Harry Potter no me pertenece, este pertenece a J.K Rowling, yo solo me valgo de su historia para planear la mía porque si fuera así Harry se casa y tiene muchos hijos con Hermione, también a los de inframundo porque en definitivo uso bastante de esa película.
Terminología:
-habla normal-
-pensamiento o comunicación Harry/Lucían-
-habla Lucían-
Anteriormente:
Para las vacaciones de semana santa, se les dio a todos las opciones para elegir que estudiar como optativos en sus estudios en Hogwarts, Harry decidió dejar de lado pociones, aunque solo lo comentaría con McGonagall cuando terminara el año, tomaría Runas, Aritmancia y cuidado de Creaturas Mágicas, Hermione tampoco sabía de las decisiones de Harry, lamentablemente Hermione era competitiva, tanto que veía como un rival a Harry y en lugar de preguntarle a él por que dejaría de estudiar pociones, le gritaría que estaba en un error y correría a informar a McGonagall.
Neville tomo Herbologia y Adivinación, Ron tomo cuidado de creaturas mágicas y adivinación, por otro lado, Hermione no sabía que optativo dejar de lado.
Arrancamos: daño colateral y batalla con la reina de las mangueras de jardín, parte 2.
Cuando Harry hablo con McGonagall sobre las clases de pociones para el próximo año la jefa de casa fue tajante al explicarle que era imposible dejar Pociones, estas eran parte de la materia básica que se enseñaba en Hogwarts y no se desaria de ellas hasta 6to año.
Decir que Harry estaba decepcionado era un eufemismo, aunque ya estaba considerando la manera de adelantarse a sus materias, Albus Dumbledore no permitiría bajo ningún concepto que Harry se alejara de su control durante todo el año así que la opción de saltarse años escolares en Hogwarts no era una opción.
Además nadie quería saltarse años en un colegio mágico, donde cada año traía cosas nuevas y por lo que Harry había visto, no había demasiado desarrollo académico, no existían universidades o al menos no en Gran Bretaña, la mayor parte de las profesiones se enseñaban en los mismos trabajos, con una previa recomendación de expertos en el tema, el encontrar discípulos de los mismo profesionales como rompedor de maldiciones, cuidador de creaturas mágicas era enseñado por los mismos que realizaban el oficio, lo demás era un trabajo relacionado con el ámbito político, es decir, el ministerio y en base a lo que Harry estaba viendo del mundo mágico no era muy sensato, era demasiado retrogrado y la gente parecía ir perdiendo la capacidad de razonar, algo muy perturvador.
Por lo que Harry no estaba interesado en seguir ese camino, ciertamente estaba interesado en romper maldiciones, recorrer el mundo, conocer creaturas mágicas, enfrentarlas de ser necesario, quizá debería indagar fuera de Gran Bretaña sobre posibilidades profesionales, sabía que en algún momento volvería a enfrentarse a Voldemort pero la verdad era que no creía que perdería, haría todo lo posible para derrotar a su enemigo jurado y una vez lo lograra, se aseguraría de ver que haría no sin antes meditar sus opciones y la opinión tanto de Nymphadora como de Fleur.
Esos eran los pensamientos que llenaban a Harry mientras se preparaban para jugar el partido contra Hufflepuff, ahora los entrenamientos eran nocturnos, no le molestaban a Harry y ciertamente lo ayudaban a tener su mente despejada, entre tantos entrenamientos físicos como de duelo mágico, era reconfortante perderse en la sensación de volar en su escoba y sentir el viento azotando su rostro mientras realizaba giros imposibles.
Todo eso cambio cuando encontró a Neville nervioso en las escaleras rumbo a su dormitorio.
- Harry, no sé quién lo hizo, yo me lo encontré...-el joven mago no termino de hablar y abro la puerta del dormitorio que compartía con el Potter para encontrar toda la zona de la cama de Harry despedazada, se notaba que su baúl había intentado ser abierto, libros que dejo en su velador estaban desparramados, plumas, pergaminos, tinta, estaban todos regados, era un acto de vandalismo evidente, su cama había sido puesta de cabezas, sabanas y colchón estaban rotos.
El pelinegro se acercó-no hay problema Neville, solo déjame un momento para ver que puede faltarme-el mencionado asintió mientras miraba a su amigo registrar pergaminos o lo que pudiera verse de estos, ya que estaban arruinados por la tinta o rotas, luego de buscar todas las opciones posibles, la única que faltaba era el diario de Tom Riddle, de alguna manera habían conseguido violar las medidas de seguridad de su baúl, no tenia ninguna medida que atacara al perpetrador o al menos no ninguna que lo pudiera matar, no quería encontrar a Ron Weasley muerto desangrado o desfigurado por intentar hurgar en su baúl, el baúl solo estaba encantado para no abrirse a menos que la persona que lo abría fuera el, de algun modo lo habian logrado y de entre todas sus cosas lo que faltaba era ese bendito diario, porque no guardarlo en el monedero que siempre portaba, la respuesta era simple, lo había intentado pero el olor y las intensiones de la magia negra del maldito libro se filtraban desde el interior del monedero aumentado y no quería que de algún modo interfiriera con el pergamino otorgado por Ragnar o de alguna forma el libro aprendiera sobre las personas cercanas a él, ya que hay se guardaban todas su cartas personales y dinero.
Con un movimiento de su varita, todo volvió a su lugar, la cama fue tendida e incluso las sábanas, mantas y colchón fue reparado, Neville miro a su amigo realizar magia sin problemas y poner en orden su habitación.
-es un gran hechizo ese Harry-felicito Longbottom- ¿está todo bien? –
-creo que alguien tomo represalias por su creencia de que soy el Heredero de Slytherin-
-alguno de los chicos de otro año de Gryffindor-
-es probable Neville-gracias por decírmelo-el pelinegro solo coloco su mano en el hombro de Neville-creo que iré a darme una ducha-
- ¿estas bien Harry? -
-estoy bien Neville, pero te agradecería que no le mencionaras esto a nadie, no quiero darles la satisfacción a los responsables de esto-
-entiendo Harry-el mencionado desapareció entre las puertas que conducían al baño, se quito toda su ropa y dejo que el agua caliente lavara su cuerpo.
-Ginny debe haber venido por el libro-
-algo de influencia debe tener el libro si logro burlar la seguridad de tu baúl-
-siento como la magia de Ginny se está volviendo más caótica y comienzo a sentir la presencia oscura del libro rodeándola, no creo que solo sea un mecanismo de supervivencia del Horrocrux-
-al parecer es un parasito que intenta apoderarse de Ginny-
-creo que intentaría apoderarse de quien sea, el libro solo busca alguien con magia, magia fuerte, Ginny Weasley es una bruja con bastante más magia del promedio-
-es la séptima hija, única mujer, el 7 es un numero poderoso en la magia-
-7 piezas, la Aritmancia lo menciona como el signo numérico más poderoso de todos, balance perfecto y algo de suerte-
- ¿Cuánto tiempo crees que pase antes de que Voldemort asuma el control de la chica? –
-no lo sé, pero no creo que Ginny Weasley siga siendo Ginny Weasley al final del año-
-intentaras salvarla no, a pesar de que a sido predispuesta a casarse contigo-
-es solo una niña que creció recibiendo las ordenes de su madre, diciéndole que eso esta bien, no conoce otra cosa que no sea crecer y convertirse en la esposa de Harry Potter, Molly Weasley es una mujer detestable-
-alguna otra razón para intentar salvar a la niña-
-Fred, George y el señor Weasley, no creo que ningún hermano o padre deba ver a su hermana/hija morir, ¿estas disconforme con mi actuar Lucían? -
-la vida se trata de elecciones Harry, si crees que tomaste la decisión correcta solo se verá con el tiempo, pero debo decir que es algo noble y correcto-
-gracias-
Luego de salir de la ducha se dirigió a la sala común para conversar con Fred o Hermione que estaba leyendo libros sobre los diferentes temas que podría estudiar en su tercer año, en esta ocasión puntualmente: "La adivinación antigua al alcance de todos".
Todo el día fue una lectura constante de Hermione, algunas bromas ocasionales de Lee Jordan y de Harry para animar al gemelo Weasley que por momento intentaba disimular su tristeza o añoranza por su mitad pelirroja, era la primera vez en toda su vida que estaba separado de su hermano, además sumado a hecho de que no jugaría por primera vez un partido de Quidditch en compañía de George lo deprimía un poco más.
El nuevo día llego mientras el pelinegro motivaba a Fred a comer un poco, para tener energía para el partido que se avecinaba, Hermione había ido hace al menos una hora a la biblioteca y prometió que estaría en campo de Quidditch cuando dieran las 11 del día, la hora del partido.
—¡Perfectas condiciones para jugar al quidditch! —dijo Wood emocionado a los de la mesa de Gryffindor, llevando los platos con los huevos revueltos—. ¡Fred, levanta el ánimo, necesitas un buen desayuno! – aseguro el capitán de los Gryffindor, intentando a su manera de subir el ánimo de su golpeador.
Acompaño a Fred para tener a la mano sus escobas y comenzaron a caminar rumbo al campo de Quidditch, el castillo parecía estar desierto, todos los alumnos y profesores estaban en el campo acompañando a los alumnos, delante de ellos iban algunos jugadores de Hufflepuff vestidos completamente de amarillo como unos canarios.
Comenzaban a bajar una de las tantas escaleras de mármol cuando el pelinegro lo escucho.
—Matar esta vez... Déjame desgarrar... Despedazar...-
Se detuvo mirando, tomando el brazo de Fred y arrastrándolo hacia la pared-¿Qué es Harry?-
-es la voz nuevamente, es el Basilisco-aseguro Harry-mantén tu mirada hacia el piso-Fred tomo con fuerza su escoba mientras mantenía la mirada baja, caminaron siguiendo la voz.
-esta entre el castillo ¿no? –
-si-aseguro Harry- lo escucho moverse por el-
-debe estar usando las tuberías, no hay ningún pasadizo que conozcamos por este lugar-
-entonces podemos levantar la mirada del suelo, pero si lo escucho de nuevo cerca bajamos la mirada-
-creo que esta vez debemos ignorarlo Harry, todo el castillo debe estar en el estadio a excepción de Madam Pomfrey-el pelinegro sopeso la idea y asintió, el pelirrojo tenía razón.
-esperemos que Hermione no se obsesionara con los libros-comento Harry como ocurrencia tardía mientras caminaban nuevamente hacia el terreno de juego.
Los equipos saltaron al campo de juego en medio del clamor del público, Oliver despegó para hacer un vuelo de calentamiento alrededor de los postes, y la señora Hooch sacó las bolas.
Los de Hufflepuff, que jugaban de color amarillo canario, se habían reunido para repasar la táctica en el último minuto, Harry acababa de montarse en la escoba cuando la profesora McGonagall llegó corriendo al campo, llevando consigo un megáfono de color púrpura.
-El partido acaba de ser suspendido- gritó por el megáfono la profesora, dirigiéndose al estadio abarrotado, hubo gritos y silbidos, definitivamente el publico no estaba de acuerdo en especial Oliver Wood, con aspecto desolado, aterrizó y fue corriendo a donde estaba la profesora McGonagall sin desmontar de la escoba.
- ¡Pero profesora! -gritó-Tenemos que jugar... la Copa... Gryffindor... La profesora McGonagall no le hizo caso y continuó gritando por el megáfono: -Todos los estudiantes tienen que volver a sus respectivas salas comunes, donde les informarán los jefes de sus casas. ¡muévanse lo más deprisa que puedan, por favor! - luego bajó el megáfono e hizo una seña a Harry para que se acercara- Potter, creo que será mejor que vengas conmigo, Weasley creo que también deberías acompañarnos-
El pelinegro la miro atentamente-seguramente la serpiente volvió a petrificar a alguien-
Tanto el pelirrojo como el pelinegro se miraron, estaban seguros de que no había descubierto esa broma aun ¿cierto?
Mientras el estadio comenzaba a vaciarse, mientras algunos mas entusiastas continuaban sus protestas Harry y Fred caminaban detrás de McGonagall.
-se que esto no es nuevo, pero es igual de sorprender-comenzo McGonagall mientras subían la escalera de mármol, en dirección a la enfermería-pero ha habido otro ataque, un ataque doble para ser más exactos-
Cuando entraron en la enfermería custodiada por Madam Pomfrey se encontraron con la imagen de ella atendiendo a una chica de quinto año con el cabello castaño, rizado, Fred reconoció en ella a la chica de Ravenclaw a la que por error habían preguntado cómo se iba a la sala común de Slytherin. Y en la cama de al lado estaba...
- ¡Hermione! -gimió Fred mientras Harry se mantenía rígido en el lugar, el ataque a George lo había sorprendido muchísimo pero ahora el ataque a Hermione no tomo desprevenido y estaba furioso por eso.
Hermione yacía completamente inmóvil, con los ojos abiertos y vidriosos -Las encontraron junto a la biblioteca- dijo la profesora McGonagall-Supongo que no pueden explicarlo, esto estaba en el suelo, junto a ellas... -Levantó un pequeño espejo redondo. Harry y Fred negaron con la cabeza, mirando a Hermione- los acompañaré a la torre de Gryffindor, tengo que hablar de igual manera con los demás-
-Todos los alumnos estarán de vuelta en sus respectivas salas comunes a las seis en punto de la tarde, ningún alumno podrá dejar los dormitorios después de esa hora, un profesor los acompañará siempre al aula, ningún alumno podrá entrar en los servicios sin ir acompañado por un profesor, se posponen todos los partidos y entrenamientos de quidditch, no habrá más actividades extraescolares-
Esas eran las nuevas reglas con el objetivo de evitar cualquier otro posible ataque.
Los alumnos de Gryffindor, que abarrotaban la sala común, escuchaban en silencio a la profesora McGonagall, quien al final enrolló el pergamino que había estado leyendo y dijo con la voz entrecortada por la impresión:
-No necesito añadir que rara vez me he sentido tan consternada, es probable que se cierre el colegio si no se captura al agresor, si alguno de ustedes sabe de alguien que pueda tener una pista, le ruego que lo diga-
La profesora salió por el agujero del retrato con cierta torpeza, e inmediatamente los alumnos de Gryffindor rompieron el silencio
-Han caído tres de Gryffindor, sin contar al fantasma, que también es de Gryffindor, uno de Ravenclaw y otro de Hufflepuff —dijo Lee Jordan, contando con los dedos—. ¿No se ha dado cuenta ningún profesor de que los de Slytherin parecen estar a salvo? ¿No es evidente que todo esto proviene de Slytherin? El heredero de Slytherin, el monstruo de Slytherin... ¿Por qué no expulsan a todos los de Slytherin? - preguntó con fiereza, expresando la opinión de muchos y en especial su molestia por el daño cercano a uno de sus amigos, George Weasley.
Hubo alumnos que asintieron y se oyeron algunos aplausos aislados, Percy Weasley estaba sentado en una silla, detrás de Lee, pero por una vez no parecía interesado en exponer sus puntos de vista, estaba pálido y parecía ausente.
-Percy está asustado —dijo Fred a Harry en voz baja-Esa chica de Ravenclaw..., Penélope Clearwater..., es prefecta, supongo que Percy creía que el monstruo no se atrevería a atacar a un prefecto-
Pero Harry sólo escuchaba a medias, no lograba olvidar la imagen de Hermione, inmóvil sobre la cama de la enfermería, como esculpida en piedra, sabía que solo estaba petrificada pero aun así, eso no lo alegraba, se había prometido proteger a todos sus amigos y ahí estaba el, fallando como siempre, la impotencia lo superaba, sabía que era lo que estaba causando todo esto pero no estaba haciendo nada, quería encontrar la cámara de los secretos para ir a enfrentarse al maldito basilisco pero aún no lo conseguía y aun no conseguía conjurar el maldito gallo que necesitaba para matar o lastimar de alguna forma a la serpiente, nuevamente Voldemort se las arreglaba para superarlo y hacerlo sentir impotente, tampoco estaba conforme con lo que estaba haciendo Albus Dumbledore, permitiendo que muchos sufrieran para volverlo más fuerte o desesperarlo aún más, debía trabajar más la transfiguración y obtener alguna información adicional de Hagrid, si lo que escapo le daba un indicio de lo que era, asumía que debía ser una especie de araña y conociendo la predilección de su amigo por animales en extremo peligrosos asumía que era algo así como una mantícora o una Acromantula.
- ¿Qué crees que debemos hacer? -comenzó Fred- si esto sigue así el ministerio buscara respuestas y ya antes habían establecido que Hagrid era un sospechoso, al igual que tu estoy molesto por perder a Hermione y a George, pero no puedo seguir perdiendo a mas amigos Harry y puede que envíen a Azkaban a Hagrid-
El pelinegro escucho atentamente las palabras de su amigo y asintió-debemos reunirnos con Hagrid, como sea, iremos por los pasadizos ocultos y además usaremos mi capa-
Resulto que salir del castillo no era tan sencillo ya que los fantasmas y profesores rondaban constantemente las salidas, por lo que el dúo decidió esperar, aunque de malas ganas a que bajaran la guardia para poner sus planes en marcha.
Los días continuaron, Harry estaba atento a cualquier ruido o siseo que se escuchara en las paredes del castillo, pero este se mantenía en silencio, también tenia un ojo puesto en Ginny que parecía ir perdiendo su brillo constantemente, otro motivo para poner en marcha sus planes.
Dos semanas después Harry noto que los profesores parecían hacer sus rondas mas largas al recorrer el castillo y asumió que estaban bajando la guardia, esperaron al atardecer y colocándose la capa de invisibilidad además de un hechizo para silenciar sus pisadas se pusieron en marcha a la cabaña de Hagrid, en completo silencio, ni siquiera al recorrer los estrechos pasadizos se quitaron la capa, no confiaban en que los profesores no conocieran los pasadizos.
Evitaron una pareja de prefectos que rondaba por la entrada del castillo y lograron salir de este, la noche estaba clara y estrellada, avanzaron rápidamente con Harry al frente que no tenia problemas para ver en la oscuridad, a lo lejos se notaba la choza de Hagrid y por lo visto este estaba despierto, las luces de la cabaña lo delataban, por el rabillo del ojo Harry noto a una fantasma que rondaba cerca de la cabaña de Hagrid, pero se alejó en dirección al bosque prohibido.
Unos segundos después de llamar, Hagrid les abrió, les apuntaba con una ballesta, y Fang, el perro jabalinero, ladraba furiosamente detrás de él.
—¡Ah! — dijo, bajando el arma y mirándolos- ¿Qué hacen aquí ustedes dos?-
¿Esperando una visita hostil Hagrid? —preguntó Harry, señalando la ballesta al entrar
—Nada, nada... —susurró Hagrid—, estaba esperando... No importa... Sientense, prepararé té-
Parecía que apenas sabía lo que hacía, casi apagó el fuego al derramar agua de la tetera metálica, y luego rompió la de cerámica de puros nervios al golpearla con la mano.
- ¿Estás bien, Hagrid? -dijo Harry- ¿Has oído lo de Hermione?-
-Ah, sí, ¡claro que lo he oído! - dijo Hagrid con la voz entrecortada, miró por la ventana, nervioso, les sirvió sendas jarritas llenas sólo de agua hirviendo (se le había olvidado poner las bolsitas de té), cuando les estaba poniendo en un plato un trozo de pastel de frutas, aporrearon la puerta, se le cayó el pastel.
Harry y Fred intercambiaron miradas de pánico, se echaron encima la capa para hacerse invisibles y se retiraron a un rincón oculto, Harry levito las tazas al lavaplatos de Hagrid y este asintió, asegurándose de que no se les veía, Hagrid cogió la ballesta y fue otra vez a abrir la puerta.
-Buenas noches, Hagrid- Era Dumbledore, entró, muy serio, seguido por otro individuo de aspecto muy raro.
El desconocido era un hombre bajo y corpulento, con el pelo gris alborotado y expresión nerviosa,llevaba una extraña combinación de ropas: traje de raya diplomática, corbata roja, capa negra larga y botas púrpura acabadas en punta,sujetaba bajo el brazo un sombrero hongo verde lima.
- ¡Es el jefe de mi padre! -susurro- ¡Cornelius Fudge, el ministro de Magia! -
Claro que Harry sabia del hombre, pero no lo había relacionado con una cara, la verdad no era nada impresionante, su nivel mágico no era algo a destacar y mucho menos la presencia de este.
Hagrid estaba pálido y sudoroso, se dejó caer abatido en una de las sillas y miró a Dumbledore y luego a Cornelius Fudge, -Feo asunto, ¡Hagrid! - dijo Fudge, telegráficamente-Muy feo, he tenido que venir, cuatro ataques contra hijos de muggles, además de un ataque directo a un sangre pura, especialmente el hijo de uno de los hombres bajo mis filas, el Ministerio tiene que intervenir-
-Yo nunca...-dijo Hagrid, mirando implorante a Dumbledore-Usted sabe que yo nunca, profesor Dumbledore, señor...
-Quiero que quede claro, Cornelius, que Hagrid cuenta con mi plena confianza-dijo Dumbledore, mirando a Fudge con el entrecejo fruncido
-Mira, Albus-dijo Fudge, incómodo-Hagrid tiene antecedentes, el Ministerio tiene que hacer algo... El consejo escolar se ha puesto en contacto...
-Aun así, Cornelius, insisto en que echar a Hagrid no va a solucionar nada-dijo Dumbledore, los ojos azules le brillaban de una manera que Harry no había visto nunca, si estaba fingiendo o no era algo que Harry no sabía identificar, pero como se estaba soltando la magia de ese hombre, Harry comprendió una parte del titan mágico que era Albus Dumbledore.
-Míralo desde mi punto de vista-dijo Fudge, cogiendo el sombrero y haciéndolo girar entre las manos-Me están presionando, tengo que acreditar que hacemos algo, si se demuestra que no fue Hagrid, regresará y no habrá más que decir, pero tengo que llevármelo, tengo que hacerlo, si no, no estaría cumpliendo con mi deber...
- ¿Llevarme? -dijo Hagrid, temblando-¿Llevarme adónde?-
-sólo por poco tiempo-dijo Fudge, evitando los ojos de Hagrid- No se trata de un castigo, Hagrid, sino más bien de una precaución, si atrapamos al culpable, a usted se le dejará salir con una disculpa en toda regla-
- ¿No será a Azkaban? -preguntó Hagrid con voz ronca.
-posteriormente puede que seas llevado a Azkaban, por ahora te mantendremos en las celdas del ministerio-una mirada se cruzo entre Dumbledore y Fudge.
-con que las noticias de la muerte de los inefables a manos de los dementores ya llego a oídos del ministerio, no he tenido mensajes de Ragnar por lo que puedo asegurar que no he sido relacionado, además aparentemente el ministro no informo de esto a Dumbledore-
-algo que deba saber Cornelius-comenzó Dumbledore mirándolo.
-nada de demasiada importancia Albus solo…-antes de que pudiera explicarse el ministro nuevamente llamaron a la puerta, Dumbledore se acerco a la puerta y abrió.
El señor Lucius Malfoy entró en la cabaña de Hagrid con paso decidido, envuelto en una capa de viaje negra y con una gélida sonrisa de satisfacción. Fang se puso a aullar.
- ¡Ah, ya está aquí, Fudge! -dijo complacido al entrar-Bien, bien...
- ¿Qué hace usted aquí? -le dijo Hagrid furioso- ¡Salga de mi casa! –
-Créame, buen hombre, que no me produce ningún placer entrar en esta... ¿la ha llamado casa? —repuso Lucius Malfoy contemplando la cabaña con desprecio-simplemente, he ido al colegio y me han dicho que el director estaba aquí
- ¿Y qué es lo que quiere de mí, exactamente, Lucius? -dijo Dumbledore, hablaba cortésmente, pero aún tenía los ojos azules llenos de furia, la magia comenzó a salir más a flote.
-Es lamentable, Dumbledore-dijo perezosamente el señor Malfoy, sacando un rollo de pergamino-pero el consejo escolar ha pensado que es hora de que usted abandone, aquí traigo una orden de cese, y aquí están las doce firmas, me temo que este asunto se le ha escapado de las manos. ¿Cuántos ataques ha habido ya? Otros dos esta tarde, ¿no es cierto? A este ritmo, no quedarán en Hogwarts alumnos de familia muggle, y todos sabemos el gran perjuicio que ello supondría para el colegio, además ni siquiera magos de origen noble y respetable como los Weasley lograron evitar ser atacados por este perpetrador-
¿Qué? ¡Vaya, Lucius! -dijo Fudge, alarmado-Dumbledore cesado... No, no..., lo último que querría, precisamente ahora…- Harry juro que Fudge miro en dirección a Azkaban.
-Ohh eso lo confirma, Dumbledore aun no se ha enterado de la fuga de Azkaban-
-el nombramiento y el cese del director son competencia del consejo escolar, Fudge —dijo con suavidad el señor Malfoy—. Y como Dumbledore no ha logrado detener las agresiones...
-Pero, Lucius, si Dumbledore no ha logrado detenerlas-comenzó Fudge, que tenía el labio superior empapado en sudor- ¿quién va a poder? -
-Ya se verá -respondió el señor Malfoy con una desagradable sonrisa -Pero como los doce hemos votado...
Hagrid se levantó de un salto, y su enredada cabellera negra rozó el techo-¿Y a cuántos ha tenido que amenazar y chantajear para que accedieran, eh, Malfoy?-
-Muchacho, muchacho, por Dios, este temperamento suyo le dará un disgusto un día de éstos-dijo Malfoy-me permito aconsejarle que no grite de esta manera a los carceleros de Azkaban, no creo que se lo tomen a bien-
-es una amenaza Malfoy-gruño el semi mago mientras daba un paso hacia Lucius que llevo la mano hacia su varita, disimulando su incomodidad.
-Hagrid no será llevado a Azkaban, Lucius-comenzó Fudge tomando su sombrero -no tenemos pruebas suficientes y será mantenido en celdas del ministerio para posterior evaluación-
Antes de que Lucius pudiera averiguar por qué Hagrid no sería enviado a la brevedad a Azkaban Hagrid se volvió hacia el ministro-¡Puede quitar a Dumbledore!-chilló Hagrid, y Fang, el perro jabalinero, se encogió y gimoteó en su cesta-¡Lléveselo, y los alumnos de familia muggle no tendrán ni una oportunidad! ¡Y habrá más asesinatos! –
Harry no lo quería admitir, pero Dumbledore era un disuasivo muy grande para Voldemort, en cualquiera de las formas que este estuviera, el mago tenebroso sabia lo difícil que seria enfrentarse al jefe mago y mucho menos sin un cuerpo físico o uno con un limitado potencial mágico.
-Cálmate, Hagrid-le dijo bruscamente Dumbledore, luego se dirigió a Lucius Malfoy-Si el consejo escolar quiere mi renuncia, Lucius, me iré-
-Pero... -tartamudeó Fudge.
- ¡No! -gimió Hagrid.
Dumbledore no había apartado sus vivos ojos azules de los ojos fríos y grises de Malfoy, tentando al mago a abrir su boca.
-Sin embargo-comenzó Dumbledore, hablando muy claro y despacio, para que todos entendieran cada una de sus palabras- sólo abandonaré de verdad el colegio cuando no me quede nadie fiel, Hogwarts siempre ayudará al que lo pida-
Durante un instante, Harry estuvo convencido de que Dumbledore les había guiñado un ojo, mirando hacia el rincón donde Fred y él estaban ocultos.
-entonces el fantasma fingió dirigirse al bosque prohibido y nos vio al quitarnos la capa en la entrada para que Hagrid no nos volviera una brocheta-
-pensaste que con simples actos podrías evitar a Dumbledore-
Harry se mantuvo en silencio y el Lycan espero algunas respuestas de su elegido, pero no llego ninguna-es esa clase de pensamientos la que te puede poner en un aprieto Harry, Dumbledore tiene la experiencia y además es uno de los magos mas inteligentes de esta era, ir delante del será imposible, pero si podemos ir al lado del-
-a que te refieres-
-jugar bajo sus reglas y no antagonizarlo hasta que sea el momento adecuado-
-se me hará difícil-
-no sigas todo lo que el anciano quiera, pero mantente sin realizar grandes cambios, o trabaja en silencio hasta que tus acciones no sean refutables o descartadas, construye en silencio-
En ese breve lapsus, Fred al no tener movimiento alguno de Harry lo golpeo en el pie mientras le tapaba la boca, trayéndolo nuevamente, una mirada le basto a Fred para saber que su amigo nuevamente estaba en sus cabales.
Tanto que se perdió las palabras cargadas de sarcasmo de Lucius Malfoy, pero no así las palabras de Hagrid, que miraba asesinamente a Malfoy que mantenía la puerta de su choza abierta mientras invitaba a salir al ministro, a Dumbledore y por último a él.
-Si alguien quisiera desentrañar este embrollo, lo único que tendría que hacer es seguir a las arañas, ellas lo conducirían, eso es todo lo que tengo que decir-Fudge lo miró extrañado-De acuerdo, ya voy-añadió, poniéndose el abrigo de piel de topo, cuando estaba a punto de seguir a Fudge por la puerta, se detuvo y dijo en voz alta-Y alguien tendrá que darle de comer a Fang mientras estoy fuera-
Harry sintió deseos de golpearse contra las paredes de la choza de Hagrid el bendito semigigante no sería discreto ni, aunque su vida dependiera de eso, se acercaron lentamente a la ventana de la choza, mientras veían alejarse a las influyentes personas del mundo mágico.
-menudo problema que tenemos ahora, sin Dumbledore, no creo que quien sea que este controlando al Basilisco tenga problemas en intentar matar a más gente-comento Fred mientras tomaba asiento y acariciaba a Fang que tenía sus ojos tristes.
-sabemos que ronda el castillo, ir detrás de las arañas o acromantulas como me temo que puede ser la dichosa araña de Hagrid no es productivo, además cada vez tenemos menos tiempo, pero no he logrado seguirle la pista a la maldita serpiente por las cañerías, los muros son demasiado gruesos para seguir escuchando su voz, no he encontrado nada de información sobre la entrada a la cámara de los secretos, nuestra única fuente de información serían los fantasmas, alguno debe haber visto algo-
El pelinegro jugaba con el fuego de la choza mientras pensaba.
- ¿crees que el basilisco rondara el bosque prohibido? -
- debería haber animales petrificados en el bosque, de los que Hagrid no nos ha informado nada, pero algo debe estar acosando a Hagrid, estaba armado-
- puede que el monstruo los devore para alimentarse, si lo que hemos leído de los basiliscos es un indicativo, no crecen demasiado en estas partes de Europa, pero si hay uno vivo desde que Slyterin abandono este castillo-comenzó Fred.
-debe ser enorme-
Resulto que la salida de Dumbledore como director definitivamente puso al castillo en un ambiente lúgubre, parecía que todos los días estaba nublado, el mismo castillo parecía reaccionar a la ausencia del mago.
Fred y Harry tenían serios problemas para moverse por el castillo intentando encontrar la entrada a la cámara de los secretos y los fantasmas no parecían tener información, también era una estupidez acercarse a la viuda de Nick casi decapitado, lloraba por los pasillos del castillo extrañando a su amado, tampoco podían ir a la enfermería a ver a George o Hermione, los profesores no dejaban a sol ni a sombra a los alumnos, incluso estaban acompañando a los prefectos y premios anuales en sus rondas.
De igual manera intentaron seguir a las arañas pero estaban ciertamente muy quieras sin dar indicios de moverse en ninguna dirección, quince días después del despido de Dumbledore y la prisión preventiva de Hagrid todo seguía igual y el único mago que parecía estar de buen ánimo era Malfoy que le presumía a sus amigos que su padre había sacado de Hogwarts a Dumbledore, Harry fingió no escucharlo mientras trabajaba en su pocion en compañía de Daphne que lo miraba de reojo, luego hablo del próximo director del colegio, cuando interactuó con Snape sobre la posibilidad de que el fuera el próximo director Harry considero seriamente dejar el castillo si el grasiento se volvía el director de Hogwarts.
-Me sorprende que los sangre sucia no hayan hecho ya todos el equipaje-prosiguió Malfoy-Apuesto cinco galeones a que el próximo muere. Qué pena que no sea Granger...
La campana indico que la clase había terminado, pero fue solo la campana del asalto de boxeo para Harry que sin pensarlo demasiado se giro en su asiento y miro con ojos asesinos a Malfoy que pareció volverse mas blanco, antes de que este siquiera pudiera decir algo el pelinegro le dio un derechazo que dejo inconsciente a Malfoy.
- ¡Potter! -rugió Snape, mientras iba detrás de Harry y lo tomaba de las túnicas para apartarlo del inconsciente Malfoy y de unos asustados Crabbe y Goyle, que arrojaban golpes a Harry que los bloqueaba con las manos abiertas-¡apártate Potter!-con un tirón mas fuerte el profesor de pociones logro apartar a Harry pero este le dio un empujón que lo arrojo al menos 3 metros hacia atrás, todos en el salón tenían las monos en la boca, otros no se cubrían la cara de asombro y algunos temblaban en los taburetes, en especial los partidarios de Malfoy que recibían la mirada asesina de Harry.
La misma puerta se abrió rápidamente, de ella apareció McGonagall varita en mano lista para aturdir a quien fuera, sin que el pelinegro lo notara las cosas levitaban en la habitación mientras todos sus compañeros lo miraban asustado.
-si cualquiera de ustedes hace algún estúpido comentario deseándole la muerte a cualquiera de mis amigos, en especial a Hermione o George me asegurare de no solo dejarlos inconscientes-gruño el Potter recorriendo con la mirada el salón para luego centrarse en McGonagall que tomo más fuerte su varita.
Minerva McGonagall había visto muchas cosas en su extensa vida y mas aun al estar en compañía de un mago tan peculiar como Dumbledore, pero ver a uno de sus leones intimidar de esa manera a sus compañeros y literalmente parecer un león enjaulado y listo para atacar a quien fuera y por como Severus se ponía de pie recargándose de una de las mesas de la sala de clase era claro que el joven mago no estaba dispuesto a ceder.
-Minerva-llamo alguien de la puerta, la bruja se coloco de lado sin apartar la vista de su león y ver a Filius con su varita desenfundada en su conocida y temida postura de duelo- ¿hay algún problema? –
La bruja se aclaro la voz mientras centraba su atención en Harry- señor Potter, le ordeno me acompañe a la oficina del director-
-Minerva-llamo con fuerza Snape mientras miraba asesinamente a Harry que se había vuelto hacia el y llevaba su mano hasta su varita.
-después Severus-llamo con autoridad la bruja- ¡Harry James Potter! -alzo su voz mientras el mago se volvía hacia ella- sígueme ahora-se aseguro de expulsar su magia en esas últimas palabras, demostrándole al mago lo seria que era en su llamado.
Harry miro por ultima vez a Snape y al sequito de Slytherin mientras salía de la habitación escoltado por McGonagall y Filius, en los pasillos algunos de tercero miraban al joven mago, en la entrada de las mazmorras el semi duende se puso frente a Harry con varita en mano.
-su varita señor Potter-ordeno el profesor de encantamientos mientras extendió la mano a su alumno, Harry suspiro mientras su magia parecía volver a plegarse sobre si misma y dejar de interactuar con el castillo que parecía obedecer a la energía caótica que era Harry Potter, le entrego su varita y continuo con su marcha-le será entregada si la profesora McGonagall lo considera prudente-
-entiendo profesor-acepto el hibrido mientras caminaban en silencio hasta las oficinas que una vez ocupo Dumbledore, la gárgola de la puerta se movía apenas McGonagall movió su varita lanzando un hechizo en silencio.
-gracias Filius, pero creo que desde aquí puedo controlar perfectamente a uno de mis leones-el mencionado asintió mientras le daba la varita a Minerva.
-volveré a mi clase Minerva pero estaré atento a cualquier inconveniente-
-sígueme, Potter-indico la subdirectora mientras instaba a entrar a Harry.
-si profesora-
La oficina de Dumbledore estaba intacta, no se había movido ninguno de sus raros artículos, algunas cajas de ranas de chocolate abiertas y otras por abrir se podían encontrar en algunos estantes, el sombrero seleccionador estaba durmiendo en estos momentos y Fawkes estaba mirando a los recién ingresados, trino sintiendo las fluctuaciones mágicas en el joven mago.
-hola Fawkes-saludo Harry mientras McGonagall lo miraba acercarse al fénix para acariciarlo, este alzaba sus alas en alegría y se dejaba mimar por las caricias del hibrido cargado de magia, Minerva se permitió una ligera sonrisa mientras caminaba hasta detrás de la silla de Dumbledore y se sentaba.
- explíqueme que paso en la clase de pociones señor Potter-ordeno McGonagall mientras miraba al mago, que luego de tomar aire, extender el brazo para que un Fawkes de menor tamaño saltara a este y lo acompañara hasta sentarse en una de las sillas disponibles.
-Malfoy- comenzó Harry relatándolo todo lo ocurrido, los comentarios hechos por Malfoy, como se refería a los sangre sucias, su deseo de que estuvieran muertos, la nula acción de parte de Snape ante los insultos hacia los hijos de muggle o como se mofaban de la dirigencia de McGonagall como directora interina de Hogwarts, la siempre estricta bruja sintió como su temperamento perdía su control y su varita parecía calentarse en su mano instándola a transfigurar en un jabón a Malfoy y ciertamente apalear a Severus.
-eso no justifica tu actuar Potter-regaño la jefa de casa-creo que en Hogwarts se te ha enseñado a no actuar de esa forma, a no sucumbir a las provocaciones y mucho menos agredir a un profesor-
-lo único que se enseña en este colegio profesora es a ser unos crédulos, tener juicios arcaicos contra gente que no es sangre pura o cualquier estupidez-
-señor Potter-
-me disculpo, cualquier disparate, como pretende profesora que me comporte si mis mejores amigos fueron petrificados, Hagrid tampoco esta en el castillo, el director Dumbledore fue suspendido y el maldito de Lockharts se la pasa diciendo que él sabe dónde está la cámara de los secretos y esta a la espera de que el atacante tenga las agallas de enfrentarlo-
-entiendo su punto señor Potter pero eso no justifica su actuar-
-no le pediré disculpas a Snape-
-profesor Snape, señor Potter-
-no lo hare-gruño Harry mirándola decidido-aceptare cualquier castigo que quiera poner sobre mi pero no me arrepiento de mi actuar y tampoco lo hare si eso conlleva mi expulsión-
-esta seguro de su decisión señor Potter-interrogo Minerva mirando a Harry.
-completamente profesora-el pelinegro se puso de pie-no creo que hubiera resistido mucho en este colegio, muchos me creen el heredero de Slytherin o cualquier cosa que quieran creer, si debo reunir mis cosas de inmediato y dejar el castillo profesora lo hare-
-no tan rápido señor Potter-detuvo McGonagall a su alumno-en mi calidad de directora interina no cuento con la facultad de suspender o expulsar a un alumno del colegio-
-entiendo profesora-
-pero aunque pudiera hacerlo no lo haría, entiendo que estos acontecimientos ponen una increíble presión en todos los alumnos y profesores, si no pretende disculparse con el profesor Snape es algo que tengo que solucionar personalmente con el profesor y ver la continuidad de usted en sus clases de manera regular, sobre la agresión que cometió contra el señor Malfoy es algo que no puede volver a ocurrir bajo ningún concepto, por lo que desde hoy hasta el último día que este colegio este en funcionamiento por este año escolar tendrá la obligación de ayudarle al celador a mantener limpio el castillo-
-prefiero irme del colegio-
-no estoy dándole opciones señor Potter, independiente de lo que decida el nuevo director, este será su castigo-
-entiendo profesora-Fawkes alentó a Harry con una suave melodía de que igual manera calmo a McGonagall- ¿podre recuperar mi varita? -
-en cualquier otra ocasión la varita le seria confiscada hasta nuevo aviso, pero considerando que estará en compañía de Argus lo mejor será que la tenga a mano, por si tienen que defenderse de cualquier cosas que pueda rondar en el castillo, pero la varita estará hechizada por mi señor Potter, para indicarme cuando este siendo utilizada, ahora déjeme acompañarlo a su próxima clase, esta es su ultima oportunidad señor Potter, no la desperdicie-
-le diría profesora que estoy agradecido, pero no creo que le guste que le mienta-
-apure el paso señor Potter y deje a Fawkes donde estaba-el fénix trino en protesta, pero se subió a su percha dándole un leve picotazo a la mano de Harry despidiéndolo.
Harry llego a sus clases de Herbología, McGonagall aparto por un momento a la profesora Sprout y cuando esta volvió le dirigió una mirada seria a Harry-no tolerare ninguna mala actitud señor Potter, ahora tome esas tijeras y comience a cortar esas Abisinias, ¿Qué frutos dan estas Potter? -
-higos secos profesora-
-bien Potter-
Harry hizo su deber diligentemente y en silencio, no se arrepentía de su accionar, era tolerante, pero Snape y Malfoy sabían tocar su botones para volverse violento, ya había recibido la reprimenda correspondiente de Lucían, pero este no lo regaño demasiado solamente le dijo que tuviera su piel más dura, dejando eso de lado fue a botar los tallos secos que corto a los sacos de abono cuando se le acerco Ernie McMillan.
Ernie respiró hondo y dijo, muy formalmente: -Sólo quiero que sepas, Harry, que lamento haber sospechado de ti, sé que nunca atacarías a Hermione Granger…-
-no me interesa-lo detuvo Harry mirándolo sin una gota de empatía-pueden tomar tu opinión y guardártela, no somos amigos ni tampoco lo seremos-
El joven Hufflepuff lo miro sorprendido.
-pero yo…-
-no estoy interesado McMillan, ya disté tu opinión y por equivocada que este la respeto-con un pie Harry hundió mas los tallos en el saco rompiéndolos, Ernie trago saliva-con permiso-
En su segundo viaje a dejar tallos cortados el pelinegro noto como una fila de arañas caminaba en dirección al bosque prohibido, sus ojos le permitieron verlas incluso entre la yerba, al parecer había algo en el bosque prohibido que le daba seguridad a las arañas contra el Basilisco, entonces la gran manguera de jardín no estaba en el bosque prohibido y Harry se decidió a buscar que era lo que les daba seguridad a las arañas que preferían ir a un bosque donde habían muchas especies mágicas peligrosas.
La profesora Sprout decidió escoltarlos hasta la clase de Defensa contra las Artes Oscuras, Harry sinceramente quería poner un bombarda en la cabeza de Lockharts por la cantidad de estupideces que estaba diciendo sobre Hagrid, con un movimiento de su mano derribo uno de los retratos de Lockharts que se azoto contra el piso, el mago fue rápidamente a levantarlo y como Harry se sentaba cerca de la salida de la sala de clases se movió rápidamente de la sala, tuvo suerte y no había nadie custodiando la puerta, usando su oído y vista privilegiada se movió por el castillo en dirección a su sala común.
Acomodo sus cosas, espero hasta la llegada de Fred a la sala común, estaba acompañado por Lee Jordan, como era común en Hogwarts todos ya estaban enterados de su arrebato, algunos lo miraban pero otros se mantenían apartado del, Fred escucho lo que paso y apoyo a su amigo alegando que el abría hecho lo mismo, Ron y Ginny llegaron mas tarde para jugar Snap explosivo, puntualmente Ron, Ginny estaba muy pálida y miraba en todas direcciones asustada, Harry no quería ni imaginarse la presión que sentía la bruja al ser responsable de la petrificación de su hermano o al menos ser consciente de que ella podía ser responsable.
Ron también era otro sujeto que había cambiado, parecía mas perdido y un poco nervioso, no había presionado a Harry para jugar ajedrez nuevamente, ni siquiera intentaba acosarlo, la mayor parte del tiempo se le podía ver rumbo a la biblioteca por extraño que parezco o conversando con Percy, al igual que con Fred, la petrificación de George había afectado profundamente a los Weasley.
Las horas transcurrieron un poco lentas para el gusto de Harry, aunque las acorto escribiéndoles cartas tanto de Nymphadora como a Fleur, las cartas con Nymphadora no estaban siendo demasiado frecuentes o muy extensas, al parecer estaba sufriendo para lograr su sueño de ser auror, por otro lado Fleur estaba a una distancia bastante grande y su lechuza estaba acostumbrándose a los viajes largos, no así Hedwig que ya era una lechuza experta en largas distancias, sobre Sirius al parecer las cosas iban bien con la asistencia de Andrómeda y Ted, el matrimonio mantenía en un régimen alimenticio al señor Black y sobre todo Ted se encargaba de prepararle las pociones necesarias para ir sanando todo su cuerpo.
Cuando volvió a la sala común solo quedaba Fred que lo esperaba listo con ropa cómoda, un morral que Harry podía jurar que era de algún cuero, de igual manera el pelirrojo estaba equipado con su varita.
-entonces al bosque prohibido irán nuestros pasos-comento Fred.
-si quieres quedarte lo entenderé Fred-
-voy preparado-comento Fred mientras habría el morral y había un gallo en estasis-si esta esa maldita manguera de jardín pagara-
-no creo que el basilisco este en el bosque prohibido, pero si algo que puede hacerle frente-
-entonces no vamos en una misión de información-
-vamos a reclutar-
La salida nuevamente se volvió compleja al evitar a los profesores que rondaban por los pasillos, llegaron hasta la puerta del castillo, con un simple movimiento de la varita de Harry, en este caso la única varita que ahora podía ocupar libremente, de cabello y cuerno de unicornio con cierta piedra, la puerta se abrió levemente sin hacer ruido y salieron, Fred siguiendo las pisadas de Harry confiando en que este conocería el camino, su destino era la choza de Hagrid, como se había librado Harry del castigo de Argus, digamos que un caramelo con mucho somnífero dejo al celador durmiendo en su silla mientras Harry con ayuda de su segunda varita limpio los trofeos necesarios y se fue de ahí.
Llegaron a la cabaña de Hagrid, que parecía muy triste con sus ventanas tapadas, cuando Harry abrió la puerta, Fang enloqueció de alegría al verlos, temiendo que despertara a todo el castillo con sus potentes ladridos, se apresuraron a darle de comer caramelos de café con leche que había en una lata sobre la chimenea, de tal manera que consiguieron pegarle los dientes de arriba a los de abajo.
Recorrieron la cabaña buscando algo que pudieran usar aparte de sus varitas, que resulto ser la ballesta del semigigante, con un Reducio la ballesta se adapto a las manos de Fred y Harry guardo la capa de invisibilidad en su monedero y emprendieron su camino al bosque prohibido.
-vamos Fang, es hora de que estires tus piernas-el perro salió de inmediato y en menos de lo que podían moverse ellos el sabueso ya estaba frente a un gran árbol orinando.
-creo que alguien realmente necesitaba salir-comento Fred mientras conjuraba un lumus con su varita y comenzaba a buscar el rastro de las arañas- ¿algún día me dirás como puedes ver en la oscuridad? –
-algún día sabrán muchas cosas sobre mi-aseguro Harry mientras miraba arboles y las hojas que llenaban la tierra del bosque prohibido, alcanzo a divisar 2 arañas no demasiado pequeñas que escapaban de la luz de Fred.
-ya las tenemos-comento el pelirrojo-andando Harry-
-vamos Fang, no te separes demasiado de nosotros-instruyo Harry a lo que el sabueso movió sus orejas y camino con ellos, Fred pendiente de las arañas mientras Harry estaba pendiente a todas las especies que pudieran rondar cerca de ellos, también llevaba la ballesta cargada en caso de ser necesaria, algunas ramas se rompían a sus pasos al igual que hojas secas, el bosque se volvió mas espeso y las arañas se desviaron de uno de los tantos senderos que poseía el bosque, gruñidos ocasionales de Fang les hacían detener la marcha y luego continuaban.
-solo son ardillas Fang-tranquilizo el hibrido mientras le daba unos golpecitos al sabueso.
-las arañas comienzan a adentrarse fuera de los senderos Harry, con George hemos recorrido algunos de los senderos del bosque, pero nunca hemos ido tan adentro-
-sigamos adelante, no se ve nada peligroso acechándonos-alentó Harry.
El pelirrojo lo miro y asintió, empujo mas magia en su varita haciendo crecer levemente el Lumus, reanudaron la marcha, el camino se volvió mas estrecho y con más obstáculos grandes raíces y trozo podridos dificultaban el andar de los exploradores, las orejas de Harry se movieron.
-detente-ordeno el pelinegro a Fred que apago de inmediato su varita y sintió la mano de Harry en su hombro-nos están siguiendo-
-¿Quién?-
-puedo escuchar 14 patas, y unas cuatro tenazas-Fred intento ver en todas direcciones para encontrar lo que Harry decía-son muy grandes, fácilmente como una vaca cada una, comenzaron a seguirnos hace unos 10 minutos-
-crees que sean las arañas-
-solo se dé un tipo de arañas tan grandes y son Acromantulas-
-las que tienen tenazas y son muy venenosas aparte de gigantes-exclamo y pregunto Fred tomando con fuerza la varita, se escucho un gemido de Fang.
-también lo escucho-aseguro Harry al perro dándole un golpecito en la cabeza en tono de felicitación.
- ¿Qué escuchas ahora? -
-es turquesa, tiene 4 ruedas y casi nos mata al llegar al colegio-
- ¿¡el Ford Anglia está aquí!? – pregunto y exclamo Fred.
-si, a unos 200 metros de aquí, nos encontró, algo mas que solo encantarlo hizo tu papa con ese auto Fred-
-que esperamos entonces, tiene mas luces que nosotros y podemos protegernos de las Acromantulas-
Con la decisión tomada reanudaron el paso, al oído de Fred llego el sonido de un motor conocido para él, se escuchaba como aceleraba a momentos, advirtiendo a lo que fuera que se le acercara que no era una buena idea, lo encontraron en un claro rodeado de arboles y cubierto de hojas-
Rápido como siempre Harry le disparo a una araña que bajaba por un árbol detrás del Ford Anglia, escucharon claramente como la flecha atravesaba el caparazón de la araña y un leve chillido mas tarde no escucharon mas movimiento, el auto se acercó a Fred con un ronroneo de su motor como si aprobara el actuar de los muchachos.
-conque aquí te ocultabas-acaricio Fred a su auto- ciertamente te mimetizaste con el bosque-los tapabarros y las ruedas del coche estaban cubiertas de barro y tenia varios rayones, algunas abolladuras en los costados, pero nada demasiado grande.
Las luces de Ford iluminaban el claro y mientras Fred acariciaba su auto Harry pudo ver a las Acromantulas que los miraban como las presas que eran, sus tenazas se apretaban, los dedos en sus hocicos se movían como si se saborearan con su carne.
-Fred-llamo Harry tendiéndole la ballesta y el cajak con flechas a Fred que supero rápidamente su sorpresa y apuntaba a las Acromantulas, Harry con su varita uso un hechizo de Malfoy.
-Serpensortia-de su varita aparecieron dos boas de al menos dos metros de largo-Engorgio- las serpientes se volvieron más grandes alcanzando fácilmente los cinco metros, sisearon de inmediato mientras miraban a las Arañas-no ataque solo amenacen-ordeno en parsel Harry frenando el avance de las acromantulas que retrocedieron en sus pasos.
- ¿Qué hacemos Harry? -
- las obligaremos a decirnos donde esta su líder-aseguro Harry mientras avanzaba rodeado por las serpientes y un Fred armado detrás del, Fang ladro a sus espaldas y una de las boas se movió rápidamente casi derribando a Harry mientras la otra se alzaba imponente hacia las Acromantulas, Fred disparo a lo que se movía detrás de ellos, fallando por poco de una zona vital, pero hiriendo considerablemente a la Acromantula, pero no soltó a Fang y comenzó a correr hacia el interior del bosque, una de las Boas ya estaba envolviendo a una de las acromantulas mientras la compañera de esa acromantula golpeaba con sus patas y buscaba cortar a la Boa-siguelo-ordeno Harry a la otra boa que comenzó a reptar siguiendo los gemidos de Fang que se adentraba en el bosque presa de la Acromantula herida, Fred descarto la ballesta y saco la varita
-bombarda-lanzo el pelirrojo y la mitad de las patas de la segunda acromantula fueron despedazas, de igual manera golpeo parte de la cola de la Boa que siseo en dolor y ataco con mas fuerza a la acromantula.
-Baubillius-lanzo Harry en un susurro un rayo de energía atravesó en la cabeza a la acromantula-finite encantate-de igual manera hizo desaparecer la boa, que se encontraba lastimada- ¿estas bien? -pregunto el pelinegro a Fred.
-si-el pelirrojo se limpio restos del cuerpo de la araña super desarrollada-vamos detrás de Fang-
-la serpiente lo está siguiendo-aseguro Harry mientras reanudaban su caminata, incluso el Ford Anglia encendio y apago sus luces para seguirlos.
-busca la forma de salir del bosque-acaricio Fred al auto mientras se acomodaba el cajak en la espalda nuevamente y tomaba la ballesta, guardo nuevamente su varita y siguió a Harry siguiendo el Lumus flotante que conjuro el pelinegro.
Siguieron los gimoteos e intentos de ladridos de Fang, hasta que llegaron al borde de una vasta hondonada en la que los árboles habían sido talados y las estrellas brillaban iluminando el paisaje más terrorífico que se pueda imaginar.
Arañas, no arañas diminutas como aquellas a las que habían seguido por el camino de hojarasca, sino arañas del tamaño de caballos, con ocho ojos y ocho patas negras, peludas y gigantescas-Acromantulas-fue la confirmación mental que necesitaban Harry y Fred.
El ejemplar que transportaba a Fang se abría camino, bajando por la brusca pendiente, hacia una telaraña nebulosa en forma de cúpula que había en el centro de la hondonada, mientras sus compañeras se acercaban por todas partes chasqueando sus pinzas, emocionadas a la vista de su presa, aunque algunas estaban detrás batallando con la boa constrictora que destrozaba acromantulas más pequeñas que intentaban atacarlas.
Un nuevo movimiento de varita y aparecieron 5 serpientes mas que rodearon a Harry y Fred por ordenes del pelinegro, que siseaba a las serpientes ahora ampliadas por el hechizo Engorgio.
-no deberíamos entrar en silencio-comento Fred.
-no creo que las acromantulas estén muy felices de tenernos aquí Fred, creo que no tendremos un aliado sino mas bien ahora estamos en un rescate por Fang-
Fred trago y asintió, tomando nuevamente la ballesta, avanzaron en silencio mientras las demás arañas los rodeaban haciendo sonar sus pinzas, Fang estaba en silencio mirando a su captora gruñéndole y retrocediendo hacia Harry y Fred que estaban ahora en el centro del nido de arañas, las serpientes siseaban reconociendo a sus enemigos.
-¡Aragog!-escucharon hablar a la acromantula herida mientras presentaba a Fang y ellos mismos- ¡Aragog!-
Y del medio de la gran tela de araña salió, muy despacio, una araña del tamaño de un elefante pequeño.
El negro de su cuerpo y sus piernas estaba manchado de gris, y los ocho ojos que tenía en su cabeza horrenda y llena de pinzas eran de un blanco lechoso.
- ¿esta ciega? - susurro Fred mientras apuntaba con la ballesta y Harry asentía.
- ¿Qué hay?-dijo, chascando muy deprisa sus pinzas.
-Hombres, un perro y serpientes- dijo la araña que había llevado a Fang
-¿Serpientes? ¿vienen con Hagrid?-Aragog se acercó, moviendo vagamente sus múltiples ojos lechosos, todas la acromantulas estaban tensas al escuchar el siseo de las serpientes que las mantenían a raya y lejos de las presas humanas.
-Desconocidos-respondió una de las acromantulas de la multitud, haciendo sonar sus tenazas, las orejas de Harry se estaban molestando por tanto repiqueteo, pero entre tanto repiqueteo estaba escuchando un patrón, al parecer las acromantulas se podían comunicar con sus pinzas.
-Matalos -ordenó Aragog con fastidio-Estaba durmiendo...
-Somos amigos de Hagrid -comenzó Harry-tu compañera se llevó a su sabueso, Fang –
-ellos me hirieron-gruño la acromantula mientras hacía sonar sus tenazas con insistencia mirándolos.
- ¿nos acaba de acusar? -susurro Fred.
- Hagrid nunca envía a gente desconocida a la hondonada, tampoco asesina a mis hijas-hizo sonar mas fuerte sus tenazas Aragog-no como ustedes que mataron a tres de ellas y hirieron a otra más-
-no tuvimos otra opción, ellas nos abordaron-comenzó Harry.
- ¿y traes serpientes a mi hondonada? -gruño Aragog.
-de otra forma ya nos habrían comido-agrego Fred, Fang ladro en asentimiento.
- hemos venido por Hagrid-
- por lo que pueden ver no está con nosotros-
-lo sabemos, Hagrid está en problemas-
- ¿Qué clase de problema? -Harry sintió que la voz de Aragog pasaba de molesta a preocupada, al parecer el semi gigante se había ganado el afecto de la acromantula.
-solo Harry puede hacerse amigo de una creatura mágica de nivel 5 de letalidad-
-en el colegio…-comenzó Harry-igual que hace 50 años, la cámara de los secretos fue abierta y culpan a Harry de las víctimas, posiblemente este rumbo a Azkaban.
Aragog chascó sus pinzas enojado, y el resto de las arañas de la hondonada hizo lo mismo: era como si aplaudiesen, los sentidos de Harry le indicaban que mas acromantulas comenzaban a llegar a la hondonada, Fred también lo noto porque le dio un codazo.
-creo que seremos la cena-
-Pero aquello fue hace años-dijo Aragog con fastidio-hace un montón de años, lo recuerdo bien, por eso lo echaron del colegio, creyeron que yo era el monstruo que vivía en lo que ellos llaman la Cámara de los Secretos, creyeron que Hagrid había abierto la cámara y me había liberado-
-no creo que las acromantulas tengan el poder de petrificar con la mirada-
-no lo tenemos-aseguro la acromantula mientras movía sus pinzas en varias direcciones-solo sabemos de una especie que puede hacer eso y es pariente de las serpientes que te acompañan-
-el Basilisco-comento Fred, la hondonada pareció quedar en silencio por unos segundos para luego llenarse de click de las tenazas en sinónimo de protesta y furia entre las arañas.
- ¿tú no naciste en el castillo entonces? - pregunto Harry mientras comenzaba a retroceder lentamente, tanto Fred como Fang lo seguían, el sabueso era bastante astuto.
- ¡Yo! -dijo Aragog, chascando de enfado-yo no nací en el castillo, vine de una tierra lejana, un viajero me regaló a Hagrid cuando yo estaba en el huevo, Hagrid sólo era un niño, pero me cuidó, me escondió en un armario del castillo, me alimentó con sobras de la mesa- la acromantula pareció tomarse una pausa mientras daba más órdenes a través de click a las demás acromantulas.
- Hagrid es un gran amigo mío, y un gran hombre, cuando me descubrieron y me culparon de la muerte de una muchacha, él me protegió, desde entonces, he vivido siempre en el bosque, donde Hagrid aún viene a verme, hasta me encontró una esposa, Mosag, y ya vieron cómo ha crecido mi familia, gracias a la bondad de Hagrid… pero nunca había conocido amigos de Hagrid que decidieran matar a mis hijas-los magos tragaron mientras más acromantulas detrás de ellos hacían sonar sus pinzas y bloquearles la salida a los muchachos.
-¿Así que tú nunca... nunca atacaste a nadie? -comenzo Fred- ¿ni cuándo tuviste que defenderte en este bosque?-
-Nunca ataque a nadie en el castillo -dijo la vieja araña con voz ronca- Mi instinto me habría empujado a ello, pero, por consideración a Hagrid, nunca hice daño a un ser humano, l cuerpo de la muchacha asesinada fue descubierto en los aseos, yo nunca vi nada del castillo salvo el armario en que crecí, por lo que no pueden culparme de esa muerte, a nuestra especie le gusta la oscuridad y el silencio-
-entonces podemos asumir que nunca le dijiste que era un basilisco lo que habitaba en el castillo a Hagrid-
- ¡no digas su nombre! -gruño Aragog, mientras retrocedía a su telaraña, Harry miro a Fred indicándole que se preparara a correr- nunca mencionamos su nombre-
-bueno, con Fang de vuelta con nosotros no tenemos nada mas que hacer, debemos irnos, con tu permiso-comento Harry mientras se giraba para irse cuando encontró un muro completo de acromantulas muchos más pequeñas esperándolos en la entrada.
- ¿irse? – Aragog transmitió mas ordenes con sus pinzas-creo que no será posible-
- esperaba que no hubiera mala sangre entre nosotros-comento Fred mientras lo apuntaba.
-Mis hijos e hijas no hacen daño a Hagrid, ésa es mi orden, pero no puedo negarles un poco de carne fresca cuando se nos pone delante voluntariamente, adiós, amigos de Hagrid-
-entonces no creo que algunas mas de tus hijas mueran-comento Harry mientras lanzaba un Bombarda muy cargado de magia al muro de acromantulas, las mencionadas volaron por los aires y la guerra se desato, las serpientes se lanzaron a los costaros a atacar a las serpientes que venían por sus costados, Fred disparo directamente a Aragog que grito al sentir la flecha entrar en su costado, la arranco sin problemas con sus pinzas.
- ¡mátenlos a todos, hijas mías! -el propio Aragog salió de su tela de araña y avanzo hacia ellos.
- ¡Harry! - grito Fred al ver venir de frente a la acromantula gigante, un siseo y 3 boas se lanzaban contra la acromantula ciega, que sin necesitada de ver agarro una boa por la mitad, le enterró una pata en el medio y con las pinzas la corto-
-abre el camino, yo cubro la retaguardia-indico Harry mientras Fred comenzaba a lanzar hechizos bombardas intentando abrir un camino, Fang ladro mientras miraba hacia arriba y los magos vieron como arañas descendían para atacarlos-
-Incendio-lanzo Fred una llamarada que calcino a las arañas que caían sobre ellos, pero al hacer eso más acromantulas atacaron por el frente.
-Atabraquium-lanzo Harry a Aragog atando las poderosas patas de la acromantula y derribándola, una sola boa estaba en condiciones de luchar y se dispuso a envolver a la Acromantula-
En un susurro Harry les dio vida a las raíces de los árboles, una variación del hechizo atrapador, que hicieron exactamente eso, atrapas a las acromantulas que iban en rescate de Aragog.
-Lumus Maxima-lanzo Fred rápidamente espantando a las acromantulas que preferían la oscuridad, las mas pequeñas se retiraron al sentir la potente luz que ahora flotaba, poniendo freno al avance de las pequeñas acromantulas desde el cielo de la hondonada.
-Cave inimicum-lanzo Harry sobre ellos mientras conjuraba más serpientes que rápidamente fueron agrandadas y lanzadas contra las acromantulas, el hechizo Cave inimicum les confirió una cúpula que evito que mas arañas pudieran atacarlos, una mordedura de estas y estarían paralizados, Fred estaba empleando un uso constante de Incendio y Bombardas para mantener la vía de escape un poco despejada, estaban avanzando lentamente, Fang golpeaba con sus patas y mordiscos a acromantulas que intentaban morderlos para paralizarlos.
-Confringo-lanzo Fred a una de las tantas ramas del lugar haciéndola explotar en muchas astillas que hicieron retroceder a las acromantulas y de paso conjuraba un hechizo protector, Protego. Usando la misma táctica conjuro algunas piedras que lanzo con la varita y las hizo explotar con el hechizo lanzando metralla sobre las acromantulas cegando a muchas, pero las hordas eran interminables.
Con un movimiento de la varita Harry tomo el control del fuego que conjuro para mantener a raya a las acromantulas y comenzó a guiarlo en varias direcciones como un látigo golpeando acromantulas preferiblemente en las largas patas de estas, encantamiento que copio rápidamente Fred y aumentaron su avance hacia la salida desviando las acromantulas que pudieran ir tras ellos.
-¡abrúmenlos!-grito una de las acromantulas más grandes, mientras liberaba de la boa a Aragog que había logrado liberarse de las ataduras invisibles, empleando su gran fuerza.
-depulso-lanzo en un susurro Harry derribando al menos 3 acromantulas de tamaño medio mientras seguían su avance a la salida, Fred con Fang ya estaban adelantándose mientras el pelirrojo arrojaba una franja de fuego que mantenía a raya a las acromantulas.
-arania exumai-lanzo Fred al lado de la cabeza de Harry lanzando lejos del pelinegro una acromantula que saltaba por la espalda del pelinegro.
-reducto-lanzo Harry en conjunto con el hechizo bombarda, la idea era generar el máximo daño posible, conocía algunos hechizos cortadores, pero no quería usarlos en frente de Fred, ya que estos necesitaban de un uso de magia negra.
-Diffindo-lanzo Fred cortando las patas de varias acromantulas que ya estaban arrastrando a Fang de vuelta a la hondonada, Harry en un salto estaba pateando a una de las acromantulas y levantado a Fang por las costillas y comenzaba a correr, el pelirrojo uso el látigo de fuego para mantener a raya a las arañas, cuando una salto sobre él y lo derribo.
-¡Harry !- grito el Weasley.
El pelinegro se dio rápidamente la vuelta y con un Depulso dirigido magistralmente a la cabeza de la acromantula la mando a volar por los aires, desde atrás de ellos apareció una luz y el rugido del Anglia, que atropello un par de acromantulas más pequeñas haciéndolas volar por los aires y derrapando para abrir una de sus puertas, Harry lanzo a Fang que aulló en el aire mientras lamia una de sus patas heridas.
-¡Sube!-ordeno Harry a Fred que entraba como un rayo en el auto y detrás del Harry mientras el pelinegro lanzaba el hechizo Duro, sobre el parachoque y capo del auto que continuo derribando arañas sin aminorar su velocidad, parecía saltar sobre raíces que se oponían a su paso hasta llegar a un camino despejado o al menos uno mas libre donde acelero y se alejo del bosque prohibido.
Mientras tanto en la hondonada Aragog arrancaba una de sus patas mientras una de las acromantulas mordía el muñón que ahora tenia y luego una araña más pequeña tejía rápidamente una telaraña para evitar que se lastimara desangrara.
Otras acromantulas ya envolvían en capullos a las acromantulas ya muertas y destruidas para ser comidas posteriormente y almacenadas, debían eliminarse rápidamente las evidencias del combate, las demás especies del bosque prohibido no podían saber que habían sido burladas por unos jóvenes magos y mucho menos que había sufrido tantas bajas.
-amado-hablo Mosag, una acromantula incluso mas grande que Aragog que salía del interior de la telaraña, con el estomago enorme, al parecer estaba preñada.
-Mosag-llamo Aragog mientras chocaba sus tenazas con la mencionada-muchos de nuestros hijos perecieron hoy-
-pero esos mismos alimentaran a la próxima camada-consoló la acromantula-luego con el tiempo vendrá nuestra venganza, cuando seamos más números-
-que pasara con Hagrid-
-el sabrá elegir el bando que le corresponde-
Fin del capítulo, intente hacer un buen trabajo, espero que la pelea no se sintiera tan monótona, no se emplearon demasiados hechizos pero si los mas efectivos a mi parecer contra un muro de arañas, las serpientes jugaron un papel importante al detener los avances de algunas acromantulas, una idea que pueden haber pensado fue prender fuego a toda la hondonada pero detengan los pensamientos piromaníacos, se usó fuego pero como escudo y látigo, de prender todo el lugar, Fang terminaría igual de rostizado.
Tuve dos review,-suenan aplausos-
Uno decía que estaba feliz porque volviera la historia, pero igual dejo entrever que esperaba que no la cagara con los demás capítulos, espero no haberlo hecho.
Otro puntualmente dijo que el primer capítulo o quizá toda la historia era una mierda vergonzosa, lamento no haber sido capaz de llenar tus expectativas, pero bueno hay mas historias en fanfiction, agradezco la oportunidad.
Sin mas que decir espero que les guste este cap.
Sentía como si el corazón se le hubiera escapado del pecho y estuviera retumbando en su garganta. —Clic, clic, clic —hicieron las pinzas de todas las arañas en la hondonada. Aragog se detuvo.
