Cambio de título por fines personales.

……..

Belcebú no estaba listo para esto.

Mejor dicho, no estaba preparado para siquiera pensar en ver a su hermano mayor en acción.

El Leviatán estaba listo para devorar a este ser que "atrapó". No parecía haber algo que lo evite.

Entonces, Naruto sacó su mano del agarre de la cola del monstruo, y la levantó a un lado suyo.

¡PLAAAFFF!

Belcebú miró incrédulo al Leviatán volar varios metros en el aire, con la cabeza doblada. Naruto estaba cayendo al agua, pero no parecía preocupado.

De repente, la caída de Naruto perdió fuerza cuando las alas se desplegaron en su espalda, ante la mirada hipnotizada de Belcebú.

El Lucifer ignoró a su pupilo, a cambio de ver al Leviatán. Sus ojos lo siguieron cuando se metió debajo del agua, y empezó a avanzar hacía él a una velocidad sorprendente.

No para él, lastimosamente.

El Leviatán salió de abajo del agua, con la boca abierta ampliamente, listo para tragarse a Naruto de un bocado.

El Lucifer creó una Esfera de Luz en su mano derecha, y apuntó al monstruo.

¡FLUUSSSS!

Un rayo de luz salió disparado desde esa misma Esfera, arrastrando al Leviatán contra el mar con fuerza, sin dejar que tome la defensiva.

Belcebú miró desde su lugar como el Leviatán fue arrastrado casi 100 kilómetros, antes de detenerse gracias a que Naruto deshizo la esfera.

El Leviatán se levantó de repente, y rugió con fuerza.

Su rugido resonó en varios kilómetros a la redonda.

El monstruo se movió sobre el agua a máxima velocidad, rumbo hacia Naruto otra vez. El Lucifer miró con curiosidad como el Monstruo no se rendía ante él.

Una sensación extraña se formó en su pecho.

Lentamente, una sonrisa creció en su rostro.

"Deberías ser un monstruo más bueno".

El Leviatán se quedó quieto a mitad del aire cuando se había lanzado hacía Naruto. El cuerpo dejó de responderle al monstruo, que dio un gruñido lastimero.

Belcebú sintió que sus piernas querían fallarle por un momento.

La Espada que apuntó al Leviatán lo mantuvo en su lugar.

Abajo del mango, el pomo está hecho de un diseño de 3 rombos dorados con unos zafiros en medio de dichos rombos. El mango es de cuero, y la guarda tiene una forma de cruz dorada, con un diseño en medio del rostro de Naruto, antes de bajar por el filo por en medio de la Hoja donde siguen los diseños dorados.

La punta del filo apuntó al Leviatán, que se detuvo cuando sintió su alma y mente llenarse de sumisión repentinamente, como si hubiese perdido la voluntad.

"¿Serás un buen Leviatán y me servirás?"

La voz de Naruto se llenó de poder, de confianza. Había una profundidad que lo hizo sonar imponente en todo el sentido de la palabra.

"S-si… Mi señor".

El Leviatán bajó la cabeza.

Eso fue demasiado para Belcebú.

Naruto bajó su Espada, y la hizo desaparecer. Se acercó al Leviatán, y puso su mano en la cabeza del Monstruo. Lo acarició suavemente, con una sonrisa en el rostro.

"Yo tengo un compañero… Pero él no te servirá como yo".

"De él se encargará Dios".

El Leviatán levantó la cabeza, viendo la figura divina de Naruto con sus alas desplegadas casi de forma magnánima.

Su figura se alzó sobre el monstruo con un montón de Divinidad encima, como si este ser frente al monstruo fuera Dios mismo.

El Lucifer ignoró la mirada fija del monstruo.

"¿Quieres seguir en esta forma?"

El monstruo guardó silencio. La verdad que nunca pensó en tener otra "forma", tal vez como el Macho que tenía en frente, y la verdad es que debía pensarlo un poco…

"Te dejaré pensarlo. Vendré en… Aún no entiendo el concepto del tiempo. 3 cambios de lunas".

El Leviatán escuchó eso con curiosidad. Volvió a bajar la cabeza, más al entender que él leyó su mente.

"Entiendo. Estaré esperando, no haré que mi compañero sospeche".

Naruto sonrió cuando el monstruo respondió con lo que iba a decirle. Agitó sus alas y voló hacía Belcebú, que se desmayó…

Naruto sudó una gota. Guardó sus alas, y cargó a Belcebú en su hombro. El Lucifer se giró para ver al Leviatán, que tenía una mirada dudosa, como si no supiese como hacer la pregunta que quería.

"Soy Naruto Lucifer".

El Leviatán abrió los ojos con sorpresa, más cuando Naruto brilló en una luz y desapareció repentinamente, no dejando ningún rastro de que él estuvo ahí.

'El hijo de Dios… ¿Cómo no me di cuenta?'

El Leviatán no lo notó, pero había una mujer viendo todo a lo lejos, con una mirada divertida.

Chaos se rió suavemente, habiendo visto todo lo que hizo Naruto.

"¿Así de fácil?"

Una mujer al lado de Chaos murmuró. Una hermosa mujer joven con lindo rostro, cabello largo y negro, y orejas puntiagudas. Sus ojos son azules oscuros. Lleva un lindo vestido con volantes y una falda tipo corsé, lo que resalta sus pechos de gran tamaño y su pequeña cintura a comparación de la amplia cadera.

"¿Acaso no le creías a tu madre, Nix?"

La Diosa Primordial de la Noche bufó. Miró a Chaos con aburrimiento, que le devolvió la mirada divertida.

"Bueno, lo del otro Dios si lo creía, no que tenga un hijo que vence un monstruo tan fuerte como si fuese un niño… No, tampoco peleó. Podría haber ganado solo con ese cachetazo, pero no quería asesinarlo".

"¿Ves lo divertido que es el mundo fuera de nuestro Panteón?"

Nix miró en blanco a Chaos, que la miraba con un brillo en los ojos.

Su madre pareció notar o ver algo que ella no en este varón Ángel. Debía admitir que era hermoso, en verdad tenía una apariencia Divina, probablemente se lo llevaría a la cama, pero no veía lo que su madre si.

'Tal vez deba investigar mejor que tiene a Madre tan atenta a este Ángel…'

Nix siempre tuvo curiosidad por el hecho de que Chaos ya rechazó a varios de los que intentaron acercarse a ella, sea para hablar o para querer acostarse con ella.

Incluso ella ya tuvo hijos con Érebo, como Tanatos e Hipnos, y también tuvo hijos por ella misma, sin estar con nadie. Hasta sus hermanos tuvieron hijos, como Urano y Gaia que estaban gobernando en el territorio que les pertenecía junto a sus hijos, esos Titanes insoportables… Bueno, los varones más que nada.

Nix no notó como su madre la miraba con diversión.

………..

Cielo, Sexto Cielo. Habitación de Naruto.

(Desde aquí, es el Punto de Vista de Naruto.)

Me recosté en mi cama luego de dejar a Belcebú en su habitación.

No entiendo que causó su… Desmayo. La verdad no lo pensé mucho.

Mis ojos se enfocaron en las nubes. Puse mis manos en mi nuca, y empecé a pensar.

Me mantuve en silencio un rato.

Hm…

¿Cuál es mi motivo de vivir?

¿Por qué fui creado?

¿Acaso Padre me creó para algo más que solo ser… yo?

Desde que he pensado en ser mejor que Padre, he tenido pensamientos similares.

Como si mi existencia no fuese… Adecuada aquí.

No he hablado con mis hermanos en largo tiempo, más que Gabriel y Belcebú.

Todos alaban a Padre. Quiero hablar con ellos y siempre terminan mencionando a Padre. Padre esto, Padre aquello, y lo alaban.

¿Qué tiene él para que lo adoren tanto? ¿Su trono? ¿Su poder?

Ni siquiera tiene una apariencia… Bella. Tampoco les da atención, si está todo el tiempo viendo el Mundo.

Yo tengo una apariencia más bella, incluso Padre lo dijo. Soy más poderoso que Michael, que es el mayor Guerrero del Cielo.

Entonces… ¿Qué es esta sensación que me molesta?

¿Por qué siento como si todo se volviese limitado a mi alrededor mientras estoy aquí?

¿Por qué siento que haga lo que haga, nada es suficiente?

Mi mano fue hacía mi pecho, sobre mi corazón.

Por más que no necesito respirar para vivir, mi corazón bombea sangre dorada por todo mi cuerpo.

La sangre más pura de todas.

Incluso mi sangre es hermosa.

¿Por qué no me adoran a mí también?

No me di cuenta cuando empecé a apretar los dientes, sino hasta que sentí mi mandíbula tensarse.

………..

Cielo, Cuarto Cielo – Jardín del Edén.

"Tú, Lilith, la primer mujer, serás compañera de Adán".

La voz poderosa de Dios resonó en el Jardín del Edén, con palabras dirigidas a la mujer de pie frente a él. Largo cabello negro brillante que llega hasta sus rodillas, piel blanca cremosa, pechos generosos, cintura promedio y anchas caderas, con hojas cubriendo sus partes más "intimas". Sus ojos son de un extravagante dorado.

"Entiendo, mi Creador".

Dios sonrió, viendo a Adán acercarse con una mirada curiosa. Simplemente desapareció, dejando a los dos humanos ellos solos.

Al desaparecer rumbo a la Tierra, no notó que Gabriel aparecía de repente, lejos de la vista de Adán y Lilith, pero con ella si pudiendo verlos.

Gabriel puso una mirada curiosa ante la Primera mujer, y sonrió al pensar en algo.

La pequeña Ángel abrió sus alas y voló entre las nubes, rumbo al destino que tenía en mente.

Ella no sabía que podía causar con lo que pensaba hacer.

……..

Habitación de Naruto.

Gabriel entró de repente a la habitación de Naruto. Los ojos azules de la rubia vieron a su hermano recostado en su cama, viendo al techo con una mirada sin emociones.

Eso la preocupó.

"Hermano".

Naruto giró la cabeza, viendo a Gabriel acercarse a él con una mirada preocupada. El Lucifer se sentó lentamente en el borde de su cama, sin quitar sus ojos de Gabriel, que lucía aún preocupada.

"¿Estás bien?"

El peliplata sonrió suavemente y asintió.

Por más que quisiera hablar con alguien de esto, sabía que nadie en el Cielo más que Belcebú estaría de acuerdo con él. Probablemente le mencionen a su Padre, y no necesitaba eso.

"Estaba pensando en ti. ¿Ha pasado algo?"

Gabriel sintió su corazón latir con fuerza.

'¿E-el hermano Naruto… Estaba pensando en mí?'

Gabriel no notó como sus mejillas se sonrojaron, a comparación de Naruto que si lo notó.

"E-eh, yo… Padre creó otro humano... Una humana".

Naruto sintió como si todo alrededor de él se volviese apretado.

Apenas entrecerró sus ojos, pero respiró profundamente, y habló.

"¿Ha dicho con que fin?"

Gabriel negó. No había oído lo de compañera de Adán, solo llegó cuando Dios se fue porque quería visitar a los animales.

Naruto recordó que su Padre le dijo explícitamente que no vaya a ver a Adán, pero… Su curiosidad ahora mismo era mayor. Sentía algo que lo estaba queriendo llevar ahí.

"Vamos".

………..

Cuarto Cielo, Entrada al Jardín del Edén.

Naruto analizó lentamente las presencias del lugar.

No sentía la presencia de su Padre vigilando, solo la de Adán y la de la otra persona, que estaba algo alejada de Adán ahora. No había Ángeles, ni Gabriel, a la que envió a buscar a Belcebú, para ver esto sólo de momento.

Puso un pie, y luego otro, y otro.

Empezó a avanzar por el Edén, sintiendo esa sensación que lo llamaba, que le decía que algo lo esperaba.

Se acercó a un árbol, y tomó una manzana. Empezó a comer, y en menos de dos segundos, terminó la misma.

'Gusto… Deli… Cioso…'

Naruto no esperaba lo que acababa de encontrar.

Sus ojos se abrieron suavemente.

¡TUUMM!

Ojos carmesí brillante conectaron con los brillantes ojos dorados.

Lilith miró embelesada al Hombre que apareció caminando de repente.

Naruto quedó atónito.

"T-tú… Eres hermoso".

La voz melodiosa de la mujer sacó de su estado a Naruto. El Lucifer miró a Lilith con los ojos brillando.

No era la primer mujer que veía, pero… Se sentía tan distinto…

Lilith se quedó mirando fijamente el rostro y el cuerpo de Naruto a detalle.

Todo en él era mejor que en Adán. Cabello, cejas, ojos, orejas, boca, el rostro en sí. Ni hablar de su cuerpo.

Naruto dio un paso adelante, y camino hasta quedar cerca de Lilith, que levantó la cabeza para poder ver cómodamente al Lucifer.

"Tu eres… La mujer más hermosa que he visto desde que Padre me creó".

Lilith sintió sus mejillas arder levemente. Una sonrisa suave se expandió en su rostro, y puso sus manos en el pecho del Lucifer, sin poder dejar de ver esos ojos carmesí que la miraban de forma extraña.

Naruto levantó sus manos, y tomó el rostro de Lilith casi con cuidado. Lilith suspiró levemente al sentir la calidez en esas manos, tan firmes y varoniles…

"Soy Naruto… Naruto Lucifer… ¿Cómo te llamas?"

"Lilith… Tienes un nombre hermoso".

Los pulgares de Naruto acariciaron la mejilla de Lilith con delicadeza. La piel de la mujer era tan suave, firme, luminosa…

Lilith movió sus manos hasta los hombros de Naruto. Bajó lenta y suavemente por los brazos de Lucifer, maravillándose ante lo duros y firmes que eran sus músculos, además de grandes.

Su presencia física la estaba haciendo sentir… Protegida, cálida… Nada de esto se lo causaba Adán.

De repente, Naruto sintió la presencia de su padre volver al Cielo.

"Yo… Volveré cuando Padre no vea".

Lilith alzó una ceja curiosa cuando Naruto dio varios pasos atrás, y desapareció en un destello de luz.

La primer mujer sintió que algo cálido la cubría, como si la estuviese protegiendo. No era Dios, se sentía como recién, como si Naruto estuviese con ella.

Ella no lo sabía, pero ahora estaba siendo protegida por el Ángel más poderoso del Cielo.

Un Ángel que estaba en rebelión desde su corazón.