N/A:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 27

· Señorita Granger…¿es usted?

· Si- Hermione susurró y se acercó a Narcissa. - ¿Cómo se encuentra?

· He tenido mejores momentos…lamento profundamente que mi hijo no haya aprendido nada…lamento que la haya traído aquí…- la mujer miraba a Hermione con los ojos tristes-.

Hermione no dijo nada. No sabía si era seguro hablarle a Narcissa de por qué estaba realmente allí y cuáles eran los planes de su hijo. Su mejor opción era callar y esperar.

Los tres chicos salieron a la entrada como Snape les había ordenado. Draco apretaba el desiluminador escondido en su bolsillo;No estaba seguro de cuando tenía que bajar a rescatarlas, había olvidado lo que Snape le había dicho y eso lo ponía más nervioso.

No quería traicionar a sus amigos, pero tenía que sacar a su madre de ahí. Sabía que serían torturados por el Señor Tenebroso hasta que hablasen lo que sabían…si lograban escapar claro. El caso es que sus amigos no sabían nada, así que probablemente los torturarían hasta la muerte y Draco intentaba no pensar en ello.

· Eh Draco,- dijo Blaise sacándolo de sus pensamientos- pronto acabará todo. El amo os perdonará a tu madre y a tí todo… cuando acabe con Potter todo volverá a la normalidad.

A una normalidad bajo el yugo de El Señor Tenebroso…

· Claro que sí – Theo sonreía animadamente- todo esto acabará y volveremos a nuestras vidas.

Este par de inútiles no tienen ni idea de nada…

· ¿De verdad creéis que todo volverá a la normalidad?- preguntó Draco levantando una ceja- jamás me perdonará , ni a mí padre…por eso está muerto y mi madre encerrada.

· Pero Draco… has traído a la sangre sucia – Draco apretó los dientes; el la había llamado así miles de veces pero ahora le molestaba que cualquiera se dirigiera a ella con ese calificativo, aunque fuese su amigo, Theodore Nott-

· ¿Qué pasa Draco, te has encariñado con esa bruja?- Blaise se había percatado de la tensión de Draco cuando escuchó sangre sucia de la boca de Theo-

· ¿Pero qué coño dices Blaise? No me hagas hechizarte por decir blasfemias porque te aseguro que lo haré – Draco tenía la varita apuntando a su amigo, estaba furioso, pero consigo mismo, por la forma en que se había delatado. –

· Tranquilo…solo bromeaba- Theo los miraba a ambos con preocupación – aunque…me gustaría que me lo de demostrases…ya sabes , un poco de diversión con esa sangre sucia- Dijo el moreno con picardía, haciendo especial hincapié en sus ultimas palabras.

· Blaise…su madre está abajo también, no le hagas hacer eso.

Draco estaba rígido, si sus amigos sospechaban de algo no le quitarían los ojos de encima y no podría salvarlas. Le asqueaba tener que herir o hacer sufrir a Granger pero si no le quedaba más remedio tendría que hacerlo.

Como bien decía Maquiavelo…El fin no justifica los medios…

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Snape se encontraba en el salón con Yaxley y el Señor Nott

Cuando vio a los chicos salir se apresuró a sacar una botella de wisky de fuego.

· Vaya Severus…una de tu colección privada…- Yaxley se relamió los labios- ¡Eh! Venid aquí – llamó a Marcus Flint y Adrián Pucey- probad esto.

Snape pensó que ni planeado le hubiera salido así. Había camuflado en esa botella una potente poción que los iba a dormir lentamente, dejando su mente en blanco durante media hora. Al despertar, lo único que recordarían es que Draco y sus amigos salían por la puerta principal a vigilar como Snape había ordenado . Le daría el tiempo suficiente a Snape para buscar a Nagini.

Cuando los efectos empezaron a adormecer a los mortifagos-; Snape se apresuró a bajar a los sótanos. Conocía perfectamente los escondites de esa mansión y la manera de pensar del Señor Oscuro; Nagini se encontraría en las profundidades del sótano, en el hueco más oscuro y recóndito.

Pasó por delante de las celdas y bajó unas nuevas escaleras. Llegó a un pasillo donde no había nada.

¡Revelio!

Nada. Demasiado fácil. Se detuvo un momento a pensar y apuntó a su brazo con la varita.

¡Diffindo!

Un pequeño corte empezó a emanar sangre, Snape rozó la sangre en la pared y de repente un ruido de engranajes hizo aparecer una puerta al fondo del pasillo.

Se dirigió a la puerta y la abrió. Cayó a un manto de hojas secas. Agudizó el oído.

De repente, escuchó una risa nerviosa. Rabastan Lestrange le miraba apuntándolo con la varita.

· Vaya…¿A quién tenemos aquí?- el mortifago miraba a Snape con odio-.

· Rabastan. No seas iluso y baja esa varita.

· ¿Por qué debería hacerlo Severus…?

· Por qué estoy aquí abajo para advertirte.

· Nadie sabe que yo estaba aquí. Sólo el Señor Tenebroso.- dijo sin dejar de apuntar a Snape-

· Oh Rabastan…¿de verdad eres tan iluso como para creer que el amo te dejaría a ti solo la protección de Nagini y la profecía?

Snape miraba fijamente al mortifago. Sus ojos no transmitían ni una pizca de duda. Rabastan dudó un momento y bajó la varita.

· El joven Malfoy ha traído a la sangre sucia. Yaxley y los demás están arriba vigilando y los más jóvenes están en la entrada. Algunos miembros de la Orden saben que la tenemos y vienen rescatarla. Es hora de esconder mejor a Nagini.

· Pero…el Señor me habría avisado…- Rabastan estaba muy confuso-

· ¡EL SEÑOR ESTÁ DANDO CAZA A POTTER! NO TENEMOS TIEMPO QUE PERDER! – Snape se acercó al mortifago y le susurró -no querrás que la ira del amo recaiga en tí si llegan a encontrar a Nagini…

Rabastan se apartó temblando. Severus tenía razón, el amo lo mataría si le pasase algo a su mascota por su culpa. Además…¿no era Severus uno de sus más fieles servidores? Él no se dejaría llevar por las desconfianzas sin argumento que la loca de su cuñada intentaba meter a todos en la cabeza.

Se apartó y dejó pasar a Snape-.

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Hermione estaba nerviosa. Daba vueltas por la celda de un lado a otro, contando los minutos. Narcissa la miraba con tristeza; Era una niña, igual que se hijo. Ella había vivido bastante y se resignaba a su destino pero esa chiquilla todavía tenía muchas que hacer en la vida. Además, había escuchado por esos pasillos muchos murmullos. Bellatrix jamás reparaba en que ella podía oírla o si lo hacía no le importaba. Esa chiquilla estaba en peligro, iban a usarla para una atrocidad y Narcissa no podía soportar eso pero…¿Cómo avisaba a su hijo? Ni siquiera la había mirado …

La puerta de la celda se abrió y entró Draco seguido de sus amigos. Hermione se arrinconó junto a Narcissa.

Los ojos del rubio estaban completamente grises. La dureza con que miraba a Hermione la hicieron agarrarse a la pared.

· Madre- Draco ni siquiera la miró -siento que tengas que presenciar esto.

· Draco hijo, ¿qué es lo que vas a hacer? – Narcissa lo miraba implorando pero el chico no era capaz de mirarla-

· Malfoy…porfavor….- Hermione susurraba con un hilo de voz tembloroso-.

· ¡No te dirijas a mí asquerosa sangre sucia! – los muros de Draco empezaron a temblar-

Por favor ahora no…concéntrate Draco,¡ joder!

· Quizás deberíamos aturdir a tu madre…- Theo estaba sufriendo de ver a la Señora Malfoy que tantas veces le había consolado cuando pequeño, sufrir de esa manera-.

· Ni se os ocurra, lo que tengáis que hacer quiero verlo. Quiero ver el monstruo en el que se ha convertido mi hijo- las palabras de Narcissa destruyeron a Draco por dentro que se tambaleó de la fuerza con la que intentaba ocluir su mente-.

· Como quieras madre. – A Draco le tembló la voz pero se mantuvo firme-. Ahora Granger, vamos a divertirnos un poco.

¡Legeremens!

Draco rebuscó en los recuerdos de Hermione, buscando las horas que ella había practicado con él la resistencia de la maldición imperio y crucio en los últimos dos días.

La mente de Granger se abrió totalmente a él sacando de sus carpetas más escondidas los recuerdos con el rubio. Descartó carpetas hasta que llegó a la que quería y se adentró en el recuerdo para que ella lo viera en su mente.

Granger puede que llegue un momento en el que necesites protegerte de mí. Guarda este recuerdo para saber que lo hago porque no me va a quedar otra opción. Si sabes con antelación lo que va a pasar puedes prepararte. Tienes que aprender a controlar la maldición Imperio y cruciatus. Te va a doler, lo sé. Pero si aprendes a controlarla un poco no sufrirás tanto.

Draco salió de su mente y ella se cayó al suelo de rodillas.

· ¿ Que le has hecho recordar amigo? – Blaise reía divertido-

· Sólo quería que recordase el puñetazo que me dió en tercer año, así me lo cobraré con más ganas.

Los tres rieron a carcajada limpia mientras Hermione los miraba con asco y Narcissa se llevaba la mano a la boca intentando controlar el pánico que sentía de verdad a su hijo así.

¡CRUCIO!

Hermione se retorció en el suelo mientras Narcissa gritaba.

· ¿Cómo puedes hacerlo? …Draco ¡para!

Draco detuvo la maldición. Theo empezó a sentirse incómodo. Realmente no se estaba divirtiendo de ver a una compañera de su colegio sufriendo de esa manera. Él realmente no quería ser mortifagos, su padre le había obligado y encontrar a sus amigos en la misma situación le dio fuerzas pero ahora veía que no le gustaba esto. No quería esta vida.

Hermione se levantó del suelo y escupió en el suelo. Los ojos de Blaise se iluminaron.

· Así que la sangre sucia tiene agallas…voy a tener que entrar en el juego.

· ¡NO!- Draco estaba apretando los puños fuertemente- no puedes tocarla, que tal si le hacemos daño de verdad y el Señor Tenebroso nos castiga. Ha sido mala idea venir aquí.

· Sois tres jóvenes sin neuronas. Como se os ocurre jugar con la prisionera de vuestro amo…-Narcissa sonrió sin fuerzas-

· Bueno podemos divertirnos de otra forma-apuntó Blaise- Señora Malfoy lo siento, mire a la pared si está más cómoda.

¡Imperio!

Hermione sintió como si su cuerpo flota se y no respondiese a sus actos. No había estado preparada para esto y aunque intentaba luchar contra la maldición bien sabía que dos días no eran nada para poder resistirse a un imperio.

Blaise empezó a desabrocharse los pantalones y Draco palideció.

Narcissa miró a su hijo con un gesto de confusión. Había notado en Draco algo que no le cuadraba.

· Señor Zabini…¿no irá a cometer ninguna imprudencia delante de mí no?- Narcissa estaba asqueada-

· Blaise- Draco gruñó – es mi madre joder.

· ¡Granger!¡ponte de rodillas!- la chica obedeció y se arrodilló junto a Blaise.

· ¡Blaise estás loco!- Theo lo empujó- Esa mujer de ahí es la ¡Señora Malfoy! Es la madre de tu amigo…

Draco miraba sin decir nada a Hermione que a pesar de obedecer al moreno, sus ojos imploraban ayuda.

Blaise se abrochó el pantalón.

· Sois unos aguafiestas…solo quería que esta sangre sucia probase un poco de sangre pura- se encogió de hombros y salió de la celda-. Draco te has vuelto muy blandengue.

En ese momento apareció Snape junto a Rabastan. Detrás de ellos se escuchaba un siseo arrastrándose por los pasillos

· ¿Vosotros qué coño hacéis aquí?- Snape fulmió a Draco con la mirada- ¡Os dije que vigilaseis la puerta!

Theo salió disparado escaleras arriba seguido de Blaise. Draco no se movió, no podía moverse. La rabia que sentía estaba destrozando los muros de su mente .

· Este no es tu lugar- Snape apretó los dientes- no me hagas repetírtelo.

· Parece que el joven Malfoy nos ha salido muy rebelde Severus.- Rabastan entró a la celda- quizás debamos recordarle porque debe obedecer.

De repente toda la rabia de Draco salió a flote cuando vió a Rabastan arrancarle las ropas a su madre y dejándola totalmente desnuda. El cuerpo lleno de moratones y heridas en Narcissa hizo que Draco cogiese su varita y apuntase a Rabastan.

· Déjala en paz- escupió Draco con dureza-

Rabastan soltó una carcajada y arrastró a Narcissa hasta el centro de la celda. Narcissa lloraba en silencio. Hermione se había quedado paralizada. Esto era el fin, nada estaba saliendo según lo planeado.

Draco dió un paso al frente. Apuntó a Rabastan con la varita y toda su furia explotó.

¡Sectumsen..

¡ Expelliarmus!

El hechizo de Draco se vio ahogado al desarme de Snape. Draco miró a Snape con furia.

· Os quiero a los dos fuera de la celda. No se a que jugáis pero si el amo se enterase de esto …-apuntó a Narcissa y arregló sus ropas-.

Los dos salieron por la celda y Snape los miró con dureza. Rabastan se dirigió a Snape.

· Severus, eres muy blando con el chico. Había que darle una lección.

Snape miró a Rabastan en silencio. En un segundo levantó su varita y con un movimiento hábil y rápido murmuró:

¡Avada kadavra!

La maldición dio de pleno en el pecho de Rabastan dejando una expresión de sorpresa en su rostro.

En ese momento Nagini se lanzó sobre Severus. Draco comenzó a lanzar hechizos hacia la serpiente.

¡Levicorpus!

La serpiente se suspendió en el aire y cayó al segundo desplomándose en el suelo dejándola aturdida . Draco cogió le dio una patada a un retrete que había en la celda y cogió un trozo de la porcelana desgarrada, se acercó a la serpiente y la atravesó despellejándola viva.

Snape miró la carnicería con los ojos como platos. Un miedo se apoderó de él.

· ¡Os dije que me dejasteis atrás! ¡Es el momento Draco!

Hermione miró nerviosa a Narcissa y le agarró la mano.

De repente, la marca empezó a arderle. Se agarró el brazo con fuerza mientras caía al suelo.

Snape se agarraba su brazo también con fuerza mientras intentaba dejar salir las palabras.

· ¡Marchaos! Algo va mal, ¡vienen para acá!

· No nos iremos sin tí – Hermione lloraba desconsolada – nos iremos juntos…

· El desiluminador no funciona así y lo sabes- Snape la miró con tristeza, como despidiéndose de ella- no volváis a casa…

Snape se desplomó en el suelo. Draco corrió a la celda , abrazó a las dos mujeres y se desapareció de allí.

Aterrizaron en una playa. Hermione se abalanzó sobre él pegándole puñetazos y llorando.

· Estúpido, ¡lo habéis estropeado todo! Snape se ha quedado atrás…- la chica lloraba mientras Narcissa miraba la escena incrédula- ¿Por qué teníais que venir a la celda? ¡Eres un niñato! ¿Qué querías demostrar a tus amigos?

Draco recibía los golpes son rechistar.

Hermione seguía golpeándolo.

· ¿Qué vamos a hacer ahora? ¿Cómo voy a ponerme en contacto con la Orden? ¡Ni siquiera se dónde estamos!

· Estamos en la costa francesa- Narcissa se dirigió a Hermione y èsta dio un respingo, se había olvidado de Narcissa Malfoy-.

Dejó de golpear a Draco y bajó la mirada avergonzada. Narcissa se acercó a su hijo y lo abrazó como si llevasen años sin verse.

En ese momento Draco se derrumbó y comenzó a llorar como no había hecho en años.