Día 14: Yandere.

Advertencia: No se si este capítulo pudo quedar especialmente perturbador ya que no llegué a hacerlo revisar, pero dejo advertencia aquí por si acaso por si no les agradan las escenas violentas tengan precaución al leer si deciden hacerlo.

Vegeta y Bulma se encontraban caminando por las calles de Hakuren ya que habían ido a un lugar de refacciones en el centro. Tal parecía que había algunas personas nuevas por allí ya que se toparon con alguna que otra persona que no conocían.

¿Hay turistas? - preguntó Bulma asombrada mientras caminaba, Vegeta iba atrás de ella con una caja con las piezas que su novia había comprado.

Eso parece- dijo Vegeta mientras la seguía- No sabía qué alguien querría venir a este pueblo polvoriento y maldito-agregó, Bulma comenzó a reír al escuchar eso.

Disculpa, olvidé que eras un chico de ciudad-mencionó la peliazul a modo de broma, Vegeta hizo una mueca.

No lo soy, nací aquí igual que tú- le recordó, Bulma insistió con su broma.

Pero aun así tal vez te crees mucho por todo el tiempo que pasaste en la ciudad-dijo la chica de cabello azul sonriente- ¿Quieres que tomemos un descanso? La caja se ve pesada-dijo Bulma volteando a ver a su novio, además hacía algo de frío ya que estaban en otoño.

¿Qué quieres hacer? -preguntó Vegeta, Bulma señaló una pequeña cafetería que había allí.

Vamos a tomar un café y de paso puedes descansar un rato de la caja, de todos modos, no iba a empezar hoy con eso que quiero hacer para investigar el cráter- dijo pensativa, se había tomado su tiempo de eso luego de lo que había ocurrido con la muñeca.

Bien-dijo Vegeta mientras entraba junto a ella, dejó la caja en el suelo luego de que Bulma escogiera una mesa para que se sentaran.

¿Por qué no habíamos venido aquí aún? Es muy linda-dijo Bulma pensativa, pronto recordó por qué no solía ir a ese lugar.

Buenos días, Maron va a tomar su pedido hoy- dijo la muchacha de cabello azul y ojos con destellos violetas en ellos. Era una mujer sumamente similar a Bulma pero con un cuerpo que tenía las proporciones de una actriz de películas para adultos.

¿Vas a darnos el menú? -preguntó Vegeta confundido ya que la chica no había atinado a hacerlo, Vegeta no la conocía, aunque Bulma si sabía que era algo estúpida ya que la había visto antes saliendo con Yamcha cuando él salía con ella al mismo tiempo.

Sí, aquí tienen- dijo la chica dándoles dos menús del lugar- Nunca vienes aquí Bulma, qué sorpresa-mencionó la chica sonriente, Bulma frunció el ceño ligeramente al oírla, aunque la saludó rápidamente también.

Era irritante ya que aquella chica siempre se vestía de forma muy escotada y reveladora además de que parecía no tener respeto cuando hablaba con chicos con novia o que ya estaban saliendo con alguien.

Vegeta ni siquiera había volteado a mirar a la chica a pesar de que ella estaba usando un bonito uniforme de maid aunque muy revelador debido a las generosas proporciones de su cuerpo. Bulma lo observó mirar el menú pensativo mientras que Maron aguardaba por sus pedidos.

Yo quiero un batido de fresa y un muffin de chispas de chocolate- le informó Bulma a la chica, aunque ella no anotó nada y la miró confundida- ¿No vas a anotarlo? -preguntó insistente.

Ah, si- dijo Maron sacando la libreta del bolsillo de su diminuto uniforme, parecía estar centrando su atención en Vegeta ya que él no la estaba mirando.

Quiero un café doble cargado y un brownie- dijo Vegeta dejando el menú en la mesa, no levantó la mirada y Maron se extrañó ante su actitud.

Anótalo-le recordó Bulma ya que notaba que estaba mirando a su novio de más.

Si, cierto-dijo Maron tomando nota, aunque parecía que escribía con cierta lentitud- ¿Dijiste brownie? -preguntó confundida, Vegeta asintió sin voltear a mirarla, usualmente actuaba así con las personas a menos que fuera Bulma o sus amigos del pueblo.

La vieron terminar de anotar y le regresaron los menús para que ella pudiera llevárselos. Aunque la camarera parecía algo pensativa al notar la indiferencia de Vegeta con su presencia allí.

¿Él es tu novio Bulma?-preguntó curiosa, Bulma la miró sorprendida al escuchar la pregunta.

Si, hace dos semanas-le respondió la aprendiz científica con simpleza, aunque le caía mal tampoco quería ser grosera con ella.

Ya veo-dijo Maron pensativa- Tu nombre es Vegeta ¿No? Yo soy Maron- se presentó la chica amablemente. Vegeta hizo una mueca de disgusto ya que no le agradaba demasiado tener que socializar con una extraña.

Lo sé, lo dijiste antes-respondió de forma algo tosca, Bulma solo pudo relajar su postura al escuchar cómo le había respondido ya que parecía que no tenía ningún interés en aquella chica- ¿Puedes darte prisa? Quiero mi café-le pidió, Bulma contuvo las ganas de reír al ver a Maron afirmar con la cabeza e ir a hacer lo que le había pedido.

Grosero-le reprochó Bulma en cuanto se alejó, aunque Vegeta notó que ella se había reído hace un segundo.

¿Te cae mal? -preguntó Vegeta restándole importancia al reproche de su novia respecto a la muchacha, no sonaba muy serio.

Un poco-respondió Bulma, Vegeta parecía satisfecho al confirmar su sospecha.

Lo supuse, te veías enojada cuando apareció-comentó Vegeta, Bulma hizo una mueca.

Te estaba mirando de forma extraña, a ella le encantan los chicos que tienen novia o ya salen con alguien- le aseguró Bulma, Vegeta la miró pensativo.

Tal vez estás siendo paranoica, aunque yo no la conozco-dijo Vegeta ya que realmente no sabía mucho de aquella chica.

Porque ella se mudó de otro pueblo luego de que te fuiste, por eso no la has visto pero era bastante molesta y además no es muy lista- mencionó Bulma con molestia, de todas formas, no creía que Maron representara un problema mayor ya que Vegeta ni siquiera había atinado a mirarla.

Luego de un rato, Maron trajo sus cosas, aunque el batido que le había traído a Bulma era el incorrecto.

Te pedí un batido de fresa, esto es de mango-dijo Bulma como queja al ver que se había equivocado, aunque prefirió quedárselo de todas formas ya que tampoco es que le disgustara el mango.

Bulma miró de reojo el café de Vegeta ya que le habían hecho un corazón con la espuma, luego volteó a ver a Maron que sonreía al ponerlo frente a él en la mesa.

Tardaste mucho y el pedido estaba mal ¿Hace cuanto trabajas aquí? - preguntó Vegeta con molestia, le echó azúcar al café mientras hablaba y luego lo mezcló deshaciendo el corazón al instante. Bulma lo miró anonadada, aunque estaba segura de que él ni siquiera había notado el dibujo de la espuma.

Hace seis meses- respondió la chica, Vegeta hizo una mueca de sorpresa ya que más bien parecía alguien nueva ya que cometía bastantes errores.

Gracias Maron, me quedaré con el de mango de todas formas-le aseguró Bulma, la chica se retiró luego de mirar a Vegeta curiosa una vez más. Era extraño para ella que un hombre no se fijara en absoluto en ella.

Bulma le tomó una foto a su muffin y al batido y miró a Vegeta pensativa, él estaba del lado opuesto de la pequeña mesa que compartían.

¿Por qué tu nunca subes nada a tus redes sociales? Cuando quise saber algo de ti no tenías ni una foto- dijo Bulma haciendo referencia a cuando habían hablado antes de que él volviera al pueblo.

No suelo tomarme fotos-dijo Vegeta como respuesta, no es que fuera algo que le interesara demasiado. Bulma tomó el teléfono de Vegeta ya que él lo había dejado en la mesa y se tomó una foto a sí misma lanzando un beso, Vegeta no la detuvo ya que de todas formas no lo estaba usando.

Debería tener alguna tuya ahora que eres mi novio, además siempre te ves muy lindo-dijo Bulma mientras dirigía la cámara hacia él, Vegeta miró hacia otro lado ya que sabía que ella le estaba tomando fotos- Vamos, solo una-le pidió, él tenía su taza de café y su brownie frente a él y el fondo era el de aquella bonita cafetería.

Vegeta volteó a verla solo un momento y ella tomó la foto de inmediato, a pesar de su cara seria él siempre lucía atractivo y misterioso para ella.

Deberías subirla, saliste muy bien-dijo Bulma mientras le enseñaba la foto, Vegeta bebió un sorbo de su café antes de responder.

No me interesan las redes sociales, pero haz lo que quieras- respondió Vegeta sin demasiado interés- Tengo cuentas de esas ya que un amigo de la ciudad las creó por mí en mi celular, pero nunca subí nada- le informó, Bulma subió la foto rápidamente al perfil de él y luego se la envió a su propio celular.

Ten, la subí en tu cuenta-dijo Bulma sonriente, creía que su novio se veía muy guapo en la foto- La subiré en la mía también-agregó mientras hacía lo que había dicho, había etiquetado a la cafetería en la publicación que había hecho, aunque era temporal ya que solo duraría veinticuatro horas.

¿Te la enviaste a tu celular? - preguntó Vegeta al ver lo que había hecho al tomar su celular.

Sí, mira-dijo Bulma mientras le mostraba que había puesto la foto de su novio de fondo de pantalla. Vegeta se sonrojó al ver lo que había hecho ya que no esperaba que quisiera la foto para eso.

¿Por qué pusiste esa foto? -preguntó Vegeta avergonzado, Bulma sonrió al escucharlo.

Porque te ves muy lindo-respondió sonriente mientras dejaba su dispositivo en la mesa. Comenzó a beber su batido mientras miraba con diversión a su novio- Luego quiero una foto contigo, no tienes que subirla solo quiero una- le pidió sonriente.

Bien, pero después, mi café va a enfriarse- dijo Vegeta cediendo a lo que le pedía, de todas formas no tenían mucho qué hacer ese día.

Había apartado ese día para salir con ella especialmente después del incidente de la muñeca, a Bulma le había sentado un poco mal la noticia luego de que tuvieran que contarle lo que había pasado. No habían encontrado otra forma de explicarle la desaparición de la muñeca y el corte en la mejilla de Tights.

Tuvimos mucha locura la otra vez, qué bueno que las cosas están tranquilas al menos hoy- dijo Bulma pensativa antes de tomar de su batido, aun recordaba la expresión de Vegeta cuando la había visto después de lo ocurrido con la muñeca. Había notado la desmedida preocupación en su expresión apenas despertó cuando lo encontró en su cuarto con ella.

No podemos fiarnos de este maldito pueblo- dijo Vegeta con molestia, sabía que siempre podía pasar algo peor que lo anterior. Para él lo de la muñeca había sido extremadamente preocupante debido a las secuelas que había dejado para Bulma, aunque ella no recordaba lo sucedido si la había afectado físicamente por unos días.

¿Qué sigue? ¿Un asesino con un hacha? ¿Lluvia ácida? -preguntó Bulma irónicamente, aunque tampoco podían bromear tanto con eso ya que nada parecía improbable.

O la próxima si podrás jugar con mis huesos-dijo Vegeta como respuesta, bebió un sorbo se café. Tights le había dicho lo de la canción también.

Oye, no bromees con eso-le reprochó Bulma- A Tights si le hice daño-recordó con culpa.

No fuiste tú, fue la muñeca-le recordó Vegeta, él tenía claro que la muñeca sólo se había apropiado de los sentimientos infantiles de ella para retorcerlos de esa manera tan escalofriante- Yo lo sé y Tights lo sabe también- le aseguró, la rubia no había mostrado más que preocupación por ella luego de lo que había sucedido.

Pero aun así fueron mis manos las que hicieron eso, era mi voz-dijo Bulma con cierta incomodidad al pensar en ello.

Pero ni siquiera sabías lo que estabas haciendo, no fue tu culpa no seas tonta-le reprochó Vegeta, no le gustaba que ella estuviera atormentándose por eso.

No soy tonta, pero ahora tiene una cortada muy grande en su cara y Tights es muy bonita-dijo Bulma con pesar, sería muy difícil que no tuviera una cicatriz eventualmente a pesar de que en el hospital la habían suturado bastante bien.

Ya no pienses en eso, ella no te odiará por eso-dijo Vegeta- Ya come tu muffin o me lo comeré yo- la amenazó para molestarla.

Pero si aún no terminas tu brownie-dijo Bulma al escuchar aquello, Vegeta solo había comido un poco del mismo porque estaba hablando con ella.

Es que parloteas mucho-dijo Vegeta, bebió otro sorbo de café y Bulma lo miró sonriente. Aunque usualmente tenía una forma de ser algo tosca era muy dulce con ella, desde que habían comenzado a salir él había hecho todo lo que fuera necesario porque ella estuviera bien a pesar de todo por lo que habían tenido que pasar en tan poco tiempo.

Maron está mirándote-comentó Bulma luego de beber otro sorbo de su batido, sabía que Vegeta no le estaba prestando atención a la camarera. Ella estaba detrás del mostrador ya que al parecer no había nuevos clientes o alguien que necesitara algo en ese momento.

Ya me di cuenta, es molesto- dijo Vegeta con fastidio, se sentía algo observado, pero estaba centrado en lo que había estado hablando con su novia.

Tal vez está intrigada por ti porque no la miraste ni siquiera cuando hicimos el pedido- comentó Bulma, Vegeta se encogió de hombros.

No necesita que la mire a los ojos, solo tenía que tomar el pedido y ni siquiera trajo lo correcto- dijo Vegeta haciendo referencia a que se había equivocado en el batido de Bulma.

Tal vez le gustas, eres lindo y tienes novia. Son dos cosas que a ella le gustan- mencionó Bulma- Además haciendo esas cosas pareces misterioso, deja de ser atractivo por un momento- le sugirió en tono de broma.

No hago eso- le reprochó Vegeta al ver que su novia parecía insinuar que lo hacía a propósito. Bulma sonrió y los dos siguieron conversando hasta que terminaron.

Continuaron con sus actividades normalmente el resto del día ya que luego Vegeta fue a dejarla a su casa para que pudiera seguir con las cosas de su investigación con el cráter, aunque él se quedó un tiempo más a pedido de ella ya que quería que pasaran un poco más de tiempo juntos.

Al día siguiente, se encontraba hablando con ella por teléfono ya que solían permanecer en contacto bastante seguido.

Hoy voy a ayudar a papá con una máquina para producción que tiene que hacer para una empresa fuera de Hakuren. Nos pidió un prototipo y tenemos que hacerlo dentro de poco, aun así, sé que también tienes que trabajar hoy- le mencionó Bulma por teléfono. Solían llamarse a menudo, aunque era más frecuente para ellos hablar por mensaje.

Hoy no tengo tanto trabajo, pero háblame si quieres cuando termines con eso- contestó Vegeta con naturalidad, a diferencia de los días anteriores no había estado tan ocupado. Había podido adelantar bastante en los días que se había dedicado a eso.

Claro, apenas termine te diré, adiós Vegeta- dijo con ánimo la chica, luego de eso colgó y Vegeta se dispuso a hacer sus cosas.

Como ese día iba a trabajar un poco más tarde se decidió a ir a comprar algunas cosas que le hacían falta en su casa, no se había preocupado demasiado por comprar comida para el mes. Usualmente resolvía eso durante el día que estaba transcurriendo, pero ya que tenía algo de tiempo sería mejor tener provisiones en su casa a la vez que compraba cosas para ese día.

Se dirigió en su auto al centro de Hakuren para encontrarse con sus padres allí, le había avisado a su madre que iría de compras y ella le avisó que aprovecharía para ir también. Aparentemente su padre también iría con ella mientras que Tarble ya estaba en la escuela.

Al llegar al estacionamiento de la tienda más grande de Hakuren, no tardó mucho en ser interceptado por su madre luego de bajar del auto.

Qué raro que vienes de compras- mencionó Sayuri luego de saludarlo, se dirigieron a encontrarse con él en la puerta de la gran tienda y lo saludó fugazmente- ¿Esa novia tuya no te acompaña? Tú siempre la andas acompañando a sus cosas cuando ella te lo pide- mencionó ya que recordaba que Vegeta había ido con ella a ese pueblo en el que se habían quedado atrapados a causa de la niebla.

Tenía cosas qué hacer hoy, yo también tengo que trabajar, solo vine por algunas cosas. Además los últimos días no se sentía bien- se excusó Vegeta, su madre parecía ser más exigente con Bulma que con él a pesar de que ella no la había visto desde que era su novia.

Los tres se adentraron con dos carros ya que Vegeta tenía el suyo y sus padres otro, aunque iban juntos dentro de la espaciosa tienda.

Luego de estar un rato allí seleccionando cosas, Vegeta chocó su carro con el de una chica sin querer, era pelirroja y su cabello estaba recogido en una trenza. Había querido avanzar, aunque estaba viendo los estantes de la tienda y no se fijó que ella estaba doblando con su propio carro en el pasillo.

Disculpa, no te vi-se disculpó Vegeta de inmediato ante lo que había pasado, miró a la chica un momento ya que su rostro le parecía familiar.

Era una muchacha de tez blanca, ojos color miel y una expresión algo nerviosa ya que le había hablado después del incidente. A ella se le había caído un paquete de galletas que estaba sosteniendo en el momento del choque y Vegeta lo levantó de inmediato para dárselo nuevamente.

Gracias- dijo la chica con las mejillas sonrojadas al notar el acto amable de él al levantar lo que se le había caído por ella.

Se perdió por un segundo en sus cavilaciones ya que trataba de recordar dónde la había visto, al escuchar el reproche de su padre atrás de él volvió a la realidad justo antes de sentir un choque metálico en su cintura.

Vamos mocoso muévete, no quiero estar todo el día en esta tienda- le reprochó su padre mientras lo chocaba con su carro desde atrás por segunda vez. Sayuri intervino al ver a Vegeta darle una mirada asesina a su padre a causa de haberlo golpeado con el carro.

Ya Vegeta, no seas brusco- le reprochó a su esposo mientras Vegeta comenzaba a avanzar con su carro sin prestar atención a la chica otra vez, la muchacha lo miró irse de reojo mientras sus padres lo seguían.

Siguieron haciendo sus compras normalmente y Vegeta no volvió a cruzarse con la muchacha mientras estaba allí, aunque sí vio a Launch comprando.

Hola Vegeta ¿Haces compras? -preguntó Launch al verlo, después de todo estaban en el mismo grupo de amigos, aunque no se conocían tanto a pesar de que Vegeta si era más cercano a Raditz.

Sí, solo tenía medio tomate en mi casa- mencionó Vegeta, Launch rio al escucharlo- Sí ves a Raditz dile que no me envíe mensajes tan seguido, no soy su novia- dijo con molestia.

A ti si te manda muchos y a mi nada, se lo diré- dijo Launch al escuchar la petición de Vegeta, Raditz le había contado que Vegeta solía hablar menos con él desde que salía con Bulma a pesar de que se veían en sus reuniones de amigos ocasionales.

Podrías ignorarlo, parece que eso funciona- dijo Vegeta ya que su amigo parecía algo insistente, no le había hecho mucho caso los últimos días desde lo que había pasado con su novia ya que había estado ocupado con eso y luego había olvidado contactarse con él.

Puede que lo intente- respondió Launch antes de reír- Saludos a Bulma, estos días no estuvo hablando mucho en el grupo-dijo pensativa recordando que no había sabido mucho de ella los últimos días.

Estuvo algo enferma y hoy tenía cosas qué hacer- la excusó Vegeta, no le habían contado a todo el mundo lo de la muñeca ya que había sido algo bastante perturbador.

No sabía, espero se recupere pronto entonces, que tengas una buena tarde-lo saludó Launch ya que iba a seguir comprando, Vegeta ya estaba encaminándose a la fila para pagar.

Vegeta la saludó brevemente y siguió con su camino, sus padres se habían quedado un poco atrás así que se decidió a mirar el grupo de chat de sus amigos mientras los esperaba. Se habían detenido en la carnicería de la tienda para pedir algunos cortes de carne.

Leyó los últimos mensajes que le había enviado Raditz en privado y los respondió rápidamente ya que tenía algo de tiempo, aunque levantó la mirada mientras estaba escribiendo ya que sintió que alguien lo estaba observando.

Observó el panorama de la tienda y en ese pasillo solo estaban él, sus padres más atrás y el carnicero que los atendía, pero ellos no estaban mirándolo. Había sentido como si tuviera un sexto sentido que percibía que alguien lo estaba viendo fijamente, pero al parecer no había nadie.

Notó que había un hueco en uno de los estantes debido a cómo estaban acomodadas las cosas, apuntaba justo en la dirección en la que él estaba.

Se encontraba en un pasillo en el que había dulces y ese tipo de cosas mientras que la carnicería estaba al final del mismo.

Luego de notar el hueco dejó de mirarlo ya que tal vez solo había sido su imaginación, se decidió a tomar un chocolate grande para él y también se llevó unas gominolas de fresa que vio junto al chocolate. Sabía que a Bulma le gustaban todas las cosas que tuvieran sabor a fresa por alguna razón.

Luego de eso se reunió con sus padres y pagaron sus compras para salir de allí con las bolsas.

¿No tenías nada en tu casa? Compraste muchas cosas- dijo Sayuri al ver a su hijo cargando muchas cosas, él negó con la cabeza.

Usualmente compro las cosas al día, pero quise comprar lo más que pudiera hoy para no tener que volver tan pronto- mencionó Vegeta, su padre hizo una mueca de desaprobación al ver cómo se administraba su hijo.

Debes tener provisiones mocoso, de otra forma tendrás que salir más seguido- le reprochó su padre, Sayuri lo ayudó con algunas de las bolsas ya que el padre de Vegeta estaba muy cargado con las compras de ellos.

Tiene razón cariño, debes manejar mejor esto por si alguna vez no puedes ir a comprar por algún motivo o emergencia-mencionó Sayuri aunque no aprobaba que su esposo fuera tan tosco con su retoño.

Debí venir en la tarde- dijo Vegeta con fastidio, su madre hizo una mueca al escuchar eso, aunque lo estaba ayudando con eso.

Acomodaron las compras en el maletero del auto de Vegeta. Justo cuando iba a colocar la última bolsa, tuvo aquella inexplicable sensación otra vez de que alguien lo observaba. Se volteó para poder comprobar si era el caso mientras que sus padres estaban más pendientes de las bolsas, aunque se distrajo de ello de inmediato ante el arraigo de un fuerte viento repentino de aquellos que sucedían seguido en Hakuren.

Apresúrate y abrígate bien- le dijo Sayuri ya que aún no había guardado la última bolsa, acomodó la bufanda que Vegeta tenía puesta para que se cubriera bien el cuello.

Ya, puedo cuidarme solo-dijo Vegeta como reproche a su madre, ella sonrió al escuchar aquello.

Tú eres mi bebé, así que no te resfríes, ese viento está helado- lo previno, Vegeta rodó los ojos.

Luego de dejar las compras, sus padres se despidieron de él ya que ellos tenían que irse en la dirección contraria, Vegeta vivía al Oeste del pueblo mientras que ellos tenían su mansión en el Este.

Luego de que se fueran se encaminó a subirse a su auto, recordó la sensación que había tenido de que alguien lo vigilaba cuando abrió la puerta. Miró a su alrededor, pero no notó nada en particular más que algunas pocas personas más que salían o entraban en sus autos.

Ingresó en su vehículo y emprendió el camino a su casa, ni siquiera se imaginaba que una pelirroja lo espiaba atentamente detrás de un vehículo que estaba aparcado en el estacionamiento.

Luego de que Vegeta saliera del estacionamiento, corrió a su motocicleta roja para irse de allí lo más pronto posible.

Fue a su casa de inmediato y trabajó el resto de la tarde, poco después de dejar su computadora recibió algunos mensajes de Bulma preguntando por su día. Habló con ella como lo hacía habitualmente y le contó que había visto a Launch en la tienda además de decirle que había ido allí con sus padres.

Ella le respondió alegre como lo hacía siempre y le contó lo que había estado haciendo, aunque ciertamente era un poco más aburrido que el día de él ya que había estado todo el día con el asunto de la maquinaria.

Después de responderle, Vegeta vio que Bulma comenzó a hablar en el chat de grupo nuevamente ya que él le había dicho que había mentido con que ella estaba enferma cuando sucedió el asunto de la muñeca.

Luego de su rutina de la noche y algunos mensajes más con Bulma se fue a dormir, solía darle sueño temprano ya que casi siempre se levantaba muy temprano.

Cuando se levantó en la mañana se sintió algo extraño, pensaba que tal vez las cosas extrañas que le habían sucedido en el pueblo lo estaban volviendo un poco paranoico ya que ese día también sentía que alguien lo observaba, aunque estaba en su casa.

Miró por la ventana que daba al jardín de su casa, era algo amplio ya que el terreno era grande a pesar de que su casa no era tan espaciosa. Como la había comprado para vivir solo allí solo tenía un comedor que era un poco más amplio, dos habitaciones con baño en cada una y la cocina.

Se levantó y así como estaba fue a cerrar bien las cortinas, al mirar por la ventana antes de cerrarlas no vio a nadie afuera, pero no podía quitarse aquella rara sensación.

Se decidió a prepararse ya que ese día había acordado ir con Raditz al centro del pueblo porque él quería comprarse ropa nueva y por alguna razón no podía ir solo. Había aceptado acompañarlo ya que no le había prestado mucha atención a su amigo desde que había llegado al pueblo.

Luego de alistarse para ir, salió en su auto para encontrarse con Raditz, aunque el muchacho en cabello largo le avisó por mensaje cuando ya estaba allí que se demoraría un poco.

Demonios- dijo Vegeta con molestia para sí mismo, se sentó en una banca de madera de las que había en el centro mientras aguardaba por su amigo.

Miró su celular algo aburrido, aunque se decidió a escribirle a Bulma mientras estaba allí. Ella todavía tenía que hacer cosas con respecto a eso de las máquinas así que le dejaría algunos mensajes para que los viera más tarde.

Notó por su vista periférica que alguien estaba cerca de él y al voltear vio a la chica pelirroja que había visto en la tienda el día anterior, estaba recargada en la pared a un metro y medio de la banca. Parecía que ella tampoco tenía mucho qué hacer ya que su expresión lucía perdida al menos en el instante en el que la miró.

La pelirroja miró a su objetivo pensando en cómo acercarse a él, estaba sentado en la banca y la había mirado al menos un momento ya que había sentido su presencia. Parecía que Vegeta era muy astuto a pesar de que se mostraba tranquilo, había notado casi al instante que ella estaba cerca de él.

Se decidió a hablar mientras la ansiedad en su cuerpo crecía, no podía permitirse arruinarlo como lo había hecho el día anterior al verlo en la tienda. Casi no había podido decirle nada, de esa forma él nunca se fijaría en ella.

¿Esperando a alguien? -dijo pretendiendo sonar tranquila, Vegeta volteó y la miró de reojo al escuchar que le había hablado- Yo también, parece que la gente en Hakuren no es tan puntual- mencionó casualmente, había logrado su cometido de llamar la atención de él.

Siempre hace lo mismo- dijo Vegeta como respuesta, era algo habitual en su amigo al menos-Aun así, aún no ha pasado tanto tiempo- agregó, solo llevaba cinco minutos allí.

¿Puedo sentarme? - preguntó la chica, todavía sobraba espacio en la banca de todos modos.

Como quieras- respondió Vegeta, volvió a mirar su celular. La pelirroja intentó mirar en su pantalla, aunque no consiguió averiguar nada ya que tuvo que apartar la mirada en cuanto Vegeta volteó a verla, parecía ser bastante precavido.

¿Te conozco de alguna parte? Tu cara me resulta familiar y sé que debes ser nueva en el pueblo, aquí todos se conocen- le aseguró Vegeta, notó cierto nerviosismo en el rostro de la chica, aunque para él era algo normal que la gente pudiera incomodarse por su seria mirada.

Tal vez nos hayamos visto en la ciudad, aunque supongo que ahí es menos probable que eso suceda ya que es muy grande. Vengo de la ciudad Jigokuji-respondió, Vegeta la miró sorprendido al escuchar aquello.

Yo vivía ahí, me mudé aquí hace un mes- comentó, ahora le parecía más probable haber podido verla alguna vez.

¿En serio? ¿Vienes de Jigokuji?- preguntó haciéndose la desentendida- Qué extraño es que dejaras la gran ciudad por este pequeño pueblo, es bonito, pero aquí todo parece más tranquilo y siento que las personas se mueven lento- comentó casualmente, sonreía en su interior al lograr su cometido de entablar una conversación con él.

Yo crecí aquí, no es tan malo- respondió Vegeta de forma ambigua, aunque las cosas extrañas que habían estado sucediendo en Hakuren si eran algo bastante molesto, pero no iba a hablarle a una extraña sobre eso.

Supongo que también volviste por las personas del pueblo, pueden ser más importantes que el pueblo en sí, aunque yo no conozco a nadie aún- comentó pensativa- ¿Cómo te llamas? Mi nombre es Lilith Himawari- se presentó tendiéndole la mano para saludar.

Vegeta Saiyan- respondió el susodicho, la estrechó rápidamente, aunque realmente no estaba muy interesado en conocer personas nuevas. Ya tenía suficiente con conocer a la mayor parte de las personas del pueblo y tener que saludar a todo el mundo ya que todos sabían quién era, era una de las pocas cosas que extrañaba de Jigokuji, allí nadie sabía quién era.

Es bueno conocer a alguien de aquí, tal vez así pueda saber de las cosas emocionantes de Hakuren- dijo la chica con amabilidad, aunque lucía muy nerviosa al hablar con él y Vegeta lo había notado.

Hay más cosas emocionantes en la ciudad, en Hakuren no hay tantas cosas como allí así que si buscas emoción tal vez te equivocaste al venir aquí. Aunque no tengo idea de si te mudaste aquí o solo viniste de turista-dijo pensativo, la ciudad era muy estimulante, aunque también podía ser agobiante en cierta forma.

Estoy alquilando una pequeña casa en la zona oeste de Hakuren, todavía no he decidido si me quedaré, pero es un pueblo muy pintoresco- le comentó la chica, Vegeta la miró pensativo ya que era la misma zona en la que él vivía, aunque no pretendía comentárselo- Tal vez si conozco a las personas adecuadas al final decida quedarme- comentó vagamente.

Vegeta volvió su vista al frente, sentía algo extraño de parte de esa chica, aunque no es que le pareciera potencialmente problemática al menos en apariencia. Cada vez que la miraba la chica se sonrojaba o se ponía nerviosa, eso era una mala señal para él.

Vio llegar a Raditz ya que parecía que apenas llegó al centro había ido a buscarlo, lo saludó de inmediato al aproximarse a la banca.

Disculpa la demora Vegeta- dijo su amigo mientras se disculpaba con pena, Vegeta se puso de pie al verlo allí.

Llegas tarde- le reprochó con seriedad, volteó a ver a la chica antes de irse con Raditz- Supongo que nos veremos por ahí si te quedas- se despidió, la chica asintió, aunque estaba sonrojada.

Fue un gusto- dijo la chica bajando la mirada, tenía una pequeña sonrisa y su flequillo tapaba los lados de su frente. Jugó con la punta de su trenza con cierto nerviosismo mientras miraba disimuladamente cómo se iba.

Raditz la miró confundido unos segundos mientras seguía a Vegeta ya que no conocía a la muchacha que estaba con él en la banca.

¿Y esa chica? -preguntó Raditz confundido, Vegeta se encogió de hombros.

Me senté en la banca y ella me habló, dijo que también estaba esperando a alguien- respondió una vez que estuvieron lo suficientemente lejos como para que la muchacha no los oyera.

Aah, qué raro, nunca la había visto- dijo pensativo el muchacho de cabello largo- Es linda- agregó, la había visto poco tiempo, pero se notaba que era una muchacha sencilla, aunque atractiva.

Tampoco yo, parece que llegó al pueblo hace poco- dijo Vegeta sin demasiado interés- ¿Vamos a comprar eso que quieres? Ya me cansé de esperarte- lo apresuró, Raditz asintió al escucharlo. Sabía que a Vegeta solía molestarle que la gente llegara tarde.

Si fuera Bulma si me esperarías- dijo Raditz mientras comenzaban a caminar rumbo a una de las tiendas a las que quería ir.

Si yo fuera Launch dejarías de enviarme tantos mensajes- dijo Vegeta con fastidio, Raditz lo miró sorprendido porque supiera aquello.

¿Quién te dijo eso? - preguntó confundido Raditz, recordaba que su chica había estado reprochándole que no le respondía mucho.

Ella- respondió Vegeta con seriedad- La vi en la tienda ayer- agregó, Raditz pareció preocuparse al escuchar que le había contado de eso a Vegeta.

Los dos siguieron con lo suyo hasta que se detuvieron para tomar algo en la tarde noche, Raditz ya había conseguido toda la ropa que necesitaba al parecer.

¿Para qué quieres tanta ropa? Ni siquiera Bulma compra tanta- dijo Vegeta con molestia mientras entraban en la cafetería a la que había ido el otro día con su novia.

Hace mucho no me compraba nada, además tú y yo no nos habíamos visto mucho desde que volviste a Hakuren, que yo sepa eras más amigo mío que de Bulma- dijo como reproche, se sentaron en una de las mesas y Raditz dejó las bolsas en el suelo.

Ya deja de nombrarla a cada momento o mejor dejaré de responder tus estupideces- lo amenazó Vegeta con respecto a los mensajes que su amigo le enviaba.

Bien, vamos a pedir entonces- dijo Raditz, le hizo una señal con la mano a la camarera. Maron estaba allí, se acercó con un vestido de maid rosa en esta ocasión.

Maron está feliz de atenderlos hoy- dijo la muchacha como saludo en cuanto llegó a la mesa, Vegeta resopló ya que no había notado que había entrado en aquella cafetería.

Hola Maron, quiero un cappuccino y un trozo de pastel de limón- pidió Raditz rápidamente, aparentemente conocía bien el menú de aquel lugar.

Maron asintió y le tendió el menú a Vegeta para que él eligiera lo suyo mientras anotaba la orden de Raditz.

¿No viniste con Bulma hoy? -preguntó Maron con amabilidad mientras veía al joven serio mirar el menú.

Hoy solo vino conmigo, pude localizarlo antes de que Bulma lo secuestre- dijo en tono de broma Raditz, Vegeta hizo una mueca de disgusto.

Está ocupada estos días, además de que se estuvo sintiendo mal hasta hace poco- la excusó Vegeta, le dio el menú a Maron- Quiero un cappuccino y un brownie- le pidió, Maron asintió al escucharlo.

Espero que ya se haya mejorado, envíale mis saludos- dijo la chica con una sonrisa, aunque su escotado uniforme hacía que se moviera de forma algo incómoda. Se retiró de allí con las órdenes dispuesta a traerlas pronto.

¿Qué le pasó a Bulma? Me pareció raro que no respondiera al grupo, aunque tu nunca lo haces, pero en tu caso no es por estar enfermo- preguntó intrigado Raditz.

Los dos siguieron conversando y Maron se dirigió a preparar los pedidos que acababa de anotar, aunque mientras estaba preparando los cappuccinos.

Preparó uno y notó que no había más tazas limpias disponibles para usar así que se llevó en una bandeja todas las que tenía allí para lavar, se dirigió a la parte de atrás de la cafetería donde tenía un espacio donde estaban los insumos guardados y el fregadero donde lavaban los utensilios, vasos y tazas.

Una vez que dejó las tazas allí también se dispuso a dejar las cucharillas. Justo cuando iba a ponerlas en el fregadero para lavarlas, sintió que alguien la estaba observando. Se dio la vuelta para verificar que nadie hubiera entrado tras ella y no logró ver a nadie, solo se podía entrar allí por una puerta que era la que daba acceso al mostrador.

Se relajó al verificar que nada había sucedido y lavó las cosas que necesitaba para seguir atendiendo la cafetería.

¿Viniste caminando? -preguntó Vegeta confundido mientras se dirigía a la salida del café con Raditz, era algo tarde y estaban retirándose.

Sí, por eso tardé también- dijo Raditz excusándose- ¿Me llevas a casa? - preguntó, Vegeta rodó los ojos al escuchar su petición. Debería hacerlo ya que su amigo llevaba muchas bolsas consigo.

Bien-respondió, al llegar a la puerta Maron estaba cerca de ella ya que no había mucha gente en el café, cerraba un poco temprano ya que era una cafetería y no un bar que solía mantenerse abierto hasta más tarde.

Adiós Maron-la saludó Raditz con amabilidad, la chica los saludó con la mano con una sonrisa en su rostro.

Adiós- dijo Vegeta también en cuanto se fueron, al menos la chica no había estado insinuándose y esta vez no se había equivocado con el pedido. Maron le devolvió el saludo con un tono amigable.

Al rato después que se fueron, Maron se puso a preparar todo para poder cerrar, su compañera camarera se había ido antes y ella debía encargarse de dejar todo listo.

Notó que había una muchacha de cabello pelirrojo en la cafetería todavía y se dirigió a avisarle que iba a cerrar, estaba ubicada en un rincón recóndito de la misma

Disculpa, dentro de poco voy a cerrar la cafetería, cierra a las siete y son las siete y media- dijo amablemente, la chica la miró con cierta molestia y se puso de pie al escucharla sin decir nada. Dejó el dinero de lo que había consumido en la mesa bruscamente y se dirigió a la salida sin despedirse.

Maron la miró confundida ante su accionar, había algo en la mirada color miel de aquella chica que le resultaba inquietante. Poco tiempo después todo estuvo listo, tomó sus cosas y salió de la cafetería, mientras cerraba con llave la misma pudo ver que la muchacha pelirroja estaba afuera.

Se encontraba a dos metros y la miraba fijamente, aunque no entendía qué podría querer de ella aquella bonita pelirroja desconocida.

Hola ¿Tú conoces a Vegeta? -preguntó la pelirroja, Maron la miró pensativa al escucharla.

¿Vegeta? Es el chico que vino hace poco de la gran ciudad- comentó Maron confundida- ¿Tú eres nueva en el pueblo? -preguntó intrigada.

Ah, sí lo conoces- dijo la pelirroja, por alguna razón Maron sintió que la expresión de la muchacha de cabellos rojizos daba miedo. Sus ojos la miraban fijamente como si quisiera dominarla con su mirada- Yo también vengo de la gran ciudad- comentó mientras avanzaba lentamente.

Maron sacó la llave de la cerradura de la puerta de la cafetería y retrocedió al verla acercarse a ella.

¿Y no has hablado con él? Deben tener mucho en común- dijo Maron mientras aún retrocedía, aunque su ansiedad aumentaba al ver que la chica no detenía en su avance hacia ella.

Parece que a ti te gusta hablar con él- mencionó la chica mientras su mirada se oscurecía, Maron casi tropieza al caminar en reversa para alejarse de ella y la chica avanzó rápidamente para mirarla cara a cara- No puedo hablar con él si hay basura estorbando- mencionó mientras la miraba fijamente.

Maron la miró con miedo en sus ojos al no saber qué iba a hacerle. Sintió que Lilith tomó el cuello de su uniforme rosa de maid y su voz se escuchó amenazante.

Detesto a las zorras estúpidas de tu tipo- le aseguró la muchacha de la trenza, aunque Maron era más alta que ella casi tembló del miedo al escuchar la rabia en sus palabras hacia ella.

Lilith se había puesto a investigar luego de seguir a Vegeta y Raditz a la cafetería, no la habían visto entrar y se había ubicado en una zona donde no podrían verla. Había encontrado a la chica que atendía aquella cafetería luego de buscar datos sobre el lugar en Internet, al ver el perfil de Maron había notado qué tipo de chica era.

En el perfil de Maron había fotos de ella, de su cuerpo, y fotos con chicos todos eran distintos y parecía que no solían durarle demasiado ya que solo había un mes o dos de diferencia entre cada chico nuevo. Sus dientes casi habían rechinado de la rabia al ver que aquel estereotipo de zorra con cuerpo voluminoso había estado hablándole a Vegeta, de solo pensar en que ella podría estar acercándose con esas intenciones a él la hacían sentir ganas de vomitar.

Lilith desenfundó un cuchillo que llevaba en su cintura y Maron casi grita, aunque le tapó la boca de inmediato.

Si te atreves a gritar te juro que te mataré en frente de todas estas personas- dijo con seriedad, Maron reprimió su grito a pesar de lo asustada que estaba por la presencia del cuchillo que llevaba la chica- Haz lo que digo y tal vez no te asesine- le propuso mientras la soltaba. La peliazul asintió con miedo en sus ojos, trataba de no llorar a pesar de la ansiedad que aquella situación le estaba generando.

Se la llevó caminando, aunque Maron no sabía a dónde iban ni qué sucedería. Temía lo peor si se atrevía a tratar escapar o gritar para que las personas supieran lo que sucedía, no parecía que la pelirroja estuviera bromeando.

En poco tiempo, que a ella le pareció una eternidad, llegaron a una posada en la zona oeste de Hakuren. La pelirroja la esposó a una tubería que estaba en el sótano de aquella casa al obligarla a entrar, nadie las había recibido al ingresar ya que era un poco tarde.

Muy bien, ahora si quieres salir tienes que decirme todo lo que sabes-la amenazó Lilith mientras desenfundaba su cuchillo nuevamente, Maron miró la situación asustada. No entendía en absoluto porqué estaba metida em un asunto tan escalofriante.

¿Quieres que nos veamos mañana? - preguntó Vegeta mientras hablaba por teléfono con su novia, hace poco se había desocupado de sus asuntos- Si, tengo el día libre. Si quieres puedes venir a mi casa, hoy estuve todo el día fuera con Raditz- dijo como queja ya que eso lo había cansado.

Bien, voy a tu casa en la tarde entonces- dijo Bulma sonriente al otro lado del teléfono- Hace unos días ya que las cosas están tranquilas ¿Crees que ya se acabaron las cosas raras? - preguntó interesada, habían estado hablando por un rato ya que ella o había llamado apenas había terminado con sus pendientes de ese día.

Tampoco pasó tanto tiempo, apenas y te recuperas desde lo de la muñeca- dijo Vegeta, Bulma resopló.

El chico, el chico que me gusta, el chico que me gusta es Vegeta-cantó Bulma, Vegeta pudo escuchar el reproche de Tights al escuchar lo que estaba cantando- Lo siento Tights no sabía que estabas escuchando- dijo como disculpa.

Ya deja eso, hay un límite de muñecas malditas de las que puedo salvarte y ya lo alcanzaste- le advirtió Vegeta, Bulma rio al escuchar aquello.

De acuerdo, ya no la cantaré- dijo antes de reír- Mañana te veo, envíame mensajes si aún no vas a dormir- le pidió, Vegeta le dijo que lo haría y se despidieron rápidamente.

Al día siguiente, Vegeta estuvo en su casa adelantando algo de trabajo ya que su novia le había indicado que iría a su casa en la tarde. Poco antes de la hora acordada salió de su casa para ir a comprar algunos refrescos, había olvidado llevarse algunos el día que había ido a la tienda a pesar de que ahora su despensa si estaba bien surtida con comida.

Bulma llegó a la casa de su novio, aunque no vio su auto y se dispuso a llamarlo al ver que no estaba allí luego de llamar a la puerta. La atendió luego de unos segundos de estarlo llamando.

Estoy afuera ¿Dónde estás? -le reprochó Bulma apenas él contestó.

Estoy volviendo de comprar unas cosas, espérame estoy cerca- le avisó Vegeta, ella afirmó que lo esperaría allí y colgó el teléfono luego de eso.

Lilith se encontraba yendo a la casa de Vegeta en su motocicleta roja, había pasado ese día interrogando a Maron respecto a lo que sabía de Vegeta. Había averiguado que ella no lo conocía tanto, aunque si sabía algunas cosas sobre él y se reprochó a sí misma por haber sido tan impulsiva al secuestrarla sin más información que la que había obtenido de sus redes sociales.

Maron le había contado que Vegeta tenía una novia y que se llamaba Bulma Briefs, luego de inspeccionar meticulosamente las redes sociales de la joven sintió que la rabia creció en su interior. Era una bella chica de ojos azules, era aprendiz de científico, había terminado la escuela antes debido a su gran inteligencia y además tenía dinero. Le había informado que la misma Bulma le había dicho que eran novios hace dos semanas.

Respiró profundo, aunque aquella información le daba ganas de degollar al estereotipo de zorra que había secuestrado y ahora tenía en su sótano.

Pensó mientras miraba la foto que Bulma tenía con Vegeta en una de sus redes sociales, si eran novios hace tan poco tiempo podía significar que Vegeta podría olvidarse de ella fácilmente, entonces no sería tan malo para él si se separaban pronto. Una vez que sacara a la otra peliazul de la ecuación Vegeta solo la miraría a ella.

Notó que superó a un auto negro con su motocicleta mientras se dirigía a la casa de su amado, en cuanto llegó pudo ver a una muchacha de cabello azul recargada en la pared de la casa que sabía que le pertenecía a Vegeta. Lo había seguido luego de haberlo visto en la tienda, era de vital importancia saber dónde vivía ya que había querido alquilar un lugar que no estuviera tan lejos.

Detuvo su motocicleta y observó la escena cuidadosamente, había deducido de inmediato que esa mujer que esperaba en la puerta de la casa era Bulma. La aprendiz de científico no había notado que ella había llegado al parecer, estaba mirando su celular mientras parecía estar esperando por algo.

Vegeta no está- dedujo por lo bajo Lilith mientras espiaba a su rival por encima de una cerca vecina, se había quitado su casco ya que era muy vistoso y lo había dejado en la motocicleta- Seguro Vegeta la dejó esperando- dijo pensativa, sentía que debía interferir aprovechando que Vegeta no estaba, después de todo la peliazul no se veía muy fuerte como para detenerla.

Iba a dirigirse hacia ella luego de ajustarse el cuchillo que tenía en una funda en su cinturón, pero en cuanto iba a acercarse vio un auto negro entrar en dirección al garaje de Vegeta. Él había llegado, retrocedió sobre sus pasos de inmediato y se escondió detrás de la cerca antes de que él pudiera verla.

Lo vio bajar y se quedó para poder escuchar algo de la conversación cuando Vegeta y Bulma se encontraran. Quería confirmar que las cosas fueran como se imaginaba.

¿Por qué te fuiste si te dije que iba a venir? -le reprochó Bulma sin decir hola, Vegeta hizo caso omiso a su reproche.

Fui a comprar algunas cosas que me faltaron el otro día, es tu culpa por no decirme bien a qué hora ibas a venir-dijo Vegeta mientras abría la puerta de la casa con su llave.

Ni siquiera me saludaste - le reprochó Bulma, aunque lo hacía de forma juguetona ya que había hablado más temprano con él. Usualmente solían llevarse de esa forma pesada con bromas irónicas y aquella dinámica de cuando eran niños, aunque ahora eran dos jóvenes que se gustaban muchísimo.

Vegeta sintió aquella extraña sensación de que alguien los vigilaba otra vez, optó por hacer que Bulma entrara ya que no le agradaba aquel sexto sentido que lo había estado molestando los últimos días.

Lo haré adentro- respondió Vegeta con tono tranquilo, aunque sentía esa ligera incomodidad, Bulma entró luego de escuchar aquello y él la siguió. Estaba emocionada por estar a solas con él ese día.

No querrá estar con esa chica tan escandalosa- dijo Lilith al observar aquello desde donde estaba. Le parecía que Bulma era muy quejumbrosa y gritona, no le hablaba a Vegeta como él lo merecía.

Se decidió a quedarse cerca de allí, ya que no sabía cuánto tiempo se quedaría la peliazul en su casa. No podía permitir que una mujer así fuera la novia de Vegeta, ella era la única perfecta para ese puesto.

Una vez que entraron, Vegeta dejó las compras que había hecho en la mesa y miró a su novia. Bulma se dirigió a abrazarlo de inmediato ya que no habían podido estar mucho tiempo solos esos días, era bueno tener una cita privada de vez en cuando.

Vegeta la besó enseguida al tenerla tan cerca ya que ella le había pedido que la saludara, aun sentía aquel alivio de que su novia se encontrara bien luego de todo lo que les había estado sucediendo recientemente.

Creo que me extrañaste-dijo Bulma sonriente luego de recibir su beso de saludo- Aunque yo lo hice más- le aseguró antes de propinarle otro beso más profundo, Vegeta rodeó su cintura con sus brazos mientras dejaba que ella lo besara.

No seas cursi- le reprochó Vegeta en cuanto ella liberó su boca de aquel beso, ella lo miraba sonriente ya que lo había echado de menos, aunque no había sido tanto tiempo, o al menos desde que había salido con él en el pueblo.

¿Qué vamos a hacer? ¿Quieres ver una película? ¿Quieres unos besos más? - preguntó de forma sugerente mientras miraba la boca de Vegeta, él se sonrojó ante aquella insinuación, aunque ya estaba acostumbrado a que Bulma hiciera ese tipo de cosas con él.

Como aún tenía sus brazos alrededor de Bulma comenzó a besarla nuevamente, ella se aferró a su cuello mientras dejaba que Vegeta introdujera su lengua en su boca para besarla más profundamente.

Como estaban muy cerca uno del otro, Bulma se apegó más a él mientras se besaban y pudo sentir la erección de él que comenzaba a crecer. Vegeta bajó sus manos hasta que una de ellas alcanzó a tocar uno de los glúteos de la chica.

De repente se escuchó el ruido de algo, como si fuera un golpe, que provenía de afuera de la casa. Los dos se detuvieron al escuchar aquello ya que se había escuchado algo fuerte.

¿Qué fue eso? -preguntó Bulma ya que habían oído un ruido fuerte.

Los dos salieron a ver por fuera de la casa y no pudieron ver nada extraño, al no encontrar nada volvieron a entrar a la casa.

Lilith rezongó mientras el levantaba de entre los arbustos de la casa de Vegeta, se había subido techo del vecino para poder acceder al techo de la casa de Vegeta ya que era algo más alto y se había caído a los arbustos. Tuvo que quedarse allí ya que se había golpeado la rodilla al caer, aunque afortunadamente no habían podido verla.

Al entrar nuevamente, Vegeta y Bulma pasaron una noche normal hasta que comenzó a aproximarse la hora de dormir.

La peliazul se puso seria una vez que los dos habían cenado y estaban en la cama en pijama, ella había llevado un pijama negro sugerente, aunque Vegeta no había atinado a tocarla más de la cuenta en cuanto se habían cubierto con la cobija.

Vegeta, quiero tener una conversación seria de novios contigo- comentó con expresión seria, Vegeta la miró confundido ya que no sabía qué podía querer.

¿Sobre qué? -preguntó el joven pensativo, se habían acostado y estaban mirando la televisión, aunque no había mucho más que las noticias algo repetitivas de Hakuren, por alguna razón las noticias no habían cubierto lo del cráter misterioso.

Estoy enojada contigo- comentó la mujer, aunque Vegeta la miró confundido ya que habían pasado un día bastante bueno juntos hasta el momento.

¿Por qué? - preguntó confundido, Bulma hizo una mueca.

Porque antes que nos estábamos besando y tu habías puesto tu mano aquí luego no seguiste con eso después - dijo mientras tomaba la mano de Vegeta y la metía debajo de la cobija para que tocara su glúteo otra vez.

Él se sonrojó al recordar que había hecho eso, no había recordado continuar debido a la interrupción que habían tenido antes.

Creí que no sería buena idea, aún no te recuperas del todo de lo que pasó. Tights me dijo que tuviste pesadillas- comentó Vegeta con respecto a lo de la muñeca, aunque no quitó su mano de allí ya que sabía que Bulma quería que estuviera cerca de ella.

Si he tenido problemas para dormir desde eso, pero ya quiero que tengamos sexo- le reprochó, Vegeta la miró sorprendido ante aquella petición tan directa- ¿O ya no te gusto? - preguntó nuevamente.

Vegeta prefirió no responder y la acercó a él presionando su glúteo para aproximarla a su cuerpo antes de comenzar a besarla.

Bulma rió un segundo antes de eso al darse cuenta que él iba a acatar su pedido. Aunque eran novios hace poco tiempo se gustaban hace años, no veía mal que pudieran avanzar su relación aún más después de todas las citas que habían compartido.

Comenzaron a besarse intensamente muy cerca uno del otro abajo de las cobijas ya que hacía un poco de frío. Bulma disfrutó de las caricias de su novio en sus glúteos y su cintura mientras saboreaba sus besos.

A pesar de que aún no habían tenido sexo debido a que las anomalías de Hakuren no les daban mucho descanso, si sabía que tenían una gran química entre sí.

Por su parte, Lilith casi explotaba de rabia. Debía llegar a cabo su plan para separar a Vegeta de Bulma cuanto antes. No podría evitar que la peliazul se quedara a dormir allí esa noche, pero al menos podía empezar con algo.

Tocó el timbre fuertemente y se fue de allí con rapidez para esconderse detrás de una columna de la entrada al patio del frente de la casa de Vegeta, por el momento no podía interferir directamente más que solo molestándolos. Si bien podía acceder al patio ya que casi ninguna casa en Hakuren estaba cerrada como si estuviera enjaulada como en la ciudad, no quería que la descubrieran espiando.

No iba a quedarse toda la noche ahí incluso cuando estaban durmiendo ya que no podía espiar hacia adentro de la casa como si lo había hecho antes cuando él había tenido su cortina entreabierta.

Las luces de afuera de la casa estaban apagadas, probablemente habían olvidado encenderlas. Ya que había tocado el timbre pudo ver la puerta de la casa abrirse y así la vio directamente, aunque ella estaba oculta tras la columna en la oscuridad.

¿Quién tocó el timbre? - preguntó Bulma confundida mientras abría la puerta para ver, aparentemente ella sola se había asomado a ver qué pasaba.

Vio a la sensual y angelical muchacha de cabello azul que solo vestía un provocadotivo pijama negro mientras estaba allí en la casa de él, de su hombre. Apretó sus puños con rabia al pensar en que ella estaba ocupando su lugar, Vegeta estaba con la chica incorrecta. Ella sabía que él sólo sería feliz si estaba con ella.

Como siempre, no pudo con su genio. Sin pensar tomó una navaja que llevaba en su bolsillo en caso de emergencia, no es que el cuchillo que solía cargar no fuera suficiente, pero era perfecta en una ocasión como esa.

Actuó sin pensar más que en acabar con la existencia de aquella mujer que estaba tomando lo que no le correspondía. Lanzó la navaja con toda la fuerza de la que disponía, aunque no se había tomado más que dos segundos para tratar de apuntar.

Justo un segundo antes de que la navaja estuviera cerca, Bulma volteó a ver hacia adentro ya que escuchó la voz de Vegeta llamándola.

La navaja chocó fuertemente con una pared de la casa y Bulma se asustó, aunque había salido ilesa debido a que se había movido en el momento oportuno a pesar de no saber lo que había pasado. Cerró la puerta de improviso debido al susto, aunque pudo escuchar el ruido del grito de la mujer unos segundos después, probablemente había visto la navaja.

Se decidió a huir de la escena lo antes posible en su motocicleta ya que habían cerrado la puerta, no la verían irse de esa forma. Se reprochó mentalmente por hacer eso, por más que habría disfrutado matar a aquella mujerzuela que se interponía entre ella y Vegeta sabía que habría sido problemático matarla de esa forma tan violenta con Vegeta presente.

No podía evitarlo, cada vez que pensaba en aquel hombre que tanto amaba perdía la cabeza. Quería hacer lo que fuera necesario para poder acercarse a él, para poder estar con él, aunque el precio a pagar fuera alto, ella lo pagaría porque él valía la pena.

Se fue a la casa que alquilaba rápidamente, planeaba volver en la mañana temprano ya que ya tenía una idea para tratar de ser más sutil. Arrancarle la cabeza a Bulma, por mucho que lo quisiera, no era el camino más sencillo.

Bulma gritó con temor al ver que lo que se había caído al suelo era una navaja, Vegeta se levantó de la cama al escucharla gritar.

Bulma había insistido antes en ir a ver quién había ido a tocar el timbre y él le había dicho que volviera ya que hacía bastante frío como para que se asomara al helado otoño de Hakuren con aquel pijama tan poco abrigado.

Se acercó a ella y su novia apuntó al piso mientras respiraba agitadamente luego de gritar.

Me arrojaron un cuchillo Vegeta-dijo asustada, Vegeta miró impactado la situación, aunque atinó a tomar la navaja del suelo para inspeccionarla. Se parecía mucho a la navaja que él llevaba consigo siempre, aunque la que tenía en su poder tenía el mango morado brillante.

Eso estuvo muy cerca- dijo Vegeta sorprendido ya que todo había sido muy rápido, entendía el miedo que Bulma tenía, aunque lo tranquilizaba que nada le hubiera pasado- Voy a llamar a la policía- le aseguró.

Escuché una motocicleta- le aseguró Bulma a pesar de que estaba asustada, recordaba que había sentido un sonido como si alguien arrancara rápidamente un vehículo así justo antes de gritar por descubrir la navaja.

Llamaron a la policía y les explicaron lo que había sucedido además de mostrarles la navaja. Habían llegado rápido ya que usualmente no había delitos en Hakuren, rara vez se enteraban de algún robo. Era más frecuente que la policía tuviera que aventurarse en los caminos cercanos al pueblo debido a la niebla que los cubría que provocaba accidentes de vez en cuando.

Se fueron en poco tiempo y prometieron buscar a quien sea que hubiera estado usando una motocicleta, les dieron un contacto en caso de que pudieran averiguar algo.

Vegeta y Bulma optaron por irse a dormir luego de eso. Bulma se había asustado mucho luego de lo sucedido y de por sí ni siquiera había pasado tanto tiempo de lo sucedido con la muñeca, incluso esa noche tuvo una pesadilla que solo logró interrumpir cuando Vegeta la despertó al verla llorar dormida.

Al día siguiente, Bulma y Vegeta estaban desayunando juntos ya que Vegeta le había preparado el desayuno a su novia ya que estaba de visita. Se había levantado antes que ella debido a que Bulma había tenido problemas para dormir en la noche.

Luego de poder desayunar juntos, Bulma se dispuso a irse ya que tenía algunas cosas que hacer ese día ayudando a su padre. Aunque Vegeta insistió en llevarla a su casa luego de lo que había sucedido en la noche.

Cuando iban a salir, encontraron unas cosas en la puerta de Vegeta, no habían escuchado a nadie acercarse a la casa en la mañana así que no sabían desde cuándo estaban. Era una pequeña caja con dulces adentro y tenía una carta.

¿Y eso? -preguntó Bulma ya que ella lo había visto primero en cuanto salieron, tomó las cosas y se las dio a Vegeta para preguntarle, él parecía confundido.

No sé-respondió mientras abría aquello para sacar la nota, se dirigieron al auto y se pusieron a ver qué era allí adentro.

¿Te enviaron una nota de amor? -preguntó Bulma sorprendida ya que en la nota había un corazón.

Luego la tiraré-dijo Vegeta mientras ponía el auto en marcha, Bulma la abrió ya que quería saber de quién era.

"Querido Vegeta, tal vez tú no me recuerdes, pero yo no me he olvidado un segundo de ti desde que te conocí. Espero pronto podamos encontrarnos y me concedas una cita contigo, por lo pronto, te dejo estos dulces que compré pensando en ti. Sé que te encanta el chocolate. Con mucho amor, L."-leyó Bulma, trató de pensar en alguien de quien pudiera ser aquella carta, pero no se le ocurría nadie

¿De quién es? ¿Solo dice L? -preguntó Vegeta confundido mientras conducía, Bulma parecía confundida al leer la carta.

No dice más, pero dice que te conoce ¿Quién es L? -preguntó Bulma confundida, suponía que tal vez ella no podía adivinar de quién se trataba, pero su novio si- ¿O si sabes quién es y te estás haciendo el tonto conmigo? -preguntó pensativa.

¿Crees que yo haría eso? -preguntó Vegeta con molestia- No sé de quien es eso, las únicas personas que conozco cuyo nombre comienza con L son Launch y Lazuli y dudo que sea alguna de ellas-le aclaró ya que ambos sabían que una salía con Raditz y la otra con Krilin.

Claro que no, pero bueno no puedo esperar que solo a mí me gustes, pero si dice que te conoce entonces tal vez tu deberías saber quién es. Además, sabe que te gusta el chocolate-supuso Bulma- No creo que sea Launch o Lazuli, ellas saben que soy tu novia y además Launch esta con Raditz y Lazuli está saliendo con Krilin-dijo pensativa, era algo extraño.

Ayer vi una chica que me habló, se llamaba Lilith creo-comentó Vegeta, casi se había olvidado de la interacción con aquella muchacha pelirroja- Pero supongo que no podría ser ella, no le dije donde vivo ni que me gustaba el chocolate. Dijo que venía de Jigokuji- comentó, Bulma lo miró sorprendida al escuchar eso.

¿Lilith? ¿Vino de la ciudad como tú? ¿Y cómo sabes? - preguntó asombrada de que hubiera hablado con esa chica.

Ella me habló mientras estaba esperando a Raditz cuando fui al centro de Hakuren con él, dijo que estaba esperando a alguien según recuerdo- comentó, llegaron a la casa de Bulma y la peliazul se quedó un segundo pensando sin bajar del auto.

¿Y si ella lanzó la navaja? -preguntó Bulma con sospecha, Vegeta la miró sorprendido.

No parecía alguien peligrosa, era bajita y parecía tímida- opinó, no le parecía que fuera alguien que pudiera hacerle daño a alguna persona.

Pero es extraño que apareciera alguien nuevo en el pueblo así de repente y sucediera algo así-dijo pensativa- Aunque aun así no la conozco, y no habría forma de que sepa dónde vives- agregó mientras trataba de establecer alguna relación, podía solo ser una coincidencia.

Pero en todo caso entonces tendría que haber querido matarme a mi ¿Cómo sabría que ibas a ir a mi casa? -preguntó Vegeta confundido, Bulma hizo una mueca.

Puede que haya sido una coincidencia entonces, supongo que no todos los que vienen de la ciudad son criminales- agregó, tal vez estaba juzgándola así porque venía de la ciudad en la que Vegeta había vivido antes de volver a Hakuren- Pero entonces todos están en peligro si hay alguien arrojando navajas por allí- dijo pensativa.

Supongo que sí, aunque es de lo más normal que ha ocurrido desde que llegué- dijo Vegeta pensativo, una persona arrojando elementos cortantes sonaba más realista que fantasmas, vampiros, cráteres extraños y muñecas diabólicas.

Como sea, cuidado con lo que haces Saiyan- le advirtió Bulma con respecto a la caja con dulces, Vegeta hizo una mueca al escuchar eso.

Lo dices como si yo hubiera aceptado los dulces de una extraña-dijo Vegeta como respuesta, Bulma le sonrió.

Sé que no, pero aun así debo asegurarme-dijo Bulma, revisó la caja con dulces, pero no había nada que le llamara la atención ya que todos eran chocolates- Yo quería un dulce, pero todo es chocolate-dijo la peliazul, si bien le gustaba no tenía ánimos de comer eso en ese momento.

Toma uno y lleva esto-dijo Vegeta, sacó las gominolas que había comprado el otro día cuando había ido al supermercado ya que las había guardado antes de que salieran hacia allí para dárselas. Bulma sonrió al ver lo que le había comprado.

Son de fresa- dijo sonriente la chica al ver el paquete, le dio un beso a Vegeta en la mejilla y tomó un chocolate- Ya me voy, ten cuidado- le pidió con precaución debido a lo que había sucedido en la noche antes de abrir la puerta del auto.

Me iré en cuanto entres- le advirtió Vegeta cuando ella lo miró por la ventana del auto, ella asintió al escucharlo y se apresuró a entrar en su casa para que él pudiera volver a la suya pronto.

Los siguientes días, Vegeta se sintió algo paranoico ya que sentía que alguien lo vigilaba siempre que salía, aunque no sabía de qué podía tratarse.

Habían pasado tres días en los que eso había pasado, además de que algunas cosas extrañas habían pasado en el pueblo también aparte de que los regalos que le dejaban en la puerta no dejaban de aparecer.

Raditz le había estado contando rumores que se habían dicho en el pueblo, al parecer Maron estaba desaparecida hace unos días y nadie podía localizarla.

¿Y si Maron cayó en el cráter? -preguntó Bulma mientras hablaban por teléfono, aunque notaba que Vegeta estaba algo más reservado de lo usual con ella.

Podría ser, aunque no entiendo cómo podríamos encontrarla-dijo Vegeta pensativo, no es que supieran algo de eso todavía.

Pero dicen que no ha ido a trabajar en la cafetería-mencionó, notó que su novio estaba algo distraído- ¿Qué te pasa? ¿Pasó algo más con la tal L?-preguntó Bulma confundida.

Digamos que sí, no deja de enviar cosas- dijo Vegeta con molestia, había procurado ignorar aquello al principio, pero ya empezaba a sentirse incómodo al respecto.

¿No quieres que vayamos con la policía? Ni siquiera sabes quién es- le propuso Bulma, Vegeta se negó de inmediato.

Ni siquiera pudieron atrapar a la persona que lanzó la navaja, dudo que sirva de algo- dijo Vegeta con incredulidad-¿Quieres ir al cráter a investigar sobre Maron?-preguntó ya que conocía bien a Bulma.

Sí, pero primero necesito hacer algunas pruebas en el prototipo que tengo para que investigue el cráter. No vamos a entrar o algo así, quisiera saber si Maron esta adentro- dijo Bulma pensativa por teléfono.

De acuerdo, avísame cuando quieras ir entonces, ese cráter es peligroso- le recordó Vegeta, Bulma afirmó del otro lado del teléfono.

Ten cuidado ¿Si? Estoy preocupada desde lo de la navaja- le pidió Bulma, Vegeta afirmó al escuchar aquello. Las cosas no habían estado muy tranquilas últimamente.

También tu si vas a salir- le recordó Vegeta, Bulma le había dicho que se reuniría con Milk ese día. Ella le dijo que lo tendría, el otro día había sido aterrador.

Se había decidido a comprar cámaras para poner en el frente y el patio trasero de la casa, aunque no era algo tan usual en un pueblo. Una vez que colocó la cámara del patio trasero se dirigió con una escalera a hacerlo en el frente de la misma, también quería poner algunas en los lados del muro que conformaba la entrada al jardín delantero.

En cuanto estaba allí en la escalera, sintió que alguien lo observaba nuevamente. Aunque esta vez no estaba imaginándose cosas ya que vio a la pelirroja de antes pasar por allí, parecía que venía de comprar en alguna tienda cercana ya que traía una bolsa.

¿Quieres que te sostenga la escalera? Podría ser peligroso- le sugirió al acercarse cuando él la había visto ya que iba por la acera.

Vegeta la miró confundido al escuchar el ofrecimiento, aunque era algo normal le había sonado algo extraño.

Estoy bien- le aseguró, Vegeta trató de no pensar en lo que había dicho su novia sobre que Lilith era quien había estado dejando aquellas cosas.

Descuida, es solo por seguridad- dijo ella mientras sostenía la escalera con tranquilidad. Vegeta se sentía incómodo ya que algo en ella le decía que no estaba bien, cada vez que le dirigía una mirada ella parecía sonrojarse-¿Robaron en tu casa? Lo pregunto por las cámaras- dijo de forma casual.

No, supongo que es una costumbre de ciudad- respondió con simpleza, no quería darle más información de la necesaria.

Es cierto, allá hay cámaras en todas partes- dijo Lilith mientras lo veía bajar de la escalera- Deberíamos hablar de vez en cuando, yo no vivo tan lejos de aquí- le informó, notaba que Vegeta estaba siendo amable con ella las veces que se lo había cruzado.

¿En serio? -preguntó, realmente él no sabía dónde vivía ella. Ella sonrió con calidez y jugó con su trenza.

Te doy mi dirección por si algún día quieres hablar, esta como a dos calles de aquí- le aseguró, Vegeta la miró sorprendido. Presentía que aquella muchacha tenía algún interés en él además de que se veía nerviosa al hablarle.

¿Estás alquilando una casa? -preguntó Vegeta evadiendo lo que había dicho antes, ella asintió.

Es en una posada, se llama "Faro en la niebla"-le informó la muchacha, recordó que debía volver pronto ya que Maron aún estaba ahí y debía alimentarla en algún momento. Aunque era más importante para ella poder hablar con Vegeta- ¿Tú vives aquí? - preguntó haciéndose la desentendida.

Si, de todas formas me viste poniendo las cámaras- dijo Vegeta ya que ella había sostenido la escalera.

Es una linda casa- lo elogió, aunque estaba enojada por dentro porque él no la invitara a entrar.

Bueno, tengo que trabajar pronto-dijo como aviso Vegeta, la chica se sorprendió al escucharlo, pero se despidió cortésmente mientras lo veía cargar la escalera para llevarla adentro nuevamente. Antes de hacerlo le dio su número a él en caso de que quisiera hablar ya que vivían cerca, Vegeta lo aceptó para no extender aquella interacción mucho más si la rechazaba.

Se fue de allí mientras refunfuñaba luego de eso, los últimos días había estado tratando de implantar el rumor de que Bulma había sido vista saliendo con otro chico, pero no le habían hecho demasiado caso ya que el pueblo estaba conmocionado por la desaparición de Maron.

Llegó a la posada que estaba rentando y se adentró en ella con normalidad, saludó al tipo que se encargaba de supervisar la entrada en el día. Se trataba de un joven llamado Granolah que sólo saludaba y no hablaba más de lo necesario.

Una vez que entró, frunció el ceño y cerró la puerta con cerrojo. Necesitaba extrema precaución ya que la situación se estaba complicando.

Entró, tomó una botella de agua de la nevera y se dirigió directo al sótano, como la posada era antigua tenía uno en la parte que alquilaba al que nadie iba nunca ya que estaba lleno de polvo y telarañas. Además de que sólo había otro huésped además de ella en el otro extremo de la posada.

Accedió al sótano, bajó la escalera del mismo y pronto vio a la chica que tenía encadenada de los tobillos a las tuberías.

Se veía un poco más delgada, aunque notaba que su natural belleza sólo había perdido un poco de su brillo a pesar de que ahora su cabello estaba desparejo, le había cortado el cabello con unas tijeras cuando la había interrogado antes.

¿Cuándo vas a soltarme? Ya te dije todo lo que se- dijo Maron al verla, ya ni siquiera podía llorar ya que lo había hecho todo el tiempo que la muchacha pelirroja se había ausentado.

Ya veremos, pero será mejor que no me presiones, tú desaparición está llamando la atención y no me agrada que las personas se preocupen tanto por un estereotipo de zorra tonta, así que si me irritas podría acabar con esto más fácilmente- dijo mientras le mostraba la funda del cuchillo que llevaba en su cintura, Maron la miró con miedo al escuchar aquello.

¿Qué le hiciste a Bulma?-preguntó Maron con preocupación ya que sabía el resentimiento que la pelirroja tenía con ella.

Nada, la maldita esquivó mi ataque así que tendré que ser más sofisticada con ella- le informó- Pero no dejare que se quede con él, él me pertenece, él será mío- dijo con seguridad.

Vegeta ni siquiera sabe de tu existencia, él no debe saber que lo sigues- le recordó Maron, sintió un ardor en la mejilla que la asustó enormemente. Lilith había arrojado el cuchillo fuertemente hacia ella, el mismo se había clavado en la pared luego de apenas haber rozado su delicada piel.

Tengo que mejorar mi puntería, fallé- dijo Lilith con molestia, escuchó un grito de terror de Maron ya que se había dado cuenta que la pelirroja tenía un total desinterés por su vida- Si sigues gritando no fallaré la próxima- le aseguró, Maron comenzó a llorar por lo bajo, aunque al menos dejó de gritar.

Si me sueltas no les diré lo que pasa, te lo prometo-le aseguró la chica de cabello azul, Lilith se acercó a ella al escuchar sus súplicas.

No puedo confiar en tus palabras, mucho menos cuando te pareces tanto a esa mujer que es novia de Vegeta ¿Qué tal si una vez que la separe de él se enamora de ti? - dijo pensativa, no podía negar el gran parecido que tenían, aunque Maron era un poco más alta y sus ojos se veían con destellos morados además de que tenía un voluptuoso cuerpo que podría atraer a cualquier hombre.

Yo nunca me acercaría a él te lo juro- le aseguró, Lilith la miró con incredulidad.

No te creo, te vi sonreírle en la cafetería. Tú sabes que Vegeta es muy lindo y además es tan increíble- dijo mientras recordaba lo que la había hecho caer enamorada de él, lo recordaba como si fuera el día anterior.

Maron la miró con mucho nerviosismo, era tan extraño para ella, esa chica pelirroja podía pasar de ser una tonta enamoradiza a una despiadada obsesiva que haría lo que sea para obtener su cometido.

Te juro que no, nunca me acercaría a él. Solo quiero ver a mi familia otra vez- le rogó, Lilith la miró con desprecio, realmente no le importaba. Aunque si sería preocupante si tenía grandes consecuencias si es que alguien estaba buscando a Maron.

Lo pensaré estos días, primero me encargaré de esa perra- dijo refiriéndose a Bulma. Maron sabía que aquella chica quería matarla, aunque al parecer no lo había hecho en las veces que la había visto salir de allí.

Pero ella no te ha hecho nada, ella no sabía que él te gustaba...-dijo Maron nuevamente, Lilith le arrojó la botella de agua esta vez y acertó en su cabeza a la vez que escuchaba un quejido de dolor.

Mejor sería que no te pongas de su lado, podría dejarte aquí y olvidar donde dejé la llave- la amenazó la pelirroja, se dio la vuelta para subir a la vivienda nuevamente. Maron la miró tirada en el suelo, tenía un fuerte dolor de cabeza y lágrimas que se escurrían de sus ojos debido al dolor del golpe.

Lilith revisó las redes sociales de Vegeta y como siempre él no había puesto nada, no solía publicar sobre su vida.

Es tan discreto- dijo con ensoñación al pensar en él, siempre que lo veía no podía evitar sonrojarse debido a lo guapo que le parecía.

Revisó de inmediato las redes sociales de Bulma, aparentemente había subido una publicación antes de cuando había estado desayunando con Vegeta ese día. Ella sabía que se había quedado a dormir con él, no había nada que la enojara más.

Actualizó la página de Bulma y vio de inmediato otra publicación, la peliazul había puesto una foto temporal en la que se veía que estaba caminando en una parte del pueblo ya que mostraba que estaba con unos tenis azules, no sabía dónde era.

Aunque no era la solución más elegante pensó en que tal vez si aquella chica desaparecía eventualmente Vegeta se olvidaría de ella. Ella podría conquistarlo poco a poco una vez que nadie interfiriera en su camino.

Tomó su cardigan de tonos otoñales y se dispuso a salir de la casa nuevamente, al menos ya le había dado agua a Maron, no iba a morirse si la dejaba otro rato sola allí.

Iba a ir al centro y con algo de suerte vería a Bulma por allí, sabía que no estaba con Vegeta ya que lo había visto entrar en su casa y él le había dicho que iba a trabajar.

Recorrió el centro de Hakuren con naturalidad, había decidido ir caminando luego de aparcar la motocicleta en una calle cercana para ver si podía cruzarse con Bulma por allí. La foto que había puesto parecía ser en un lugar céntrico.

Miró cautelosamente las tiendas mientras iba pasando con rapidez por la calle principal, sintió los aromas que salían de los distintos locales de comida que había en el pueblo, aunque también miró los demás buscando a su presa.

Recordó las publicaciones de Bulma, había estado analizando a su rival minuciosamente. Además de ser una chica sumamente inteligente también era bella, parecía que cuidaba mucho de su aspecto ya que en la mayoría de las fotos solía usar maquillaje.

Se decidió a mirar las tiendas hasta que encontró una de maquillaje, parecía ser una bastante concurrida. Pudo ver de inmediato a Bulma allí, estaba con una chica de cabello negro que tenía su cabello recogido en un moño, su ropa era algo más conservadora que la que Bulma usaba.

Apretó uno de sus puños al verla, no podía creer que una chica así de superficial estuviera con Vegeta en lugar de ella. Dudaba que a él le interesara demasiado aquello teniendo en cuenta que no le importaba subir fotos de sí mismo ni mostrarse, definitivamente no debían estar juntos. Simplemente era algo que estaba mal, y ella lo arreglaría muy pronto.

Se adentró en la tienda y esquivó a las mujeres que estaban allí mirando el maquillaje o eligiendo entre los distintos tonos de labiales que había disponibles. Se acercó a ellas, aunque no se puso justo a su lado ya que podría resultar sospechoso. Bulma tenía un abrigo de invierno muy femenino, una bufanda y un gorro.

La peliazul y su amiga se encontraban mirando labiales mientras conversaban animadamente.

Este color te quedaría hermoso- le aseguró Bulma mientras le mostraba un labial a su amiga, era de un tono durazno- Como tu piel es tan linda combinarla perfecto con los colores que usas siempre, no sé si Goku lo notaría, pero te verías preciosa- dijo con amabilidad.

¿Lo crees en serio? -preguntó Milk sonriente, Bulma asintió.

Sí, yo tengo uno en ese color, pero no me queda tan bien como te quedaría a ti. Te regalaré este y luego me dices si Goku lo nota- le sugirió, Milk le agradeció de inmediato ante tal propuesta.

¿Me lo vas a comprar? Muchas gracias- dijo la muchacha con una sonrisa- Y yo que pensé que tenía que estar enojada contigo porque desde que sales con Vegeta ya no te acuerdas de tu mejor amiga- dijo fingiendo un tono dramático, Bulma rio al escucharla.

No es así, es que somos novios hace poco y además hace mucho que nos gustábamos. Supongo que él también siente que tenemos tiempo qué recuperar- dijo Bulma con una sonrisa al recordar a su novio, lo extrañaba mucho a pesar de que no habían pasado tantos días desde que lo había visto por última vez.

¿Hoy está trabajando? Parece que ustedes siempre salen a divertirse- comentó Milk, Bulma asintió.

Sí, me dijo que trabajaría hoy y yo le avise que vendría contigo al centro. De todas formas, siempre suele aparecer en la tarde y ahí responde mis mensajes- le comentó, Milk sonrió ya que eso sonaba tan adorable.

Qué lindos son-dijo con ternura- Es bueno que no perdieran el tiempo, en cuanto volvió de la ciudad quiso salir contigo- recordó ya que había visto a Bulma salir con él el mismo día que había llegado al pueblo.

Es que ya lo habíamos acordado desde antes, aunque no se suponía que era una cita, aunque si era una cita- dijo Bulma en tono de broma, Milk rio con ella al escuchar eso- ¿Qué tono crees que me quede mejor? De estos no tengo y me gustaría variarlos en mis citas con Vegeta-dijo mientras le enseñaba dos opciones.

Lilith dejó de escuchar al ver que la conversación se había desviado de lo que a ella le importaba, podía confirmar que odiaba a aquella joven mujer, sonaba tan superficial. Vegeta merecía estar con alguien mejor, alguien que fuera más como él.

¿De qué forma podría amar verdaderamente a una chica superficial que se preocupaba por tales banalidades como el tono de un labial? Era tan estúpida.

Estaba mirando los labiales en el lado opuesto del local de maquillaje y pronto escuchó la voz de Bulma muy cerca.

Mira este- dijo Bulma mientras se ponía junto a Lilith, Milk se puso al lado de Bulma al escucharla para ver cuál estaba señalando- No tengo de este tampoco ¿Crees que me quede bien? - preguntó Bulma mientras tomaba el labial.

Accidentalmente chocó con el hombro de Lilith suavemente y ella se exaltó un poco al sentir que aquella despreciable mujer la había tocado.

Discúlpame fue un accidente- dijo Bulma como disculpa al notar el pequeño incidente, Lilith no respondió y fingió que seguía mirando los labiales, aunque Bulma volvió a hablarle- Oye, a ti te quedaría muy bien este color, resaltaría mucho con el color de tu cabello, es muy bonito- le sugirió Bulma al ver a la chica.

Solo estoy mirando-dijo la chica ya que no tenía ánimos de hablar con ella, sentía que podría apuñalarla allí mismo si la molestaba.

Disculpa, no quise ser entrometida, pero tu apariencia es tan otoñal- dijo Bulma al ver que la chica parecía no querer hablarle- Eres nueva en el pueblo ¿No? - dijo con amabilidad, Lilith la insultó por dentro antes de apretar sus dientes y luego liberarlos para poder responderle.

Sí, soy nueva- le respondió con cierta indiferencia, Milk habló esta vez.

¿Cómo te llamas? Podríamos ser amigas, aquí todos se conocen y se ayudan- le comentó Milk con un tono amigable también.

Lilith Himawari- respondió la pelirroja, no parecía intimidarlas con su expresión algo más dura por la molestia que estaba sintiendo en ese momento al ver a Bulma cara a cara.

Yo soy Milk Ox-Satan-se presentó la susodicha, le dio la mano a Lilith y ella aceptó con una creciente molestia que trataba de contener.

Yo soy Bulma Briefs, espero nos llevemos bien- dijo la peliazul a su vez, Lilith hizo lo mismo, aunque apretó de más la mano de Bulma y esta se miró la mano asombrada al haber sentido tanta presión en el agarre.

Vaya, tienes mucha fuerza- dijo Bulma tratando de disimular que le había dolido bastante.

Esperamos verte por ahí, podríamos intercambiar números si quieres, a veces nos juntamos con nuestros amigos y podrías venir si gustas- le sugirió Milk, Lilith prefirió tratar de salir de aquella situación pronto para no tener que seguir conteniendo su molestia de ver a Bulma.

En otra ocasión, tengo que irme- les avisó, las dos la saludaron al comprender que parecía ocupada y la muchacha se retiró dejándolas en el local de maquillaje.

Tal vez es tímida- comentó Milk mientras miraban en la dirección en la que se había ido.

Bulma siguió frotando su mano mientras miraba hacia allí también, sentía que ella era quien había estado enviándole cosas a Vegeta.

No creía que fuera casualidad que esa nueva chica hubiera aparecido de la nada al igual que la navaja y los regalos en la casa de su novio, el fuerte apretón de manos y la expresión seria de la pelirroja solo la había convencido más de su teoría.

Bulma tu mano esta roja- dijo Milk como observación ya que veía que Bulma frotaba su extremidad insistentemente.

No es nada- dijo Bulma mientras disimulaba el dolor que le había causado, aunque se le había calmado en el transcurso de los segundos desde que se había ido la pelirroja.

Siguieron mirando tiendas un rato más y luego de detuvieron para beber algo ya que hacía mucho frío, aunque cuando quisieron ir a la cafetería en la que trabajaba Maron verificaron que no había ido ese día.

Bulma se decidió a hablar con el dueño de la cafetería ya que él estaba haciendo los turnos de la chica. Preguntó por el paradero de la muchacha y él no sabía mucho más que lo que ya se rumoreaba, había desaparecido misteriosamente luego de completar un turno hace pocos días.

Qué extraño- dijo Milk pensativa mientras caminaba con su amiga, cada una llevaba un café en la mano.

Debería haber ido a revisar el cráter ¿Y si se cayó allí? El tiempo corre- dijo Bulma preocupada por la otra peliazul, por más que no le agradara nunca había querido que algo malo le sucediera. El pueblo se sentía diferente ahora que todos sentían la ausencia de Maron, como si faltara una pieza de Hakuren.

Pero dijiste que era peligroso- le recordó Milk, Bulma le había contado de eso para que tuviera cuidado, aunque no había ido ella misma.

Lo es, por eso es que debería ir a ver. Podría haber alguna pista- dijo Bulma pensativa por más que no podía acceder al cráter. Sintió cierta paranoia por un momento ya que por momentos había sentido como si alguien las observara, miró alrededor y no encontró nadie.

¿Qué buscas? -preguntó Milk confundida al ver actuar así a su amiga.

Nada, solo estoy preocupada por Maron- dijo Bulma aunque era algo más que eso- Iré a revisar ese cráter hoy, Vegeta está ocupado así que tendré que ir sola- dijo pensativa, de todas formas, podía tratar de probar el prototipo que había creado para ver dentro del cráter, aunque sabía que necesitaba mejoras aún.

¿No quieres que vaya contigo? ¿Es muy lejos? - preguntó Milk ya que no recordaba muy bien dónde era.

No está tan lejos de tu casa, podría llevarte a la granja y luego ir, no quisiera que retrases tus planes por mí. Se que tienes cosas qué hacer cuando vuelvas- dijo ya que su amiga le había mencionado que había dejado algunas cosas para después para salir con ella.

Bien, aceptaré tu oferta porque estoy un poco cansada de caminar- mencionó Milk, habían dado varias vueltas en el centro comprando cosas.

Las dos volvieron a la casa de Bulma y una vez que dejaron las cosas que había comprado y tomó lo necesario para indagar en el cráter, tomaron el auto para dirigirse a la parte este de Hakuren. Llegaron a la granja de la familia de Milk sin problemas y se despidieron amigablemente.

No se había dado cuenta de que una motocicleta la seguía de manera lenta y disimulada para ver a dónde iba, era fácil notar cuando alguien seguía a otro en auto en Hakuren ya que si bien muchos tenían vehículos no había tanta circulación muy a menudo.

Vegeta revisó su teléfono luego de terminar con su trabajo de ese día, había decidido dejarlo un rato antes ya que tampoco es que estuviera atrasado con sus asuntos pendientes. Leyó algunos de los mensajes de Bulma hasta que se distrajo por algunos gritos que escuchó, provenían de la calle.

Bulmaaaaaaa- gritaba una voz femenina, se alertó al reconocer el nombre de su novia en aquella voz que se escuchaba desesperada.

Salió de su casa de inmediato y no vio nada extraño, siguió la dirección de los gritos mientras corría un poco por la calle en caso de que se estuvieran alejando. Vio a Maron correr en la calle, se veía asustada y con un aspecto algo extraño.

Corrió hacia ella y parecía que ella se impresionó un poco al verlo ir directo hacia donde estaba mientras aclamaba el nombre de su novia.

Vegeta tienes que ayudar a Bulma, una chica la está buscando y ella me secuestró y me golpeó y quería matarme-dijo Maron desesperada, sus palabras se encimaban unas sobre otras como si lucharan una contra la otra para salir primero. No entendió mucho al principio y mejor decidió llevar a Maron a su casa para que tratara de calmarse.

Maron se sentó una vez que entraron y Vegeta le ofreció un vaso de agua ya que notaba que se veía muy mal. Estaba desaliñada, su cabello estaba cortado como si no siguiera ningún orden incluso parecía que le habían arrancado un mechón. Su ropa estaba rota como si alguien se hubiera ensañado con ella con unas tijeras y además tenía un corte en la cara que se veía muy reciente ya que apenas se estaba secando la sangre que salía de él.

¿Qué te sucedió? - preguntó Vegeta, notó que la chica tenía raspones muy profundos en sus piernas como si su piel hubiera estado haciendo fricción con algo muy duro.

Una chica fue a buscarme cuando salí de la cafetería y me amenazó con un cuchillo- dijo mientras su voz se quebraba ya que quería llorar al recordarlo- era para llevarme a su casa y me tuvo allí durante días- dijo mientras sollozaba, Vegeta la miró asombrado al escuchar aquello. Trató de consolarla poniendo una mano en su espalda mientras ella lloraba nuevamente, aunque parecía que estaba asustada.

¿Recuerdas cómo se veía? ¿Ella te golpeó? -preguntó al ver todo el daño que parecía tener el cuerpo de Maron, ella asintió- ¿Por qué estabas gritando el nombre de Bulma en la calle? - preguntó a su vez, eso era lo que le había parecido más extraño si es que podía serlo más.

Es una chica pelirroja, tiene una trenza y... -empezó a describir, aunque recordó algo crucial- Quiere matar a Bulma -dijo al recordar porqué estaba gritando el nombre de la aprendiz de científico.

Vegeta la miró sorprendido al escuchar aquello y Maron le explicó todo lo que se había enterado se la pelirroja mientras la había tenido secuestrada, aunque no pudo evitar sollozar al recordar los momentos en los que la había golpeado.

Bulma está en peligro, tienes que protegerla- le advirtió Maron- Esta loca, le hará daño- le garantizó con sus ojos violetas desorbitados por la exaltación, Vegeta no lo dudó al ver cómo estaba ella.

Te llevaré al hospital y luego iré por Bulma, debe estar en su casa ahora- dijo Vegeta con preocupación al escuchar lo que le había dicho sobre Lilith. Pudo concluir que los regalos constantes eran de ella, aunque también la navaja que casi le había dado en la cabeza a su novia la otra noche.

Tal parecía que aquella mujer tenía una obsesión patológica por él, aunque él ni siquiera la conocía, no entendía cómo había sucedido eso en primer lugar.

Llevó a Maron al hospital y se decidió a ir a la casa de Bulma ya que quería verificar que estuviera bien, aunque no lo parecía esa chica representaba un gran peligro para su novia especialmente. Maron le había dicho que ella parecía dispuesta a matar a su novia sin remordimiento alguno, incluso le había contado que le había lanzado un cuchillo a la cabeza a ella también.

Al llegar y tocar el timbre, debido a que Bulma no le había respondido, habló con la madre de Bulma ya que ella lo había atendido.

Bulma no está hoy, hace un rato se fue con Milk, dijo que se iría a llevarla a su casa y luego iría a ver un cráter- dijo pensativa, Vegeta la miró con preocupación al ver que su novia no estaba allí.

Parecía que Lilith también podía seguir sus movimientos ya que Maron le comento que Lilith salía a cada rato para espiarlo a él o a Bulma en sus actividades, era algo simplemente escalofriante.

Se despidió de la mamá de Bulma y luego se fue de allí, el atardecer estaba comenzando a invadir el cielo. Si esa chica veía a Bulma sola en un lugar aislado podría hacerle cualquier cosa, no lo permitiría. Solo bastaba con ver cómo había dejado a Maron para saber que estaba loca, la había maltratado por días.

Subió a su auto de inmediato y comenzó a conducir, no sabía si Lilith estaba en ese momento detrás de Bulma ya que Maron no sabía a dónde se había ido luego de que había salido ese día. Aunque mencionó que se había ido algunas horas más temprano.

Bulma iba caminando por la zona rocosa con cuidado ya que cargaba una mochila un poco pesada para ella, llevaba las cosas que quería probar cerca del cráter ya que allí había más fluctuaciones de la energía electromagnética que en el resto del pueblo.

Mientras se cuidaba de no caerse pasando entre las rocas, se asustó en un momento ya que Tama pasó rápidamente entre sus piernas y aquello la sorprendió. Se cayó de rodillas y se raspó, llevaba un pantalón puesto y el mismo se había roto en su rodilla izquierda por la caída causándole un doloroso raspón.

Se incorporó mientras toleraba el dolor para superar la parte más rocosa, llegó hacia allí y Tama la esperaba con su inocente rostro gatuno que reflejaba una dulce indiferencia.

¿Por qué siempre estás aquí? - preguntó mirando al gato mientras lo cargaba en sus brazos, no podía enojarse con él por haber provocado su caída ya que sabía que el gato no se daba cuenta de aquello. Lo acarició y Tama ronroneó a pesar de escuchar el reproche.

Cuando estuvieron a sólo pocos metros del cráter, Bulma se decidió a bajar a Tama ya que tenía que hacer algunas cosas. De todas formas, sabía que Tama no se iría de allí sin ella ya que le encantaba estar en ese lugar por alguna razón.

Siguió caminando un poco más hasta que sintió que no estaba sola allí, escuchó un ruido como si alguien hubiera pateado una roca. Volteó y vio a la chica pelirroja de la trenza caminar hacia la zona menos rocosa, aunque parecía tener menos dificultad que ella para hacerlo a pesar de que también llevaba una mochila.

Cuidado Lilith, no es seguro venir a esta zona- le advirtió Bulma al ver que ella estaba allí, Lilith llegó hasta la zona menos rocosa mientras la veía con una seriedad imperturbable.

No me vas a decir qué hacer, maldita perra- la insultó la pelirroja, Bulma la miró confundida al escuchar el improperio. Después de todo ella no conocía a esa chica más que la interacción que habían tenido ese día.

¿Por qué me dices eso? Solo quería advertirte, en esta zona hay algo peligroso y es más seguro estar lejos, solo vine porque...-dijo Bulma hasta que Lilith se aproximó rápidamente a ella y le dio una fuerte cachetada, el golpe fue tan fuerte que la peliazul perdió el equilibrio y cayó al suelo debido al peso que traía en su mochila.

Yo hablaré, cállate- le ordenó con seriedad mientras la miraba en el suelo, ansiaba acabar con ella lo más pronto posible- Tú y yo no podemos estar en este pueblo, una de las dos debe irse-le aseguró- Y no seré yo- le aclaró con una mirada de desprecio.

¿Por qué me golpeaste? Yo no te he hecho nada- la increpó Bulma ante lo que había dicho, su mejilla le ardía debido al fuerte golpe además de que ahora le dolía el impacto de la caída- ¿Por qué dices que una de las dos tiene que irse del pueblo? - preguntó confundida, realmente no entendía la situación.

Por Vegeta, él es para mí- le aseguró Lilith- Me dijeron que tú eres su novia, y eso no es posible, yo soy quien debe serlo- le aclaró, dio un paso adelante para acercarse a Bulma y ella se levantó con dificultad para alejarse, le era difícil debido al peso de la mochila.

Vegeta no te conoce, él me dijo que te había conocido el otro día- dijo Bulma mientras retrocedía, la pelirroja avanzaba lentamente de forma amenazante con una ligera sonrisa de satisfacción al poder dominar la situación.

No tengo que explicarte nada a ti, de todas formas, no saldrás de aquí con vida. Luego yo le diré a Vegeta que huiste del pueblo o algo así, estoy segura de que se olvidara de ti en unos meses- dijo Lilith con seguridad. Buscó algo en su cintura, pero recordó que no había llevado el cuchillo ya que lo había clavado en la pared al arrojárselo a Maron.

Bulma notó que bajo su cardigan ella llevaba lo que parecía ser una funda en forma de cuchillo y eso solo la asustó más. Vio retroceder a Lilith en búsqueda de algo y le pareció que probablemente iba a tomar una roca del camino rocoso que había hasta allí.

Vegeta nunca te amaría-le aseguró Bulma mientras la veía observar el camino rocoso ya que se acercó a él, le había dado la espalda a ella.

Lilith volteó al escuchar los pasos de

Bulma cerca de ella, pero apenas pudo reaccionar cuando sintió algo muy pesado impactar contra su cuerpo. La peliazul había empleado toda su fuerza para golpearla con su pesada mochila y había logrado derribarla para ganar tiempo.

Maldita perra loca- la insultó Lilith desde el suelo, sintió el golpe en su cara ya que parecía que la mochila contenía algo metálico y duro.

Tú eres la loca aquí, tú quieres matarme y ni siquiera conoces a Vegeta, él ni siquiera sabe quién eres- le retrucó Bulma antes de decidirse a huir. Lilith se incorporó e interceptó a Bulma antes de que pudiera ir al camino rocoso nuevamente, había estado muy cerca.

Al hacerlo las dos cayeron, aunque Bulma lo hizo en el camino rocoso y ella en la zona más plana, eso produjo que Bulma se lastimara los codos y tuviera un raspón en su cara.

Es una lástima que hayas elegido al hombre equivocado, para ser una escoria tu cara es muy bonita- dijo Lilith al ver el rostro de dolor de Bulma desde arriba, se había levantado primero y comenzó a arrastrar a Bulma hacia la zona plana para poder acabar con ella de una vez.

Yo no elegí al equivocado, yo lo he amado desde siempre. Maldita loca, ni siquiera sabes nada sobre él y ya dices que lo amas- dijo Bulma con enojo, pateó a Lilith, aunque ella aseguró sus piernas mientras la seguía arrastrando, eso hizo que Bulma se raspara aún más y sintiera más dolor.

Likity siguió concentrada en lo suyo, tomaría una roca pesada y acabaría de una vez por todas con esa maldita científica que se interponía en sus planes con Vegeta.

Estoy segura de que no te ama, eres una maldita perra superficial que no puede dejar de compartir lo que está haciendo a cada momento en redes sociales. Tal vez deba agradecerte, gracias a ti pude encontrarlo- dijo con un tono que a Bulma le pareció insoportable-Después de todo tú subiste esa foto con él- dijo haciendo referencia a la foto que había visto de él en las redes sociales de ella, aunque su primera pista había sido la que Vegeta tenía en el suyo. Suponía que la peliazul la había subido ya que sabía de sobra que a Vegeta no le importaban esas cosas.

Bulma trató de sobreponerse a su dolor para tratar de levantarse, pero Lilith comenzó a patearla mientras estaba en el suelo y Bulma se concentró en proteger sus puntos vitales mientras resistía, la pelirroja tenía mucha más fuerza que ella.

Vegeta bajó de su auto en el lugar que lo dejaba cada vez que él y Bulma iban a la zona del cráter, después de todo no podía pasar por el camino rocoso con el auto o podría romperlo.

Comenzó a atravesar el camino y a lo lejos pudo ver lo que sospechaba, Lilith estaba allí con Bulma. Lo cruzó lo más rápido que pudo y pareció que ellas no notaron que estaba yendo hacia allí ya que se insultaban la una a la otra.

Maldita perra, acabaré contigo de una vez-dijo Lilith mientras levantaba una pesada roca que había arrastrado desde el camino rocoso antes.

Bulma estaba en el suelo ya que estaba muy cansada y adolorida por las patadas de la mujer, la miró con terror en su expresión. Casi podía sentir el dolor insoportable que le provocaría aquella roca si impactaba contra ella, bien podría matarla si lo hacía con la fuerza suficiente.

Justo antes de que pudiera acercarse para dejar caer la roca encima de la peliazul, Tama se lanzó a arañarla en lo que Vegeta llegaba hacia allí.

Maldito gato- dijo Lilith, se lo quitó de encima arrojándolo lejos, aunque tuvo que soltar la roca y la misma cayó en su pie haciéndola gritar de dolor de inmediato.

Vegeta llegó y miró la escena completamente sorprendido, estaban a dos metros del camino rocoso y Bulma lo miraba preocupada desde el suelo a pesar de que la ayuda de Tama había sido muy útil.

¿Qué diablos le hiciste a Bulma?-preguntó Vegeta furioso mirando a la pelirroja que tenía una expresión de dolor, pareció olvidarlo al instante al ver que él estaba allí.

Vegeta, no sabía que vendrías aquí- dijo la chica cambiando ligeramente su semblante, aunque era difícil excusarse con las cosas como estaban- Yo solo quería ayudarte- dijo con cierta molestia.

Querías matarla ¿Quién diablos eres? ¿Qué quieres? ¿Por qué haces esto? -preguntó con un desagrado indisimulable en su voz, la chica lo miró asombrada al escuchar aquella pregunta.

Vegeta se acercó a Bulma para ayudarla a incorporarse, aunque la peliazul parecía estar bastante herida, aparentemente había podido resistirse a pesar de que la había tomado desprevenida.

Soy Lilith, Vegeta ¿No me recuerdas? Fue en Jigokuji- le dijo ella con una expresión perturbadora, sentía que su mano temblaba al ver a Vegeta ayudar a Bulma a que se sentara en el suelo- ¿No recuerdas cuando tú me salvaste? Me tendiste tu mano en un momento en el que yo no tenía nada- le recordó, Vegeta la miró confundido ya que parecía que se suponía que él la conocía.

Vegeta recordó de repente como si se tratara de algo que sólo había omitido en su memoria, no había sido algo tan significativo para él al menos.

Flashback*

Un día en Jigokuji se había juntado con dos de sus amigos de la ciudad para tontear por ahí, habían pasado todo el día juntos y luego de eso él solo estaba volviendo a su casa.

Para volver a su edificio usualmente debía pasar por un gran puente que había en la ciudad para ir de una parte a otra.

En cuanto había estado cruzando el puente era casi de noche, solo quedaba una pequeña estela de los últimos destellos solares que se borraban poco a poco en el firmamento nocturno.

Cruzaba el largo puente caminando con su abrigo de invierno y vio a una chica subirse al borde del puente, aunque no entendía por qué lo había hecho ya que el mismo estaba cubierto de nieve y de esa forma resultaba extremadamente resbaloso.

Pensó por escasos segundos y se dirigió corriendo a donde la chica estaba, la misma estaba mirando hacia abajo mientras permanecía de pie en el borde. Su cabello era rojo, estaba parcialmente cubierto por un gorro abrigado y tenía una trenza.

Notó la energía apesadumbrada que la rodeaba a pesar de que no la conocía de nada, era evidente lo que iba a hacer. Poco antes de llegar la vio dar un paso adelante mientras ella cerraba sus ojos, Vegeta llegó a tomarla de la mano antes de que lograra caer por completo y la vio mirarlo con temor en su mirada color miel. Reflejaban un genuino temor de morir a pesar de que ella misma se había puesto en esa situación.

La ayudó a subir, por suerte era una chica no tan alta y pudo ayudarla a volver al puente, ella lo miró con gratitud a pesar de que parecía estar muy impactada por lo que acababa de suceder, alguien se había preocupado por ella. Unas lágrimas se escaparon de sus ojos al estar frente a frente con él.

Estuvo cerca- dijo Vegeta al verla sana y salva, notó que ella estaba conmocionada- Debes buscar ayuda, tu familia estará triste si saben que algo así podría haberte ocurrido- dijo haciendo referencia al intento de suicidio que acababa de presenciar.

Ella asintió entre lágrimas al oírlo, pero no lloraba por casi haber muerto, lloraba porque estaba feliz. Alguien se había preocupado por ella, había sido un puro y genuino acto desinteresado hacia ella.

Gracias- dijo la chica por lo bajo con un sonrojo en las mejillas, se sentía avergonzada frente a él.

Vegeta le ofreció acompañarla a donde tuviera que ir para al menos no dejarla cerca del puente otra vez, podría intentarlo de nuevo. Ella aceptó y mientras caminaban no pudo evitar preguntarle lo que tanto la intrigaba, pero solo se atrevió a hacerlo cuando él iba a irse luego de acompañarla a su edificio.

¿Cómo es tu nombre? Te debo mi gratitud- dijo ella, Vegeta no le había preguntado lo que la había llevado a eso ya que suponía que él no quería forzarla a hablar de algo tan personal a pesar de haberla ayudado.

Vegeta Saiyan- respondió el susodicho, Lilith sonrió ligeramente al escuchar su nombre.

Muchas gracias Vegeta, y gracias por acompañarme- le dijo tímidamente, sentía que un calor agradable nacía en el interior de su corazón.

¿Tú cómo te llamas? - preguntó Vegeta, aunque ya estaba de regreso porque se le estaba haciendo tarde.

Lilith- respondió ella, Vegeta puso una mano en su hombro y ella se sonrojó ante el contacto.

Cuídate, no vuelvas al puente- le pidió, ella le sonrió y asintió mientras sentía que sus mejillas ardían.

Él se despidió y se fue de allí, cuando la había salvado había sido por impulso al ver que pasaría lo que parecía inevitable. Una vez que la chica estuvo a salvo quería asegurarse de que hubiera valido la pena haberse preocupado por ella y por eso la había acompañado.

Fin flashback*

Con todo lo que le había pasado después de eso había olvidado completamente que conocía a Lilith, después de todo solo la había visto una vez y no había vuelto a saber de ella. Dos meses luego de lo ocurrido se había mudado a Hakuren y había retomado su contacto con Bulma por redes sociales, aunque él seguía sin usarlas más que para hablar con ella.

Tú eres la del puente- dijo Vegeta sorprendido ya que había recordado todo, Lilith sonrió al ver que se había acordado.

Sí, tú me salvaste esa vez. Te preocupaste por mí y fuiste tan amable- dijo con ensoñación.

A pesar de recordarlo, Vegeta estaba completamente indignado por lo que le había hecho a su novia e incluso también por Maron. Bulma escuchaba las cosas atentamente, sabía que no estaban a salvo mientras aquella pelirroja estuviera cerca.

Es por eso que vine por ti, desde que me acompañaste a mi edificio lo supe. Yo podré hacerte feliz, así como tu existencia me hace feliz a mi-dijo ella con una sonrisa dulce. Vegeta y Bulma la miraron espantados, esa chica parecía estar fuera de sí inmersa en su lógica tan extrema y poco razonable.

Yo nunca estaría con una loca-le aseguró Vegeta con desprecio al escucharla- Te salvé porque parecía que estabas sufriendo, pero no puedo permitir que secuestres y golpees a las mujeres que me rodean. Bulma es mi novia, supéralo - le advirtió, se puso de pie interponiendose entre ella y Bulma.

Lilith comenzó a reír al escucharlo, aunque su mirada se veía desesperada.

Al final siempre arruinas todo Lilith ¿Por qué estás tan loca Lilith? - dijo como si se estuviera hablando en tercera persona, se rio de forma escalofriante otra vez ante la atenta mirada de Vegeta y Bulma- Tal vez si hubieras sido más precavida, tal vez si no hubieras lanzado una navaja a su cabeza o si no hubieras secuestrado a esa zorra con vestido de sirvienta-dijo nuevamente.

Buscó en sus bolsillos y encontró una navaja, en este caso era de color naranja, parecía ser del mismo tipo que la que le había lanzado a Bulma la otra noche.

Lo podemos arreglar, arreglaremos todo- dijo Lilith nuevamente mientras tocaba el filo de la navaja- Mataré a esta perra que te aleja de mí, y luego tú serás mío para siempre. Haré lo que sea por ti Vegeta-le aseguró mirándolo con sus ojos color miel que se notaban oscurecidos como si estuviera fuera de sí.

Bulma la miró con incredulidad al ver cómo hablaba de la muerte, de su muerte, como si no tuviera valor en absoluto para ella.

Nunca querré estar con una loca asesina- le aseguró Vegeta con crudeza, Lilith guardó la navaja y lo miró con imperturbable tranquilidad unos segundos antes de tomar de improviso la roca pesada que tenía y arrojársela a Vegeta. Él la atrapó a duras penas para que no lograra llegar a caer cerca de donde estaba Bulma ya que no se encontraba muy lejos de ella.

Lilith corrió con rapidez hacia Bulma y rodeó su cuello con uno de sus brazos para luego comenzar a arrastrarla lejos de Vegeta.

El joven soltó la roca inmediatamente, escuchó los quejidos de Bulma mientras la pelirroja la arrastraba ya que la estaba privando de respirar, estaban cada vez más cerca del cráter, aunque parecía que Lilith no sabía eso.

SUÉLTAME-gritó Bulma mientras trataba de respirar, la pelirroja presionaba su cuello fuertemente mientras la arrastraba sin importarle lo duro que estaba el suelo- MALDITA PSICÓPATA- vociferó Bulma, Lilith la miraba con una frialdad sobrehumana mientras lo hacía.

Vegeta se dirigió a forcejear con la mujer e hizo que soltara a Bulma a duras penas ya que había sacado la navaja nuevamente.

El viento comenzaba a correr debido a la cercanía de ellos con el cráter, parecía que percibía cuando alguien estaba cerca de él como si quisiera tragárselo.

SUÉLTAME, ACABARÉ CON ELLA. ACABARÉ CON ELLA Y PODREMOS ESTAR JUNTOS-dijo Lilith en un frenesí de gritos, en el forcejeo le hizo algunos cortes en los brazos a Vegeta además de que también había cortado las mangas de su chaqueta mientras él la retenía.

Bulma vio las manchas de sangre que caían al piso y se arrastró hacia donde estaban a pesar de que Lilith la miraba con un gran odio.

TE ODIO, MALDITA PERRA- dijo Lilith mientras seguía en su frenesí, las lágrimas corrían por sus ojos mientras trataba de librarse de los brazos de Vegeta.

Agh- se quejó Vegeta, le había quitado la navaja apenas pudo alcanzar su brazo, aunque recibió un profundo corte en la mano ya que ella se movía de un lado a otro mientras seguía insultando a Bulma.

Lilith lloro más fuerte en cuanto la navaja fue arrojada al suelo, tal parecía que el movimiento de aquel objeto había sido percibido por el viento que salía del cráter ya que el mismo comenzó a correr más fuerte todavía.

Vegeta dejó caer a Lilith lejos de él para alejarla de Bulma, era peligroso que estuvieran tan cerca del cráter ya que el viento se acrecentada poco a poco, se decidió a tomar la navaja antes de que la pelirroja pudiera ir por ella, la misma había tardado en levantarse del suelo.

¿Vas a matarme? -preguntó Lilith al verlo con la navaja en la mano, la extremidad de Vegeta estaba sangrando de todas formas, aunque él se estaba sobreponiendo al dolor de su herida.

Vegeta la miró a los ojos con ira, odiaba el hecho de que aquella mujer loca lo hubiera seguido hasta Hakuren. Cuando la había salvado no había creído que las cosas resultarían de esa forma, miró de reojo a Bulma un segundo y se decidió a avanzar hacia ella mientras trataba de ignorar el dolor en su mano.

Lilith respiraba agitadamente, retrocedió unos pocos pasos al verlo acercarse, pero estaba segura de que él no se atrevería.

No vas a matarme, tú me salvaste, tú me amarás -le aseguró Lilith, algunas lágrimas corrían por sus ojos, aunque salían volando por el viento que los rodeaba - Tú no eres así, yo sé cómo eres y por eso es que te amo, yo te amo y te amaré más que ella - le juró, Vegeta siguió con su expresión seria hacia ella y Lilith volvió a retroceder.

No seré yo quien te mate, pero me aseguraré de que no puedas acercarte a Bulma nunca más - le aseguró Vegeta con seriedad - Tú no me amas, no me conoces, solo eres una loca que se obsesionó conmigo. Nada más - le aclaró con frialdad.

Vegeta arrojó la navaja al cráter para que Lilith ya no pudiera tomarla, el viento hizo un remolino alrededor del arma y se la tragó en un instante. Lilith miró lo que había pasado asombrada, si bien había visto la señalización no sabía qué se suponía que era ese cráter del que había escuchado hablar a Bulma más temprano mientras la espiaba.

No necesito una navaja para acabar con ella - le aseguró Lilith sin temor, iba a acercarse para forcejear con Vegeta otra vez cuando sintió que algo le provocó dolor en una de sus piernas- AAAY- expresó con una voz aguda.

Vegeta miró lo que sucedía y Tama se había aproximado a morder la pierna de la chica sin que ella lo esperara. En cuanto Lilith quiso apartarlo de su pierna él saltó a la otra y comenzó a arañarla ferozmente. Cayó al suelo de espaldas debido al dolor y aquello solo la hizo quedar un poco más cerca del cráter ya que trataba de alejarse de Tama que quería atacarla.

Vegeta, ten cuidado con el viento- le advirtió Bulma que estaba un poco más atrás aun en el suelo debido a que sus piernas estaban muy lastimadas porque Lilith la había arrastrado antes. Parecía que el viento estaba cambiando de sentido y en lugar de salir del cráter daba la sensación de que lo estuviera succionando.

Vegeta miró a Tama ir hacia él ya que parecía asustado por los cambios del viento y lo cargó en sus brazos de inmediato mientras comenzaba a alejarse del cráter, suponía que Lilith podría hacerlo sola.

Lilith notó los mismo y se dispuso a levantarse para correr lejos del cráter, pero el dolor en su pie por la roca que había caído antes sobre él la detuvo de hacerlo. No podría ponerse de pie sola, probablemente se había fracturado un dedo.

De un momento a otro, el viento comenzó a ser más violento aún, el cráter comenzó a comportarse como un vórtice que succionaba todo violentamente arrastrando el viento a su interior. Un remolino se formó alrededor de Lilith, y la hizo suspenderse en el aire mientras la abrazaba con su arrasador ser.

La pelirroja solo pudo ver a Vegeta mirándola sorprendido por lo que estaba sucediendo con el gato en brazos y a Bulma en el suelo que miraba todo con sorpresa.

Pensó en él y en cuánto lo amaba, le deparaba un inevitable destino en el fondo de aquel cráter, no volvería a ver a Vegeta. Sintió que lloraba, pero las lágrimas no permanecieron ni un segundo en sus ojos ya que el remolino se las llevó.

Vegeta y Bulma se cubrieron del viento un segundo antes de que sucediera, el viento arrastró a Lilith al fondo del cráter, si es que tenía uno.

En cuanto se llevó a la muchacha pelirroja, el viento volvió a calmarse como si nada hubiera pasado, y todo estaba como antes, como si Lilith nunca hubiera ido a Hakuren en primer lugar, como si no hubiera existido.

Vegeta se dirigió a donde estaba Bulma de inmediato y se quedó junto a ella mientras pensaban en lo que había sucedido. Él bajó al gato ya que le ardían los brazos, tenía cortes y su chaqueta estaba destrozada.

Bulma se sentó para poder abrazar a Vegeta con cuidado de no tocar sus brazos, pero también tenía un punzante dolor en las costillas además de otras zonas donde la loca pelirroja la había golpeado.

Tiempo después se enteraron bien de lo que había estado pasando ya que Maron les contó el calvario que la pelirroja la había hecho pasar.

Había tenido que escaparse de la posada en cuanto Granolah había entrado al sótano de casualidad al escucharla gritar y llorar. La había liberado, ella había salido corriendo de inmediato para tratar de advertirle a Bulma a pesar de que no sabía bien dónde vivía ya que no eran amigas cercanas.

Vegeta y Bulma fueron al hospital en el auto de él, aunque habían recibido ayuda de Yajirobe que había pasado por ese lugar unos minutos después de que Lilith hubiera sido consumida por el cráter.

Debido a que Vegeta estaba débil por la pérdida de sangre Yajirobe lo había ayudado a llevar a Bulma al auto para que pudieran ir a atenderse las heridas que tenían.

Si bien no eran heridas tan graves habían sido varias, Bulma tuvo que quedarse más tiempo ya que Lilith la había pateado varias veces causándole varios moretones. Querían descartar que le hubiera quebrado algún hueso o costilla, mientras que Vegeta debía recibir suturas ya que tenía varios cortes en los brazos, su mano derecha había sido la más afectada.

Los dos estuvieron algo más tranquilos al final, al menos lo estarían hasta que llegaran sus padres ya que los doctores los habían llamado para avisarles dónde estaban.

Hablaron en una habitación del hospital donde los habían dejado juntos ya que habían llegado al mismo tiempo a atenderse. Se reconfortaron entre sí, a pesar de las heridas que tenían los dos estaban bien y podían seguir adelante juntos.

En cuanto a Lilith, ya no era un problema, aunque no sabían a dónde conducía aquel cráter cuyo fondo era imposible de ver, tal vez estaba muerta o tal vez no.

Mientras tanto, Tama se había quedado en la zona del cráter. Bulma y Vegeta habían estado tan conmocionados que habían olvidado llevarse al pequeño minino.

Él miró el cráter con inocente indiferencia, encaminó sus suaves patas con tranquilidad a un pequeño estanque con agua que estaba un poco más lejos al pasar la zona del cráter y se zambulló en él de un pequeño salto.

Buenas noches!!! Disculpen la hora de actualización, hoy ya quise darle fin por fin a este capítulo ya que estuve trabajando en él por días.

Como verán me quedo algo más largo de lo usual (No tengo ningún otro capítulo con 20.000 palabras) espero les haya gustado si llegaron hasta aquí (Si no es así qué mal porque leyeron mucho )

No olviden votar o comentar si les gustó ya que eso me anima a hacer más fics como este, etiqueto a mi querida Sho_9326 ya que estoy haciendo esta historia por su desafío de Halloween y ella estaba especialmente emocionada por esta temática.

En fin, muchas gracias por leer, nos leemos pronto.

Niebla~