Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 51
Había pasado un mes desde que Draco se había marchado y Hermione no había tenido noticias de él. Cada vez que Snape acudía a las reuniones intentaba encontrar algún tipo de información sobre su paradero o como se encontraba pero sus esfuerzos eran inútiles ya que su ex profesor se mostraba distante con ella.
Cerró los ojos rememorando aquel día. Viktor había llegado por la red flu hacia unos escasos diez minutos y las chicas habían subido a mostrarle su habitación para que dejase su equipaje cuando Draco irrumpió llamándola a gritos…Sabía que había reaccionado así por celos pero no podía entender ese odio hacia ella cuando le había dejado claro antes de marcharse a la mansión que ella era suya. ¿En qué momento pensó lo olvidaría tan rápido con lo que habían vivido? ¿Cómo podía dudar de ella cuando habían compartido momentos tan íntimos? Más allá del sexo, ella sabía al igual que él, que esa conexión que sentían no se borraba tan fácil.
Y ahora no sabía nada de él. Sus días pasaban por inercia y aunque sus amigos intentaban animarla, había una tristeza en su corazón que no la dejaba levantar cabeza.
Theo había pasado alguna información muy valiosa sobre ataques a pueblos muggles y cuando los mortifagos llegaban solo podían encontrar a miembros de la Orden dispuestos a luchar.
Según Theo, Voldemort estaba obsesionado con encontrarlos; Estaba removiendo cielo y tierra pero no daba con el rastro del rubio y menos con el de Hermione que no salía del cuartel para nada.
En la ultima visita de Theo, una semana atrás, contaba que Voldemort se había vuelto más despiadado con sus servidores, tanto que Theo intentaba estar lo más alejado de él para no recibir su ira. Había soltado a Zabini porque tras la muerte de Bellatrix y las bajas que causaba la Orden en los enfrentamientos para defender los pueblos muggles, cada vez contaba con menos mortifagos para la lucha.
Viktor había resultado ser un buen fichaje para la Orden, después de su llegada comenzaron a llegar más refuerzos de Bulgaria; Sus conocimientos sobre magia oscura habían hecho que Kingsley lo pusiera al frente en cada batalla.
La relación de Hermione con él se había enfriado; ella no estaba bien, se pasaba el día encerrada en su habitación y Viktor, se encontraba demasiado ocupado instruyendo a los demás en magia oscura y preparando emboscadas.
Ron finalmente volvía a ser el que siempre había sido. Con Malfoy lejos de Hermione y la casi inexistente relación de la chica con Krum, había vuelto a traer la paz del pelirrojo.
Ginny y Harry habían vuelto a darse una oportunidad. Harry había entendido que tenía que vivir el presente y el amor que tenía a las personas que le importaban por si mañana no estaban aquí.
Así que la vida de todos seguía su curso a pesar de la guerra mientras Hermione se sentía cada vez más desdichada.
Esa noche se había escabullido a la cocina para buscar algo más fuerte que la cerveza de mantequilla; había tenido una pesadilla donde Draco volvía a buscarla , pero esta vez era para llevarla ante Voldemort. La inquietud del sueño no le vino por Voldemort…el desvelo fue por la mirada color gris mercurio del rubio…esa mirada que tanto echaba de menos.
Rebuscó sin hacer ruido, eran las cuatro de la mañana y todos dormían; pero por más que buscó no encontró ni pizca de algún trago fuerte. Se sentó resignada en la silla y Apoyó la cabeza en la mesa, abatida.
La puerta de la cocina se abrió y apareció Viktor tras ella.
· Perdona Hermi-own- dijo Viktor; a pesar de los años nunca aprendió a pronunciar bien el nombre de la chica- no podía dormir y supongo que tú tampoco-.
· Pues no…necesitaba tomar algo fuerte pero en esta cocina no hay alcohol.
· Eso es por que no buscas en los sitios adecuados- dijo el búlgaro sonriendo tímidamente y Hermione pensó en lo tonta que había sido alejándose de él; Viktor siempre había sido una buena compañía y no se merecía su distanciamiento-.
· Viktor…quería disculparme contigo, he estado muy reservada este último mes y …- el búlgaro no la dejó continuar -
· No tienes que disculparte…me han hablado de tu situación- los ojos de el chico brillaban por el acercamiento que la chica estaba teniendo con él , llevaba esperando poder hablar con ella desde que llegó -. Ahora déjame buscar algo fuerte para brindar.
· Esta bien, nada de disculpas entonces.- La chica sonrió mientras el búlgaro sacaba una botella de tequila de debajo del fregadero-.
· ¿Esto servirá?- dijo levantando una ceja, ante tal gesto Hermione no pudo evitar acordarse de Malfoy…pero se obligó a alejar ese pensamiento y asintió enérgicamente –.
Cuando llevaban más de media botella vacía, Hermione empezó a hipar y sentir que la cocina daba vueltas sobre ella. Habían estado hablando sobre Howarts y Durmstrang, de sus años escolares y del torneo de los Tres Magos.
· Estabas preciosa en el baile de navidad- dijo el búlgaro envalentonado por la bebida-.
· Gracias- Hermione se sonrojó y se quedó callada-.
Viktor se acercó lentamente a ella y Hermione no pudo reaccionar por el estado de embriaguez que tenía, el búlgaro acercó su boca a la suya e inclinándose atrapó los labios de la chica que lo recibieron con sorpresa.
A los segundos su cuerpo reaccionó y se retiró tan violentamente del chico que dejó caer la silla donde estaba sentada.
· Perdona…creo que es mejor que nos vayamos a dormir- dijo la chica totalmente sonrojada y saliendo por la cocina y subiendo las escaleras de dos en dos hasta su habitación dejando al búlgaro totalmente confundido.
Esa noche la estación de policía más cercana a central park recibía varias llamadas alrededor de las una de la madrugada para alertar de un individuo que iba prendiendo fuego a cada árbol que se cruzaba en su camino. Los testigos no podían explicar la rapidez con la que los árboles ardían y no podían informar bien sobre qué estaba utilizando el individuo para realizar su fechoría.
Cuando la policía llegó a la zona del parque que ardía como el mismísimo infierno, no quedaba rastro del encapuchado con ojos grises que habían descrito los testigos.
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Parvati llevaba dos semanas sola en la celda. Habían venido a buscar a Blaise una mañana y no volvieron a traerlo; ella sabía que estaba bien, lo presentía en su interior…pero no había vuelto a verlo desde aquella mañana donde él le aseguró que volvería a buscarla.
Intentaba cada día concentrarse para que sus visiones volvieran. Si no resultaba útil terminarían matándola; desde que Blaise se había ido, su ojo interior estaba dormido.
Se acurrucó en un rincón recordando algunos momentos con el moreno de ojos verdes. Se sentía tan vacía desde que estaba sola que casi lloró cuando vio su sonrisa a través de los barrotes.
· Hola pequeña leona…- las palabras que salían de su boca acariciaban los oídos de la morena como si fuesen música celestial- ¿Me has echado de menos?
· Más de lo que te mereces, serpiente. – Parvati se levantó y se acercó a los barrotes juntando su cara con la del chico- esto es terriblemente aburrido sin ti…
· Lo sé…estoy trabajando en algo, pero tienes que tener paciencia .
· Siento que mi tiempo se acaba Blaise…
· No digas eso- el moreno atrapó su boca a través de los barrotes y la saboreó con calma-. Ahora no es buen momento y no quiero anticipar las cosas, no quiero que el Señor Tenebroso recuerde que estás aquí…
· Sabe que estoy aquí…
· Si pero ahora mismo está lidiando con otros problemas que no le dejan ver más allá de eso.- Blaise le acarició la mejilla- tengo que irme…no quiero que me echen en falta.
· Ten cuidado- la chica se quedó agarrada a los barrotes mientras el moreno se perdía en la oscuridad del pasillo-.
Esa noche Parvati tuvo un extraño sueño. Un parque de Nueva York ardía ferozmente mientras ruidos de sirenas iban y venían por toda la calzada. Un joven encapuchado se bajaba la capucha y se desaparecía del lugar; Era Draco Malfoy.
