Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 57
Draco había pasado dos días encerrado;a pesar de haberse dejado ver en el desayuno dos días atrás no se sintió con fuerzas para bajar de nuevo. Se había pasado los días de un libro a otro intentando encontrar algo que le distrajese la mente; los recuerdos de la noche que había pasado en el hostal habían venido a su mente en su totalidad y aunque nunca se había arrepentido cuando se había acostado con una bruja, está vez se sintió como un mierda. Cada cierto tiempo miraba el cajón donde el desiluminador parecía que le llamaba; Los restos de la cena que Bernart le había subido por orden de Narcissa estaban encima del escritorio y el deseo de tomar un trago cada vez eran más fuertes pero se había prometido a su mismo que no volvería al pub de David Clarck. Miró el reloj que marcaba las 1 de la madrugada, la hora perfecta para tomar algo que le ayudase a dormir…miró de soslayo una ultima vez al cajón, se levantó y lo abrió. Sacó el desiluminador plateado, lo agarró con fuerza y una imagen de Granger besándose con Krum se le vino a la cabeza. Lanzó el desiluminador al cajón con furia, cogió una chaqueta y se desapareció.
El pub se encontraba esa noche abarrotado. La mesa que solía ocupar no estaba libre así que Draco se sentó en la barra y pidió un whisky de fuego; cuando la bebida empezó a bajarle por la garganta provocando una calidez en su estómago, comenzó a sentirse mejor. Cuando iba por la segunda copa se encontró con unos ojos oscuros mirándole con detenimiento.
· Desapareciste- dijo Emma a modo de saludo-.
· ¿Esperabas que te pidiese matrimonio?- Draco río amargamente y se acabó la copa de un trago-.
· Al menos podrías haber dejado una nota o algo…después de lo de la otra noche yo creía que…
· ¿Qué creías? – la interrumpió el rubio levantando una ceja y con los ojos fijos en ella- Yo no duermo con las brujas que me follo, así que si en algún lugar de tu mente pensaste que lo de la otra noche fue algo especial y pensabas decírmelo, ahórratelo. No soy un príncipe, no soy un caballero. Nunca lo he sido y nunca he pretendido serlo.
Dicho esto, arrojó unos cuantos galeones a la barra y salió por la puerta del abarrotado pub dirigiéndose a Central Park; al doblar la esquina sintió que alguien le seguía y se aferró a su varita escondida bajo su manga. Aceleró el paso y se metió por una calle oscura que no tenía salida. Se maldijo mil veces por haber salido esa noche y volvió sus pasos hacia atrás para volver a la calle principal. Justo cuando se acercaba al final de la calle una voz lo hizo detenerse.
· Señor Malfoy, ha sido difícil localizarle estos días- la luz iluminó el rostro de una mujer rubia con el pelo recogido en un moño y unos ojos azules como el cielo-.
· ¿Quién es usted? – preguntó el chico con desconfianza-.
· Claro, perdone.- la mujer sonrió y extendió su mano- Daiana Jordan, jefa de Aurores en el departamento de seguridad mágica del MACUSA- Draco apretó su mano a modo de saludo con desconfianza- te preguntarás porque te estoy siguiendo…
· Pues sí, no todos los días te sigue el jefe de Aurores de un ministerio- dijo el rubio con dureza-.
· Hemos tenido noticias de Inglaterra- Draco palideció por un momento pensando en que algo había pasado grave para que el MACUSA recibiera noticias de inglaterra y fuesen a buscarle-.
· ¿Qué clase de noticias? ¿Y que tienen que ver conmigo?
· ¿Conoce al Señor Shacklebolt?- preguntó la mujer para cerciorarse-.
· ¿A Kingsley? Sí…no es que seamos amigos especialmente pero le conozco.
· El Señor Shackelbolto se puso en contacto con nosotros hace dos días. Al parecer han ocurrido algunos acontecimientos en Inglaterra que han llevado a poner la alerta sobre usted y su madre.
· ¿Qué acontecimientos?- Draco empezó a ponerse muy nervioso-.
· No estoy autorizada para darle toda la información pero lo que si vengo a decirle es que usted y su madre están en peligro. Voldemort sabe que estáis aquí y planea venir con un grupo de licántropos, lo que nos deja a nosotros en una situación de alerta ante tal amenaza en nuestra comunidad.
· Quiero hablar con Kingsley- dijo Draco apretando los dientes, estaba furioso, ¿Cómo se atrevía a mandar un mensajero para advertirles en vez de él mismo? ¿Por qué no le contaban que estaba pasando en realidad? ¿Hermione estaría bien?-.
· No es posible. Lo único que tienes que hacer es volver a casa y marcharte con tu madre. No queremos ser partícipes de una guerra que no nos incumbe.- la mirada de advertencia de la jefa de aurores hizo que Draco diese un paso atrás- aquí ya tenemos demasiadas batallas que librar, no podemos protegeros.
· ¿Y adonde iremos ahora?- preguntó el chico desesperado-
· El ministerio de defensa muggle de EEUU cuenta con una base militar en Cádiz, el sur de España.
· ¿ Por qué el ministerio muggle querría ayudarnos?
· Porque esto es algo que nos afecta a todos, el presidente Quahog ha puesto en alerta al Presidente muggle sobre la amenaza que el mago más poderoso de todos los tiempos tiene la vista puesta en su país. Aquí ya tuvimos bastante con Grindelwald y no queremos que se repita- dijo la mujer mientras taladraba con la mirada a Draco- Dispondrán de un traslador que les llevará allí en cuatro horas. Avise a su madre; les esperaremos en el edificio Woolworth.
La mujer se desapareció del callejón en menos de un segundo dejando a Draco totalmente desconcertado. ¿Cómo los habían encontrado? Nadie, excepto Snape sabía su escondite…¿Habrían capturado a Snape? ¿Cuáles serían los acontecimientos que hablaba esa mujer? Tendría que volver a casa lo más rápido posible y avisar a su madre, pero antes necesitaba respuestas.
Se apareció directamente en su habitación y sacó el desiluminador del cajón; Lo abrió con manos temblorosas y una bolita de luz plateada surgió del interior. La voz de Hermione mezclada con un llanto leve le acarició los oídos inundando su alma de tranquilidad. Granger estaba viva.
· No dejo de pensar en Parvati…¿Cuántas personas más tenemos que perder en esta lucha?
· No lo se Mione…Parvati eligió su destino, prefirió morir a vivir arrodillada ante Voldemort…tenemos que recordar eso siempre, a ella no la mató Voldemort…
· Pero Harry…- Hermione lanzó un llanto más desconsolado- está muerta igualmente…el amor nos hace débiles, si Parvati no hubiese visto morir a Blaise…quizás podríamos haberla rescatado…
· No podemos saberlo Mione…el amor es lo que hizo que Parvati tomase esa decisión, no podemos juzgar sus actos. Recuerda a Romeo…también se sacrificó por Julieta y ésta hizo lo mismo al descubrir lo que Romeo había hecho.
· Sigo sin asimilarlo…¿Qué crees que pasará ahora con Draco?
· Kingsley se está ocupando, no pienses ahora en eso. Te voy a dejar un momento a solas pero en cuanto te repongas baja a cenar, Viktor y los chicos han preparado comida típica de Bulgaria. Llevas dos días sin comer nada, si no bajas mandaré a Molly a buscarte.
Las voces se apagaron y Draco solo pudo escuchar el llanto de la chica que se unía al suyo propio. ¿Blaise muerto? A pesar de haberse comportado como un puto sádico últimamente, Draco no pudo evitar que las lágrimas resbalasen por sus mejillas. Blaise había sido su amigo desde la infancia y ahora estaba muerto. ¿Qué habría pasado? Las respuestas que había intentando encontrar no habían quedado resueltas, ahora se encontraba más perdido que antes, como si estuviese fuera de lugar. Cerró el desiluminador y se dirigió hacia la habitación de su madre; Tenían que marcharse de Los Hamptons.
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Hermione se había quedado algo más tranquila tras la conversación con Harry, se lavó la cara y se recogió el pelo en una coleta. Tenía que bajar a cenar algo o Harry cumpliría su amenaza de mandar a Molly a buscarla.
Los dos días que había pasado en la cama llorando no había dejado de pensar en la trágica muerte de Parvati. Las pesadillas no la dejaban dormir, cada vez que intentaba cerrar los ojos imaginaba el cuerpo sin vida ensangrentado de la gemela. En otras ocasiones, el protagonista de las pesadillas era el cuerpo sin vida de Draco…había pasado los peores días de su vida, ni siquiera cuando Draco se marchó había sufrido tanto. Ahora temía realmente por su vida y se sentía tan impotente de no poder hacer nada ni estar junto a él…
Abrió el cajón de su escritorio y vio dos viales de las pociones anticonceptivas que Snape le había preparado. Había dejado de tomarlas cuando se dio cuenta que Draco no iba a volver pero no quiso deshacerse de ellas, era un símbolo de que mantenía la esperanza a pesar de todo.
Se miró al espejo y suspiró. Sus ojos rojos por el llanto estaban hundidos en unas ojeras bastante marcadas de color purpura. Tenía un aspecto horrible, y se sentía aún peor…salió de la habitación suspirando y bajó hacia la cocina; las voces y risas de sus amigos se escuchaban a lo lejos pero ella solo escuchaba un leve zumbido en sus oídos.
Si Ron no fuese un desastre y no hubiese perdido el desiluminador quizás podría aparecerse junto a Draco…lo único que necesitaba en ese momento era estar junto a él; sentir sus manos tocándola, sus brazos rodeándola y su boca besándola…ahora empezaba a entender un poco a Parvati; si Draco muriese, ella no podría vivir sin él.
