Capítulo 25

...

La habitación parecía haberse convertido en una cueva oscura y silenciosa, Yuuji recoge la bolsa y el uniforme, observa la camiseta rota y las lágrimas comienzan a caer en silencio, se siente muy mal, devastado, ¿qué va a decirle al entrenador ahora? Su preciado regalo ha sido destruido. Hace unos momentos estaba tan furioso, pero poco a poco la tristeza tomó más presencia en su corazón y comenzó a llorar desconsoladamente.

No solo se sentía herido por la crueldad y la falta de empatía de Sukuna, sino que también se sentía culpable por no haber podido proteger el preciado regalo de su entrenador. El uniforme había sido un símbolo de confianza para él, y ahora no tiene arreglo, esperaba usarlo mañana y que Toji lo viera, seguro estaría orgulloso pero ¿qué le queda ahora? No puede coserlo, no sabe coser y si lo hiciera, sería inútil porque está tan rasgado que la costura se rompería.

Yuuji se sintió como si hubiera fallado en algo importante. Se preguntó si podría haber hecho algo para evitar que Sukuna destruyera el uniforme, ¿pero cómo iba a saber que Sukuna lo iba a descubrir?. La culpa y la tristeza se apoderaron de él, haciéndolo llorar desconsolado.

Abrazó su uniforme con fuerza, como si estuviera tratando de retener algo que se le escapaba. El tejido desgarrado y roto parecía simbolizar su propia alma, herida y destruida por la crueldad de Sukuna.

La habitación se quedó en silencio, solo con el sonido de los sollozos de Yuuji.

...

Sukuna fue a la cocina, se sirvió un vaso con agua y lo tomó de un trago, suspirando profundamente. Fue divertido para él ver al mocoso perder el control y estallar en ira, al igual que verlo destruirse en la tristeza, pero algo le hizo detenerse y dejar al mocoso solo, su voz quebrada le irritó, quería verlo sufrir pero hay algunos recuerdos que le hacen enojar, el mocoso siendo un niño vulnerable al que se supone debe cuidar, lo que dijo de Kenjaku tal vez haya sido demasiado, pero no se arrepiente de decirlo porque realmente pudo ver el miedo en los ojos de Yuuji.

Puede usar esa excusa en otro momento, por supuesto que no dejaría que Kenjaku se acercara a Yuuji, pero cuando se lo dijo realmente la idea le emocionó, pero aún no entendía por qué, tal vez, porque así... el mocoso tendría que recurrir a su protección, ¿es eso? Necesita tener el control del mocoso y tal vez esa es una buena manera.

Sukuna empacó sus cosas y esa misma noche más tarde se marchó para su viaje de negocios.

...

Yuuji llegó a clases al día siguiente, no se sentía para nada bien pero como siempre debe fingir que todo está bien, cuando sea hora de la práctica no podrá ver al entrenador a la cara, quería usar el uniforme hoy y si Toji ve que no lo está usando preguntará el motivo, no quiere mentirle a su entrenador pero tampoco puede decirle que fue Sukuna quien lo rompió, ¿qué rostro pondría si le dijera la verdad? ¿Se enojaría? ¿se decepcionaría? Y lo que más le dolería es ver el rostro de tristeza de su sensei.

Esta vez no fue recibido en la entrada por Satoru, se preguntaba por qué, pero luego Satoru le envió mensaje diciéndole que estaban en una reunión antes de iniciar las clases, por supuesto también le pide que se reúnan en el mismo lugar en la escalera. Yuuji debe admitir que extraña los besos de Gojo-sensei, se pregunta si solo es eso lo que le atrae tanto de su maestro porque durante el fin de semana estuvo ocupado y pensando en otras cosas, y además recibió mensajes de Gojo-sensei y los respondió, pero simplemente sentía que solo estaba experimentando, ¿acaso quiere algo más serio?

Megumi fue el primero en notar que su mejor amigo no estaba bien, lucía muy distraído y aunque haya intentado ocultar sus ojeras, se ponía ver que tenía sus ojos un poco hinchados por haber llorado la noche anterior, también tenía pequeños moretones en su rostro que no se podían ocultar como los moretones en sus brazos que por las mangas largas de su uniforme le favorecen, sus amigos se preocuparon, Yuuji les dijo que no era nada, que se había metido en problemas con unos sujetos cuando salió a la tienda de conveniencia.

Nobara no le creía pero desde hace días que no se hablan, así que no dijo nada temiendo que Yuuji se molestara, ella se preocupa por sus amigos pero si la otra persona no está abierta a escuchar sus consejos entonces no puede hacer demasiado, ambos saben que no deberían estar peleados por una bobada.

...

En la hora del receso, Yuuji va directamente a su lugar de encuentro con Satoru, en cuanto lo ve, es Yuuji quien toma la iniciativa de abrazarlo, Satoru se sorprende un poco pero está feliz de recibir un gran abrazo de su estudiante y lo envuelve con sus brazos metiendo su nariz entre sus cabellos para oler su shampo y aroma corporal. Me encanta el olor de Yuuji, tan fresco, tan varonil, tan suave, tan perfecto. Desea tanto tenerlo todo el tiempo entre sus brazos.

"¿Qué pasa cariño?"

¿Cariño?

Yuuji se avergüenza por esa palabra, la suele escuchar de su madre hacia su padre o viceversa, es como si Satoru estuviera diciéndole que ya son pareja, incluso más que eso, aunque no han hablado con claridad del asunto, tal vez ahora que ni sus padres ni Sukuna están en casa puede aprovechar para aclarar su estado actual con Satoru.

"Solo... estoy enojado con Sukuna, siempre es tan malo..." Yuuji se sincera un poco, después de todo Satoru ya conoce a Sukuna desde hace mucho tiempo, incluso ambos se han peleado a golpes y según sabe se conocen desde pequeños por sus familias pero nunca se hicieron amigos.

"Puedo llevarte a vivir en mi casa y así no tendrías que lidiar con eso" propone Satoru descaradamente, aunque parecía que lo decía de broma realmente le gustaría llevarse a Yuuji con él y convertirlo en su amante perfecto.

Yuuji se ríe "Creo que eso sería secuestro, sensei"

"¿No vendrías voluntariamente conmigo?"

"Hmm... tal vez" responde Yuuji pensativo pero con una sonrisa que indicaba que seguía bromeando.

"No quiero un tal vez, quiero un Sí Sensei" Satoru lo atrae más a su cuerpo, acariciando con sus dedos suavemente los costados del más joven y acercando más su cara.

"Sí Gojo-sensei, llévame contigo" responde Yuuji y de repente siente que lo levantan del suelo.

"Ah... Sensei" coloca sus manos sobre los hombros del albino mirándolo con un brillo hermoso en sus ojos, al menos así lo veía Satoru. Ahora estaba a su altura aunque estuviera siendo cargado, sus rostros se acercaron y comparten un beso en los labios que duró un par de segundos, mientras lo besaba camina hacia la puerta bloqueada que da hacia el techo de la escuela, los brazos de Yuuji rodean el cuello de su maestro mientras sus mejillas se ruborizan, al sentir que el mayor sostiene sus muslos debe envolver sus piernas alrededor de la cintura de su maestro y este está más que complacido de soportar su peso.

Se separan un poco, el aire entre ellos parece vibrar con el entusiasmo de este momento, pareciera que están en su propio mundo abrazados tan cerca. Satoru sostiene la barbilla de Yuuji volviendo a acercar sus labios, lame su labio inferior haciendo que el menor le diera permiso de deslizar su lengua en el interior de su cálida y dulce boca, acariciando la suya y sintiendo el dulce sabor, o tal vez Yuuji es dulce desde que nació y quiere probar cada esquina de su cuerpo para comprobarlo.

Yuuji trata de continuarle el ritmo pero Satoru simplemente es quien domina, su cuerpo tiembla de excitación cuando sus lenguas se acarician entre sí, y ligeros sonidos se escapaban de su garganta pero Satoru no se detenía, estaba hambriento de Yuuji, queriendo ir más profundo y abrazándolo tan fuerte como si quiera comérselo de una buena vez.

"Nhh..." Yuuji lo empuja un poco, necesita aire, no tiene experiencia, aunque le gusta sentirse dominado pero primero debería aprender a besar tan bien como lo hace Satoru.

El albino lo mira con una sonrisa traviesa pero también con una mirada llena de curiosidad y deseo, Yuuji se sonroja mirándolo, sabe que su maestro está muy enamorado con solo ver sus ojos y su corazón late muy fuerte porque se estaba comenzando a sentir caliente en ciertos lugares de su cuerpo.

"Yuuji-chan, qué lindo eres"

"No me digas lindo, se escucha muy femenino"

Satoru se ríe bajito, "¿Prefieres que te diga sexy?"

Yuuji no puede creer la osadía de Satoru.

"Ya basta, me avergüenzo"

"¿Cuándo podemos ir a una cita? Los dos solos"

"Sensei, sabes que no podríamos ir a una cita normal"

"Pero, recuerda la vez que te invité a cenar, podría ser así, nadie tiene por qué pensar mal mientras no hagamos nada en público"

Ah, está tan impaciente por hacer de Yuuji su novio, su amante, su todo, ya no le importa el mundo, luchará por el amor de su querido estudiante.

"Hm..." Yuuji piensa un momento "Puedes... venir a mi casa hoy o mañana"

Satoru levanta una ceja con curiosidad "¿Como una visita de maestro, amigo o... romántica?"

Yuuji asiente "Mis padres no están en casa, Sukuna tampoco, regresan el miércoles y Sukuna el fin de semana"

La emoción inunda el cuerpo de Satoru, y abraza a Yuuji con fuerza "Qué maravilloso, ¿estás solito en casa? Iré a acompañarte" Satoru besa su mejilla con cariño, está podría ser su oportunidad de ir más allá con Yuuji, por supuesto, no está pensando en hacer obscenidades con él, es demasiado pronto para pasar a la acción, Yuuji no está listo para tener relaciones sexuales, es muy joven y quiere cuidarlo, quiere prepararlo para cuando sea el momento, puede tomar esta oportunidad para enseñarle sobre los juegos previos, el sexo no es solo penetración, así que puede ir preparando su cuerpo y explorar las zonas erógenas del chino, lo que le gusta, lo que no le gusta, también puede enseñarle sobre el sexo oral y aunque muere por ver a Yuuji rogar por su pene y meterlo en su boca, es mejor no asustarlo y llevarlo poco a poco a ese momento.

La imaginación de Satoru se estaba desviando demasiado, pensar en ello podría hacer que se ponga duro y no quiere eso, las clases aún no terminan, qué vergüenza y escándalo sería que estuviera excitado por un estudiante. Pero no se trata solo de un estudiante, es Yuuji Itadori, su hermoso ángel de luz.

Satoru baja a Yuuji, sabe que quedan pocos minutos para volver a clases. Lo vuelve a besar y susurra "Iré hoy mismo, te recojo en la estación después de tu práctica, ¿bien?"

Yuuji asiente. Ahora que mencionaba lo de la práctica, volvió a recordar lo que sucedió con su uniforme, así que se aferró a Satoru con fuerza en un intento de no pensar en aquello que le afectaba "Sensei, bésame un poco más..."

Satoru sonríe, le encanta que Yuuji sea tan permisivo, le toma del rostro y lo besa sin dudar, de nuevo es un beso de lengua haciendo que el chico no deje de temblar entre sus manos. Sonríe internamente al darse cuenta de cómo Yuuji intenta ser igual de ágil que él, lo que le resultaba un poco adorable.

...

Mahito estaba de pésimo humor. Sukuna no ha vuelto a llamarlo, simplemente le envió su pago de acuerdo al trato, debería estar feliz de que no lo llamara para follar pero en realidad sí quería tener sexo, no le gusta cuando es un hijo de puta sin embargo luego del maltrato, lo disfruta y recuerda la adrenalina en el momento. Siente que se está volviendo adicto al sexo rudo, pero a la vez tiene muchas dudas y curiosidad, ¿ese hombre solo se excita por la violencia? Si no fuera él, ¿haría lo mismo con otras personas?

No. Mahito ha estado averiguando por su cuenta, pudo contactarse con dos mujeres que estuvieron con Sukuna antes y ambas le dijeron que era rudo pero no era tan violento al nivel de darles miedo, nunca las golpeó ni las insultó. Mahito siente envidia, ¿por qué a él sí lo maltrata? ¿Es por qué es un chico? También, recuerda que siempre que abusa de él, Sukuna no parece que lo estuviera viendo a él, en realidad su mirada parece estar en otro lugar.

Se siente un poco cansado, y ahora, Sukuna no estará durante una semana. Pero, ¿quién sí lo estará? Por supuesto, el estúpido de Itadori Yuuji, ese chico siempre le está contando todo, confía demasiado en él, cuando descubra que todo este tiempo ha estado fingiendo ser su amigo se pregunta qué dirá o cómo reaccionará. Ya se ha ganado un lugar en el corazón de Yuuji, así que lo más probable es que lo lastimará, pero a decir verdad, no le importa. Nunca le ha importado realmente ese chico más que por su propio propósito de involucrarse con Sukuna

El humor de Mahito cambia cuando ve a Nanami-sensei entrar al salón de clases, había olvidado que la próxima clase era con él, se pregunta por qué no ha sido capaz de acercarse más a su profesor, él es un chico lleno de confianza que puede conquistar a cualquier hombre pero no a Nanami, lo tiene en lo más alto de su pirámide, una pirámide imposible de escalar para llegar a él porque aunque lo hiciera le da miedo ser empujado al final, así que prefiere verlo y admirar de lejos.

Un mensaje interrumpe sus fantasías, es de Yuuji, no quiere hablar con este chico por el momento debido a que le recuerda a Sukuna, pero el contenido del mensaje le levanta el interés.

"Invité a Gojo-sensei a casa"

Mahito ya sabe que la familia de Yuuji no estará en estos días, ¡el idiota le cuenta todo! Por supuesto que la mayoría de cosas van a parar a Sukuna pero en este caso no le contará nada, no por el momento, porque él también quiere explorar un poco más la casa de Yuuji, o más bien, la habitación de Sukuna.

"Felicidades, vas a perder tu virginidad" le responde Mahito bromeando con él.

"¡Claro que no! Solo vendrá a visitarme"

"¿Puedo ir a visitarte el martes entonces? Ya que vas a follar con Gojo-sensei el lunes, ten cuidado de no quedarte inválido, he visto la entrepierna de Gojo-sensei y hmm... se ve grande"

"¡Ya te dije que no vamos a hacer eso! ¡Y no digas esas cosas! Puedes ir el martes"

Mahito se imagina a Yuuji rojo de la vergüenza y molesto. A veces es divertido hablar con ese chico, y otras veces simplemente le cansa su forma de ser.

Yuuji frunce el ceño después de enviarle ese mensaje a Mahito, ¿quién piensa que es? No quiere que Gojo-sensei vaya a su casa para hacer ese tipo de cosas, solamente quiere pasar tiempo con él, aunque sería muy ingenuo pensar que Gojo-sensei no quisiera ir más allá, por la forma en que lo mira y lo besa, se siente muy deseado, aunque a veces le hace sentir incómodo si lo piensa demasiado, en el momento se siente bien y quiere saber qué tan lejos llegaría.

...

A la hora de la práctica, Yuuji tuvo que usar el mismo uniforme, el entrenador se dio cuenta y lo miró con duda, pensó que iba a usar el que le regaló, debería haber un motivo por el cual no lo esté usando, pudo notar la expresión de decepción en su estudiante y quería preguntarle, pero mejor esperaba a que terminaran la práctica.

Una vez terminaron, Yuuji se acercó por su cuenta y le pidió disculpas por no haber usado el uniforme.

"Planeo usarlo en el torneo, no quiero ensuciarlo en las prácticas"

Bueno, eso es un buen motivo, pero Toji no estaba convencido, el chico se nota nervioso y como si estuviera fingiendo su alegría, ya ha visto y escuchado a Yuuji en sus momentos de alegría y el tono es diferente, ahora mismo parece que no está diciendo la verdad.

"Está bien, descuida, pero sí me gustaría verte usándolo yo primero" Toji sonríe

"Hm, si" Yuuji no está tan convencido, ¿de dónde va a sacar un uniforme nuevo cuando faltan tan pocos días? Tal vez debería volver a intentar convencer a sus padres, pero realmente le hubiera gustado usar el que le regaló su entrenador, le duele tanto y también lo frustra, todo por culpa de Sukuna.

Yuuji y Toji terminan de guardar las cosas, entonces antes de irse, Toji lo acerca "Recuerda que puedes contar conmigo para cualquier cosa"

Yuuji lo mira y asiente, le picaban las ganas de decirle la verdad pero temía lastimar a Toji, o incluso que se enojara, no pudo cuidar un regalo tan importante, tampoco quiere que Sukuna se entere que fue Toji, porque no quiere que resulte como con Gojo-sensei.

"Lo sé, gracias de nuevo Toji-sensei" Yuuji se despide de su entrenador con una sonrisa, Toji lo ve alejarse y ojalá pudiera quedarse con el chico más tiempo, su corazón que parece blindado simplemente se derrite con la presencia de Yuuji, es ese tipo de sentimiento que hace mucho no siente, no puede creer que realmente está enamorado de un chico que tiene la edad de su hijo, no es su hermosa juventud lo que le atrae como con aventuras pasadas, es su personalidad, incluso si Yuuji tuviera su edad también se enamoraría de él y piensa que sería lo mejor, encontrar a alguien que quiera estar con él no por interés es muy difícil, todos quieren algo de él y siempre está relacionado con su aspecto físico, todos son tan superficiales, pero Yuuji es tan auténtico.

Toji recoge sus cosas para marcharse a casa, cuando va saliendo, observa que Yuuji estaba esperando al otro lado de la calle, tal vez debería acompañarlo pero su idea es descartada cuando un auto se detiene y Yuuji se sube a este. El pelinegro se da cuenta de quién se trataba, conoce perfectamente ese auto y sonríe recordando que ya estuvo dentro de él, y claro... dentro del propietario muchas veces.

Satoru Gojo, ¿qué haces recogiendo a tu estudiante?

Ahora Toji siente mucho interés, había decidido que no molestaría a Satoru porque su interés estaba en Yuuji, pero si Satoru ha decidido meterse en el juego entonces va a disfrutarlo. No tenía que preguntar o pensarlo demasiado, es obvio, a Satoru le gusta Yuuji, lo conoce muy bien y las malas mañas se aprenden.

...

Satoru estaba contento, va a casa de su querido estudiante a pasar la tarde, ahora mismo lo lleva en su auto y el chico también luce contento, ¿no es esto un sueño?

Durante el viaje le preguntó sobre la práctica, y Yuuji no paraba de hablar de ello con entusiasmo, a Satoru le gusta lo mucho que le importa el béisbol, siente envidia de un deporte, pero si es así de apasionado con el béisbol tal vez lo sea en otros aspecto, como por ejemplo en el sexo.

¡Que no va a pensar en ello hoy!

Cuando llegaron a casa, Yuuji llevó adentro a Satoru con entusiasmo como un niño enseñándole sus juguetes a sus amigos, solo que en esta ocasión, era mostrarle cada rincón de su casa a su maestro.

A Satoru a veces se le olvida que Yuuji tiene 15 años, y se siente como un pervertido que se atrevió a poner sus manos encima, pero realmente sus sentimientos son auténticos, no es un deseo egoísta que solo quiere saciar y luego abandonar, quiere estar con él si es posible toda su vida.

Cuando Yuuji terminó de mostrarle toda la casa, lo invitó a sentarse en la sala de estar.

"¿Quieres algo de beber sensei?"

"Ven aquí" Satoru lo llama, Yuuji se acerca obediente y una vez se sienta, lo abraza con fuerza "Gracias por invitarme Yuuji, estaré feliz solo con un beso"

Yuuji sonríe, a esta hora los empleados no están en casa, así que nadie los va a ver ¿verdad?

Yuuji se inclina y le da un beso en los labios, Satoru está contento, ¿cómo no estarlo? No puede creer que esté haciendo esto en su casa, pero le gusta Gojo-sensei y piensa que no está haciendo nada malo, bueno, más bien, este es su desquite por lo que le hizo Sukuna a su uniforme, va a hacer lo que quiera mientras no esté en casa.

Yuuji se aleja "Igual voy a traer soda, vamos a jugar videojuegos ¿si? ¿Sabes jugar?"

"Claro que sí, solo tengo 25, no me creas tan viejo como para no saber usar una consola, tal vez eso se aplique a Nanami, que aunque es joven como yo se ve tan maduro"

Yuuji se ríe y agrega "O como Toji sensei" antes de irse menciona el nombre de ese hombre y Satoru frunce el ceño,

¿Por qué dijo eso?

Bueno, es su entrenador, pero por qué sabría que ese hombre no sabe una mierda de videojuegos, debe estar pensando demasiado, es una conclusión lógica después de todo, Toji es un hombre de otra generación, no debe saber nada de los hobbies de los más jóvenes.

Sí, debe estar pensando de más.

Yuuji coloca las bebidas en la mesa delante del sofá, le dice a Satoru que lo espere mientras se va a cambiar, luego regresa y conecta la consola eligiendo un juego.

"¿Conoces este juego sensei?" Se sienta a su lado entregándole uno de los mandos.

Satoru asiente "Si, aunque aún no he jugado la última versión"

Por supuesto que sabe de videojuegos, no es como si estuviera fingiendo para tener la atención de Yuuji, realmente es un buen jugador y le gusta compartir este hobbie con él, así tendrán un tema más de qué hablar. Satoru y Yuuji jugaron durante todo lo que quedaba de la tarde hasta que el más joven se aburrió y decidió que deberían ver una película, el chico comenzó a mencionarle varias películas de cine independiente que realmente no conocía, bueno, esto sí podría volverse un nuevo hobbie para él con tal de tener más cosas en común con Yuuji.

"Sensei... ¿si nos hemos besado, entonces, somos novios?"

¡Oh, Yuuji! Eres tan adorable. Satoru quería mimarlo y decirle que sí era su novio, pero ciertamente no lo son, no en el sentido de la palabra, nadie puede saber que tienen ese tipo de relación, ni pueden demostrar afecto en público, podrían llamarse ¿amantes secretos? Suena un poco emocionante.

Satoru se siente como un adolescente "Somos amantes Yuuji, nadie puede saber nuestro secreto, lo sabes ¿verdad?" Se acerca deslizando su mano sobre la pierna de Yuuji, el chico se había colocado unas bermudas azules muy lindas, nunca ha tenido la oportunidad de verlo en ropa casual así que esta es una de ellas "¿No te gusta la idea?"

Yuuji lo mira, sabe que la mano de Satoru está subiendo cada vez más y su cuerpo se estremece sintiendo su tacto tan cercano "Creo que un poco... si..." responde mirando a su maestro a los ojos, sus mejillas están ruborizadas y quiere dejar que haga lo que quiera con él, Satoru lo nota, no tiene que decirlo, su mano se desliza hacia el muslo interno acariciando suavemente la piel mientras lo devora con su mirada, se inclina hacia delante mientras el chico se recuesta contra el sofá, y luego le da un beso en su cuello "¿Sería yo tu primer amante, Yuuji-chan?" Satoru vuelve a besar su cuello que incluso siente como se le eriza la piel al más joven, sigue acariciando su muslo interno, subiendo más, tentando a sus dedos y a Yuuji, quien se estaba poniendo rojo "¿Te gusta que te toque así?" Susurra

Yuuji siente su pecho calentarse, es la primera vez que alguien le está tocando de esta forma, jura que en cualquier momento su miembro podría ponerse duro si no lo detiene, aún no quiere dar ese paso, es demasiado pronto pero las caricias de Gojo-sensei son increíbles, o más bien es porque es la primera vez que experimenta esta clase de tocamientos.

"Sensei" susurra. Entonces Satoru lo besa en los labios, deslizando suavemente su lengua y haciendo que Yuuji cediera, su mano sigue subiendo hasta tocar la entrepierna del chico y rozar el bulto que se estaba formando.

"¡Ngh!" Yuuji gime un poco asustado, se aleja un poco y solo puede ver la sonrisa de Satoru.

"Qué lindo Yuuji" le dice, sacando su mano y luego deslizándola sobre el pecho del pelirrosa "Me gustaría tocarte mucho más, pero, deberíamos tener una cita primero ¿no lo crees?"

"Qué malo eres, acabas de hacer..."

"No pude resistirme, te ves bien así, ¿a dónde quieres ir? Puede ser en mi casa esta vez"

"¿En tu casa?"

"Sí, podemos decirle a tu mamá que te daré clases extracurriculares después de las prácticas, se que a ella le encantaría"

Por supuesto, le encantaría que su hijo cayera en las manos de un hombre que lo desea tanto de cualquier forma.

Yuuji sonríe, cielos, se siente tan cautivado por Gojo-sensei que no le importaría si se lo lleva a vivir con él.

Ambos juguetean un rato más, entre besos y caricias hasta que se hace de noche y la hora de que Satoru vuelva a casa. Le gustaría quedarse toda la noche pero tiene que terminar de preparar las clases de mañana, y Yuuju tiene que ir a hacer sus tareas, además dentro de un rato llegaría una de las empleadas para prepararle la cena a Yuuji. El niño de mamá no sabe cocinar, es un consentido, Gojo se burla un poco pero le dice que él también le cocinaría ricas recetas cuando decida quedarse unos días en su casa.

Yuuji se despide de Satoru y va a su habitación con su corazón burbujeando de alegría, necesita contarle a Megumi todo lo que ha pasado, primero se lo contará a él para ver su reacción y le pedirá consejos sobre cómo contarle a Nobara y a Junpei, a quien más le teme es a Nobara, ella fácilmente puede ir a la estación de policía y denunciar a Gojo-sensei por acoso de menores, aunque Yuuji esté dándole permiso y no se sienta incómodo.

Le escribe a Megumi para reunirse a hacer tareas, pero el pelinegro le responde que las hizo por la tarde, claro, si él por la tarde estuvo jugando y besándose con su maestro, se le olvidó por completo las tareas, ¿en qué clase de chico se está convirtiendo? ¿En alguien como Mahito? Entonces le escribe que en realidad quiere contarle lo que le ha estado ocultando durante casi un mes, todo lo que le ha ocurrido, obviamente omitirá las cosas sobre su padre, aún no está dispuesto a enfrentarse a la ira de Megumi si le llegara a decir que ha salido con su entrenador y que incluso le ha besado en los labios, ¡Sería un escándalo! le da miedo perder su amistad con Megumi por ese motivo, no es como si fuera a convertirse en la pareja de Toji solo por haberse besado, ¿o tal vez sí?

Actualmente es el amante de Gojo-sensei, le gustaría un título más cercano a él y más digno, a su parecer, quiere ser el novio de Gojo, no solo su amante, ¿se está volviendo exigente? No ha pasado mucho tiempo desde que confesó que le gusta y ya quiere oficializar la relación, se siente un poco como esas personas tradicionales afanadas por encontrarle pareja a sus hijos o hijas.

...

"¿Qué?"

Megumi no podía creer lo que estaba escuchando, Yuuji acaba de decirle que le gusta Gojo-sensei, pero lo que sigue lo deja más perplejo.

"Me confesé el día de su cumpleaños"

"No estés bromeando Itadori, es demasiada información para mí, ¿qué significa eso? Te empezó a gustar hace unos meses y no lo sabías, y de repente te confiesas, ¿te das cuenta que él es nuestro maestro?" Megumi realmente no lo entiende, sospechaba que Satoru tenía un favoritismo extraño hacia Yuuji que casi creía que estaba enamorado, pero no que Yuuji fuera recíproco a los sentimientos de su maestro, ¿tal vez lo ha manipulado? Sabe del tema muy bien, conoce lo que es el grooming y es posible que Yuuji haya sido víctima de ello, tiene que aconsejarle, porque conoce a alguien muy cercano que también quiere poner sus garras sobre su mejor amigo.

"Sé que no estás de acuerdo, pero es así como me siento..."

"Itadori, eso está mal, ¿te ha manipulado Gojo-sensei? ¿Qué te dijo?"

Yuuji no quiere que Megumi piense que Satoru lo ha estado presionando, en realidad no es así, auténticamente le gusta, nadie le ha obligado, ¿pero cómo hacérselo entender?

"Por eso no quería contarte, no quiero que pienses mal de Gojo-sensei, él no me dijo nada, ni me presionó, no está mal que me guste otra persona"

"No estamos hablando de otra persona, estamos hablando de alguien que tiene 25 años y tú solo tienes 15, hay mucha diferencia, ¡además eres menor de edad!"

"No lo digas como si Gojo-sensei me hubiera hecho algo, él sería incapaz de hacerme daño, lo sé. Te estoy diciendo que me gusta, son mis sentimientos, no los de Gojo-sensei, no te pido que estés de acuerdo o no, solo, quería que supieras mis sentimientos porque eres mi mejor amigo"

Megumi suspira, ahora mismo no puede procesar tanta nueva información, tal vez debería pensar más con calma, conoce a Itadori desde que eran pequeño, sabe que su amigo no es un tonto, solo es una persona muy amable que no ve maldad en los demás, a diferencia de él que tuvo que ver los vicios y males del mundo en su propio padre.

"Dame tiempo, entiendo lo que quieres decir pero... temo sobre lo que no me has contado, después de la confesión, ¿pasó algo más? ¿Verdad?"

Yuuji se queda en silencio un rato, luego suspira "Me vas a juzgar ¿verdad?"

"Mira, no quiero saber más por ahora, necesito digerir lo que me acabas de decir"

"Por favor, no juzgues a Gojo-sensei, de verdad, él no me ha hecho nada malo"

Megumi no está seguro de eso, "Déjame pensarlo ¿si? Solo quiero decirte que, aunque Gojo-sensei sea una buena persona, sigue siendo un adulto y nosotros no tenemos nada en común con alguien de su edad, ¿entiendes? Estamos en etapas de la vida diferentes"

Megumi tiene un punto, Yuuji no puede negarlo, él lo sabe, al principio siempre pensó que estaba mal, pero luego su opinión fue cambiando, tal vez por Mahito, ¿y si en realidad este gusto por Gojo-sensei solo fue impulsado por Mahito? Gojo-sensei lo molestaba y siempre ha sido cariñoso, pero nunca fue tan directo sobre si sentía algo romántico por él o tal vez es tan ingenuo que no lo captó, y todos los demás a su alrededor si, por eso a Megumi le cuesta creerlo y se nota preocupado.

Esa noche Yuuji se fue a dormir un poco dudoso, ¿estuvo bien contarle a Megumi? Ahora sabe que no puede contarle a Nobara, y no sabe ni siquiera cómo reaccionará Junpei, él es más despreocupado, pero ya no está seguro.

No está dudando de sus sentimientos hacia Satoru, le gusta y lo extraña, no siente que haya sido manipulado, Satoru siempre se ha comportado igual con él desde que lo conoció, nunca hizo un movimiento extraño, fue él quien tomó la decisión de confesarse pero, en ese mismo momento Satoru también se confesó, ¿desde hace cuánto Satoru tiene esos sentimientos por él? si no se hubiera confesado, ¿nunca lo hubiera sabido?

Pensándolo de esa forma, entonces Gojo-sensei sigue siendo una buena persona porque no se confesó primero, ¿tiene sentido lo que está pensando? ¡Aahh, no quiere pensar de más!

...

El martes por la mañana, Yuuji recibió una llamada de su madre preguntándole cómo estaba y hablaron unos minutos, fue a la escuela y durante la mañana, la tensión entre él y Megumi se hizo notar, no era una tensión de que estuvieran peleados, solo la incomodidad por lo que habían hablado la noche anterior.

Megumi realmente había pensado en las palabras de Yuuji, puede entender los sentimientos pero no logra ponerse en sus zapatos porque nunca se ha enamorado o le ha gustado alguien, mucho menos alguien mayor que él, estuvo buscando más información al respecto, sabe que hay personas que simplemente se sienten atraídas por personas mayores, lo ha visto cuando chicas y chicos jóvenes parecen encantados de salir con Toji, pero es diferente, todos esos son mayores de edad y Yuuji es menor, ¿cómo puede alguien tan joven fijarse románticamente en alguien mayor? No lo entiende para nada.

Bueno, según lo que leyó, es normal que los adolescentes sientan admiración y amor platónico por alguien mayor, el límite está en el adulto, es quien marca la distancia y en lugar de abusar de esa admiración, decide que lo mejor es hacerle entender por qué no deberían cruzar los límites.

Megumi entiende todo eso, la mente de un adolescente no es lo suficientemente madura como para conllevar la responsabilidad de lo que es amar, no se trata solo de romance, sino de compromiso, confianza y muchas cosas que se desarrollan mientras crecen. Hasta allí, todo bien, puede entender por qué Yuuji se siente atraído a su maestro, pero el hecho de que se haya confesado es lo que le preocupa, ¿aceptó Satoru su confesión? Si Satoru, siendo el adulto, no coloca el límite, entonces es culpable. Por eso no quería saber lo que tenía Yuuji para decir después de que se confesó, si dado el caso es que ambos están manteniendo un romance, debería intervenir, pero armaría un escándalo en toda la escuela, ¿y si Yuuji termina defendiendo a Satoru? No podría con la frustración y además, perdería a su mejor amigo. Yuuji le ha contado algo que no debería, pero aún así lo hizo, si lo traiciona se enojará con él y es el único mejor amigo que tiene, pero los amigos también están para protegerse y darse consejos.

Megumi está en un gran dilema. Su brújula moral le dice que debería exponer a Satoru, pero su amistad con Yuuji le dice que debería respetar la decisión de su amigo. Después de todo, cada quien elige qué hacer con su vida, él puede darle consejos a sus amigos pero no puede obligarlos a hacer lo que él cree que es correcto.

Si Yuuji se equivoca, tendrá que aprender por su cuenta ¿no es así? Así es como ha sido criado por su propio padre, siempre le ha dicho que tiene que hacerse responsable de sus propios actos.

En la hora del descanso, Yuuji quería hablar con Megumi pero este le dijo que aún no estaba listo, así que sin más, Yuuji decidió ir con Mahito.

Necesitaba escuchar otra opinión, se sentía mal por la reacción de Megumi, no esperaba que le aplaudiera o felicitara, pero necesitaba escuchar lo que quería escuchar.

"Es consentido" Mahito se encogió de hombros "Tú mismo decidiste confesar y aceptar los sentimientos de Gojo-sensei, ¿él te obligó?"

Yuuji niega con la cabeza.

"Bueno, ahí tienes la respuesta, estás con él porque quieres no porque te lo haya pedido, además ¿quién no querría estar con Satoru Gojo? Es millonario, guapo, inteligente, tiene buen físico y es hermoso, solo estoy mencionando lo que todo el mundo ve a simple vista. Seguramente tú has visto más allá, su personalidad, su forma de ser y ese tipo de cosas, ¿no?"

"Si, es un gran maestro y es muy bueno, es divertido y cuando me mira sé que es sincero"

"Tú sigue conociéndolo, aunque tienen una gran diferencia de edad, poco a poco encontrarán cosas en común"

Yuuji recuerda que ayer estuvieron jugando y hablando de videojuegos, eso es un punto en común.

"También has visto su pene, ¿verdad?"

Yuuji lo mira serio, y luego de repente se sonroja negando con la cabeza "¡No, no! No... estamos en ese nivel, apenas... apenas decidimos lo que queríamos ser por el momento"

"¿Qué? No me digas que novios en secreto, que solo se dan la mano y besos"

Yuuji lo mira de reojo, en serio Mahito puede ser demasiado.

"Somos... amantes secretos"

Mahito sonríe "Oh, entonces sí tienen planeado amarse ¿eh? Sabes que amantes implica algo más sexual"

"Cállate, claro que no, Gojo-sensei no haría eso, él puede esperarme..."

"Oh, eso lo veremos princesa. Dudo mucho que no quisiera comerte ahora mismo, tal vez comience a prepararte física y emocionalmente, con caricias y mimos" Mahito se acerca burlándose y Yuuji lo aleja de un empujón.

"Basta" las mejillas de Yuuji están rojas, no puede negar que quizás Mahito tenga razón, él solo se está engañando a sí mismo pensando que Satoru realmente va a esperar que esté listo, lo más probable es que lo ayude a soltarse, justo como ayer cuando estaban en el sofá, recuerda esa mano suave y grande deslizándose por su piel, se sentía tan bien y quería más, quería que Gojo-sensei lo tocara más y cuando rozó su entrepierna, hubiera deseado que no se detuviera.

"Eres divertido Itadori, ¿hoy sí puedo ir a tu casa?"

"Puedes ir después de mis prácticas o por la noche"

En ese momento el descanso termina, esta vez no fue a encontrarse con Satoru, no deben reunirse todos los días o sería sospechoso.

El día continuó con normalidad, Yuuji se quedó un rato más después de las prácticas con otros compañeros, con Junpei más bien, porque Nobara y él aún no se han reconciliado y Megumi seguramente no quiere hablarle por el momento, no porque esté enojado con él sino por todo lo que sabe, todavía necesita tiempo. Pronto iniciaría el torneo así que Yuuji considera que debería entrenar más, además también le preocupaba el asunto del uniforme ¿no debería más bien reclamarle a Sukuna? Aunque lo hiciera sabe que no le compraría nada, de todas formas lo que realmente quiere es el mismo uniforme que le dio Toji-sensei, pero no lo puede arreglar, es imposible, se notaría que está destrozado y hasta podría romperse mientras juega.

¿Y si le pide el uniforme a Gojo-sensei? No, eso sería abusar de su actual relación, es lo que piensa, pero siente la tentación de preguntarle.

...

Continuará~~~

NT: Gojo-sensei sumando puntos~ pero si les soy sincera no es mi ship favorita, ¿y aún así le he dedicado más capítulos al GoYuu?! jajaja tal vez sí me gusta mucho xD No estoy considerando incluir a Suguru en el harem, porque si lo incluyo este fanfic terminará como con 100 capítulos, tal vez haga una historia aparte del pasado de esos dos, un one-shot para desarrollar esa trama secundaria. Aparte de eso, no he terminado este fanfic y ya quiero escribir otro jajaja

Espero les haya gustado, ya he avanzado con los capítulos que perdí, celebro.

NT: Gojo-sensei sumando puntos~ pero si les soy sincera no es mi ship favorita, ¿y aún así le he dedicado más capítulos al GoYuu?! jajaja tal vez sí me gusta mucho xD No estoy considerando incluir a Suguru en el harem, porque si lo incluyo este fanfic terminará como con 100 capítulos, tal vez haga una historia aparte del pasado de esos dos, un one-shot para desarrollar esa trama secundaria. Aparte de eso, no he terminado este fanfic y ya quiero escribir otro jajaja

Espero les haya gustado, ya he avanzado con los capítulos que perdí, celebro.