¡Actividad de un grupo de Facebook! Un reto de 30 días para dibujar o escribir de Koisuru Boukun.

Si aun alguien me lee (sepan que las amo, no puedo creer que aún tenga lectores) agradezcan a Naoki Sbk (Facebook) por hacer la actividad "Boukuntober" tanto para artistas y escritores... se me hizo lindo y una forma de contribuir y revivir un poco el fandom de KSB me perdí los primeros 9 días, pero voy al día a partir del día 10. Voy a repartir todos los días en 3 tandas, así que disfruten los nuevos oneshots.

Y gracias por leer, y por la larga espera.

Personajes: Souichi Tatsumi y Morinaga Tetsuhiro.

...

Eran contadas las veces cuando Souichi iniciaba la intimidad, por eso, Morinaga no se negó cuando Souichi le pidió intentar algo nuevo dentro del dormitorio. Esperaba cualquier cosa, desde un"Golden shower"o algo de BDSM... pero, ¿sangre?

Hematofilia. También conocido como "fetichismo vampiro".

Souichi le explicó que no se excitaba al ver imágenes gore, cosa que le alivió, sino que la idea de cortarle superficialmente y beber de su sangre no podía sacársela de la mente. Confesarlo le dejó cachondo, y vaya que Morinaga aprovechó la situación; prometió meditarlo lo más pronto posible.

Eventualmente le dio el sí, la primera y única vez fue toda una experiencia.

...

Estaba atado en la cabecera con solo un bóxer cubriendo su entrepierna; Souichi estaba sentado a horcajadas sobre él, rozando de vez en cuando su trasero con su entrepierna. La única luz provenía de la lámpara en la mesa de noche.

Se dejó llevar, iniciaron con una sesión de besos, Souichi estaba muy pasional; estaba nublado en placer cuando sintió un dolor punzante en los labios. Dio un grito de sorpresa, Souichi lo calló con un beso, el sabor metálico de la sangre se combinó con la saliva de ambos, Morinaga sintió algo de asco, pero esto provocó que Souichi comenzara a gemir y a manosearlo de manera ruda... eso sí le gustó.

Pudo sentir la lengua caliente de Souichi recorrer su cuello, bajó hasta su hombro y, de nuevo, un dolor agudo. Vio su hombro con ahora una marca de mordida sanguinolenta, la sangre brotaba lentamente y escurría.

- Carajo... no tienes idea de lo sabroso que eres. - Morinaga regresó la vista a su rubia obsesión, sus labios manchados de rojo, su lengua lamer el poco exceso de sangre; lo que más le llamó la atención fueron sus ojos, que más que anaranjados, eran negros... asumió que sus pupilas estaban muy dilatadas por el placer.

Apretó un poco el hombro de su ex kohai, exprimiendo más sangre de la nueva herida, Morinaga se movió por el dolor. Souichi lo calmó con una mano sobre su entrepierna despierta. Se le olvidó la situación, Souichi nunca le había masturbado; echó la cabeza hacia atrás, sintiendo exquisito como aquella mano esculcaba dentro de su bóxer, Souichi primero apreció como la sangre se deslizaba por el brazo y pecho de Morinaga, disfrutando como aquel dulce líquido rojo decoraba el buen cuerpo de su ex kohai.

Se dobló y lamió todo con lentitud.

Morinaga se sentía en el cielo, no era tan malo como creía. Eyaculó en la mano de Souichi, temblando en placer. Notó como Souichi sacaba una hoja de afeitar, sintió algo de miedo.

- ¿Puedo? - movió sus caderas, restregándose en su entrepierna de manera descarada. Mandó todo al carajo y aceptó.

No mentiría, dolió como el infierno. Su senpai hizo múltiples cortes en su pecho, desde líneas cortas hasta más largas, unas más profundas que otras, tuvo bastante cuidado cuando hizo lo mismo en su cuello.

Souichi apreció su obra maestra, un bello collar carmesí decoraba el cuello de su ex kohai, además de unos exquisitos hilos carmesí en su pecho, parecido a un macabro patrón de encaje. Pudo ver los ojos llorosos de Morinaga, quien se mantenía en silencio tratando de sobrellevar el ardor de esos cortes. Sostuvo una mejilla, dándole confort, le dio un beso corto.

- Lo has hecho muy bien, mi pedazo de carne...- Morinaga no entendió lo último.

- Has sido mi humano favorito, es casi una lástima... -

Saliendo de su mente cachonda, miró la entrepierna de Souichi y vaya sorpresa, ninguna erección. La piel pálida de Souichi ahora era anormal, casi de blanco perfecto. Sintió unos pinchazos en su mejilla, se movió con brusquedad, el escozor en su mejilla era horrible, pudo ver unas uñas anormalmente grandes, similares a garras.

Alzó la mirada para reclamar a su... a aquella horrorosa cosa. Un miedo profundo, un dolor visceral y ganas de llorar.

Aquella boca que había besado tantas veces ahora se veía agrietada y llena de unos repulsivos dientes afilados y delgados, le regaló una sonrisa; buscó sus ojos de aquella cosa...no se había imaginado aquello, ahora esos ojos eran completamente negros, casi muertos.

- ¿Qué carajos eres...? - fue lo único que alcanzó a decir. Aquel monstruo ladeo la cabeza, en ningún momento parpadeo, parecía disfrutar la situación.

- Soy Souichi, ¿acaso perdiste tanta sangre que no me reconoces? - enterró una de sus uñas en el pecho de su víctima, sacando un grito de dolor.

- Que bonitos sonidos haces, ya lo decidí... -

Morinaga vio con horror como aquella boca se ensanchaba más, los ojos ahora hundidos como si fueran solo unas cuencas vacías por la oscuridad y malicia de aquel hombre que amó... quiso gritar por ayuda, Souichi con una sola mano le apretó el cuello, asfixiándolo de paso.

- Me gusta cuando se resisten... si sobrevives la noche, consideraré hacerte mi bolsa de sangre favorita; ahora, gracias por la comida... -

.

.

.

Me basé en los vampiros de "30 Días de Noche", que son como Nosferatu pero manteniendo un su apariencia humana.

¡Ojalá hayan disfrutado la lectura