Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

N/A: Este capítulo va dedicado a HillyP. No pensaba dejarte así, espero que lo disfrutes. Gracias por comentar siempre, un abrazo.

Flashback 62

Hermione despertó sobresaltada en una cama con sábanas de seda. La oscuridad de la noche y la luz de la luna entraban por un gran ventanal que estaba abierto.

El murmullo de las olas se escuchaba de fondo y la calma que se respiraba le hizo derramar una lágrima. Había reconocido la habitación, estaba en la Casa de Marsella de la familia Malfoy.

Se incorporó y comprobó que le habían limpiado la sangre y curado las heridas. Tenía puesto un pijama de seda , de pantalón corto y camiseta de tirantes de color negro; Seguro que Narcissa se había encargado de vestirla, una prenda así solo podría venir de manos de ella.

Se acercó al ventanal aspiró el aroma a salitre. Esa casa le traía buenos recuerdos…

· Ya estás despierta- la voz de Draco le puso la piel de gallina, había soñado con volver a escuchar su voz millones de veces, había pasado noches enteras rogando a Merlín,Circe y Morgana volver a verle… y ahora estaba ahí, frente a ella.

Hermione se acercó lentamente. Draco permanecía inmóvil, su mirada reflejaba tristeza y arrepentimiento.

Hermione no podía creer que lo tuviese delante suya, los mechones de pelo rubio le caían sobre la cara y su respiración era agitada. Estaba nervioso.

Ella se acercó hasta quedar frente a él, el chico bajó la cabeza y apoyó su frente junto a la de ella mientras acariciaba su brazo.

· No puedo creer que estés frente a mi- dijo Hermione mientras acariciaba sus mechones rubios-. Te he echado muchísimo de menos…no sabes cuánto.

Draco suspiró y cerró los ojos. Aspiró el aroma de la chica, ese que había añorado durante cada noche de esos malditos 6 meses sin ella, ese aroma que trataba de sacar de su olfato a base de tragos de wisky… Cuando encontró a Mclaggen encima de ella desnuda pensó que se volvería loco, y de hecho lo hizo; le cortó la cabeza a ese bastardo. Estos pensamientos le hicieron ponerse tenso y Hermione lo miró buscando una respuesta.

· Yo también te he echado de menos Granger…- ella sonrió complacida por la respuesta; pensaba que tras su último encuentro él la odiaría.

Sin más tiempo que perder del que ya habían perdido en esos horribles meses, Hermione acercó su boca a la de Draco y se entregó totalmente a él pero el chico se puso rígido y la apartó suavemente.

-¿Qué pasa?- los ojos color miel de la chica lo miraban confundida- ¿No será por como abandonaste Grimmauld Place? ¿No creerás que tengo algo con Viktor?

- No es eso Hermione…- El rubio se apartó y se sentó en la cama- tenemos que hablar.

- Llevo seis meses sin verte, sufriendo y preguntándome si volveríamos a estar juntos. Llevo seis meses sin saber dónde estabas, si estabas vivo o muerto…¿Crees que quiero hablar ahora que te tengo delante? Necesito sentirte…necesito sentirme viva de nuevo…. - Hermione se puso enfrente de él y lo miró fijamente a los ojos grises, nunca había demostrado sus sentimientos de esa forma pero tras los seis meses sin verle se había jurado que si algún día se encontraban no volvería a callarse nada que sintiese en ese preciso momento- ¿ Quieres que siga siendo tuya?

- Nunca has dejado de ser mía – Draco la miró fijamente a los ojos y la atrajo hacia sí, acarició sus labios con el pulgar y le limpió una lágrima que le bajaba por la mejilla- ¿Estás segura que quieres esto? ¿Después de lo que has vivido está tarde?

- Quiero todo contigo, necesito que borres con tus caricias cada recuerdo de esta tarde- Draco la atrajo hacia sí y la besó con furia; intentando dejar escapar toda la que tenía por dentro por haber estado a punto de perderla.

Los besos pasaron a ser desesperados, Hermione le mordisqueaba los labios y se separaba para darle besos por el cuello mientras Draco la atraía de nuevo a su boca y la devoraba sediento, sediento de tantos meses añorándo esos labios. Las manos de Hermione buscaron con urgencia los cordones de su pijama para desatarlo pero Draco la frenó. La tumbó en la cama y comenzó a besarla lentamente, acariciando su hombro.

· Yo también estoy impaciente pero quiero saborearte bien antes. Cierra los ojos- le dijo susurrándole en el oído-.

· Quiero verte…me parece irreal tenerte aquí, necesito comprobar que no te vas a ir…

Draco la besó dulcemente y le quitó con cuidado la camiseta del pijama dejándola desnuda de parte para arriba. Comenzó a darle besos mezclados con mordiscos por el abdomen, subiendo hasta sus pechos y terminando en su cuello. Hermione acariciaba su espalda, enrededando sus dedos en el pelo rubio del chico y besándole el cuello.

· No pienso volver a dejarte sola, jamás me lo perdonaría.

Draco bajó hasta el elástico del pantalón de pijama de seda y lo retiró lentamente, jugueteó con su dedo por encima de sus bragas haciendo círculos y comprobando que la humedad de la chica traspasaba la tela.

Hermione arqueó su espalda juntando su cadera a la de Draco para sentir su erección.

Draco se deshizo de los pantalones de pijama y de los boxers liberando su presión y colocándose encima de ella. Le acarició la mejilla mientras sus miradas se fundían la una en la otra y Draco presionaba lentamente su erección hacia la entrada de la chica. Una vez que estuvo dentro cerró los ojos; no podía expresar lo que había sentido al sentirse dentro de Hermione de nuevo, los músculos apretados de la cavidad de la chica lo envolvieron a la perfección, como si estuviese hecho a medida para él.

· Joder Hermione…casi había olvidado lo apretada que eras. Por Merlín…

Draco comenzó a moverse lentamente mientras Hermione comenzaba a jadear pausadamente. Al escuchar los jadeos, Draco se encendió aún más y aumentó la rápidez embistiendo a Hermione profundamente, tanto que la chica tuvo que agarrarse a sus hombros hincándole las uñas.

· Dime qué siempre estaremos juntos….prométeme que no… volveremos a separarnos- le decía Draco entre gemidos -.

· Draco…por favor…

· Quiero me lo prometas- las embestidas cada vez eran más violentas; lo que había empezado como algo dulce y tierno acabó convirtiéndose en desesperación por poseerla después de tantos meses-.

Hermione no podía gesticular palabra, lo único que salía de su boca eran gemidos que cada vez se intensificaban más. Las respiraciones agitadas de los dos se acompañaban y el corazón de Hermione estaba a punto de explotar. Se sentía totalmente llena, se sentía viva…y por Merlín, a pesar de todo lo sucedido se sentía feliz.

Hermione sintió como su útero se contraía y unos espasmos empezaron a indicarle que su órgasmo estaba cerca. Acercó su boca a la de Draco y lo besó con pasión, saboreando cada rincón de su boca mientras se liberaba de toda la presión y su orgasmo por fin veía la luz.

· Te lo prometo- dijo entre jadeos y besos- te lo prometo Draco.

Al escuchar su nombre, el chico se corrió llenando totalmente la cavidad de la chica y sintiéndose totalmente liberado y en paz en mucho tiempo.

· Joder Hermione…casi olvido lo que era el sexo contigo- la besó dulcemente y se acostó a su lado para no aplastarla.

· Creo que esto ha sido algo más que solo sexo…- dijo la chica sonriendo-

· ¿Quieres bajar a la playa? La ultima vez que estuvimos aquí dejamos algo a medias allí abajo- sonrió maliciosamente y Hermione lo besó con ansia, se sentía tan feliz de estar junto a él, había echado de menos su sutil manera de intentar seducirla.

· Si te ves con fuerzas de un segundo asalto…

· Llevo seis meses sin tí, créeme que está noche no pienso dejarte de dormir- la cogió en brazos mientras ella chillaba y reía.

· ¡Draco estamos desnudos!

· Mejor, así nos ahorramos el quitarnos la ropa- el rubio bajó las escaleras y se dirigió a la biblioteca para salir al jardín que daba a la playa.

Cualquier persona que los hubiera visto pensaría que eran dos jóvenes enamorados, felices y despreocupados bajando a la playa a bañarse desnudos. Quizás en una escapada romántica o quizás de luna miel; pero jamás pensarían que eran dos jóvenes que acaban de volver a burlar al mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos, que acaban de lamer sus heridas a base de sexo y que aunque se habían prometido estar juntos siempre…el futuro no se presentaba tan dispuesto a concederles esa tregua.