Notes:
¡Hola! Aquí Vera con una actualización más de este fic ❤️
Qué más puedo decir, muchas gracias por el apoyo que le han dado a esta historia, a pesar de que como pueden ver, es de muy lenta actualización.
En serio, Muchas gracias por todo el apoyo ❤️
Ahora, espero les guste este capítulo que van a leer, porque a partir de aquí, comenzará la trama de Artista - Guardaespaldas. Así que de ahora en adelante, Maki ya va a empezar a pasar más tiempo con Yuta. Y ustedes saben que significa eso 😏
Al mismo tiempo, en este capítulo por fin va a hacer su aparición una persona que será muy importante para la trama. Una que vendrá a poner todo de cabeza y hará el mundo arder 🔥
Sin más, traigan sus palomitas y disfruten de esto que están a punto de leer
Capitulo 11. Contrato Con El Diablo
El día hizo acto de presencia rápidamente.
A pesar de haber dormido poco, Maki se despertó a su hora habitual. Salió a correr por la cuadra, regresó a casa y disfrutó de su desayuno acompañado de su proteína favorita. Solo esperaba que su nuevo trabajo no interfiriera demasiado con su rutina matutina.
Tomo un baño y busco en su guardarropa algo que fuera una combinación entre lo casual y lo presentable.
—¿Como vergas va vestido un guardaespaldas a una entrevista de trabajo?— se preguntó mientras se miraba en el espejo y miraba las prendas que había elegido aún colgadas en sus ganchos.
—¡Demonios! ¡A veces me gustaría tener el sentido de la moda que tiene Mai o Nobara! — se reclamó a sí misma en una mueca eligiendo un pantalón negro, una camiseta blanca y una chaqueta al igual en color negro, todo eso combinado con unos botines.
Se peino con su típica cola de caballo, arreglo sus lentes y ese día uso muy poco maquillaje. Igual era una entrevista para ser un guardaespaldas, no para ser una secretaria. Pensó.
Como había dicho Manami, el auto del otro día fue por ella hasta su gimnasio.
Antes de subir a ese automóvil que estaba listo para partir, hecho una última mirada a su gimnasio, el cual tenía las cortinas abajo y un letrero que decía "cerrado temporalmente"
Sintió su corazón hacerse pequeño al ver que aquello en lo que le había invertido tiempo y todos sus ahorros, se debía quedar pausado por un tiempo indefinido.
—Algún día volveremos a abrir — susurró, tomando un respiró profundo y entrando en el auto, despidiéndose de su antigua vida.
El auto empezó a andar hacia el gran edificio donde la habían citado al centro de la ciudad.
Una vez dentro del auto, Manami le marcó para darle las siguientes instrucciones;
—Bien Zenin pon la llamada en altavoz, ya que te voy a ir dando algunas instrucciones que necesito sigas al pie de la letra ya que no voy a poder recibirte una vez llegues, ya que estoy a punto de entrar a una junta súper importante con el sello discográfico. ¿Entendido?— comento la manager desde el otro lado de la bocina.
—Entendido— respondió Maki en un suspiro de resignación.
—Bien, para empezar, con nuestro chófer, el cual es un hombre de confianza, te hemos mandado un gafete que deberás usar en todo momento una vez entres al edificio ¿De acuerdo?
Aquel hombre le paso aquel gafete a Maki una vez escucho esa orden.
—De acuerdo— dijo está leyendo lo que decía dicha identificación. La cual tenía el logotipo de la casa productora más famosa de Japón al igual que decía "visitante vip"
Manami siguió explicándole —Una vez llegues, te vas a registrar con las recepcionistas y dirás que vienes a hablar con Suguru Geto. Ellas te van a decir en que piso se encuentra su oficina, y si es que no está ocupado con algún asunto importante en ese momento— se escuchaba como las uñas de esa mujer hacían ruido contra las teclas de su computadora —Con él tendrás la entrevista final en caso de que de verdad quieras trabajar con nosotros. A él ya lo conociste aquel día en el concierto.
—Recuerdo su rostro perfectamente.
—Bien, porque con él te dejaré listos tus contratos oficiales — suspiro— Ahora, Repasemos lo acordado — Manami dejo de teclear y sujeto su teléfono con firmeza mirando el monitor —¿Todas las cláusulas te quedaron claras?
Maki suspiro.
—Más claras que el agua.
—¿Hay alguna cláusula, además de la que habla de los anticonceptivos que se deba modificar? Habla ahora o calla para siempre ya que en este momento me encuentro terminando esos últimos detalles de tu contrato.
Maki repaso mentalmente todos los puntos que reviso junto con Mai y Megumi. Sentía que no había nada más que modificar.
—Todo lo demás está bien. Si hubiera algún detalle más lo hablaré exclusivamente con tu jefe.
—De acuerdo — Manami regreso a teclear— Te estaremos esperando.
Dijo esta mujer colgando rápidamente y poniéndose a terminar lo que le faltaba tanto para dejar aquel contrato listo como para ir a su importante junta.
Entrar al mundo de la música y mantenerse en el no era nada fácil. Y Manami lo sabía perfectamente.
Maki tenía el corazón en la garganta. ¿Realmente estaban lista para aceptar este trabajo? Se preguntó mentalmente.
Pero desgraciadamente ya no había tiempo para dar vuelta atrás.
El auto se detuvo fuera de aquellos imponentes y lujosos edificios donde estaba una de las disqueras más importantes del país.
Maki bajo poniéndose aquel gafete alrededor de su cuello. Tomo un respiro más. Su cuerpo se paralizó ante tal imponente edificación.
Después de re-considerar una última vez aquello que estaba a punto de hacer, se armo de valor, ademas, Manami le había dicho que si no le gustaba aquel trabajo después de sus semanas de prueba, podría renunciar rápidamente. ¿Cierto? ¿Qué mas podría perder?
Sus piernas por fin le respondieron y empezó a caminar hacia aquel recibidor, el cual estaba finamente decorado.
Ese lujoso lugar estaba adornado tanto de fotografías de famosos artistas que trabajaban para ellos, como también de todos los premios ganados a lo largo de su fundación.
Después de que a Maki la dejaron esperando alrededor de 15 minutos en aquel recibidor, le dijeron que se dirigiera al piso siete, en donde actualmente se suponía, Suguru Geto se encontraba en su oficina listo para atenderla.
Maki respiro profundamente mientras tomaba el elevador. Se estaba cuestionando una vez más si aquello era correcto, pero ya no había tiempo de huir.
Salió con cuidado del elevador. Por algún motivo sentía que debía estar alerta y más que estaba fuera de su zona de confort.
Empezó a caminar por aquel pasillo, observando que la decoración de ese piso era igual de lujosa que el de la planta baja.
Aquel piso albergaba varias oficinas, cuyos interiores podían verse claramente a través de paredes de cristal. Sin embargo, lo que más llamó la atención de Maki al continuar su camino fue descubrir una cabina de grabación en ese mismo nivel, aunque en ese momento se encontraba vacía.
A medida que avanzaba, Maki notó que el piso se sentía inusualmente vacío para esa hora de la tarde. Pensó que tal vez se debía a que era la hora del almuerzo o a que quizás todos estaban ocupados en esas reuniones importantes de las que había hablado Manami, distribuidos en otros niveles del edificio.
La invitada continuó su recorrido hasta llegar a otra habitación que, a diferencia de las oficinas y la cabina, contaba con paredes sólidas y una gran ventana que permitía ver claramente el interior de este.
Maki se detuvo de golpe y observo aquella habitación desde la ventana.
Por dentro, esta estaba llena de instrumentos musicales.
Había guitarras de diversos modelos colgando de las paredes e instrumentos de viento meticulosamente ordenados en los estantes. También adornaban el lugar cuadros de cantantes y bandas icónicas, aportando un aire de inspiración musical.
Llamaba la atención una batería ubicada en una esquina, junto a varios teclados y un majestuoso piano de cola. En este último, alguien tocaba de manera desordenada, como si estuviera experimentando o creando alguna melodía. Aquel era un joven de chaqueta blanca y de cabellos negros.
Maki enfoco su vista en ese joven y su corazón dio un vuelco al reconocer a aquel que estaba en aquel piano.
¿Era su imaginación la que le estaba jugando alguna broma? No. Claramente el que estaba ahí tocando y anotando algunas notas en una libreta era Yuta.
Parecía bastante entretenido en aquel instrumento que ni siquiera se percató de la presencia de Maki, y más porque le daba la espalda por completo.
Incluso Maki apoyo su mano en aquel cristal, como queriendo cortar la distancia entre ellos dos.
Al estar viendo lo que estaba haciendo Yuta ahí dentro, se le vino a la mente algunos recuerdos de sus años de preparatoria. Donde aquel joven de ojos tristes tocaba algunos instrumentos en las tardes, y más porque este se refugiaba en el salón de música de la escuela.
Aquel salón se había convertido, de alguna manera, en su refugio compartido. Era el espacio al que acudían después de clases, donde intercambiaban palabras importantes y dejaban que los silencios hablaran por ellos. Fue también ese mismo salón el que atestiguó su primer beso.
Un beso que, por más que pasara el tiempo, Maki no podía borrar de su memoria. Incluso en ese momento se llevó instintivamente una mano a sus labios, como si aún pudiera sentirlo.
Ambos compartían una historia llena de momentos significativos, pero Maki no podía evitar sentir que lo había arruinado todo debido a su forma de ser, sumada a sus problemas familiares de esos años.
¿Y si todo hubiera sido diferente? ¿Acaso ellos podrían haber tenido una relación estable hasta esos días?
Maki estaba tan embobada viendo a Yuta tocar aquellas teclas y tararear algo que no era capaz de escuchar debido a las paredes anti ruido.
Estaba tan entretenida en sus pensamientos que no noto a aquel hombre que se paró a su lado.
—¿Es magnífico, no lo crees?
Aquella voz sacó a Maki de sus pensamientos de manera violenta.
Esa voz ya la había escuchado antes, más específicamente aquella noche en el backstage.
La peliverde miro a ese hombre, quien era ni más ni menos que Suguru Geto. El manager de Yuta.
—¿Disculpe?— salió de su boca.
Geto rio levemente.
—Una disculpa si te asuste— sonó muy cortes— Simplemente te pregunte si no crees que Yuta es magnífico.
Maki suspiro—Definitivamente lo es— No lo negó.
Ambos de nuevo volvieron su vista hacia Yuta, quien seguía tocando aquel piano hasta que en ese instante, dos chicas se acercaron al concentrado cantante.
Maki no lo había notado, pero Yuta no estaba solo ahí dentro. En los sillones del fondo, había dos chicas. Mellizas para ser más exactos; una tenía el cabello largo con un fleco al estilo hime en tono negro y la otra chica, era rubia, la cual tenía el cabello amarrado en un chongo.
Ambas tendrían alrededor de 18 años y ambas vestían ropas de marca e incluso traían lujosos accesorios.
La rubia abrazó a Yuta por la espalda mientras él permanecía sentado, deslizando sus brazos por sus hombros, haciendo que este detuviera la melodía que parecía estar componiendo. La otra chica, la de cabello negro se sentó junto a él, tan cerca que lo rodeó con ambos brazos, sujetándolo con fuerza por su brazo derecho en un gesto íntimo.
Ambas parecían bastante animadas, quizás hasta estaban hablando en voz muy alta por las expresiones que hacían.
Pero para quienes veían aquella escena no podían escuchar lo que esos tres estaban hablando.
Maki al notar como estaban esas dos de cariñosas con Yuta, no pudo evitar sentir celos y hablar de más.
—¿Y quiénes son esas dos perras?— dijo muy molesta, cruzando sus brazos sobre su pecho.
Geto soltó una risa por debajo.
—Esas chicas son mis hijas.
A Maki se le fue la sangre hasta los pies. Escuchar aquello la dejó helada. Había insultado a esas dos frente a su padre.
Estaba que se moría de pena y hasta se mordió la lengua. ¿Cuántos años tenía ese hombre para tener unas hijas de esa edad? Se cuestiono mentalmente.
Una vez su rostro recupero su color, por fin pudo hablar —Lo siento... Yo... ni siquiera he comenzado a trabajar para usted y supongo que con esto que dije ahora ya estaré despedida ¿No es así?— pregunto Maki con la vergüenza a flor de piel.
—Aún no hemos firmado tu contrato. Así que tranquila, no te voy a "despedir" por esto— dijo Geto con una suave sonrisa. — De todos modos — Miro a sus hijas que estaban hablando muy animadas con Yuta.
—Si vas a empezar a trabajar con nosotros, será bueno que pronto te vayas familiarizando con todos los de este equipo de trabajo. —Le dedico una sonrisa más —Después te las presentare. Ahora andando, es por aquí, vamos a hablar de tu contrato — movió su mano para cederle el paso a Maki y caminar hacia su oficina.
Maki sentía una extraña sensación mirando a ese hombre. Su sonrisa nihilista era extraña, pero si Yuta confiaba en él y por algo era su manager, eso quizás debería bastar para que ella también confiara en ese hombre con ojos de zorro.
Antes de avanzar, Suguru lanzó una rápida mirada a su hija Nanako.
La rubia evitó que Yuta se girara hacia la ventana, pues ambas ya habían detectado la presencia de Maki.
Mientras su padre conversaba con Maki ahí afuera, ellas se encargaron de distraer a Yuta, ganando tiempo para que esos dos se marcharan sin ser descubiertos.
Aquello era parte de un muy elaborado plan. Uno donde se matarían dos pájaros de un solo tiro.
Así que una vez su padre se retiró a hablar con Maki, a las mellizas les tocaba hacer su parte del plan.
—¡Yuta! — Lo nombró Nanako pasando sus manos alrededor de su cuello. Evitando que este girara su rostro hacia la ventana del pasillo.
—¿Qué pasa chicas?— pregunto este con algo de sorpresa mirando a esas dos muy cerca de él—¿Por qué se levantaron tan de repente? ¿Acaso estaba tocando tan mal el piano?
—Para nada— contesto Mimiko— Esa era una linda melodía ¿Acaso estas trabajando en una nueva canción?
Yuta rasco su mejilla, aun teniendo los brazos de Nanako sobre él.—Si, he traído una melodía en mi cabeza desde hace rato y quiero plasmarla, quizás sirva para el siguiente disco.
—Y hablando de proyectos — comento Nanako con una gran sonrisa, soltándolo una vez vio que su padre se alejó con Maki— Queremos presentarte a alguien. A una nueva amiga que también hace música— comentó sacando su celular de su bolsillo.
—¿Una amiga? ¿Quién es? Por cierto ¿Dónde está?— preguntó esté viendo lo animadas que esas dos estaban. Incluso volteó para la ventana y para la puerta pero ahí no había nadie.
—La conocerás muy pronto en persona. Pero por el momento hablaremos con ella por videollamada y más que ella actualmente está en Francia — comentó Nanako muy alegremente mientras mostraba su celular.
Yuta trago saliva, eso de conocer a alguien del medio le incomodaba bastante, pero a la vez eran gajes del oficio si quería seguir subiendo en fama—¿No es muy temprano en su país para hablar con nosotros? Además, ¡Yo no sé hablar francés, apenas se hablar inglés!
—Tranquilo, ella es mitad japonesa, así que no deberás esforzarte en hablarle en otro idioma y por el horario, ni te preocupes— Mimiko movió su mano con desinterés — Ella está acostumbrada a este mundo de la música y de la actuación, así que hablar tarde con ella no es problema.
—¡Tu solamente saluda y de paso, le cantarás un poco! ¿Ok? Queremos presumirte con ella— respondió Nanako sentándose a su lado sobre aquel banco frente a ese piano.
Yuta no podía decirle que no a esas dos y más siendo las hijas de su jefe—Ok— contestó a secas.
El teléfono de Nanako empezó a sonar.
—¡Oh ya está marcando! — dijo parándose de golpe y dio unos brincos emocionada por contestar aquella llamada. Sobre todo, porque aquellas mellizas eran fans de esa misteriosa chica.
—Bonjour, o mejor dicho, Hola— dijo aquella linda voz que salía de aquella pantalla.
—¡Yuta, queremos presentarte a Rika Orimoto!— comento Nanako saludando al teléfono muy emocionada —¡Ella es una cantante al igual que tú!
—¡Esperamos que ambos puedan llevarse bastante bien!— Comento Mimiko con una gran sonrisa empezando la conversación.
—Es un gusto Yuta, Nanako y Mimiko me han hablado mucho de ti— comento Rika con amabilidad. Su sonrisa era encantadora.
Aquella videollamada marcaría un antes y un después en la vida de Okkotsu. Más allá de la conversación, lo que lo dejó sin aliento fue la belleza de la joven al otro lado de la pantalla: era como si un ángel o una delicada hada se hubiera materializado frente a él a pesar de encontrarse en diferentes continentes.
Pero lo más sorprendente fue el sentimiento que lo invadió. Yuta sintió que se enamoraba a primera vista de aquella cantante, cuya voz, dulce y cautivadora, se quedaría grabada en su mente, resistiéndose a ser olvidada tan fácilmente así como su espléndida belleza.
—Toma asiento Zenin— comento Suguru cerrando la puerta de aquella lujosa oficina detrás de él.
—Gracias pero ¿Podría evitar llamarme por mi apellido? Por favor— comento Maki tomando asiento frente aquel escritorio.
—¿Existe algún motivo en particular por el que no quieras que te llame por tu apellido?— pregunto Suguru, caminando hacia detrás de su escritorio. Tomando asiento y mirando a su invitada desde ese lujoso lugar, lleno de papeleo pero sorprendentemente ordenado.
—Es solo por una cuestión personal— contesto está a secas.
—Entiendo. Bueno, si vamos a vernos muy seguido entonces tiene lógica que te llamemos por el nombre que gustes — comento Suguru con una suave sonrisa.
Realmente aquel hombre irradiaba una vibra entre mezclada con bondad pero al mismo tiempo que no se debía bajar la guardia.
—Ahora, Manami me comentó que ya me tenías una respuesta a nuestra propuesta laboral ¿No es así, Maki san?— Geto se recargo en su silla —Una disculpa si el otro día no pude acompañarlas a ustedes dos a ese restaurante para hablar de dicho contrato — miro a su computador —Como puedes observar, trabajar en esto de la industria musical no es nada fácil. Y a veces y apenas tenemos tiempo para organizarnos.
—Si, lo note desde el día de ese concierto— comento Maki — Parece que esto de llevar la carrera musical de Okkotsu no es fácil.
—Admito que no es nada fácil, pero si uno se esfuerza lo suficiente tiene sus recompensas y créeme, ese chico tiene mucho talento y por eso mismo debemos cuidarlo tanto de, ya sabes— movió simplonamente sus manos —Fans enloquecidas, así como de paparazis y demás gente que quiera apagar su luz— Suguru recargo sus codos en su escritorio.
—¿Y supongo que por eso me considero a mi para ser el guardaespaldas de ese idiota? ¿Cierto? Puedo preguntar ¿Que le hizo pensar que yo sería la ideal para este trabajo?— pregunto Maki con seriedad.
—Muy bien, vayamos al grano— comento Suguru tomando las hojas que estaban en su escritorio y las acomodo una vez más — El motivo por el que te consideramos antes que a otros en la lista es porque por ahí escuchamos que tú y Okkotsu son "cercanos" ¿No es así? ¿Acaso fueron más que amigos en el pasado?— pregunto con intriga.
Maki trago saliva. Odiaba los interrogatorios de este estilo.—Si, nos conocimos en preparatoria y solo fuimos amigos— respondió sin despegar su vista de ese hombre.
—¿Solo amigos? —Una sonrisa iluminó el rostro de Suguru. La curiosidad se asomaba en sus ojos morados.
—Si— a Maki le dolía esa palabra —Solo fuimos amigos— dijo con la voz firme.
—Bueno, entonces eso facilitará que puedas protegerlo, ya que solo necesitamos personas de absoluta confianza para trabajar con nosotros. Como sabes, esta industria es muy reservada, y por eso es crucial contar con gente en la que podamos confiar plenamente. Por eso le pedí a Manami que hablara contigo sobre este trabajo —comentó Suguru, mientras revisaba las hojas frente a él— Ella te mostró un adelanto del contrato, ¿verdad? ¿Tienes alguna otra duda? ¿Hay alguna cláusula que quieras revisar una vez más antes de firmar?
Maki tomo un respiro profundo.
—Si, hay una cláusula en especial en el tema de salud que habla sobre anticonceptivos y ...— estaba apenada.
—Se de que cláusula hablas — Suguru le paso la hoja donde estaba aquella cláusula —Manami la cambio como tú la pediste. No tienes por qué preocuparte, no voy a preguntar los motivos del porqué del cambio—cerro los ojos y tenía una sonrisa en los labios que lo hacían parecer un astuto zorro.
Maki se humedeció los labios.
—Gracias y Sobre el trabajo que me tocara hacer ¿Es como dijo Manami aquel día sobre cuidar y acompañar a Okkotsu las 24/7?
—Es correcto. Básicamente debes encargarte de que Yuta no sufra ningún percance u accidente y al igual que deberás salvarlo de situaciones desagradables que puedan suscitarse con algunas fans como las del otro día, donde si no hubiera sido por tu intervención, quizás Yuta hubiera resultado abusado o hasta herido de mayor gravedad— movió sus manos de un lado a otro —Además, considerando que tienes tu propio gimnasio y la condición física adecuada, eres perfecta para este trabajo. Sin mencionar que queremos fomentar la igualdad de género y esas cosas, ya sabes.
Maki chasqueo la lengua al escuchar aquello.
—¿Y sobre la paga?
—¿Qué hay con eso?— pregunto Suguru —¿Desconfías de que no vayamos a pagarte lo establecido aquí? —pego su dedo a las hojas.—De eso no debes porque preocuparte— movió las manos y sonrió— Te pagaremos incluso más de lo establecido, así como nosotros pagaremos todos tus gastos en caso que debamos salir fuera del país cuando hagamos giras e incluso, ya te tenemos un lugar a donde podrás mudarte de inmediato una vez firmes este contrato.
—¿En serio tendré que mudarme?— pregunto Maki sorprendida por esas palabras.
—Así es. Como la guardaespaldas de este cantante tendrás que vivir a minutos de él, ya sabes para estar al pendiente en todo momento. Eso ha no ser que no tengas problemas con dormir bajo el mismo techo que Okkotsu, ya sabes, en su departamento — miro a Maki con una sonrisa serena.
La peliverde trago saliva.
—Con dormir en un departamento cerca de donde esté él me conformo.
—Bien. Se que te gustará este trabajo. Algo me dice que tú y él se llevarán mucho mejor después de esto, ya sabes cómo amigos y— se recargo en su silla— quizás hasta empieces a hacerte de un nombre en este medio. Quizás esto te beneficie en caso que quieras abrir una academia de defensa personal o un gimnasio más grande. Hacerse conocido en este medio también tiene sus beneficios.
—Con solo trabajar lo establecido y se me pague lo dicho, con eso me conformaré— Maki contesto rápidamente —No me interesa ser famosa en este medio.
—Muy bien. Entonces trata de no meterte en chismes mientras trabajas con nosotros y evita que los medios sepan quién eres. ¿De acuerdo? Igual sería bueno que mantengas un perfil bajo en tus días de descanso.
—Mientras ese idiota no me meta en problemas, supongo que todo irá bien.
Suguru sonrió por esa respuesta.
—¿Hay alguna otra cuestión que quieras que retomemos? ¿Tienes alguna duda más? De todos modos, pronto iras viendo como es este medio, así como espero te acostumbres a nuestro ritmo de trabajo.
—También espero poder acostumbrarme a esto— dijo Maki regresando la hoja que Suguru le había entregado para que revisara aquel cambio.
—No te preocupes, incluso si no logras acostumbrarte, podrás renunciar en cualquier momento o en su caso, podrás no renovar tu contrato si así lo deseas después de estos primeros tres meses — explico Suguru desviando un poco la vista hacia la puerta, allá fuera ya estaba Manami viendo todo lo que sucedía con esa chica.
Esa mirada la noto Maki, pero no quería despegar su vista de Suguru, trataba de leer los movimientos de este manager. Sobre todo quería descubrir si este mentía.
—Bien, si ya no hay ninguna otra duda — Suguru volvió a acomodar aquellas hojas y después, las deslizo sobre el escritorio hasta ponerlas frente a su invitada.
—¿Deseas darle una última lectura antes de firmar?— pregunto Suguru mirándola fijamente mientras le pasaba una pluma.
Maki sujetó con firmeza aquellas hojas.
—La verdad— después tomo la pluma— lo que ya quiero es que acabemos con esto de una vez— miró aquella línea donde debajo estaba su nombre.
Hubo un momento de silencio y de total tensión. Maki no despegaba su vista de aquella hoja. Sentía como si le estuviera vendiendo su alma al diablo.
—Si necesitas tomarte unos minutos más...— Suguru fue interrumpido por Maki.
—No necesito más tiempo y solo quiero que quede en claro que estoy haciendo esto por mí y no por ese idiota— se posiciono para firmar, poniendo el bolígrafo sobre aquella línea —Además, de verdad necesito este trabajo y el dinero, así que espero que se me pague lo que ustedes prometieron — dijo mientras escribía su firma sobre la línea.
En ese instante Manami entró a la oficina, mientras intercambiaba una sonrisa de triunfo con Suguru, quien se había recargado en su silla de manera triunfante.
—Créeme Maki, este trabajo te dara mucho más de lo que imaginas — comento Suguru sonriendo.
—Espero que si...
Maki escucho el sonido de los tacones de Manami, quien se posiciono a un lado de Suguru.
—¿Y bien? ¿Cómo te fue en nuestra junta directiva con esta disquera?— pregunto Suguru estirando las manos para recibir los papeles que Manami traía en una carpeta.
—Diría que de maravilla— la mujer de cabellos claros recargo su mano en la silla de Geto— Tanto el departamento de publicidad como el departamento de promociones aceptaron nuestras condiciones para las campañas de marketing que saldrán dentro de poco. Así como también el equipo de desarrollo de artistas aceptaron guiarnos ahora que queremos lanzarnos al mercado extranjero — sonrió triunfante —Así que ahora te queda a ti hablar con el equipo de relaciones internacionales.
Geto hojeo rápidamente esas hojas.
—No te preocupes por eso, en cinco minutos tengo una reunión junto a esos peces gordos. —Miro a Manami— Y de paso, mis hijas ya se están encargando de eso de hacer contactos con otros artistas en el extranjero— compartió una sonrisa.
Manami también estaba al tanto de aquel plan que las niñas estaban ayudando a llevar a cabo.
Maki pudo notar aquel intercambio de sonrisas maliciosas entre esos dos. Sentía que estaba en la oficina del mal y que frente a ella había firmado el contrato del diablo junto a su secuaz.
Suguru notó la expresión de Maki una vez terminó de plasmar su firma en aquellas hojas.
—Listo. Ya firmé— Maki dejó la pluma a un lado.
Suguru arrastro esas hojas hasta el frente suyo —Te doy la bienvenida Maki Zenin a nuestro equipo de trabajo. Y que la experiencia de trabajar con nosotros sea placentera y de paso, muy enriquecedora para tu currículum— aplaudió muy emocionado. Incluso Manami le siguió con unos aplausos.
Geto detuvo los aplausos y siguió hablando.
—Bien, creo que es momento de que te pongamos a prueba en tu primer día de trabajo.
Maki elevó las cejas.
—¿Ponerme a prueba? — elevo la voz —¿Cómo que este es mi primer día de trabajo?— estaba sorprendida, hasta parecía un poco desconcertada—Ustedes no me dijeron nada sobre que este sería mi primer día de trabajo — protesto.
—Más tarde conocerás los detalles de lo que te tocará hacer. Pero por el momento es tiempo de que conozcas tu área de trabajo — comentó Suguru elevando su cabeza hacia Manami, quien seguía de pie a su lado —Quiero que le muestres "ese lugar"
Manami elevo una ceja.
—¿Estás seguro que quieres que la lleve ahí?— esa pregunta sonó a protesta.
—¿Ahí donde?— preguntó Maki intrigada con todo lo que esos dos decían.
—Si, ahí quiero que la lleves. Quiero que conozca ese lugar primero porque es muy importante para Yuta y para nosotros. Así que llévala ahí. Nosotros las alcanzaremos después de hablar con los del departamento de relaciones internacionales, los cuales —Miro su reloj —Ya deben estar esperándome.
Manami suspiro. —De acuerdo — camino y paso a un lado de Maki —Vamos, acompáñame niña, es hora de mostrarte algo. Y de paso te empezaré a dar instrucciones de lo que debes hacer y saber.
A Maki le pareció bastante extraño todo eso, aun así decidió acompañar a esa mujer.
Se puso de pie y antes de salir de esa oficina se dirigió a Suguru.
—Gracias por haberme recibido y por su tiempo, espero no decepcionarlos al igual que espero se me respete lo dicho.
Suguru seguía con la espalda recargada en su silla.
—No hay de que y no te preocupes por nuestro trato. Se cumplirá al pie de la letra— se despidió con la mano— ahora anda que debes conocer cierto lugar primero — tenía un aire triunfante en su postura.
Maki dio una reverencia y rápidamente salió de ahí detrás de Manami. No sin antes ver una última vez a ese hombre sentado detrás de su escritorio. De verdad parecía ser el mismísimo Ángel caído, aquel que sería el encargado de hacerla sufrir su peor karma.
Suguru sonrió una vez vio a esas dos desaparecer fuera de esa pared de cristal.
—Ahora todo debe ir de acuerdo al plan— giro su silla para ver la ciudad —Y más ahora que tenemos el corazón de Yuta Okkotsu en nuestras manos.
Manami y Maki de nuevo tomaron el auto y después de media hora de camino, ambas llegaron a un complejo departamental de cierta zona residencial.
Maki reconocía aquellos edificios a la distancia, ya que estos estaban a solo quince minutos del local donde estaba su gimnasio y sabía que en esa zona, solo residía gente con dinero y donde había negocios y tiendas exclusivas para dicha gente.
—¿A dónde me llevas?— preguntó al ver que el auto entraba en aquella zona privada de aquel complejo departamental.
—Cuando lo veas lo sabrás, así que confía en mi ¿Ok? Y más ahora que trabajas para nosotros es importante que conozcas cuáles son nuestros puntos de encuentro más esenciales o donde mayormente se la pasa Okkotsu — Comentó Manami con indiferencia.
La peli verde solo hizo una mueca ante tal respuesta. Pero ahora que sería parte de su equipo, no podía poner resistencia. Igual estaba lista para lanzar puñetazos en caso que debiera defenderse.
Una vez bajaron del auto, entraron en uno de esos edificios llenos de departamentos.
Fuera de este estaba la zona de casilleros donde el correo de cada departamento era depositado.
A Maki le llamo la atención que en esa zona había varios guardias de seguridad, así como noto a ciertas personas que supuso eran las encargadas del mantenimiento del edificio por cómo se dirigieron amablemente a Manami. Aun así, Maki pudo notar que aquel lugar tenía varias cámaras de seguridad bien instaladas en varias esquinas y cerca de lo que era la entrada principal de dichos departamentos.
—Por aquí — dijo Manami acercándose a una gruesa puerta de vidrio, la cual solo se habría con reconocimiento facial o con un código especial que debía ser tecleado, así era el mecanismo más moderno de aquellos lujosos edificios.
Aquella pesada puerta se abrió una vez escaneo el rostro de Manami.
—Ven, no te separes de mí. Igual más tarde hablaremos con el administrador de este edificio para que tome captura de tu rostro y puedas ingresar sin problemas a este lugar en caso de que olvides el código.
—Vaya, eso sí que es bastante moderno— comentó Maki siguiendo a esa mujer.—Se nota que ni a los de paquetería ni a los repartidores de comida dejarían entrar.
Ambas subieron al elevador y Manami apretó el botón para subir al piso 11 de los 12 que tenía aquel edificio.
—El motivo principal de este sistema de seguridad es porque en estos edificios viven algunas personas que tienen algunos cargos importantes tanto en la tv como en el gobierno o en los deportes— Explicó Manami —En si, como pudiste ver, toda esta zona es muy exclusiva.
Miro a Maki mientras subían por ese elevador —Y todo esto es solo por precaución, aun así, tienes prohibido revelar la ubicación de este lugar e incluso, cuando Yuta quiera salir y regrese aquí, debes asegurarte que nadie los siga— comento Manami moviendo su tacón con desespero contra el piso —Igual sean discretos al entrar aquí ¿Entendiste?— le miro con ojos asesinos.
Maki suspiro de desinterés.
—Lo que usted diga, señora.
Manami torció la boca por la forma tan cortante de aquella respuesta.
Una vez bajaron del elevador y caminaron por aquel pasillo, ambas mujeres llegaron al departamento marcado con el número 7. El cual Manami abrió a través de otra clave de números.
Ambas entraron en aquel recibidor y cerraron la puerta detrás de ellas.
Maki abrió enorme los ojos al ver aquel departamento por dentro.
—Vaya, este es un lugar digno para un artista en ascenso— pensó para sí misma, mientras más se adentraba hasta llegar a aquella sala con la pantalla en la pared.
Admiro la sala, los sillones estaban junto a una gran ventana que dejaba ver la ciudad, y de paso, tenían una gran pantalla en la parte contraria a la lujosa cocina. Todo ese primer piso era más grande que el departamento donde ella vivía.
—También tendrás que memorizar la contraseña para entrar a este departamento, el cual es en donde se está alojando Yuta.
—¿Qué?— dijo Maki en voz alta que retumbó en todo el lugar —¿Estamos en el departamento de Okkotsu?— sus mejillas se tiñeron de rojo.
—¿Quieres bajar la voz? — contesto Manami con fastidio —Por favor deja de responder gritando y si— dejo su bolso en la barra de la cocina.—Este es el departamento "temporal " de Okkotsu, ven, tengo que darte un tour por este lugar y de paso algunas instrucciones.
Maki de verdad estaba sorprendida por aquel lugar de dos pisos.
—Bueno, como puedes ver aquí en la planta baja esta la cocina— apuntó hacia los lugares que nombraba mientras giraba sobre sus tacones— el comedor, la sala que tiene un balcón y también en esta planta baja hay un baño completo y una pequeña lavandería hasta el fondo.—Se giro a Maki.
—Y de una vez te lo digo para que no te tome de sorpresa, de vez en cuando usamos toda esta planta baja como oficina o punto de reunión ya que aquí los chicos vienen a hablar sobre negocios. Y como tu trabajo es prácticamente cuidar de Yuta, también es necesario que estes presente en dichas juntas ¿Entendido?
—Si. — Contesto Maki por esa simple explicación.
—Bien— trono los dedos —Ahora vayamos arriba — comentó Manami sujetándose del barandal y empezando a caminar hacia el segundo piso. Seguida de Maki, quien iba solo a unos pasos detrás de ella.
Le sorprendía lo rápido que caminaba y se movía Manami con esos grandes tacones.
Primero fueron hacia la zona que tenían al fondo del pasillo por su parte derecha.
—Sígueme, Por aquí.
En esa zona del segundo piso tenía una pequeña sala donde había una caminadora, una bicicleta estática y unas mancuerdas.
—Como puedes ver en esta zona es donde Yuta se ejercita o se supone debería hacerlo— comento molesta —digo esto porque el incidente del otro día con esas fans sucedió porque él se enfadó de hacer ejercicio aquí. Igual él y los chicos tienen un entrenador privado que los ve determinados días de la semana en un gimnasio que después conocerás.
Maki se acercó a esas máquinas.
—Vaya y son de buena calidad —Miro la marca.
—Si, pero aun así Okkotsu se enfada de estar en este lugar. Me pregunto si contigo aquí por fin se animara a hacer algo de ejercicio o mínimo tratará de hacer cardio algunos días a la semana — comento Manami insinuando lo que podría pasar entre esos dos.
Maki elevó una ceja ante esa insinuación que sabía era de carácter sexual.
—O quizás yo podría obligarlo a hacer ejercicio a base de puñetazos.
Manami río por lo bajo ante tal agresiva respuesta.
—Bueno, continuemos y por acá encontrarás un baño completo — abrió la puerta mostrando aquel ordenado baño que contaba con todo y una gran regadera. Tanto este como el de abajo puedes usar sin ningún problema.
Maki quedó impresionada por lo limpio y ordenado que estaba el lugar.
—¿Acaso él solo mantiene limpio este gran departamento?— preguntó en tono de burla, ya que desde que llegó lo había notado muy limpio y ordenado —Porque que yo recuerde Yuta era bastante desordenado en sus años de preparatoria.
—Por la limpieza no debes porque preocuparte, le pagamos a unas personas para que mantengan limpio este lugar, además que esas mismas personas son las que surten todo lo necesario para que el refrigerador y las alacenas estén llenas, lo que menos queremos es que Okkotsu sea visto en la calle— contesto Manami mirando a su invitada. —También la ropa sucia la dejamos en unos cestos específicos, y esas mismas personas se encargan de lavar la ropa y de regresarla bien planchada. Así que supongo que tendremos que conseguirte una canasta para tu ropa en caso que te quedes seguido aquí— cerró la puerta y dio unos pasos más.
—¿Que acaso los artistas no pueden hacer algo por si solos o solo son unos buenos para nada?— pregunto Maki caminando detrás de esa mujer ante tales palabras.
Manami rodó los ojos y se giró furiosa por ese comentario.
— Cuando veas todo el trabajo que tenemos que hacer cambiaras de parecer — movió molesta sus manos —Y más porque habrá ocasiones donde te quedarás días completos sin regresar a casa o noches enteras desvelándote por terminar un disco en un tiempo determinado que te dio tu disquera y que si no cumples puedes quedarte sin apoyó, sumado a que tendrás giras que cumplir y muchos conciertos que dar, papeleo que organizar, juntas que atender y que veas todo el demás trabajo que hay detrás para que entiendas que esta vida tampoco es fácil, y que a veces no tendrás energía para limpiar tu hogar o ir por una simple lata de refresco a la tienda de conveniencia y si tienes el capital necesario para pagarle a otros para que te hagan este tipo de cosas, créeme Zenin, te hacen la vida más fácil y de paso, ellos ganan algo de dinero para sobrevivir a su día a día. Así funciona este trabajo — Sonaba indignada— Ahora continuemos que tenemos más cosas que hacer — comento caminando hacia el otro lado de aquel pasillo.
Aquella respuesta dejó muda a Maki.
Solo apretó con furia sus puños. Tenía un argumento para responder a eso. Quería gritarle que también había gente que trabaja demasiado en el día y dormía poco en la noche y aun así se esforzaba por mantener ellos mismos sus hogares limpios y sus estantes llenos, además de tener una familia que mantener o incluso dos trabajos para sobrevivir.
Pero mejor se quedó callada porque no quería perder su recién conseguido trabajo.
—Ahora aquí arriba solo hay dos habitaciones— comento Manami abriendo la habitación que estaba en la pared izquierda.
Maki observó desde la puerta lo mediana que era esa habitación, la cual estaba bien amueblada pero desgraciadamente esta no tenía baño. Así que uno tenía que salir al baño del pasillo.
—En esta habitación a veces se quedaba alguno de los chicos, pero ahora cada uno vive en edificios diferentes pero que se encuentran cerca de aquí por seguridad y comodidad — comento Manami mientras apuntaba hacia dentro de la habitación.
—Y ahora que serás la guardaespaldas de Okkotsu, podrás quedarte aquí solo si lo vez necesario, así que en esta habitación es donde dormirás tu— dijo mirando a la peliverde.
—Tu jefe dijo que me tendría un departamento donde quedarme para estar cerca del idiota de Okkotsu— Maki cruzó los brazos — Y no creo que se refiriera a esto.
La manager suspiro.
—Lo sé, dijimos que te tendríamos un lugar cerca de aquí. Y no te mentimos lo tendrás pronto, solamente lo están terminando de amueblar, aun así considera que habrá días que no podrás regresar a tu nuevo departamento por lo tan apretadas que tenemos las agendas, así que considera que de vez en cuando tendrás que dormir en esta habitación. O— miro a la peliverde con curiosidad — ¿Acaso no quieres quedarte aquí para no caer en tentación? — pregunto Manami recordándole lo que había visto entre esos dos días atrás.
Maki gruñó y su rostro se tiñó de rojo.
—¡Claro que no voy a caer en tentación! ¡Además tú lo dijiste ¿no?, esto es solo trabajo!
—Bien, entonces cumple tu parte del contrato y nosotros te pagaremos, así de simple, así de fácil — Puso la mano en la manija de la puerta de la habitación que les faltaba por entrar — Y esta de acá, frente a la habitación que puedes usar, está la habitación donde duerme Yuta. En si, esta habitación es la más grande de las dos.
Los ojos de Maki se abrieron de golpe al notar que iban a estar más cerca de lo imaginado.
Cuando Manami se iba a atrever a abrir aquella puerta para poner a prueba a la nueva guardaespaldas. Su celular empezó a vibrar por varios mensajes que empezaron a llegar.
Miro su celular.
—Bueno, vayamos a bajo que Okkotsu y Geto no tardarán en llegar— Miro a Maki con seriedad, parecía una madre advirtiendo a la novia de su hijo de no cometer nada pecaminoso en aquel lugar—Aun así, evita entrar a su habitación y también, evita que este meta a otras mujeres a este lugar. Lo que queremos evitar son escándalos — dijo caminando y tecleando en su celular.
Maki elevo una ceja —¿Acaso Okkotsu es de meter mujeres a este departamento?— pregunto yendo detrás de Manami.
—Quizás pronto podrás averiguarlo—comento con cizaña — Si Okkotsu hace eso de meter mujeres aquí, tú como su guardaespaldas solo asegúrate de mantenerlo a salvo. Y en caso de que se acueste contigo, mínimo usen protección, porque no cubriremos ningún embarazo.
Aquella respuesta dejó un mal sabor de boca a Maki. Pero la llegada de Okkotsu junto a Geto le revolvería el estómago.
—Aun así, no estoy seguro… — Dijo Yuta saliendo del elevador y caminando junto a Geto hacia el departamento.
—¿Y por qué no?— pregunto Suguru con intriga.
—Bueno, quizás sea porque apenas estoy iniciando en esta industria.
—Aun así debes relacionarte con más personas del medio artístico ¿Acaso Rika no te agradó?— preguntó el mánager abriendo la puerta con la clave para entrar al departamento.— Recuerda que ella ya es una artista reconocida en Europa y ya se está volviendo popular en Estados Unidos. Y su compañía podría ayudarnos a que te posiciones en el mercado de aquellos continentes.
—Claro que me agrado… se nota que tiene más experiencia que yo en este mundo de la música… y bueno, debo confesar que esa chica era muy bella…— comento Yuta entrando detrás de él.
—Tú solo confía en mí. Además hay una sorpresa que debo darte — dijo Suguru cerrando la puerta detrás de ellos.
—¿Una sorpresa?
—Si, pero primero hay algo que debes saber— comento Suguru con una sonrisa y volteando a ver a esas dos. Quienes los estaban esperando en la sala.
Yuta se llevó una gran sorpresa al ver a Maki ahí, junto a Manami.
—¿Maki? ¿Q-Que haces aquí?— preguntó este muy confundido mientras se acercaba a esas dos mujeres que estaban paradas en medio de la sala.—¿Acaso paso algo?— pregunto preocupado.
Maki no sabía que decir, no sabía como él iba a reaccionar a esto que estaba pasando y más porque parecía que él no estaba al tanto de la situación —Será mejor que ellos te lo expliquen — se cruzó de brazos.
—¿Explicar que?— Yuta parecía bastante confundido girándose a Suguru y a Manami.
Suguru le puso una mano en el hombro.
—Yuta ¿Recuerdas que te dije que te estábamos buscando un guardaespaldas después de lo sucedido hace casi una semana atrás?
—Si, lo recuerdo.
Suguru sonrió de oreja a oreja.
—Bueno– le giro para que mirara a Maki —¡Ya te la conseguimos! De ahora en adelante Maki Zenin será tu nueva guardaespaldas.
Aquella noticia dejó boquiabierto a Yuta.
—¿QUÉ? ¿GUARDAESPALDAS?— salió de su garganta mirando a esos tres. No entendía lo que estaba pasando.
—Es una larga historia…— Dijo Maki entre dientes.
Suguru soltó una leve carcajada.
—En fin, pensé que esta sorpresa te gustaría —Miro al cantante —Y para saber si esta chica es buena en lo que hace ¿Qué les parece si ustedes dos salen de compras y así ponemos a prueba a Maki san como tu nueva guardaespaldas? ¿Qué les parece?— sugirió Geto— Digo porque necesito que vayas y compres algunas prendas para la presentación que tendremos pronto y quiero que elijas algo que vaya con tu estilo.
—¿Qué? ¿Salir en este mismo momento con este idiota? ¡¿No llevo más de una hora que firme el contrato con ustedes y ya me están poniendo a chambear?!— se quejó la peliverde.
—Como dije Maki San— Suguru se dirigió a ella — Esta primera salida puedes considerarla como de prueba para saber si ustedes dos pueden llevarse bien ahora como guardaespaldas y cantante— Sonrió — ¿Qué dicen?
Ambos se miraron por un momento, pareciera que compartieron el mismo pensamiento de "No podemos decirle que no a aquel que lleva a cabo nuestras finanzas"
—Ahora vayan de compras, porque el chófer ya los está esperando allá abajo y por favor — Suguru se acercó a ambos— traten de pasar desapercibidos, no quiero más chismes o sucesos como el del otro día— les dio unas palmadas en los hombros a cada uno con su mano —Ahora sí, que se diviertan— dijo con una gran sonrisa que asemejaba a la de un zorro.
¿Qué les prepararía esa primera salida como guardaespaldas-artista? ¿En qué acabaría esa primera salida? ¿De qué más hablarían? Solo había una forma de descubrirlo.
Continuará...
Notes:
Espero les haya gustado
Como pudieron ver, Maki por fin firmo contrato y pues ya le toca su primera chamba asiendo guardaespaldas.
¿Qué creen que podría pasar en esa primera salida? ¿De qué creen que hablaran? Los estaré leyendo
Al igual que, efectivamente, Rika acaba de hacer su aparición ✨️ debo admitir que decidí hacer de una manera diferente, quizás un poco más moderno, el que se diera este primer encuentro, pero la cosa no acabará ahí, porque próximamente Yuta la conocerá en persona.
Y hablando de Rika, en este fic debo aclarar que ella es Mitad Francesa 🇫🇷 por parte de su madre y japonesa 🇯🇵 por parte de su padre, pero usa el apellido Orimoto por este último.
Más adelante conocerán más de esta Rika. ¿Acaso la amarán o la odiarán?
Por cierto, ¿Qué opinan de Geto? Porque también el tendrá sus jugadas dentro de esta historia.
En fin, estaré leyendo sus comentarios y dejándoles un corazón ❤️
Nos seguimos leyendo 💋
