Cap.7 Hasta el cuello
Izuku Midoriya, es un joven cuya única meta en la vida, siempre fue convertirse en un héroe como su ídolo, maestro, mentor y predecesor, All Might. El siempre deseó ser un héroe tan genial que pudiera salvar a la gente con una sonrisa en su rostro.
Sin embargo, ninguno de los consejos o entrenamientos que ha tenido durante su estancia en U.A, lo había preparado para lidiar con la situación actual.
El jardín de la familia Yaoyorozu…
En estos momentos podemos apreciar un hermoso cielo nocturno, que creaba la atmosfera perfecta para transformar el jardín de la familia en un paisaje de ensueño. Las luces suaves de faroles colgantes se entrelazaban entre los árboles, proyectando destellos dorados sobre los setos recortados y las flores exóticas. Farolillos flotantes, sostenidos por delicados hilos invisibles, parecían danzar en el aire, iluminando los caminos de piedra que serpenteaban a través del césped con un resplandor tenue y cálido. Las sombras de las estatuas y las plantas se alargaban, creando un juego de luces y penumbras que añadía un aire de misterio y sofisticación al lugar.
(Insertar Tema: Left Foot Forward - The Amazing Spider-man Soundtrack )
A lo largo del jardín, las mesas estaban dispuestas con una meticulosa simetría. Los manteles de seda color marfil brillaban bajo la luz de los candelabros de cristal, cuyas velas titilaban con una llama tranquila, reflejando un suave resplandor en los cubiertos de plata. Cada centro de mesa estaba decorado con arreglos florales cuidadosamente seleccionados, donde rosas blancas, lirios y orquídeas se entrelazaban en jarrones de cristal tallado, bañados por la luz de las velas que flotaban en pequeños estanques de agua alrededor del jardín.
En la entrada del jardín, dos imponentes esculturas de hielo en forma de gráciles cisnes custodiaban el acceso. A pesar de la brisa nocturna, las figuras brillaban bajo los reflectores sutilmente colocados, creando un contraste mágico entre el hielo translúcido y la oscuridad de la noche.
En estos momentos un hombre de porte elegante y severo, vigilaba cada detalle con la precisión de un relojero. Su cabello largo y blanco, recogido en una impecable coleta, brillaba bajo la luz de las linternas. Vestido con un traje victoriano oscuro y relucientes guantes de seda blanca, sus ojos afilados recorrían cada rincón del evento, observando el trabajo del personal con una mirada calculadora.
- ¡Alto ahí! -ordenó en un tono grave a uno de los meseros que intentaba colocar copas de cristal sobre una mesa- ¿Es que no te das cuenta de las huellas en esas copas? ¿Qué dirán los invitados si ven esto? Límpialas de inmediato y asegúrate de que brillen tanto como las estrellas esta noche -Sentenció con seriedad el hombre.
El mesero asintió con nerviosismo, apresurándose a seguir las órdenes, mientras el mayordomo ya se desplazaba con pasos firmes y con sus manos detrás de su espalda, hacia otra parte del jardín. Su mirada crítica cayó sobre una escultura de hielo que no estaba perfectamente alineada.
- ¡Las esculturas de hielo! -exclamó con severidad- Deben estar a la misma distancia exacta de la entrada. ¡No toleraré una falta de simetría! -dijo mientras los encargados ajustaban las figuras con precisión milimétrica.
A cada paso, el mayordomo se aseguraba de que todo estuviera en su lugar perfecto. Las luces colgantes tenían que brillar con la intensidad adecuada, ni muy tenues ni muy brillantes. Los centros de mesa debían desprender la fragancia justa, suficiente para que los invitados la apreciaran sin que fuera demasiado abrumadora.
- Las velas -murmuró con desaprobación, acercándose a una mesa donde las llamas parpadeaban de manera inestable- ¡Estas no están al nivel adecuado! Reemplacen las que están consumidas y asegúrense de que el fuego no titile tan erráticamente.
El personal trabajaba en un silencio tenso, sabiendo que cualquier error, por insignificante que fuera, sería detectado de inmediato por el mayordomo. Se movían con precisión, tratando de mantener el ritmo de sus estrictas indicaciones.
- ¡Usted! -le llamó la atención a un joven encargado de los centros de mesa- ¿Es que no ve que las flores están desordenadas? Las orquídeas deben ir en el centro, rodeadas de lirios y las rosas en los bordes. Cada pétalo tiene su lugar. Si una sola flor no está en el orden correcto, ¡reemplácela! -Sentenció, haciendo asentir al encargado de los arreglos, con bastante nerviosismo.
El ambiente del jardín era cautivador, un escenario de cuento de hadas bajo la luz de la luna y las estrellas, pero la impecable precisión con la que el mayordomo guiaba cada paso del evento era lo que lo transformaba en una obra maestra. Para él, no había margen para el error, y su dedicación a la perfección absoluta se veía en cada rincón del jardín, mientras la noche avanzaba y los primeros invitados comenzaban a llegar.
Mientras tanto, en una de las elegantes habitaciones para invitados, Izuku Midoriya se encontraba sentado en la esquina de una cama king size, rodeado de la opulencia que caracteriza a la familia Yaoyorozu. La habitación, con cortinas de terciopelo oscuro que caían hasta el suelo como sombras silenciosas, estaba decorada con muebles tallados a mano que lucían como obras de arte más que como simples muebles. Mesas de mármol pulido reflejaban la tenue luz de las lámparas de araña, mientras que las paredes estaban adornadas con cuadros de paisajes tranquilos, enmarcados en dorados que parecían brillar con la luz suave que entraba por las ventanas. Sin embargo, para Izuku, esa serenidad solo incrementaba su nerviosismo.
Se apoyó en las rodillas, dejando caer los codos con pesadez, y se cubrió el rostro con las manos. El calor en su piel le recordó que la presión de la situación era tangible, casi física, mientras intentaba calmarse.
- Tranquilo, Izuku... Momo dijo que tiene un plan... -murmuró para sí, pero su respiración irregular y el nudo en su estómago lo traicionaban. Cada segundo en esa casa parecía alargarse más de lo necesario- Solo es cuestión de confiar en ella... Momo siempre tiene un plan -se repetía, como si las palabras pudieran convencerlo de dejar de lado el peso que sentía en el pecho.
Soltó un suspiro de pesar y bajó las manos, observando el suelo alfombrado, tratando de poner su mente en blanco. Las delicadas fibras de la alfombra parecían absorber su ansiedad, pero lo único que venía a su cabeza era la incómoda conversación que le esperaba en el jardín y cómo lidiaría con la presión que sentía sobre sus hombros.
En este momento, el héroe Deku lucía una camisa blanca de manga larga, un chaleco verde que acentuaba su figura delgada, y unos pantalones negros que le daban un aire más formal. Completaban su atuendo unos zapatos negros que brillaban bajo la luz del candelabro.
- ¿Cómo fue que todo se salió de control? -Soltó un suspiro de pesades el muchacho, mientras su mente le llevaba a lo ocurrido días atrás.
FLASHBACK… una semana atrás…
Podemos ver como Izuku y Momo se encuentran parados frente a la entrada al hogar de los Midoriya. En estos momentos ambos chicos se encuentran completamente congelados ante la revelación de los padres de Momo, mientras que la señora Midoriya se ve muy nerviosa con los acontecimientos ocurridos, pasando su mirada de su hijo, a los invitados sorpresa que llegaron de la nada.
Segundos después, podemos ver como la conversación fue retomada en el interior del departamento de los Midoriya.
Era un sitio pequeño, pero acogedor, las paredes eran decoradas con fotografías familiares, en una aparecía Inko cargando a un pequeño Izuku y del otro lado, un hombre de cabellos grises al cual, el reflejo de la luz en la habitación le tapaba el rostro. En otra podemos ver a un pequeño Izuku vestido con un trajecito de All Might, que incluía una capucha amarilla con antenas, mientras este estaba alzando los brazos.
Lo que más llamó la atención de Momo, fue ver una foto donde aparecía una mujer rubia muy atractiva y una mujer de cabellos verdes de aspecto adorable, ambas estaban cargando un par de pequeños niños, un rubio muy malhumorado y un pequeño peliverde asustadizo.
Izuku se sonrojó por eso, sin embargo, Momo no pudo evitar sacar su teléfono y tomar una fotografía, de aquella foto, lo cual desconcertó bastante a Izuku. Al final, Kuroko, Akira y Momo, se encontraban sentados en el sofá de la familia Midoriya, estando la joven Yaoyorozu, en medio de sus padres, los cuales estaban muy sonrientes.
Por otro lado, Izuku se miraba muy nervioso, estaba sentado en una de las sillas del comedor, frente a los padres de su novia falsa, quien, de hecho, estaba con la mirada agachada, sus ojos eran espirales y parecía estar sudando un poco, sus mejillas estaban enrojecidas y sus manos recargadas en sus rodillas, dejándose ver un sutil temblor que la chica parecía intentar disimular.
Al lado de Izuku, se encontraba Inko, sentada en otra silla, mientras intentaba comprender que era lo que estaba sucediendo. Ella solo esperaba, que su hijo no estuviera metido en un problema muy serio.
- Bueno, chico, como lo dijimos anteriormente, ya no puedes ser novio de mi princesa, por que, dentro de poco, te anunciaremos como su prometido -Tomó la palabra Akira, haciendo que Izuku tragara saliva en seco.
- No… ¿No cree que es algo apresurado Yaoyorozu-san? -Preguntó Izuku un poco nervioso y sintiendo un extraño hueco en el estómago por los nervioso, ya que ahora estaban hablando de palabras mayores.
- Tonterías, querido, de hecho, entre más rápido actuemos, es mejor para Momo-chan, no podemos dejar que el tiempo siga avanzando -Explicaba la mujer de cabellos oscuros, cuando Inko tomó a su hijo del cuello de su ropa.
- IZUKU, DIME QUE NO ES LO QUE ESTOY PENSANDO, POR FAVOR, DIME QUE NO SE TRATA DE LO QUE CREO ES -Suplicaba Inko bastante desesperada, mientras que Izuku ahora estaba más nervioso.
- Ma… Mamá, tra-tranquila -Pedía el peliverde, mirando a su madre con los ojos llorosos.
- Izuku, POR FAVOR, DIME QUE ESA NIÑA NO ESTÁ EMBARAZADA -Exclamó Inko con desesperación en su voz, haciendo que los ojos de Izuku se pusieran blancos y el rostro de Momo se pusiera tan colorado, que parecía una manzana, incluso, un adorable Poof se hizo presente, mientras que de las orejas de Momo salía vapor y sus gafas se empañaban por su propio calor.
Los padres de Momo, parpadearon un poco confundidos para después ver a su hija, esa idea no se les había pasado por la cabeza.
- Momo-chan ¿Algo que quieras decirnos? -Preguntó Kuroko, mirando a su hija muy nerviosa, mientras de fondo se miraba a Inko sacudiendo a su hijo de forma cómica.
- No, no estoy em-emba-baraza-zada -Respondió la chica muy avergonzada por aquellas palabras y con la voz cortada, haciendo que Akira soltara un suspiro de pesar.
- Ya me había emocionado, creí que tendría mas princesitas o pequeños Dekus corriendo por la mansión -Se quejó Akira, al escuchar la negativa a un embarazo por parte de su hija.
- ¡AUN SOMOS MUY JOVENES! -Alzó la voz Momo, deteniendo a sus padres y a la señora Midoriya, quien dejó de sacudir a su hijo- Mamá, Papá, entiendo que estén emocionados, pero, están asustando a la gente, solo miren a Darin-kun y a su madre, ella está aterrada -Mencionaba Momo intentando controlar la situación.
- ¿No estás embarazada? -Preguntó Inko soltando a su hijo, haciendo que Izuku cayera de la silla y se desplomara en el suelo, con los ojos en espiral.
- Lo siento mucho señora Midoriya, se que el que un par de millonarios excéntricos aparezcan de la nada y le digan que su hija y su hijo -Mencionaba Momo volviendo a ver a Izuku en el suelo- Se comprometerán, puede causar mucho miedo y confusión, quiero pedirle una disculpa, yo, le pedí a Darin-kun, que no dijera nada sobre nuestro noviazgo porque… -Momo cerraba los ojos, se iba a odiar por esto- Tener una relación a escondidas y a espaldas de los demás, le daba mucha emoción a lo que tenemos -Explicó Momo, soltando un suspiro, al tener que usar las palabras de Kyoka, sobre cómo fue su relación con Izuku.
Momo se arrodilla en el suelo y lleva su mano derecha al rostro de Izuku, el cual comienza a reaccionar al suave tacto de las manos de Momo, el chico en un principió mira levemente borroso, pero después pudo ver a la pelinegra con una expresión de preocupación en su rostro, para después notar como esta le ofrecía su mano.
- ¿Estas bien Darin? ¿No te lastimaste? -Preguntó Momo, mostrando preocupación genuina por el muchacho, mientras que Izuku aceptaba la ayuda y se ponía de pie.
- Ha… Hai -Respondió el peliverde un poco nervioso y con las mejillas coloradas, por la cercanía entre ambos, frente a sus padres.
- Chicos, comprendo lo que sienten -Mencionó Kuroko, llamando la atención de ambos- Están asustados, por que piensan que ya se van a casar ¿cierto? -Preguntó la señora Yaoyorozu, haciendo que Izuku y Momo parpadearan confundidos.
- ¿No es así? -Preguntó Momo confundida.
- Para nada -Respondió Akira, lo cual le dio algo de tranquilidad a Inko- Lo único que vamos a hacer es celebrar una fiesta, donde vamos a presentarlos como prometidos ante la sociedad, la boda de ustedes, se celebrara cuando tengan la mayoría de edad -Explicó Akira, haciendo que Izuku y Momo se vieran uno al otro, para después comenzar a reír un poco nerviosos, quizás… la situación los tenía demasiado tensos.
Fin de Flashback…
- Espero que esto termine pronto -Se dijo a si mismo Izuku, intentando tranquilizarse, cuando un par de pasos se hicieron presentes dentro de la habitación, llamando su atención.
- ¿Estás nervioso? -preguntó una voz que logró tranquilizar un poco al muchacho. Al alzar la mirada, solo pudo sonreír enternecido al ver a su madre.
- Te ves hermosa -dijo Izuku, levantándose de la cama.
- Gracias, cielo, aunque debo decir que no es muy cómodo para mí recibir tanta atención y regalos -mencionó Inko Midoriya con una sonrisa nerviosa, mientras una gota de sudor resbalaba por su sien.
La mujer, con su cabello arreglado en un moño elegante, llevaba un maquillaje sencillo que resaltaba su dulzura natural y un vestido de noche negro que abrazaba su figura. Las pantimedias cubrían sus muslos, y sus zapatos de tacón añadían un toque de sofisticación a su apariencia, aunque la preocupación en su mirada era evidente.
Inko se aproximó y le levantó el cuello de la camisa a su hijo, tomando la corbata para comenzar a atarla, mientras su expresión de preocupación se hacía más intensa.
- Aún no me has respondido -dijo Inko en un tono lleno de ansiedad, su atención enfocada en la tarea de dejar listo a su hijo.
- Bueno… sí, estoy un poco nervioso. Digo… no todos los días me presentan como el prometido de la chica que me gusta -reía Izuku, rascándose la nuca con nerviosismo. Sin embargo, Inko se mantenía seria y soltó un profundo suspiro- ¿Mamá? ¿Estás bien? -preguntó el peliverde, notando el cambio en la expresión de su madre.
- ¿Qué tal si ahora respondes, sin mentirle a tu madre? -preguntó Inko, y su tono hizo que Izuku abriera los ojos de par en par.
- ¿Eh? -exclamó el peliverde, sintiendo cómo la tensión aumentaba en el aire.
- Izuku, tú eres muchas cosas, querido, pero no naciste para ser un mentiroso -dijo Inko con una seriedad que lo puso incómodo, al punto en que Izuku sintió cómo las palabras de su madre calaban hondo en su pecho- Aún puedo recordar cuando me presentaste a esa chica tan linda y tímida... -Inko hizo una pausa, mientras el silencio llenaba la habitación y la imagen de aquella chica regresaba a la mente de Izuku- pero, sobre todo, cuando me dijiste que ya tenias novia -explicó la peliverde.
Flashback…
Departamento de la familia Midoriya…
En la sala de estar, Inko disfrutaba de un momento de tranquilidad en su hogar, acompañada por su amiga de toda la vida, Mitsuki Bakugo. Ambas reían y compartían historias del pasado mientras saboreaban una taza de té. De repente, la puerta de entrada se abrió de golpe, y por esta se asomó un emocionado Izuku tras regresar de U.A, con los ojos abirtos como platos.
- ¡MAMÁ, YA TENGO NOVIA! -exclamó el peliverde, haciendo que ambas adultas escupieran su bebida por la sorpresa.
Fin de flashback…
- Sí, es que… bueno, era nuevo en eso y… la verdad me emocioné mucho esa vez, jejeje -intentó disimular Izuku, mientras sus mejillas se tornaban de un color rojo intenso, evitando la mirada de su madre.
- De cierta forma, me parece extraño que no me comentaras que tenías una nueva novia, querido -mencionó Inko, su preocupación creciendo a medida que la incomodidad se apoderaba de la conversación.
- Bueno, es que… -murmuró Izuku, pero antes de que pudiera terminar, su madre le ajustó la corbata, dejándola lista con un toque final.
- Cielo -interrumpió Inko- solo quiero que sepas que las mentiras, por muy bien intencionadas que sean, pueden herir más que una cruda verdad.
Justo en ese momento, unos suaves golpes llamaron a la puerta de la habitación, haciendo que Izuku y su madre volvieran la vista en esa dirección.
- Adelante -dijo Izuku, mientras la madre de Momo hacía acto de presencia con una sonrisa radiante, pareciendo una modelo de pasarela.
- Oh, aquí está Inko-san, ¡WOW! ¡Qué bien se ve! -Dijo la madre de Momo, mientras que Inko se sonrojaba un poco.
- Gracias Yaoyorozu-san, este… ¿Puedo hacer algo por usted? -Preguntó Inko un poco nerviosa.
- Vamos, no hay necesidad de ser tan formal, puede llamarme Kuroko, o Kuro-chan si lo desea, en fin, necesitamos de tu ayuda, mi niña esta un poco nerviosa tambien -mencionó Kuroko, acercándose amablemente a la señora Midoriya para tomarla de la mano. La señora Yaoyorozu se veía muy emocionada, y aunque no lo pareciera a simple vista, tenía tanta fuerza que fue capaz de arrastrar de forma cómica a Inko con ella.
- Sí, solo un… un momen… Izuku, querido, piensa en lo que te dije -pidió Inko mientras la jalaban hacia la puerta, como si fuera una bandera ondeando en el viento.
Izuku tuvo una gota de sudor bajando por su nuca, al ver lo enérgicos que podían ser los padres de Momo, desde que anunciaron lo de su compromiso en casa de Inko, han estado muy movidos.
- Ya pasó una semana desde que visitaron a mi madre en su hogar y los señores Yaoyorozu no han perdido nada de su energía, es impresionante -Dijo el peliverde para sí mismo, mientras una gota de sudor bajaba por su nuca.
El chico soltó un suspiro de cansancio, la situación se ponía cada vez mas complicada, sin embargo, el recordar la expresión de suplica de Momo, le hacia apretar los puños, para después respirar profundamente y relajarse un poco.
- Lo estás haciendo por ella -Se decía a sí mismo, el muchacho, mientras que tomaba el sacó que hacia juego con su traje y se lo colocaba encima.
- Luce muy bien, joven amo Midoriya -Agregó el mayordomo de la familia de Momo, haciendo que el muchacho se sobresaltara, al ver al mayordomo de la familia Yaoyorozu parado debajo del marco de la puerta.
- Oh, usted es Hellsing-san -Mencionó el peliverde, al ver al hombre avanzar en su dirección con una sonrisa.
El mayordomo después de supervisar el jardín, ahora se encontraba ahí, acomodándole el saco y ajustarle un poco la corbata a Izuku.
- Puede llamarme Valkenhayn, a fin de cuentas, muy pronto se unirá a la familia, sería bueno que esté familiarizado conmigo -Explicaba el mayordomo, de manera educada, dejando más presentable a Izuku.
- Jeje, si... este... me... me uniré a la familia, lo... lo había olvidado, Valkenhayn-san -Comentó un poco nervioso el muchacho.
- Sabe, eh trabajado para la familia Yaoyorozu, por años, tuve la fortuna de ver como el padre del señor contrajo nupcias, pude ver al señor Akira contraer nupcias con la señorita Kuroko y ahora, veré a la señorita Momo comprometerse -Mencionaba el hombre, haciendo que Izuku sintiera como la corbata estaba un poco apretada- Ellos son una familia extraordinaria y muy especial, por lo que, antes de darle la bienvenida, joven Amo... le daré una advertencia -Sentenció el hombre, haciendo que la cara de Izuku adoptara un estilo caricaturesco con los ojos agrandados y el rostro un poco azul por la falta de aire.
- Valkenhyan… la corbata -Mencionó Izuku de forma cortada.
- Conozco el cuerpo humano muy bien, así que si sospecho, que esta aquí para herir a esta hermosa familia, si yo veo... una sola lagrima bajar por los ojos de mi damita, le juro que nadie sabrá que fue lo que lo envió al otro mundo -Sentencia el hombre dándole un par de palmaditas en los hombros al chico- Bien, aclarado eso, bienvenido a la familia, Joven amo, la señorita estará lista en 5 minutos -Con esas palabras este se retira, e Izuku lleva sus manos de forma desesperada a su cuello desarreglando la corbata logrando respirar de nuevo de forma graciosa.
- Valkenhayn es alguien de temer -Mencionó el peliverde, cuando este se dio cuenta de lago- Bien, tranquilo, Mamá lo hizo ver fácil, es una corbata ¿qué tan difícil puede ser? -Pregunta el chico con una sonrisa nerviosa.
Después de varios intentos fallidos y la frustración comenzando a dominarlo, el peliverde simplemente logró crear unos nudos completamente bizarros, lo cual le llevó a una sola conclusión…
- Necesito ayuda -Dijo el peliverde para sí mismo, al ver que él no podría manejar esto de la corbata por el mismo.
El escenario cambia rápidamente, ahora podemos ver como los chicos de la clase 2-A, se encuentran en una noche de Pokar, con algunos maestros y conocidos presentes, estando listos para jugar y relajarse.
Entre los invitados podemos ver a All Might, Present Mic, Aizawa, Nezu y al mismo Torino, en estos momentos todos se encontraban en una mesa esperando su turno para jugar, unas amigables partidas.
- Espero que estén listos, porque me entere que ustedes tienen algo de mi dinero en sus billeteras -Comenta Kaminari con una sonrisa, mientras hace trucos barajando un mazo de naipes con una maestría impresionante.
- Esto será divertido, tengo mucho tiempo que no juego un poco para desestresarme -Decía Nezu tomando asiento.
- Lo mismo digo, todos mis viejos colegas son solo costales de huesos que apenas recuerdan sus nombres -Se queja Gran Torino, el cual tiene un par de libros sobre el asiento para que alcance la mesa.
En ese momento suena el teléfono de uno de los presentes y todos se le quedan viendo al responsable, el cual sonríe nervioso.
- ¿No habíamos dicho que los celulares están prohibidos? venimos a jugar -Mencionaba Present Mic con emoción.
- Un momento, es Midoriya-shounen -Dijo All Might un poco extrañado, ya que, al parecer, su aprendiz quería hacer una video llamada.
- Se supone que el mocoso está en una fiesta, seguramente vio un imitador de Toshinori, hay muchos de esos que van a fiestas para alegrar a los niños -Se quejó el anciano, mientras que todos e imaginaban a esos All Might falsos que iban a las fiestas.
- ¿Alo? Midoriya-Shounen ¿Que sucede? -Preguntó el ex símbolo de la paz, cuando vio al peliverde muy cerca de la cámara, su rostro reflejaba pánico total.
- Tienen que ayudarme -Dijo alarmado el peliverde, haciendo que todos se asomaran a la pantalla- Mi corbata se aflojó y no puedo recordar como atarla -Dijo el peliverde en pánico, haciendo que todos tuvieran una gota de sudor bajando por sus nucas.
- ¿Enserio hablaste por eso? -Pregunto Kaminari confundido.
- No tiene mucha ciencia Midoriya, solo tomas un extremo y luego lo pasas por encima y... este... luego haces aun lado y... no espera -Mencionaba Present Mic queriendo hacer memoria, mientras se llevaba el dedo índice por debajo de la barbilla.
- Espere creo que debes tomar el lado pequeño y luego lo levantas -Decía Kaminari queriendo ayudar.
- Midoriya-shounen es sencillo, solo debes hacer un zooom y luego un Swich y floosh y... -Indicaba All Might con una sonrisa.
- Toshinori, cierra la boca, ni siquiera puedes enseñarle como atar una corbata de la manera correcta -Regaño Torino al rubio, para arrebatarle el teléfono y ver a la cámara- La solución es sencilla, cambia tu corbata con alguien que este usando una corbata de gancho y listo -Agregó Torino, queriendo terminar con esto lo más rápido posible.
- Oye viejo -Se escucho la voz de Bakugo de fondo, ahora todos voltearon a ver al rubio el cual se miraba muy serio- ¿Como atas una corbata? -Pregunta el rubio a su padre -No, no voy a salir ni nada... ¡Espera! solo dime como malditas se hace... ¿Como que le preguntaras a la bruja como te ata la corbata? -Cuestionó Bakugo perdiendo los estribos, ante la respuesta de su padre.
- Mamá -Ahora era el turno de Shoto, haciendo que a Bakugo le resaltara una vena en la sien, por copiar su idea.
- Se más original, ¡Shineee! -Maldijo Bakugo, al chico de cabellera bicolor.
- ¿Cómo le atas la corbata al viejo? -Pregunta Todoroki a su madre, el cual se mantiene en silencio unos segundos y procede a asentir conforme recibe indicaciones- Si, aja... ok... entiendo... jamás le ataste la corbata por que le tenías miedo, lo hace Fuyumi y ella no está en casa, gracias -Decía Todoroki, mientras que Izuku miraba con una gota de sudor como todos los hombres que conocía, desconocían el arte de atar una corbata.
- Midoriya-kun, solo has lo que yo, observa con atención -Mencionaba Iida tomando su turno, para comenzar a realizar rápidos movimientos con las manos- Y está listo, ahora hazlo tu -Pidió el peliazul a su amigo.
- No vi como lo hiciste, fue demasiado rápido -Respondió Izuku con los ojos entrecerrados, dejando a Iida con un aura depresiva, en la esquina de la habitación.
- Espera unos momentos chico problema, le pedí a Ryukyu que viniera, ella me ayudaba con esto cuando íbamos a la academia -Explicó Aizawa, haciendo que Izuku entre en pánico
- ¿Enserio nadie sabe cómo explicarme? -Pensó Izuku bastante sorprendido ante la situación, notándose como incluso, ahora estaban los chicos de la clase B y Vlad King discutiendo el cómo atar una corbata, mientras Izuku, estaba acostado en la cama de la habitación con una expresión aburrida.
En ese momento un par de golpes a la puerta, se hicieron presentes, llamando la atención del Midoriya.
- Izuku soy yo ¿Puedo pasar? -Preguntó Momo, desde el otro lado de la puerta.
- Un minuto -Pidió Izuku regresando su atención al teléfono- Chicos, estoy en problemas, Momo ya está aquí y si no tengo mi corbata atada, todo podría arruinarse -Decía el peliverde alterado.
- Espera Midoriya-shounen, creemos que ya tenemos la respuesta, solo danos un minuto mas -Pidió All Might, cuando de repente, en ambos celulares apareció el logo sin batería.
Maestro y Alumno quedaron helados ante lo ocurrido, lo que quería decir, era hora de que Izuku lidiara con la corbata por su cuenta.
- Estoy muerto -Murmuró Izuku, para sí mismo, cuando de repente la puerta se abrió e Izuku vio a Momo.
- Oye… ¿Esta todo bien? Abuelito Valkenhayn se puso como loco, por que estas tardando demasiado, dijo que iba a venir por ti y te daría una reprimenda por faltar a los tiempos y… -En ese momento Izuku estaba sorprendido.
- Wow -Solo pudo decir el peliverde, al ver a la chica, la cual simplemente se acercó y como si fuera algo completamente instintivo, en cuestión de segundos.
- Listo -Dijo Momo acomodándole la corbata al peliverde.
- ¿Pero ¿Qué? -Cuestionó Izuku sorprendido, para después ver a Momo sonreír.
- Bueno, supongo que es hora de seguir con la mentira ¿Estas listo? -Preguntó Momo, mientras que Izuku muy sonrojado, asentía.
- Juntos hasta el final -Dijo el peliverde, sorprendiendo a Momo, para después sonreir.
- Juntos hasta el final… Darin -Respondió Momo mientras sus manos se entrelazaban una vez más, dispuestos a llegar hasta el final.ç
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…
