Obligada a tener sexo
Capítulo 32
Sexto mes, Mei había estado insoportable y más quisquillosa, pedía demasiadas cosas y cuando la alfa la ignoraba comenzaba a hacer un berrinche, pidiéndole que le haga caso, en las noches no dejaba de quejarse porque el bebé no dejaba de moverse, en las mañanas levantaba temprano a Ren para que le preparara el desayuno antes de que se fuera a la universidad.
La pobre alfa estaba llena de ojeras y cansada a más no poder, porque ya había conseguido un trabajo y era como guardaespaldas de la hija de la jefa de la manada Darkzone, que también resultaba cansado, pues la trataba como si fuese su mayordomo o algo así.
Bien, en pocas palabras, ese no era el mes de la pareja.
Ren abrió la puerta, cansada y agobiada, se quitó sus zapatos con sus propios pies y al caminar a la sala de estar aventando todas sus cosas a uno de los sofás, aflojó su corbata en el camino a la habitación donde percibió el dulce aroma a fresas de su omega.
Ren:-Ya he llegado-. (Dijo antes de entrar).
Al abrir la puerta se encontró a Mei hecha bolita en la cama, rodeada de la ropa de la alfa y cubierta con una sábana que usaban al dormir, la cual estaba impregnada con el aroma a limón de la alfa, la pelirroja dejó de prestarle atención a la televisión y rápidamente abrió sus brazos para que Hazuki la abrazara.
Ren con una sonrisa desabotonó su camisa para después aventarse al lado de Mei, sintiendo como esta se le pegaba como chicle y se restregaba en ella, en completo silencio.
Bien, también le gustaba ese mes, porque Mei dependía de ella y le hacía sentir útil y amada.
Besó la mejilla de la omega, notando como se acurrucaba mas, llevó una de sus manos al vientre de la omega, y en ese instante sintió las leves pataditas, sonrió y beso la frente de la ojiazul con demasiado cariño, haciendo que ronronee de felicidad y sus mejillas se tornaran rojas.
Amba y odiaba a la Mei embarazada, qué dilema.
Continuará….
