Día 11: Hechizo de amor.
Título: De la admiración al amor...
¿Y si vamos a comer algo después? Aunque aún hay muchas cosas para ver-dijo Bulma pensativa mientras caminaba con Vegeta, estaban recorriendo el centro del pueblo en la tarde ya que Bulma necesitaba comprar algunas cosas.
Ya tengo hambre, además aun no has comprado nada- le recordó Vegeta algo quejumbroso, habían recorrido buena parte del centro y no la había visto comprar ni una sola cosa. Ya casi se estaba haciendo de noche- No sé qué ves tanto, tu si vivías aquí, ya debes saber qué hay-dijo nuevamente, Bulma asintió.
Sí, pero hace tiempo no vengo. Antes venía más con Milk hasta que comenzó a salir con Goku- comentó Bulma, su amiga no solía tener tanto tiempo, aunque si hablaban por mensajes muy a menudo- Ahora que yo tengo novio también voy a aprovechar-dijo sonriente mirando a Vegeta.
La miró algo pensativo mientras ella avanzaba feliz un poco más adelante que él ya que había visto algo que le había llamado la atención.
Al verla así con su ropa de estilo otoñal y su sonrisa feliz y radiante como la de una niña no podía evitar pensar en cuando la había conocido. Bulma todavía era como aquella niña bonita que por alguna razón solía jugar con él a pesar de que cuando era pequeño era más fastidioso y malhumorado.
La peliazul se había acercado a un puesto de una anciana que estaba lleno de pequeñas botellas con líquido en ellas, aunque un muchacho regordete la acompañaba. Al parecer él estaba a cargo del puesto mientras que la anciana estaba poniéndole etiquetas a las botellas.
Hola jovencita ¿Te interesan unas pociones de amor? -preguntó la anciana al ver a la alegre chica de cabello azul que se había acercado al puesto, se veía muy jovial.
Bulma se detuvo a mirarla al instante al escuchar el ofrecimiento, nunca había escuchado que vendieran cosas así en el pueblo.
¿Pociones de amor? -preguntó sorprendida Bulma mirando a la anciana, el muchacho habló esta vez.
Ella no la necesita, las pociones de amor las necesitan las chicas feas- dijo el muchacho que se escuchaba algo tosco al hablar además de por lo que decía.
No digas eso frente a los clientes, todas las personas merecen amor-dijo la anciana como regaño al muchacho- ¿Ya tienes a alguien especial querida? -preguntó la mujer mayor con amabilidad.
No sabía que existían las pociones de amor- dijo asombrada Bulma, de hecho, también le llamaba la atención que no conocía a aquella señora, aunque si le parecía haber visto al muchacho antes alguna vez.
Vegeta la alcanzó caminando ya que Bulma había ido hacia allí corriendo con emoción,
¿Ya compraste algo? ¿Qué venden aquí? -preguntó Vegeta algo confundido al ver que en ese puesto había pequeñas botellas en todas partes.
Si, ya tengo a alguien especial-respondió Bulma al ver llegar a Vegeta que iba tras ella, le guiñó un ojo a él mientras respondía.
Qué bonita pareja hacen- comentó la anciana sonriente entendiendo la respuesta de la joven- Aun así, tengo otro tipo de pociones, pero usualmente las chicas suelen querer pociones de amor-le comentó la anciana ante su sugerencia anterior.
Creo que ya no la necesito ¿En verdad funcionan? -preguntó asombrada porque vendiera algo así, le resultaba algo muy impresionante.
¿Estás dudando de la efectividad de nuestras pociones? Aquí no estafamos personas- le aseguró el muchacho con su tono tosco de antes, sonaba bastante desagradable.
Oye, baja el tono- le sugirió Vegeta al ver que ese tipo le estaba hablando de forma agresiva a Bulma, el susodicho lo miró sorprendido al escuchar que lo había confrontado.
Yajirobe, no seas grosero con los clientes-le reprochó la anciana, aunque el joven regordete seguía mirando a Vegeta como si hubiera recordado algo de repente.
¿Tú no eres Vegeta? ¿...Qué no te habías ido de este pueblo? -preguntó el muchacho, su semblante había cambiado a uno un poco nervioso.
¿Lo conoces? -preguntó Bulma volteando a ver a su novio, él no parecía saber quién era ese tipo.
Sí, él me golpeaba a veces cuando era niño-dijo Yajirobe antes de que Vegeta respondiera, aunque había notado que el rostro del susodicho demostraba que no lo recordaba.
Ah, sí, creo que lo recuerdo- dijo Vegeta con naturalidad. Recordaba que ese tipo solía ser muy molesto, al parecer aún lo era- Sí, creo que sí pero seguramente te lo merecías- le aseguró, Bulma lo miró asombrada ya que no sabía mucho de eso.
¿Y por qué volviste? Pensé que te quedarías lejos en la gran ciudad- preguntó Yajirobe, parecía algo asustado en presencia del joven de chaqueta negra.
Ese no es tu problema-respondió Vegeta con molestia por la pregunta, aunque entendía que pudiera tenerle cierto miedo por lo que había sucedido en el pasado.
¿Y ahora estas con Bulma Brief?-preguntó a su vez, había olvidado que la había visto cuando era niño también. Recordaba que Vegeta solía andar bastante con ella cuando eran niños.
¿Qué quieres comunicar diciendo mi nombre de esa forma? Ni siquiera te conozco -lo increpó la peliazul con seriedad, notaba cierto tono poco amable en las palabras del joven regordete.
Nada, nada-dijo el joven excusándose ante la mirada enojada de la muchacha.
Disculpen a este muchacho, tiene problemas para seguir modales-dijo la anciana disculpándose por él- ¿Les gustaría alguna poción en especial si no necesitan la de amor? Vendo pociones que tienen que ver con las emociones, hay pociones que son para ser más valiente, para ser más optimista, para relaciones de amistad, de pareja, de reconciliación-dijo mientras les mostraba las pociones.
¿Y esa para qué es? -preguntó Bulma ya que unas que había en un sector le habían llamado la atención, estaban puestas dentro de un cofre abierto y su líquido se veía con tonos dorados.
Esa es la poción de la suerte, quien la beba tendrá suerte en lo que sea que haga bajo sus efectos. Puede servir para ciertas situaciones en las que el azar sea algo determinante- les comentó, Vegeta y Bulma no parecían tan interesados ya que eso no parecía ser algo muy convincente.
Deme una de la suerte, me gustaría comprobar sus resultados- le pidió Bulma aunque estaba algo escéptica al respecto.
Esa es la más costosa- le aclaró la anciana, Bulma prosiguió de todas formas.
Es Bulma Brief, ella tiene dinero-le aclaró Yajirobe al ver que la anciana parecía sorprendida porque quisiera comprarla, aunque era más cara que las demás.
Aquí tienes querida, si quieres más pociones recuerda que mi puesto estará por esta calle por algunos días más. No estamos todo el tiempo ya que las pociones llevan tiempo para ser realizadas correctamente, son las pociones de Uranai Baba-le aclaró la anciana en cuestión mientras le daba una bolsa de tela con la poción adentro.
Muchas gracias por su amabilidad- dijo Bulma sonriente- ¿Tú no vas a comprar ninguna Vegeta? -preguntó mirando a su novio, aunque no creía que él estuviera muy interesado en un asunto así.
No creo que estas cosas funcionen-dijo Vegeta con incredulidad- Además no necesito ninguna en particular- dijo considerando lo que la anciana había ofrecido antes.
Si funcionan- le recordó Yajirobe- Tal vez debas comprar una de amor para cuando ella te deje por alguien que no de miedo-sugirió refiriéndose a Bulma, la peliazul lo miró con desprecio al escuchar cómo le había hablado a su novio.
¿Por qué no usas tu una de amor? Dudo mucho que alguien vaya a amarte con lo desagradable que eres- respondió Bulma, Vegeta ni siquiera había llegado a responder a la agresión del joven se cabello largo y expresión poco amistosa.
Yo no tengo novia solo porque no quiero- le aseguró Yajirobe con seriedad.
Espero verte por el pueblo próximamente- dijo Vegeta con una tranquilidad imperturbable, Yajirobe lo miró algo asustado al escuchar su comentario. Tal vez se había extralimitado con lo que le había dicho.
Bulma entrelazó su brazo con el de Vegeta y los dos se fueron de allí luego de que ella se despidiera amablemente de la anciana. Escucharon que ella comenzó a regañar a Yajirobe apenas se alejaron un poco del puesto.
¿Crees que esta cosa funcione? Debería hacerles un análisis a sus componentes- dijo Bulma mientras seguían su camino.
Supongo que no, aunque si funcionara de alguna forma supongo que tendría que basarse en algo mágico o algo así- dijo Vegeta como opinión.
La magia no existe-dijo Bulma con seguridad, Vegeta la miró pensativo.
Tampoco lo creía antes de volver al pueblo, pero después de ver las cosas que pasaron hasta ahora no me atrevería a afirmarlo-dijo Vegeta recordando los incidentes hasta ese momento, a esa altura ya no sonaba a algo tan descabellado.
Entonces lo comprobaré con ciencia- le aseguró Bulma refiriéndose a la poción que había comprado. Planeaba analizarla en el laboratorio.
¿Quieres comer allí o tienes que comprar más pociones? -preguntó Vegeta ya que se habían cruzado un restaurante del centro con un estilo tradicional, se veía bastante pintoresco.
Sí, ya no necesito la de amor- dijo Bulma como broma- Aunque tal vez la habría comprado si no me hubieras pedido que sea tu novia- dijo mientras tomaba de la mano a Vegeta para que entraran al restaurante.
Como si pudieras hacerme beber una poción sin que lo note-dijo Vegeta como desafío, Bulma lo miró de forma retadora también.
Si podría, pero no te haría eso a ti-le aseguró ella con una sonrisa.
Al entrar al restaurante vieron algunas mesas ocupadas, aunque había lugar aún, al parecer eran las personas que iban habitualmente allí. Vieron a Lazuli sentada en una de ellas sola y se decidieron a acercarse a ella enseguida al notarlo.
Hola Lazuli ¿Viniste a cenar? -preguntó Bulma amablemente, ella los saludó de inmediato al verlos. Tenía algunas cosas en la mesa así que era obvio que ya había pedido alguna cosa antes.
Hola, tomé un café antes con mi hermano, pero ya se fue a Luna Roja-les explicó- Aun así, si iba a pedir algo para comer ¿Quieren sentarse? -preguntó, los dos cedieron al escuchar su petición.
¿Por qué tienes esa cara? Te ves amargada-comentó Vegeta, la notaba algo más apesadumbrada de lo usual.
Vegeta, no seas grosero- le reprochó Bulma al escucharlo.
No te preocupes Bulma, así nos llevamos nosotros-dijo mirando a Bulma, luego volteó a ver a Vegeta- Nada en especial, idiota- respondió con simpleza.
No lo creo, pero di lo que quieras- dijo Vegeta con incredulidad.
Pronto una camarera fue a tomarles su pedido ya que había visto a Vegeta y Bulma ir a sentarse allí. Luego de ordenar la comida comenzaron a conversar un poco más.
¿No planeaban venir a este restaurante? La comida es rica aquí- mencionó la rubia, aunque en un pueblo como el suyo tampoco es que hubiera cientos de opciones.
Vinimos porque era el más cercano, pero es bueno que justo estuvieras aquí- dijo Bulma con amabilidad- Le pedí a Vegeta si me acompañaba a comprar algunas cosas por el centro y nos dio hambre, aunque aún no terminé con mis compras-dijo pensativa.
No compró prácticamente nada- dijo Vegeta como aclaración, Lazuli rio al escuchar aquello.
Luego de que comamos quiero ir a ver labiales, mi favorito se acabó y si no compro otro no podré maquillarme para nuestra próxima cita- dijo la peliazul, Lazuli sonrió al escucharla ya que Bulma le parecía muy divertida por lo coqueta que era.
No te esfuerces tanto por él, Vegeta está enamorado de ti desde siempre- le aseguró Lazuli, Bulma sonrió al escuchar lo que le había dicho.
¿En serio? -preguntó la muchacha de cabello azul mirando a su novio, Vegeta se puso un tanto nervioso ante la situación.
¿Por qué mencionas eso? Que yo recuerde tu andas enamorada de alguien y no se lo has dicho- le recordó Vegeta con respecto a lo que había sucedido en la fiesta de disfraces.
Eso no es asunto tuyo- dijo Lazuli con fastidio, aunque ya estaban acostumbrada a responderle de esa forma algo cerrada a Vegeta.
Tampoco es tu asunto esto-dijo Vegeta refiriéndose a lo suyo con Bulma.
Pero si ya están saliendo y siempre andan de tórtolos por ahí. No es lo mismo- le reprochó Lazuli- Andan dando vueltas desde que volviste de la ciudad, no es como si todo el mundo no lo supiera- agregó, Bulma la miró pensativa. Parecía que al final sí estaba preocupada por algo así, probablemente era a lo que se refería Vegeta cuando le había preguntado por su expresión.
Ya no estamos dando vueltas-le comentó Bulma-Ahora somos novios- le avisó, Lazuli la miró sorprendida.
¿En serio? -preguntó asombrada- Diablos, le debo dinero a Raditz- dijo con molestia.
¿Apostaste a que no iba a pasar? -preguntó Vegeta, ya se había enterado de algo de eso ya que Goku no sabía cerrar la boca y había hablado de la apuesta de Raditz.
No, aposté a que tardarían dos meses más al menos, pero parece que Bulma te gusta más de lo que pensé- dijo pensativa, habría creído que Vegeta tardaría más con eso ya que solía ser muy retraído con sus sentimientos.
Deberíamos apostar cuanto tiempo va a tardar Lazuli en decirle al sujeto en cuestión que le gusta- dijo Vegeta mirando a Bulma.
Cierra la boca, ni siquiera sabes quién es- dijo Lazuli con molestia ante la broma de él.
¿Es cierto? ¿Quién es? -preguntó Bulma con curiosidad, notó que Lazuli parecía algo avergonzada ante la pregunta- Aunque si no quieres decirnos está bien, es tu privacidad- dijo para no presionarla, notó que Lazuli se alivió al escuchar lo último.
Pronto la comida llegó y luego de cenar hablaron unos minutos más ya que Bulma quería ir a la tienda de maquillaje antes de que se quedara sin labial definitivamente por ese día, todavía contaban con algo de tiempo ya que en fin de semana los puestos cerraban más tarde.
¿Y qué compraste hasta ahora? Creo que Vegeta mencionó que habías comprado algo ¿Necesitabas algo en específico? -preguntó Lazuli curiosa, parecía que habían estado caminando un buen rato.
Vine por algunas cosas que necesitaba para mi casa, pero primero quería ver algunos puestos y luego comprar, pero perdí la noción del tiempo- dijo la muchacha de cabello azul- Me di cuenta cuando vi a Vegeta cansado- mencionó volteando a ver a su novio.
Solo compró algo en un puesto extraño que vimos, creo que es nuevo-dijo Vegeta a su vez, Bulma asintió y continuó con los detalles.
Había un puesto que decía que venden pociones, creo que se llama las "Pociones de Uranai Baba" y la señora que estaba allí me ofreció una poción de amor cuando estaba viendo qué vendía. Le compré una poción que da buena suerte o algo así, pero iba a analizar sus componentes, no creo que funcione- le contó pensativa, sacó la bolsa que contenía la botella de la poción de su bolso y se la mostró a Lazuli.
Qué raro- dijo Lazuli mientras miraba la botella pensativa, se veía algo peculiar aun así- ¿Y por qué no crees que funcionen? - preguntó, Bulma aprecia escéptica ante eso.
La magia no existe- dijo la muchacha convencida.
Me dijeron que vieron un vampiro y según yo eso tampoco existe- les recordó, Bulma hizo una mueca.
Aun así, no la probaré hasta que la analice- dijo Bulma con obstinación- Yo no creo que una poción pueda hacer que alguien se enamore-dijo pensando en la poción de amor que Uranai Baba le había ofrecido- Debí comprar una de esas también para analizarla-dijo como reproche para sí misma.
De todas formas, no la necesitas, no creo que sea tan importante- dijo Lazuli como comentario ya que tenía a Vegeta justo allí.
Bulma, son las nueve-le recordó Vegeta, Bulma se sobresaltó al escuchar la hora ya que la tienda podría estar cerca de cerrar.
Mejor vamos, necesito ese labial-dijo poniéndose de pie- Adiós Lazuli, nos vemos pronto- dijo con amabilidad.
Nos vemos-dijo Vegeta a su vez, la rubia los saludó con amabilidad y los vio irse con prisa, le habían dejado el dinero de su parte de la cuenta cuando habían terminado de comer ya que ella se quedaría un rato más allí.
Estuvo pensativa algunos minutos luego de que la pareja se fue ¿Por qué para ellos parecía tan fácil solo estar juntos y pasarla bien?
Desde que Vegeta había vuelto parecía que todo entre él y Bulma fluía con naturalidad a pesar de que sabía que él no era bueno para comunicar sentimientos. Y ella estaba allí sola siendo incapaz de atreverse a decirle sus sentimientos a la persona que le gustaba.
Soy una perdedora- dijo con fastidio sobre sí misma, odiaba que aquello fuera una debilidad para ella. Sentía un intenso miedo a ser rechazada ya que nunca se había declarado a nadie, era algo muy aterrador.
Pagó el total de la cuenta poniendo su parte con el dinero que le habían dejado sus amigos, tomó su bolso y salió del restaurante. Aun había gente allí aunque mucha menos que antes, comenzó su camino rumbo a su casa ya que el próximo día quería ayudar a Argos en el campo de calabazas.
Mientras recorría la calle principal del centro, notó que había un puesto abierto entre tantos otros que ya habían cerrado. Podía verlo ya que tenía luces encendidas que hacían resplandecer casi mágicamente todas las pequeñas botellas de cristal que había en él.
Aquello le llamó la atención ya que nunca lo había visto, ni siquiera al llegar al centro ese día con su hermano. Se acercó ya que de todas formas tenía que ir hacia allí y vio que un joven regordete lo atendía.
Hola-dijo Lazuli, el joven estaba usando su celular mientras estaba allí y no la había visto llegar.
Hola ¿Necesitas una poción?-preguntó el susodicho al levantar la mirada, aunque Lazuli se veía algo confundida.
¿Vendes pociones? - preguntó, aparentemente lo que Vegeta y Bulma le habían dicho era cierto. A pesar de que no pensaba que le mentían, si había creído que era muy extraño que hubieran visto algo así.
Sí, hay pociones de amor, de odio, de optimismo, de buena suerte, aunque esa última es más cara- le indicó, Lazuli lo miró sorprendida- ¿Te interesa alguna en particular? Puedes verlas -le ofreció ya que había varias.
Lazuli se puso a mirar las etiquetas de las pociones, aunque la letra en ellas parecía un poco confusa.
Necesito una poción que me haga más fácil que un chico que me gusta se fije en mí, no entiendo la letra de las etiquetas- dijo Lazuli como pedido de ayuda al joven que atendía, había regresado su mirada al celular luego de decirle que podía ver las pociones. Estaba algo avergonzada por tener que decirlo, pero al menos podía intentarlo.
Claro, necesitas una de amor entonces- dijo Yajirobe mientras buscaba una entre las que tenía a mano- Te doy una de las que tengo aquí sin etiqueta porque ya me quedan pocas en exhibición de esas y no me quedan etiquetas-le avisó, Lazuli asintió al escuchar aquello, mientras funcionara no importaba si tenía etiqueta o no.
Yajirobe miró atentamente los colores de las pociones con el flash de su celular para no confundirlas, usualmente Uranai Baba distinguía el efecto de cada una por el color que le agregaba cuando las hacía.
Las pociones de emociones solían tener el mismo tipo de botella, tomó una rosa ya que recordaba que Uranai le había dicho que la de amor era de ese color. La metió en una bonita bolsa de tela y Lazuli le pagó el valor de la misma.
Suerte con tu poción- dijo Yajirobe volviendo la vista a su celular para encender la luz de su cámara. Se puso a mirar las pociones que le quedaban ya que tendría que pedirle más pociones a Uranai de la que quedara menor cantidad.
Lazuli se alejó rápidamente de allí y fue a su casa a descansar, ya vería cuándo usar aquella poción. Tendría que esperar para poder comprobar si funcionaban de verdad ya que no creía ver al chico que le gustaba tan pronto.
Un momento- dijo Yajirobe una vez que hizo el inventario de las botellas mirando con la luz blanca de su teléfono ya que le permitía distinguir los colores. Había dos tipos de rosa entre las botellas que había contado, un tipo era rosa intenso y el otro rosa pálido.
Miró las etiquetas de las que estaban en exhibición y notó que las que eran color rosa pálido decían "Adoración" mientras que las de rosa intenso decían "Amor". Trató de recordar cuál le había vendido a Lazuli, no sabía cuál podía ser la diferencia que tenían entre sí, pero esperaba haberle vendido la que era rosa intenso ya que no se había percatado de aquella pequeña variación de color.
Supongo que estará bien- dijo Yajirobe para sí mismo, aunque siguió pensando en eso ya que esperaba que no hubiera tanta diferencia en el efecto de ambas pociones.
Al día siguiente, Lazuli se fue desde temprano al campo de calabazas de su familia para poder ayudar. Ella solía atender a la gente que compraba las calabazas mientras que Argos se encargaba de las tareas del campo.
Tuvo varios clientes en el día ya que con eso de que ese año había calabazas disponibles todos las querían para hacer linternas o pasteles, incluso la madre de Vegeta había ido a comprar algunas.
Adiós querida- dijo Sayuri al despedirse de ella ya que la conocía desde que era pequeña- Saludos a Argos y a Lapis-le dijo con amabilidad antes de subir al auto ya que había ido allí con el padre de Vegeta. Él la saludo desde allí ya que ni se había bajado.
Al rato vio llegar a Krilin allí, parecía que había ido caminando y por alguna razón estaba con Yamcha.
¿Aquí estaba el campo de calabazas? Quedaba muy lejos-dijo Yamcha como queja, era algo quejumbroso en general. No solían acostumbrar que hubiera calabazas en el mismo desde hace años.
Sí, aquí es el campo de la familia de Lazuli- dijo Krilin sonriente mientras se dirigían a donde ella atendía- Es tan genial- dijo refiriéndose a la rubia, aunque Yamcha interpretó que se refería al campo de calabazas.
Aquí hay mucha tierra-dijo Yamcha como opinión. Llegaron a donde estaba Lazuli y ella los saludó con normalidad.
Hola Lazuli- la saludó Krilin con su amabilidad de siempre, ella le sonrió tímidamente en cuanto lo escuchó.
Están sudando ¿Vinieron caminando? -preguntó, aunque hacía frío se notaba que habían caminado una distancia considerable hacia allí.
Sí, es que venimos de mi casa porque Yamcha quería que lo acompañara al campo de calabazas- dijo Krilin como explicación.
Quiero dos calabazas- le pidió Yamcha a su vez- ¿Son buenas? - le preguntó, Lazuli asintió de inmediato.
Claro que sí, no vendemos las que se estropean- le aseguró, le dio las calabazas y Yamcha pagó de inmediato.
Bien, vamos- dijo Yamcha una vez que las estaba cargando, Lazuli las había puesto en bolsas para que fuera más fácil llevarlas.
Lazuli ¿No tienes agua? Es que me dio calor cuando venía- le pidió Krilin, aunque no sabía si ella tenía eso disponible.
Claro, déjame revisar en la hielera- dijo Lazuli, Krilin aceptó mientras esperaban algo alejados. Escuchó que Yamcha también le pidió una.
Tenía la hilera debajo de la mesa en la que exhibían las calabazas que vendían para que no le diera el sol, solía dejar su bolso en esa zona de la mesa ya que era parcialmente cubierta por la sombra de un árbol cercano.
En cuanto tomó las botellas recordó la poción que había comprado el día anterior, era el momento ideal para dársela. Lo peor que podía pasar era que no funcionara. Tenía el bolso que había estado usando el día anterior allí, así que la traía consigo.
Sacó la poción del bolso y la vació por completo en una de las botellas rápidamente. Se aseguró de recordar en cuál de las dos había, lo había hecho para no equivocarse al darle a cada uno su botella.
Las examinó rápidamente antes de llevárselas ya que quería verificar que ningún color se notara en el agua, afortunadamente parecía que se veían idénticas a simple vista.
Muchas gracias- dijo Krilin sonriente al recibir el agua, no había visto nada de lo que la chica había estado haciendo. Procedió a abrirla y beber de inmediato ya que le había dado bastante calor en el trayecto hacia ahí.
Gracias, moría de sed-dijo Yamcha bebiendo la suya también, Lazuli solo actuó con normalidad. La ponía nerviosa cómo podría hacer efecto la poción.
Luego de beber el agua, Krilin miró a Lazuli y sintió como un cierto cosquilleo en el estómago ¿Qué le pasaba?
Bueno ¿Nos vamos? -dijo Yamcha cargando sus calabazas, miró a Krilin el cual miraba a Lazuli atónito.
Mejor ve tú solo, quisiera quedarme aquí para estar con Lazuli un rato más-dijo Krilin mirando fijo a la muchacha, Yamcha lo miró confundido. Si bien sabía que a él le gustaba la rubia no esperaba que dijera algo así, usualmente no quería que ella notara que le gustaba.
Cerca del anochecer, Vegeta se encontraba en la casa de Bulma ya que ella lo había invitado para que vieran si el efecto de la poción de la suerte era real o no. Bulma había analizado una pequeña muestra de la misma en el laboratorio para ver sus componentes.
¿Y qué significa eso? -preguntó Vegdta confundido al ver la pantalla de la computadora, realmente no entendía mucho de lo que mostraba. Los dos estaban solos en el laboratorio ya que el padre de Bulma había salido ese día por una junta del trabajo.
Parece que tiene extracto de calabaza, colorante amarillo, polvo de trébol y una sustancia extraña que la computadora no puede identificar- dijo Bulma mientras le mostraba los datos en la computadora.
Entonces no puedes explicarlo con ciencia- dijo Vegeta, Bulma hizo una mueca que se veía algo molesta.
No es eso, solo la computadora no la identifica- dijo la muchacha de cabello azul- Eso no quiere decir que esto sea mágico-agregó mientras dejaba la botella de la poción en la mesa, solo le había quitado una pizca para analizarla ya que quería probar si funcionaba realmente en algún momento.
Como digas- dijo Vegeta pensativo- ¿Y qué vas a hacer con esto? - preguntó haciendo referencia a la poción.
Luego la probaré, tampoco puedo descartar lo de la magia-dijo Bulma pensativa- Aunque necesito pensar en una circunstancia en la que pueda comprobar que realmente fue por el efecto de la poción- dijo pensativa.
Solo no vayas a tirarte del techo o algo así-dijo Vegeta, Bulma rio al escuchar lo que le había dicho.
Los dos escucharon el timbre sonaron y se dirigieron a abrir ya que la madre de Bulma tampoco estaba, había acompañado a su padre cuando había salido más temprano.
Al abrirla, vieron a Lazuli allí, se veía preocupado por algo.
Hola Lazuli, qué gusto verte-la saludó Bulma amablemente, pero la expresión de la rubia demostraba que algo no andaba bien.
¿Qué haces aquí? -preguntó Vegeta confundido al ver el mal semblante de la rubia.
Tengo un problema, por eso vine a buscarte- le avisó, los dos la miraron intrigados.
Lazuli pasó y les contó lo que había hecho con respecto a la poción, aunque primero les contó que la había comprado. Desde que Krilin la había bebido la situación se había descontrolado.
¿Te gusta Krilin? -preguntó asombrada Bulma, realmente no esperaba que él fuera la persona que le gustaba a Lazuli.
¿Le diste una poción de esas y funcionó? -preguntó Vegeta a su vez, realmente no esperaba que pasara.
Si, pero ahora no sé cómo resolverlo, las cosas están peor que antes-dijo Lazuli con preocupación. Aunque Vegeta y Bulma no entendían a qué se refería.
¿Qué te dijo? -preguntó Vegeta confundido, Lazuli les iba a responder hasta que escucharon el timbre sonar.
Bulma fue a abrir y Lazuli y Vegeta se quedaron en el comedor, en cuanto lo hizo notó que era Krilin.
Hola Bulma ¿Lazuli está contigo? Quería verla ¿Puedo pasar? -preguntó el susodicho, parecía ansioso por verla.
Bulma no llego a contestar ya que su pequeño amigo entró sin esperar respuesta, lo miró extrañada. Usualmente él no era así, lo siguió de inmediato para ver qué haría.
Lazuli, te encontré-dijo Krilin al entrar al comedor, la rubia comenzó a sentir cierto nivel de ansiedad al ver que él estaba allí- Qué bueno que te seguí, quería verte un rato más eres tan hermosa- dijo sonriente mientras se sentaba para verla.
Vegeta lo miró confundido al escuchar lo que le decía, usualmente él no le hablaba de esa forma. Según recordaba apenas hablaban en las reuniones de amigos y ni siquiera mucho tiempo.
Bulma y Vegeta notaron que la miraba fijamente mientras que Lazuli solo estaba incomoda con aquella situación.
Vegeta paso su mano frente a Krilin repetidas veces y el hizo caso omiso, algo extraño le sucedía.
Definitivamente esto tiene que ser por la poción-dijo Vegeta al ver que él no reaccionaba.
Pero esto no parece amor-dijo Bulma pensativa ya que la chica les había dicho que había comprado esa poción- Krilin ¿Estás enamorado de Lazuli?-preguntó, el muchacho pareció reaccionar al escuchar el nombre de su objeto de admiración.
Sí, pero nunca podría estar con ella porque es demasiado hermosa y está fuera de mi alcance entonces solo puedo adorarla como un afortunado espectador-respondió Krilin como si estuviera cautivado solo por la existencia de la chica.
Eso no es cierto-dijo Lazuli, aunque Krilin seguía mirándola como si fuera lo más hermoso del mundo.
¿No será que confundieron las pociones? O tal vez la definición de amor sea ambigua-dijo Vegeta ya que Krilin estaba actuando demasiado extraño.
Deberíamos ir con la mujer de las pociones para preguntarle ¿La tienes aun? -preguntó Bulma para tratar de ayudarla
Lazuli le dio el frasco bajo la atenta mirada de Krilin, lo había sacado de su bolso.
Vegeta ¿Puedes ir a preguntarle a Yajirobe o a Uranai Baba sobre esto? Yo me quedaré aquí con ellos por si acaso- le pidió ya que sabía que su novio podía ir con su auto, no quería dejar a Lazuli sola con él aunque parecía que era inofensivo también era algo molesto.
De acuerdo, aunque odio tener que ver a ese idiota-dijo refiriéndose a Yajirobe, se fue rápido de allí para verificar lo más pronto posible que la mujer de las pociones estuviera en el centro.
¿Por qué me miras todo el tiempo? Es raro-dijo Lazuli, Krilin sonreía mientras lo hacía.
Porque eres muy hermosa, y tan cool. Algún día me gustaría ser tan genial como para poder estar contigo-dijo Krilin mirándola obnubilado.
Ya lo eres Krilin ¿Por qué crees que no estás a su nivel? -preguntó Bulma confundida por las palabras de su amigo.
Porque ella es tan genial, siempre tiene esa expresión seria y hermosa como si tuviera todo bajo control-dijo Krilin nuevamente, era evidente que estaba bajo el hechizo de la poción.
Es raro, eso más que amor parece... no sé, admiración-dijo Bulma pensativa, no sabía cómo podrían solucionar eso.
¿Puedo tomarte una foto para hacer un póster? -preguntó Krilin, Lazuli dejó caer su cabeza en la mesa con resignación. Parecía que eso era muy vergonzoso para ella por más que Krilin estuviera hechizado.
Pasó un rato más hasta que Vegeta llamó avisando que no había encontrado a la anciana, avisó que volvería pronto para ver qué podían hacer. Bulma se acercó para consolar a Lazuli luego de cortar la llamada mientras que Krilin le había pedido una impresora para poder imprimir una fotografía que le había tomado a Lazuli en el campo de calabazas. Veía que Lazuli estaba bastante desanimada por el efecto de la poción.
Si él no cree que es lo suficiente para mi entonces esto no va a funcionar, la poción solo lo alejó, aunque esté cerca mío-dijo la rubia con frustración- Esto no me habría pasado si no fuera una tonta y le hubiera dicho lo que siento en primer lugar- dijo molesta consigo misma.
¿No habrá algo que puedas decir que lo haga dejar de pensar en eso? Tal vez si le dices lo que sientes él pueda decirte lo que siente de verdad, no es seguro cómo actúan las pociones. Tal vez su efecto no es infalible-le propuso Bulma.
No soy la mejor expresando cosas, podría empeorarlo-dijo Lazuli desanimada, no confiaba mucho en sí misma en ese momento.
Yo creo que podría funcionar si lo intentas-la animó Bulma- ¿Por qué no pruebas intentarlo con la poción de la buena suerte? Al parecer funcionan, tal vez podría hacer que las cosas estén a tu favor para resolver esto-le propuso mientras le ofrecía el frasco que contenía la poción que ella había comprado.
Pero esa la compraste tú, no sería correcto que la use para tratar de arreglar mis estupideces. Además, no es seguro que pueda hacerlo de todos modos-dijo Lazuli sin demasiadas esperanzas.
No te preocupes, yo no la necesito y ya la analicé. De todas formas, no iba a usarla para algo en específico- le aseguró la muchacha de cabello azul- Nada pierdes con intentar, además me gustaría que Krilin vuelva a la normalidad pronto- dijo mientras ponía la pequeña botella en la mano de la rubia.
Gracias Bulma, eres muy buena. Odio admitir que Vegeta tiene buen gusto- dijo la rubia, Bulma rio al escucharla.
Bebela y habla con él, resultará- le aseguró la muchacha de cabello azul, Lazuli destapó la botella y bebió la poción de inmediato.
Espero que funcione-dijo antes de ir hacia donde estaba Krilin, se encontraba cerca de la puerta del laboratorio cerca de una mesa ya que encima de ella estaba la impresora. En cuanto se acercó, notó que él estaba viendo su foto en el campo de calabazas.
Mira qué hermosa-dijo Krilin enseñándole la foto, había salido muy bien en ella, pero no le agradaba que Krilin estuviera hipnotizado viéndola- Aunque no es tan increíble como verte a ti-le aseguró mientras volvía a mirarla a ella.
Lazuli tomó la foto y la dejó en la mesa, lo miró con una expresión llena de determinación dispuesta a hablar en serio.
Krilin, tú me gustas... mucho-dijo con su misma mueca seria de siempre, aunque se ruborizo al decir al última palabra- Y no me gusta que digas que no eres suficiente para mí, porque yo si quería salir contigo- le aclaró, notó que él la miraba atónito ante sus palabras.
Bulma se había quedado fuera del laboratorio para dejarlos hablar, aunque había dejado la puerta abierta para poder estar al pendiente de que Krilin no hiciera algo raro.
Krilin la miró asombrado y pareció recobrar el sentido un segundo, aunque aún parecía estar bajo los efectos de la poción.
Pero eso no puede ser, porque tú eres hermosa y yo no soy atractivo ni soy tan genial ni...-dijo Krilin hasta que Lazuli lo tomó por los hombros para que se callara un momento.
Tú me gustas, eres suficiente, me gustas porque me agrada que eres amable y considerado, siempre me preguntas si necesito algo y...-dijo, aunque se sentía muy nerviosa por tener que hablar de eso frente a él, notó que Krilin la miraba sorprendido al escuchar todas esas cosas sobre él.
De pronto, vio que parecía estar confundido mientras ella ya comenzaba a querer rendirse y solo llorar. Tal vez había arruinado todo y ahora Krilin no volvería a la normalidad.
Lazuli ¿Estás bien? -preguntó Krilin preocupado al ver a la chica, parecía triste.
Lazuli lo miró sorprendida mientras levantaba la vista, había bajado la mirada al sentir que iba a llorar pronto.
No, solo quería que estés bien y ahora yo arruiné todo-dijo la rubia con tristeza, Krilin puso una mano en su hombro mientras la miraba aún preocupado.
¿Por qué? Yo me siento bien-preguntó confundido, Lazuli lo miró confundida. Había dejado de mirarla fijo como si sus ojos estuvieran solo enfocados en ella- ¿Sabes dónde estamos? - preguntó mirando aquel lugar, aunque conocía la casa de Bulma no reconocía el laboratorio.
Es la casa de Bulma ¿No te acuerdas cuando entraste? -preguntó Lazuli confundida, Krilin negó con su cabeza.
No, solo recuerdo que te vi en el campo de calabazas más temprano cuando fui con Yamcha. Qué extraño-dijo Krilin ya que sentía que se estaba perdiendo de algo- Aun así, parecía que ibas a llorar ¿Te sientes mal? ¿Puedo hacer algo por ti? -preguntó de forma amable el muchacho.
Lazuli lo miró confundida, aunque tal parecía que el hechizo de la poción se había esfumado ¿Se debería a que le había dicho todas esas cosas a Krilin? Ciertamente ella pensaba que era alguien muy lindo y amable.
Estoy bien- dijo Lazuli como respuesta ya que él la miraba normalmente, se sonrojó un poco ya que esta vez quería hacer las cosas correctamente. Ya había pasado un momento bastante malo con Krilin siguiéndola todo el día por culpa de la poción- quería saber si te gustaría salir conmigo alguna vez- le pidió un poco avergonzada.
Krilin la miró sin creer lo que le preguntaba, se decidió a contestar con una pregunta ya que no creía en lo que escuchaba a pesar de la linda expresión sonrojada de la rubia.
¿Quieres salir conmigo? ¿Solos o te refieres a en grupo con los demás? - preguntó confundido para confirmar.
Te lo estoy preguntando a ti, los demás no están aquí- aclaró la rubia sin poder controlar el rubor en sus mejillas.
¿En serio? -preguntó asombrado, trató de hacerse a la idea, aunque una sonrisa se formó en su rostro de inmediato- Claro que quiero salir contigo, que lástima yo debí habértelo pedido- dijo Krilin como reproche a sí mismo- Es que pensé que nunca me aceptarías una cita, tú eres muy genial- le aseguró con algo de sonrojo en sus mejillas.
Lazuli lo miró sorprendida al escuchar que había aceptado su petición, no esperaba que lo hiciera. Se sentía liberada por haberlo dicho, pero también estaba muy nerviosa aún por ese asunto.
Te prometo que me esforzaré, pensaré en la cita más genial que hayas visto y lo pasaremos muy bien- le aseguró Krilin con determinación, Lazuli negó con su cabeza.
No necesito que planees nada muy complicado, solo quiero una cita contigo- le aclaró, él la miró asombrado ante su sinceridad. Le parecía que la expresión avergonzada de Lazuli se veía muy linda.
Entonces podemos ir a tomar un café mañana ¿Quieres? -preguntó él, le había dicho lo primero que se le había ocurrido, aunque estaba ansioso por hacerlo realidad.
Claro, me gustaría- dijo la rubia con una pequeña sonrisa, aunque dio vuelta la cara para Krilin no la mirara tan directamente.
¿Y esta foto? -preguntó Krilin, había visto alrededor de donde estaban para no incomodar a Lazuli y notó la foto impresa que estaba en la mesa. La tomó para verla más de cera y era una linda foto de la chica del campo de calabazas.
No es nada-dijo Lazuli mientras se la quitaba y comenzaba a caminar para salir del laboratorio.
Pero si saliste muy bien-dijo Krilin mientras la seguía, todavía no comprendía porqué estaban allí pero no le importaba demasiado ya que estaba feliz por tener una cita con Lazuli.
Vegeta había llegado hace poco tiempo y tanto él como Bulma estaban espiando su conversación desde la parte de afuera del laboratorio. Bulma le había contado lo de la poción de la buena suerte, tal parecía que había dado resultado.
Lazuli salió y los vio allí, les sonrió tímidamente ya que suponía que los dos sabían todo sobre el asunto.
Gracias por ayudarme-les dijo con una expresión seria, aunque los dos sabían que sólo les hablaba así ya que su expresión era naturalmente indiferente, aunque estuviera algo avergonzada.
De nada, cuando lo necesites- respondió Bulma con tono amable, Krilin llegó poco después.
Ahora si podemos apostar a cuándo van a ser novios-dijo Vegeta para molestar a Lazuli, Bulma rio al ver la expresión avergonzada de Krilin ante lo que Vegeta había dicho.
¿Ya saben de la cita? No se puede tener secretos en este pueblo- dijo Krilin como queja, aunque miró pensativo la casa de Bulma un momento- ¿Me pueden decir como llegué aquí? -preguntó a su vez.
Vegeta y Bulma contestaron al unísono que no tenían idea de cómo lo había hecho, aunque era mentira. Sería mejor que él no supiera de las pociones mágicas.
Pronto Krilin y Lazuli se fueron, él se había ofrecido a acompañarla a su casa y ella había aceptado algo apenada. Parecía que se llevaban bastante bien a pesar de la timidez de la rubia para esos asuntos y la forma tan educada de ser de Krilin.
Las pociones si funcionan-dijo Bulma sorprendida una vez que cerró la puerta luego de que sus amigos se fueran- Debería comprar otra de la buena suerte por si acaso, suena útil- opinó, Vegeta hizo una mueca.
No parecen infalibles, Krilin actuaba muy extraño- dijo Vegeta por lo que había sucedido con la poción que había comprado Lazuli.
Tal vez confundieron las etiquetas, Uranai Baba las estaba etiquetando cuando vimos el puesto ayer- dijo Bulma pensativa, le sonaba a algo lógico- Aun así, iré a comprar una después, sería útil si siguen pasando estas cosas extrañas. No sabemos cuál puede ser la siguiente- comentó, Vegeta y ella habían estado hablando ese día del patrón de anormalidades que había en Hakuren. Era difícil creer que eran mera casualidad.
Mientras no compres de las de amor supongo que está bien, parece que esas son más complicadas- dijo Vegeta, no quería que volvieran a generarse enredos amorosos estúpidos.
No necesito de esas, ya te tengo a ti-dijo la muchacha de cabello azul sonriente- Compraré una de la buena suerte y ya, suena a algo que podría servir en alguna otra ocasión- dijo mientras imaginaba lo que podría pasar.
Suponía que no podría adivinar, aunque quisiera, no podían descartar que Hakuren tuviera más sorpresas listas para ellos o las demás personas del pueblo. Tal vez Vegeta y ella, por alguna razón que desconocían, solo eran un imán de problemas.
Buenas noches! Espero les esté gustando cómo va este libro de Halloween que estoy haciendo por el desafío del grupo de Facebook "Dragon ball fanfics (de todo un poco)" de mi querida amiga Sho_9326.
En esta ocasión toca el día 11, se me ocurrió meter un poco de Krizuli ya que recordé que estaban en la historia y quería hacer algo con ellos también aunque sin olvidar al Vegebul. Si les gustó por favor déjenme un voto o un comentario ya que eso me anima a seguir, muchas gracias por leer.
Nos leemos pronto.
Niebla~
