La coneja resopló, frustrada. Abrió la llave y un nuevo chorro le llenó la cara. Maldita sea, y maldito tutorial de Zootube.
Escuchó el timbre y se levantó, con la ropa empapada, a abrir la puerta. El zorro que estaba detrás de la puerta soltó una risotada, que trató de disimular poniendo una cara seria.
"No sé si lo sepas, Zanahorias, pero cuando alguien se mete a bañar, tiene que quitarse la ropa".
La coneja rodó los ojos, y se dirigió a la cocina. El zorro entró al departamento y cerró la puerta detrás de él. Fue detrás de ella y vio el charco que había en donde estaba el lavaplatos.
"Por más que veo el tutorial, no consigo que quede. Y pagan en dos días no tengo para hablarle a un plomero. Me voy a volver loca".
"¿Me permites echar un vistazo?"
La coneja asintió y se hizo a un lado. Nick empezó a ver con detenimiento el trabajo de la coneja. Esbozó una sonrisa.
"¿Es la primera vez que haces algo así?"
"Si… ¿Tan mal quedó?"
"No, para nada. De hecho, lo hiciste bastante bien. Solo confundiste esta posición, pero es un error de principiante. Yo lo solía cometer cuando trabajé de plomero. ¿Quieres que te enseñe como se hace?"
La coneja sonrió y se acercó a ver como trabajaba Nick. El zorro le iba explicando paso a paso lo que hacía y dándole tips sobre que hacer si algo así sucedía de nuevo. El zorro abrió la llave, la cual dejó pasar el agua, sin gotera alguna.
"¡Muchas gracias, Nick!"
"De nada, Zanahorias. ¿Sigue en pie la noche de cine?"
Hola! Yo de nuevo. El tema del 25 es compartir conocimientos. Este no está basado en una historia real. Lo cierto es que arreglar las llaves de un lavaplatos es algo bastante fácil de hacer, mientras tengas un buen tutorial. Pero mi mejor amiga me dijo que ella jamás podría hacer ese tipo de trabajo manual y se me ocurrió. Quedan tres historias para ponerme al día, mejor continúo.
