Capítulo 20: Visitas, parte 2
Ahora comprendían porque su Padre confiaba tanto en las arcángeles de la naturaleza, son indudablemente bellas y extremadamente sobreprotectoras e intimidantes si se trata de cuidarlos. Cuando bajaron frente al restaurante algunos transeúntes trataron de acercarse a ellos y tocarlos, pero ellas los alejaron solo con sus miradas, nadie se atrevía a acercarse a ellos, adicionalmente cada una había tomado la mano de cada uno y los tapaban casi por completo con sus alas cuando alguien se atrevía a acercarse.
Llegaron hasta la puerta del local y el camarero al verlos les sonrió -¡Bienvenidos a Menta Verde!... ¿Necesitan mesa para cuatro o serán más?-
-Sólo nosotros, gracias… De preferencia una que esté algo más alejada… en un sector privado- Respondió Jophiel con elegancia.
El ángel parpadeo un para de veces, los miro nuevamente de pies a cabeza -Por supuesto mis arcángeles- Les dio una suave reverencia al reconocer que no son humanos -Por aquí- El local era amplio hecho de madera con mucha luz natural y plantas hasta en el techo, los guió hasta una terraza privada donde sólo había una mesa para seis personas y una espléndida vista -Aquí nadie los molestará- Les entregó el menú -Vendré en un momento a tomar sus órdenes-
Los cuatro se sentaron, Jophiel y Salael de un lado de la mesa rectangular y Ariel con Samael frente a ellas.
-El lugar es lindo y la comida se ve comible- comentó Lucifer, sin darse cuenta que ofendía levemente a las mujeres de la mesa.
-La comida vegana es comible hermano-
Él parpadeó un par de veces -No lo dije con mala intención-
-Hmp- emitieron las tres.
Mientras eligen lo que comerán Lucifer recordó su despertar junto a Ariel…
La conciencia de Lucifer comenzó a volver lentamente, aun con los ojos cerrados sintió que estaba apoyado en un cuerpo cálido y algo blando, estaba siendo abrazado suavemente. Abrió sus ojos lentamente, sus mejillas se pusieron doradas al darse cuenta que estaba entre los brazos de Ariel y lo blando que sentía en su rostro corresponde al busto de ella, se alejó sobresaltado.
-¿Sucede algo malo mi príncipe?- Le preguntó Ariel en voz baja, despertando abruptamente por el movimiento.
Lucifer parpadeo un momento -Yoooo… lo siento, es sólo que no esperaba esto- se rascó suavemente la mejilla. Busco a su hermana, pero ella no estaba -¿Y mi hermana?-
Ariel se levantó y con un movimiento de su mano se cambió la ropa -Jophiel se la llevó a su habitación, para que durmieran más cómodos- Se reverencio -Lamento si nos sobrepasamos mi principe-
Rápidamente se bajó de la cama -No es necesario que te inclines ante mí Ariel, recuerda que ya no soy un príncipe celestial… y… de todas formas nunca ha sido necesario que tú lo hagas-
Ella le sonrió y bajó a su altura -Es cierto… ahora es el rey del infierno-
Ese comentario hizo que las mejillas se pusieran aún más doradas -No necesitas ponerme un título- miró hacia otro lado -Soy simplemente Lucifer- Ella lo abrazó, sintió sus lágrimas.
-Lamento tanto no haber hecho algo… Debí defenderlo… debí acompañarlo… Debí escribirle… perdóneme por abandonarlo- Le dijo llorando suavemente provocando que en él también salieran lagrimas -Siempre ha sido muy importante para mi y no hice nada al respecto, guarde silencio y deje que todo pasara-
-Ariel- habló con suavidad -Ari… Fue mejor así, si te hubiese pasado algo por defenderme… nunca me lo hubiese perdonado- ella lo soltó para mirarlo a los ojos -Yo… Yo… No conocía ese concepto en ese entonces… pero sin lugar a dudas eres- apretó sus labios -Eres como una madre para mí-
Esa declaración provocó que un río de lágrimas descendieran por las mejillas de la arcangel, lo abrazó con más fuerza y lloro sonoramente -¡Oh mi dulce principe!... Me siento honrada y agradecida por esas palabras-
-Ari… Necesito respirar-
Finalmente lo soltó y le beso la mejilla -Lo siento- Sonrió nerviosa -Por cierto… ¿Desea seguir descansando o levantarse?-
-Ya descanse lo suficiente gracias… podrías- se rasco la mejilla avergonzado -¿Volver a cambiar mi ropa o entregarmela para cambiarme?-
Ella sonrió -Eso no es un problema- con un movimiento el pijama se convirtió en la ropa que traía inicialmente-
-Gracias- Le sonrió -Sabes…- Jugó un poco con sus manos nervioso -Mi padre me dijo hoy que una vez que deje de ser un niño… firmaremos una amnistía, mi castigo ha terminado y puedo venir al cielo cuando lo desee, avisando claro-
-Eso me pone extremadamente feliz- volvió a abrazarlo.
Aun entre sus brazos continuo -Cuando eso ocurra Ari, eventualmente me gustaría presentarte a mi hija… si te parece bien-
Ella lo soltó abruptamente colocando las manos en sus hombros -¡¿Tiene una hija?!-
Se rasco la mejilla -Si… jeje… Te mostraré unas fotos- saco su celular y se lo entregó. Ella observó con detenimiento las diversas fotos que se encontraban en la galería.
-Es bellisima- sonrió -Es igual a usted-
-Je je… gracias… Por cierto Ari- miró hacia otro lado -¿Podemos comer algo?-
-Es cierto ya es hora de almorzar- Pensó por un momento -¡Ya sé! Iremos a comer a un restaurant… Usualmente cocinamos nosotras, pero ya es tarde y es un momento especial- Le sonrió -Vamos por nuestras hermanas-
Sonrió en el presente una vez más, finalmente pudo decirle a Ariel lo especial que es ella para él, en el pasado e incluso ahora lo cuida y protege como un hijo propio.
El camarero volvió para tomar sus órdenes, las arcángeles y su hermana pidieron rápidamente pero él aún no sabía qué pedir, tímidamente miró a Ariel quien captó inmediatamente el mensaje y pidió algo por él.
-¡Oh, por cierto! ¿Pueden después llevarnos a la oficina de Joel? Por favor- Salael preguntó -Mi padre estará ahí y debo preguntarle algo personalmente de forma urgente y con mi hermano no podemos recorrer el cielo solos-
Las arcángeles se miraron extrañadas -Claro-
-¿Ayer se metieron en problemas?- preguntó Jophiel.
-Seeeh- respondieron ambos.
Salael miro a ambos lados para asegurarse que nadie más los escuchaba -Padre nos regaño y castigo por desobedecer e ir solos al sector de los humanos- suspiro -No quiero que se vuelva a molestar-
Lucifer ladeo la cabeza -Sinceramente no esperaba que se enfadara tanto-
-Bueno si fue irresponsable que fueran solos- Ariel frunció el ceño -Adultos o no, con su apariencia actual es peligroso por lo que les provocan a los ángeles de rango bajo-
-Nadie nos explico eso- murmuraron ambos.
Jophiel sonrió con nostalgia, escucharlos responder juntos le recordaba el pasado, generalmente hablaban al mismo tiempo o completando la frase del otro -Bueno, pero no se preocupe iremos con usted mi princesa y de todas formas debemos ir a completar un formulario-
La menor sonrió -Gracias Joph-
La comida y el postre estaban exquisitos por eso no se sorprendieron por lo repleto que estaba cuando se fueron, volaron hasta la oficina de Joel que se encuentra en el edificio más grande y cercano al castillo flotante. En ese lugar se realizan varios trámites y trabajo administrativo, también se encuentran las oficinas de Gabriel, Leliel y Azrael. El departamento del ciclo de la vida se sencuentra en el ala derecha y en el ala izquierda esta el departamento administrativo.
Cuando descendieron y lejos de ojos curiosos ambas hermanas hicieron aparecer dos capas con capuchas de color verde claro y se las colocaron.
-¿Y esto?- preguntó Lucifer con curiosidad mientras Ariel le acomodaba la capa y arreglaba la capucha ocultando su rostro, los mismo que hacía Jophiel con su hermana.
-La mayoría de los ángeles y arcángeles de este sector los conocen desde que realmente eran niños, si los ven así será un problema- Respondió Ariel.
-Es mejor evitar las preguntas… ¿No creen?- complemento Jophiel terminando de ajustar la capa de la princesa.
-Supongo- murmuraron ambos.
-Una cosa más, no hablen con nadie… Nosotras nos encargaremos y…- Ariel tomó la mano de Lucifer -No suelten nuestras manos… Excepto si estamos solos o con algún miembro de su familia- Ambos asintieron sin decir nada.
Avanzaron hasta el edificio y las miradas curiosas no eran pocas, era extraño ver a ambas hermanas con dos criaturas pequeñas no aladas pero con halos tan grandes similares al de los príncipes celestiales y brillantes (en eso no habían pensado), sin embargo, cuando ellas los miraban se alejaban rápidamente sin pensar en nada, era mejor no involucrarse en cosas que no les corresponden.
Por dentro el edificio principal de la gobernanza celestial no había cambiado casi nada según el punto de vista de Lucifer, había sólo pequeños toques de la modernidad, no pudo evitar recordar cuando acompañaba a Joel en las reuniones menores en su niñez.
"¿Seguirá mi oficina aquí?" pensó con real curiosidad y nostalgia.
-Buenas tardes mis arcángeles- Saludo el recepcionista -¿En que las puedo ayudar?-
-Buenas tardes Adrie, hemos venido a completar unos formularios y a hablar con el príncipe Joel- respondió Ariel.
Adrie miro curioso a sus acompañantes -¿Y ellos?-
-Ese no es tu problema- la voz provenía detrás de ellos.
Adrie se inclinó con respeto en dirección a la voz -Por supuesto mi principe-
Jophiel y Ariel también se inclinaron pero con elegancia y suavidad -Principe Azrael, bueno días-
Bajo las capas sus hermanos parpadearon con sorpresa, solían olvidar el respeto que los otros les tienen a sus hermanos, ellos no se inclinaron.
-Las acompañaré, tengo que entregarle algunos informes a Joel-
-Gracias mi príncipe- Jophiel le sonrió, las mejillas de Azrael adquirieron levemente color dorado.
-Pero… pero- Adrie se pudo nervioso -El príncipe Joel está reunido con su majestad… No sé si…- Azrael le dio una mirada seria y guardó silencio.
-Vamos- Lo siguieron sin dudarlo por el edificio, al estar en su compañía nadie se atrevía a mirarlos por más de unos segundos.
La oficina de Joel se encuentra en el piso superior, en la mitad del trayecto por las escaleras de caracol los menores se detuvieron simultáneamente -Odio las escaleras- se habían cansado.
Azrael sonrió con burla -Ohh… ¿Los pequeñines se cansaron? Debe ser por su piernitas cortas- sonrió con burla -Que débiles… Los cargaría como lo hacía en el pasado, pero eso llamaría demasiado la atención- se miró las uñas -Ya saben, tengo una reputación que cuidar-
Jophiel le dio una mirada molesta, el pelinegro tragó saliva -Sus comentarios no son amables mi príncipe- le tocó el pecho con el dedo índice -No puedo creer que sea tan cruel con ellos-
-Ha sido así desde que volvimos a ser niños Joph… No tiene empatía por nosotros- Se quejó la menor con voz lastimera, la arcángel frunció el ceño.
Azrael le tapó la boca a su hermana -Salael no digas esas cosas- estaba preocupado, ella sonrió divertida bajo su mano.
-¡Príncipe, no haga eso!- Jophiel lo regaño, inmediatamente la soltó -Yo la ayudaré mi princesa- la cargó entre sus brazos.
-Gracias Joph, eres la mejor- se acurruco en su pecho y le saco la lengua a su hermano.
-Sigamos avanzando- les dijo el pelinegro subiendo las escaleras nuevamente.
Ariel antes de avanzar extendió su manos hacia Lucifer en una clara señal de que se ofrecía cargarlo, lo pensó sólo unos segundos y los tomó, realmente no le incomodaba ser cargado ya que sabe perfectamente lo lejos que está la oficina de su hermano mayor y no pueden volar hasta ahí porque sus tres pares de alas llamarían demasiado la atención.
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Joel le mostraba los planos del nuevo parque natural a su Padre cuando tocaron la puerta -Pase- se sorprendió cuando vio a las arcángeles de la naturaleza y a sus hermanos.
-Buenas tardes su majestad, príncipe Joel- las hermanas de la naturaleza se reverenciaron.
-Padre- El ángel de la muerte se inclinó frente a su Padre.
Los dos menores simplemente movieron sus manos a modo de saludo.
-¿Y ustedes?-
-Yo vine a dejarte estos informes y me tope con ellos en la recepción -Le entregó unas carpetas.
-Gracias Az- el mayor las examinó brevemente y las dejó en un cajón para procesarlas después. Miro a los menores con cara de duda -No quiero sonar grosero, pero estamos en una reunión… ¿Ocurre algo?-
-Lo siento hermano pero necesito hablar con Padre un momento… Será breve- ella miró a su progenitor -Y les pedí que me acompañaran ya que prometimos no recorrer solos-
-¿Qué sucede mi pequeña?- El Padre celestial bajó a su altura.
Ella tomó sus manos -¿Podemos hablar un momento en privado?-
Él sonrió -Claro mi pequeña estrellita- la tomó entre sus brazos y salió de la oficina.
-Pero…- murmuró Joel derrotado.
-Bien, yo me voy… No vemos en la cena hermano-
-Nos vemos Az-
-Espere príncipe, iré con usted… debo bajar a llenar unos formularios- Jophiel se tomó de su brazo, las mejillas de él se tornaron algo doradas.
-De acuerdo… vamos- Se fueron.
Lucifer sonrió con picardía por la reacción de su hermano pelinegro, iba a comentar al respecto pero se contuvo al darse vuelta y ver la cara enojada a Ariel frente a su hermano mayor.
-No puedo creer que sea tan desconsiderado mi principe-
-¿Pero qué hice?- Joel estaba desconcertado, desvió su mirada a su hermano menor buscando ayuda pero él negó.
-Es demasiado desconsiderado de su parte despertar a su pequeño hermano tan temprano siendo niño pequeño de nuevo- tocó su pecho con el dedo índice -A ambos en realidad… Los dos llegaron a nuestra casa extremadamente cansados- Joel parpadeó incrédulo -Así que tuvimos que dormir con ellos- abrazo a Lucifer protectoramente y le dio una mirada casi asesina al mayor -Espero que en el futuro sea más considerado-
Joel trago saliva y sonrió nervioso -No volverá a ocurrir Ariel… Seré más cuidadoso-
-Hmp, eso espero-
Lucifer rara vez lo había visto así "mmm, ¿Pero qué está ocurriendo aquí?" pensó con una sonrisa.
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-¿Qué sucede mi pequeña estrellita?- el Padre Celestial bajó a la altura de su pequeña.
-Papá- habló con dulzura, él se derritió -¿Puede venir Kaz por un momento al castillo?-
-¿Kaztemir?- Preguntó dudoso, el muchacho le cae bien, pero sigue siendo el hijo de Ro.
-Sí… créeme no te pediría esto si no fuese importante- tomó sus manos -Kaz tiene una magia especial y puede anular esto- se apuntó -Estuvo practicando y está seguro que puede anular lo que sea que haya provocado que volvieramos a ser niños… Para ser completamente sincera, estar así ha provocado que se debiliten las barreras y sellos que coloque en ese lugar… si para mañana sigo así se romperán, quedaremos expuesto e indudablemente tendremos una batalla sangrienta-
-¿Qué?... ¿Por qué no me lo dijiste antes hija?- abrió los ojos preocupado
-Sinceramente pensé que se resolvería antes… Pero ya no hay tiempo y Kaz es la única opción segura que tenemos-
Cerró los ojos un momento, debía confiar en el criterio de su pequeña -Que venga entonces-
Ella sonrió y lo abrazo -Gracias papá-
-Pero…- La parto con suavidad para que lo miré a los ojos -Hará que vuelvas a la normalidad en mi oficina, frente a mi -Eso le extrañó -Después de eso hablaremos de algo- Ya era momento de resolver su sospecha, se sentía ¿listo?.
-Como digas- la menor levantó una ceja.
