"Un amor sin fin" [FLUFFTOBER 2024]
Este fanfic está participando en el #Flufftober de la página de Facebook: #EsDeFanfics.
¡Disfruten!
Disclaimer: Ni Dragon Ball, ni sus personajes no me pertenecen son del gran maestro Akira Toriyama.
Solo escribo por entretenimiento. No lo hago con el fin de lucro, solo los utilizo para sacar toda mi imaginación.
Confesión borracha
Gohan solo estaba preocupado por sus tres amigos de clases, solo se dedicó a obsérvalos pues no se encontraban en condiciones de regresar a sus casas, solo se reían por tonterías que salían de sus labios en el que en una que otra ocasión miraban al pelinegro por si reaccionaba de la misma manera que ellos por lo que no le quedaba de otra que seguirles la corriente a sus tres acompañantes.
Por una parte, el hijo de Milk se sentía incomodo en esa situación Estaba totalmente de acuerdo de que su madre le reprendería por llegar tarde y sin avisar a donde va después de clases, pues de cierta manera estaba en su derecho.
¿Cómo llego hasta aquel lugar? Si, claro, fue conducido sin soltarlo por parte de su amiga rubia en contra de su propia voluntad. Pues no era fanático de la bebida alcohólica fermentada ni mucho menos de la bebida destilada, siendo el caso de la cerveza esta era amarga y con astringencia en el que variaba su grado de contenido alcohólico por lo que dependía del estilo de cerveza.
Vaso tras vaso y sorbo tras sorbo, tanto Videl, Ireza y Shapner llevaban seis tarros cada uno. Mientras el solo tomaba agua simple.
Con las palabras arrastrando, pero entendibles el rubio insiste al pelinegro— ¡Anda, Gohan! ¿Por qué no nos acompañas con un trago? —acerca la bebida amarillo paja.
—No gracias, Shapner —con una gota de sudor en la frente.
—Ya no le insistas, Shapner —comenta la rubia con el codo recargado en la mesa sosteniendo su cabeza.
—Al menos él se preocupa por nuestro bienestar —cerrando los ojos.
—Creo que es momento de que nos vayamos —observa a Videl quien tenía los brazos cruzados sobre la mesa quien parecía estar dormida.
—Si es lo mejor —Ireza apoya la noción del sabelotodo—. Yo me voy contigo —le da unas pequeñas palmadas en el hombro al rubio.
—Pero yo no me quiero ir —con un puchero en su cara rogando a su mejor amiga.
—¿Qué vas a hacer? ¿Quedarte aquí? —curva sus cejas— tus padres se van a preocupar —lo jala de la camiseta blanca como pudo— va-vamos.
—De acuerdo, tú ganas —se levanta a regañadientes— pero para la próxima vez invitas nuevamente.
—¿¡Yo!? —se ríe a carcajadas.
Ireza se tambaleaba en el que busco en su cartera dinero para pagar la cuenta, depositándolo en la charolita junto con la propina. Gohan los ve partir y que para su suerte la rubia parlanchina pago la cuenta, Aliviado y sin decir nada se acerca a Videl para despertarla, sin más se detuvo en seco.
—¿Videl? —habla Gohan— ya es hora de irnos.
—Hum —en la misma posición—, déjame dormir, Gohan.
Gohan puso los ojos en blanco— Vamos te llevo hasta tu casa.
—¿Dónde está Ireza? —levanta la cabeza para buscar a sus acompañantes con la mirada.
—Ya se fue junto a Shapner —sonríe.
—Me la pagara —golpea la mesa con su puño.
Sin ayuda de nadie se levanta, la cabeza le daba vueltas y anexando el dolor de cabeza que le martillaba una y otra vez. A penas podía mantener el equilibro en el que chocaba con la multitud que se encontraba ahí reunido. Mientras que el hermano de Goten se disculpaba por ella por lo que la alcanzo antes de que ocurriera un accidente.
—Mi cabeza me da vueltas —se queja.
—Eso pasa por que no estas acostumbrada a beber cerveza —con semblante serio.
—Shiiii… —abruptamente se voltea y coloca el dedo índice en los labios del guerrero— ¡solo se vive una vez! —ríe.
Su corazón empezó a bombear una y otra vez pues Gohan se sonroja por el actuar de la justiciera, ya que era la primera vez que pasaba por una borrachera. Era la primera vez en el que conocía esa faceta en la pelinegra. Era la primera vez en que la veía mucho mas feliz gracias al efecto del alcohol. Era la primera vez que la veía de impertinente y eso le gustaba esperando a que el no pasara por ese estado.
—Ven —lo toma de la mano en la cual lo guía para que se sentaran en la orilla de la banqueta.
Gohan solo la siguió en silencio. Sin decir palabra alguna, solo contemplaron el cielo nocturno.
—Te amo, Gohan —recarga su cabeza en el hombro del Saiyajin—. Siempre que nos vemos en la escuela he querido decirte lo importante que eres para mí, para mi vida —voltea a verlo— sé que somos amigos, pero eso cambio hace poco.
Gohan se sorprendió por lo que sus oídos escucharon. Sin reparo alguno, no podía negar que también amaba a la chica con creces, una chica que llamo su atención por su carácter, por su espíritu de proteger a los más débiles y por su fuerza. Tal vez no es el momento adecuado para corresponder a sus sentimientos. Tal vez necesitaba que estuviese cuerda. No obstante, Videl fue acortando la distancia entre ambos en el que ella cerro sus ojos por lo que Gohan no esperaba esa acción de la pelinegra. Traga saliva con pesadez por lo que los nervios se apoderaron del hibrido.
Antes de que tuvieran un primer contacto con sus labios, la hija de Mr. Satán se queda dormida ya que se recargo en el pecho del adolescente. Gohan suspira aliviado, por lo que carga a la chica entre sus brazos. Estaba claro que su amor por ella era inmenso que no se comparaba con nada del mundo. Estaba más que claro que la amaba demasiado pues, él la protegería cueste lo que le cueste, solo quería verla feliz.
Nota de la Autora:
Discúlpenme por ponerles términos que yo misma entiendo y sé ja, ja, ja.
Espero sea del total agrado el capítulo vigésimo tercero, así como yo al escribirla. Cualquier fav, follow o review es bienvenido.
Nos vemos en la siguiente actualización.
