A la mañana siguiente ambas salimos de la habitación, ahí estaba Draco Malfoy con la cabeza vendada y una expresión de resentimiento. Antes de que pudiera disculparme, Luna corrió a abrazarle.
— ¡Primo! ¡Cómo has crecido!
Él parecía horrorizado. — Te vi ayer, sigues igual de enana y ya te dije que no me abraces en público. — Me dirigió una mirada severa. — Tengo un asunto que arreglar.
— Lo siento, no fue mi intención noquearte dos veces — Me disculpé rápidamente.
— Te disculpo si me das de esas galletas que le obsequiaste a Pansy. — Negoció.
Las de ayer fueron las últimas galletas con mantequilla que traía
— No tengo de esas, pero poseo una golosina que...— me apresuré a buscar en mi mochila, saqué unas Tunnock's, era mi último dulce muggle (no hay nada más satisfactorio que desenvolver el papel de aluminio para desenterrar un deleite suave y esponjoso envuelto en una delicada capa de chocolate con una base redonda de pan dulce. Las obleas también tienen ese crujido perfecto) y se lo entregué —Espero lo disfrutes.
— Bueno, te perdono uno de los golpes — Malfoy me dio una leve sonrisa — ¿Qué clase tienen?
— Pociones con Hufflepuff — Dijo Luna.
— Aritmancia. — Contesté.
— Bueno vamos a desayunar, las acompaño — se ofreció a llevarnos al gran comedor.
Debido a que se mantuvieron en silencio en los tres primeros minutos, me coloqué los audífonos para escuchar música. Esta vez había tomado otro cassette, música de los Rolling Stone. Era su álbum "Voodoo Lounge".
Empezó la canción "Love Is Strong". Y sí, me deje llevar por esa voz, debí parecer loca mientras tarareaba y decía algunas frases como: «Una extraña mirada que me hechizó» y «Hacemos un hermoso equipo» Ya con eso todos en el colegio pueden pensar que soy rara y eso me importa lo mismo que la clase de adivinación, nada.
Antes de llegar a las puertas del gran comedor, Luna estaba abrazando y despidiéndose del rubio gigante. — Te veo a la hora del almuerzo.
— No tan rápido, desayunaré junto a ustedes. — Alcancé oír su respuesta y me dirigió una mirada que no pude interpretar — Solo para ver qué es lo que comen.
— Tostadas francesas con jugo de piña, sopa de pescado y muchas frutas frescas para activar la memoria — Respondí y guardé silencio antes de empezar a hablar de las vitaminas y beneficios de un buen desayuno. — Es decir...Claro, siéntate en nuestra mesa.
Era evidente que necesitaba interactuar más o mantenerme con la boca cerrada. Lo segundo me parecía mejor, no se puede leer mientras se habla.
En cuanto entramos, está de más decir que se nos unieron Zabini, Pansy y Nott.
Algunos estudiantes se mostraron sorprendidos, desde luego al ver que era por Luna dejaron de prestar atención (o eso creí cuando se acabaron los murmullos... bueno yo no los noté ya que estaba a una página de acabar la novela). Cuando alcé la vista para servirme algo de la sopa de pescado, noté como Lisa veía a Draco, parecía verlo como si fuese un dios. Era de esas miradas que describen en los libros, profunda o penetrante, por supuesto que él no se daba por enterado. Yo estaba sentada junto a Pansy que estaba encantada con el desayuno.
— Si te concentras en chicos, bajarás tus notas y entonces te aplastaré— Lisa rió de mi cara cuando notó que la observaba
Sonreí en mi interior, yo salgo con muchos chicos (de mis novelas y mis cantantes favoritos), pero ni así perdía el primer puesto en varias asignaturas.
— Entonces no podrás ganarme si se te siguen mojando las bragas por Malfoy —Le dije casi en susurro, ella me entendió, por lo que me puse en pie y me retiré tras disculparme de los Slytherin y Luna.
A veces podía parecer muy callada e inofensiva, pero interrúmpeme en medio de la lectura y te atacaré más rápido que un águila, a menos que sea alguien de mi agrado, en ese caso seré amable.
Así al salir del gran comedor iba leyendo por los pasillos mientras caminaba con los audífonos en los oídos. La música les daba ambiente a mis novelas, era como la banda sonora de las películas.
Para cuando llegué a la clase de Aritmancia, ya había acabado la novela e incluso hubiera empezado otra, de no ser porque ésta y runas antiguas eran mis clases favoritas.
Lisa Turpin piensa que veo algún chico como novio en potencia...Está chiflada. Soy fiel seguidora de Elizabeth Bennet, porque solamente el más profundo de los amores me convencería de casarme. Es por eso que terminaré como una vieja solterona. No busco un Sr. Darcy, mas con que el "indicado", que entienda que estas leyes mágicas son retrogradas y necesitan ser modificadas para el progreso, seré feliz de contraer nupcias. Antes, debo salir de la casa de mi madre; no soportaría estar un día más bajo su techo con el acosador que tiene por esposo, al que me negaré por siempre a llamar padrastro.
Tras el almuerzo, tenía clases con los Slytherin, DCAO, que era dada por Remus Lupin, un profesor muy alegre y amable con deseos de ayudar a todo aquel que deseaba aprender más.
En años anteriores siempre recibí esta clase con Hufflepuff, el año pasado en sexto los Gryffindor y Slytherin tuvieron una disputa en la que casi se destriparon. Al parecer un Weasley buscó pelea a Zabini, se batieron a duelo y el resto de la clase les siguió, hasta que hechizaron al profesor Snape (Quien dictó ese año la asignatura) lo que hizo que renunciara y buscara casarse, supongo que para tener niños propios que lo hechicen.
— ¿Alguien sabe lo que es un patronus? — Preguntó el profesor.
Estuve a punto de alzar la mano, de no ser porque Parkinson me ganó.
— Es una barrera puede ser amorfa o corpórea, lo que quiere decir que puede ser simplemente una "niebla blanca" o un animal propiamente dicho, o sea que tiene forma. — Pansy me dio un guiño.
Solo le di una sonrisa como respuesta.
El profesor asintió y empezó a explicar en qué casos se usaba, como sostener la varita, las palabras que debíamos usar y los recuerdos más felices que nos proporcionarían a nuestro protector.
Así que al final de la clase ya varios Patronus poseían forma.
Pansy logró obtener un cisne al igual que Blaise, Theo era poseedor de una liebre, Malfoy tenía una orca al igual que yo.
— Dicen que las orcas tienen una sola pareja durante su vida, son monógamos— Zabini comentó viéndonos a Draco y a mí.
¿Qué insinuaba?
— Al igual que los cisnes — comenté en afán de que quitara esa mirada de sabelotodo.
Blaise y Pansy se observaron como si por primera vez descubrieran la existencia del otro. Se notaba la pasión reprimida en el ambiente.
— Tórtolos, ya dejen de comerse con los ojos— Interrumpió Theodore — Más tarde pueden declararse su amor, ahora admiren mi liebre.
Fue difícil evitar que Malfoy y yo no riéramos. Eran un grupo normal de adolescentes y parecían no ser prejuiciosos... O al menos, no conmigo.
Estaba feliz con lo logrado en las clases. No deseaba pensar en nada más, ya tuve suficiente con la insinuación de las orcas, así que saqué otro libro de mi mochila "Los Cuadernos de Don Rigoberto" de Mario Vargas Llosa. Según mi padre era de temática erótica y yo ya estaba lo suficiente grande para leerlo, no es que nunca haya leído de esos, solo que este era más explícito según él.
— ¿Qué lees? — Preguntó Pansy cuando ya estábamos en la torre de premios anuales.
— Una novela Muggle. — Respondí, al alzar la mirada, ella parecía estar inquieta. — ¿ocurre algo?
— Yo... umm... Necesito un consejo de una chica. Mis amigos son todos hombres y en lo que respecta al romance... su primer consejo es tener sexo y seducir. — Me miró expectante y yo me preguntaba porque no iba con otra chica o antigua amiga — Astoria es mala influencia y no quiero tener su re-PUTA-ción.
La manera en que lo dijo me hizo reír, cerré el libro. Antes de empezar a hablar noté como la puerta de la habitación de Draco se abría y Zabini junto a Theodore asomaban la cabeza.
— ¿Qué te parece si hablamos en mi habitación? — Le di un guiño. Ella entendió que nos espiaban.
Fue cuando me enteré que su virginidad la perdió con Blaise a los 15 años, que él fue su primer amor, que desde aquella vez no estuvo con otro y decidieron ser solo amigos. Luego terminó siendo parte del grupo de chicos. Se hizo animaga apenas el año pasado.
Yo en cuestiones de amor, la experiencia la sacaba de las novelas, la música y películas románticas.
— ¿Crees que Blaise y yo somos el uno para el otro?
— Eso era lo que decían mis padres durante mi niñez y se divorciaron en cuanto pude comprenderlo — Respondí — Yo opino que uno decide a quién, cómo y cuándo amar. Se elige a esa persona en base a donde deseas llegar y que deseas. Para ello se debe tener claro que, si amas a alguien, debe ser también con sus defectos. No puedes esperar que la persona cambie... tal vez mejore algunos aspectos, pero cambiar a la persona que amas es imposible...
— ¡Gracias! Eres la mejor consejera del amor — Me abrazó y caímos al piso por la fuerza que usó. Ambas reímos en el piso. — Eres una buena amiga.
— ¿Amiga? ¿Lo somos? — Nos sentamos en el suelo alfombrado.
Pansy me miró sorprendida y luego sonrió — Dale de comer a un gato abandonado y te seguirá a casa, será leal y astuto para ti. Eso hiciste conmigo — Me dio un guiño — Esa galleta deliciosa fue probada por mis tres amigos chismosos y ahora son tus amigos también — Se puso en pie y abrió la puerta, cayeron los tres hombres al piso. — ¿no es así?
Hubo una respuesta afirmativa que sonó como un quejido de dolor.
Gracias Merlín por este regalo, un paquete de serpientes. No es sarcasmo, me agradaban mucho. Ellos eran grandes amigos y se cuidaban las espaldas entre sí.
