Hola chicos, el dia de hoy les traigo una historia nueva y un tanto peculiar. Un My hero Academia con temática Medieval y ligeras adaptacions para que los Quirks funcionen en este mundo nuevo.

Este será un crossover donde muchos personajes del estilo Medieval harán acto de presencia, por lo que no se sorpedan si miran la palabra Gorons, quizas referenias a personajes de Konosuba, o quizas que cierta paladina divorciada y pervertida se encuentre con el protagonista para traerle cao a su vida.

En fin... muchos Spoilers y de eso no se trata esto, pasemos al renuncia de derechos:

My Hero Academia, es una obra creada, escrita y dirigida por Kohei Horikoshi, por su parte,los prsonajes externos a este anime tienen a sus respectivos autores.

Este fanfiction esta escrito sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener.

"Hace mucho, mucho tiempo, cuando el mundo aún era joven y los reinos apenas comenzaban a formarse, existía un ser cuyo único propósito era mantener el equilibrio. No tenía nombre, porque no lo necesitaba. Nadie sabía de dónde había venido ni cómo fue que llegó a este mundo, pero todos lo conocían por lo que hacía. En los momentos más oscuros, cuando los corazones de los inocentes se llenaban de miedo y el mundo parecía perder su camino, Él siempre aparecía para restaurar la paz"

Se pude apreciar la silueta de un guerrero, se encuentra firme sosteniendo una espada en sus manos.

"Él no era ni un rey ni un héroe que buscara fama. No quería castillos ni tesoros. Tampoco anhelaba ser recordado en canciones ni en monumentos. Lo único que deseaba era ver a la gente vivir en armonía, sin que nadie sufriera por la ambición o la codicia. Por eso, cuando los reinos se desmoronaban por las guerras o el mal amenazaba con dominar, Él se levantaba como una sombra silenciosa, trayendo de nuevo el equilibrio"

Podemos ver al mencionado guerrero dando la espalda, mientras la gente intenta detenerlo, mientras el solo sigue su camino.

"A veces, se le veía en las batallas, deteniendo ejércitos enteros con su sola presencia. En otras ocasiones, aparecía en los rincones más oscuros del mundo, donde la desesperación había echado raíces, y con su luz devolvía la esperanza a quienes más la necesitaban. Nunca hablaba, pero su sola presencia lo decía todo: el equilibrio debía ser restaurado"

Aquel ser, lucha con fiereza mientras esquiva y desvía ataques de soldados, que buscan derrotarlo, para simplemente mostrarnos como él se alzaba con la victoria, sin importar que se trataran de seres humanos o criaturas humanoides.

"Él no era un ser común, no tenía una forma fija. Para algunos, aparecía como un guerrero imponente, un guerrero legendario con una armadura que brillaba como las estrellas. Para otros, era una figura misteriosa, cubierta por una capa que ondeaba en el viento, siempre observando y cuidando desde las sombras. Pero lo que todos sabían era que, donde Él caminaba, el caos y la maldad se detenían, y la paz volvía a reinar"

A pesar de su poder y de todas las veces que salvó al mundo, Él nunca quiso quedarse en un solo lugar. Una vez que su trabajo estaba hecho, desaparecía sin dejar rastro, como si nunca hubiera estado allí. Los reyes le ofrecían sus mejores tesoros, las ciudades levantaban estatuas en su honor, pero Él siempre se marchaba antes de que pudieran darle las gracias. No lo hacía por reconocimiento, solo por su profundo deseo de ver al mundo en paz.

"Pero, con el tiempo, las personas comenzaron a olvidarse de Él. Como ya no le veían, empezaron a pensar que tal vez nunca existió, que solo era una historia para contar a los niños antes de dormir. Los viejos reyes, que habían visto con sus propios ojos su poder, murieron, y las nuevas generaciones no creían en esa leyenda"

Podemos notar como los gobernantes, mandaban destruir estatuas, pinturas y todo lo referente a este sujeto.

"Él es solo un cuento, decían ellos"

Sin embargo, algunos sabían la verdad. Aunque nadie lo veía, Él seguía allí, observando, esperando en silencio. Porque, aunque el mundo olvidara su nombre, Él nunca olvidaría al mundo. Y si alguna vez el caos regresaba y el equilibrio volvía a tambalearse, Él estaría listo para aparecer una vez más, sin pedir nada a cambio, como siempre lo había hecho.

En ese momento podemos ver como lentamente, la imagen de aquel ser se va alejando y adopta una apariencia similar a la de un dibujo plasmado en papel, acto seguido la pasta de un libro se cierra dando por terminada la historia.

Ahora mismo, una hermosa mujer de cabellera rubia se encontraba sentada en la esquina de una mullida cama, haciéndole compañía a una pequeña niña.

Los rubios cabellos de la mujer estaban, estaban sueltos y presentaban ligeras ondulaciones, su piel era clara como la misma luna y sus ojos tan azules como el mar. Sus prendas actualmente constaban de un camisón blanco, el cual delineaba su silueta con forma de reloj de arena, mientras una bata de seda, en color verde le cubría del frio.

- ¿Crees que Él volverá algún día, mamá? -preguntó una pequeña, haciendo sonreír a la mujer.

La niña parecía ser una copia exacta de aquella hermosa mujer, su cabello era rubio y también tenía unos hermosos ojos azules, los cuales reflejaban la inocencia que solo un infante podía tener.

- Quién sabe, mi amor. Tal vez algún día, cuando más lo necesitemos, Él aparezca de nuevo para protegernos. Pero hasta entonces, podemos estar tranquilos, sabiendo que Él siempre está vigilando, asegurándose de que el mundo siga en paz, después de todo, Él solo se presenta, cuando el mundo está por experimentar un gran mal -Dijo la mujer que lentamente se ponía de pie y se giraba para arropar bien a la pequeña.

- Yo no quiero eso, no quiero que haya guerra, pero si me gustaría conocerlo alguna vez y que seamos amigos -Mencionó la pequeña rubia aferrándose a un osito de felpa.

Estas palabras hicieron sonreír a la mujer, la cual se inclinó depositó un beso en la frente a la niña.

- Seguramente el también querría ser tu amigo -Declaró la mujer- descansa mi pequeña Melissa -Dijo la mujer dejando ver su lado más maternal, para después salió de la habitación.

Pero al dar solo un par de pasos fuera de esta, se llevó una mano al pecho, sentía una fuerte opresión, su respiración se volvió pesada y su corazón latía con fuerza, no sabía cómo describir la sensación tan incomoda, incluso algo de sudor resbalaba por su frente, pero después de unos segundos, por fin logró tranquilizarse, la sensación desapareció, permitiéndole recobrar la calma y regresar a su habitación con su esposo.

Reino de Terra, esa misma noche, en una ubicación diferente...

Podemos ver una casa de dimensiones estándar, donde las ventanas están iluminadas por las linternas en el interior. Lentamente nos adentramos en su interior y podemos ver a una pareja que se encuentra en silencio, mientras están sentados en el comedor.

Se puede sentir un ambiente cálido, debido al horno encendido, mientras el aroma de pan horneándose se esparcía por la habitación.

La primera silueta correspondía a una joven mujer de largos y lacios cabellos verdes, que llegaban a la altura de su espalda, posee grandes ojos verdes, los cuales expresaban gran tristeza y preocupación. Mientras sus ropas constaban de un conjunto bastante sencillo, siendo esta una camisa azul con hombreras y una falda amarilla que llegaba por debajo de sus rodillas.

Del otro lado de la mesa, podemos ver a un hombre de cabellera ligeramente rizada y con una tonalidad verde un tanto opaca, este mantenía una expresión de seriedad en el rostro. Sus ropas constaban de una camisa blanca y sin mangas, que tenía una capucha, portaba unos pantalones verdes y unas botas de color café.

- Querido -La peliverde hizo una pausa, tenía miedo, estaba nerviosa y eso pudo notarlo aquel hombre, mientras ella alzaba la mirada y lo veía directamente a sus ojos- ¿Estás seguro de esto? -Preguntó la mujer notando como este asentía.

- Inko-chan, él es mi mejor amigo -Respondió el peliverde con tranquilidad, cuando la bella mujer puso su mano sobre la del hombre.

- Hisashi-kun, eso lo sé, siempre buscas ayudar a todos los que te piden ayuda y jamás buscas algo a cambio, eres un hombre maravilloso, es algo que siempre he admirado de ti, pero... ¿Qué hay de nuestra vida juntos? -Preguntaba la peliverde bajando la mirada- Siempre dijiste que odiabas la guerra, que preferías un mundo de sonrisas -Decía la mujer intentando convencer a Hisashi.

- Sigo pensando de la misma manera, sin embargo, no voy a la guerra como un luchador, voy como apoyo, para defender a todos esos compañeros que necesitan una mano y regresar a sus hogares, te prometo que voy a regresar, quiero despertar todas las mañanas al lado de la mujer que amo, deseo hornear pan, junto a estas delicadas manos -Decía el peliverde, mientras entrelazaba sus manos con las de la mujer- Y sobre todo, quiero ver a mi pequeño, crecer y convertirse en el mejor hombre del mundo -Explicaba el hombre, mientras la mujer dejaba caer algunas lágrimas.

Ambos se quedaron en silencio unos segundos y minutos después, podemos ver como ambos se encuentran bajo el marco de una puerta, mirando el interior de una habitación, siendo más específicos, en dirección a una cama, donde una cabellera verde les da la espalda, notándose como con su suave respirar, daba la impresión de estar profundamente dormido.

El hombre dio un par de pasos y llevó su mano a esa cabellera, la acarició suavemente y sonrió.

- Cuida a tu madre mientras no estoy -Pidió el hombre, para regresar bajo el marco de la puerta y caminar junto a su esposa en total silencio, hasta la salida de su hogar, donde un grupo de hombres en caballo y con armaduras ya le estaban esperando.

La mujer simplemente lo vio caminar en medio de la noche, acompañando un grupo de soldados en dirección a la salida del reino, una vez que le perdió de vista, regresó al interior de su hogar y cerró la puerta.

10 años después...

Un nuevo día ha llegado al Reino de Terra, uno de los territorios más prósperos en la tierra. Dicho reino era conocido por ser una zona comercial, donde mercaderes de diferentes pueblos, ciudades y reinos podía acceder para vender sus recursos o prestar servicios.

A lo lejos pueden verse numerosas carpas coloridas, llenas de mercancía extranjera y llamativa, que los mismos mercaderes trasportaban desde sus remotos y lejanos hogares, con la intención de volverles populares y que la gente del reino se animara a visitar sus propios hogares y culturas.

- Vengan, pasen, pasen, no se queden atrás, tengo mercancía que seguramente jamás ha probado, este tipo de carne proviene de las peligrosas montañas de Eldin, CARNE FRESCA SEÑORES, UNA JUGOSA COLA DE DONDOGO, solo 70 rupias la pieza -Ofrecía una criatura de aspecto rocoso y fornido, este tenía una soga blanca atada en la cabeza, un distintivo típico de los mercaderes, mientras continuaba ofreciendo sus cortes de carne bastante exóticos.

- Mami, mami, quiero ver a las señoritas bailar -Señalaba una pequeña niña, mientras tiraba de la falda de su madre, mientras a un par de metros podemos ver como un par de bellas y exóticas mujeres con piel bronceada y de cabellos rojos como el fuego, danzaban para entretener a las masas.

Hombres y mujeres admiraban, el arte callejero, mientras lanzaban rupias tras un espectáculo tan interesante.

- Pasen, pasen, no se pierdan esto, amuletos de la fortuna, elija el que más les guste, tenemos colgantes de la orden de Axis, algunas joyas bendecidas en los santuarios de la diosa Eris, incluso, un par amuletos para el amor, provenientes de la fuente de la diosa Nayru -Mencionaba un mercader, ofreciendo su mercancía, llamando la atención del público joven, sobre todo el femenino.

- Reciba el beso de un hada sanadora y recupere su vitalidad, solo 100 rupias, quiere maldecir al vecino que cuida a sus mascotas, tenemos Poes que pueden encargarse de eso, solo 90 rupias y ese vecino sabara que no debe pasarse de listo, pasen, no pierdan esta oportunidad -Decían un sujeto en una esquina, mientras que un par de soldados se presentaban ante el y este solo sonreía nervioso- ¿Descuento para guardias? -Preguntó el mercader.

- ¿Qué es eso? -Preguntó curioso un hombre oso de gran tamaño, este entrecerró la mirada y puso una de sus manos sobre sus ojos haciendo sombra con la intención de aclararse un poco la vista, pero solo podía notar como una nube de polvo se levantaba, mientras algo se acercaba a gran velocidad.

Ahora mismo podemos ver como de la cortina de polvo, emerge una silueta de cabellera verde que avanzaba lo más rápido que sus piernas le permitían. Lentamente podemos notar que este es un chico que solo lleva puesto un par de pantalones, unas botas y una espada mal colgada sobre su hombro, la cual amenazaba con caerse en cualquier momento.

- Mamdigion me quee domido -Se queja el muchacho, el cual tiene una expresión de terror plasmada en su rostro, lo cual era evidente con sus ojos agrandados y sus pupilas dilatadas.

Su cabellera era verde y rizada, la cual se agitaba con el viento mientras mantenía el ritmo de la carrera, su físico no era el mejor trabajado, con algo de dificultad, se podía apreciar que los ojos del muchacho eran de color verde y que sobre sus mejillas había un pequeño grupo de pecas. Su figura era un tanto esbelta, pero sus músculos estaban ligeramente marcados.

El chico sostenía con los dientes un par de guantes de piel, mientras mantiene el ritmo de la carrera y se comienza a cerrar una camisa de color blanco con botones.

- Lo giento ucho, engo prisa -El joven entro a la zona comercial, esquivando a cada uno de los ciudadanos que se le atravesaban durante su trayectoria- cuidado, Hola -Saludaba el chico, mientras que la gente negaba y suspiraba con pesar.

- ¡Midoriya! Fíjate por donde vas mocoso -Se quejó un hombre lagarto agitando su puño, con algo de molestia, ya que el chico casi chocaba con él y derribaba un par de sacos con arroz que estaba cargando sobre su hombro.

- Lo siento ya voy tarde -Se disculpaba el muchacho, que reanudaba su recorrido, en ese momento se vio como un hombre montaba un impresionante caballo negro- ¡Aaaaahhhh! -Gritó el peliverde, espantando al caballo el cual se alzó en sus patas traseras, mientras el jinete intentaba controlarlo.

Midoriya tuvo que reaccionar rápido, esquivó al semental dando un salto en dirección a una pared, aprovechó la superficie para saltar sobre esta y caer sobre el techo tela de un pequeño negocio, sin perder tiempo, el muchacho aprovecho el saltar sobre la tela usándola como trampolín para ganar más distancia.

- Impresionante -Mencionó el jinete, mirando al muchacho dar una vuelta en el aire y caer en el suelo, para seguir corriendo.

- Solo unos metros más, sé que voy a llegar tarde, pero, lo bueno es que no pueden castigarme ya que aún no soy estudiante -Decía el chico, el cual al girar en una esquina- ¡Aaaaahhh! ¡AUN LADO! -Grita el peliverde moviendo su brazo e indicando que se moviera, se le miraba completamente aterrado ya que silueta encapuchada se le había atravesado en el camino,

La silueta encapuchada lentamente volteó a verle y todo comenzó a desenvolverse en cámara lenta.

- Aaaaa uuuun laaaaaaadoooooo -Pedía el muchacho con una mueca graciosa, mientras la encapuchada prácticamente lo escuchaba todo en cámara lenta y con una voz extrañamente grave.

Por el lado de Midoriya, este pudo ver como debajo de aquella capucha se escondían unos cabellos rubios como el oro y unos ojos azules como zafiros, los cuales le miraban con shock y bastante miedo, estaba petrificada.

- Pies no me fallen ahora -Pidió el peliverde, el cual forzándose un poco dio un salto.

Nuevamente todo se puso en cámara lenta, el chico saltó a la encapuchada que le miraba muy sorprendida y entonces siguió corriendo, pero al enfocar su mirada al frente.

¡¡Crash!!

La encapuchada se acercó y pudo ver como el muchacho se había estrellado, el chico ahora estaba en el suelo con los ojos en espiral y dos pequeños Izukus corriendo en círculos sobre su cabeza, estando un poco mareado por el impacto.

- ¿Estas bien? -Preguntó la encapuchada un poco preocupada por el joven.

- Anotaron... ¿las placas? -Preguntó el peliverde algo desorientado, en ese momento al verse como mucha gente se acercaba la encapuchada decidió escapar de la zona, mientras el peliverde se sentaba en el suelo, sacudía su cabeza de lado a lado intentando quitarse lo atontado y después se llevaba una mano al rostro.

En ese momento, una sombra se posó por encima del chico derribado, poco a poco este comenzó a reaccionar, le costaba enfocar un poco, pero al centrarse, solo vio...

- ¿Pechos? -Preguntó el chico confundido, ya que, al alzar la mirada, solo fue capaz de ver esos monumentos, provocando que la dueña de estos, se molestara un poco.

El ángulo cambia rápidamente y ahora vemos de espalda una silueta femenina de cabellos negros tomados en una coleta, esta lleva un peto metálico que cubre su toroso, unas hombreas y unos guanteletes que le protegen, usa una falda roja con aberturas a ambos lados de la cadera y unas grebas que llegan por debajo de las rodillas, en conjunto con unas mallas que llegan a medio muslo.

- Me prometiste que llegarías temprano -Aquella joven se escuchaba molesta, estaba cruzada de brazos, lo cual pronunciaba un poco más su busto, por lo que, al identificar la voz, todo se aclaró para Midoriya. Su rostro adquirido una tonalidad azul, mientras algo de sudor bajaba por el lado derecho de su rostro y comenzó a temblar.

- Ya... Yaoyorozu-san -Dijo tembloroso al ver a la chica frente a él y por lo que parecía, no estaba nada feliz al escuchar su apellido, mientras una vena se hinchaba en su sien.

Lo siguiente que se vio fue como la joven tomaba de la oreja del joven peliverde y le jalaba, obligándolo caminar, mientras la gente los miraba desde lejos. Era de cierta manera gracioso ver la forma en la que el muchacho era castigado.

- Ese chico siempre esta causando problemas -Dijo una mujer, observando como la parejita avanzaba con Izuku siendo obligado a caminar de una manera graciosa.

- Bueno, debo decir que es bastante divertido -Comentaba una mujer gato, observando al peliverde y la pelinegra desde lejos.

- Eres imposible... toda la gente nos esta viendo gracias a tus descuidos -Se quejaba la joven, con las mejillas sonrojadas por la pena.

- Yaoyorozu... espera -En ese momento el joven comenzó a sentir más presión y dolor, en aquella área tan delicada que la chica sujetaba con fuerza- duele... duele, Yaoyoro aaahhh, espera, puedo caminar yo solo -Decía chico estando inclinado y con una mueca de dolor, mientras la joven apretaba el agarre resaltándole los ojos- Ya... ya... entendí, lo siento, no volverá a ocurrir, no podía dormir anoche, lo siento -Se disculpaba chico.

- Hmmmm -Exclamo la pelinegra, mientras apretaba más el agarre.

- Ya me disculpé, ¿qué es lo que quieres de mí? -Preguntaba revoltoso muchacho, pero la chica no lo volteaba a ver y lo obligaba a caminar, mientras se acercaban a su destino, siendo vistos por otros chicos que no les apartaban la mirada y murmuraban cosas.

- Solo camina... I-Zu-Ku -Sentencio la joven de forma seria.

- Esta bien... está bien, lo siento Momo-chan, olvide que me lo habías pedido, te llamare Momo-chan -Mencionó el peliverde con la cara roja de la vergüenza, provocando que la chica lo soltara, tenía las mejillas ligeramente enrojecidas y al parecer, le costaba disimular su sonrisa y felicidad, incluso le temblaba una ceja al darse la vuelta para encarar al peliverde.

- Te... te perdonare por esta vez, solo por... por qué es el primer día en la academia de caballeros U.A, pero no creas que te seguirás saliendo con la tuya -Menciona la chica sin ver a Izuku, el cual intentaba aliviar el dolor en su oreja.

- "Momo-chan como siempre actúa raro" -Pensó para sí mismo el muchacho, siguiendo en completo silencio a su amiga, quien caminaba un par de pasos por delante de él, hasta que se detuvo de forma abrupta.

- ¿Y bien? -Preguntó Momo volteando sobre su hombro, haciendo parpadear a Izuku un tanto confundido por su pregunta.

- ¿Que sucede? -El peliverde se miraba muy confundido ante la pregunta de su amiga.

Momo soltó un suspiro de pesar y se dio la vuelta con las manos en las caderas, sacándole un pequeño susto a Izuku, la pelinegra tenía una manera muy peculiar de imponer su presencia.

- ¿No piensas decirme algo? -Cuestionó Momo, inflando sus mejillas, dándole un aspecto un tanto adorable.

- Bueno -Izuku desvío la mirada y se sonrojó un poco mientras se rascaba la mejilla derecha con su dedo índice, esto sorprendió a Momo, acaso él había notado que ella...- la verdad es que me quedé dormido pasada la medianoche, estuve practicante los movimiento que me mostraste para no fallar durante la prueba de ingreso -Respondió Izuku, mientras que Momo en su mente era rodeada por un fondo negro, ella se ponía pálida, sonreía de manera forzada mientras una lagrimita resbalaba por su mejilla derecha.

- Ya... en-entiendo y... pu... ¿pudiste dominarlo? -Preguntó la chica sin dejar de sonreír, pero en su mente, era otra cosa- "¿COMO ES POSIBLE QUE NO NOTARA QUE LLEVO ROPA DIFERENTE? -Gritaba de manera interna Momo.

- Bueno, aun me cuesta un poco, pero al final, todo lo que eh aprendido es gracias a ti Momo-chan, así que me esforzare por entrar a la academia de caballeros, para hacerte sentir orgullosa -Respondió Izuku con una sonrisa nerviosa, provocando que una flecha imaginaria atravesara el pecho de la pelinegra.

- "Kyyyaaaa, es un santo" -Gritaba internamente Momo- Ejem... sé qué harás que me sienta orgullosa, ahora, vamos, ya nos falta poco para llegar -Dijo la chica, que se aferró al brazo de Izuku, sonrojándolo a altos niveles por la cercanía con la pelinegra.

El par de amigos no tardó en llegar a su destino, la prestigiosa academia U.A para caballeros, la mejor en el territorio de Terra. Momo se separó de Izuku y dio un par de pasos al interior, podía notársele muy emocionada.

- Vamos ya no queda nada -Decía la joven con una bella sonrisa en su rostro.

- Aquí estoy, el lugar que me ayudara a pulir mis habilidades y convertirme en un caballero de verdad -Pensó con seriedad y para sí mismo el muchacho, su mirada era de determinación.

Dio un par de pasos, se miraba seguro de sí mismo, sin embargo, al ir tan concentrado no se dio cuenta de un desnivel.

- Mierda -Se quejó Izuku cerrando los ojos, Momo al verlo se acercó con intenciones de ayudarlo, pero a medio camino se detuvo, Izuku abrió los ojos y pudo notar que se encontraba flotando y estaba a escasos centímetros del suelo- ¿Eh? -Exclamó el peliverde confundido.

- Parece que llegue a tiempo amiguito, ese hubiera sido un muy mal comienzo -Comentó una voz que hizo al chico de cabellos verdes buscar el origen con la mirada.

Ahora podemos ver como un joven de rubia cabellera larga atada en una pequeña coleta que caía por el lado derecho de su hombro.

El joven ahora mismo se encuentra sosteniendo a Izuku por el cuello de su ropa. El rubio sonreía dejando ver su carisma y por lo que se notaba, ya tenía cautivada a más de una de las chicas a su alrededor, puesto que los ojos de estas tenían ojos en forma de corazón.

- Gracias -Murmuró Izuku, mientras que Momo se acercaba rápidamente donde su amigo para verificar que se encontrara bien.

- ¿Estas bien? ¿No te lastimaste? -Preguntó Momo que rápidamente comenzó a acomodarle la ropa, esperando que se viera presentable durante la prueba de ingreso.

- Si, este descuida Momo-chan -Respondió Izuku un tanto nervioso, por lo que terminó tomando distancia de la pelinegra y se giró donde él rubio para hacer una leve reverencia- Muchas gracias por evitar mi caída -Mencionó Izuku, sin embargo, el rubio pasó de él.

- Vaya, vaya, pero que tenemos aquí -Dijo el rubio con una sonrisa coqueta, al enfocarse en Momo- Eres una de las flores más bellas que eh tenido la fortuna de conocer, mi nombre es Kagero Donne -Mencionó el rubio haciendo una reverencia, dejando ver sus modales como caballero, para después sacar una rosa con pétalos rojos de entre sus ropas y ofrecerla a Momo quien parpadeo un par de veces, estando algo confundida.

Las chicas al ver esto chillaron de emoción y algo de envidia, al notar como aquel chico tan apuesto, ya estaba intentando conquistar el corazón de alguien más.

- Momo Yaoyorozu -Respondió la joven un poco extrañada por la personalidad del rubio.

El chico frente a Momo e Izuku llevaba una capucha negra que cubría sus ropas, pero lo poco que podía notare cuando el aire o el mismo movimiento agitaba un poco la tela, era que se trataba de ropa fina. Un chaleco negro, una camisa de manga larga en color ojo, pantalones negros y unas botas.

Izuku ahora mismo notaba el ambiente entre Kagero y Momo, para el joven Midoriya no era extraño que intentaran cortejar a Momo, sin embargo, la pelinegra pasó del rubio dejándolo helado, para enfocarse completamente en Izuku.

- ¿Seguro que estas bien Izuku-kun? -Preguntó Momo con gran preocupación.

- Si, si, descuida Momo-chan no me pasó nada, todo gracias a Donne-san -Mencionó el peliverde con una sonrisa nerviosa rascándose la nuca.

- Eres tan torpe, te eh dicho muchas veces que te fijes por donde caminas -Regañaba la Yaoyorozu al peliverde, que solo podía avergonzarse un poco más.

Kagero al ver a Momo, rápidamente lo comprendió, su tono de voz había cambiado, su postura se había relajado y las atenciones que la joven le prestaba al peliverde, solo indicaban una cosa, por su parte al ver al peliverde, solo una frase vino a su mente Es tan distraído que no se da cuenta

- Yaoyorozu-san -Llamó Kagero, haciendo que la pelinegra y el peliverde dirigieran su atención al muchacho de cabellera rubia, Izuku se miraba atento, Momo por su parte, no expresaba nada de interés.

- ¿Sí? -Preguntó en un tono un tanto seco.

- Ya entendí, tienes un camino difícil, pero no imposible -Mencionó Kagero, el cual dejó la flor en manos de Izuku- Mucha suerte, la vas a necesitar y no te desesperes, seguro algún día se dará cuenta -Comentó el rubio con una sonrisa, haciendo que Momo se pusiera colorada, entonces el chico se detuvo sin voltear a verlos- Izuku-kun -Llamó el rubio, haciendo que el Midoriya le viera- Esa flor se vería más linda en manos de Yaoyorozu-san, deberías dársela -Agregó el rubio, para comenzar a alejarse lentamente.

- ¿Pero que se cree ese tonto? -Cuestiona Momo ligeramente sonrojada, mientras intenta recobrar la compostura- es... es tan vulgar e insoportable, cortejar a una señorita en un lugar público es completamente inapropiado -Se quejaba Momo, mientras Izuku miraba la flor y luego a Momo.

- ¿Entonces no la quieres? -Preguntó Izuku, mirando como la chica al ver a Izuku ofreciéndole la flor, se sonrojaba furiosamente y desviaba la mirada, mientras sobre la cabeza de Momo salía humo.

- So... solo dámela y va-vámonos -Momo se sentía completamente avergonzaba, mientras Izuku le acercaba la flor y la pelinegra la tomaba, sin mirar a Midoriya, debido a la vergüenza que estaba sintiendo en esos momentos.

El par continuó su camino, ahora se encontraban caminando por los amplios y elegantes pasillos de la academia Durante el trayecto, algunos chicos y chicas no pudieron evitar, admiraban a la joven Yaoyorozu, su porte de elegancia y belleza era un deleite.

Por otro lado, Izuku era juzgado y devorado vivo por las miradas burlonas del resto. El peliverde sentía escalofríos y le daba miedo darse la vuelta y encarar a esos chicos, los cuales seguramente ya hablaban del a sus espaldas.

- Vamos Izuku, no pierdas la calma, esperaste esto prácticamente desde los 5 años, no puedes arrepentirte -Pensaba el muchacho, bastante nervioso.

Flashback...

Nos encontramos en una zona con poca iluminación, donde un pequeño Izuku Midoriya se encuentra sentado en una silla con una pequeña mesa frente a él y algunas hojas sobre esta, mientras su rostro refleja total confusión.

El lugar parecía ser un almacén de jardinería, lo curioso era que toda la herramienta había sido retirada, había almohadillas rojas y blancas acomodas sobre algunos sacos con semillas y tierra, las ventanas estaban ahora estaban adornadas con cortinas blancas, además de tener una bandeja con manzanas y algunos dulces algo coloridos.

- ¡TADAAA! ¡ESTÁ LISTO! -Exclamó con felicidad una pequeña pelinegra de cabellera corta. La pequeña llevaba puesto un vestido rosa y se miraba un poco agitada, pero su sonrisa era de emoción total.

- ¿Qué es esto? -Preguntó el pequeño Izuku con curiosidad, haciendo que la niña se sorprendiera y casi se fuera de espalda.

- ¿No es obvio Izuku-kun? Esta es nuestra casa, aquí vamos a vivir cuando seamos grandes y nos casemos -Dijo la niña con bastante seguridad- también será nuestra base secreta y donde comenzaremos nuestro propio gremio para las aventuras cuando seamos grandes -Dijo la niña con una sonrisa, mientras el pequeño Izuku parpadeaba confundido.

- Momo-chan ¿No te regañaran por sacar todas estas cosas de tu casa? -Preguntó el pequeño Izuku un tanto preocupado, mientras la niña se sobresaltaba y desviaba la mirada.

- Qu-que va, son cosas sin mucho valor, mi papi puede conseguir otras -Respondía la pequeña Momo, restándole importancia- Además, ese será tu escritorio donde atenderás a los clientes importantes como hace mi papi, mientras yo salgo al mundo y derroto monstruos ¿Qué te parece? -Pregunta la pequeña con una sonrisa.

- Pero... yo también quiero ser un caballero, a mi no me gusta estar frente al escritorio -Comentó Izuku- Además, no creo poder estar aquí siempre, tengo que ayudar a mi mami en casa, podría preocuparse si no regreso temprano -Dijo el pequeño peliverde saliendo detrás del escritorio.

- Pero... uno tiene que estar en el escritorio, cuidando la casa y el dinero -Dijo Momo preocupada, al ver que las cosas no estaban saliendo según lo planeado.

- Quizás primero deberían entrar a la escuela de caballeros, ambos podrían luchar juntos y quizás mas adelante, darse cuenta si quieren seguir siendo caballeros o... trabajar detrás de un escritorio, como Ren-sama -Dijo una voz llamando la atención de los niños.

- Es verdad, los dos podemos ser caballeros ¿Qué te parece Izuku-kun? -Mencionó Momo con una sonrisa y sus ojos brillando con estrellas en ellos.

- Me gusta esa idea -Respondió el pequeño peliverde.

- Bien, entonces prometamos que haremos la prueba de caballeros juntos y entrenaremos mucho -Mencionaba la pequeña Momo con emoción.

- Si -Izuku asintió con una sonrisa - Entrenaremos mucho -Respondió Izuku mientras sellaban el trato con un apretón de manos, cuando un carraspeo de garganta les llamó la atención.

En ese momento ambos dirigieron su atención a la entrada del Gremio y el rostro de ambos niños se puso azul, mientras el cabello de Momo se erizaba un poco.

- Ho-hola querido Valkenhayn -Saludo Momo, un poco nerviosa.

Fin de Flashback...

- Esa vez el viejo Val sí que se molestó mucho -Pensó Izuku, el cual no se había dado cuenta que Momo se había dado la vuelta y le indicaba que habían llegado a su destino, por su parte Izuku solo siguió avanzando.

El joven Midoriya tenía muchos años de conocer a Momo, siempre la ha visto como una chica muy inteligente, segura de si misma y sobresaliente en el área del combate, pero, por alguna extraña razón, cuando ella estaba con él, siempre actuaba de manera torpe.

El peliverde iba sumido en sus pensamientos, con la mirada baja, no había notado que su amiga se había detenido y se había girado, quedando frente a frente, Izuku simplemente avanzó, pero su camino fue bloqueado, esto lo confundió un poco, pero alzar la vista, vio a Momo con los ojos cerrados, una ceja temblorosa, una vena hinchada en la sien y las mejillas coloradas.

- ¿Terminaste? -Preguntó Momo, intentando mantener la calma, Izuku bajo la mirada y el rostro de este se puso colorado al darse cuenta sobre donde había terminado su rostro.

- ¡AAAAHHHH! -Exclamó el peliverde alejándose rápidamente, mientras Momo se cubría el pecho con vergüenza- Lo-Lo siento esa no era mi intención Momo-chan, yo solo... yo solo estaba pensando y... y me perdí -Explicaba muy nervioso el muchacho.

- Siendo sincera a este punto ya no me sorprende -Se quejó Momo llevándose una mano al rostro, mientras Izuku se disculpaba repetidas veces con algunas reverencias- Déjalo, no es como si no pasara muy seguido -Comentó resignada la pelinegra, soltando un suspiro de pesar, al parecer estaba demasiado acostumbrada a las torpezas de Izuku.

- Eso es algo completamente inmoral, si estás aquí para actuar de esa manera, te recomiendo que te retires, los caballeros del reino son los que deben de poner el ejemplo y tus acciones cuestionables, me dan a entender que vienes a la prestigiosa Academia de Caballeros U.A, solo para hacernos perder el tiempo -Habló una voz masculina.

Izuku se sobresaltó, mientras Momo endurecía la mirada y se cruzaba de brazos bajo su busto, después dirigió una mirada severa a un intruso en la conversación.

- Iida Tenya -Dijo Momo, mirando al muchacho estando presente, este llevaba una armadura brillante y por lo que parecía, de materiales de gran rareza.

- Yaoyorozu-san -Respondió el joven de la armadura- ¿Te está molestando este chico? Puedo hacerme cargo de el -Dijo el joven dentro de la armadura, sin embargo, Momo tomó de la cabeza a Izuku y lo pego a su pecho, como si estuviera retando al de la armadura blanca- Pe-pero... Yaoyorozu-san -Exclamó completamente sorprendido por las acciones de la joven.

- Momo-chan ¿Qué haces? -Preguntaba nervioso el peliverde, mientras la pelinegra no cambiaba su semblante serio.

- Simplemente muestro algo de afecto por mi mejor amigo de la infancia, así que si nos permites Iida-san, estábamos por tomar la prueba para caballeros -Dijo la chica en un tono bastante serio- Izuku-kun, vamos, busquemos un lugar donde podamos sentarnos -Dijo la chica con una sonrisa amable.

- Pe-pero Yaoyorozu-san, tú no tienes por que hacerla, ti-tienes pase directo igual que yo, por ser de una familia noble -Dijo el joven dentro de la armadura.

- Entrar a la Academia confiando en tus habilidades, solo por pase directo, en vez de probarte a ti mismo junto a los demás, es demasiado patético Iida-san, además, le prometí a Izuku-kun que haríamos esto juntos, como siempre lo hemos hecho, con permiso Iida-san, buen día -Mencionó Momo, mientras caminaba con Izuku a su lado, sin dejarlo despegarse de su abrazo.

- ¿Pa-patético? -Repitió el chico las palabras de la pelinegra.

Ahora Izuku y Momo entraban por un portón, alejándose del anterior joven que estaba completamente paralizado repitiendo la palabra patético, para simplemente llegar a una sala bastante amplia con algunos asientos, donde había demasiados chicos en espera de realizar la prueba.

Izuku trago en seco, pudo identificar a algunos de ellos, ya que algunos eran clientes del negocio familiar, también pudo ver a Kagero recargado en un muro siendo rodeado de chicas, a ojos de Izuku, todos se miraban experimentados y otros tenían apariencias muy aterradoras, pues parecía que doblaban la estatura y le triplicaban la musculatura al peliverde.

- Bueno, ya estamos aquí ¿No es emocionante? -Preguntó la chica con una sonrisa, mientras que volteaba a ver a su amigo, el cual estaba temblando un poco.

- Que te parece si tú, tomas la prueba hoy y yo... yo la tomo el año que viene, si... el, el próximo año parece más adecuado para mí, jejeje -Reía Izuku, mientras Momo se miraba un poco confundida.

- ¿Qué sucede? ¿No estuviste entrenando tanto tiempo para este momento? -preguntó Momo un poco consternada, ante la actitud del peliverde.

- Si, bueno... es que, me acorde que tenía que hacer algo importante y... -En ese momento, Momo colocó sus manos sobre los hombros de Izuku, tensándolo un poco, mientras algunos de los presentes miraban de reojo.

- Desde que teníamos 5 años, prometimos que haríamos la prueba de caballeros, juntos -Dijo Momo, mientras que Izuku se ponía ligeramente colorado.

- Bu... bueno, es que, no... no se si estaré a la altura de todos ellos, sobre todo, de ese sujeto al final... esta masticando una espada -Señaló Izuku con su mano, mientras al fondo de la sala, podemos ver a un usando la punta de una espada como mondadientes.

- Estarás bien, confía en mí, puedes con esto -Dijo Momo intentando darle mas seguridad a su amigo.

- Bien, bien, si ustedes dos ya terminaron de coquetear, los quiero a todos en fila junto a los demás -Ordenó una voz femenina, que sonrojó a Izuku y Momo, haciéndolos tomar distancia uno del otro y desviar la mirada.

- Carajo... ella no -Susurró uno de los participantes, su rostro reflejaba terror mientras algo de sudor escurría por su frente.

Ahora frente a todos podemos ver como una mujer en sus 20 años, se encontraba parada ante el grupo de aspirantes. Su cabello era blanco y corto, tenía orejas de conejo, su piel era bronceada y sus ojos tan rojos como las llamas del infierno.

- Bien princesitas, mi nombre es Rumi Usagiyama, pero... ustedes me van a llamar Capitana Mirko -Comentaba la mujer señalándose a si misma con su pulgar y a ojos cerrados.

Su atuendo constaba de un traje de una sola pieza en color blanco, guantes de cuero en color rojo y como calzado unas botas marrones, que llegaban a medio muslo. Como accesorios llevaba una capa de color rojo.

- Ok princesitas, la prueba de este día será muy divertida -Mencionaba aquella mujer, mientras su sonrisa confiada se torcía un poco, para finalizar abriendo sus ojos- Para mí, claro está -Sonrió con malicia la mujer- Si no están dispuestos a jugar con mis reglas ahí está – La mujer le dio una patada a la puerta y la abrió de golpe, haciéndola resonar con fuerza por los pasillos.

Izuku estaba muy nervioso, sabía que iba a ser difícil, pero no esperaba que tanto, fue en ese momento que un chico comenzó a caminar fuera.

- Y tenemos al primer cobarde -Comentó burlona Mirko- Un aplauso todos -Pidió Mirko, notando que no le hacían caso- DIJE QUE APLUADAN, MOCOSOS -Ordenó la peliblanca haciendo que comenzaran a aplaudir un poco intimidados.

- No... no es mi... miedo, es que... te... tengo que hacer, eso que se le olvido al chico peliverde, alguien tiene que hacerlo jajaja -Reía el muchacho, de forma nerviosa.

- ¿Alguien mas quiere defraudar al reino? -Preguntaba la mujer cruzada de brazos, fue entonces que un pequeño golpe en su cabeza la silenció, provocando que los aspirantes quedaran en shock.

- Eres demasiado ruidosa, además aun no es tu turno, te dije que yo daré la introducción -Se quejó una voz masculina, mientras todos ahora notaban a un hombre de cabellos negros, con una voz un tanto perezosa.

- Excelente Aizawa, acabas de hacer que dejen de temerme -Se quejó la mujer mientras que el pelinegro, ni se inmutaba en el mal humor de la mujer conejo.

- Espera, tu turno -Repitió el hombre, haciendo salir a la mujer de cabellos blancos, mientras maldecía en voz baja- Bien, como ya perdimos mucho tiempo, lo primero que haremos será una lectura a su nivel de magia, sus datos serán registrados en tarjetas y de esa manera, haremos el sorteo de parejas -Declaró el hombre de forma tranquila.

- ¿No podemos hacer equipos a nuestra elección? -Preguntó un joven alzando la mano, mientras que Aizawa se mantenía sereno.

- El compañerismo es la base de un buen equipo, pero trabajar con personas que no conoces, es lo que te ayuda a desarrollar tu verdadero potencial, durante la guerra, uno no puede depender solo de sus compañeros, tiene que adaptarse a las circunstancias y luchar con lo que se tiene para salir victoriosos -Explicó el hombre de forma severa, haciendo que el chico bajara la mano y agachara la mirada.

Con esas palabras, Izuku y Momo se pusieron un poco tensos, sobre todo Momo ya que el estar con su mejor amigo dependería de la suerte.

El grupo fue guiado directamente a una sala, donde fueron separados en grupos de chicos y chicas, mirándose como uno a uno pasaban ante el lector mágico, esta era una esfera de cristal, que parecía reaccionar al tacto.

Uno a uno pasaron los estudiantes, los resultados otorgados causaban emoción y decepción, ahora mismo podemos ver como Izuku se encontraba Marginado mientras soltaba un suspiro de pesar.

- ¿Ahora cómo se supone que se lo diga? -Se preguntó a si mismo el peliverde, recordando lo que ocurrió durante su propia lectura.

- Solo díselo, no creo que se moleste, se ve que te aprecia mucho -Comentó una voz, la cual sobresaltó a Izuku, puesto que había llegado de la nada- Perdón, no era mi intención asustarte Izuku-kun -Se disculpó Kagero, el cual decidió hacerle algo de compañía al verlo solo.

- Donne-san -Dijo sorprendido el muchacho, mientras el rubio sonreía.

- Dime Kagero, no seas tímido -Pidió el rubio, lo cual avergonzó un poco al peliverde.

- No, no creo que pue-pueda hacerlo di-digo, recién nos... nos acaba-bamos de conocer y... -En ese momento, el rubio sonrió y le colocó una mano en el hombro al peliverde.

- Eres un manojo de nervios Izuku-kun, tranquilo, tomate tu tiempo -Pidió el rubio, mientras que el peliverde agachaba la mirada, con el rostro colorado y su cabeza soltando vapor- Debo decir, fue algo muy impresionante lo que ocurrió ahí dentro -Comentó el rubio.

- ¿Qué fue lo que ocurrió? -Preguntó Momo, la cual se acercó al ver a Izuku y Kagero juntos, la chica tenía una sonrisa queriendo saber los resultados de su amigo.

- Bueno... resulta que Izuku-kun -Decía Kagero, alterando al peliverde.

- AAAAHHHH, NO ES NADA, NO PASO NADA, NO TE PREOCUPES MOMO-CHAN JEJEJE NO PASA NADA JAJAJA -Reía muy nervioso y alterado el muchacho, interrumpiendo a Kagero, lo cual le sacó una gota de sudor a Momo y Kagero.

- Definitivamente ocurrió algo -Pensó Momo ante la extraña reacción de Izuku.

- Pero que hablas, Izuku-kun, lo que ocurrió ahí dentro fue lo más increi -Izuku nuevamente entro en pánico y le tapo la boca a Kagero, haciéndolo parpadear un tanto confundido.

En ese momento, Izuku comenzó a sentir como el ambiente se volvía mas frio y al mismo tiempo un aura de peligro se hacía presente.

- ¿Alguien esta usando su magia de hielo? Tengo mucho frio, se siente como una ventisca -Comentó una chica, mientras a espaladas de Izuku, el rostro de Momo se ensombrecía, su cabello ondeaba debido al aura de peligro que emanaba de ella, mientras sus ojos estaban rojos de ira.

- Izuku-kun... ¿Estás... escondiéndome cosas? ¿A mí? Tu mejor amiga -Cuestionaba Momo, con una voz de ultratumba.

- No, no, nada, te lo prometo -Mencionaba Izuku, muy nervioso, mientras Momo daba pasos pesados que ponían más y más nervioso al muchacho.

- Bien, todos ya fueron lectorados -Dijo Aizawa llamando la atención de los aspirantes, incluso deteniendo a Momo- Los equipos ya fueron formados, así que cuando escuchen sus nombres, pasaran al frente, tomaran un pergamino y saldrán por la puerta, la prueba iniciara al instante -Comentó el pelinegro, haciendo que Izuku y Momo tragaran saliva de forma ruidosa y con algo de nervios.

Todos guardaron silencio, mientras que Aizawa con unas hojas en manos llamaba a los alumnos, que poco a poco se levantaban al ser llamados.

- Asui Tsuyu -Una joven de cabellos verdes en tonalidad oscura se ponía de pie.

- Kero -Respondió la joven.

- Silhoueska Elze -Una chica de cabellos largos y claros se ponía de pie, para acercarse a su compañera.

- Espero que trabajemos bien, Kero kero -Mencionó Asui con una sonrisa.

- Cuenta con ello -Respondió Elze, con una sonrisa confiada.

- Midoroiya Izuku -Habló con seriedad el hombre, mientras que Izuku se ponía de pie.

- Hai -Respondió muy nervioso el muchacho.

- Lockser Juvia -En ese momento una chica de cabellos azules y rostro serio se puso de pie.

- ¿Qué? -Fue lo único que puedo pensar Momo al escuchar el resultado final.

Esta historia continuará...

Bueno, espero que haya sido de su agrado, nos leemos en la proxima actualización