"No sé qué sabor elegir… ¿a ti cual te gusta más?", preguntó la coneja, mostrándole un frasco de salsa de tomate con queso y otra de salsa de tomate con champiñones.

"La que quieras, en serio", contestó el zorro, mientras veía el reloj.

"Pero a mi me gustan las dos…", la coneja hizo un puchero que, en otras circunstancias, el zorro habría encontrado adorable.

"Entonces lleva las dos", razonó Nick, mientras cambiaba su peso de una pata a otra.

"Pero no podemos comprar las dos…"

"Si podemos, yo invito".

"Pero…", empezó a protestar la coneja.

"Judy, lleva el que sea o los dos, pero lleva alguno, por favor", la interrumpió el zorro de forma cortante.

Judy dejó de hablar y sus ojos se pusieron vidriosos. Su nariz empezó a temblar. Nick chasqueó la lengua.

"Lo lamento, Zanahorias. Solo es que…dijiste que solo compraríamos dos cosas y ya tenemos un carrito casi lleno. Y vinimos directo aquí después del trabajo, y yo tengo mucha hambre".

"Oh…lo lamento. Es que cuando empiezo a hacer las compras me es difícil parar. Lo siento. Llevemos esto a casa y preparamos algo, ¿sí?"

"Te propongo llevar esto a casa y pedir algo, para cuando lleguemos a casa, va a estar llegando el repartidor".

Los policías se dieron un rápido beso en los labios y se dirigieron a la fila para pagar. Nick, por primera vez en años, se encontró rezándole a Karma que no estuviera llena.


Hola! Estoy subiendo esta historia rapidisimo antes de entrar a trabajar. esta semana será dificil, tendré nuevo jefe directo y ya he trabajado con él y...pues no me gusta tanto su manera de trabajar, así que espero llenarme de paciencia.

Esta historia está basada en algo que me pasó justo este año. Las relaciones son pesadas, hay cosas que nos irritan, molestan y que nos sacan de nuestras casillas. Pero aceptando nuestros errores y con comunicación, los pequeños malentendidos pueden sobrellevarse y luego haber mucho fluff