N/A:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 41

Draco abrió los ojos lentamente. Había dormido profundamente a pesar de haberlo hecho solo unas horas. Una maraña de rizos castaños descansaban en su pecho; con cuidado los apartó un poco para ver la cara de su compañera de sueños.

Acarició su mejilla y los recuerdos de todo lo vivido la noche anterior se vinieron a su mente. Hermione le había hecho ver las estrellas, jamás pensó que sentiría esa conexión con ella. A pesar de ser una amante entregada y receptiva no había perdido ese toque de timidez que hacía que sus mejillas se sonrojasen de vez en cuando.

Me has vuelves loco Granger…no quiero salir de este cuarto nunca…

La chica gruñó y se aferró más a él, como si hubiese escuchado los pensamientos de Draco.

El rubio la destapó un poco para admirar su cuerpo desnudo.

Eres absolutamente perfecta…y eres mía…

Hermione abrió los ojos lentamente y bostezó. Cuando se acostumbró a la claridad del día se encontró con los ojos grises de Draco. Una sonrisa se dibujó en la cara de la chica.

· Buenos días- dijo con voz soñolienta-.

· Buenos días preciosa- Draco bajó hasta el cuello de la chica y aspiró su aroma.

Hermione se dio cuenta que estaban totalmente desnudos y se acurrucó un poco más a él para esconder su cuerpo.

· Creo que ya es tarde para esconderse- Dijo Draco dejando escapar una risita -.

Hermione se sonrojó y exhaló un suspiro de resignación. Después de esa noche no tenía sentido sentirse avergonzada por su desnudez. Recorrió el cuerpo de Draco con su mirada y sus ojos se posaron en la erección matutina que el chico tenía.

· Te has levantado contento por lo que veo…- una sonrisa pícara se dibujó en su rostro -.

· Tú eres la culpable, despierto tras una noche fantástica De sexo y te veo aquí desnuda…no soy de piedra

· ¿No has tenido suficiente?- preguntó Hermione con cara de sorpresa fingida-

· Jamás tengo suficiente de tí, esto acaba de empezar Granger…- la atrajo hacia sí y comenzó a darle pequeños besos por su cuello mientras la chica soltaba una risita juguetona.

Draco empezó a acariciarle el abdomen, trazando círculos con sus dedos alrededor de su ombligo. Hermione empezó a respirar agitadamente, su cuerpo estaba tan sensible que cada caricia del chico se sentía muy viva.

· Draco…tenemos que bajar a desayunar…- las caricias y besos del rubio la estaban envolviendo otra vez y sabía que si no paraban no saldrían de la habitación en toda la mañana-.

· Yo ya estoy desayunando- dijo el rubio mientras atrapaba sus labios y le daba pequeños mordiscos-.

· Enserio…- Hermione intentaba mantenerse serena- …tengo que bajar o vendrán a buscarme.

Draco gruñó y se apartó de ella. Se pasó la mano por el pelo alborotado y suspiró. Ella se levantó de la cama antes de que él volviese a atraparla y buscó su ropa por el suelo.

Se vistió y recogió su pelo en una coleta. Draco la miraba fijamente tirado en la cama.

· ¿Vas a volver con ellos?- Hermione lo miró y vio la mirada desolada de Draco-.

· Mmm...no lo sé Draco- ella se sentó en el borde de la cama de espaldas a él mientras se ponía sus zapatillas de deporte.

Draco no dijo nada. Se quedó mirándola mientras ella terminaba de vestirse. Sabía que si se ponía celoso o posesivo podrían volver a pelear y no quería estropear la noche que habían pasado. Haciendo un esfuerzo y alejando sus pensamientos tóxicos, se acercó a ella y comenzó a darle pequeños besos en la nuca.

· Me gustaría que siguieses aquí…- Draco se acercó a su oreja y susurró – ahora eres mía, ¿Recuerdas?

La piel de Hermione se erizó. Deseaba volver al número 12 de Grimmauld Place pero los encantos de Draco eran irresistibles. Ella tampoco quería separarse de él pero su deber era estar con sus amigos y luchar…se giró y lo miró a los ojos.

· Aunque me vaya, seguiré siendo tuya…eso no cambia nada. Tengo que hablar con los chicos para ver cuál es el siguiente paso de la Orden.

Draco apretó los dientes y su expresión se enfureció. No quería que se fuese y menos que se pusiera en peligro. La realidad le estaba dando de lleno…estaban en guerra y todos estaban en peligro, la burbuja de su habitación acababa de explotar. Claro que ella quería luchar, claro que quería ir con sus amigos a ponerse en peligro…ella daría su vida por poder salvarlos como siempre había hecho.

· Entonces iré contigo- Hermione abrió sus ojos sorprendida- lucharé a tu lado.

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Theo había tenido que dormir en el sofá del salón. Cuando subió a la habitación que compartía con Draco encontró una barrera que no podía pasar así que solo pudo alegrarse por su amigo y trasladarse al sofá.

Se levantó y se dirigió a la cocina donde Andrómeda preparaba un abundante desayuno mientras Narcissa intentaba darle un biberón a Teddy que lloraba reclamando a su abuela.

· Buenos días.

· Buenos días querido- Andrómeda se acercó a Theo con una taza de té – siéntate.

· Theo, ¿Draco sigue durmiendo?- preguntó Narcissa sin apartar la mirada del biberón y el pequeño Teddy ignorando por completo la incomodez que se había reflejado en el rostro de Theo.

· Ehmm…si.

En ese momento entraron Harry y Ron por la puerta de la cocina.

· Buenos días Señoras…Nott- Harry saludó mientras Ron se sentaba en la mesa gruñendo-.

· Buenos días chicos, aquí tenéis el desayuno- Ron se abalanzó a comer el plato que Andrómeda acababa de poner frente a él -.

· Gracias- dijo el pelirrojo entre bocado y bocado- estaba hambriento- Harry puso los ojos en blanco, Ron siempre estaba hambriento.

Desayunaron en silencio, incómodos por el curioso grupo que se encontraba en la cocina. El pequeño Teddy se había quedado dormido en brazos de Narcissa por lo que las dos mujeres se ausentaron de la cocina dejando a los tres jóvenes.

Draco y Hermione entraron juntos por la puerta y los tres miraron hacia ellos. La tensión que se creó hizo que Hermione se separase un poco de Draco pero éste la agarró por la cintura y la atrajo hacia él.

· ¿Habéis empezado sin nosotros? – dijo Draco poniendo especial interés en la ultima palabra; miró a Ron que tenía la boca llena y los ojos llenos de rabia y con una sonrisa de satisfacción exclamó - ¡Weasley parece que en tu casa no te dan bien de comer!

Hermione le dio un codazo a Draco en las costillas y frunció el ceño mirándolo fijamente. El rubio sonrió y levantó las manos a modo de disculpa;se sentó al lado de Theo y cogió una tortita.

Hermione que se había quedado parada sin saber dónde sentarse se dirigió al lado de Harry.

· Buenos días Harry…Ron.- Ron le retiró la mirada siguió comiendo-.

· Ya sabes cómo es- le susurró Harry- se le pasará pronto.

· ¿Hermione que tal has dormido? No te escuché volver a tu habitación – Theo la miraba con una sonrisa divertida en su cara mientras Hermione se sonrojaba-.

· Bien gracias…- Draco reía mientras daba un sorbo a su taza de té -.

Ron se levantó de la mesa y los fulminó a todos con la mirada. Cogió una tortita más y salió de la cocina dando un portazo. Hermione bajó la mirada y Harry le puso la mano en el hombro.

· Iré a buscarlo, ahora vuelvo- Harry salió de la cocina apretando los puños al pasar por al lado de Malfoy.

· Que dramáticos son estos gryffindor- Dijo Draco mientras reía con su amigo Theo-.

· ¿Por qué tienes que provocarlo así?-

· Hermione por favor …yo no he hecho nada, Theo solo se ha preocupado por tu salud onírica- miró a su amigo con mirada cómplice-.

· Desde que hemos entrado has querido marcar territorio y lo sabes…no quiero discutir pero tienes que entender que son mis amigos. Si quieres que esto funcione tienes que dejar de meterte con Ron.

Draco miró a Theo que se había quedado con la boca desencajada al ver cómo Hermione hablaba tan abiertamente de su "relación" frente a él.

· Está bien…pero no me pidas que me haga amigo de esa comadreja y San Potter.- Draco río inocentemente-.

· Eres incorregible Malfoy- ella salió de la cocina en busca de sus amigos mientras Draco se deleitaba por la forma en que Hermione se había irritado hasta llamarlo Malfoy de nuevo.

· Entonces…esto quiere decir que.. ¿ estáis juntos?

· No quieras saber tanto Nott.

En ese momento apareció Snape por la puerta de la cocina. Se acercó a los dos chicos y sonrió de oreja a oreja.

· Os estaba buscando.