[EXTRA 2]
Se quedaron quietos un momento tratando de calmar su respiración mientras se abrazaban amorosamente. El sudor corría por sus cuerpos, que temblaban sutilmente por la fuerza del orgasmo alcanzado y jadeaban en busca de aire.
Cain levantó el brazo de la espalda de Jooin y acarició su cabello, corriendo algunos mechones para despejar su cara. Este reaccionó levantando su cabeza del pecho de Cain y sonriéndole ampliamente. Con algunas risitas, se aproximó a sus labios y lo besó tiernamente.
No dijeron nada durante algunos momentos, sólo se concentraron en darse caricias suaves y soltar algún suspiro de vez en cuando. Cuando al fin su corazón se calmó, Jooin rompió el silencio, aprovechando la calma del momento para sincerarse y profundizar en aquellas palabras que no alcanzó a pronunciar anteriormente.
Sabes, realmente te extrañé muchísimo – dijo Jooin- fue más difícil de lo que te imaginas.
Yo también te extrañé horriblemente – respondió Cain.
No, no lo entiendes. Realmente fue mucho.
Las mejillas de Jooin se sonrojaron y decidió soltar lo que apretaba su pecho.
Yo... no dejé de pensar en ti mientras estaba en mi relación anterior. Es vergonzoso decirlo, pero seguía preguntándome en cómo te verías, en qué estabas haciendo con tu vida, si… ya te habías enamorado de alguien más – dijo Jooin.
¿Qué pasaba cuando pensabas en mi con otra persona? – preguntó Cain.
Me dolía el pecho… es increíble que jamás me diera cuenta de que podía ser amor. Cómo fui tan ciego como para no darme cuenta – respondió Jooin.
Está en el pasado, lo importante es que ahora estamos aquí, juntos.
Jooin se puso tímido con el tema de aquella conversación y se sonrojó aún más. Amaba a Cain y sabía que tenía que demostrárselo y compensar todos los años perdidos, sin embargo, su osadía de las últimas semanas era más por la desesperación de recuperar a Cain que por su naturaleza; el papel de amante desvergonzado era simplemente una fachada con la que estaba jugando momentáneamente.
Se preguntó si Cain se decepcionaría si descubriera que pocas cosas habían cambiado en su personalidad y que su timidez seguía intacta, pero observó la cara de Cain y aquella mirada llena de amor calmó sus inquietudes, en parte.
Jooin había descubierto que podía ser posesivo y celoso, por lo que necesitaba saber si Cain se había enamorado de alguien más en aquellos años. Sabía que era injusto reprocharle aquello, pero los celos lo consumían de solo pensarlo.
Tu… -dijo Jooin, dubitativo- ¿estuviste… con alguien más?
Cain miró a Jooin y lo encontró el ser más adorable del mundo, que sintiera celos le parecía cómico, pero también lo llenaba de afecto hacia él. Lo agarró fuertemente por la cintura para posicionarlo a la altura de sus labios y besarlo con intensidad. Mientras lo besaba murmuraba sobre sus labios su nombre.
Jamás hubo ni habrá nadie más que tú – dijo Cain.
Continuó besándolo mientras daba vuelta su cuerpo y lo recostaba debajo de él. Su boca bajó hacia su cuello y lo mordió suavemente.
Cain puso a Jooin de rodillas en la cama, sus cuatro extremidades apoyadas sobre el colchón y su trasero levantado en el aire. Bajó lentamente por su espalda, dejando un reguero de besos mientras la recorría. Besó sus caderas, sus muslos y finalmente, sus pliegues.
Jooin se sentía terriblemente avergonzado y expuesto, sin embargo, saber que Cain estaba así de excitado por él lo hacía sentir orgulloso.
Cain amasaba sus nalgas con ambas manos, a la vez que chupaba y lamía cada vez con más fuerza. Jooin tenía la mente en blanco, no podía pensar en nada más que no fuera en lo que Cain le estaba haciendo. Él, por su parte, también jadeaba y apretaba la mandíbula, desesperado y hambriento mientras seguía lamiendo la entrada de Jooin.
Retiró una de sus manos de las nalgas de Jooin y la llevó hacia adelante. Tomando su miembro empapado en líquido preseminal, empezó a masturbarlo. Este se quejaba cada vez con más fuerza y sus ojos lagrimeaban por culpa del placer.
Cuando estaba en su límite, a punto de correrse, Cain separó su boca y soltó el miembro de Jooin. Lo tomó por la cintura y lo acomodo sentándolo con su espalda sobre el pecho de Cain.
Agarró las piernas de Jooin y las abrió, para proceder a enterrar su pene horriblemente erecto hasta la raíz.
Jooin quedó sin aire por un momento, después comenzó a gemir con fuerza. Las embestidas eran intensas y el placer que recorría su cuerpo era indescriptible.
Después de algún tiempo disfrutando de aquellas tortuosas embestidas, el propio Jooin tomó sus piernas y las dejó abiertas, listas para que Cain penetrara entre ellas. Esto provocó que Cain se endureciera incluso más y que empujara con más fuerza dentro de Jooin.
Cuando sus manos quedaron libres, Cain se fue directamente a los pezones de Jooin, raspándolos y pellizcándolos con fuerza. Jooin no podía hacer nada más que gemir desde el fondo de sus pulmones con sus ojos en blanco.
¿Continuará? …
