Capitulo 2

Despertar dentro de un mundo ficticio no debería ser posible, pero aquí estoy. Hubiera pensado que me estaban jugando una broma, si no fuera por el obvio cambio de mi cuerpo, y aunque tenía muchas ganas de meterme a la cama y fingir que nada de esto estaba pasando, no pude. Tengo que decidir que hare antes de que mi supuesta madre regrese. En la cocina, encontré una nota que decía que volvería un poco tarde del trabajo y quería que Bella tuviera cuidado, lo cual fue un alivio porque honestamente no tenía idea de que debía hacer o cómo actuar frente a todo esto, luego del pánico inicial y de estar convencida que había perdido la cabeza, me detuve a pensar en las opciones que tenía, si esto, era un sueño ya había durado demasiado. Además, tenía hambre y quería tomar un baño, así que, después de pensarlo por un rato decidí que solo tenía dos opciones, hablar con la madre de Bella, decirle que no era su hija y que necesitaba ayuda, o, fingir todo lo que pudiera hasta que fuera mayor de edad y pudiera marcharme sola.

Es obvio cual opción elegí, no quiero terminar en una habitación acolchada con una camisa de fuerzas.

Tres años después

Es increíble, como ha pasado el tiempo tan rápido pienso recordando en todo lo que paso luego de mi llegada. Han pasado tres años desde que llegue a este mundo, los primeros días, sentía que estaba viviendo una experiencia extracorporal, pero conforme pasaron las semanas y luego los meses, todo se hizo mucho más real, se sentía tan absurdo estar básicamente dentro un libro, viviendo la vida de otra persona, y aunque esto no era lo peor que me había pasado, definitivamente si lo más extraño.

El primer mes, decidí que no podía fingir ser alguien que no conocía, y aunque hubiera tratado, se hizo evidente que Rene claramente conocía a su hija y de inmediato noto que había algo diferente en ella. No sabía que decirle cuando intentaba indagar en lo que me pasaba, pero no tuve que preocuparme por mucho tiempo, la excusa perfecta para mi cambio de personalidad llego la semana siguiente a mi llegaba. Ella, lloro y me felicito por haberme convertido en mujer. Si, llego mi periodo. Prefiero no hablar de la conversación incomoda que tuvimos, es increíble que tenga que pasar por esto de nuevo.

Para el segundo mes, se hiso bastante obvio que esto era algo duradero, y poco a poco me fui acostumbrando a mi nueva vida, había tomado la decisión de vivirla como mejor me pareciera. Pasar de nuevo por la pubertad no sería precisamente divertido, pero que podía hacer, seguir llorando hasta quedarme dormida no iba arreglar nada. Tengo que salir adelante, mi mama no se rendiría, ni siquiera en una situación igual a esta. Así que fue suficiente de estar lamentándome, tenía que hacer cambios.

Aunque me gustaba esta historia cuando era joven, vivirla no será precisamente divertido, de solo pensar en todas las cosas que le pasan a esta chica cuando solo tenía diecisiete años me daba pánico. El amor épico sonaba excelente, pero las partes que involucran dolor y derramamiento de sangre no es algo que quiera experimentar.

Lo primero que hice fue hablar con Rene, no quería ni puedo ser Bella Swan, porque no soy el personaje de un libro, aunque viva en uno, ahora esta era mi vida y por lo tanto yo iba a tomar las decisiones, no seguiría un guion. Entonces, le di un discurso sobre la identidad y como sentía que había cambiado y ya no me identificaba con ese nombre. De hecho, se lo tomo mejor de lo que pensaba, dijo que por fin estaba saliendo de mi caparazón, fue amable y sentí que me llevaría muy bien con ella, y que podíamos ser amigas. Con Charlie las cosas fueron mucho más fáciles, solo lo veía, una semana cada año y realmente no estaba tan presente, no lo culpaba porque sé que el pobre hacia lo que podía, además yo no era su hija.

Al principio, fue fácil integrarme con mis compañeros de instituto, la mayoría parecía sorprendido de que les hablara, Bella era tímida y nunca se involucraba en ninguna actividad. Pero casi todos fueron amables y aunque no era cercana con ninguno, rápidamente me encontré riéndome y compartiendo con varios grupos, eran tan jóvenes, dramáticos y sensibles que en algunas ocasiones hasta sentí envidia, antes nunca pude ser así y ahora muchos de sus problemas no me parecían tan horribles como lo hubieran sido a esa edad. Es irónico que quisieran ignoran los problemas que realmente importaban.

¡Oye Izzie! Miro a través de campo de futbol y veo a Tiffany saludarme, está practicando la nueva rutina con las otras porristas, la niña es bastante encantadora y me recordaba demasiado a una de mis amigas en casa como para ignorarla así que le devuelvo el saludo, últimamente me gusta almorzar en la cancha porque así los niños molestos no me siguen y tengo algo de paz. En general me agradaban mis compañeros de clase, pero el almuerzo en el instituto parece un mercado del barrio donde viví cuando era adolescente y solo quería comer en paz, como a todo el mundo me gustan los chismes, pero no cuando soy la protagonista de uno.

Lo que hice la semana pasada revoluciono a todo el instituto. No debí ir a ese baile pensé mientras veía a Tiffany guiar a las nuevas porristas. Tiffany, con su cabello rubio y ojos azules era la chica más linda y popular del instituto, además de cariñosa y amable. Solíamos tener español juntas y fue por ella que conocí al imbécil que me llevo al baile. Al principio todo fue divertido, pero cuando no accedí a tener sexo con él, se puso increíblemente molesto, así que lo golpee en la cara y lo denuncie a la policía. Él, por supuesto lo negó todo y era su palabra contra la mía, al final no paso nada, les dijo a todos que era una perra histérica, que estaba exagerando y todo el mundo se puso de su parte, excepto Tiffany, la pobre se sentía muy culpable, y actualmente era la única chica que me hablaba. Quizás, si fuera una adolescente normal, el aislamiento que me habían impuesto mis compañeros me hubiera afectado bastante, pero mentalmente ya tengo veintisiete años y ya me esperaba la reacción de todos. En el 2003 estas cosas no tenían tanta visibilidad, como no logro hacerme nada entonces para la mayoría no tenía importancia y debí quedarme callada. Una completa mierda.

Rene, estaba muy enojada y quiso sacarme del instituto, pero me negué a irme porque yo no hice nada malo, discutimos, pero al final respeto mi decisión. Y ambas acordamos que era mejor no decirle nada a Charlie.

Una de las cosas que me agrada de Rene, es que me da mi espacio, ella respeta totalmente todos los cambios que hice, como pintarme el cabello de rubio y cambiar la forma en la que todos me llaman, la verdad me sorprendió mucho lo bien que se tomó todo. Así que nuestra relación se hizo más cercana y aunque no la veo como mi madre, es como una hermana mayor alocada, la quiero y me preocupo por ella, por eso cuando hace un mes conoció a Phil, ni por un segundo pensé en cambiar esa relación, sé que el la hará feliz y aunque tampoco quiero mudarme a Forks, nunca se me ocurrió interferir en su vida, bueno, más de lo que hago fingiendo ser su hija. El sonido del timbre interrumpe mis pensamiento, debo volver a clases. Que emoción, suspiro y recojo mis cosas.