¡Actividad de un grupo de Facebook! Un reto de 30 días para dibujar o escribir de Koisuru Boukun.

Personajes: Morinaga Tetsuhiro y Souichi Tatsumi.

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Aún ante las adversidades de la vida, lo había conseguido.

Había tocado fondo, pero eso no fue de todo malo, porque solo quedaba subir de nuevo; trabajó como pudo debido a su joven edad; desde ser intendente hasta paseador de perros, debes en cuando le daban trabajo en su afición favorita, la música, siendo felicitado tanto por los comensales como por sus jefes.

Cuando llegó a los 17 años logró entrar a un concurso de talentos americano bastante famoso, esté sería transmitido a nivel internacional y con público en vivo; en el jurado había cantantes de reputación mundial, además de gente con talento extraordinario... tomó valor e hizo su mejor performance.

Junto a su viejo teclado y su mejor ropa, cantó "This is the moment" de Anthony Warlow en su primera aparición en el concurso, y el mundo enloqueció.

Y así nació una estrella, uno de los Idols más cotizados en el mundo, Morinaga Tetsuhiro.

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Tal vez no era el mejor, pero era amado en su país y por las empresas de moda. Su cara era atractiva, las televisoras amaban invitarlo a entrevistas, sus redes sociales tenían millones de seguidores. Los hombres y mujeres le deseaban, sus fans siempre se lo recalcaban; también había un grupo de haters, pero era lo menos que le importaba.

Hizo papeles secundarios en series famosas, ¡a veces hasta tenía líneas!

Se adentró a la actuación cuando le ofrecieron un papel en una serie coreana, no era protagonista, pero eso lo impulsó en aquel nuevo mundo, ganándose más amor y odio ante al público.

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Actualmente se encontraba grabando en una biblioteca en algún lugar de Corea, algo sobre una chica que envejecía al salir la luz del sol y rejuvenecía cuando se ocultaba, y él era un idol castigado como trabajador social que sabía del problema de la protagonista. El director les había dejado descansar por media hora, tiempo que quería aprovechar para darse a la fuga por un té con burbujas de tapioca, aunque eso le valiese un regaño de su manager.

Tomó su gabardina gris, se cambió el peinado y se colocó unos lentes oscuros, pensando que así pasaría desapercibido.

Grave error.

Ahora estaba huyendo de un tumulto de fans, en su mayoría femenina, quienes chillaban de excitación por encontrar a su idol soñado. No sabía cuánto tiempo llevaba huyendo, pero ya era de noche y estaba en algún barrio de viviendas, entrando por callejones y perdiendo con poco éxito a la multitud; entonces alguien lo tomó fuerte del cuello de la gabardina, tirándolo dentro de un callejón oscuro, lo tenía inmovilizado en la pared, con una mano en la boca.

- No grites. - le dijo aquella persona que, por la poca luz, no alcanzaba a ver.

Morinaga sintió miedo pero no dijo nada, trataba de regular su respiración para volver a huir de ser necesario.

El sonido de personas corriendo se oyó, quejas sobre a dónde había ido su ídolo, lo bueno fue que algún tonto creyó verlo doblar la cuadra tres calles abajo. Hasta que llegó el silencio, fue cuando el sujeto lo soltó, para luego jalarle de la muñeca y sacarlo a la luz de una farola.

Allí fue cuando Morinaga vio a un chico muy apuesto, más bajo que él pero por arriba del promedio; rubio, de cabello largo y en coleta, además de los ojos más bonitos que había visto a lo largo de su vida.

- ¿No es muy estúpido que alguien tan famoso salga sin guardaespaldas? - preguntó el desconocido, este le había hablado en inglés.

- Ah... s-solo quería un té de burbujas. - se sonrojó por el regaño.

- Bueno, hasta nunca. - se dio la vuelta y comenzó a alejarse.

- ¡Espera! no estoy muy seguro de dónde estoy y perdí mi celular... ¿podría usted ayudarme? - suplicó Morinaga.

El joven de ojos anaranjados lo miró con fastidio.

- ¿Qué gano yo con eso? Ni siquiera sé quién eres. - aquello ofendió un poco a Morinaga, sobre todo por lo informal que era el chico con él.

- Creí que sabías quien era. - le contestó extrañado.

- ¡Ja! Que pedante eres, no todos estamos tan absortos en el mundo de la farándula, a mí poco me importa si DiCaprio cambia a sus parejas con la misma frecuencia con la que se cambia la ropa interior, o saber la talla de calzado de Goon Yo. - le expresó con enfado. - Yo solo vi a un chico con miedo en la cara huyendo, estaba dispuesto a entregarte a ellos si eras un criminal o un pervertido, pero dijeron algo sobre un idol y supuse que eras tú. -

Morinaga sintió vergüenza nuevamente, esta vez se inclinó a modo de disculpa.

- ¡Perdóname! He sido muy grosero cuando solo me has brindado ayuda. - se irguió y le extendió la mano. - Me llamo Morinaga Tetsuhiro, ¿y usted es? -

El rubio exhaló, aunque renuente, le regresó el saludo.

- Souichi Tatsumi. -

- Oh, ¿también es de Japón? - preguntó Morinaga en su lengua materna.

- Así es, solo estoy aquí por asuntos de trabajo. - contestó Souichi de la misma forma, esto quitó un poco de tensión entre ellos. - Ten, usa mi chaqueta y este cubre bocas, así podremos disimular quién eres. -

Cambiaron un poco su look; ahora Souichi estaba en ropa formal, y Morinaga una chaqueta azul un poco pequeña y un cubre bocas blanco, Souichi llevaba en brazos la gabardina del idol.

Morinaga le dijo por dónde estaban grabando y con ayuda del celular dieron con el lugar, que estaba como a 20 minutos caminando. Tomar taxi no fue posible, ya que no había ninguno en el área, así que optaron por caminar en silencio.

Morinaga veía de reojo a Souichi, cada vez que lo veía se le hacía más atractivo, se sintió culpable por verlo tiritar de frío, pues la gabardina estaba empapada en sudor y le dio un poco de asco usarla; quién rompió el silencio fue Souichi, para sorpresa de Morinaga. Hablaron de su carrera en el mundo del espectáculo, de algunos famosos con los que habían interactuado en su vida.

En algún momento le preguntó sobre él, Souichi contó sobre su carrera en la investigación agrónoma, sobre cuantos avances había hecho en la creación de fertilizantes eficaces y con cero impactos en el ambiente y la contaminación del suelo. Tenían una charla amena, pasaron de temas a otros de manera natural, incluso reían por algún chiste o situación cómica de uno del otro, compartían muchos gustos en común.

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Llegaron a donde Morinaga grababa, se podía ver a los asistentes y al staff correr como gallinas sin cabeza por todas partes, Morinaga convenció a los guardias de que Souichi era su invitado y lo dejaron entrar al set. Cuando notaron su llegada, fue abrumado por el regaño de su manager y el alivio de los productores al encontrarlo a salvo.

- ¡¿Cuántas veces te tengo que decir que no salgas solo?! ¡Perdimos toda una tarde de filmación, Morinaga! Tienes tanta suerte que el autor y el productor te amen que solo se hayan preocupado de que estuvieras a salvo, ¡pudieron despedirte! - le reprendió un hombre mayor, su manager: Fukushima.

- P- perdón, me descubrieron y tuve que huir de los fans. - se disculpó cual niño regañado. - Además, perdí mi celular durante mi escape... -

- No te preocupes, tu otro celular está en tu bolsa. Ahora, ¿estás bien?, ¿te llegaron a hacer daño?, ¿por qué usas una chaqueta tan pequeña...? - Morinaga se dio un manotazo en la frente.

- ¡Carajo, es verdad! - tomó su bolsa y corrió junto a Souichi.

- Perdón por dejarte de lado, no creía estuvieran tan exaltados por mi desaparición. Por favor, acepta esto, te pediré un taxi a dónde tú quieras. - le extendió un pequeño fajo de billetes. - Deja mando a lavar tu chaqueta, ya he sido una molestia para ti, es lo menos que puedo hacer. -

- Me rehúso. - Souichi se puso firme. - No lo hice con segundas intenciones, no te preocupes. La chaqueta la pudo llevar así, yo la lavo. -

- Eso sí que no, acepta mi taxi y la chaqueta limpia, por favor. - se resistió ante la bondad de Souichi.

- ¿Y cómo planeas regresármela? Digo, no sabes dónde vivo. - Morinaga se sintió tonto por ello, pero luego una idea loca y algo arriesgada le vino a la mente.

-... ¿sería descarado de mi parte pedirte una cita? - Souichi abrió los ojos de la impresión. - Entiendo si no te sientes cómodo, o si no estás interesado en los hombres. -

- ¿Eh? ¿yo? Pero puedes conseguir a alguien mejor que yo...- se señaló. - ¿seguro que no te hicieron daño tus fans? Digo, soy más aburrido que la tabla del 1. -

Morinaga carcajeo con lo último, aliviado de que Souichi lo viera con asco o desprecio.

- Decidiste ayudar a un extraño; no me hostigaste por una foto o firma cuando supiste que era famoso; te rehusaste a recibir algo a cambio cuando otros hubiesen pedido una casa por su ayuda... Eres muy interesante, Tatsumi-san, y eres muy atractivo, me encanta el color de tus ojos. Quisiera conocerte un poco más, además, quisiera saber un poco más de tu reciente investigación, tengo muchas preguntas... - le confesó de manera tranquila y sincera.

Souichi no dijo nada, pero un ligero sonrojo iluminó su cara. Le arrebató el celular y tecleó rápidamente, cuando le devolvió el celular vio su contacto guardado.

- Me interesa recuperar mi chaqueta... - le evitó la mirada, Morinaga se sonrojó y contuvo su alegría.

- Si no quiere el taxi, ¿puedo llevarte lo más cerca a tu residencia? - agitó unas llaves. - Yo conduzco. -

Souichi asintió, dejándose llevar por el momento. Morinaga se acercó nuevamente a su manager.

- Te veré en el hotel, Fukushima-san, esta vez no tardaré. - Fukushima asintió.

- Parece un buen chico, si te embriagas me dices y yo mismo te iré a buscar. - Morinaga asintió, corrió nuevamente junto a Souichi.

Morinaga le ofreció el brazo y, para felicidad suya, Souichi aceptó.

Fukushima observó todo a lo lejos, viendo a su Idol alejarse felizmente con el joven de anteojos, se alegró de que su chico se diera una oportunidad en el amor de nuevo.

Y pidió al cielo, que este chico no lo rompiera como su primer amor.

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La verdad tenía otro enfoque con este tema, pero por falta de tiempo no lo desarrollé bien. Sean sinceras, ¿debería darle continuación?

Primera tanda! esperen unos días, para la siguiente.