Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 59

Habían pasado tres días desde que Theo los había visitado inesperadamente. A Ron se le había pasado el enfado y volvía a ser el de antes con sus amigos pero le lanzaba miradas odiosas a Viktor cada vez que se encontraban en la misma habitación.

Snape había llegado del refugio y se había instalado con ellos a esperas de las noticias de Kingsley y Charlie. Krum y él, junto con Bill se pasaban horas metidos en la biblioteca mientras los tres amigos intentaban averiguar que estaban tramando.

Esa mañana se habían rendido, después de tres días intentando escuchar algo con las orejas extensibles de George sin éxito alguno debido a los encantamientos que protegían la biblioteca, decidieron bajar a la cocina abatidos.

Hermione preparó té para todos y unos sandwiches para Ron, que a pesar de haber desayunado hacia unas horas si estómago parecía tener un agujero.

Escucharon la puerta de la biblioteca abrirse y Snape apareció junto a Bill en la cocina.

· Potter, Weasley.- dijo Snape mirando de reojo a Hermione- preparaos, tenemos que irnos.

· ¿Ocurre algo?- preguntó Harry mientras Ron intentaba tragar rápido.

· Kingsley y Charlie están de camino.- dijo Snape mientras se adelantaba a la impaciencia que veía en Hermione- Señorita Granger usted se queda Aquí.

· No pienso volver a quedarme encerrada aquí. Siempre he estado del lado de mis amigos y he sido paciente todo esto tiempo- Hermione exhaló un suspiro- he estado escondida como habéis querido pero no pienso hacerlo más. Si ellos van a corre algún tipo de peligro, quiero estar a su lado.

· Hermione tiene razón- dijo Harry mirando a Ron para que le apoyase- si no fuese por ella no habríamos destruido los horrocruxes, ella es el cerebro de todo.

· No seáis estúpidos- escupió Snape- si ella viene, todos los sacrificios hasta ahora no habrán servido de nada- dijo pausadamente intentando controlarse- Potter y Weasley os quiero en la biblioteca en un minuto, Krum os está esperando.

Los terrenos anexos a la Mansión Nott eran realmente extensos. Viktor estaba convencido de que ese día tendrían éxito, llevaban meses intentando buscar una oportunidad de romper esa calma en la que se habían sumido por parte de los dos bandos. Cuando Charlie sugirió la idea de ir a Rumanía, Viktor supo que está vez no se cometerían tantos fallos como la vez anterior y podrían salir victoriosos; Además, tenían el arma secreta y esto desestabilizaría a Voldemort.

Miró a su equipo, sus más leales amigos que se habían encaminado en esta misión sin cuestionar nada en una guerra que no tenía nada que ver con ellos. Obviamente, el impulso que Viktor tomó para formar parte de esto era Hermione, siempre había sido ella.

A pesar de que la chica estaba diferente a como él la recordaba, estaba seguro que con el tiempo volvería a prender esa chispa en ella. Donde hubo fuego siempre quedan cenizas; y lo que ellos tuvieron, por muy fugaz que fuese en cuarto año había prendido un fuego en su interior y estaba seguro que en el de la chica también. Las señales eran como se sonrojaba cada vez que él intentaba tocarla o acercarse a ella…el día que la besó en la cocina meses atrás, volvió a sentir que una parte de la chica aún estaba receptiva aunque no fuese el momento; él debía darle tiempo hasta que sanase la historia que había vivido con ese Malfoy…y ella realmente estaba haciéndolo, estaba empezando a comportarse menos asustadiza con su presencia y esto le hizo sonreír.

Miró hacia atrás y vio como comenzaban a llegar los demás. Esta vez hasta Ginny se había unido al pelotón; la mitad eran demasiado jóvenes, no pasaban los dieciocho años pero Viktor sabía la valentía y coraje que demostraba así que sonrió al verlos llegar y esperó pacientemente que Kingsley apareciese.

Mientras tanto, Harry se sorprendía de ver llegar a más amigos; Esta vez se habían sumado al ED Katie Bell, Cho Chang, Michael Corner y Anthony Goldstein.

Formaban un gran grupo junto a los que ya lucharon en la Mansión Lestrange. Molly Weasley no había querido quedarse en casa al enterarse que Ginny había desobedecido sus órdenes y había partido junto a Harry y Ron.

Fleur y Bill, junto con Hestia Jones lanzaban hechizos muffiato y desilusión alrededor de ellos;A pesar de estar alejados de la mansión Nott, no querían se descubiertos antes de tiempo.

Harry apretaba con fuerza el galeón que le hacía comunicarse con Theo, había sido todo tan precipitado que no podían haberlo avisado adecuadamente y rezaba porque el chico hubiese sentido el calor del galeón y hubiese entendido su mensaje.

Esta vez, todos los participantes sabían de Theo así que ninguno lo atacaría.

El sol quedó tapado por una gran masa, la oscuridad se cernió sobre ellos y un escalofrío recorrió la espalda de Harry.

Unas alas grandes batían el cielo, descendiendo hacia ellos; una gran cola larga, llena de escamas negras y púas se alzaba tras las alas tomando impulso para aterrizar mientras unos ojos amarillos, penetrantes con pupilas verticales estudiaba a todo el grupo.

· ¿Eso…eso es un dragón?- preguntó Seamus acercándose a Harry-.

· Un Colacuerno Húngaro- dijo Harry sorprendido-.

· ¡Genial!- exclamó Ron-¡Imaginad la cara de Voldemort!

Charlie y Kingsley aterrizaron y bajaron del dragón ante la estupefacta mirada de todos.

· Bueno, os presento a László. No os acerquéis mucho a él si no queréis morir antes de tiempo- río Bill al ver que todos se separaban del dragón-. Ahora mismo está bajo un encantamiento tranquilizador, pero en cuanto nos pongamos en marcha no quiero a nadie cerca de él-.

· Harry- Kingsley se acercó al chico- tú irás con Charlie montando a Lászlo, así no podrán cogerte- apretó el hombro del chico y se dirigió a los demás – se que ha sido todo muy precipitado pero no estábamos seguros de poder traer a László…

· ¡Que más da!- interrumpió Ron haciendo caso omiso de la mirada asesina que su madre le lanzaba- ¡Tenemos un jodido Dragón! ¡Estoy deseando ver cómo corren los mortifagos mientras László los persigue con llamaradas de fuego!¿Puedo ir con vosotros hermano?- la cara de Molly se descompuso nada más imaginarlo-.

· Lo siento Ron, está vez solo seremos Harry y yo. No creo que aguante más personas encima suya…es algo arisco- Dijo Charlie mientras acariciaba el lomo del dragón.

· ¡Quiero que forméis igual que la mansión Lestrange!- dijo Krum intentando desviar la emoción de todos por el dragón para que se centrasen en la batalla-.

Todos corrieron a colocarse, murmurando entre sí con cierto temor y fascinación por la aparición del dragón. Una voz conocida surgió entre los murmullos.

· ¿Yo dónde me pongo?- todos giraron la cabeza sorprendidos al ver a Hermione aparecer entre la maleza.

· ¿Qué haces aquí?- Snape agarró a Hermione del brazo- ¡Te dije que te quedaras a resguardo! ¡Si te atrapasen…

· No van a hacerlo- dijo la chica interrumpiendo a Snape y levantando la cabeza- si la cosa se pone fea…Harry puede recogerme con Lászlo ¿No?- dijo la chica intentando contener el temblor de su voz, todos sabían que Hermione odiaba volar- no es como si no hubiéramos escapado antes con un dragón…

La sonrisa de complicidad de Harry hizo que la chica se sintiese más tranquila.

· No me gusta esto…- dijo Kingsley mirando a Snape que se había encogido de hombros- pero no hay vuelta atrás, ya estás aquí.

· ¡Vamos a achicharrar a unos cuantos mortifagos y de paso a Voldy! – dijo Ron echándole el brazo por encima a su amiga-.

· ¡Ron! ¡Concéntrate! ¡Esto no es un juego!- le regañó Molly-.

· Mamá, tranquila. Tú cuida de Ginny.

· ¡Yo no necesito que me cuiden!- dijo la pelirroja lanzando miradas furiosas a su hermano.

· ¿Realmente necesitamos ahora una pelea entre Weasleys?- murmuró Snape con apatía-.

· Chicos…- todos prestaron atención a Harry- Theo me acaba de contestar, ha captado el mensaje.

Todos se quedaron en silencio Mientras se ponían en guardia y Hermione no pudo evitar pensar en Draco. ¿Qué diría si la viese allí? Seguramente la arrastraría hasta el lugar más lejano de aquella batalla y la encerraría para que no pudiese salir. Gracias a Merlín que estaba escondido y ajeno a todo aquello.

Viktor se acercó a Hermione y bajó hasta su oído.

· Tranquila, yo te protegeré. – susurró el búlgaro- no dejaré que nada te pase Hermy-own.

Viktor agarró su mano con fuerza y la miró directamente a los ojos. Y allí, cogidos de la mano ante la mirada taladradora de Ron, esperaron la señal para atacar. La señal para que la tempestad arrasase la calma en la que habían estado sumidos por tantos meses.