LA ESTRELLA Y LA NUEVA
1- Amor a primera vista
Punto de vista de Shinichi
Estaba yendo hacia el instituto Teitan, donde estudio, y cuando llegué a mi clase vi a la profesora entrando.
- Buenos días chicos.- Saludaba la profe.- Hoy ha llegado una nueva alumna al instituto, así que espero que la traten bien. Ya puedes entrar.- Dijo pero pude ver que tenía miedo en sus ojos. Y entonces mi corazón dio un vuelco al ver a una joven de pelo castaño largo, con unos ojos preciosos violetas. Llevaba puestos unos tejanos grises muy apretados hasta la cintura y una camiseta muy corta azul marino.
- Encantada de conoceros me llamo Ran Mouri.- Tenía una voz preciosa pero mantenía una mirada fría todo el rato. Pero entonces me di cuenta de algo.
- ¿Oye eres la hermana de Mark Mouri, la estrella del Big Osaka?- Preguntaba Sonoko Suzuki, una amiga mía. Y al ver como asentía estuve a punto de caerme de la silla. Yo, Shinichi Kudo, soy la estrella de Tokyo Spirits y mi mayor rival es Mark Mouri. Este me cae fatal y yo a él aún peor.
Punto de vista Ran
Me acababa de presentar delante de la clase y me senté al lado de un chico, para mi, muy atractivo: Buen cuerpo, 1,8 metros de altura y unos encantadores ojos azules. Este, sin embargo, no se había dado cuenta de mi presencia. Pero entonces me di cuenta al ver su nombre: Shinichi Kudo el mayor rival de mi hermano. Él siempre dice que es un creído sin vergüenza. En cambio, mi padre, dice que lo conoció en persona y dijo que era un auténtico caballero. La verdad es que creo que me ha gustado desde el primer momento en el que le he visto. Sin embargo, al ser el enemigo de mi hermano, será mejor que actúe fría con él, como hago con todo el mundo.
-Hola me llamo Shinichi Kudo, encantado.- Dijo él haciendo una reverencia.- Hola.- Respondí simplemente con una mirada fría. Acabaron las clases y estaba regresando a casa cuando empezó a caer una fuerte tormenta. No había traído paraguas. Pero entonces paró de llover y vi que allí mismo estaba Shinichi Kudo con su paraguas.
- Vamos te acompañamos a casa.- Me dijo con una dulce sonrisa en su rostro.
- Como quieras.- Respondí lo más fría que pude ya que me había quedado prácticamente embobada en sus ojos azules. Era viernes, y entonces me acordé de que este fin de semana mi hermano jugaba contra el Tokyo Spirits y que obviamente me volvería a encontrar a Shinichi. Entonces llegué a mi casa y estaba a punto de abrir la puerta cuando Shinichi me agarró.- ¿Que quieres?- Le preguntó extrañada- ¿Me podrías dar tu número de teléfono para que podamos vernos?- Me quedó de piedra y estaba deseando decir que si pero no me lo tenía permitido.- No te lo pienso dar.- Le respondí mientras cerraba la puerta.
