¡Aquí me presento para cerrar este arco!
El próximo capítulo abrirá el último arco, así que no quedan muchos capítulos para que esta historia llegue a su fin.
Pero antes de eso, aquí les traigo el primer lemon de esta historia. Casi todo el capítulo se enfocará en el lemon, así que desafortunadamente no habrá mucha lectura para aquellos que no quieran leer este tipo de contenido. Aún así, como siempre les recuerdo que habrá un aviso de cuando comience y termine el contenido sexual.
Antes de comenzar, voy a contestar una review:
Xionsd: Me gusta bastante jugar con lo cannon para moldearlo a mi antojo, de esa manera le doy toques distintos o a veces creo cosas de cero para que los lectores no se aburran, ya que la idea es presentar algo diferente, aunque en esencia puede ser algo complicado, ya que estamos hablando de un FanFic. En fin, me alegra que hayas disfrutado de la historia y espero que los siguientes capítulos también sean de tu agrado.
Como no hay más que agregar, vayamos al capítulo.
¡Disfruta!
18
FINAL DE ARCO
CAPÍTULO 18: NOCHE INOLVIDABLE (18)
—Ya no puedo esperar más Takashi.
El beso fue lo que siguió luego de esas contundentes palabras. El romance y la pasión que habían forjado a lo largo de todos estos meses por fin explotó en su máximo esplendor. Ahora, completamente acostumbrados a los labios del otro luego de besarse casi toda una noche, la paz y la sensación que se buscaban transmitir era tan palpable como el movimiento romántico de sus labios. Takashi apartó sus labios para respirar, pero Saeko apenas le dejó un segundo de descanso antes de volver a tomar sus labios.
Los besos continuaron resonando frente a la fogata, que ahora no era la única fuente de calor en la habitación. Saeko aprovechó esos largos y apasionados besos para acomodarse sobre Takashi, y él aprovechó el momento para acariciar el muslo expuesto de su tan preciada mujer. Ella tarareaba entre besos, dando a entender que le gustaba, y eso se confirmó cuando buscó hacer que los besos sean aún más intensos. Takashi no perdió el tiempo y equiparó el vigor de su amada mientras utilizaba su otra mano para abrazarla de la cintura. Eso hizo que ambos se acercaran aún más, hasta el punto de que sus cuerpos colisionaran. Eso excitó aún más a Saeko, quien se vio obligada a separarse del beso para regular su respiración notoriamente más agitada.
—...Esto es mucho mejor que cualquier fantasía o sueño... —Saeko rompió ese silencio romántico que se había estado generando en los últimos minutos.
Takashi eligió no decir nada, lo único que hizo fue entregarle un corto beso para luego apoyar su frente contra la suya, con el afán de que ambos se acostumbraran a la nueva respiración acalorada que surgía en ellos. Saeko aprovechó este momento para quitarle el abrigo a Takashi. Otro beso largo se presentó, pero en esta ocasión Takashi solo se encargó de marcar el cuello de Saeko mientras ella comenzaba a quitarle la remera, así dejando su torso completamente expuesto.
—Cuando dormimos juntos esa noche apenas pude resistirme... —Comentó Saeko cuando sondeó los pectorales de su hombre con sus dos manos, aunque nunca apartó la mirada de su rostro—. Aunque si tuviera que discutirlo, diría que el momento más difícil fue cuando estuvimos en la ducha. No sabes lo difícil que fue controlarme para no devorarte allí mismo.
De repente, un gran rubor apareció en Takashi.
—Espera, ¿te refieres a ese accidente en donde mi...? —Takashi se detuvo, ya que recordar ese momento era realmente vergonzoso para él.
El rubor de Takashi aumentó aún más cuando Saeko tomó su mano y la deslizó por dentro de su gran escote. La sensación suave y carnosa de sus senos fue lo suficientemente estimulante como para que su vergüenza disminuyera bastante. Y como si eso no fuera suficiente, Saeko movió su mano un poco más hacia la izquierda, provocando un tarareo de placer en la dama cuando la piel áspera rozó contra su pezón.
—Hmm... ¿Puedo? —Saeko preguntó cuando colocó una mano sobre su cinturón, a lo que Takashi simplemente asintió.
Ambos volvieron a enfrascarse en un beso profundo, aunque esta vez mucho más intenso y subido de tono. Sus lenguas comenzaron a bailar entre sí mientras que Saeko comenzaba a bajarle el pantalón junto con su ropa interior.
Takashi se vio en la necesidad de romper el beso y levantar su rostro cuando sintió como una suavidad y placer inexplicable rodeaba su parte más privada sin previo aviso.
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡COMIENZO DE LEMON!
—Nunca he visto uno antes... —Saeko escabullo el pene de Takashi por debajo de la manta con la intención de presionarlo contra su abdomen—. Pero estoy completamente segura de que no es normal que esté por encima de mi ombligo.
Takashi observó algo sorprendido como la aparente seguridad de Saeko se transformó en un lindo rubor mientras que sus ojos brillaban con dudas.
—¿Qué sucede?
—No es nada, solo... tengo miedo de no poder complacerte. Dudo que pueda entrar todo. —Saeko bajó un poco su cabeza tras esas palabras.
En un principio Takashi se sorprendió bastante, pero después comenzó a reírse de manera ruidosa, a lo que Saeko lo miró con suma confusión.
—¿Qué-qué es tan gracioso? —Ella preguntó avergonzada.
—Nada, nada. Solo me parece extraño que una mujer siempre tan segura como tú se sienta tan insegura con algo tan trivial. —Respondió Takashi, frotándose el cabello con timidez.
—¿Esto te parece trivial? Para ser sincera, la idea de no complacerte me preocupa bastante. —Saeko bajó un poco la cabeza, su tono expresaba angustia.
—Oye... —Takashi se puso un poco serio cuando colocó una mano sobre la mejilla de su mujer, quien lo observó expectante—. El simple hecho de que estemos compartiendo este momento me genera tal cantidad de emociones que ni siquiera podrías imaginar.
Saeko se sorprendió un poco ante su comentario, pero pronto emergió una sonrisa que vislumbraba sobre su bello rostro.
—Bueno, creo que te equivocas. Estoy segura que ambos estamos igual de emocionados con esto. —Saeko llevó la mano de Takashi entre su gran escote, y allí él pudo sentir como el corazón de su mujer latía muy apasionadamente.
—Je, ya lo creo. Eso también demuestra que no debes tener miedo. —Takashi acarició su mejilla al mismo tiempo que chocaba su frente contra la suya—. Ya te lo dije antes, ¿verdad? No existe otra mujer que me entienda tanto como tú.
Los latidos de Saeko se alborotaron un poco más tras escuchar esas palabras, al igual que el rubor en su rostro. Aún así, ella nunca dejó de sonreír, incluso en este momento que estaban compartiendo un apasionado beso.
—Y además de eso... —Takashi apoyó sus manos sobre la cintura de Saeko, sujetando la manta con fuerza—. Tampoco existe una mujer más hermosa que tú, así que decir que no podrías complacerme es un completo disparate.
Luego de esas palabras, Takashi comenzó a abrir la manta y Saeko no opuso ninguna resistencia. Sus grandes y perfectos senos se deslizaron fuera del trapo, rebotando con libertad y alegría. Lo siguiente en verse fue su perfecto vientre al completo descubierto, salvo por el miembro de Takashi que aún estaba siendo tomado por ella. Lo último en revelarse fueron sus amplias caderas y su perfecto trasero; cada parte de ella era tan atractiva que las palabras no le harían justicia.
A diferencia de antes, Takashi no dudó en deleitarse ante la vista y grabó cada centímetro de la mujer que tanto amaba en sus retinas. Probablemente Saeko estaba haciendo lo mismo, ya que no paraba de mirar sus abdominales y palpar su miembro que ahora estaba incluso más grande y venoso.
Sus miradas se cruzaron después de varios segundos, y ese contacto visual solo duró un segundo, ya que ambos se aventuraron en un beso interminable. Pero este era muy diferente a los anteriores, ya que la pasión se mezcló con un deseo y lujuria incomparables.
—Saek- ugh... —Las palabras de Takashi se ahogaron en los labios de Saeko junto con la parte inferior de su cuerpo, pero era otro tipo de ahogamiento. Ella bombeaba su polla con la mano de una manera tan delicada y perfecta que le transmitía un éxtasis que nunca antes había sentido, aunque ciertamente ya había olvidado esa sensación instintiva de placer hace mucho tiempo.
Ahora Saeko estaba reavivando esa llama, y si que lo estaba haciendo.
—Hmmm... — Saeko apartó su rostro con una sonrisa al sentir como la mano de Takashi se deslizó sobre su trasero y lo apretó con fuerza.
Saeko quitó su mano sin decir nada y se deslizó hacia atrás, sus pezones duros rozaron contra todo su torso áspero, algo que le produjo una sensación de placer que no podría describir con palabras. Saeko no pudo evitar morder su labio inferior cuando el miembro palpitante de Takashi emergió entre sus senos; esos mismos senos que se encargaron de aplastarlo cuando ella apretó con sus manos a cada lado.
El zumbido apagado de la piel deslizante se transformó en algo completamente distinto cuando sus senos golpearon la base de su polla una vez más, haciendo que Takashi apretara sus puños y dientes por igual. Saeko continuó deslizando sus pechos sobre su polla palpitante; la sensación suave y carnosa era demasiado estimulante, pero podría serlo aún más.
—Más rápido... —Takashi dijo con un tono agitado, a lo que Saeko no tardó en acatar sus órdenes.
El zumbido apagado de sus pechos se hizo más estrecho y los golpes de la piel desnuda reinó sobre cualquier otra cosa. El placer sacudió su cuerpo y lo dejó sin aliento, su mente ahora estaba completamente vacía; salvo por Saeko, ella era lo único que aún seguía en su mente, observandolo con esa mezcla de complicidad y lujuria que los estaba devorando lentamente.
Pero eso no importaba.
La idea inicial siempre fue entregarse al otro por completo.
Takashi inclinó su rostro hacia atrás, sus ojos se cerraron con fuerza ya que; de alguna manera, Saeko pensó que era mejor idea deslizar sus senos de manera arrítmica, algo que por supuesto funcionó. Pero incluso ese acto se quedó corto con lo siguiente, ya que una gran descarga eléctrica curcó por su columna vertebral cuando sintió como los labios húmedos y deliciosos de Saeko se presionaban contra la punta.
Hasta que toda la punta se hundió dentro de su boca, algo que le permitió experimentar una sensación tan cálida y húmeda que nunca antes había experimentado. El hecho de sentir su lengua presionando y chupando cada centímetro lo dejó sin aliento y todo su cuerpo se entumeció; el placer le robó la voz y lo dejó sin aliento mientras ella movió sus senos aún más rápido. El orgasmo inminente comenzó a tomar forma, y todo indicaba que no había una manera de detenerlo, solo podía anticiparlo.
—¡Mierda!
Dicha anticipación fue realmente pobre. Takashi lo sabía, pero no le interesó en lo más mínimo. Estaba mucho más enfocado en la explosión desenfrenada de su orgasmo que lo dejó con la mente en completo blanco mientras Saeko tomaba toda la carga dentro de sus labios; latido tras latido de su polla descargando todo directo en su boca. Al final, Saeko se vio obligada a separarse cuando sintió que no había más espacio en su boca, por lo que una gran cantidad de semen se derramó sobre sus pechos.
Su polla arrojó un último tiro sobre sus pechos antes de que el orgasmo menguara por completo, y así por fin fue capaz de suspirar con sumo placer. Saeko elevó su espalda un poco para tragar y limpiar cada resquicio de semen que haya quedado sobre sus labios. Justo después de eso se dio el lujo de jadear; de seguro no era consciente de la magnitud de la rusa y la increíble mamada que le acababa de dar.
—¿No te pareció asqueroso? —Takashi preguntó luego de recuperarse del orgasmo más estimulante de su vida.
—En realidad, tenía muchas ganas de probarlo. Desde luego no es como pensaba, pero debo admitir que me calentó como el infierno. —El cuerpo de Saeko fue fiel a su respuesta para nada exagerada, ya que cuando se agachó sobre las piernas de Takashi él pudo sentir como su entrepierna estaba hecho un lío pegajoso y mojado.
—Ya veo... —Takashi se reclinó hacia adelante para abrazarla y besarla.
—Takashi... —Ella habló algo sorprendida cuando se separaron, ya que la polla de su amado seguía tan dura como una piedra.
—¿En serio crees que solo una vez será suficiente? Quizás sería así en la mayoría de los casos, pero no funciona de esa manera cuando tienes a una mujer maravillosa a tu lado. —Takashi le acarició su cabello húmedo, a lo que Saeko tan solo sonrió.
Ambos se encerraron en otro beso, los fuertes brazos de Takashi se aferraron con fuerza sobre la espalda de Saeko y la atrajo todo lo posible. Sus senos mojados se aplastaron contra sus pectorales, generando un gemido que fue ahogado por los labios de su hombre.
—Nngghh- aah, Takashi... —Saeko lo llamó de manera delicada una vez que sus labios se separaron.
Takashi no dijo nada, supo perfectamente lo que ella quería. Podía sentir como ella movía y presionaba sus caderas sobre su miembro con mucha fuerza, por lo que él respondió a su llamado de la única manera que podía hacerlo; sus manos se aferraron sobre su cintura y la elevó un par de centímetros.
Saeko se estremeció con fuerza y emitió un sonido ronco cuando sintió como sus labios inferiores rozaron contra la punta. Takashi no pudo evitar expulsar un pequeño gruñido cuando Saeko se encargaba de alinear su pene sobre su abertura.
—Hhhngg- ¡aaahh!
Y entonces, entró dentro de ella. El trasero de Saeko chocó con fuerza ya que el empalamiento había sido rápido y jugoso. O por lo menos, así lo era para Takashi; su interior pegajoso, caliente y estrecho casi lo deja con la mente en blanco.
Pero eso no sucedió.
Nunca se dejaría llevar por el placer cuando Saeko parecía estar teniendo un mal rato.
—¿Duele mucho? —Takashi acunó entre sus brazos, haciendo que Saeko lo mirara con lágrimas, algo que lo preocupó aún más.
—Duele, pero no me importa. Este momento... —Los ojos de Takashi se ensancharon un poco cuando vio la sonrisa más pura y brillante de su vida.
—¡Este momento es el más feliz de mi vida!
Takashi ni siquiera pudo reaccionar apropiadamente ante semejante declaración ya que Saeko reclamó sus labios de manera inmediata. Pero no se tardó en responder el beso; quería demostrarle que él también estaba atravesando por el mejor momento de su vida.
Sus labios se fundieron con más intensidad en esa oscura noche mientras permanecían conectados. La sangre se deslizó lentamente por una de las piernas de Takashi; las llamas de la fogata improvisada brillaron a través del hilo carmesí, quien era el único invitado para observar la unión tan especial de las dos almas gemelas.
Las lágrimas de Saeko continuaron cayendo con la misma intensidad, pero nunca se separó del beso lento. Sus brazos se rodearon con más fuerza sobre su cuello y Takashi respondió de la misma manera cuando acunó su espalda con más firmeza, haciendo que sus cuerpos quedaran aplastados contra el otro.
Los segundos se tornaron en minutos. Nunca se separaron, a pesar de que sus labios se vieron forzados a apartarse un poco para tomar una bocanada de aire y continuar con el beso que se transformó en un momento infinito para ambos.
—Ta- Takashi... —Saeko murmuró con anhelo desenfrenado una vez que sus labios volvieron a separarse.
—¿Ya puedo moverme? —Takashi le consultó con cautela, a lo que Saeko asintió tímidamente.
Takashi deslizó las manos sobre su trasero, sus dedos se hundieron en la suavidad de su cuerpo cuando levantó un poco su cuerpo. Saeko sujetó los hombros de Takashi con fuerza, un gemido más parecido a un silbido emergió de sus labios al sentir como algo grande se deslizaba fuera de ella, y eso se sentía extrañamente bien.
Desafortunadamente para Saeko, nunca estuvo preparada para lo que vendría después.
—¡PLAP!
Saeko se vio obligada a encorvar su cintura cuando el leve ardor desapareció por completo y fue reemplazado con una oleada de placer que paralizó todo su cuerpo.
—¡Haang- oh, Dios...! —Saeko apenas encontró fuerzas para hablar al sentir cómo el miembro de Takashi estrechaba por completo sus paredes, incluso llegando a besar su útero.
—¿Cómo se siente? —Takashi volvió a preguntar tras observar como Saeko recostó su cabeza sobre su hombro.
—Yo- ¡nnngggh! Se siente... Solo follame. —Las palabras entrecortadas de Saeko dejaron entender que no podía pensar con claridad; sus ojos nublados de placer eran otra prueba de ello.
Takashi no respondió nada, lo único que hizo fue tomar el trasero de Saeko con más fuerza para luego volver a besarla.
—¡Nnngghhh! —Un gemido ahogado emergió de sus labios; sus ojos ensanchados lo decían todo.
—¡PLAP!
—¡MMMMMRRRRHHH!
Sus ojos ensanchados se entrecerraron y permitieron que la marea de placer que estallaba a lo largo de todo su cuerpo se presentara de una manera física.
—¡PLAP!
—¡MMMMMMHHH!
Sus ojos vidriosos de placer apuntaron un poco hacia arriba, ya que su mente lentamente estaba cediendo ante la estimulación gigantezca que recorría a lo largo de todo su cuerpo.
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
El sentido común de Takashi rápidamente se disipaba de su mente a medida que aumentaba el ritmo y se dejaba llevar por el placer, puesto que Saeko ya no mostraba indicios de dolor. De hecho, ella era quien más lo estaba disfrutando sin duda alguna.
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡NNNGGGGHH- AAAAAAHHHH! ¡ME ENCANTA, TAKASHI! ¡AAAAANNGGHHH! ¡NO TE DETENGAS!
Los labios de Saeko se separaron cuando no pudo soportar más lo que su cuerpo le estaba transmitiendo. Sus muslos temblorosos bajaban y subían para adaptarse al ritmo, haciendo que la velocidad comenzara a incrementar lentamente.
—¡NO TE DETENGAS NUNCA, LO AMO! ¡TE AMO, TAKASHI! ¡TE AMO!
Había un tono áspero, e incluso desesperado, algo que excitó a Takashi más de lo que ella podría haber imaginado. Chocó su frente con la de ella, deleitándose en secreto de los constantes y tendidos gemidos que se escapaban de sus labios, sumado a sus ojos cubiertos de vida. Ella se veía más expresiva que nunca.
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡Saeko, ya viene!
Las manos de Saeko se deslizaron sobre su espalda y lo besó con una pasión desgarradora tras escuchar esas palabras.
—Adentro.
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
El ritmo de cada estocada subió a una velocidad impresionante, producto de Saeko, quien se había emocionado bastante ante la idea que se corriera dentro de ella. Sus uñas se clavaron sobre su espalda al sentir como la polla de Takashi se hacía más grande, cómo si estuviera a punto de estallar.
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
—¡PLAP!
Takashi ya no podía pensar con claridad, por eso toda lógica abandonó su cuerpo mientras la penetraba a un ritmo que solo ella podría soportar; sus cuerpos se estrellaban como meteoritos ante el deleite de los dos. Pero la última estocada se detuvo antes de que llegara, ya que las piernas de Saeko se tensaron y contrajeron en la cima, como si quisieran tomar un repentino descanso por algún motivo. Desafortunadamente Takashi no estaba muy de acuerdo con eso, por lo que la empaló hasta la base y estrelló sus bolas contra su cavidad con una fuerza desmedida.
—¡High!
Un gemido muerto emergió de los labios de Saeko cuando el poderoso orgasmo de Takashi se liberó junto con el suyo. Sus ojos rodaron hacia atrás y sus piernas convulsionaron de placer; un largo y espeso chorro de fluidos se desprendió de su vagina, experimentando el orgasmo más intenso y maravilloso de su vida con amplía diferencia.
Sin embargo, ella rompió el beso y se mantuvo firme a pesar del temblor espasmódico de sus piernas que chillaban de placer.
—Fue increíble, Takashi. —Saeko habló con su voz temblorosa, pero la sonrisa cálida en su rostro transmitía una gran paz sobre el castaño.
—Te amo. —Takashi respondió con las únicas palabras que se le cruzaron en la cabeza tras verla de esa manera.
Compartieron un largo y tendido beso para sellar esta primera vez de ambos con la intención de que quedara grabado para siempre en sus memorias. Ese largo beso lentamente quedó en el pasado cuando sus labios se separaron con suavidad, siendo conectados únicamente por un hilo de saliva.
Justo en ese momento Saeko se ruborizó un poco cuando bajó su mirada con suma timidez.
—¿Sabes algo? Puedo sentir cómo estás palpitando dentro de mí otra vez...
—Oh, si, eso... Lo siento, me olvidé de sacarlo. —Comentó Takashi con la misma timidez, a lo que ambos se quedaron en un silencio un tanto incómodo.
Así fue hasta que Saeko volvió a levantar la mirada.
—Entonces... —Saeko juntó sus manos, una leve sonrisa acompañó a su cara roja.
—¿Quieres hacerlo de nuevo?
Takashi la miró algo sorprendido tras la propuesta, pero pronto una sonrisa apareció en su rostro.
—Es imposible rechazarte si me pones esa cara.
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡ALERTA!
¡FINAL DEL LEMON!
El sol se acentuaba sobre el cielo luego de sus primeras horas de reinado en lo que habían sido varios días tormentosos. En la carretera estaba un cierto coche estacionado bajo un árbol. Saya observó a sus compañeros, todos se encontraban durmiendo a excepción de Rei, quien lucía bastante inquieta con su pie golpeando el suelo del Humvee repetidas veces.
—Oye, ¿no habías dicho que era mejor ir directamente a tu mansión? ¿Qué hacemos aquí entonces? —Rei la incriminó con su mirada, algo que Saya ignoró.
—Era la mejor opción, pero esos dos son unos malditos locos. Aunque no sea mucho recorrido la verdad es que me preocupa lo que puedan hacer. —Saya fue sincera con sus sentimientos, a lo que Rei simplemente la observó.
—En eso estamos de acuerdo. Pero si ese idiota no se hubiera juntado tanto con esa perra quizas estariamos hablando de una historia distinta... —Saya solo atinó a rodar sus ojos tras el comentario.
—¿Acaso necesitas verlos follar para que dejes de molestarlos? —Saya susurró con clara molestia, apoyando el mentón sobre su mano mientras observaba por la ventana.
—¿Dijiste algo? —Rei la miró con curiosidad ya que no la había escuchado con claridad.
—¡Dije que eres una pu...! —Saya detuvo su furia creciente cuando vio algo que llamó su atención—. ¡Ya están aquí!
El grito de Saya despertó a todos. Algunos dieron un par de bostezos antes de espabilarse y salir del Humvee con mucha emoción.
Todos corrieron hacia el lago solo para observar cómo una lancha se estacionaba en la costa despejada. La felicidad de todos aumentó aún más tras ver como sus dos amigos se encontraban charlo con unas sonrisas en sus rostros.
—¡Oigan, idiotas! —Saya los llamó con una sonrisa dentuda mientras los saludaba con sus manos, a lo que ambos se sorprendieron bastante.
—¿Chicos? —Takashi se preguntó extrañado cuando cargó a Saeko sobre su espalda.
—¿No se supone que nos esperarían en la mansión? —Saeko terminó la frase de Takashi cuando apoyó su mentón sobre su cabeza.
—¡No es buena idea dejar solo a un par de descerebrados! —Exclamó Saya con una media sonrisa cuando corrió hacia la costa, siendo acompañada por todos los demás.
—¿Te sucedió algo, One-sama? —Preguntó Alice al ver que Saeko era cargada por Takashi.
—Oh, bueno... eso es... por... —Takashi comenzó a tornarse de color rojo por alguna razón inexplicable.
—Res- resfriado... —Saeko tartamudeó cuando usó el cabello de Takashi para intentar ocultar su sonrojo.
—¿Resfriado? ¿Y por qué te cubres así la cara, eeeh? —Una sonrisa bastante pícara emergió en el rostro de Saya tras escuchar la "razón".
La sonrisa de Rei desapareció casi al instante tras escuchar eso por culpa de un pinchazo en su corazón.
—Vamos, Saya-chan, no los molestes. Aún tenemos algunas horas de viaje que recorrer. —Declaró Shizuka con su habitual alegría.
—¡Woof! —Zeke emergió entre su escote para defender las palabras de la enfermera.
—De acuerdo, de todos modos podremos ir hablandolo en el Humvee...
—No hay nada qué hablar. Ya te lo dijimos todo. —Aclaró Takashi con seriedad mientras avanzaba con el grupo.
—¿Eso es cierto, Saeko? —Saya miró a su mejor amiga, quien ya lucía mucho más calmada.
—Tú misma me viste caer en el agua.
—Hmmm, no lo sé. ¿Tu qué opinas, Hirano?
—No me metas en tus chismes, Saya-chan.
Hisashi simplemente negó con la cabeza con diversión ante la conversación, pero rápidamente se detuvo al notar que alguien se había quedado atrás.
—¿Sucede algo, Rei-chan? —Hisashi observó a su novia tras ver que ella se había quedado parada con la mirada gacha y una mano sobre su pecho.
—No... —Rei dio un gran suspiro—. No es nada, vamos.
Rei avanzó junto con su novio, observando a la pareja con un ceño bastante fruncido.
—No hay manera de que algo haya sucedido. Takashi es un cobarde, estoy segura de ello. —Rei culminó sus pensamientos con una sonrisa.
Pobre de ella, no sabía lo que le esperaba en el futuro.
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
En realidad, no. Todavía hay una corta escena más abajo.
Espero que hayan disfrutado del lemon, no tengo mucha experiencia en ello y acepto cualquier tipo de críticas para mejorarlos. Como siempre he dicho antes, me gusta un balance entre lo caliente y lo romántico, si lo sentiste de esa manera entonces significa que logré mi cometido.
Ya es momento de dejarles con la verdadera escena final.
El Humvee se detuvo frente a la lujosa y amplía mansión de Saya, por fin habían logrado llegar al objetivo. Saya salió del carro y corrió hacia el intercomunicador de la reja para poder hablar con su madre, pero pronto se detuvo al notar a una mujer con ropa militar que nunca antes había visto.
—¿Quién eres tú? —La enana pechugona siseó con cierto veneno tras observar a la desconocida, quien se encontraba del otro lado de la reja.
—¿Eres Saya, verdad? Tu madre me mostró varias fotos de ti. —La mujer se acomodó el cabello morado tras observar detalladamente a Saya, quien se confundió ante su comentario.
Hirano salió del Humvee, su rostro reflejaba una gran sorpresa.
—¿Rika-chan?
Rika observó a Hirano, en un principio se vio algo sorprendida, pero no tardó nada en arrojar su arma al suelo.
—¡HIRA-KUN! —Rika se colgó de la reja tras gritar su nombre.
Una vez más me gustaría agradecer a Lucario por su apoyo, sin él estos capítulos consecutivos no hubieran sido posible. Recuerda que si quieres un capítulo extra de esta historia puedes volverte miembro en mi Patre-on por un dólar. Puedes encontrarme como: Jyanzein.
Ahora sí, me despido.
¡Muchas gracias por leer!
