Después del encuentro con las hermanas Natsume y Kurumi, Xiampu guardaba celosamente el mapa entre sus ropas, los primeros días iban saltando entre los árboles y bajaban de vez en cuando, para comer, beber y descansar, cuando ya habían seguido por una semana finalmente llegaron a un riachuelo que, según revisó Xiampu en el mapa, debía llevarlos a una montaña nevada que debían atravesar. Decidieron descansar a los pies de dicha montaña y mientras armaban sus casas de campaña Ryoga preguntó: ¿cuanto falta para salir de aquí?–

–Pues según el mapa después de esta montaña, ya habremos avanzado una cuarta parte del camino, podemos subirla o rodearla, la subida es complicada, rodearla es mas fácil pero mas tardado–respondió Xiampu.

–Debemos subir entonces–aseveró Ranma

–Pero si es una montaña complicada, ¿no creen que sería mejor rodearla?, aunque nos lleve mas tiempo–dijo Mouse

–Yo estoy de acuerdo con Ranma, si es mas rápido deberíamos atravesar la montaña– asintió Ryoga

–¿tú que dices papa?–pregunto a Genma que apenas estaba bajando su mochila.

–Yo pienso que es mejor rodearla– dijo el señor.

–Pero papa así tardaremos mas– replico el trenzudo.

–Ranma no piensas en que tu padre es anciano, deberías ser mas considerado– dijo Mouse

–Mouse tiene razón el anciano no podrá subir la montaña– agregó Ryoga.

–Si es cierto, lo mejor seria rodearla– afirmó Xiampu.

Una vena empezó a palpitar en la sien del padre de Ranma al escuchar que lo llamaban anciano, asi que se levanto y grito con fuerza: –¿¡a quien le llaman anciano?!, yo puedo subir la montaña con los ojos vendados–

–Entonces esta decidido, subiremos la montaña– dijo Ranma con convicción, todos asintieron y dieron por terminada la discusión, le tocó preparar la cena a Ryoga, comieron en silencio y se fueron a descansar. A la mañana siguiente muy temprano se levantaron, recogieron sus cosas, empezaron a observar a los alrededores, la montaña era bastante alta y rocosa, con salientes peligrosas y se miraba resbaladiza. Todos se preocuparon porque realmente se veía difícil de subir, entonces Genma se adelantó y dijo: –bien creo que lo mejor será empezar a subir–

–Papá en serio lo harás, se ve algo peligroso–

–Pero claro que lo haré, soy un experto en combate libre, con años de experiencia en viajes de entrenamiento en climas extremos, no le tengo miedo a una montaña por mas peligrosa que sea...–mientras continuaba con su explicación los demás ya habían iniciado el ascenso, con sus mochilas al hombro empezaron a saltar entre las rocas y salientes sin siquiera escucharlo.

–Vamos viejo no te quedes atrás–gritó Ranma desde lo alto

–¡Oigan no me dejen atrás?– respondió, mientras tomaba su mochila para iniciar la subida–que ingratos – alcanzó a decir

Cuando ya habían subido unos cien metros el clima aun era favorable, encontraron una cueva, asi que decidieron comer algo y descansar un poco. Esta vez le tocaba cocinar a Genma, asi que lo esperaron pues aun no llegaba a donde se encontraban los demás, Xiampu sacó el mapa y empezó a leer.

–Según el mapa, a partir de aquí el clima se pondrá feo, será mejor descansar un poco antes de subir–

–Maldición siento que no avanzamos nada–dijo Ryoga con frustración.

–Podríamos avanzar más rápido sin el anciano–agrego Mouse

–¿A quien llamas anciano?–replicó Genma que acababa de llegar un poco agitado por el esfuerzo

–¿A quien mas?–dijo el chico pato, cruzándose de brazos y volteando la cara.

–Ya basta, papa te toca hacer la comida, date prisa para continuar con el ascenso– dijo Ranma.

–Deberías ser mas considerado con tu anciano padre y cocinar por mi–

–No tienes ni un poco de orgullo papá, talvez deberíamos dejarte aquí para que no nos retrases–

–¿Como puedes decir eso?, que hijo tan ingrato–

–Ya dejen de pelear y apresúrense, que muero de hambre–dijo Xiampu.

–Yo iré a explorar la cueva– dijo Ryoga muy seguro de si mismo olvidándose de su pésimo sentido de orientación.

–Yo iré por el–dijo Mouse un momento después, olvidándose que tenía una pésima vista. Los demás los ignoraron olímpicamente y siguieron en lo suyo, Xiampu leía el mapa y Genma cocinaba, Ranma por su parte decidió dormir un poco.

Mientras Ryoga exploraba la cueva se dio cuenta que estaba bastante grande, cuando quiso volver ya no encontró el camino de regreso, –¡no puede ser, por donde está el camino de regreso!–gritó desesperado, dio varias vueltas pero no se había fijado que estaba dando vueltas en círculos y no estaba yendo a ninguna parte, –¿que hare?, moriré aquí solo, se irán sin mi, me dejaran atrás!–continuó mientras se imaginaba que los demás continuaban su camino hacia el lago sagrado y se curaban de sus maldiciones mientras el se quedaba en la cueva y se convertia en un esqueleto–¡NOOO! Gritó con las manos en la cabeza, en eso una mano le tocó el hombro–¡Kiaaa!– Pegó un salto.

–Ya cállate idiota soy yo–le dijo Mouse

–Mouse, viniste por mi–dijo con los ojos llenos de lágrimas

–Pero claro que si tonto, porque sales a explorar si tienes un pésimo sentido de la orientación–

–Gracias Mouse, eres un buen amigo–se secaba las lagrimas con el dorso de la mano

–Bien, ahora volvamos, vi perfectamente cual era el camino por el que llegamos aquí, era por aquí, no era por este otro lado– dijo el chico pato mientras se acomodaba los lentes y dudaba de cual era el camino.

–Maldición Mouse, ¡¿porque vienes a rescatarme si sabes que no ves nada?!–grito ya enojado Ryoga.

Entonces se dieron cuenta que estaban realmente perdidos, asi que ambos empezaron a ir de un lado a otro sin encontrar el camino de regreso.

Mientras tanto Genma había terminado de cocinar y les sirvió a su hijo y a Xiampu, se sentó en posición de loto y comentó:

–Creo que deberíamos haber rodeado la montaña–

–¿Pero que dices ahora papá?– preuntó Ranma con la boca llena

–¿Por qué dice eso señor Saotome?–preguntó interesada Xiampu.

–Bueno... viéndolo de cerca, no creo que encontremos otro lugar como este para descansar si seguimos subiendo, será mas difícil continuar sin parar, además cuando caiga la noche habrá mas frío y no podremos hacer fogatas si es que encontramos nieve, ya saben si estamos mas alto, el viento igualmente será mas fuerte...–

–¿Y porque hasta ahora lo dices?, ya llegamos hasta aquí, yo no bajaré–dijo decidido Ranma.

–mmm, yo creo que tu padre tiene razón Ranma, según lo que dice el mapa, subir la montaña tardaría al menos una semana, apenas llevamos un dia y mas arriba se ve mas complicado–argumentó Xiampu.

–Ni hablar, no bajaremos–contestó Ranma.

–Pero hijo, debes escuchar a tu padre, se pondrá mas peligroso mas adelante–

–Basta viejo, no bajaré, si quieres bajar puedes hacerlo–Ranma estaba mas enojado cada vez, Xiampu intervino –Ranma esta vez estoy de acuerdo con tu padre, deberías considerarlo–

–No, no bajaré, seguiremos adelante– los tres se habían puesto de pie y sus auras de combate se incrementaban mientras discutían, de repente un estruendo los sacudió y voltearon a ver hacia el fondo de la cueva.

–¡¿Pero que demonios?!–gritó Ranma

Entonces Ryoga y Mouse aparecieron de la nada, llenos de polvo y tosiendo

–¡Oigan tenemos una idea!– gritaron a la vez

–Pero claro, Ryoga puede usar el truco de la explosión!–dijo entusiasmada Xiampu.

–Es verdad, ¿como no se nos ocurrió?–agregó Genma

–Eso no es justo, yo quería decirlo–exclamó molesto Ryoga.

–Pues que esperamos–continuó Ranma.

–Oigan primero debemos comer–dijo Mouse ya que los demás ya habían terminado su comida.

–Bueno pues dense prisa– los apuró el trenzudo.

Mientras los dos comían se pusieron de acuerdo para lo siguiente que tendrían que hacer...