Franco Yuzaki. Y eso que no has visto nada, esto no se pondrá feísimo, se pondrá horriblemente mal, así que espero que te aguantes el estómago cuando leas esto, y sí, lo mejor es que será peor que lo que escribió Asuka jajaja.
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nadaoriginal. Ayumu y Kazuto se volverán súper lunáticos, créeme, me tuve que ver algunas películas para llevarme inspiración, aunque como dices, lo llevarán a un nivel más alto del que te imaginas.
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darkkrondiossupremo. Jo, parece que, si le sabes, será algo menos violento… na, miento, será horrible jaja.
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ADVERTENCIA. A los de estómago débil no se los recomiendo, creo que si mal no me equivoco este es el capítulo más bizarro que he escrito, aguántelo, quedan advertidos.
Sin más, comencemos…
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En una cancha de basquetbol de la ciudad, se encontraban jugando dos equipos al juego en el que el equipo en el que estaba la joven Ai Miyashita estaba ganando, por lo que ella logró meter el punto del triunfo.
- ¡Eso Miyashita! ¡Lo lograste!
- Ganamos – susurró la rubia mientras hacia el signo de la paz, el público aplaudía por la gran actuación de la gyaru, aunque dos chicos no estaban del todo felices, ambos llevaban capuchas negras y solo aplaudían para evitar verse sospechosos.
- ¿Lista para esto Ayumu-san?
- Kazuto-kun, desde que ya no tengo a Yu-chan no me importa, las haré pagar – susurró la peli roja la cual solo hizo sonreír al peli negro.
- Comencemos con esto entonces – los dos esperaron a que todo el mundo se fuera y ellos se hicieron pasar por una pareja de enamorados los cuales se estaban besando en un árbol, aunque todo era una actuación. Ai iba pasando con varias chicas, pero la rubia se separó para irse a su hogar, sin embargo, como ella tenía que pasar por un área casi sin gente, eran las 6 de la tarde, por lo que la noche estaba cayendo – actúa Ayumu-san.
- Sí – la peli roja se hizo como que se cayó al suelo raspándose la rodilla cerca de Ai.
- Oye, ¿estás bien? – la rubia se acercó a Ayumu la cual la miró y asintió algo llorosa - ¿te duele?
- Sí, pero este dolor no se compara al dolor que sentí al perder a mi amada.
- ¿Qué? – Ai sintió algo y al voltear, Kazuto había inyectado algo en el cuello de la chica la cual unos segundos después cayó al suelo desmayada.
- Que buena actuación.
- Bueno, no por nada debía hacer esto – río la oji ámbar. Los dos llevaron el cuerpo de la gyaru al auto de Kazuto y se fueron del sitio hacia su escondite secreto.
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Una hora después…
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- M-Mi cabeza… me da vueltas – la rubia trataba de moverse, pero notó que sus extremidades no se podían mover y al revisar mejor, notó que estaba atada a la que parecía ser una cruz de madera, no solo eso, estaba completamente desnuda - ¿Q-Que pasa? ¿Dónde estoy?
- Parece que alguien ya despertó – susurró el peli negro el cual llevaba vestimenta de médico hasta mascarilla.
- ¿Q-Quien eres? ¡¿Dónde me encuentro?!
- Silencio, voy a comenzar con la tortura.
- ¿Por qué tortura? ¡¿Qué he hecho?!
- Ai Miyashita, tú serás otra de las victimas por el crimen que cometieron contra mi pareja cuando iban en esa camioneta – la rubia abrió grandes los ojos asustadas.
- E-Eso fue accidente… ¡no fue con intención, perdimos el sentido de la camioneta!
- Cállate – susurró el chico el cual tomó unas pinzas de auto las cuales estaban conectadas a una batería y sin pensarlo las puso en los pezones de Ai lo que le dolió el solo hecho de tenerlas ahí.
- ¡Oiga, eso duele! – el chico activó la electricidad por lo que fue más doloroso sentir la corriente chocar contra su cuerpo - ¡deténgase por favor! ¡Duele mucho! ¡Me arde!
- Estarás así unos diez minutos, ya regreso, pues resulta que tenemos a alguien más aquí – sonrió el chico el cual se fue a otra habitación en la que trajeron a alguien la cual estaba pegada a una gran camilla, teniendo camisa de fuerza puesta y una bolsa de papel en la cabeza, esta estaba siendo traída por la peli roja – gracias por eso Ayumu-san.
- De nada Kazuto-kun – cuando le quitaron la bolsa, Ai reconoció a la persona que estaba ahí.
- R-Rinari.
- Ai-san, ¿Qué ocurre?
- Kazuto-kun, parece que esta chica no sonríe ni nada – Ayumu miró a la peli rosa la cual, aunque no mostrara ninguna emoción en su cara, eso no significaba que no tuviera miedo porque como estaban las cosas – Rina Tennouji, de casualidad, ¿conoces a Jeff the Killer?
- S-Sí, conozco el creepypasta.
- Bueno, supongo que debes saber que la sonrisa que él tiene se la provocó el mismo ¿verdad? – la peli rosa sonrió, Kazuto le entregó un bisturí a la peli roja – Ayumu-san, ya sabes lo que debes hacer ¿no?
- Déjamelo a mí, le dejaré una linda sonrisa – con eso, se llevó a Rina a una esquina de la habitación en la que Ai no pudiera verla.
- ¿Q-Que le harán a Rinari? – preguntó con dificultad la rubia, además de estar muy adolorida por las descargas eléctricas, sin embargo, fue peor cuando escuchó los gritos de Rina - ¡¿Qué le hacen?!
- Ayumu-san solo le hace un mejoramiento facial, le hace una pequeña sonrisa.
- ¡Eso duele! ¡Ya pare por favor!
- No te quejes… sabes, supongo que solo es porque no sueles sonreír – Ayumu hundía más el bisturí en la piel de la peli rosa la cual solo gritaba de más dolor.
- ¡Ya basta! – gritaba Ai, pero fue amordazada al mismo tiempo que Kazuto elevaba con más fuerza la potencia de electricidad haciendo que gimiera y gritara con más fuerza tratándose de liberarse sin éxito alguno.
- ¡Ya no más! ¡Ya no más! ¡Pare por favor! ¡Lo siento! – Rina seguía gritando mientras Ayumu terminaba de "dibujar" la sonrisa en el rostro de Rina, la cual solo tenía una enorme cicatriz en la cara sangrando de gran forma, la peli rosa era un mar de lágrimas.
- ¿Qué opinas Kazuto-kun?
- Lindo, me gusta mucho, las clases de arte me dieron ese gusto por eso, aunque siento que le falta corazón al asunto.
- ¿Le falta corazón? – Ayumu lo pensó y sin medir palabras, apuñaló el pecho de Rin haciéndola gritar, la peli roja comenzó a abrir la zona y llegó al órgano principal de la peli rosa sacándoselo del pecho - ¿Qué te parece Kazuto-kun?
- Me gusta – el chico tomó el corazón y fue directo a Ai desconectándole las pinzas de los pezones – por cierto, ¿no te parece lindo el corazón de tu novia?
- Nho… ¡Rinarih…! – gritaba amordazada la rubia, al mismo tiempo que lloraba con fuerza.
- Se debe sentir feo perder a tu pareja ¿no? No te preocupes Miyashita-san, te reunirás con ella pronto – el chico fue por un bote de aceite que había a un lado y se lo echó encima a la rubia.
- ¡Ya por favor! ¡Suéltame, prometo no hablar!
- No hablaron en el juicio de mi novia, ¿Por qué no sigues guardando silencio como los has hecho hasta ahora? – el chico le indicó a Ayumu que salieran de la habitación para ver todo en unos vidrios que daban al interior, pero desde dentro no se podía ver el exterior.
- ¿Q-Que me harán?
- Bueno, sabes que hay muchos perros que no tienen nada para comer, sin embargo, esta vez haremos una obra de caridad – detrás de otra puerta, Ayumu abrió la puerta en la que había varios perros salvajes mirando con hambre a la rubia – el aceite que echó Kazuto-kun era aceite vegetal y eso atrae a los perros, no te preocupes, será rápido.
- N-No… ¡por favor no!
- Perritos… ¡Ai festín! – la peli roja soltó a los caninos y cerró la puerta mientras que ella y su amigo miraban como los animales comenzaban a comerse viva a la rubia la cual gritaba del dolor, pero no podía hacer nada.
- ¿No te causa desagrado?
- No, de hecho, me excita por alguna razón – susurró Ayumu mientras llevaba su mano a su zona íntima y comenzaba a masturbarse un poco, pero también notó como Kazuto tenía una erección - ¿a ti también te gusta ver esto?
- No sé porque, pero el ver cómo es que esa tipa muere asesinada… me excita también, de hecho… no sé, digo, ¿no quieres tener sexo?
- ¿Sexo? Sabes que soy lesbiana.
- Lo lamento por la…
- Pero eso no significa que me quiera acostar con quien yo quiera, lo lamento por Yu-chan… pero no me molestaría tener sexo con mi amigo.
- Me gusta tu idea – como si todo fuera una película bizarra, Ayumu y Kazuto se bajaron sus pantalones quedando solo con camisetas y se pusieron a tener relaciones sexuales mientras veían el macabro asesinato de Ai a mano de los perros.
Cuando todo terminó, no quedó casi nada reconocible de la gyaru y los perros también se pusieron a comerse el cuerpo de la peli rosa, ambos asesinos solo miraban todo esto con satisfacción.
- Dos menos, quedan 6.
- Sí, aunque no sé qué vamos a hacer con la otra – Kazuto señaló a otro cuarto en el que tenían aún cativa a Shioriko.
- No te preocupes, ya le di de beber, ella seguirá prisionera, al final de todo es la última que mataremos – sonrió Ayumu - ¿no es cierto Kaztuo-kun?
- Así es Ayumu-san, así es – sonrió el peli negro – mañana seguiremos con las demás víctimas.
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En una importante empresa de modelaje estaba la famosa modelo Karin Asaka la cual estaba terminando una sesión de fotos, a un lado estaba su compañera de vida, Emma Verde.
- Hemos terminado, buen trabajo a todos – el director de escena terminaba el trabajo por ese día, la peli azul suspiraba relajada mientras iba con su pareja.
- Bien hecho Karin-chan, lo hiciste bien – sonrió la castaña.
- Gracias Emma, aunque no es nada que no pueda manejar – la modelo tomó algo de agua – por cierto, hoy iremos a la nueva exhibición que dijiste que habría de ropa ¿verdad?
- Así es, estoy muy emocionada de verlo, I vestiti giapponesi non finiscono mai di stupirmi (la ropa japonesa no deja de sorprenderme).
- Supongo que sí – ambas se fueron de la empresa de modelaje y cuando estaban llegando cerca, la camioneta de Kazuto llegó al frente de ellas y sin medir palabras, Ayumu y el peli negro les pusieron una bola de papel en la cara a ambas mientras que las ataban, por último, las durmieron con cloroformo.
Una hora después…
- K-Karin-chan, ¿por qué mi cabeza me da vueltas? – susurraba Emma para después despertarse y al ver a su alrededor, notó que estaba en una habitación y crucificada, atada de pies a manos en una cruz – C-Cos'è questo? (¿Q-Que es esto?)
- Parece que tenemos a la primera de las dos que se despierta – el chico estaba frente a la suiza la cual estaba temblando con algo de miedo.
- ¿D-Dónde estoy? ¿Por qué me tienen aquí?
- Emma Verde, una suiza de nacimiento si mal no recuerdo, no te preocupes, solo sufrirás aquí, nada más.
- ¿Y Karin-chan?
- Oh, mi amiga se está encargando de ella, no te preocupes, al final de todo, se reunirán juntas en el infierno – mientras tanto, Ayumu estaba con la peli azul en otro lado, esta se había despertado amarrada a una silla.
- Escuché de ti, tus influencias hicieron que quedaras libre, pero nada de eso te salvará de tu juicio final – la peli roja no le quitaba la mordaza de la boca mientras que la modelo estaba suplicándole que la dejara ir – bueno, supongo que tu profesión necesita de unos tendones fuertes.
- ¿Q-Que? – dijo entre la mordaza y fue peor cuando Ayumu tomó un cuchillo el cual estaba al rojo vivo luego de tenerlo calentando.
- Esto lo vi en Hostel, aunque solo modeles para ganarte la vida, veremos qué pasa cuando pierdes tu motivación para vivir – sonreía de forma macabra la chica para dirigirse a las piernas de la peli azul – vamos a cortarte los tendones.
- … - Karin estaba casi llorando, Ayumu le quitó la mordaza para escucharla más – por favor… déjame ir… ¿Dónde está Emma?
- No te preocupes, ya se reunirán en el infierno con ella, mi mejor amigo ya la enviará allá – sin perder más tiempo, Ayumu comenzó a cortar los tendones de la modelo la cual gritaba con fuerza por el intenso dolor.
- ¡Carajo! ¡Ya no más… aaaaaaah! ¡Duele mucho! ¡Aaaaaaah!
- Imagínate sentir eso cuando pierdes a la persona que amas – decía con calma Ayumu para pasar a la otra pierna de Karin la cual seguía gritando hasta que la peli roja terminó - ¿Cómo se siente?
- ¡Jódete! ¡Lo siento! ¡Déjame ir por favor! ¡Dejen a mi novia! – gritaba entre sollozos la modelo, en eso, se escucharon los gritos de dolor de la suiza la cual pusieron peor a Karin – ¡¿Qué le hacen a Emma?!
- Dios, sus gritos hacen que me excite más – susurraba la peli roja pasando sus manos por sus pechos y su zona intima – le diré a Kazuto-kun que me dé más fuerte la próxima vez, pero dejemos eso a un lado, vamos a continuar con tu tortura.
- ¿Q-Que… me vas a hacer?
- Sencillo, te cortaré las piernas desde las rodillas, así que puedes decir que ya no volverás a modelar nunca – Ayumu no perdió tiempo en comenzar a cortar las rodillas de la peli azul la cual solo se tenía que limitar a gritar por el inmenso dolor.
Ya cuatro víctimas habían sido llevadas, quedando solo la mitad.
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Continuará…
