She-Ra y Las Princesas del poder no me pertenecen.
Capítulo 21
Algunos años atrás a mediados de los 90s, en la ciudad de Grayskull, Adora estaba parada frente a una tienda de cds, ella esperaba muy ansiosa que abrieran la tienda puesto que se moría de ganas por conseguir el disco debut de su hermano Adam.
-¿por qué tarda tanto?
Golpeaba su pie contra el suelo sin parar fruto de la impaciencia que la carcomía mientras el ruido de los autos que pasaban por la calle y los peatones que circulaban por la acera llenaban la atmosfera, finalmente abrieron la tienda y ella se abalanzo sobre los empleados repercutiendo en que varios discos de Kiss, Nirvana, Alice in Chains, Prince y demás bandas cayeron contra el suelo.
-perdón, no fue a propósito.
Una vez obtuvo el disco se limito a dejar 100 dólares sobre la mesa y salió corriendo como si lo estuviera robando.
-¡oye, pero me diste de más dinero!
-¡conserva el cambio!
-¡gracias!
Volvió a su casa, una gran mansión en las afueras de Grayskull, antes de ingresar al interior de su casa aprovecho para echar un vistazo a su caballo Swift Wind el cual yacía en el suelo aun dormido, a pesar de ser un caballo ella no dejaba de verlo como a un perro pequeño.
-awww es tan lindo, podría comérmelo…a besos, no me refiero a comerlo de manera literal.
Tan pronto ingreso a la casa y con sus padres aun dormidos, llego a su habitación y empezó a reproducir el tan deseado disco, mientras la música sonaba llenando la habitación Adora busco su guitarra acústica con la cual había estado aprendiendo a tocar desde que decidió seguir, aunque ella nunca lo diría de esa forma, los pasos de Adam, ella al principio se limitaba a escuchar la música con atención, no de la forma tradicional que una persona lo haría cuando pone música para pasar el rato o no sentirse tan sola, Adora estaba estudiando la música de su hermano, prestaba atención a la batería, al pulso que el bajo marcaba y obviamente a la guitarra o Battle Cat como la llamaba su hermano, después de 40 minutos escuchando el disco, lo volvió a reproducir y empezó a tocar las canciones usando su oído, ella no podía hacerlo como Catra lo haría, Adora debía conseguir algunas notas iniciales para poder obtener la canción, dicho de otra forma Catra tenía oído absoluto y Adora tenía un oído relativo bastante entrenado, se paso horas y horas practicando hasta que fue interrumpida por su madre Marlena Randor.
-Adora, ¿sigues despierta? ¿No piensas irte a dormir?
-¿de qué hablas mamá? si son las….2 de la mañana?
Un arma de doble filo que Adora tenía era su obsesión casi compulsiva, podía estar días tocando la guitarra o centrándose en cualquier proyecto y perder la noción del tiempo y lo peor es parecía nunca cansarse.
-solo media hora más mamá y me iré a la cama, lo prometo
-hija, tienes mas de 21 años, haz lo que quieras solo recuerda que dormir es esencial para el cuerpo humano.
-si lo hare.
Obviamente esa media hora que prometió paso a ser 1 hora, luego 2 horas, 3, 4, 5 hasta que directamente salió el sol por la ventana de Adora, ella sujetaba su guitarra con aires de triunfo.
-si, ya veras Adam voy a destruirte…en términos musicales, no es que planee romperle la guitarra en la cabeza.
Se sentó en su cama y empezó a dar grandes bostezos hasta que su cuerpo cayo rendido en el colchón y lo bien que le hacia falta puesto que llevaba mas de 2 días sin dormir. Se despertó a las pocas horas cuando oyó la voz de su hermano desde la planta baja de la mansión, ese sonido funciono como una alarma, eliminando todo rastro de cansancio de su ser, bajo rápidamente para "enfrentarlo", pero tuvo que esperar a que sus padres lo saludaran, Adam había vuelto de una gira por 6 ciudades a lo largo del país, su banda no era la más exitosa del país y a el no le preocupaba, el hacia música por pasión, además si algo ocurriese tenía un título en abogacía al igual que Adora por lo que conseguir dinero seria algo relativamente fácil, Adora y Adam eran gemelos ricos, su padre era un importante abogado que trabaja en uno de los bufets más exitosos del país y su madre era una socialite que se rodeaba de gente de poder, los gemelos recibían un trato diferente del señor Randor, este hombre trataba a Adam como un soldado o empleado casi siempre haciéndole interrogatorios sobre sus shows, como si buscara imperfecciones, a él le importaba que su hijo fuese un profesional eligiese el camino que eligiese por eso era tan duro con él, quería que el floreciera convirtiéndose en la mejor versión de si mismo pero siempre en términos masculinos, pero con Adora la cosa era diferente, la trataba como a una niña todo el tiempo, si ella tenía hambre él se ponía a cocinar para ella o le decía a los sirvientes que lo hicieran de la forma más rápida posible, toda la ropa, juguetes, mascotas, viajes a Disneyworld, incluso autos si los hubiese querido, que ella quería lo conseguía, en otras palabras la malcriaba, no podía evitarlo después de todo ella era su princesa, pero fue precisamente ese comportamiento lo que genero dudas en Adora haciéndola pensar si siquiera ella valía como persona o a lo mejor ella solo era niña mimada y solo tenia valor siempre que su padre pudiera darle dinero, todo ese sentimiento de sentirse menos la llevo a querer ser guitarrista como su hermano ya que una vez que intento poner sus dedos en la guitarra y hacer música se dio cuenta de que no era algo sencillo, las cuerdas no sonaban bien tan pronto ella ponía sus dedos encima, rozaba la cuerda equivocada y sus dedos le dolían cuando los apoyaba sobre las cuerdas, definitivamente eso era lo que ella estaba buscando, algo donde el dinero no podía ayudar por lo menos en un principio ya que si ella quería hacer música debía practicar y practicar, ni 10 mil dólares mas o menos harían la diferencia, solo ella y el tiempo que durase su práctica, una de sus profesoras fue una mujer que Adora llamo Light Hope por cuestiones de simplicidad ya que su apellido era muy largo y difícil de pronunciar. Todo eso ocurrió en su adolescencia y ahora se sentía lista para hacerle frente a su hermano por lo que ni bien Adam termino de saludar a sus padres fue llevado por Adora hasta su habitación, ni siquiera le dijo hola, tan pronto subieron las escaleras y ella ubico a Adam en una silla le alcanzo una guitarra, Adam tomo la guitarra en brazos, pero no entendía nada.
-emm, ¿gracias por el regalo?
-Adam solo puede quedar uno.
-¿solo puede quedar uno? ¿De qué mierdas hablas mujer?
-jajaja perdón es que vi Highlander hace unos días, en fin, quiero que toques una de tus canciones y que también la cantes.
-ok y ¿después qué?
-solo hazlo…¿sabes qué? Yo lo hare.
Adora empezó a tocar y cantar una de las canciones de la banda "El Castillo de Grayskull" su técnica era perfecta, no solo las notas encajaban a la perfección si no que Adora recorría cada cuerda de la manera más difícil posible, sin ser minimalista en ningún momento, cuando finalmente termino miro a su hermano con la expresión más arrogante que podía tener en su cara y le exclamo.
-tu turno, supéralo si puedes.
Adam que tenia mas ganas de desayunar que otra cosa directamente la obedeció esperando que entre más rápido terminara esto más rápido podría comer algo, para su sorpresa Adam ejecuto exactamente lo mismo, nota por nota, pero eso no fue lo extraño, lo extraño fue que…de alguna forma su música fue mejor que la de Adora, pero era imposible, ambas guitarras estaban afinadas exactamente igual.
-ya terminé, ¿puedo irme?
-espera…tu…hiciste trampa…¿lo hiciste verdad?
-si claro ¿por qué no? soy un tramposo, me voy a comer algo, te vere al rato.
Adora sujeto ambas guitarras mientras intentaba obtener una explicación, pero parecía no haberla.
Las guitarras son iguales, hicimos la misma canción, pero…¿que hice mal?
Los días pasaron y Adora insistía en que Adam hizo trampa este ultimo por su salud mental se limito a darle la razón, pero su hermana quería algo más, quería ganarle, no podía evitar ver a Adam como su competencia ya que ella debía compararse con algo o con alguien. Una tarde estaba montando a Swift Wind por el terreno de la propiedad cuando su madre le grito desde su casa.
-ADORA, ¡TELEFONO!
-¿QUIEN ES?
-¡DICE QUE SE LLAMA GLIMMER!
-¿GLIMMER? ¡GLIMMER! ¡AHÍ VOY!
Adora volvió rápido a la casa para atender el teléfono.
-hola Glimmer, que bueno saber de ti, si, si, ¿en serio? Te mudaste a ¿Estados Unidos?...¿Etheria? si conozco el lugar…ah entiendo, tus padres van a estar en la granja y tu te vas a Grayskull…¿que si ya me he olvidado de mi idea? Claro que no, quiero tener mi propia banda…si, claro que si…dame tu dirección e iré a hablar contigo cuando llegues, genial. Solo ten en cuenta que Grayskull no es ni Londres ni Liverpool.
Adora colgó el teléfono y se puso a pensar en su situación, ella ya sabia tocar la guitarra, no tenía dudas sobre eso, pero, ¿por qué Adam parecía ser mejor que ella? No podía explicarlo, el tocaba las mismas notas, no había algo cuantitativo que le diese una respuesta, opto por pedirle un favor a su hermano.
-oye Adam, qué tal si…
Paso un mes después de la llamada de Glimmer y Adora se había mudado con su hermano a la ciudad de Grayskull, ambos compartían departamento, el plan de Adora además de armar su banda era conseguir la guitarra perfecta ya que según ella, eso debía ser el problema, efectivamente había un problema pero Adora no era capaz de verlo. Fue entonces cuando un día lunes empezó la búsqueda por la guitarra perfecta, mientras estaba en una tienda de instrumentos probando los distintos insumos decidió tocar una clásica canción de rock, era de Led Zeppelin, tan pronto ejecuto el primer riff uno de los empleados de la tienda se acerco muy molesto hacia Adora, parecía como si ella lo hubiera insultado de la peor manera posible, el exclamo.
-¡oye! ¿No sabes leer?
Señalo hacia una pared donde había un letrero donde estaba escrita una regla muy importante, Adora leyó con cuidado las palabras.
-prohibido tocar…"Stairway To Heaven", ¿es en serio?.
Adora miraba incrédula al vendedor, pensó que se trataba de una broma, pero pronto se dio cuenta de que todos los vendedores tenían sus ojos encima de ella y parecía que se estuvieran preparando para echarla a patadas del lugar, finalmente se dio por vencida.
-de acuerdo, de acuerdo, perdón, no volverá a pasar.
El vendedor finalmente se alejo murmurando por lo bajo
-más te vale…estos jóvenes…un millón de buenas canciones y siempre eligen tocar la misma con las guitarras. ¿Quiere alguien pensar en Black Sabbath?
Así Adora probo guitarra, tras guitarra, tras guitarra, tras guitarra y si aun no me creen tan solo oigan a un vendedor que directamente le suplicaba.
-señorita, debimos cerrar hace 45 minutos, quiero irme a mí, ¿no puede volver mañana?
-solo unos minutos más.
Adora estaba sentada en el suelo probando una guitarra Stratocaster mientras alrededor de ella había por lo menos 10 guitarras más algunas de ellas eran del modelo Gibson e Ibanez, ella probaba cuerda por cuerda, todas estaban afinadas, pero al mismo tiempo, ninguna la convencía. Otro de los vendedores directamente opto por el método más efectivo, aunque grosero.
-no, esperen, ¡no he terminado!
Adora estaba aferrada al marco de la puerta mientras los empleados luchaban para echarla fuera de la tienda para ser una mujer normal tenía el agarre de un campeón olímpico de judo.
-lo siento, pero tenemos una vida, además es una emergencia.
-si y ¿cuál es la emergencia?
-emmm se nos…¿incendia el departamento?.
-¿y viven todos juntos?
-oye no todos tenemos tu vida perfecta.
Finalmente lograron sacarla de ahí, Adora quedo sentada en el suelo, uno de los empleados le dio una guitarra a modo de compensación y negociación.
-ten, es un regalo.
-oh gracias que detalle.
-de nada, adiós y…nunca vuelvas por favor.
La determinación de Adora era admirable…siempre y cuando uno mismo no tuviese que tratar con ella, se pasaba todos los días todo el día recorriendo las tiendas a tal punto de que algunos vendedores se ponían cada vez mas y mas groseros con ella ya que sin querer los ponía a prueba.
-ya probaste todo el lote de esta semana, ¿no puedes solo comprar una y ya?
-oh vamos, solo quiero estar segura de tener la guitarra correcta.
-¿y si mejor te dedicas a otra cosa?
-¿qué dijiste?
-nada señorita.
Adora estaba muy molesta por ese comentario por lo que decidió golpear al vendedor o mejor dicho vendedora donde más le dolía…empezó a tocar "Stairway To Heaven" en su propia cara, la chica entendió la indirecta y no se dejó "humillar" en sus propios términos, entrecerrando los ojos exclamo.
-oh…no debiste hacer eso.
Adora fue lanzada a la acera desde la tienda de guitarras como si fuera un muñeco de trapo ensuciando su ropa. La vendedora la señala con el dedo aun amenazándola.
-Y agradece que no tienes una guitarra como sombrero.
-¿si? ¡pues vete a chupar un pene!
-sabes deberías seguir tu propio consejo, ¡así no molestarías a los demás!
Un día algo extraño ocurrió, ella estaba en la puerta de una de las tiendas, pero no la dejaban entrar y la explicación era difícil de creer.
-¿cómo que ya no tienen guitarras? Es absurdo.
-ya se vendieron todas, mala suerte.
-¿todas? ¿Al mismo tiempo?
-eso decía yo…pero así está la cosa.
-pero desde aquí puedo verlas en el mostrador.o dije todas están vendidas.
Adora busco otra tienda y la respuesta era la misma, probo otra vez y lo mismo y lo mismo…y te preguntaras ¿Cuántas tiendas de guitarras o de instrumentos musicales puede haber en una ciudad? Bueno, la ciudad portuaria de Grayskull es un lugar donde se llevó a cabo una gran corriente cultural en cuanto a lo que música se refiere así que…había tantas tiendas de instrumentos y cosas referidas a música como estrellas en el cielo y si esa explicación no les convence…recuerden que es mi historia y si quiero que aparezca Godzilla de la nada simplemente va a pasar. Pero volviendo con Adora ¿por qué de pronto ya no había guitarras? La explicación era la siguiente…no había guitarras disponibles…para ella, los vendedores empezaron a llamarse entre ellos para pasarse la información.
Si una chica rubia aparece en tu tienda preguntando por guitarras, échala cuanto antes o prepárate a pasar días enteros en tu tienda.
Así Adora fue buscando y buscando sin parar hasta que un día algo ocurrió, estaba parada frente a lo que era la última tienda de guitarras de la ciudad y antes de entrar se estaba preparando mentalmente.
De acuerdo Adora, esta es la última tienda de guitarras así que estadísticamente aquí encontraras lo que estas buscando. Es eso o meterme en La Zona del Terror, pero espero no llegar a eso.
Levanto la cabeza para leer el nombre de la tienda
Tienda de música "Los Primeros".
Jaja debería haber empezado por aquí.
Se armo de valor y empujo la puerta lista para lo que sea que hubiera detrás.
