Akane volvió a la aldea, encontró a Ukio hablando con las ancianas del concejo y se acerco a ella,–Ukio–
–ah, Akane que bueno que estas aquí, justo estaba buscándote–le dijo a la peliazul,–Señora Mio, señora Zuh, les agradezco por todo, hasta luego– dijo despidiéndose de las ancianas con las que estaba hablando, las ancianas asintieron y las chicas se encaminaron a su tienda, Ukio cargaba una pesada mochila, asi que Akane le preguntó–¿Entonces te iras hoy?–
–Si, no me quería ir sin despedirme, por eso te estaba buscando–
–Ya veo, oye Ukio, puedo saber porque te vas tan de prisa?, no quisiera ser entrometida pero estoy algo preocupada–
–Bueno, yo... uff es mi padre..–titubeó la cocinera, Akane la miró expectante pues la chica se veía algo preocupada, asi que detuvieron su marcha y esperó a que continuara su relato.
–Si no quieres contarme no importa, solo quiero saber si estas bien, en la mañana te veías algo asustada Ukio– expreso tratando de tranquilizar un poco a su amiga, ella la miró y sonrió tímidamente y le contestó:
–Akane, cuando salí de mi casa buscando a Ranma mi padre me dio una carta, me dijo que la leyera cuando me sintiera triste o si estaba en problemas, yo... lo había olvidado...–hizo una pausa, suspiro un poco y continuó– cuando subí la montaña por el camino difícil, casualmente lo recordé y ya estando cerca de la cima, había un escalon amplio asi que la saque y la leí, en la carta me decía lo mucho que me quería y que estaba orgulloso de mi, que no me dejara vencer por nada y que volviera a casa cuando me sintiera sola, pero anexo en la carta estaba una nota de mi nana, se que es de ella porque reconocí su letra, yo supongo que la puso sin que mi padre se diera cuenta, porque en esa nota decia que mi padre estaba enfermo pero no me había dicho nada para no preocuparme... imagino que mi nana pensó que leería la carta mucho antes, ya han pasado casi dos años, por eso necesito volver hoy mismo... hace mucho que no lo veo y no sé en qué condiciones se encuentre...– terminó el relato y respiró profundamente, Akane estaba impactada, parpadeo un par de veces y la tomo de los hombros, –Lo lamento mucho Ukio, espero que tu padre se encuentre bien, mi familia te aprecia mucho y si necesitan algo tú y tu padre con gusto los apoyaremos–
–Gracias Akane, eres una buena amiga, a pesar de todos los problemas, estoy muy feliz de haberte conocido– respondió tomando de las manos a la peliazul.
–Lo mismo digo Ukio, ten mucho cuidado al volver y mantennos informados si?– dijo sonriendo la chica.
–Claro, mira ya viene Konatsu con las mochilas, acompañame a despedirme de la abuela de Xiampu–, Akane asintió y caminó detrás de ella, que corrió al encuentro de Konatsu, le entrego la mochila pesada que llevaba encima y los tres se encontraron con la señora Cologne a las afueras de la aldea, a un lado del camino estaba Li, la hermanita de Mouse esperándolos con una carreta, al verlos la chica les ayudó a subir sus cosas.
–Muy bien Ukio, ya esta listo todo, Li los llevará al siguiente poblado para que puedan ir a la ciudad lo mas rápido posible y puedas tomar el siguiente avión a Tokio, aquí tienes los boletos de avión y algo de dinero para el viaje– dijo la anciana extendiendo las cosas a la chica
–No es necesario abuela–dijo apenada la chica
–Vamos Ukio, es lo menos que podemos hacer para agradecerte toda la ayuda que nos has brindado, además todas las aldeanas estaban muy felices con la deliciosa comida que nos preparaste ayer como despedida –
–En ese caso, muchas gracias–dio una reverencia y tomo los boletos y el dinero que le ofreció la anciana, le dio un abrazo a Akane y se despidió con la mano, Akari llego corriendo para despedirse también, aunque sentía algo de celos de Ukio le había tomado mucho aprecio en el tiempo que convivieron, –adiós Ukio, konatsu, que tengan un buen viaje– les dijo, Ukio no sabia que la novia de Ryoga estaba celosa de ella, asi que se despidió de ella con un abrazo.
–Adiós señorita Tendo, señorita Unryu, espero verlas nuevamente–dijo Konatsu haciendo una reverencia
–Adiós konatsu, cuida mucho a Ukio– se despidió Akane.
El chico solo asintió y se ruborizo, ayudo a Ukio a subir y después se subió el y emprendieron el viaje de regreso a casa, después de un par de horas llegaron al siguiente poblado, Li les dio indicaciones para tomar el autobús que los llevaría al aeropuerto más cercano, se despidió de ellos con un fuerte abrazo y derramo unas cuantas lagrimas pues también los extrañaría mucho. Cuando la chica se fue sintieron un gran pesar pues le habían tomado mucho cariño a la pequeña amazona, Konatsu suspiró y Ukio volteo a verlo, –¿que pasa Konatsu?– pregunto mientras iniciaba la marcha, –nada es solo que voy a extrañar todo esto, ama Ukio, ¿usted se encuentra bien?–
–Si estoy un poco preocupada por mi padre, pero estaré bien, por cierto Konatsu, solo dime Ukio ¿si?–
–ah, pero yo no puedo eso es... no puedo– dijo tímidamente el kunoichi.
–Si no lo haces me enojare contigo–respondió fingiendo enfado la chica.
–Pero yo... bueno lo intentaré.. u Ukio–
–Asi esta mejor– sonrió la chica
–-U-Ukio.. puedo em...–tartamudeaba mientras le tendía la mano, Ukio se sonrojó y asintió brevemente, el chico se puso todo rojo y la tomo de la mano mientras caminaban tranquilamente por el pueblo, ambos estaban felices, un poco preocupados por la salud del papa de Ukio pero con la esperanza de que todo estuviera bien, así dejaron la aldea amazona para ir por su propio camino...
Por su parte, Akari se llevó a Akane a comer con el resto de las amazonas, Ukio les había dejado preparada mucha comida deliciosa pues se hizo popular entre las amazonas, se sentaron a la mesa con varias de las guerreras de Xiang que degustaban con avidez los alimentos, mientras las chicas platicaban la anciana Cologne se acercó a ellas – vaya parece que solo quedan ustedes, ya pensaron que es lo que harán?–
–Pues yo debo volver a casa, tengo muchas cosas por hacer–respondió Akari
–Yo igual tengo que regresar, están por empezar las clases –agregó Akane
–mmm es una lástima, ya que están aquí podrían entrenar y ser fuertes guerreras, podría enseñarles varias técnicas de combate– Akane se quedó pensativa, después de todo era una artemarcialista muy orgullosa, que la abuela de Xiampu se ofreciera a entrenarla era una oferta muy tentadora, después de un momento contesto:–Eso sería interesante, y bueno las clases no empezaran tan pronto, podría quedarme unos días más, ¿tu que dices Akari?–
–En realidad no tengo tanta prisa por volver, aunque sé que Katsunishiki me extraña estoy segura mi abuelo lo está cuidando muy bien y aprender nuevas técnicas me ayudaría a entrenarlo mejor, creo que igual podría quedarme un par de días más– respondió la novia de Ryoga.
–jojojo que bueno que puedan estar unos días más, siempre es bueno entrenar con gente joven, Ukio tenía mucha prisa por volver así que no pudo esperar, en una semana el padre de Xiampu vendrá y podrá llevarlas a Hong Kong para que tomen el vuelo de regreso a Tokio–comento la anciana.
–En ese caso está decidido, nos quedaremos unos días más, la verdad este lugar es asombroso, las amazonas son una tribu increíble–agregó Akane entusiasmada, Akari asintió pues tenía la boca llena de comida, la anciana les comento a las demás amazonas que ellas dos se quedarían un poco más y todas se emocionaron pues se habían hecho buenas amigas, entre ellas Pink y Link que corrieron a abrazarlas dispuestas a entrenar con las japonesas un poco más.
Las chicas se quedaron por una semana compartiendo con las amazonas, para Akane fue una experiencia maravillosa pues pudo entrenar y conocer las técnicas variadas que tenía la familia de Xiampu, aprendió algunas técnicas para acomodar huesos y curar heridas de la anciana Zuh, entrenó mucho con Xiang, que era experta con las espadas, tuvo oportunidad de aprender algo de cocina, Link y ella practicaron mucho para no envenenar a las demás, costó sangre, sudor y lágrimas, muchas lágrimas pero finalmente pudieron preparar algo comestible, ambas celebraron con mucha alegría aunque solo se tratara de una sopa insípida, Pink las ayudo, por su parte Akari conoció técnicas de salvamento y construcción, pues a ella no le gustaba mucho pelear, más bien entrenaba a sus cerdos de lucha, pero quería saber más sobre como reconstruir pues durante el tiempo que estuvo con Ryoga notó que el chico era afecto a destruir las paredes, sobre todo cuando se perdía y no encontraba el lugar al que quería ir. Al terminar la semana, tal y como prometió la señora Cologne el papa de Xiampu volvió de un viaje de negocios, le explicaron lo que había sucedido en la aldea y agradeció a las chicas la ayuda que le brindaron a su amada hija, así que se ofreció a llevarlas a Hong Kong; después de la comida, las chicas recibieron muchos regalos de todas las aldeanas, cuando se despidieron se pusieron tristes, pues les habían tomado mucho cariño, la abuela de Xiampu nuevamente fue la que tomó la palabra: –Ha sido un honor tenerlas como huéspedes, Akari Unryu, me ha dado mucho gusto conocerte, espero ver pelear a tus cerdos algún día, Akane Tendo, eres una excelente guerrera, espero volver a visitarte a Japón a ti y a tu familia muy pronto y por supuesto que serán siempre bienvenidas con las amazonas– todas las amazonas estallaron en gritos de alegría y les deseaban buen viaje, entre lagrimas, las chicas agradecieron y dieron abrazos a todas las que las rodearon, el padre de Xiampu las ayudo a subir sus cosas a un auto y finalmente salieron de la aldea amazona, con mucha tristeza, nostalgia y esperanza de volver a sus casas con sus familias y muy pronto también poder ver a sus amigos y novios-prometidos de regreso...
