23. Ojos en todas partes.

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Las personas eran como películas, cintas de diversas tramas, algunas mejores que otras, algunas con momentos muy buenos, otras con momentos malos o pésimos, pero todas ellas tenían su propia trama, su propio ritmo.

Como en el cine; películas de drama, de comedia, de terror, de acción, de suspenso. Existía de todo un poco.

Al estar siempre atado al mismo lugar y a la misma maldición, confinado hasta el fin de sus días a una bañera, su vida entonces era una película experimental de cine yugoslavo.

Así de extraño… o de malo…

Su vida no fue normal nunca, por mucho que lo codiciara, por mucho que lo odiara y una pequeña parte de él, lejos de sentirse resignado, trataba de aferrarse a una realidad diferente, por ello el poder de las marionetas resultaba bastante útil para muchas cosas, pasa casi todo.

Encerrado en un cuerpo que no funcionaba, que prácticamente estaba muerto de la cintura para abajo, todavía le quedaba la imaginación y bueno… las imágenes justo alimentaban lo que pretendía vivir a la distancia.

Mechamaru, su marioneta preferida, le servía para este fin.

¿Qué de malo tenía fantasear con que él en persona estaba ahí? Observando a través de los ojos mecánicos de su marioneta. Kokichi Muta pensaba que era como contemplar una película, la película de vida de las personas con las que se encontraba.

¿Qué tenía de malo fantasear que era un tipo normal y no un adefesio?

Los rastreadores entonces se volvieron también un arma que perfeccionó con el tiempo y que, después en tiempos de guerra, sería bastante útil.

Así que Kokichi se dedicó un tiempo a espiar, a observar el exterior, a sus compañeros, a tratar de "vivir" la normalidad que ellos vivían y, ciertamente, esa práctica suya se convirtió en una especie de voyerismo, aunque no le causaba excitación, bueno, en algunos casos…

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Película 1

No sabía que Mai tenía cierta aversión a usar sujetador. Resulta que todas las mañanas se peleaba a la hora de vestirse. Se ponía y quitaba la ropa, una y otra vez, se ponía diversos sujetadores y se los acababa quitando, luego se ponía el uniforme así, sin nada, para después optar por ponerse vendas. Mismo caso. Se las acomodaba, se las quitaba, se las colocaba de nuevo. En adelante Mechamaru siempre miraba a Mai al rostro, siempre, no quería adivinar si se había puesto o no sujetador.

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Película 2

Noritoshi Kamo… no iba a recordar nuevamente lo que le había visto hacer con la sangre. En fin… eso le pasaba por estar espiando a sus compañeros a solas, aquello era para asesinar el libido de cualquiera.

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Película 3

Tampoco sabía que Momo Nishimiya tenía particular interés, por esos días, de pasar su tiempo a solas, encerrada en su habitación… consintiéndose a solas, mimándose e… iba a tener que admitir que le echó un pequeño vistazo, pequeñito, lo suficiente para saber que bajo ese vestido holgado que no dejaba ver nada, ni insinuar nada, se escondía un cuerpo lindo. Se sintió muy mal por haber apreciado aquello. Y después, en medio de la noche, ella sentía hambre e iba a atacar el frigorífico, nadie sabía quién diablos desaparecía la comida y los dulces…

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Película 4

Tōdōtenía una particular manera de… atenderse en solitario y normalmente lo hacía muy noche, después de los especiales de Takada; todos sabían de su peculiar obsesión por ella, pero… no imaginaba que aquello lo llevaba fantasear cosas… y tampoco que solía dormir desnudo. Eso fue demasiada información.

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Película 5

Utahime había metido a alguien a su habitación, no vio a quién, no alcanzó a capturarlo porque, curiosamente, ella tenía una especie de barrera protegiendo su espacio y le fue imposible seguirla o grabarla… no era un estudiante, estaba seguro… cosas raras pasaban ahí.

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Película 6

Arata Nitta tenía una peculiar fijación por los senos femeninos. ¡Tenía un mousepad de senos! Lo mantenía escondido en su cajón y sólo lo sacaba cuando utilizaba la laptop… ¡Que los dioses le asistieran sino es que lo había visto sobando de más el tapete del mouse! Ese rostro angelical y esas maneras educadas escondían una pequeña perversión.

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Película 7

No fue capaz de espiar a Miwa, aunque sí que la seguía por la escuela, fue incapaz de fisgar en su habitación o en ningún otro lado, de por sí con esa genial idea que había tenido acabó sintiéndose entre imaginativo y bastante asustado. En algunos casos se rio. Pero… Kasumi… mejor dejar las cosas así, no quería descubrir sorpresas.

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Película 8

Trató de adentrarse a la escuela de Tokio, pero… Satoru Gojo interceptó el transmisor y lo único que alcanzó a ver fue su rostro asomado en primer plano, con el pequeño aparato en su mano. Nunca se había percatado de que tenía pequeñísimas venas en las sienes por su piel clarísima y que sus pestañas eran blanquísimas, largas y tupidas, parecían nieve en sus ojos… era algo aterrador…

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—Todos son de una variedad impresionante… —farfulló mientras borraba todas las grabaciones.

La verdad es que aquel espionaje le había servido para… No, no le había servido de mucho, había alimentado su morbo y, de no ser porque la mitad de su cuerpo estaba muerto, en algunos casos se habría sentido excitado… en otros solo sintió inquietud…

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Día 23: Vouyerism.