Obligada a tener sexo
Capítulo 35
Al llegar al hospital la omega fue atendida rápidamente, ya estaba en labor de parto, Ren estaba arreglándose para poder entrar al quirófano y ver a su omega; porque habían aceptado la petición de la ojiazul, esta era que su alfa estuviera ahí con ella en esos momentos.
Al entrar a la habitación, Ren escuchó un grito doloroso, al adentrarse vio a su omega con su rostro rojo, sudada y con los ojos llorosos retorciéndose sobre la cama. El doctor se le acercó a ella quitándose el cubrebocas.
Dr. (alfa):- La omega aún es muy joven así que el dolor será mucho, quiero hablar contigo…-.
Ren asintió, dando un último vistazo a Mei, a quien estaban sedando las enfermeras para que el dolor se redujera.
Salió junto con el doctor al pasillo, quitándose su cubrebocas al estar afuera.
Dr. (alfa):-Como dije, la omega es joven, su cuerpo no está preparado aun para dar a luz, de antemano le digo que es un parto de alto riesgo pero ya no podemos recurrir a la cirugía, ella y él bebe están en peligro…Quería avisártelo, ella ya lo sabe; tenía que decírtelo a ti-.
Ren no pudo evitar que unas lágrimas se deslizaran por sus ojos pero solo asintió con total seriedad. La alfa sabía que su omega era fuerte, si que lo era. Saldría bien de todo esto.
Se adentró a la habitación junto con el doctor, poniendose otra vez el cubrebocas y acercandose a Mei, quien le dio una débil sonrisa, buscando su mano, para sentirse protegida.
El doctor le abrió las piernas a la omega, notando como el bebé ya estaba por salir. Mei soltó un quejido de dolor, apretando la mano de la pelinegra, quien hizo una mueca de dolor al sentir como su mano era estrujada con fuerza.
La sala se llenó de gritos de Mei, quien maldecia a todo el mundo, hasta una pobre enfermera terminó siendo maldecida e insultada, pero esta no hizo caso y siguió con su labor.
Mei:-¡Joder Ren no volveremos a tener otro cachorro, me duele el maldito trasero!-
El doctor rodó los ojos , fastidiado.
Las maldiciones siguieron junto a sus gritos de dolor, hasta que el llanto de un bebé resonó.
Mei sollozó feliz, enojada, triste y adolorida.
Ya ni sabía cómo se sentía.
Ren sintió como su mano cada vez estaba siendo menos apretada, bajó la mirada a la omega, quien le sonrió soltando lágrimas, sintiéndose muy cansada.
Ren:-Quiero verla…-.
Una enfermera le entregó la bebé a la alfa, quien la cargó con mucho cuidado.
Ren: "Lo sabía".-Es una niña-.
Mei como pudo tomó a la cachorra y sonrió, soltando aún más lágrimas, hasta que cayo rendida y Ren agarro rápidamente a la cachorra.
Ren:-Eres hermosa-. (Susurró besando su cabecita, importándole poco si estaba con rastros de sangre).
Miró a la omega, quien dormía plácidamente, miró al doctor quien se limpiaba el sudor.
Doctor:-Ella esta bien al parecer, sólo estará débil estos días…Cuídela-.
Ren asintió entregándole la bebé a una de las enfermeras.
Ren:-Lo haré-.
Continuará…
