Desde ya, gracias por leer. Seguimos...
Capítulo 22
Quería verme bien para impresionar a Shizuru, así que me arreglé lo mejor que pude.
Los juegos de Mai, me daban una leve esperanza. Aunque la castaña me dejó muy en claro de que no la pasaría conmigo. Confiaba en al menos obtener un beso de ella.
Llegamos al lugar pasadas las 8 de la noche. Ya habían llegado varias personas en el sitio, pero no veía a Shizuru por ningún lado.
—No ha llegado Mai… ¿Será que si viene? —Le pregunté a la pelirroja. Me sentía ansiosa y nerviosa.
— Ella te dijo que vendría con Reito ¿no? — Afirmé— Entonces espera Nat, por lo pronto deberíamos tomar algo.
Aún era muy temprano para beber así que solo pedí una soda de limón.
—¡Vaya, vaya! Miren quien llegó.
—Hola, Nao— Saludé a la pelirrroja con cierta reserva.
—¿Bailas?
—Quizá más tarde.
—No seas payasa, ven y baila conmigo — Literalmente me jaló y comenzó a bailarme. Respire profundo, ella ya había comenzado a beber.
Se acercó para besarme, pero la esquivé.
—¿Qué te pasa Kuga? ¿No quieres jugar? —Me preguntó coqueta.
— Hoy no, Nao.
—Pff, que aburrida te estás volviendo.
En verdad me estaba volviendo aburrida. Besar a Nao me gustaba mucho antes, no entiendo porque ahora solo me interesaba estar con la presidenta y más ahora que me había estado rechazando.
— Ya sé.
— Pues, tú te lo pierdes— Me dijo con su sonrisa coqueta.
Sonreí también. Miré sus labios entreabiertos. Y una parte de mi se sintió un poco tentada, pero no lo suficiente.
Desvié la mirada enseguida y comencé a buscar a la castaña con la mirada.
— ¿Esperas a alguien, Kuga?
—¡Tsk! Creo que eso no te incumbe araña— Nao me miró feo—No, no espero a Nadie. Solo quería ver quienes han llegado.
Nadie podía saber que me interesaba la presidenta, o no me dejarían en paz.
—¿Por qué de pronto te has cotizado?
—¿Cotizado?
—Si, ya no te he visto ligar como antes.
—Porque así me desean más—Le dije lo primero que se me ocurrió, para zafarme de esa conversación.
— Ósea que todo es parte de tu plan… ¿te crees muy buena?
—Jajaja, sabes que lo soy.
—Jajaja pinche Kuga, ¿ósea crees que te vamos a estar rogando?
—Ya veremos, jajaja
— ¡Ya! ¡No seas cotizada y bésame!
Nao me atrapó del cuello con sus brazos y se me acercó peligrosamente y en ese momento vi que llegó Reito con la presidenta.
Sus ojos se dirigieron a los míos y en automático me desprendí del agarre de Nao.
—¡Oye! ¿Qué?
—Lo siento araña—Le respondí y me apresuré a irme con Mai.
Shizuru por su parte, se fue enseguida con Reito a la mesa de bebidas.
—¿Qué hacías con Nao? —Me regañó.
—No hice nada.
—Ya, pero casi te besa y te vio la presidenta, creí que querías estar con ella.
— Ya se, ya se… pero no pensé que Nao se pusiera así de pesada. ¿Crees que Shizuru quiera bailar conmigo?
—Lo dudo, Natsuki.
La castaña estaba hermosa como siempre. Esta noche lucía una blusa color blanco, chaqueta azul de mezclilla, un pantalón de cuero pegado color negro y zapatillas.
Mi corazón latía sin parar. Mis hormonas se estaban alborotando. Quería acercarme a ella, pero no sabía cómo y no dejaba de recordar como Shizuru me había puesto un freno.
—Natsuki, quita esa mirada— Me regañó, Mai.
— ¿Cuál? ¿Qué?
—Esa mirada de idiota, vas a ahuyentarla.
—Tsk, pues no sé qué mirada estoy haciendo.
—Disimula un poco y cuidado que hay viene Nao.
— ¡Oye! ¿Por qué me dejas así, Kuga?
—¿Eh?
— Por favor, compórtense ustedes dos — Nos advirtió Mai, con ojos asesinos.
—Cálmate Tokiha, esta vez no estamos en la escuela— Le respondió Nao asustada— Por cierto, creí que organizarías unos juegos.
—Si, pero deja que lleguen los demás. De mientras bailemos.
Con Mai cerca, Nao no se atrevió a seguir de coqueta, más bien bailábamos tranquilas. Yo no podía dejar de ver a Shizuru cada tanto.
Ella bailaba con Reito. Y no me dirigía ni siquiera una mirada. ¡Tsk!
Después de unas piezas fui a sentarme a una mesa, me sentía aburrida. A pesar de que varias chicas quisieron invitarme a bailar, pasé. Vine sólo por ver a Shizuru, pero hasta ahora no he logrado estar cerca de ella.
La presidenta permaneció con su grupo de amigos, se veía como si nada, radiante, feliz, hermosa. Bailaba y estaba bebiendo muy animada. Ella simplemente paso de mí.
—¿Vas a seguir así? —Me preguntó Mai, muy seria. Sentándose junto a mí.
—Vine por Shizuru.
—Pues no te he visto hablarle.
—No creo que me haga caso, me dijo que vendría con Reito y al parecer va a quedarse con él.
—Vamos a saludarlos.
—¡No, Mai! No la molestes... — Le susurré nerviosa. Pero la pelirroja me tomó de la mano y me arrastró junto con ella al tiempo que gritaba.
—¡Reito! — El moreno que bailaba con Shizuru, se giró y pronto se acercaron los dos.
—¡Hola! —Saludaron muy alegres.
—¿Como están? ¡Salud! — Chocaron las copas con Mai y luego conmigo y bebieron.
—Todo muy bien Mai han, ¿y tú qué tal?
— Gusto en verlas— Nos saludó, Reito.
— ¿Se están divirtiendo? —Les preguntó la pelirroja.
— Si, hay buena música— Respondió Shizuru. Estaba en ambiente, bailaba en su lugar con Reito mientras platicaban con la pelirroja.
Yo no podía decir nada, me sentía intimidada por su belleza. Estaba hermosa y se movía bastante bien. Se veía tan inalcanzable.
—¿Tú vas a hacer los juegos, Mai san? —Preguntó Shizuru.
—Si, ahora que lleguen los demás. —Respondió Mai.
—¿Será divertido, no Shizuru? —Comentó Reito.
—Nunca he jugado con ustedes ¿Qué clase de juegos serán Mai han? — Volvió a preguntar la presidenta
—¡Ya lo verán! Pero deben de participar, eh…— Los animó
Reito afirmó y luego de eso Shizuru le propuso irse a bailar y sin más se alejaron de dónde estábamos.
—Buen trabajo Kuga... ¿Por qué no dijiste nada? —Me regañó Mai.
— Me cohíbe... —Admití confundida.
—¿Te cohíbe? ¿Y desde cuando tú, te cohíbes?
—Desde hoy... — Le dije abrumada y regresé a la banca sin ánimos de continuar hablando.
En estos momentos sentía a Shizuru tan inalcanzable. Solo podía quedarme ahí sentada mirándola bailar. Y me sentí fatal al ver que otras personas la estaban admirando. Tenía envidia de Reito y de sus amigas que llegaron a bailar con ella.
Esperé a que algo cambiara, a que la castaña se acercara a mí, tal como pasó en la fiesta de Mai. Pero ella simplemente pasó de mí. Me sentía despechada.
Aunque a pesar de todos mis deseos no intenté nada con ella. Shizuru me lo había dejado claro desde el momento en el que dijo que vendría con Reito.
Tan solo quería venir para verla, pero ya me había desesperado, porque tenía la tonta esperanza de que se acercara a mí.
— Nos vemos — Le dije después de un rato a la pelirroja, con toda la intención de irme ya.
— No, no, no, todavía no te puedes ir— Me detuvo— Todo esto de los juegos fue tu idea.
—¿Qué caso tiene seguir aquí, sí solamente me está ignorando?
—No te ignora, solo está con sus amigos.
—Tsk, eso es ignorarme— Me sentía frustrada, yo quería tener a la castaña ya mismo, esto era muy torturante—Pues si vas a hacer algo, que sea ya…— Le dije desesperada.
—De acuerdo, ven ayúdame a llevar estos tragos a la mesa.
—¿Qué vamos a jugar? —Pregunté nerviosa, los juegos de Mai podían ser un revés a mi situación con la castaña.
—Shh, ya lo verás ahora.
Ayudé a Mai con los tragos y luego esta llamó a la mayoría a que se acercaran. Reito y Shizuru también se acercaron a la mesa.
—Siéntense todos. Vamos a jugar.
—¿Qué jugaremos? —Preguntó Harada.
—Juguemos a beber— Gritó Midorí
Varios aplaudieron y rieron como bobos.
—Todos tomen una copa— Dijo Mai— El juego es simple. Se llama "Yo nunca, nunca" ¿Conocen las reglas?
La mayoría las conocía, pero Mai las explicó para los que no.
— Vamos a ir diciendo afirmaciones que comiencen con un "Yo nunca, nunca he…" y si alguien lo ha hecho deberá tomar un trago. Para este juego tenemos un par de botellas que deberemos terminarnos. Gana un punto el que haga beber a la mayoría— La mayoría rieron divertidos y aceptaron.
Vaya Mai, yo no quería estar ebria hoy.
Shizuru tomó una de las copas, al igual que Reito. Ellos parecían divertidos. Yo tomé la mía no muy convencida.
—Bueno, aquí vamos… Yo nunca, nunca me he enamorado— Comenzó Mai.
Todos a excepción de Nao, bebimos. Aunque de ella no me extrañó.
Hasta Shizuru se ha enamorado. Me fue inevitable preguntarme de quién.
¿Estará que enamorada actualmente? ¿Será que por eso se muestra esquiva conmigo?
— ¿Es enserio, Nao? ¿Nunca, nunca? —Le preguntó Mai. La pelirroja solo levantó los hombros — Que se me hace que estas evitando la bebida— Le dijo con el entrecejo fruncido.
—No pues, si quieres bebo a la fuerza Mai… No, nunca.
—Chie, tu turno— Continuó Mai.
— Yo nunca, nunca he besado a alguien de mí mismo sexo— Todos bebimos, excepto Takuhito y Kazu.
—¡¿Qué?! ¿Sempai? —Le preguntó Kazu a Reito. Este último solo se alzó de hombros.
—¡Ara! — Shizuru miró a Reito con sorpresa. Este y Tate no se miraban.
Vaya, nunca lo hubiera pensado.
—Ajajaja— Comenzó a reírse Mai, señalando a Tate.
— Ustedes dos se besaron— Concluyó Nao, señalando a Reito y a Tate, muerta de la risa
—Fue un accidente— Se excusó el vicepresidente sonriendo con timidez.
— Si, claro… fiu fiu— Se burló Midori
— ¡Lo fue, Siguiura san!
—¿Y les gustó? —Cuestionó levantando las cejas repetidas veces y con una sonrisa burlona.
—Bueno, Yuichi no sabe besar muy bien— Confesó Reito divertido haciendo que el rubio se sonrojara demasiado.
—¿Qué dices, Sempai? — Le reclamó Yuichi, muerto de vergüenza.
— ¡Vaya! — Exclamó Mai, sorprendida.
Todos reíamos
— ¿Por qué no cuentan la historia? — Dijo Shizuru divertida
— Ni te atrevas, sempai— Replico el rubio
—Bueno, pues estábamos jugando a las luchas…
—Si claro, las luchas…—Dijo Nao
Todos reíamos
—¡Lo juro! Yo estaba ya en el piso, pero Yuichi resbaló y ¡Cayó sobre mi boca! —Contó el vicepresidente entre risas.
— ¡Me empujaron! — Se excusó el rubio, enojado.
—No te preocupes que eso fue el año pasado Mai san…— Volvió a decir Reito
—¡Baka, sempai! —Las risas siguieron un rato más
—Ok, ok jajaja… —Retomó Mai— Bueno, vamos a seguir. Reito tu turno.
— Jeje, veamos "Yo nunca, nunca me le he declarado a alguien"
Esta vez no bebí, ni Nao, ni Shizuru. Me sorprendí que la mayoría se hubieran declarado. De Nao no me extrañaba, nunca la había visto ir enserio con alguien. Pero de la presidenta sí que me sorprendí.
— Shizuru san, te toca.
— Muy bien, yo nunca, nunca, he reprobado un examen.
Todos bebimos, menos Shizuru y Reito.
—Vaya, ¿nunca chicos? — Silbo Midori sorprendida.
— Bueno, no se espera menos de la los presidentes del consejo— Ambos sonrieron y esa sensación de que Shizuru era inalcanzable volvió a hacerse presente.
Desde luego yo he reprobado varias veces. Shizuru es simplemente perfecta, al igual que Reito. Podrían hacer una buena pareja y eso me tenía enfadada y triste a la vez.
— Yo nunca, nunca he sido infiel— Para esta pregunta deje mi copa en la mesa.
— Hey Natsuki, ¡tienes que beber! — Me dijo Chie, señalándome con el dedo acusadoramente. Shizuru me miró con el entrecejo fruncido y eso me hizo enfadar con Chie.
— Tsk, ¿por qué? si yo no he sido infiel.
—Tú, te besuqueas con todo el mundo…
—Eso no es ser infiel—Reclamé ofendida.
—Técnicamente, Natsuki está soltera y sin compromiso. La infidelidad se da cuando hay una relación de por medio. — Me defendió Mai y sentí una ola de gratitud hacia ella.
—¿Seguimos? Tu turno Midori.
—Yo nunca, nunca he besado a alguiensin conocerlo— Aquí si tomé mi copa para darle un sorbo y para mi sorpresa todos lo hicieron. Incluso Shizuru.
Era el turno de Nao
—Yo nunca, nunca... he besado a Natsuki— Una ola de risas se escucharon.
—¿Quién es Natsuki?— Preguntó desconcertado un chico que no conocía.
—Ella— Respondió Rin señalándome entre risas— Luego te cuento.
—¡Tsk, Idiota!— Le reclamé a Nao aventándole al tiempo una servilleta arrugada a directo a la cara, ella rio y se alzó de hombros.
Todas de las chicas que estaban jugando a excepción de Mai y los hombres, bebieron.
Varias hicieron caras de asombro entre ellas al darse cuenta. Y Shizuru se mostró algo incomoda, pero suspiró resignada y bebió.
—Buena, punto para Nao. — Dijo Mai — Tu turno Natsuki
—Yo nunca, nunca he golpeado a alguien— Dije y varios bebimos. Shizuru no lo hizo, ni Reito.
—Yo nunca, nunca me he enamorado de un profesor...— Dijo Karla.
Algunos bebieron entre ellos Midori a la cual varios le hicieron bulla.
—Yo nunca, nunca he tenido una cita en el cine — Todos bebimos.
— Ahh… ya se acabó una botella— Dijo Aoi— Me siento algo mareada.
Varios afirmaron.
—Bueno, ¿Qué tal que ahora jugamos otro juego?
—Si— Dijeron varios.
—¿Cuál juego? — Preguntó Reito.
Mai tomó la botella vacía de licor y dijo
—Verdad o beso
La mayoría rieron.
Antes este era uno de mis juegos favoritos para poder besarme con cualquier chica, pero ahora, en este momento no me parecía el más indicado.
—Kazu, nos vamos…—Dijo Akane
—No se vayan chicos, los que tengan pareja les va a tocar verdad o reto. Quédense, vamos a divertirnos, Tate y yo también jugaremos con esa regla— Siguió la pelirroja.
—Bueno, así está bien…
Miré a Shizuru de reojo, ella se veía un tanto incomoda.
Shizuru y yo estábamos en una buena posición, estaba ligeramente en frente a mi izquierda. Había probabilidades de que me tocara ella, pero de igual forma me podía tocar con Nao a quien tenía justo en frente o con Midori que estaba junto a ella, o con Karla. Incluso hasta me podía tocar con Reito. ¿Qué estás pensando Mai?
—¿Todos nos sabemos las reglas verdad? — La mayoría afirmó — Giramos la botella y a quienes señalen les va a tocar participar. El que le toque el fondo deberá preguntar: ¿verdad o beso?, boquilla elige.
Los primeros en pasar fueron Midori y Kazu.
—Verdad.
—¿Es verdad que sales con un profesor de universidad?
La mayoría comenzaron a hacer ruido, había risitas y de todo.
—Si, ya tenemos un mes saliendo— Confesó la pelirroja bastante sonrojada— Pero se supone que es un secreto, no anden diciendo eso okeeey. — Guiño un ojo y sacó la lengua divertida.
Midori giro la botella ahora y esta señaló a Reito y a Kenji un amigo de Miya.
— ¡Beso, beso, beso!
Comenzamos a molestar, los chicos negaron con las manos y todos reíamos.
—¡Verdad! — Pidió Reito. Algunas risas se hicieron presentes.
—¿Cuál es tu prototipo de chica… o chico? — dijo Kenji bromeando. Varios reímos, incluso hasta Reito
—¡Definitivamente, rubios no! — Respondió y todos reímos.
Ya para este punto Reito era la broma del momento, lo mejor de todo, es que él era tan simpático que lo hacía apropósito para que pasáramos un rato ameno. Hasta Yuichi soltó una carcajada.
—Bueno, el físico no me importa realmente. Pero si me gustan las mujeres inteligentes, simpáticas y alegres— Tsk, esa descripción encaja muy bien con Shizuru.
Reito giró la botella y nos tocó a mí y a Nao. Afortunadamente, me tocó elegir a mí.
—¿Beso, Natsuki?
—Verdad— Respondí.
—¿Qué? ¿Vas a seguir en ese plan, Kuga?
—Ya pidió Verdad Nao, pregúntale — Le dijo Mai con firmeza y la pelirroja hizo una mueca de desagrado y un puchero.
—¿Cuál ha sido tu momento más vergonzoso? —Me preguntó con malicia.
Todos comenzaron a reír, yo me toqué la frente. Me las vas a pagar Nao, pensé al ver a la araña sonriendo con maldad pura.
—Bien que sabes cuál es mi momento más vergonzoso, idiota…
—Pero cuéntaselo a todos, Natsuki.
—Que lo cuente, que lo cuente —Corearon los presentes.
—Fue cuando perdí una apuesta y me obligaste a ponerme ese estúpido vestido en el karaoke…
La pelirroja se destornillo de la risa al igual que Mai, ambas estaban ahí ese día.
—Jajaja ¡Parecías una idiota! Jajajaja, esperen… les mostraré la foto.
—¡Ni te atrevas araña!
—¡Yo la tengo! — Grito Mai
—¡Tsk!
En medio de las risas ambas buscaban en sus celulares y después de un rato ya las estaban mostrando a todos.
Me palmee la frente y todos reían, incluso Shizuru y Reito.
Respiré profundo.
—Ríete un poco, Natsuki— Me codeo la pelirroja.
Te odio Mai, pensé. Más te vale que obtenga mi beso con Shizuru.
Pasaron un par de rondas más y entonces la botella volvió a señalarme, pero esta vez me toco con la presidenta. Ella elegiría.
—¿Verdad o beso? —Le pregunté nerviosa.
La castaña dijo sin dudar.
—Verdad.
Ya me imaginaba que algo así podría pasar, Shizuru no me pediría beso. No, ella no lo haría.
—¿Te gusta alguien de los que estamos aquí? —Le pregunté nerviosa.
La castaña se quedó un momento seria y luego agachó la mirada y sonrió levemente.
—No— Dijo con firmeza.
A decir verdad, no me esperaba esa respuesta. Sonó tan seria y decidida. No parecía que estuviera diciendo mentiras.
—Vaya, presidenta… ¿nadie? —Preguntó Mai.
Shizuru negó con la cabeza.
—Bueno, es tu turno de girarla.
Para mala suerte de Shizuru nos volvió a tocar a nosotras, pero esta vez la botella estaba invertida.
Todos estaban a la expectativa.
—¿Verdad o beso, Natsuki? —Me preguntó Shizuru, la noté algo incomoda, más bien bastante incomoda.
Era mi oportunidad, la oportunidad perfecta. Lo que había estado esperando toda la noche y de pronto ya no tenía ganas de nada.
Ella lo acababa de decir, nadie le gustaba de aquí y yo no podía pedirle un beso. No podía, aunque moría por uno de sus besos.
—Verdad— Dije después de un momento. La castaña suspiró aliviada. Cosa que no me hizo sentir mejor.
Shizuru pensó un momento y después se aclaró la garganta.
—Si pudieras cambiar algo de tu vida, ¿qué sería?
De todas las preguntas que me hubieran podido hacer en la vida, no me hubiera imaginado esa. No sabía que responder.
—No se… podría ser, cambiar la relación que tengo con mi madre, nunca fui muy obediente que digamos… — Le respondí con sinceridad. La castaña me devolvió una sonrisa y luego me dio la botella para girarla.
Trataba de no pensar en la respuesta que me había dado Shizuru. ¿Enserio no le gusto ni un poquito?
Nadie dijo nada mientras giraba la botella.
Luego le tocó a Akane y a Tatsuhiko.
—¿Verdad o reto Akane san?
—Reto— Dijo nerviosa.
Tatsuhiko le preparó un coctel con las bebidas que había en la mesa
—Fondo— Le dijo divertido.
—¡Fondo, fondo, fondo!
Comenzamos a corear todos. Akane nerviosa se llevó la copa a la boca, pero al primer trago comenzó a toser demasiado.
—¡Está muy fuerte! — Exclamó y luego volvió a beber terminándose la bebida de un sorbo.
Aplaudimos.
Akane giró la botella y le tocó a Nao y a Mai.
—¿Verdad o reto, Mai?
—¡Reto! — Dijo Mai entre risas— Solo, no seas tan mala, Nao— Le pidió mientras los demás reían.
— Te reto a hacer una llamada Hot a un desconocido aquí delante de todos.
Todos comenzamos a reír.
—¿¡Qué!?— Gritó Mai, Tate se quedó con la boca abierta.
—Tssss… eso está muy pasado Nao…— Le dije a la pelirroja.
—Cállate Kuga, arruinas la diversión. ¡No te rajes Tokiha! Tú eres la organizadora.
—Ok, ok no me voy a rajar. Pero a ver Nao… tú tienes que enseñarme primero— Le dijo Mai retadora.
—Solo marca un número y háblale sexy.
Todos reímos. Mai tomó el teléfono que Nao le ofrecía y preguntó entre risas.
—¿Y qué digo?
Seguimos riendo, varios ya lloraban de la risa.
—Dile cosas como "Hola guapo, que traes puesto", así con voz cachonda.
—Jajajaja
Tan solo de imaginarnos ya nos estábamos muriendo de risa todos. Sobre todo, Mai. Tate también lo estaba tomando como la broma que era.
— Ok, ok ¿Y ya? O le digo algo más.
—¡No! Tienes que mantenerlo en la llamada por lo menos un minuto
—¿Un minuto? Medio minuto… no sé qué decir… jajaja
— Dile que estas aburrida y que si quiere jugar contigo
Volvimos a reír todos. Sobre todo, Nao que parecía estar disfrutando torturando a Mai.
—Se ve que tienes experiencia en esto, araña — Le dijo la pelirroja entre risas. — ok, ok… voy a marcar… Tate, toma el tiempo por favor…
Mai puso el altavoz y comenzó a marcar un número.
— ¿Diga? — Contestó una mujer. Mai colgó y se botó de la risa. Todos volvimos a reír.
—Que patética, Tokiha.
—Bueno, fue una mujer. A ver, díganme números.
Todos le ayudamos a Mai y a los segundos contestó un hombre.
—¿Diga?
—Hola, guapo— Dijo Mai con voz coqueta, pero negaba con la cabeza y hacia caras de sufrimiento. Todos aguantábamos la risa.
—¿Quién habla? —Preguntó confundido.
— ¿Por qué no mejor me dices que traes puesto galán…?
— ¿Qué? ¿Qué es esto? ¿una broma?
Mai se tapó la mano con la boca y comenzó a reírse en silencio igual que todos, pero reunió aire y continuó.
—Me… gustan los hombres como tú…
— ¿Qué? ¿Me conoces?
— ¿Si, te gustaría salir conmigo? — Le dijo con voz melosa y luego nos hizo una cara graciosa entre sufrimiento y risa con la que todos nos reímos en silencio.
—Bueno… si…
— Entonces di…dime, ¿Qué traes puesto? —Volvió a preguntar Mai con voz melosa, tratando de controlar la risa. Nao levantaba los pulgares en tono de aprobación.
— Traigo un traje Carleya.
—¡Uff, que sexy…!
— ¿y tú que traes puesto linda?
Mai puso cara de sorpresa. Nao le hizo señas para que siguiera hablando y todos los demás reíamos.
— Traigo un…— Mai se quedó pensando y Nao le hacía señas de un vestido— vestido rojo… con un graaaan escote… solo para ti… — Tate hizo señas de que el tiempo se había cumplido.
Nao ya no pudo controlar la risa y soltó la carcajada a todo pulmón. Mai colgó la llamada y todos nos reímos un buen rato.
—No bueno. ¡Creo que es lo más random, que he hecho en mi vida! — Gritó Mai cuando recuperó el aliento.
—Qué oso, Mai — Le comenté a la pelirroja.
—Ahora serás la "¿Qué trae puesto?"— Grito Nao, todavía riendo.
— ¡Cabrona! — Le respondió entre risas.
Luego el teléfono comenzó a sonar.
— ¡Está marcando!
—No contestes, le dijo Nao.
—¿De quién es este teléfono? — Preguntó Mai.
— Es mío— Contestó Nao.
—¡Araña! ¡Ahora te va a estar marcando!
—No te preocupes, cambiare el chip de todas formas, bueno— Nao apagó el teléfono y dijo— Mi turno de girar.
Tomó la botella y tras dedicarme una mirada y una sonrisa le dio un giro.
Tsk, Nao era muy mañosa para este juego. No me sorprendió que lograra que la botella nos señalara.
Pero ella elegía y ya sabía lo que iba a pasar a continuación.
—¿Verdad o be…?
—Beso— Me interrumpió. Varios hicieron sonidos de "iuuu"
Suspiré derrotada. Mai me dio un codazo.
—Bien.
Me levante de la mesa y Nao también.
Ella se acercó a mí y puso su mano en mi nuca. Me sonrió coqueta y comenzó a besarme.
El contacto de su cálida boca me era tan familiar. Sus labios jugaron con los míos de esa forma tan familiar, por unos segundos, pero el recuerdo de la presidenta me hizo separarme de ella.
—¿Qué? —Pregunto Nao enojada.
—Y...ya cumplí...— Le dije zafándome de ella. Pero me sujetó del brazo.
— ¡Claro que no! El beso debe ser por lo menos de 10 segundos, ¿o no Mai?
La pelirroja me miró a los ojos preocupada.
—Nao tiene razón, Natsuki...
Mis ojos viajaron un segundo hacia la presidenta, ella miraba la escena al igual que todos, se veía divertida. Incluso tomó una copa que Reito le estaba ofreciendo. No pareciera que le importara realmente.
—Bien, pero cuenten entonces. —Le pedí a Mai.
Nao volvió a sujetarme por el cuello. Entendí que no tenía escapatoria y Nao no iba a dejarme en paz hasta no cumplirle.
La pelirroja no se hizo esperar más, retomó el beso y yo traté de responderle lo mejor que pude, pero tras unos segundos comenzó a acosarme y a provocarme con su lengua.
El contacto si era placentero, pero me sentía observada y me era incomodo que Shizuru presenciara esto 3...2...1...0
Quise separarme del agarre de Nao, pero ella me sujeto con fuerza y todavía me beso un par de segundos más hasta que finalmente logré soltarme.
—¡B-baka! —Le reclamé ofendida.
Nao solo rio.
—Ya les íbamos a echar agua— Dijo Midori entre risas.
Sentía el rostro ardiendo, no solo por el beso, si no por la vergüenza de que todos me estaban mirando.
Volví a mi lugar a sentarme y bebí un poco de sake antes de girar la botella.
Fue el turno de Midori y Tate
—¿Verdad o reto? —Le preguntó Midori al rubio
—verdad— Eligió
—¿Que sentiste cuando besaste a Reito? — Le preguntó en medio de una sonora carcajada
—¡Ahh! ¡Quieren olvidarse de eso!
—Contesta— Pidió Mai entre risas.
—¿Qué sentiste Tate? —Preguntó Reito, guiñando un ojo. Reímos.
— ¿Qué voy a sentir? ¡Asco! ¡Fue asqueroso! — Expresión haciendo muecas.
Volvimos a reír.
Midori giró la botella y esta apunto a Shizuru y a un chico que era amigo de Chie. no conocía su nombre.
—¿Verdad o beso? —Le pregunto Shizuru
—Beso— Dijo el chico y yo sentí como si tuviera de pronto plomo en el estomago.
—Ara, fufufu...
Shizuru se levantó de su asiento al igual que él y se acercaron.
No quería ver eso, pero no podía despegar mis ojos de la presidenta.
Ambos comenzaron a besarse. Los 10 segundos se me hicieron eternos. Sentía ganas de intervenir. Me percaté que estaba apretando demasiado los puños, me había encajado las uñas en las palmas de mi mano y ahora dolían.
La presidenta pareció disfrutar el beso por que puso una sonrisa de medio lado cuando se separaron.
El chico giró la botella y le toco a Nao y Aoi. Nao volvió a pedir beso.
Miré con disimulo a Shizuru.
Me sentía decepcionada, pero a la vez mis ganas de reclamarla habían crecido.
Bebi otro sorbo de sake.
—¿Estas bien? —Me pregunto Mai al oído
Afirmé con la cabeza haciéndome la fuerte, aunque todavía sentía un remolino en mi interior.
No me percaté que pasó durante unos segundos, hasta que escuché la voz de Shizuru preguntándome.
—¿Verdad o beso? Natsuki
Miré la botella que estaba señalándonos. Me tomé un segundo, antes de decir.
—Beso.
La castaña suspiró derrotada y se puso de pie.
¿Esto está mal? ¿Estoy siendo muy egoísta acaso?
Me situé frente a Shizuru, la miré a los ojos.
Me sentí un poco intimidada con su mirada.
—¿Quieres comenzar tú?
—De acuerdo.
—Permanecí muy quieta, Shizuru se acercó un poco pero ya a unos centímetros de mis labios retrocedió.
La sensación de pesadez en mi estomago volvió. Shizuru no había titubeado en besar al chico, ¿Por qué conmigo si?
Me sentía mal, pero quería mi beso. Necesitaba besarla.
—¿T…te ayudo? —Pregunté.
Ella afirmo con la cabeza.
Me acerqué yo y puse mi mano en su mejilla y lo más despacio que pude envolví sus labios con los míos.
Los chicos en la mesa comenzaron la cuenta regresiva.
A diferencia del beso que había tenido con Nao, el beso con Shizuru estaba siendo muy suave, lento, dulce... Me sentía en las nubes. Esto es lo único que quiero. Sus labios sabían deliciosos.
Al principio ella solo se quedó quieta, pero unos segundos después respondió el beso tronando suavemente sus labios con los míos. Volví a atrapar su boca, disfrutando de su suavidad y el calor que emitía. Me imprimí más en ellos.
Al terminar la cuenta regresiva, Shizuru se separó de mí enseguida. No hubo sonrisa coqueta para mí. Solo se fue.
No sabía cómo sentirme. Mal por forzarla, bien por besarla, mal por no poderla tener más conmigo.
Giré la botella, le tocó a Tate y a Nao. Pero lo que paso a continuación dejó de importarme.
Al parecer habían pedido reto y ahora todos miraban a Tate hacer un baile muy extraño y reían
Miré a Shizuru de reojo y mi necesidad de estar más tiempo con ella creció. Ella al igual que los demás veían a Tate y reían.
—¿Estas bien? —Me preguntó Mai al oído nuevamente.
Me sentía como drogada, invadida por las deliciosas endorfinas que me había dejado Shizuru con su beso, pero terrible por la forma en cómo se alejó de mí.
Me alce de hombros en respuesta. Mai me miró algo preocupada.
—Bueno chicos, ¿Qué les parece que lo dejemos hasta aquí? La noche aun es joven pero todavía nos falta el karaoke.
La mayoría se acercaron a la pantalla del karaoke. Pero yo me quedé un momento en la mesa, usando el pretexto de comerme la botana que había quedado todavía en el plato.
Shizuru y Reito estaban platicando algo alejados de todos y yo los miraba de reojo.
Pensaba y pensaba como poder acercarme a ella.
Me molestaban mucho esos bajones sentimentales.
Hace un rato me sentía bien de besarla, pero ahora extrañamente me sentía desolada.
Quería más. Necesitaba estar cerca de ella. Ese beso había sido muy breve. Además, quiero abrazarla.
—Shizuru
—¿Qué pasa, Nat?
—¿Puedo hablar contigo? —Le dije en un arranque. Ni siquiera, sabía que decirle.
Pensé que podía disculparme con ella.
—Ahora no Nat, estamos ocupados
—Por favor, solo 1 minuto
—Estamos viendo unos pendientes del consejo.
—Solo quiero decirte algo— Insistí, la castaña dudo, pero Reito le dijo.
—Si quieres, te espero.
—Bueno, dime mientras voy por una copa. Te escucho — Me dijo sin siquiera mirarme. ¿Tan molesta está?
—Quiero disculparme contigo
—¿Ara? ¿De qué?— Me preguntó extrañada al tiempo que se servía una copa de la mesa de bebidas.
— Por lo del juego
— Despreocúpate es solo un juego, también besé a ese otro chico— Me dijo como si nada hubiera pasado y se giró para volver con Reito.
De solo recordar cómo se besó con él sentí enojo, pero eran más mis ganas de estar con ella. Así que la detuve tomándola de la mano.
—Shizuru, espera.
Cuando se giró, miré sus ojos. Moria por abrazarla. Quería estar con ella. Me acerqué un poco y me fue inevitable mirar sus apetitosos labios y desearlos. Shizuru soltó mi mano.
—Veo que tus hormonas andan inquietas, ¿por qué no mejor vas con Nao? — Me dijo indiferente.
—Shizuru— Insistí. No quería a Nao, la quería a ella.
—Adiós — La castaña volvió con Reito y yo me sentí como una idiota.
—¡Tsk!
Tomé un trago de la mesa y me quedé ahí un momento.
—¡Hola, Nat! —Escuché una voz a mis espaldas.
—Karla... ¿Cómo estás?
—Bien ¿y tú?
Me alce de hombros, no quería hablar mucho de cómo me sentía.
Me sentía triste y a la vez como una acosadora. ¿Había malinterpretado ese beso de Shizuru?
—¿Pasa algo con la presidenta? —Me preguntó curiosa.
¿Tan evidente estoy siendo?
—Tengo unos problemitas en unas materias— Le dije esperando convencerla.
—¿Y por eso la quieres seducir? Para que te ayude con eso.
—¿Que? Yo no la quiero seducir—
—jajaja por favor Natsuki, te conozco
—jajaja creo que no me conoces... yo no soy una interesada Karla
—¿Entonces te gusta? — Me quedé callada — Vi como la besaste. — Me miro curiosa y con un toque de celos.
—Me gusta como cualquier otra chica—Admití, pero no quise darle tanta importancia. Me preocupaba la reacción de Karla.
—Ahora si comienzas a ser honesta, ¿Necesitas que te ayude a estudiar? —La mire sorprendida
—¿Me ayudarías?
—Pues no soy Shizuru, pero también soy buena estudiante... —Sonreí, Karla es buena amiga, pensé.
Pero en eso puso su mano en mi mejilla y me hizo un cariño. Me estaba coqueteando. Se aproximaba hacia mis labios.
—¿Qué día tienes libre? —Le dije esquivándola.
Karla me miró curiosa. Se dio cuenta que había esquivado su beso y ahora se cruzó de brazos.
Esquive su mirada y mis ojos fueron a parar a los de la presidenta, que en ese momento me miraba, pero luego miró a Reito.
Gire el rostro al lado opuesto buscando a Mai con la mirada.
Ella me entendió y comenzó a gritarme.
—¡Natsuki ven!
—Ok...
—Bueno... luego nos organizamos, ¿sí? —Y así me escapé de Karla.
—¡Canta conmigo! — Me dijo Mai cuando estuve a su lado.
Mai me pasó el micrófono y nos pusimos a cantar.
Moría de vergüenza. Aunque sé que no canto mal realmente, pero en público me siento algo intimidada.
—¡Eso Natsuki! —Grito Midori.
Varios se habían acercado al karaoke y hacían segunda cantando desde sus lugares.
De pronto Shizuru y Reito también se unieron.
Noté que la castaña se me quedó mirando y se me hizo fácil guiñarle un ojo mientras cantaba, pero entonces puso una expresión seria y entendí que no fue la mejor idea. Así que desistí de los coqueteos.
—Una más Natsuki... —Pidió Mai.
—Está bien, pero no salgas con una canción boba. — Le dije indiferente. Me enfoqué en Mai y la música. Quería sacar a Shizuru de mi mente.
Por hoy ya había intentado acercarme a ella lo suficiente, sin éxito, además.
Solo estuve una media hora más tiempo en el que dejé a Shizuru en paz. La fiesta no tenía para cuando acabar, pero yo ya estaba cansada.
Me puse la chamarra y me despedí de Mai y de Nao, esta última estaba tan ebria que ni cuenta se dio que le hablé.
—¿Ya te vas? —Me preguntó Mai— ¿Tan pronto?
—Si, ya estoy cansada y mañana tengo presentación de Alemán.
—Ok Natsuki, oye— Se acercó para hablarme al oído— Lamento que las cosas no hayan salido como lo planee.
Sonreí.
—No se puede hacer más con una causa perdida, pero gracias, Mai.
—Oye, oye, espera…
—¿Qué?
—Bebiste y no te vas a regresar en moto, dame las llaves.
—¿Qué? No quiero dejar mi Ducatí en este lugar, Mai.— La pelirroja frunció el entrecejo y me extendió la mano.
—Ni siquiera estoy mareada— Le dije— Sabes que he bebido más que esto.
—Bueno, pero con cuidado Nat, avísame cuando hayas llegado.
—Si, mamá —La pelirroja me dio un abraso y un amistoso beso en la mejilla.
—Buena chica— Y luego para terminar de avergonzarme, me acaricio la cabeza como si yo fuera un perro.
— Ya me voy.
Le lancé una última mirada a Shizuru, la cual seguía bailando con Reito y si más me fui del lugar.
Antes de que comenzara la fiesta me ilusionaba la idea de obtener un beso, pero ahora me sentía más insatisfecha.
Uno no es suficiente, quiero muchos, muchos más.
N/A: ¡Gracias por soportar la larga espera! Espero te guste este capítulo. Pronto nos veremos con más ShizNat.
