Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 71

Cuando Hermione despertó ya era más de medio día; Trasnochar le había pasado factura y le dolía todo el cuerpo. Su barriga rugió de hambre, últimamente las nauseas habían desaparecido gracias a las pociones que Snape le había proporcionado y sentía hambre a todas horas.

Se giró en la cama y vio que Draco no estaba. Resopló y se levantó sin ganas para darse una ducha y despabilarse.

Justo cuando salía de la ducha envuelta en su toalla la puerta de la habitación se abrió y entró Draco con una bandeja.

· Me has leído el pensamiento, moría por un desayuno tardío.- la sonrisa cariñosa que el rubio le mostró hizo que se revolviera todo el interior de la chica-.

· Pensé que tendrías hambre después de la demostración de anoche.- dijo el chico mientras acariciaba el hombro de la chica-.Aunque después de desayunar puedo seguir demostrándote cosas…

· Suena bien, pero primero necesito comer.- el olor de las tortitas hizo que se le hiciese la boca agua, realmente estaba famélica-.

Mientras Hermione comía o mejor dicho devoraba el desayuno, Draco no paraba de mirarla. Le encantaba ver cómo gemía de gusto cada vez que se metía un trozo de tortita en la boca o como le resbalaba el sirope por la comisura de los labios. De repente empezó a excitarse con solo verla comer, realmente estaba enfermo. Habían pasado toda la noche juntos y él aún no se sentía saciado de ella. Honestamente jamás se saciaba de ella y siempre necesitaba más; se acercó lentamente a ella y comenzó a besarle los hombros.

· Draco necesito comer enserio…- Hermione cerró los ojos deleitándose con los besos del rubio que ahora bajaban por su cuello y clavícula-.

· Y yo necesito de ti- Draco apartó la toalla de la chica y comenzó a besar sus pechos- Dios…parece que crecen por horas- Hermione se tensó por un momento y el chico lo notó- pero me gustan, joder si me gustan…

Hermione dejó de comer y se abandonó completamente a las manos expertas de Draco que la acariciaban lentamente mientras su boca la llenaba de besos por todo su cuerpo.

El chico se deshizo completamente de la toalla y cogió a Hermione en brazos depositándola suavemente en la cama. Se tumbó a su lado y comenzó a besarla lentamente, acariciando su vientre y haciendo círculos alrededor de su ombligo.

Hermione comenzó a excitarse de una manera incontrolable. Tenía las hormonas totalmente revolucionadas y el simple hecho que la tocase tan delicadamente después de la noche salvaje que habían tenido la estaba volviendo loca.

Draco bajó sus manos hasta los muslos de Hermione y acarició su interior rozando de vez en cuando, como por equivocación el sexo de la chica que ya estaba totalmente húmedo debido al nivel de excitación que tenía.

Draco sonrió maliciosamente: le encantaba ser el provocador de esa humedad así que comenzó a lamer su vientre, bajando por su pubis lentamente y dándole pequeños mordiscos a sus pliegues.

Hermione levantó sus caderas desesperada haciendo que la boca del rubio chocase contra su sexo.

· Hermione eres muy impaciente… relájate.- susurró el chico haciendo que su aliento caliente hiciese palpitar aún más su sexo.- ¿Quieres que te bese aquí?

· Si…por favor, si…- Hermione tenía los ojos totalmente cerrados pero podía imaginar perfectamente la cara de Draco por su tono cargado de lujuria y deseo-.

· ¿Y que obtendré yo a cambio?

· Dios Draco…no juegues conmigo en este estado…- la lengua del chico rozó su clítoris lentamente haciendo que Hermione lanzase un gemido-

· Necesito saber que obtendré a cambio- Draco se alejó un poco, sopló lentamente en el sexo de la chica y seguidamente paso su lengua de arriba abajo atrapando su clítoris delicadamente entre su boca y comenzó a succionar-.

· Dios…Draco…lo que quieras, lo que quieras…

Draco no necesitó decir nada más, había conseguido desesperarla al limite y comenzó a darle placer con su boca hasta que su erección empezó a dolerle dentro de sus pantalones esperando ser liberada y tuvo que retirarse.

Mientras se deshacía de sus pantalones Hermione abrió los ojos por la interrupción y fijó su vista en su erección. Se incorporó lentamente y la agarró con fuerza, empezando a hacer movimientos lentos mientras el chico comenzaba a gemir levemente. Acercó su boca y comenzó a pasar la lengua de arriba abajo, deleitándose con su longitud.

· Para, para. No quiero correrme así.- la chica lo miró pícaramente y siguió pasando sus labios por todo su grosor hasta conseguir metérsela dentro de su boca mientras Draco apretaba los dientes- Hermione por favor, para.

Hermione ignorando totalmente las palabras de Draco comenzó a bajar lentamente su boca por el miembro del chico, llegando hasta el fondo de su boca provocándose pequeñas arcadas.

· Dios…Hermione… he dicho que pares- Draco alargó su mano para introducir un dedo dentro de la chica que se retorció de placer y comenzó a jadear liberando su boca para coger aire; el rubio aprovechó ese momento de debilidad para sacar su dedo e introducirse dentro de ella de una estocada que la dejó sin aliento.- Te dije que pararas.

Hermione le lanzó una sonrisa arrebatadora y Draco la besó desenfrenadamente, mordiendo su labio y atrapando su lengua en su boca mientras la embestía fuertemente pero a un ritmo pausado, tan lento que la chica empezó a mover sus caderas pidiéndole más.

· ¿Quieres más rápido?

· Si…por favor, necesito más.

El chico comenzó a moverse más rápido, arrancando unos gemidos a la chica que venían de lo más profundo de su ser mientras la besaba ardientemente. Hermione se agarró a su cuello y subió las piernas hasta la cintura de Draco, quedando totalmente colgada a él, sintiendo como las embestidas entraban más profundamente así. Los gemidos y jadeos de los dos se mezclaban con sus respiraciones agitadas, sus corazones latían violentamente y sus almas se miraban a través de los ojos danzando en un frenesí de placer que jamás habían imaginado.

Draco comenzó a bajar el ritmo y Hermione soltó sus piernas de la cintura del rubio; el chico quedó totalmente tumbado encima de ella, embistiéndola lenta pero profundamente. Hermione se agarró al trasero del rubio para que profundizará más, necesitaba tenerlo lo más dentro como fuera posible.

Draco sintió como se le erizaba la piel, estaba tocando algo que jamás había tocado. Sentía un placer inigualable, indescriptible. Podría morir en ese mismo instante, dentro del cuerpo de Hermione Granger.

· Joder Hermione…joder, joder.

El orgasmo estalló dentro de la chica, llenando toda su cavidad haciendo que Hermione sintiese un calor extra en su interior que desencadenó su propio orgasmo haciendo que los dos se liberasen a la vez.

· Ha sido…mágico- dijo Draco totalmente anestesiado por las sensaciones que había experimentado-.

· Draco…quiero pedirte algo.

· Lo que quieras, ahora mismo pide lo que quieras- dijo el rubio dándole un beso en la frente-.

· ¿Podrías acompañarme a casa de mis padres? Dejé algo allí que quiero recuperar…

Draco la miró fijamente y su rostro se endureció; Tras unos segundos exhaló un suspiro.

· Te acompañaré. No te separaras de mi y si veo algo raro nos marchamos sin excusas.- Hermione sonrió abiertamente y lo besó dulcemente-. Realmente podrías haber sido una Slytherin…

· Oh cállate- La chica lo golpeó suavemente- Te quiero.

· Lo sé. – Draco sonrió seductoramente-

· Creído.

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El olor a cenizas y restos carbonizados aún se sentía en el ambiente: Al haber sido incendiado a través de magia aún tardarían semanas en desaparecer del todo.

Hermione miraba devastada su casa de la infancia, su sitio seguro, su hogar…

Unas lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas. Su pecho sentía una presión que no le dejaba respirar: no quedaba nada, todo eran escombros y cenizas. Los mortifagos habían acabado con toda su vida de un plumazo.

Draco la sostenía en sus brazos, intentando controlar la rabia que sentía.

· Deberíamos irnos, aquí no queda nada y no es seguro…- dijo el rubio mientras agarraba su cara y limpiaba sus lágrimas con el pulgar- vamos a casa.

· Espera…necesito encontrar algo.

· Hermione…está todo calcinado, dudo que encuentres lo que estás buscando.

La chica se adentró en las cenizas, las escaleras estaban totalmente destruidas; Era imposible subir al piso de arriba. Siguió caminando por lo que era el salón cuando tropezó con el comedero de latón de Crookshanks.

· Vaya…tú si que has sobrevivido, que irónico…

De repente la vio. Su muñeca de trapo, la que su padre le había regalado al cumplir un año, lo único que quedaba de recuerdo de sus padres en aquella casa. Estaba totalmente intacta, algo sucia sí, pero intacta.

Se acercó lentamente realmente sorprendida porque hubiera sobrevivido.

· Hermione…espérame.

· Solo voy a coger mi muñeca. Me la regaló mi padre al cumplir un año, es lo único que me queda….- la chica lo miró con tristeza- no sé cómo habrá sobrevivido al incendio.

En ese momento en que Hermione dijo sus últimas palabras y se agachaba a coger su muñeca un expresión de horror se reflejó en la cara de Draco; era imposible que una muñeca de trapo sobreviviese a un incendio mágico: Tenía que ser una trampa.

· ¡NO LA TOQUES!- gritó Draco mientras corría a agarrar a Hermione-

Pero las palabras de Draco se quedaron ahogadas en las ruinas de la casa de Hermione. La muñeca y ella habían desaparecido dejando a Draco tirado en el suelo, rodeado de escombros y cenizas mientras su mundo volvía a romperse en mil pedazos.