Las primeras dos víctimas cayeron a manos de Ayumu y Kazuto y estas fueron Mei y Shiki quienes encontraron su fin de forma horrida.
Al día siguiente en el hospital…
- Shibuya-san está mejorando muy rápido, por lo que creo que en dos días saldrá muy sana de aquí.
- Me alegra escuchar eso – decía Kazuto por lo bajo mientras que miraba a su prima quien lucía saludable – escuchaste Kanon, ya saldrás.
- Que bueno – susurró la peli naranja quien se acostó un poco a descansar por lo que el enfermero se fue hacia un área alejada en donde sacó su teléfono y marcó a su pareja – Ayumu-san, Kanon está bien.
- Me alegra escuchar eso – decía la peli roja – por cierto, ¿ya tienes a nuestras victimas de hoy?
- Sí, ya elegí a las próximas del grupo que morirán y son las fotos que te mandé.
- Oh sí, lo recuerdo, son Natsumi Onitsuka, Hazuki Ren y Sumire Heanna ¿no es así?
- Así es, la primera que es Onitsuka-san es la que se encarga de la publicidad y redes sociales de la unidad, aunque no ha publicado la desaparición de sus compañeras ya que teme que todo esto aumente más y ni siquiera ha mencionada de Kanon, esto para que no se enteren los fans y se pongan a investigar.
- La de cabello negro es Hazuki-san ¿no? Ella fue alguien que fue patinadora en su infancia y sabe tocar el piano muy bien, ella es de las compositoras de Liella.
- Y finalmente tenemos a Heanna-san, ex actriz infantil que es una de las chicas que entrena como nunca y siento que deberíamos ir por ellas primero.
- No te preocupes Kazuto-kun, vamos a demostrarles quien manda esta vez – dijo la peli roja a lo que su pareja asintió y sin más, los dos empezaron a planear su nueva matanza para esas tres chicas.
Con las mencionadas…
- Demonios, no puedo encontrar a Shiki y Mei – decía Natsumi sentada en una de las bancas del parque junto con Chisato.
- Esto es demasiado extraño, no solo eso, sino que también Kinako-chan ha desaparecido, no entiendo que puede pasar, pero el hecho de que, si denunciamos esto de golpe, comenzarán a investigar y no solo eso, llegarán al punto en el que entrevistarán a Kanon-chan para saber que fue de su envenenamiento.
- Ojalá que podamos hacer esto de una buena vez ya que no quiero que nos descubran.
- Si tan solo el cianuro hubiera sido más efectivo contra Kanon-chan no tendríamos esta situación, y lo peor es que no entiendo cómo es que nuestras demás compañeras han desaparecido, no podemos echarle la culpa a ella porque sería peor.
- Sí – cada quien tomó caminos separados, aunque para Natsumi, esta sería la última vez que alguien la vería con vida ya que de la nada, apareció la camioneta de ambos asesinos tomándola y metiéndola dentro – ¡¿Qué demonios?!
- Duérmela – susurró el peli negro y antes de que Natsumi dijera algo, recibió un fuerte golpe en la cabeza dejándola inconsciente y sin poder responder luego de eso.
- Las cosas marchan bien ¿no?
- Sí, aunque podríamos llevarla a nuestro escondite, aunque si lo deseas podemos buscar a las demás para hacer eso.
- Mejor llevémosla porque si nos atrapan estamos perdidos – ya con eso, los dos fueron a su escondite en donde dejaron el cuerpo de Natsumi ya con las cosas para ser torturada, la noche siguió y ahora poseían a las dos chicas restantes en la mira.
- Demonios, espero que esas tres aparezcan de una vez – susurró Sumire al lado de Ren la cual estaba igual de indignada.
- Si tan solo el cianuro hubiera sido efectivo, creo que las cosas hubieran sido diferentes – exclamó la peli negra, pero en eso, llegaba Ayumu a donde estaban ellas.
- Oigan, disculpen, soy nueva aquí y no sé dónde queda el hospital Nishikino.
- Oh, mira, si sigues caminando hacia allá y doblas 4 cuadras llegarás a él, es un edificio grande en donde podrás verlo con facilidad.
- Mil gracias, pero, se refieren a esa cuadra de allá – Ayumu les señaló la esquina susodicha, pero este aprovechado por Kazuto para darle un golpe en la parte de atrás de la cabeza a Sumire dejándola en el suelo sin consciencia.
- ¡¿Qué demo…?! – ahora fue Ayumu dándoselo a Ren, ya con eso, ambos tenían a sus víctimas listas para la tortura.
- Muy bien, es hora de irnos – pusieron a las dos féminas en el auto y se fueron del sitio sin que nadie sospechara de nada.
Y así fue durante unas horas hasta que las Idols de Liella recuperaran la consciencia, siendo la primera de ellas Natsumi.
- ¿Q-Que pasa? ¿Dónde estoy? – susurró la menor mirando hacia todos lados, siendo que estaba amarrada en una silla, sus agarres eran fuertes correas de cuero las cuales eran jodidas de zafarse.
- Parece que alguien ha despertado – decía Ayumu quien iba con máscara cubriendo la parte de sus ojos mientras que estaba en bikini resaltando su buena figura luego del parto de sus hijas.
- ¿Quién eres tú? ¿Dónde mierda me encuentro?
- No importa, después de todo de estas 4 paredes no saldrás con vida, así que vamos a empezar con la tortura.
- ¿Tortura?
- Sí, no sé cómo torturarte, pero veré que se me ocurre la verdad – exclamó la peli roja pensando un poco hasta que se le vino a la mente una idea – lo sé, finalmente creo que podré hacer algo.
- ¿Q-Que me harás?
- Mira, eres alguien que se la pasa en las redes sociales y hablando cosas con los fans, así que siento que no deberías usar esos dedos para teclear más… así que te los cortaré – sonrió Ayumu, aunque para la rubia eso fue horrible cuando Ayumu sacó unas tijeras para podar grandes y afiladas.
- ¡No, no me hagas eso! ¡Te diré lo que quieras! ¡Por favor, no me hagas nada!
- Oh, pero si ya sabemos todo lo que queríamos, así que solo vamos a torturarte nada más – exclamó la chica mientras iba hacia atrás de Natsumi quien estaba con miedo, pero Ayumu eligió uno de los dedos de la mano derecha de la chica y sin más apretó con todas sus fuerzas hasta que el dedo salió volando hasta caer al suelo.
- ¡AAAAAAAAH! ¡Hija de puta! – la silla se sacudía con fuerza siendo que Natsumi se quedaría liberar, pero no podía hacerlo.
- Vamos, eso solo fue un dedo el cual voló, aún faltan los otros.
- ¡Déjame ir por favor! ¡No diré nada, lo juro!
- Pero me importa una mierda eso Onitsuka-san, solo te volaré los demás dedos, así que espero que sepas aguantar esto – Ayumu siguió cortándole los dedos y eso hacía que los gritos de dolor de Natsumi se siguieran escuchando con fuerza, la sangre que corría de sus heridas no eran muchas, pero si causaban mucho dolor ya que los nervios de esa zona eran muy sensibles.
- ¡Demonios, puta! ¡Duele esto! ¡Mamá, ayúdame por favor!
- Muy bien, te dejaré que aguantes un poco ya que quiero ir a torturar a tus compañeras Heanna-san y Hazuki-san.
- ¡¿Las van a torturar también?! – Ayumu antes de irse, fue hacia ella y le hizo un corte algo profundo en su pierna derecha haciendo que sangrara – ¡AAAAAAAAH! ¡¿Qué mierda haces puta?!
- Solo te dejaré sangrando mientras esperas – con eso, la joven peli roja se fue del sitio para ver a su pareja mientras empezaban las demás torturas. En otro lado…
- Veo que han despertado – susurró el peli negro el cual estaba con su traje de enfermero mirando a Ren y Sumire quienes estaban amarradas, pero esto era peor ya que a la silla estaban sujetas con alambre de púas.
- ¿Q-Que demonios es esto? – susurró Sumire quien luego se quejó luego de que las púas se le clavan en el cuerpo, ni que decir de las amarras de las manos que eran igualmente alambre de púas, este se clavaba en sus pieles con cada movimiento.
- Esto duele… ¿Por qué nos tienes aquí?
- Sencillo, ustedes mandaron junto con la perra de Arashi-san a mi prima al hospital.
- ¿Prima? – Ren fue la primera en comprender – ¡¿eres familia de Kanon-san?!
- Sí, y ahora pagarán el precio por meterse con la persona equivocada y bueno, que mejor forma de hacerlo que con tortura.
- ¡¿Cómo que tortura?!
- Veamos, Heanna-san, fuiste actriz en tu infancia y sabes rapear bien, mientras que Hazuki-san fue una bailarina de ballet y pianista, pero bueno, eso no importa y vamos a hacer algunas cosas, mis hijas están dormidas en el auto y quiero irme para que descansen mejor.
- ¿Q-Que nos harás? – preguntaron ambos con horror, todo mientras que el chico tomaba lo que parecía ser lija.
- Verán, si no conocen esto, la lija es un material el cual se usa para lijar o pulir objetos de madera, incluso hay para los metales, entonces decidí usar esta última para una tortura lenta, pero dolorosa ya que como enfermero debían saber que conozco mucho de anatomía.
- ¿Q-Que vas a hacer con eso? ¡Por favor no nos hagas nada malo!
- Oh, no dijeron eso nada cuando decidieron matar a Kanon con cianuro, ¿Por qué tendría que tener piedad de ustedes?
- ¡Por favor, prometemos admitir lo que hicimos!
- Me importa una mierda eso ahora – el chico fue hacia la parte de atrás de Ren, pero en eso, Ayumu llegó.
- Lo siento por tardar Kazuto-kun, es que aquella perra de Onitsuka no se dejaba cortar los dedos.
- ¡¿Tienen a Natsumi / -san?!
- Si, ahora les tocará a ustedes sufrir por sus pecados – el peli negro le pasó un trozo de lija a su amante la cual entendió lo que debía hacer.
- ¿En qué parte del cuerpo?
- ¿Qué te parece en esa zona del cuerpo en donde hacen uso cada día? – con eso, ambos sonrieron ante el miedo que tenían ambas Idols y sin pensarlo dos veces, empezaron a frotar con fuerza la piel la cual comenzó a sangrar por el desprendimiento de esta, siendo la parte seleccionada los tendones.
- ¡POR FAVOR AAAAAAAAH NO MÁS! ¡HARÉ LO QUE QUIERAN!
- ¡SÍ, LES DARÉ TODO EL DINERO QUE QUIERAN, POR FAVOR AAAAAAAAH DEJÉNME!
- No queremos dinero, solo queremos que sufran nada más – ambos psicópatas seguían en lo suyo ignorando los gritos de dolor de ambas Idols quienes estaban sufriendo más con el alambre de púas enterrándose en sus pieles, en especial en las muñecas que las tenían amarradas.
Esto siguió hasta que los tendones se hicieron presentes y estos continuaron con eso, la sangre caía de esas zonas afectadas y los gritos y lloros de Ren y Sumire eran más evidentes, Ayumu y Kazuto decidieron cambiar a otro papel de lija y siguieron con eso para hacerlas sufrir más.
Unos momentos después miraban que la zona estaba totalmente horrible, se podía ver el hueso de esa zona en su viva expresión y ambas estaban sumadas en llanto vivo.
- Ayumu-san, la verdad es que me gustaría que les hiciéramos una larga tortura, pero el problema es que Yuu y Elisa tienen que dormir su siestecita hoy.
- Es cierto – suspiró – me gustaría que las torturáramos bien, pero nos tocará hacerlo rápido, tampoco quiero que mis retoños la pasen mal.
- Muy bien, entonces dejémoslas ir.
- Oh, es una buena idea, pero creo que no será nada fácil ¿no? – la peli roja dijo eso y con ayuda de su pareja les quitaron las amarraderas de púas que tenían y estas cayeron al suelo, pero no se podían levantar debido a la inexistencia de sus tendones.
- Son libres de irse Heanna-san, Hazuki-san, no obstante, deberán pasar por ahí – el chico mostró como Ayumu dejando un rastro de trozos de vidrios los cuales se miraban muy afilados.
- ¿V-Vamos a pasar por ahí?
- Es eso o si quieren la matamos de una vez sacándoles la lengua por el cuello como si fuera al puro estilo de la Corbata Colombiana – el chico les mostró lo que era la dichosa corbata colombiana lo que asustó a ambas Idols quienes suplicaron no ser asesinadas de ese modo – muy bien, hagamos esto, váyanse, pero eso sí, deben ir a rastras por los vidrios, si no lo hacen, morirán de esa forma.
- L-Lo haremos – las dos comenzaron el lento arrastre el cual era jodidamente doloroso cuando ambas hicieron contacto con los filos de los trozos de vidrios, desde que tocaron sus abdómenes, piernas y codos estos comenzaron a sangrar cada vez más y más, esto hasta que llegaron a donde estaban las más filosas en donde hicieron cortes cada más profundos en sus abdómenes.
- Esto me gusta… es como ver jugar a dos en un juego mortal – susurró Ayumu quien se tocó algo los pechos, eso prendió un poco a Kazuto el cual tuvo que ocultar su erección ante todo esto, en un momento dado, un quejido de Sumire fue lo que delató que ella estaba sangrando más.
- Pero mira eso Ayumu-san, parece que uno de los trozos de vidrio dio cerca de la vena cava, en las más grande y en donde va mucha parte de la sangre al cerebro – decía el peli negro, el desangrando de Sumire no se detenía hasta que de la nada simplemente cayó de golpe – creo que la forma de muerte de desangrando es jodida.
- Ahora sigues tu Hazuki-san, es hora de que ya paremos este juego y te vayas con Heanna-san, Ayumu-san, por favor.
- Sí.
- ¡Dijeron que me dejarían ir! ¡No quiero morir, por favor! – suplicaba con lloros fuertes la peli negra.
- Y te dejaremos ir, pero irás para allá abajo, a los dominios de Hades – Ayumu tomó un pedazo de vidrio y la peli roja fue hacia el cuello de Ren cortándolo en la zona de la vena yugular en donde comenzó a sangrar masivamente, todo mientras poco a poco su vista se ponía negra y su corazón paró.
- Muy bien, acabamos con ellas, solo falta Onitsuka-san – la peli roja lo pensó un poco y dijo la idea que se le vino para matar a la L-Tuber, unos segundos después llegaron hasta donde estaba quien seguía sangrando por la herida causada en la pierna.
- P-P-Por favor, no me hagan nada, se los suplico.
- Ya no importa eso, ahora tenemos un método muy lindo con el que te irás – Kazuto iba con un bisturí que comenzó a hacer temblar a Natsumi y fue peor cuando Ayumu tenía su celular grabando.
- ¡POR FAVOR, NO ME HAGAN DAÑO! ¡HARÉ LO QUE SEA! ¡MAMÁ! ¡MAMÁ, POR FAVOR VEN A SALVARME!
- Oh, pero si como una L-Tuber deberías saber que el mundo del entretenimiento tiene todo tipo de vídeos, así que espero que disfruten de esta grabación, traerá muchas visitas.
- Esto se titula… Corbata colombiana – sin perder tiempo, Kazuto hizo un corte vertical en la garganta de la rubia quien comenzó a sangrar y balbucear de dolor y para dar el toque final, este sacó la lengua por la herida a modo de quedar colgada como si fuera una corbata, esto fue un martirio para Natsumi quien murió momentos después por las heridas.
- ¿A poco no quedó magnifico esto?
- Quedó muy genial Ayumu-san, el vídeo estyá bueno – susurró el chico mirando a la L-Tuber – bueno, creo que deberíamos irnos, Yuu y Elisa deben dormir mejor.
- Sí, tienes razón, mañana les compraré algunas cosas para que la pasemos bien, ellas han sido unas buenas niñas – con eso, ambos padres salieron al auto en donde estaban ambas niñas dormidas felices de la vida – ¿Quiénes son nuestras últimas víctimas?
- Sencillo, con las dos más hipócritas de todas, Chisato Arashi y Keke Tang, para ellas tengo algo que no olvidarán, es más, te excitará tanto que tendrás un fuerte orgasmo.
- Eso espero Kazuto-kun – exclamó la peli roja, ambos se fueron pensando en la última de las matanzas de esta venganza.
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Continuará…
