Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling
Hermione cerró los ojos ante la proximidad de la boca de Draco en su oído. Una descarga eléctrica recorrió su cuerpo…¿Cuánto tiempo hacía que no sentía algo así? Su cuerpo había reaccionado como si no hubiesen pasado cuatro años, como si jamás hubiese abandonado ese cuarto para ir a casa de sus padres.
Abrió los ojos y se encontró con Draco mirándola fijamente con una expresión de derrota, como si por su mente hubiesen pasado los mismos pensamientos que los de ella.
· Draco…- Hermione se separó de él poniendo las manos en su pecho con un toque suave, para no rechazarlo violentamente- no es buena idea.
· Pensaba que era esto lo que querías. ¿Por qué has vuelto entonces?- dijo el rubio levantando una ceja-
· Para que no cometieras una locura- Draco resopló contrariado- y para que conocieses a tu hija…
· Querrás decir para que me informases de que teníamos una hija.- Hermione bajó la mirada- ¿Por qué no me dijiste nada? ¿No confiabas en mi capacidad de protegeros?
· No es eso…para mí también fue todo inesperado, no es algo que planeé. No era seguro que tú supieras nada... tenía que proteger a Lyra.
· ¿Protegerla de mi? ¿Su padre?- Draco se apartó de Hermione y sonrió irónicamente- ¿Desde cuando sabías que estabas embarazada?
· Draco…
· ¿Desde cuándo Hermione?- Draco apretó los dientes intentando no alterarse y levantar la voz para no despertar a la niña-.
· Tenía tres meses de embarazo cuando me marché…
Draco apretó los puños y contuvo un grito; Hermione dio un paso atrás, temerosa de que descargase su ira y despertase a Lyra.
Draco miró a la niña que dormía plácidamente y una expresión de dolor se reflejó en el rostro del rubio.
· Y en tres meses no fuiste capaz de decirme nada…dices que no fue planeado pero estuviste tres meses ocultándome que iba a ser padre- Draco se acercó lentamente a Hermione- preferiste hacerme creer que te habías ido con Krum en vez de contarme la verdad…¿Sabes si quiera como me sentí? ¿Sabes las cosas que tuve que hacer para calmar el dolor que sentía?- una lágrima rodó por la mejilla del rubio y Hermione acercó su mano para limpiarla- ¡No! No quiero tu compasión…no tienes ni puta idea de lo que ha sido todo esto para mí y ahora que por fin iba a encontrar consuelo… apareces de nuevo y pones todo patas arriba.
· ¿Crees que para mí ha sido fácil? Snape me prohibió contarte nada…teníamos que protegerte. Si Voldemort llegase a descubrir algo te mataría…- Hermione empezó a respirar agitadamente- era la única manera, si te llevaba con nosotras acabarían encontrándonos…tú te habrías sacrificado por nosotras y después Voldemort nos mataría y conseguiría cumplir la profecía…
· Hubiéramos encontrado la manera de escapar.- la voz de Draco se fue apagando conforme decía la frase-Siempre lo hacíamos…¡la Gryffindor aquí eras tú! Eso de huir iba más conmigo…
· Para mí tampoco ha sido fácil; estaba completamente sola…tuve que traer a Lyra al mundo sola, sin saber que estaba pasando aquí…sin saber si estabas vivo o muerto. No estaba huyendo, solo quería protegernos…proteger a nuestra hija del destino que Voldemort tenía para ella.- la voz de Hermione tembló al recordar el miedo y desesperación que sufrió esos meses-.
-¿Por qué no regresaste cuando murió Voldemort?
Hermione bajó la mirada y se mordió el labio inferior. Un silencio incómodo se produjo entre los dos; Draco asintió tristemente y sonrió con amargura.
· Ya veo…- Draco se dirigió hacia la puerta parándose en el umbral, mirando a la niña y evitando volver a mirar a Hermione a la cara- avísame cuando despierte.
· Draco…- Hermione intentó detenerlo tocándole el hombro pero Draco esquivó el agarre-.
· Hermione, déjalo.
Cuando salió por la puerta, Hermione se quedó totalmente desolada. No había podido decirle que no fue capaz de volver, no después de saber todo lo que había hecho…no había podido confesarle que sentía miedo por su reacción al enterarse de Lyra, porque si rechazaba a la niña estaría condenando lo que ella sentía por él. Porque si volvía y encontraba con sus propios ojos el monstruo que Kingsley le había dicho en que se había convertido quizás todo lo que recordaba sobre él y lo que había sentido no fuese suficiente…
Porque Hermione nunca había dejado de estar enamorada y esa noche la realidad le había dado de golpe.
Había guardado durante mucho tiempo esos sentimientos para poder sobrevivir, para mantenerse cuerda… y cuando Kingsley le pidió que volviera, se refugió pensando que tenía que hacerlo por su hija; por salvar al padre de su hija.
Pero la verdad es que Hermione jamás había dejado de amar a Draco y esa noche había comprobado, por el dolor de sus palabras que él tampoco había dejado de amarla.
Se limpió las lágrimas y se acercó a la cama de la niña; Acarició su pelo y tocó su frente: su temperatura era normal.
Le dió un beso y salió de la habitación encontrándose con Draco enfrente de la puerta ,sentado en el suelo del pasillo con la cabeza gacha entre sus piernas.
..
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Al oír la puerta de la habitación cerrarse Draco levantó la cabeza y vio a Hermione frente a él; sus miradas se cruzaron y como si de un instinto animal se tratase, se levantó y se abalanzó sobre ella.
Sus bocas se buscaban con furia, devorándose salvajemente. Sus dientes chocaban por el ansia que sentían de saborearse, como si fuesen dos adolescentes inexpertos.
Las manos del rubio agarraban la nuca de Hermione apretándola contra él, con miedo a que se escapase. Draco, en un movimiento ágil la subió hacia su cintura y ella quedó a horcajadas sobre el chico mientras éste se abría paso a su habitación sin dejar de besarla.
La tiró en la cama sin reparo, mientras se quitaba la camiseta y desabrochaba sus pantalones con furia. Hermione también se desnudaba con urgencia, necesitaba sentir el cuerpo de él sobre ella, necesitaba sentirse viva por primera vez en mucho tiempo.
Esta vez no había tiempo para caricias, no había tiempo para deleitarse con sus cuerpos.
Solo necesitaban saciar la sed que habían sentido por tanto tiempo, era un impulso animal que les estaba llevando a sacar la rabia y soledad contenida en sus corazones.
Una vez que estuvieron los dos completamente desnudos, Hermione se recostó en la cama, dándole paso completamente entregada y Draco no dudó ni un momento en enterrarse en ella.
La primera embestida se sintió como si una ola de sensaciones y recuerdos los inundasen completamente.
Draco se quedó totalmente inmóvil; estar otra vez dentro de ella era algo que jamás pensó que pasaría. Sentir su calidez atrapándolo era algo que había anhelado durante mucho tiempo y necesitaba un momento para comprobar que era real, que estaba poseyendo de nuevo a la mujer que había amado como a nadie en su vida.
Hermione acarició su mejilla y esto hizo que Draco volviese en sí; comenzó a embestirla de nuevo mientras mordía el hombro de la chica y ésta gritaba de dolor.
Las embestidas eran violentas, salvajes; a un ritmo frenético donde ambos se aferraban el uno al otro como si fuesen a desaparecer en algún momento: como si no fuese real y si se soltaban todo se desvanecería.
No había palabras por parte de ninguno, no tenían nada que decirse. Todo lo que necesitaban escuchar era la respiración agitada de ambos, mezclada con los gemidos de placer que sus bocas dejaban escapar.
Draco se soltó del cuerpo de Hermione y se aferró al cabecero de la cama para tomar más impulso, penetrándola más profundo y con más fuerza haciendo que Hermione alcanzase el clímax en segundos mientras soltaba una mano del cabecero y agarraba la nuca de la chica con fuerza y atrayéndola hacia su pecho, liberándose de su orgasmo mientras sentía la respiración de ella y sus labios chocando contra todo su ser.
Ninguno dijo nada; Ninguno de los dos se movió. Sus respiraciones fueron calmándose lentamente mientras los rayos del sol entraban por la ventana, acariciando sus cuerpos sudorosos y desnudos.
Después de unos minutos, Draco aflojó la mano de la nuca de la chica y ésta comenzó a retirarse lentamente; Se quedaron mirándose fijamente a los ojos, diciéndose con la mirada todo lo que necesitaban saber.
