Capítulo 1
Tobe desde su cuartel preparaba su enésima venganza, discutiendo con su clan como el ser rechazado era la peor de las deshonras dentro de las mujeres jóvenes, así como era de importante dentro del código ninja, ya que este no permitía dar cabida a mentiras o exageraciones así como excesos o fraudes que pusieran en riesgo la integridad de cualquier ciudadano, estos aspectos de cierta forma incumplía Garu en su constante rechazo hacia cierta dama, pero para que el joven ninja se percatara de aquello, tenía que ser visto desde una perspectiva diferente, desde el punto de vista del deshonrado, desde el punto de vista de la joven incordiada con bollos como peinado, la deshonra seria completa total e infalible si se hacía notar su falta, analizaba el hombre, entonces el ninja silencioso no podría con el pecado, para finalmente terminar en una victoria hacia el adulto Tobe y poder completar su misión final.
Garu, que se posicionaba como un joven de lo más poderoso, atractivo y fuerte, Ring Ring lo deseaba para sí misma como el premio mayor de las presunciones, como el último de sus trofeos para sus más grandes caprichos, solo él se resistía a sus encantos, solo él le huía a sus planes, solo él era el único que la podía curar de ese vacío que la atormentaba, según creía, el último de los caballeros en la aldea que había demostrado su valor con creces y que curaría todo dolor de su marcada soledad con su compañía, Ring Rin frente a un padre que la despreciaba y la incordiaba, no sería rechazada más por otro hombre, Garu era el único joven íntegro y perfecto, entregado al código, que encajaría con su perfección, la pieza perfecta que complementaria con el requerimiento de un marido.
Pucca, joven fuerte de incontables habilidades, capas y tenaz que podía crear tornados a su enojo pero no enamoramientos a su deseo, llevaba en su transporte un gran pedido de fideos hasta la sede de su ya conocido archienemigo, que en otros momentos se dispondría para pelear, más ahora solo se trataba de cumplir con una orden, un cliente hambriento al que ante la duda, sus tíos solo se limitaban a levantarse de hombros y esclarecer su arte culinario a quien lo necesitara, hacía que todos en la aldea adoraran sus delicias, incluidos los "enemigos" pero no del hambre, el pedido a espaldas de Pucca se mantenía tan jugoso y caliente en el trayecto.
Pensamientos de desesperación y de deseo inundaban la mente de la mesera mientras casi atropellaba a un santa despistado en una temporada errónea, pero la navidad fue salvada gracias a su habilidad frente al volante, el trayecto continuaba pasando frente a la comisaria donde Abyo entrenaba, arrancándose la camisa por enésima vez para "sorprender" a las jóvenes inquietas que se amotinaban por él, mientras su amiga Ching lucia con el ceño fruncido, en un rostro cansado y triste por la situación, no vio más, el trayecto continuaba extendiéndose hasta la guarida del adulto Tobe, el ninja maestro, todo un modelo para su clan.
Pesaba el aceptar la realidad que no solo los jóvenes veían sino los adultos formaban hacia Garu, llegando a la sede, se encontraban en el patio, en concentración constante los secuaces, mientras Tobe se mantenía a la cabeza del entrenamiento firme, la entrega había llegado, anuncio a su arribo, cual hambrientos, los secuaces se olvidaron de todo y recogieron el pedido, quedándose Pucca con el último de los pedidos especiales que el adulto Tobe se acercó para pagar, la idea de la mañana aun viajaba en su mente, pero sin llegar a conclusiones, se había leído el código ninja ya tres veces y los mandatos eran claros al respecto, el joven Garu tenía que ser sincero y exacto, pero el ninja jamás había dicho ninguna palabra.
Distraído Tobe se acercó a la joven, descuidado tropezó con una vara, ausente, el dinero voló por los aires y la joven atenta atrapo el importe ante de que cayera al suelo, el adulto, como siempre admiraba la habilidad de la joven sin mencionarlo, habilidad que haba servido para derrotarlo en numerosas ocasiones técnica que no comprendía porque el honor no se elevaría y Garu no distinguía de la presencia del honor de la fémina.
- Jóvenes con esa habilidad deberían de ser reconocidos y honrados por adolescentes ninjas en formación -.
El comentario no pasó desapercibido a escuchar de la joven que le entrego el pedido y el adulto se limitó a regresar a sus aposentos junto a sus hambrientos compañeros, Pucca regreso con la mente en blanco, sus pensamientos anteriores jamás se dirigieron ante el honor y el reconocimiento, solo hacia la protección y el amor, solo el resguardo y defensa de lo amado, pero el honor nunca fue tan preciado.
El ninja atractivo con corazón en pecho, radiaba trabajo en su habilidad inminente, terminando su jornada de entrenamiento a las espaldas de su vivienda, cuando una joven atractiva se detuvo a distancia de él, incordiado vigilo con sigilo para descubrir a una bella dama de cabellos azules y mirada misteriosa que lo saludaba en la distancia, venia en compañía de otro joven torpe y temeroso, con pelo rubio rapado, el adolescente Dada le sorprendía lo hábil que era el ninja frente a su amor no formado por la belleza a su lado limitándose a ser su amigo útil en su interés por permanecer, el ninja se acercó a la pareja mientras que la bella joven se decidía por hablar.
-La belleza y posición de esta dama puede recuperar el honor de cualquier caballero que la haya perdido –
El comentario le había yacido esta mañana mientras alisaba su larga cabellera en afán de solo hacer alarde de su posición en la aldea, sin temer a mayor consecuencia que la de la presunción de su belleza,
La ilusión brilló en los ojos del apuesto ninja, el honor era la piedra angular de su vida, su aliento y su alma, la razón por la que existía y continuaba su amplio entrenamiento, más no era digno aprovecharse de una dama para lograr ciertas hazañas que se tenían que lograr por cuenta propia, a lo que comento su rechazo con la propuesta.
La joven continuo ofreciendo el honor de su palabra, el código si apoyaba la presencia de las damas sobre todo si venían de la mano con el compromiso íntegro y formal, el honor era más dichoso si la dama era de posición elevada, el ninja continuaba en negación, la joven acertó en su último discurso – recuperar a la familia – entonces el dolor de las memorias se dejó entrever, la perdida había sido grande pero la ganancia lo era más, Garu nunca se había propuesto la existencia de una nueva , solo rememoraba la perdida, pero a creación y el logro de ambos objetivos lo dejo pensativo y dudoso.
De camino a casa, el rubio preguntó acerca d la propuesta, la joven de prendas rosas, se limitaba a sonreír, su plan avanzaba, ella obtendría lo que deseaba y el ninja seria suyo para siempre, le daría todo aquello que perdió, ambos saldrían ganando, serian la mejor de las parejas, siendo la envidia de toda la aldea, el plan sería perfecto, solo quedaba referir a la enemiga de la vestidura roja.
Master Soo viajaba en su nube a las alturas de Soga, el inmortal mantenía el orden y el equilibrio con su mandato no directo deleitando a un cúmulo de jóvenes, se percató de que el ninja de traje negro con aires de Bruce continuaba en exhibición, la joven Ching no parecía muy alegre, cerca estuvo de preguntar cuando se le adelanto la bella Pucca, regresaba la joven de su entrega reciente dispuesta a ayudar a su amiga a quien había visto previamente en su amor no correspondido, no quería sugerirle que lo dejara pasar pues sabía que esta era una situación recurrente, su amiga también mantenía la esperanza, el joven Abyo si la quería solo era cuestión de ayudarle a dejar su fanfarroneo frente a las chicas, para concentrarse en lo importante, entonces se acercó a su joven amiga de vestimenta morada y gallina en la cabeza,
-Oh Hola Pucca, ¿haciendo los pedidos de tus tíos? -
Peguntó la joven Ching, aunque aún se podía notar en su ceño lo fruncido del enojo que la envolvía después de haber visto semejante fanfarroneo de Abyo frente a las chicas, Pucca solo se limitó a asentir y puso su mano sobre el hombro de Ching.
-Oh lo sé, no debería de estar viendo esto, pero me hace sentir tan enojada, es como si no existiera para el-
Pucca asintió con la cabeza, el comentario se asemejaba a su situación personal lo que le daba una ligera punzada en el pecho al recordar su caso, continuó manteniendo la mano sobre el hombro de Ching, hasta que ella volteo a verla.
-Volvamos a casa, estoy cansada-
Pucca se montó en su motoneta mientras Ching se colocaba en la parte de atrás, mientras dejaban a lo lejos las extrañas posturas de Abyo que cada vez se enfocaban más en sus músculos para presumir a las chicas.
Las jóvenes enseguida encontraron su camino en el centro de Soga, mientras que se acercaban a un montón de reporteros que se encontraban fotografiando a la peli azul de Ring Ring, esta se colocaba en posición de presunción y los jóvenes de la aldea se movían en cúmulo para poder ver que había detrás de tanta fotografía, Ching y Pucca se detuvieron para ver el alboroto, a lo que visualizaron a lo lejos una pancarta con la leyenda:
Gran competición por el honor de Soga =
- ¿Eh? -
Replico Ching, que no entendía que hacia Ring Ring en la distancia tomándose tantas fotos, hasta que pudieron visualizar a los jóvenes más musculosos al lado de ella, Al acercarse, Pucca pudo visualizar como los jóvenes más valerosos y atrevidos se encontraban en desfile frente a las cámaras mientras Ring Ring se engalanaba al posar junto a ellos.
-Gracias por venir al primer concurso por el honor de Soga, esta competencia se basa en fuerza, resistencia y justicia, para demostrar quién será el primer ganador del honor más grande en esta aldea, un matrimonio con ja joven más hermosa que soy yo, Ring Ring-
Los aplausos de la multitud y los ceños fruncidos de las jóvenes no se hicieron esperar, Ring Ring había organizado, según Pucca, una competencia ridícula, ya que el honor no podía ser ganado con un simple matrimonio, aunque no dudaba en que los jóvenes no solo estaban ahí por el honor principalmente, sino por el mismo premio gordo que consistía en casarse con Ring Ring, ser el yerno del empresario más rico en toda la aldea de Soga, el acto quedo en desinterés para las jóvenes, que montearon en el vehículo de dos ruedas para continuar con su camino hacia el restaurante.
-Bienvenida a casa Pucca! -
Dijeron al Unísono los tíos Dumpling, Linguini y Ho que se encontraban entretenidos sirviendo a los comensales presentes en el restaurante, Ching se sentó en una de las mesas para disfrutar de un plato de fideos, mientras Pucca se dirigía a su habitación, había tenido suficiente con ese nuevo concurso de honor, era claro que estaba dirigido también para Garu, ya que Ring Ring siempre quiso tenerlo para ella, aunque el desinteresado muchacho jamás manifestó arduo deseo hacia ella.
-¿Qué le habrá pasado?- Preguntó Dumpling
-No se ve muy contenta- Comentó Linguini
- ¡Un plato de fideos servirá para animarla! - Afirmo Ho
- Está molesta porque Ring Ring acaba de organizar un concurso de honor que claramente va dirigida hacia Garu -
Comento Ching en la distancia mientras sostenía los fideos con los palillos, los tíos se acercaron a Ching.
-Con razón había tanto escándalo desde hace media hora, la compañía de Ring Ring siempre había querido organizar concursos así, pero es la primera vez que los veo de tal magnitud, hasta a los reporteros llamaron, comentó Dumpling.
En el restaurante el jaleo continuaba, mientras que en la habitación de Pucca, se mantenía la joven con un atisbo de desesperanza, con o sin concurso, a Garu no le era muy interesantes ciertos aspectos, pero este llamaba un poco más la atención por el honor, quizás si llegaría a participar por el mismo tema, aunque dudaba que quisiera aceptar la mano de Ring Ring para lograr su objetivo.
Gran competición por el honor de Soga =
Leía Tobe en un volante repartido hacia unos minutos en su guarida la idea no era mala, la joven Ring Ring no le interesaba, pero si ganaba este concurso sería más honroso que el mismo Garu e incluso si Garu ganaba la competencia ya sabía cómo derrotarlo con simples palabras, justo como había planeado, la caída de su enemigo era su único máximo interés.
-Mmmmh-
Garu frunció el ceño al ver que en la portada del volante aparecía la imagen dela joven Ring, ni siquiera se limitó a leer el papel, solo continúo entrenando como había hecho desde la mañana, ya era momento próximo de darse un baño.
- ¡Lo has leído Garu!, Es justo lo que necesitas-
Llegó gritando Abyo a la casa de Garu justo mientras este se encontraba a punto de ingresar a su hogar, se dio la media vuelta y lo volteo a ver confundido,
- ¡No sé si lo recibiste, pero está completo, son todas las disciplinas que ya ha entrenado, e incluso incluye un premio en efectivo! -
Garu miró con curiosidad, ahora con detenimiento al volante, le brillaron los ojos cuando visualizó la palabra honor y pensó que sería adecuado, pero rápidamente descarto la idea porque el honor que el buscaba no funcionaba de aquella manera, solo enfrentándose a Tobe lograría aquello que tanto deseaba.
-Oh no te pongas así, quizás Ring Ring no te guste, pero el premio es bastante grande y las chicas no dejaran de venir gritado para tomarse fotos contigo-
Garu rodó los ojos, ya se le hacía extraño que Abyo se interesara por un concurso de honor, ahí fue cuando confirmó que lo único que le interesaba a Abyo eran las chicas y presumir, pero no le tomo importancia y se metió a su hogar junto al joven de Abyo.
