[Frontera del Inframundo]
Un grupo de 1000 ángeles estaba yendo a paso lento por los bordes del Inframundo, rumbo a donde había tropas de demonios yendo para salir rumbo al Mundo Humano.
Esa información llego a ellos gracias a los Arcángeles que podían conseguir información para el ejercito de Dios.
"¿Cuánto falta para que los encontremos?"
Pregunto un ángel detrás de los uno de los 4 lideres que eran ángeles con 3 pares de alas.
Todos ellos tenían cascos y armaduras de batalla de color dorado con espacios en su espalda para sus alas.
Los ángeles que no eran los lideres poseían de 2 a solo un par de alas.
Miguel, el líder del ejercito del Cielo, ordeno que en este batallón solo vayan ángeles que tengan esa cantidad de alas, mas los 4 lideres con 3 pares.
"No falta mucho, ya los siento cerca… el putrefacto olor de esos demonios es algo que se huele a países de distancia".
Dijo uno de los lideres con seriedad y asco. Sus alas no parpadearon de color, ya que Dios actualmente estaba controlando que no caigan de la gracia.
Lo ultimo que Dios podía querer era que mas ángeles caigan de la gracia por pensar en asesinar diablos.
Todos miraron como a la distancia llegaba un ejercito de aproximadamente 1200 diablos con 4 diablos en la delantera que poseían armaduras de oro aparentemente hechas de huesos.
Uno de los diablos que iba al frente, saco 3 pares de alas y saco una espada de su cintura. La apunto al frente y exclamo.
"¡Diablos y diablesas! ¡Hoy no batallamos solo por la supervivencia de nuestra especie, batallamos para que Lord Lucifer junto a los reyes demonios puedan conquistar el mundo y demostrar por fin la supremacía de los demonios!"
Todos dieron un grito lleno de alegría. Los lideres sonrieron, mostrando una sonrisa llena de colmillos afilados. Uno de los diablos de piel roja oscura y armadura con un casco hecho de hierro habló.
"¡Recuerden que no solo ustedes, si no todos los pilares del Inframundo están en riesgo de extinción! ¡Pero nuestras muertes pueden significar el comienzo de una nueva era para nosotros, los seres de la oscuridad!"
Con un grito de guerra, los diablos aceleraron el paso hacia los ángeles.
Los ángeles de la misma forma corrieron hacía los diablos sin gritar, solo con el sonido de sus pasos apresurados hacía los diablos.
Unos diablos y unos ángeles saltaron hacia adelante al mismo tiempo… y chocaron.
Una lanza de luz fue enterrada en el pecho de los diablos, pero los ángeles a cambio terminaron con una espada atravesando su cráneo de lado a lado.
Cuando sus cuerpos cayeron al suelo, los diablos y los ángeles estaban peleando a muerte por todos lados, abarcando mas de 30 kilómetros donde todo brillaba en luces de distintos colores.
Dos ángeles atravesaron el pecho y el abdomen de un diablo al mismo tiempo. Retiraron las lanzas y de repente…
¡BOOOM!
El cuerpo del diablo brillo por un segundo y estalló, llevándose con el la vida de los dos ángeles que no pudieron hacer nada.
Los lideres peleaban entre ellos de forma igualada. La lanza de luz no podían cortar las espadas de los diablos, todas rodeadas de un aura morada.
La sangre de ángeles y diablos poco a poco empezó a formar un rio, lleno de partes del cuerpo y huesos.
La pelea siguió y siguió hasta que solo quedaron los lideres de ambos bandos.
A uno de los ángeles le faltaban dos alas del lado izquierdo, a otro le faltaba un brazo, a otro un ojo, y el ultimo estaba medianamente bien. Los diablos estaban en las mismas condiciones, con la excepción de que a uno de ellos le faltaba la piel de su pierna descubierta y medio brazo.
Todos también estaban manchados de sangre, sus armaduras estaban rotas en muchas partes, apenas cubriendo su cuerpo y solo dejando las ropas rotas que tenían debajo.
De repente, los ángeles empezaron a brillar. Las alas volvieron a crecer, al igual que otro par de alas, dando así 4 pares de alas.
Su poder creció rápidamente.
"Recibimos la gracia de nuestro señor… ahora no tienen nada que hacer".
Dijo el ángel mas alto. En su mano y en las manos de los demás se formaron lanzas de luz que iluminaron toda la zona.
Los diablos vieron eso con seriedad, usando su brazo para cubrirse los ojos.
Un sonido aturdidor empezó a resonar en varios kilómetros a la redonda, resultado de la vibración en el aire que provocaba la luz concentrada de los ángeles.
"¡No hay tiempo! ¡Debemos hacer ese sacrificio!"
Los diablos se miraron entre si luego de la palabra del mas bajo de los 4 pero con mayor musculo. Se acercaron y, en una pequeña ronda, levantaron su mano y la apuntaron en la espalda del otro, del lado del corazón, y recitaron.
"O Lucifer! Tu, qui daemonibus imperas, Tua praesentia imponentes, Da nobis potestatem caelitus In aeternum finire!"
Cada diablo se salpico de sangre cuando atravesaron la espalda de cada uno, sacando sus corazones. Sus manos fueron rodeadas de un aura rojiza y apretar el puño, explotando el corazón de cada uno.
Los ángeles tuvieron que plantarse firmemente en el suelo y deshacer la lanza de luz cuando una cruda cantidad de magia negra formo un pilar de mas de 200 metros de alto sobre los diablos.
Desplegaron sus alas y volaron un poco lejos de la zona, viendo como la magia empezaba a abarcar un poco mas de territorio.
Fue cuestión de segundos hasta que una presencia oscura y repugnante se hizo sentir a mas de 50 kilómetros de distancia.
Los ángeles hicieron una expresión de total asco y repugnancia ante esa presencia. Era fuerte, mas fuerte que todos ellos juntos, pero no iban a desistir por nada.
Cuando el pilar de magia se redujo, quedo a la vista un ser de 20 metros de alto. Piel negra y roja totalmente escamosa, ojos y boca hechas de fuego, y dos cuernos que sobresalían de su cabeza. En su mano había un tridente igual de alto que el monstruo.
"¡GRRRAAAAAH!"
El diablo monstruo rugió, liberando una onda expansiva que obligo a los ángeles a cubrirse el rostro con un brazo.
Viendo a los ángeles a la distancia, el diablo monstruo empezó a correr hacía ellos.
Los ángeles no perdieron el tiempo e invocaron varias lanzas de luz a su alrededor, exactamente 5 rodeando a cada ángel y apuntando al diablo monstruo.
Las lanzas de luz fueron a toda velocidad hacia el diablo gigante que las vio venir, pero no podía detener su carrera.
Todas las lanzas de luz atravesaron torso y piernas del diablo que rugió de dolor, aturdiendo a los ángeles por un segundo.
En ese segundo, el diablo corto la distancia de dos kilómetros con los ángeles y los golpeo a todos al mismo tiempo, enviándolos al cielo de un golpe.
Los ángeles se recompusieron en el aire y flotaron con sus alas, posando su mirada en el diablo de 20 metros.
Las heridas que le fueron provocadas fueron sorpresivamente cerradas, a excepción de una que estaba sanando lentamente.
Uno de los ángeles hablo, el de apariencia mas cansada y baja estatura, ya sin armadura en ningún lado.
"Peleen. Creo que vamos a tener que esforzarnos para derrotarlo, y no sabemos que debilidad tiene".
Los otros 3 ángeles asintieron y se volaron hacia el diablo gigante rompiendo la barrera del sonido.
Cuando intentaron atacarlo por sorpresa tuvieron que moverse para esquivar una estocada del tridente y un golpe del enorme diablo.
Los 3 ángeles esquivaban a duras penas las estocadas del diablo, llegando a ser rozados en sus restos de armadura que ya no existía, solo les quedaba unos pantalones de cuero y botas que les cubrían las piernas, aunque los pantalones tenían un lado roto hasta el muslo.
Cuando encontraron múltiples aperturas, lanzaron pequeñas pero increíblemente rápidas lanzas de luz hacia el diablo.
El ángel que no estaba peleando agudizo su oído y lo sintió.
"¡Oigan! ¡Esa abominación tiene 4 corazones!"
Los ángeles no desviaron la mirada y solo asintieron, siendo vistos por el otro ángel que se acerco a ellos y se ubico a su lado.
El diablo gruño con la boca abierta, lanzando sangre y saliva por varios metros frente a el, justo donde estaban los ángeles que por falta de reacción quedaron ciegos por 5 segundos.
Ese tiempo fue aprovechado por el diablo.
Lanzo una estocada a máxima velocidad, usando toda su fuerza, si las venas que se marcaban en todo el brazo significaban eso.
Superando una velocidad total de 6,706,166 millas por hora, el tridente se clavo en 3 de los 4 ángeles, atravesando su torso por completo.
El ángel restante miro eso en shock, y a los dos segundos miro al diablo como si fuese la peor basura en existir.
Sacudiendo el tridente, los cuerpos de los 3 ángeles se esparcieron por el campo de batalla, exactamente en varios trozos.
El ángel se lanzo al rostro del diablo y preparo una lanza de luz de dos metros, lista para clavársela en el ojo.
Sin embargo, el diablo gigante abrió la boca y trago al ángel con la lanza de luz incluida.
No lo mastico, simplemente lo mando directo a su estomago.
Con una sonrisa satisfecha, el diablo se tiro al suelo con todo su peso, provocando un pequeño terremoto.
……
El ángel, aun con su lanza de luz en mano, miro desde un pequeño rincón el acido estomacal que había en el estomago del diablo.
Eso lo derretiría como un hielo en pleno sol.
"No tengo mas opción… Dios, Miguel… denme su ayuda".
El ángel deshizo la lanza de luz y empezó a brillar poco a poco.
"Si voy a morir, será junto a esta escoria perteneciente al bajo mundo de este plano".
Junto sus manos y cerro los ojos. La luz empezó a brillar con mayor intensidad, iluminando todo el estomago del diablo.
…..
El diablo gigante, a punto de dormir, abrió los ojos de repente y miro su abdomen, encontrando una luz brillante que crecía cada vez mas.
"¡GAAAAH!"
Exclamando con muchísimo dolor, el diablo se retorció cuando todo su cuerpo empezó a brillar cada vez mas.
Todo su cuerpo brillo de color rojo cuando finalmente explotó.
La luz alcanzo mas de 50 metros de altura e ilumino totalmente todo en un área de 20 kilómetros.
Los cuerpos de algunos demonios se deshicieron en pedacitos gracias a la luz.
Cuando el cuerpo del diablo gigante exploto, el rio de sangre se transformo en un mar un cráter gigante.
Los cadáveres de ángeles y los diablos que no se convirtieron en pequeños pedazos flotaban en el mar de sangre, huesos y órganos.
Una pluma roja a causa de la sangre empezó a caer desde el cielo lentamente.
La pluma bajo y bajo hasta tocar el rio y quedar flotando en el medio de los cadáveres de un ángel y un diablo.
……
[Castillo Lucifer – Sala de reuniones]
Naruto, Lilith, Beelzebub y Leviathan miraban una esfera de varios metros que proyectaba toda la batalla.
"Incluso eso no les sirvió…"
Leviathan no lo demostró, pero estaba levemente decepcionada del resultado de la pelea. No eran los mas fuertes, pero esos diablos debían haber ganado sin problema.
"Se confiaron y quisieron jugar con los ángeles, por eso de entrada nuestras bajas fueron levemente mayores a las de ellos".
Beelzebub le explico a Leviathan, algo que ella entendió y asintió en silencio.
Naruto miraba la esfera con aburrimiento, viendo el resultado final de la pelea suspirando. Lilith le acarició el cabello suavemente, aprovechando que estaba sentada en su pierna derecha y estaba totalmente cómoda.
Beelzebub anotó en una pequeña libreta los resultados de sus bajas, el territorio de la pelea y cuantos regalos dieron.
"Perdimos 1200 diablos, gran parte de ellos siendo de clanes con poca relevancia en la alta sociedad, pero importantes al fin y al cabo. La pelea se dio en la Frontera del Inframundo, mejor dicho el Fin del Bajo Mundo, y solo dimos 1 regalo".
Naruto asintió y movió su mano frente a el. Una pequeña pantalla se formo, donde estaba la cantidad de soldados que aun tenían, los que ya se estaban formando, entre otros.
Sabía que esto recién empezaba, y debía estar lo suficientemente preparado para lo que el veía como la pelea que terminaría la guerra en el futuro.
Y eso era a costa de que la gente que aun no vio la crueldad de la guerra, la vea y la viva.
Los diablos confiados debían ver que la vida no siempre era de color blanco, a pesar que ellos representen lo negro de la vida.
Si ellos vivían felices por siempre se volverían débiles, por eso estos tiempos difíciles los cambiaría y marcaría por siempre.
Los buenos tiempos crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles, los tiempos difíciles forjan hombres fuertes, y los hombres fuertes crean buenos tiempos.
Naruto, Beelzebub, Leviathan, Asmodeus, Lilith.
Todos ellos ya pasaron por muchos tiempos difíciles, y eso los hizo fuertes.
Ahora esperaban que esa fuerza se les pase a los diablos de hoy en día.
Lo ultimo que querían era que ellos hayan sido un error.
