Una parte muy importante del cortejo es la ofrenda, es algo esencial que da entender que tan interesado estas y con cuanta seriedad te lo tomas.
Una mala ofrenda puede generar el rechazo del omega que estes cortejando, esto puede llevar a que el omega se busque otro alfa.
"Karma presta atención! Esto es muy importante!"
"Korosensei le estoy prestando atención" El pelirrojo le respondió aunque estuviera recostado en su pupitre con los ojos cerrados.
"Su sensei solo quiere que todos ustedes sepan que hacer en estas situaciones, aunque la ofrenda sea un trato mayoritariamente entre Alfas y Omegas, puede ser aplicado a cualquier pareja que tengan"
Karma bostezo al oír eso, no le interesa oír de ese tema.
"Karma me lo agradeceras cuando encuentres a ese alguien"
"Ningún omega le ha llamado la atención hasta ahora Korosensei"
"Ni siquiera tú Nagisa?" Nakamura le pregunto con cierta curiosidad mientras sonreía.
"Soy un alfa por última vez" El peliceste recalcó soltando un suspiro.
En ese entonces Karma aún no habia conocido en persona a Asano Gakushuu, el presidente del consejo estudiantil y omega.
Omega que había logrado robarse el corazón de Karma, el alfa negó sus sentimientos los primeros días antes de aceptarlos.
Ahora deseaba haberle prestado un poco más de atención a las clases de Korosensei.
Gakushuu esta acostumbrado a recibir diferentes ofrendas de diferentes personas, a veces se lo daban en personas y otras veces desde el anonimato para mantener su dignidad ante el inminente rechazo.
Al menos una vez por semana recibía alguna ofrenda, sean algunos dulces demasiados azucarados para su gusto, a veces una pulsera con un cursi mensaje y en muy raras ocasiones la ofrenda era de índole sexual, como odia esos últimos.
Los terminaba quemando y buscaba al responsable para hacerlos pagar por darle tremanda ofensa, que idiotas.
Gakushuu alzó una ceja cuando vio un paquete en su casillero, una cajita con lazo, sin nombre que diga quien es el remitente, otra ofrenda.
"(Si vuelve a ser un maldito juguete sexual o un afrodisíaco me estoy cambiando de casillero)" Pensó aquello oliendo el soquete, frunció el ceño cuando se dio cuenta que habían usado algún perfume para cubrir las feromonas qué pudieron dejar.
El tipo es inteligente, eso le está sumando puntos pero le resta el hecho que no haya puesto ninguna nota que al menos le dé una pista de quien podría ser.
"Otra ofrenda? Que será este vez" Ren le pregunto colocandose a su lado, mayormente le daba las ofrendas qué no le gustaban a su mejor amigo.
"Mientras no sea un afrodisíaco nuevamente, si son dulces te lo estoy dando, no puedo comer tanta azúcar"
Se digno en abrir el paquete, es la primera vez que le regalan algo así...
Alzó una ceja al ver un cuchillo... Había un maldito cuchillo de cocina en la caja junto a unos jalapeños demasiado picantes para sus fosas nasales.
Cerro de inmediato la caja, obviamente eso no era una ofrenda, era una maldita declaración de guerra y una clara señal de amenaza! Con razón no tenía nombre!
"Eso, eso es un cuchillo? Esto para nada es una ofrenda"
"Y me lo dices a mi? Por mucho que me disguste tendré que informarle al director, esto va contra las políticas de la escuela"
"Y de tú seguridad, no olvides eso"
"Se defenderme pero hasta yo tengo mis límites, haz correr la voz de manera disimulada, debería de llegarle al culpable el mensaje"
Ren solo asintió para hacerlo aquello, guardo la caja en su mochila para dirigirse directamente a la oficina del director.
"Asano, sucede algo?"
"Quiero que hables conmigo como mi padre, no como el director" Gakushuu espero hasta que vio esa sonrisa que significa que lo iba escuchar como su padre.
"Creo qué me están amenazando de muerte" Saco la caja donde estaba el cuchillo junto a los jalapeños.
En menos de dos días se corrio el rumor de que al presidente del consejo estudiantil lo habían amenazado de muerte al enviarle un cuchillo lleno de sangre con los peores pimientos del mundo, tal vez el rumor se fue distorsionando hasta llegar a los oídos del 3-E.
Karma evitó verse afectado cuando lo escucho, tal vez no fue la mejor idea regalarle un cuchillo de cocina con sus jalapeños, era para hacerlo único! Y no tenían sangre!
"Sabes que no puedes estar aquí Akabane" El ladrón de corazones le hablo con su típico tono robótico.
"Tengo que conseguir mi jugo de fresa Asano y el campus principal es el único lugar que tiene máquinas expendedoras" Karma se defendió evitandose sonrojarse por la vergüenza de su pésima ofrenda.
"Eso no es excusa para estar aquí, debes de volver a tú lugar"
"Y si no quiero?" Karma le saco la lengua observando como la máscara se caía lentamente mostrando al verdadero Asano antes de regresar a su lugar.
"Eres un idiota, no quiero lidiar hoy contigo, solo vete antes que acabe el receso" Asano se dio media vuelta para irse, eso no le gusta.
"Te molesto qué te regalaron un cuchillo lleno de sangre? Los rumores también llegan al 3-E"
"No es tú problema y el cuchillo no tenía sangre" Los ojos violetas vieron por unos segundos a los dorados antes de suspirar.
"No es la primera vez que tratan de amenazar mi vida, estoy bien, solo no quiero lidiar contigo hoy"
Eso lo afecto, Asano suele quedarse a molestarlo para que se vaya antes de ceder y terminar charlando entre ellos molestandose entre si, no se iba tan fácilmente.
"Puedo acompañarte hoy a casa" Karma dijo aquello sin pensarlo, necesita más jugo de fresa.
"No necesito de tú protección, menos de un delincuente"
"Se que puedes defenderte perfectamente pero tú sabes que los problemas me siguen, tal vez la persona que te dio eso aparezca" Eso no tenía sentido pero es lo único que pudo formular.
Asano levantó una ceja deteniendose, lo pensó por unos segundos antes de seguir con su camino.
"Salgo tarde hoy, si no te encuentro en la parada de la siguiente cuadra me iré solo"
Otra oportunidad, va sacarle de manera sutil información de sus gustos y esta vez si le dará una ofrenda de manera correcta.
Ese pequeño viaje fue muy exitoso, Asano daba información vaga, fácil de olvidar para el que no prestará atención.
Ers fácil distraerce al ver sus delicadas facciones como el ligero brillo de sus labios y el bonito rubor qué pintaba las mejillas pálidas, fue difícil presentar atención con aquella vista.
Su flor favorita son los tulipanes rojos, le gusta las naranjas y los dulces ácidos.
Al día siguiente fue detenido por Korosensei al final de la clase, quedaron solo ellos dos en el salón.
"Karma, no puedes dar de ofrenda un cuchillo con jalapeños, al menos Asano Jr no está aterrorizado"
"Primero no se de que habla, segundo Asano no es ningún miedoso y tercero porque lo menciona"
"No olvides que tú querido sensei viaja a velocidad march 20, se de muchas cosas como tú ofrenda fallida"
Karma evitó verse molesto mientras sacaba su cuchillo verde, claro, el pulpo lo sabia, maldita cotilla.
"Por lo que vi ayer hiciste un gran avance con el omega, amor de cachorros"
"Cállese sensei" Karma podía sentir sus mejillas rojas, movió su cuchillo tratando de matarlo.
"Solo quiero ayudarte! El amor puro de cachorros debe de florecer!"
"Solo quieres material para tu novela!"
Mientras tanto, Gakushuu estaba guardando sus cosas, frunció el ceño cuando volvió a ver el mismo tipo de caja con el mismo moño.
Iba tirar la caja de frente pero su curiosidad le ganó abriendo el paquete, era un objeto diferente.
Un tulipan rojo descansaba en la caja junto a una nota impresa qué pedía disculpas por la ofrenda anterior.
Las pálidas mejillas se sonrojaron cuando tomo el tulipan rojo, su flor favorita.
"Espera un minuto..." Termino sonriendo cuando unió los puntos.
La ofrenda anterior era digna de un delincuente.
Delincuente que esta en el 3-E y tiene cabello rojo, que idiota, su sonrisa no se borro por el resto del día.
Otra ofrenda llego la siguiente semana, unos dulces ácidos que devoró a escondidas.
Y un día mientras regresaba a casa, Akabane apareció con un ramo de tulipanes y su cara con un rojo tan intenso como su cabello.
Fue la ofrenda más bonita que alguien le ha dado, el beso en la mejilla fue un regalo de su parte al aceptar el regalo.
