Disclaimer: Disney tiene todos los derechos de la película.
Incidentes
Tonta, cien veces tonta. Así se sentía la afamada oficial del DPZ, Judy Hopps. De alguna manera, su compañero siempre lograba dejarla en ridículo, y en esta ocasión no fue la excepción.
Todo había empezado de forma muy inocente, incluso de manera linda. El Gran Pangominio había sufrido de una plaga de pulgas, dado a que un inquilino había decidido no utilizar el servicio gratuito de una vez al mes. Todos tuvieron que ser evacuados.
La coneja recién había optado por comprarse su primer auto, luego de trabajar un año y medio como oficial. Parecía er el momento perfecto para usar gran parte de sus ahorros, hasta que la desalojaron unos días atrás.
Su inseparable compañero no se quedó con los brazos cruzados, la apoyo inmediatamente a buscar un nuevo lugar para vivir, y mientras lo hacía, le permitió quedarse con él en su habitación de invitados. Sonaba como el plan perfecto, irían juntos al trabajo en el auto de Judy y ella podría seguir cubriendo la mensualidad sin problemas, además de que básicamente ellos ya pasaban todo el día juntos así que... ¿Que podría salir mal? Ella nunca debió usar esa frase.
Desde el primer día, comenzaron detalles pequeños que los hicieron enfadar, pero olvidar con una sonrisa. Desde el acomodo de las cosas, los aromas que ella quería usar y él no, la música que él quería oír por la mañana y ella definitivamente no. No eran las canciones, era el volumen y la hora el problema.
Lo siguiente que se intentó fue la negociación, el arte de hablar, escuchar, ceder y acordar. Tampoco funcionó. Terminaron en una incómoda guerra fría, diciendo que no se hablarían el uno al otro a menos que fuera por algo relacionado al trabajo.
Nick se había ido azotando la puerta y dejando a su compañera furiosa atrás. Decidida a no dejarse arruinar la noche, tomó su toalla, se envolvió en ella y se dispuso a tomar una ducha caliente. Eso la relajaría e intentaría encontrar la manera de hacer que su compañero cediera en sus peticiones, aun y si una treta iba a ser necesaria. Ella estaba decidida. Preparó el agua, cerró la puerta y tomó una botella de champú que estaba en el piso. Para su mala suerte, el piso estaba demasiado resbaloso, haciéndola caer, golpeándose la cabeza, consciente, pero incapaz de moverse.
No sabía que era peor, si el dolor que recorría de su cuello a la espalda, o que Nick tuviera razón y ese limpiador que ella había elegido era de mala calidad. Fuera cual fuera lo peor, ahí estaba ella, en el suelo de baño que había limpiado a su manera, adolorida, inmóvil por el dolor y humillada, a merced de que se compañero viniera y la levantara.
Ya podía escuchar sus burlas, sus apodos. Mientras tanto el agua seguía corriendo y la habitación se llenaba de vapor, lo cual también ya la estaba haciendo marearse.
Nadie creería que la hábil oficial que podía combatir rinocerontes y animales del doble de su tamaño, que había resuelto el peor caso de Zootopia en años, había perdido la batalla con un simple jabón.
La última vez que vio el reloj marcaba las 11:40 pm y al menos ya habían pasado 20 minutos, por lo que el zorro estaba por regresar y ella estaba a punto de perder su dignidad o conciencia... lo que pasara primero.
Hay un drama coreano muy viejo llamado "My girl" que es de enemy to lovers, y pasa algo similar, no pude evitar usar la situación en el día del tema "ducha".
