre ha detestado con ahínco el triste legado que su sangre acarrea. Este incidente sólo sirvió para reforzar aquel sentimiento. Todo lo que podemos hacer es esperar y rezar porque su temple no se vea apañado por malos comentarios. Ya sabe como es este negocio, las mejores armas siempre se forjan en condiciones extremas.

- Tsubaki… *Sigh* Espero que… tengas razón. No quiero que termine… como lo han hecho varios de sus ancestros. A propósito, dime, ¿Dónde se encuentra él en estos momentos?

- Dijo que saldría a hacer un encargo y que luego visitaría el calabozo. Al parecer tiene un nuevo proyecto en mente. Espero que le sirva para distraerse un poco.

- Si… - murmuró Hefesto. Esperemos que sea así…


PISO 18 – Rivira


El portal se desplegó en la cima de unas escaleras de cristal, un tanto alejadas de la entrada del pueblo.

Dos figuras emergieron de éste. Su primera acción fue la de observar con calma el paisaje que tenían de frente.

- ¡Ohh! ¿Así que esta es la famosa Ciudad dentro de la mazmorra? ¡Es un sitio enorme! ¡Quiero explorarla!

- Parece un poco cutre, si me lo preguntas – aportó Levi, analizando el escenario. Pero bueno, no estamos aquí de paseo, debemos buscar a la tal Lulune Louie, antes de que algo malo ocurra.

La emocionada pelinegra estuvo de acuerdo y ambos comenzaron el descenso hasta divisar el letrero que señalizaba las puertas.

- Mmm, viéndolo más de cerca… parece un pueblo fantasma… – opinó Asae. ¿Dónde están todos?

- Hablamos de un asentamiento construido a la mitad de un lugar donde criaturas del averno brotan de los muros, ¿qué esperabas? ¿Casa llena?

En ese momento, la oji-rosa se detuvo de golpe.

- Oigo murmullos.

Levi, también, hizo una pausa y se dio la vuelta.

- ¿En qué dirección?

- Noroeste… – respondió la fémina, señalando el sitio con una expresión complicada y respiración entrecortada. Hay una… concentración de personas. *Huff* Puedo ir a revisarlo si…

- De acuerdo. Pero no te sobreesfuerzes.

- Entendido… – dijo Asae, ahora con un semblante mucho más calmado y entrelazando sus dedos en una posición de manos. ¡Navnløs Tåge!

Recitadas estas palabras, el cuerpo de la aventurera, junto con el propio equipo que cargaba consigo, comenzó a desaparecer dentro de una capa de espesa neblina.

- ¿Era necesaria toda esa pantomima…?

- *Giggles* Siempre intento probar cosas nuevas.

- *Sigh* Sólo procura que nadie te vea. Cuando termines, nos reuniremos a los pies del gran árbol.

- De acuerdo. Regresaré pronto.

El mercenario asintió, viendo a su compañera desplazarse por el aire a altas velocidades.

Ser ligero como el aire tenía sus beneficios.

Al arribar al punto indicado, la pelinegra se sorprendió al notar la concentración de personas que parecía obstaculizar el acceso a una de las pocas tabernas ubicadas en la zona.

- Parece que todos están inquietos por algo… – recitó para sí, en lo que serpenteaba por el interior del espacio en busca de respuestas.

De un momento a otro, un hombre de complexión robusta y parche en el ojo ingresó en la sala, buscando abrirse paso entre los espectadores.

- ¡Vamos, vamos quítense, que llevo prisa!

Parecía cargar consigo un pequeño frasco lleno de extraño líquido rojo.

Percibiendo que aquel sujeto parecía saber algo que los demás ignoraban, Asae, decidió seguirlo hasta lo profundo del edificio.

Su recorrido la llevó hasta una habitación, donde otro hombre, esta vez un Felinus, se encontraba analizando un cadáver ensangrentado, cuyo rostro se hallaba cubierto por una sábana.

(Autor: oh si, la tropa de la inconformidad de nombres ataca de nuevo: CAT-PEOPLE = Felinus, por si no queda claro)

- ¿Lo has conseguido, Bors-san?

- Si, aquí está, Villy. El Ladrón de Status – dijo el fornido aventurero, destapando la botella. Con esto sabremos la identidad de nuestro pobre diablo.

Una sola gota de la sustancia, bastó para revelar la inscripción divina en la espalda del fallecido.

- Listo, ya apareció…

- Pero, Bors-san, yo no sé leer jeroglíficos.

- ¡¿Y esperaste hasta este momento para decírmelo, mocoso?!

Para el infortunio del par de despistados caballeros, la joven de ojos rosados sí era capaz de leer las marcas que allí yacían.

Mmm… Hashana Dorlia, aquí dice que era un miembro de la Famiria Ganesha y Aventurero de Nivel 4.

Un minuto… ¿Famiria Ganesha?

¿Podrá ser él, la persona con la que Lulune debía contactarse?

- A todo esto, ¿tienes alguna idea de por qué esa mujer decidió matar a este hombre, Bors-san?

- Mentiría si te dijera que sí, Villy. Pero, a juzgar por el estado en que dejó sus pertenencias, parece que ésta buscaba algo – dedujo el aventurero, viendo que el saco que llevaba el fallecido estaba rasgado y su contenido disperso por el suelo.

- ¿Cómo procederemos, entonces?

- *Sigh* Para mi mala fortuna soy el representante de Rivira y no puedo dejar pasar algo como esto. Reúne a todos los residentes. Tendremos que interrogar a muchos aventureros.

- ¡Enseguida!

Asae quien observaba la escena desde la esquina superior, optó por retirarse. Ya había obtenido la data suficiente y debía ir y compartírsela a su acompañante.

- ¿Y bien, que has encontrado? -preguntó el individuo enmascarado aguardando el informe.

- Nos hemos topado con un incidente – respondió la pelinegra, re-materializando su cuerpo. Un aventurero de Nivel 4 perteneciente a la Famiria Ganesha fue asesinado el día de ayer. Los sujetos que lo encontraron, creen que pudo ser la mujer que lo acompañó anoche. Al parecer, quería algo que llevaba en su alforja. Desconozco si es logró llevar a cabo su cometido.

- Ya veo… ¿Crees que sea el tipo que se contactaría con nuestro objetivo?

- Es lo más probable – expresó Asae. ¿Qué hacemos-su?

- Nuestra prioridad es encontrar a la hija de Hermes. Debe estar, aun, en Rivira. Si el paquete está en su posesión, esa asesina, tarde o temprano, dará con ella – explicó Levi, con calma.

- Entonces, ¿la buscamos por los alrededores-su?

- Sí, pero hazlo desde el aire. Si te ven merodeando por el pueblo, pensarán que eres la responsable del siniestro. Con lo que me has dicho, es seguro que trataran a cualquier mujer como sospechosa…

- Oh, casi lo olvido. El representante del pueblo dijo que reuniría a todos para interrogarlos. Si la culpable es mujer, ¿Eso no incluiría también a nuestro objetivo-su? – preguntó la pelinegra, atando cabos.

- Ahora que lo dices… tiene sentido. Bien, vigilaremos desde lo lejos esa reunión. Quizás encontremos a la tal Lulune.

- ¡Hai-su!


Minutos más tarde.


- ¡TODOS, ESCUCHEN! ¡TENGO ALGO MUY IMPORTANTE QUE DECIR!

Cada aventurero y aventurera en la zona había sido convocado a la plaza de la ciudad para un anuncio.

- ¡PARA AQUELLOS QUE RONDARON LA TABERNA DE VILLY! TAL VEZ YA SE HAYAN ENTERADO, PERO PARA LOS QUE NO, ¡LO DIRÉ AHORA! ¡HA OCURRIDO UN ASESINATO EN NUESTRA AMADA RIVIRA!

La muchedumbre se mostró consternada.

- ¡UN AVENTURERO FUE ASESINADO AYER EN LA NOCHE POR LA MUJER QUE LO ACOMPAÑABA! ¡NO PODEMOS LEER JEROGLÍFICOS, ASI QUE NO SABEMOS CUÁN FUERTE ERA! ¡PERO, ASUMIENDO LAS DIFICULTADES QUE CONLLEVA EL ALCANZAR EL PISO 18, DEDUCIMOS QUE EL NIVEL DE LA PERPETRADORA DEBE SER, AL MENOS, DE 2 O SUPERIOR!

Una serie de murmullos invadió el ambiente.

(Autor: acá hago un punto: En el manga, Bors pensaba usar a algún elfo para que leyera la espalda del fiambre pero, la habilidad de leer el lenguaje de los Dioses es bastante rara y muy pocos la tienen. Por eso, me parecía muy poco creible que cualquier elfo supiera ese lenguaje. Digo, entiendo que Riveria pueda porque pues es de la realeza y Eina porque es waifu (ok no xD *cof* Skill *cof*) pero de ahí ¿a que todos los elfos puedan? Naa, no en mi guardia viejos. Me parece más creible que deduzcan todo en base a supuestos a que aparezca una de las pocas personas capaces de leer esa porquería JUSTO cuando necesitan hacerlo – ¡Si, Sword Conveniencia te estoy mirando a ti! xD)

- ¡Por lo que, necesitaré que todas las señoritas presentes, vengan conmigo! ¡Se les tomarán sus declaraciones! LOS DEMÁS, ¡AYUDEN A CERRAR LAS PUERTAS, QUE NADIE SE VAYA HASTA HABER ENCONTRADO A LA RESPONSABLE!

- ¡SI!

Muchas de las féminas en el lugar protestaron, no queriendo perder su tiempo en un ridículo interrogatorio.

Asae, por su lado, mientras presenciaba el anuncio desde el aire, pudo notar a lo lejos como una figura se desplazaba por las escaleras de cristal a las que habían arribado ella y Levi momentos antes.

Al hiperenfocar su visión, notó que los rasgos de la persona que huía de la plaza central, era nada más y nada menos que a quién buscaban.

- Levi, nuestro objetivo se dirige, ahora mismo, al punto en el que el portal nos dejó – informó la pelinegra transmitiendo desde su comunicador de muñeca. ¿Puedes interceptarla-su?

- Estoy en eso – replicó la voz del mercenario desde su ubicación, creando un nuevo vórtice al cual saltó sin pensárselo mucho.

Mientras tanto, Lulune, quién había oído toda la noticia del homicidio y sabía lo que se ocultaba tras el siniestro, continuó corriendo por los peldaños, buscando ponerse a salvo.

Tengo que huir – se dijo. Si me quedó aquí, la persona que eliminó a Dorlia vendrá a buscarme. Necesito salir de esta ciudad cuanto antes.

Si, pese a que Lulune era consciente de su propia fuerza al ser una aventurera de Nivel 3, su contacto de la Famiria Ganesha era un Nivel 4 y su asesina había logrado arrancarle la cabeza sin problemas.

Aquello sólo significaba que estaba lidiando con alguien, mínimamente, de Nivel 5 o hasta 6.

¡No podría ganarle!

¡Su única opción dejar el sitio y perderse en el calabozo!

Allí los monstruos despistarían a la homicida.

Desgraciadamente para ella, en el momento que intentó llegar a la parte alta, una figura encapuchada aguardaba a un costado de la cima.

La aterrada Chienthrope quiso dar la vuelta y volver pero, pronto se vio aprisionada por un par de relucientes y siniestras cadenas.

- Al fin, hemos podido encontrarte, hija de Hermes, Lulune Louie.

La demi-humana tembló al oír al enmascarado individuo mencionar su nombre.

Su único consuelo era que, por el tono de voz, no se trataba de una fémina.

- ¿Q-Quién es? ¿Q-Qué es lo que quiere conmigo?

- Tranquilízate, mocosa – dijo Levi, aburrido. No somos tus enemigos. Tu Dios fue quien nos envió hasta aquí para que volvieras a salvo con el encargo.

(Levi hablándole al transmisor en su muñeca: Ya encontré a la chica, mantente vigilando el perímetro – Asae: ¡Entendido-su!)

- ¿En-Enserio? – preguntó Lulune con esperanza.

- Si, incluso nos dio una descripción tuya – afirmó, enseñándole el dibujo y liberándola del agarre de Béal Feirste.

La pequeña de orejas caninas, al leer los detalles que su Deidad había escrito para cada aspecto de ella, se golpeó la frente.

- Si, no cabe duda, Hermes-sama escribió esto – dijo con pena y enojo. Sólo él escribiría cosas tan vergonzosas y privadas. Bueno, al menos, eso me pone más tranquila.

- A todo esto, ¿qué es tan importante como para que alguien asesinara a un aventurero por tenerlo?

- P-Pues… no llegué a verlo, estaba envuelto en una manta cuando me lo dieron pero, supongo que, podríamos echarle un vistazo, aún si me dijeron que no debía de hacerlo – dijo la Chienthrope, tomando el objeto de su alforja.

Al recibirlo, Levi lo destapó, topándose con lo que parecía ser un feto descansando, pacíficamente, dentro de un orbe.

Y no era uno cualquiera. Era uno perteneciente a alguna criatura de origen desconocido.

De un momento a otro, su interés por aquella misión había escalado hasta los cielos.

Necesitaba llevárselo para estudiarlo a fondo.

Pero… ¿cómo lo haría?

Si asesinaba a la hija de Hermes, todo se acabaría para ellos.

Por ahora, todo lo que podía hacer era esperar.

- ¿Señor?

- ¿Mmm?

- Se quedó mirando en silencio por mucho tiempo, ¿ocurre algo?

- No – dijo Levi, volviendo a envolver al raro organismo. Sólo trataba de adivinar la raza de esta cosa. No me recuerda a nada que hubiese visto…

- Si, da un poco de miedo – agregó Lulune. A propósito, ¿ha venido hasta aquí usted solo, señor?

- No, mi compañera, también, está por la zona. Y no me digas señor, sólo llámame Levi.

- D-De acuerdo, Levi-san…

- Así es mejor. Ahora, lo óptimo sería volve...

*Whistle*

De pronto, el sonido de un silbato inundó cada rincón del piso.

- Eso fue…

- Un llamador para domadores…

*Tremble* *Tremble*

- Wuaa, ¡está temblando!

- ¿Quién pudo haber…?

- ¡Levi! – clamó, de repente, la voz de Asae, por el comunicador de muñeca.

- ¡Dime qué está pasando allá abajo!

- ¡Hay unas enormes plantas carnívoras asaltando el pueblo!

- Lo que faltaba… ¿puedes lidiar con ellas? – preguntó el mercenario, viendo desde la altura el macabro espectáculo.

- Muchos aventureros más experimentados están teniendo problemas con ellas, ¡esto va convirtiéndose, poco a poco, en una masacre-su! No creo tener el nivel para hacerles frente, ¿qué hago?

Maldición…

- Toma distancia y reagrúpate con nosotros, si esto es una distracción el responsable debe estar muy…

*Clang* *Clang*

- ¿Huh?

Mensajera y mercenario se giraron en dirección a la cornisa, sólo para notar como justo frente a ellos, se hallaba un sujeto de armadura oscura completa.

- ¿Quién rayos es…?

- ¡Es él, la persona a la que mataron, Hashana…

Sin permitir que Lulune pudiera acabar la frase, el desconocido acortó la distancia casi en un parpadeo y comenzó a estrangular a la Chienthrope.

- Entrégame… el objeto… - oyó demandar a su atacante, en una voz, que sonaba, bastante femenina como para pertenecer a un aventurero masculino.

Antes de poder acabar con la pelinegra, cadenas brotaron desde las ropas de Levi, las cuales, atraparon los brazos del intruso, rompiendo el agarre y lanzándolo contra los cristales del fondo a altas velocidades.

- ¿Estás bien, mocosa?

- *Cough* *Cough* S-Si… contestó esta recuperando el aire.

Su oponente por otro lado, hizo a un lado su armadura, revelando el cuerpo de una mujer pelirroja, de reptilianos ojos color jade.

- Esas cadenas… tienen algo raro… - fue lo único que atinó a decir, en lo que se reincorporaba a la pelea.

- Creo que encontramos a quién eliminó a tu contacto, Louie. ¿Tienes algún nombre o debo de llamarte "perra" toda la pelea?

La pálida domadora frunció el ceño con ira y arremetió contra el encapuchado, blandiendo el sable que había cargado consigo en la espalda.

Levi vio esto y contraataco con Beal Feirste nuevamente pero, su contrincante, decidió utilizar su arma como cebo, enredando las cadenas en su hoja y evadiéndolas con éxito.

- No dejaré que me atrapes de nuevo… - expresó, alzando el puño derecho para golpear al mercenario.

- Je… no necesito hacerlo, idiota.

- ¿Huh?

De repente, un potente puñetazo salido de la nada, conectó, directamente, con la mejilla de la pelirroja, levantando una corriente de aire que la hizo retroceder varios metros.

(Autor: Piensen en Deku golpeando a All Might para ayudar a Bakugo)

Ese golpe... llegó a dolerme...

- ¿Refuerzos…?

- Te estabas tardando, Asae…

- Perdón-su – dijo ésta sacando la lengua.

- No importa cuántos sean… me llevaré el objeto conmigo…

Levi tomó la alforja de Lulune y se dirigió a su hiperactiva compañera.

- Asae, ¿crees poder hacerle frente?

- ¡Puedo intentar-su!

- ¡No! ¡No lo hagan! – lanzó, repentinamente, la Chienthrope. ¡Esa mujer mató a un Nivel 4, debe ser de Nivel 5 o hasta de 6! ¡No podemos ganarle, debemos huir!

- Sabemos que es fuerte, pude comprobarlo en cuanto burló mis cadenas – expresó Levi, confiado. Pero… *Grin* así es como le gusta hacer las cosas a nuestro grupo. Así que, ¡todo tuyo, estrellita!

- ¡Hai-su!

La joven luchadora pelinegra, pronto se puso en guardia.

- A-Antes dígame algo, ¿Qué nivel es su compañera? – preguntó Lulune, con nerviosismo.

- ¿Asae? Bueno, ella, honestamente… es solo una aventurera Nivel 1…

- Ahh…

- …

- …

- ¿QUÉ DIJOOOOO?

La domadora, al escuchar aquello, tan sólo miro con incredulidad al trío.

¿Qué clase de estúpido envía a un Nivel 1 contra alguien que eliminó a un Nivel 4?

Como sea, me desharé de estos idiotas y recuperaré la semilla…

Sin darle tiempo a contestar, la pelirroja se abalanzó sobre la joven de ojos rosados a alta velocidad.

Con la amplia diferencia de niveles, un solo golpe de su parte, bastaría para volarle los sesos a su oponente.

Y así, lo hizo. Su extremidad se extendió y se desplazó velozmente, buscando el rostro de la fémina como blanco pero, en su lugar, todo lo que terminó golpeando fue… ¿niebla?

- ¿Huh?

Si. Ahora, desde el lugar donde debía estar la cabeza de su futura víctima, comenzaba a brotar una gran cantidad de niebla.

- ¿Qué… rayos…?

Sin perder tiempo y aun hallándose "decapitada", las enguantadas manos de Asae comenzaron a rodearse de un extraño brillo, al mismo tiempo que se movían con la intención de iniciar un contraataque.

¡Demasiado lenta!

La domadora, percatándose de ello, optó por atacar las piernas de la joven, haciéndolas crujir debido al fuerte impacto.

Aun si tenía formas eficientes para defenderse, Asae todavía estaba demasiado verde.

- Interesante técnica – dijo Revis, viendo a su rival arrodillada sobre el suelo. Pero inútil al fin y al cabo…

- ¿Ah?

- Muere…

Dicho esto, una potente patada conectó con el torso de la hiperactiva pelinegra, enviándola a volar directo contra los cristales que rodeaban la gran escalera.

Lulune quien contemplaba todo de cerca, intentó ir en su auxilio, más una de las cadenas le bloqueó el paso.

- ¡Señor Levi! ¡Asae-san... ella... usted tiene que…!

- Cálmate, niña, mi compañera no va a morirse con eso - expresó el mercenario, dejándose ya de juegos y desenfundando a Nihhus.

Esa tonta olvidó que Navnløs Tåge solo funciona 3 veces al día…

Supongo que aún no está lista para las grandes ligas.

- *Sigh* Vaya molestia... Como sea, ahora te enfrentarás a mí, perra.

- Bien – respondió la pelirroja, recuperando su sable de antes. No cambiará el resultado…

*Clong*

Ambos se movieron en un pestañeo y las espadas chocaron.

Revis estaba segura que, dadas sus estadísticas, debía de haber mandado a volar al sujeto en el momento en que se produjo el primer impacto, pero… al bajar la mirada, entendió bien la razón del por qué no había sucedido.

- Las cadenas… murmuró, viendo como los eslabones rodeaban al encapuchado, afirmándolo a la superficie. Las usaste para que sirvieran como contrapeso… ¿Quién demonios eres…?

- Es descortés no presentarse antes de solicitar la identidad de otra persona.

La pelirroja escupió molesta.

- Revis…

- Levi Amos, un gusto. Ahora, creo que ya es tiempo de que mi grupo y yo nos retiremos. Hemos perdido demasiado tiempo jugando contigo.

- ¡Como si fuera a dejar que se vayan! – gritó la domadora, intentando ejecutar al mercenario con un poderoso corte, más lo único que logró fue ser, completamente, inmovilizada por la acción de Beal Feirste.

Molesta, la criatura intentó liberarse del agarre, más las cadenas sólo se afianzaron aún más a su esbelta figura, cual boa constrictor.

La temerosa Lulune no pudo hacer más que suspirar aliviada al ver el desenlace.

- L-Lo… lo hizo, señor Levi, ¡lo hizo!

- No cantes victoria, mocosa. Aún tenemos que irnos de este basurero.

- ¿Crees poder huir? – se mofó Revis. Mis Violas todavía están allá abajo. No hay escapatoria.

- En eso, tu y yo diferimos bastante… ¡Asae, deja de estar postrada ahí y trae tus cubos, ahora!

Confundidas, víctima y victimaria contemplaron como la fémina que ésta última había mandado lejos de un puñetazo y que debía de tener como mínimo todos los huesos rotos, estaba de vuelta en una sola pieza, aunque algo adolorida.

- ¡Ya voy-su! *Huff* ¡Qué suerte que tenía esa elixir guardado-su!

¿Un elixir? Naa, algo como eso no la hubiera salvado de las fracturas que le ocasioné antes… tuvo que ser algo más… ¿Qué rayos esconden estos sujetos?

- ¡No pierdas el tiempo y llévate a Louie!

- ¡Okie Dokie-su!

Dicho esto, la pelinegra sacó sus tres cubos de egreso al piso, formando un gran portal azulado.

- ¡Ya está, Levi-su!

Revis vio esto con asombro y algo de intriga.

¡¿Pueden crear portales…?!

- Muy bien, llegó la hora de despedirnos – pronunció el mercenario, mientras, lentamente, se distanciaba de su presa cautiva. La cadena, como obedeciendo sus deseos, se alargaba más y más, más no aflojaba su potente agarre. La criatura no iba a ser capaz de detenerlos, aunque quisiera.

- ¡¿Te irás, así como así?! ¿No ayudarás a la gente de allí abajo? En verdad que los aventureros son seres egoístas… lanzó la pelirroja intentando afectarlo de alguna manera.

Para su mala fortuna, el enmascarado no era un penoso justiciero.

- Nuestra misión era resguardar a Lulune Louie, lo que les pase a esos idiotas no nos incumbe en absoluto. No tienen a nadie más que culpar que a su propia carencia de fuerza – respondió Levi, con seguridad y dándose la vuelta. Espero nos veamos de nuevo, señorita Revis- soltó con tono divertido y de un momento a otro, los tres (Asae arrastró a Lulune consigo) saltaron dentro del gran halo luminoso, desapareciendo por completo y dejando a la domadora lidiando, sola, con su fracaso.

En cuanto los eslabones se esfumaron, la pelirroja, gruñó y destrozó uno de los cristales con su puño.

- ¡Grrr! ¡Ya me las pagarás maldito…!


Calles de Orario – Mismo callejón de antes – Atardecer.


- Uwaaa… ¡Uff!

Todos los involucrados emergieron del portal sin problemas, salvo la Chienthrope, quién tropezó durante su aterrizaje.

- ¿Eh? ¡Eh! ¿Estamos fuera del Laberinto?

- Si, mocosa. Lo estamos.

- ¡¿C-C-Cómo?!

- Con esto – intercedió Asae, enseñándole uno de los mágicos objetos de transporte.

- Eso… ¿eso es un cubo? – preguntó la demi-humana confundida.

- Los llamamos "Cubos de Egreso", nos permiten desplazarnos entre lugares a conveniencia.

- Es… ¡Es asombroso! – clamó la joven de pelo corto, moviendo su cola de un lado al otro por el entusiasmo. ¡Por favor, tiene que venderme algunos, Levi-san! ¡Me servirían mucho!

- Lo lamento, pero no – concluyó este con tono firme. Nos demanda demasiado tiempo y esfuerzo el abastecernos de ellos y no delataremos la identidad de nuestro proveedor. Causaría caos. Sólo piense en lo que pasaría si cayeran en manos de gente corrupta.

Lulune se mostró desilusionada, aunque entendía el peligro que conllevaba la existencia de dicho elemento.

- Es una lástima… con ellos podría ir a donde quisiera. ¡Incluso al mítico Piso 100! ¡Imagine la fama que podría…!

- No. No podría…

- ¿Eh?

- Los cubos sólo funcionan con lugares que el usuario recuerde fielmente. Nadie sabe como luce el último piso, por lo que no quiero ni pensar a donde podría terminar expulsando a alguien, cuando no se tiene una idea clara del destino al que se aspira.

- *Shivers*

- Pero bueno, oficialmente, hemos terminado con nuestro trabajo. Finaliza tu encargo, iremos a reportar todo con el Dios Hermes.

- ¡Oh! ¡Es cierto! ¡Gracias, gracias en serio! – exclamó Lulune, en lo que corría en dirección al Gremio.

- ¡Sólo guarda el secreto, ¿de acuerdo?! – agregó Asae, sumándose a la despedida.

- ¡Lo haré! ¡Gracias de nuevo!

Dicho esto, mercenario y aventurera cruzaron miradas (o visores).

- Ne, Levi-san. ¿No le quitaremos esa cosa a la chica-su?

- No por el momento – respondió este. Nuestra alianza con el Dios mensajero aún es frágil y demasiado reciente. Peligraría nuestro "anonimato". Además, no queremos hacerte revivir la experiencia de aplicar una falna, Asae. Sabes lo que pasó la última vez...

Esta vez fue la pelinegra quién tembló levemente.

- Mmm… entiendo.

- Ahora ven, terminemos con este encargo nosotros también. Ya quiero irme a casa.

- ¡Hai-su!


Piso 7 - Calabozo.


- *Huff* *Huff* Creo que… hoy fue un buen día… - murmuró el joven aventurero, en lo que descansaba sobre uno de los muros.

- Lo felicito, Amo Bell. A la velocidad en la que progresa, podrá alcanzar pronto el décimo piso – celebró una voz andrógina, que sólo el niño era capaz de escuchar directamente.

- Si…

La mirada en el rostro del albino se tornó seria.

Pasado aquel lugar están…

La imagen de cierto monstruo de grandes cuernos vino a su mente.

- Nervioso, ¿eh? Bueno, es algo normal – dijo de nuevo la entidad que se proyectaba dentro de su cabeza. Sugiero que regresemos por ahora.

- Será lo mejor, lo agradezco, Jun-san.

- Fui creada para acompañarlo, no tiene por qué agradecer.

- Lo sé, pero aún así quiero hacerlo, digo… somos compañeros, ¿no? Además, me ayudas a llegar más bajo en la mazmorra. Contigo aquí, no necesitaré mejoras de equipo en el futuro o un soporte que recoja mis piedras. Puedo enfocarme de lleno, en superarme a mi mismo. Y por eso… gracias.

- Usted es un humano extraño, amo Bell.

- ¿Huh?

- Pero… supongo que está bien para mi… ¿regresamos, entonces?

Bell dejó que una sonrisa se escapase de sus labios.

- ¡Hai!


Torre Babel – Piso 50


- *Sigh* Parece que toda la ciudad ya está volviendo a su rutina habitual, luego de tan terrible suceso – dijo cierta Diosa de la Belleza, dirigiéndose al robusto hombre que la acompañaba en la alcoba.

- Eso parece, Freya-sama.

- Por cierto, ¿cómo va el crecimiento del pequeño Bell Cranel?

- Ha logrado alcanzar el piso 7 sin ayuda de nadie – contestó el leal y fornido aventurero. Más aún creo que no está listo para enfrentar su más grande miedo.

Freya cambió de posición en su asiento.

- Es cierto, deberíamos hacer algo al respecto – expresó, poniéndose de pie y dirigiéndose hasta su estante de libros. Dime Ottar, ¿Qué te parece si aceleramos su progreso? *Smile*


...

ENDING: "Re-Raise" – (Argonavis)

El sarcasmo es como una mentira infantil

Ríete de mi pequeño truco bajo la manga

Lava la oscuridad con la luz que está esperando estallar

Cuando extiendo mis manos, algo está ahí

Juego limpio, dejo que se muevan las cartas

No es un país de maravillas improvisado

Trae el pandemonio, fuerte y oscuro

No puedes asimilarlo todo, aún estás debilitado por el sentimentalismo

Cierra los ojos y haz jaque mate

La gloria es menos valiosa que el sonido de un corazón

Sosteniendo esta mano esperanzadora, ¿cómo se siente ahora?

Pero nunca llegará

No puedes esperar, ¿verdad? Chico sucio

Tantos errores, déjalo todo atrás

Convierte cada color, dicha y rabia en un vestido y úsalos todos

Aunque nadie entienda lo fácil que es

Si soy capaz de salvar este gran mundo con delicadeza

Entonces alcanzar aquella mano en la oscuridad no suena tan mal

Ahora te dejaré una llave del destino, hasta que pueda estar, orgullosamente, a tu lado

...


ACLARACIONES PARTE 2: Habéis flipao, ¿eh? Bueno, como verán le he puesto OPENING y ENDING traducidos al arco. Y antes de que alguno me diga: Wizu Wizu, los pusiste para que parezca mas largo. No, weon miado. Los puse, porque he entrado en modo Miyamoto y decidí dejarles algo pa que piensen. Porque si, hay SPOILERS en las letras del OP y ED (Premio pal que se mande la teoría mas fumada xD) De paso, escúchenlos, que son temas buenos xD Pero bue, comienzo potente, no me recen mucho que sigo con mi facultad y como me agarró el atacazo artístico solté todo. Y pal que se preguntaba por qué la Famiria Loki no estaba en Rivira...

Pues... recapitulemos.

- Marina detuvo las Violas de invadir las calles.

- Por lo tanto, no pelearon contra éstas.

- Por lo tanto, la espada de Ais no se rompió.

- Por lo tanto, no tuvo deudas con Goibniu.

- Por lo tanto, no bajó al calabozo con sus compas pa conseguir plata.

Sin mencionar que los ejecutivos tienen la mente ocupada con el reciente exterminio de la Famiria Soma.

¿No aman cuando el aleteo de la mariposa, desata un vendaval xD?