Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 69

Si ya de por si era complicada la situación, Snape había tenido que añadir a la ecuación nada más y nada menos que a un Weasley. Y no a cualquier Weasley, sino al más inmaduro e impulsivo: Ron.

Tuvo que explicarle todo y no por las amenazas del pelirrojo; sino porque Snape sabía, que si lo trataba como un privilegiado informándole de la situación, èste no correría a su amigo Potter a contarle lo que había escuchado. Ahora Ron formaba parte del plan y eso hacía que Snape lo pudiese mantener a raya.

Kingsley y él habían decidido que Ron sería el acompañante de Hermione; la chica aún no sabía su destino y así debía de ser hasta el último día. No podía arriesgarse a que en un arrebato se lo contase a Draco y todo se viniera abajo: Hermione y su hijo se marcharían de Inglaterra hasta que Harry acabase con Voldemort.

En un primer momento, Ron estuvo a punto de marearse al recibir toda la información que Snape le había proporcionado. Su amiga embarazada de ese hurón…¿Cómo había podido ser tan estúpida? Y más con el peligro que Snape le había dicho que corrían y ellos eran conscientes…seguro que Malfoy la había engañado de alguna forma. Cómo le gustaría hundir su puño en la cara de ese estirado…Pero alejó esos pensamientos, debía concentrarse por una vez en su vida y dejar de lado la impulsividad y el rencor.

Hermione y su hijo estaban en peligro, ese sádico de Voldemort quería al bebé para sacrificarlo y aunque ese bebé fuese un Malfoy; Ron no pensaba dejar que nada le pasase a su amiga y a su bebé.

Un atisbo de esperanza se alojó en su corazón. Quizás esta era la oportunidad que él destino le daba para estar junto a ella…aunque tuviese que ayudarla a traer al mundo al hijo del hurón, aunque tuviese que críarlo como suyo…

Ron no estaba seguro de la dimensión del plan, lo único que sabía es que él debía irse junto a ella hasta que Voldemort muriese y ya no fuese una amenaza el volver. Así que en su cabeza, ya se había visto junto a Hermione criando a ese bebé.

Hermione obviamente no debía saber nada y esto le hacía sentirse un traidor. Harry tampoco debía saber nada y mucho menos el hurón, aunque èste último no le importaba a Ron; por él como si nunca se enteraba de que ella esperaba su hijo y pensase que se había ido con Ron traicionándole.

Estos pensamientos hicieron que sonriera; Ahora ya se sentía con fuerzas para ir al refugio de Andrómeda, es más estaba ansioso por ver a Hermione.

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Hermione se había pasado todo el día evitando a Draco. Después de que Snape la descubriera no se sentía con fuerzas para enfrentar a Draco y tener que ocultarle el embarazo.

Había aprovechado que Harry se encontraba en el refugio junto a Neville y Luna para pasar tiempo con sus amigos.

El día estaba espléndido así que los cuatro amigos se encontraban en el jardín disfrutando del sol que el cielo de Londres les regalaba.

Hermione se había tumbado en la hierba junto a Luna mientras Harry y Neville practicaban hechizos.

· Tú aura es diferente Hermione…-la dulce voz de luna hizo que Hermione sonriera- tienes un brillo especial rodeándote.

· Debe de ser porque me siento feliz de estar aquí con todos vosotros- Hermione miró a su amiga con cariño-.

· Puede ser…pero creo que tiene que ver con algo más grande. Hay algo nuevo en tí…aunque no percibo que es…quizás es el amor correspondido- dijo la chica encogiéndose de hombros-.

· Luna…¿Aún piensas aquello que me dijiste cuando Draco se marchó?- la rubia miró confusa a su amiga-. Lo de que un amor tan grande atraviesa la eternidad…

· Oh…por supuesto que sí Hermione. Vuestro amor es enorme y siempre perdurará…¿Por qué lo preguntas? ¿Estás bien?

· Si ,estoy bien Luna…solo pensaba en las palabras que me dijiste aquel día.- la rubia agarró la mano de su amiga y cerró los ojos dejando que los rayos del sol acariciaran su rostro-.

Hermione se quedó pensando En Draco y como se desarrollaría ahora todo que estaba embarazada. En el fondo sabía que todo iba a cambiar, este acontecimiento hacia que todo diese un giro pero Snape no le había dicho aún lo que pensaban hacer. Hermione rezaba porque al menos ella y Draco no tuvieran que separarse de nuevo, no ahora que habían conseguido derribar todos los muros y estar juntos tanto emocionalmente como físicamente.

· ¡Chicos!- Hermione y Luna se incorporaron tras escuchar la voz de Ron- ¿Llego a tiempo para la merienda?

· ¡Ron! ¡No te esperábamos!- chilló Hermione y corrió hacia su amigo, que estuviera aquí significaba que había dejado atrás sus rencores y Hermione se sintió feliz de tener a sus amigos juntos-.

· Si Ron…que sorpresa- dijo Harry mirando a su amigo intentando entender cómo había cambiado de opinión tan rápido cuando esa misma mañana fue imposible arrastrarlo allí-.

· Estaba aburrido en casa y mi barriga rugía de hambre. Pensé en que estaríais aquí disfrutando de la deliciosa comida de Andrómeda y no pude evitar aparecerme- Harry puso los ojos en blanco mientras las chicas y Neville reían- .

· Vamos para adentro, seguro que Andrómeda ha preparado algo para el té- dijo Hermione agarrándose del brazo de Ron con una sonrisa radiante-.

Cuando llegaron a la cocina comprobaron que efectivamente, Andrómeda estaba poniendo la mesa con varios pasteles y pastas mientras Teddy le echaba los brazos a su padrino para que lo cogiese.

· Hermione querida, ¿Por qué no bajas al laboratorio y avisas a Snape y los chicos? El té estará listo en minutos, hoy nada de café- dijo la mujer sonriendo misteriosamente y Hermione se sonrojó al recordar el episodio del desayuno-.

La chica se dirigió al laboratorio de mala gana, no le apetecía ver a Snape. Cuando giró por el pasillo sintió como tiraban de ella y se vio metida dentro de la pequeña despensa donde Andrómeda guardaba sus útiles de limpieza. A pesar de la oscuridad reconoció perfectamente el olor de la persona que la había arrastrado allí.

· ¿Ahora nos escondemos en el escobero?

· No te he visto en todo el día…- susurró Draco en su oído con voz melosa- tus amigos te tenían secuestrada…- comenzó a darle besos en el cuello y acariciar su espalda- odio cuando vienen y no me haces caso.

· No seas infantil…me tienes todas las noches para tí.

· Eso no es suficiente- Dijo Draco acercando su boca a la de Hermione atrapando su labio inferior y mordiéndole suavemente-.

· Draco…nos están esperando- Hermione se separó de él mientras el chico gruñía de frustración-.

· Está bien. – dijo el chico mientras salía de la despensa de la mano de Hermione- pero tienes que compensarme después.

Hermione asintió sonriendo mientras apretaba la mano del rubio fuertemente como si tuviese miedo de que se le escapase.

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El viento soplaba fuertemente en la Isla de Lewis. Los pocos habitantes que quedaban en la zona más norte de la isla, donde se encontraban las típicas blackhouses abandonadas años atrás por las comodidades de los núcleos más urbanos, no podía entender que había pasado con las piedras de Callanish.

De la noche a la mañana habían desaparecido dejando una llanura extensa, parecía como si la tierra se las hubiese tragado dejando solo en el medio un especie de altar de piedra con una muñeca de trapo en el centro; Lo más curioso es que a medida que se acercaban al lugar, olvidaban a que habían ido y se daban la vuelta .

Y así hasta que al día siguiente se sorprendían otra vez de que habían desaparecido, se acercaban al lugar y volvían a olvidar que hacían allí y vuelta a empezar.

· Mi Señor…el repelente de muggles funciona a la perfección.

· Estupendo Yaxley...ya es hora de traer a la sangre sucia- los ojos de Voldemort centellearon de emoción-.

· Pero mi señor…¿Está seguro de que no es necesario esperar a que nazca el mestizo?- el tono de voz de Yaxley se fue apagando al ver la mirada asesina de su amo-.

· No podemos arriesgarnos a que la escondan. Además, la profecía no decía nada de que tuviese que nacer, esa sangre sucia ya lleva a ese bastardo en sus entrañas, Ya está en este mundo aunque sea un nonato. El sacrificio se realizará igualmente. – Voldemort comenzó a sonreír macabramente- sacaremos a ese bastardo del interior de la sangre sucia mientras esté ella con vida. Luego le daremos muerte según el rito celta.

· ¿Y el traidor?

· Esa es la mejor parte- Voldemort juntó las palmas de sus manos y entrelazó sus dedos mientras su mirada se volvía siniestramente peligrosa- el joven Malfoy presenciará todo…y después lo mataré yo mismo.