Gakushuu estaba terminando de revisar unos informes de su empresa, la nueva sede en Japón era un éxito, de eso no hay duda y todo el papeleo restante lo dejaba claro.
Soltó un siseo cuando unas manos frías fueron puestas en su cuello, giro su cabeza encontrándose con su esposo.
"Te mataría por hacerme eso si no fueras mi esposo"
"Un crimen pasional tan tarde Shuu? Ya es hora de almorzar y te llevo llamando 5 malditos minutos" Karma le reclamo volviendo a tocar su cuello con sus frías manos.
"Se va enfriar la comida como mis manos"
"Comeré después, tengo que revisar estos papeles"
"La última vez que me dijiste eso no almorzaste" Karma tenía un punto, ya había pasado un par de veces y lo último que quiere es ver a su esposo desmayado, de nuevo.
"Te vas desmayar como la última vez calabaza"
Gakushuu soltó un suspiro al oír ese apodo, miró con recelo sus papeles antes de dejarlos en el escritorio, Karma sonrió victoriosos siguiendo a su esposo para empezar almorzar y evitar desmayos por falta de comida.
Gakushuu es un adulto funcionar, bueno mayormente funcional pero su cerebro le estaba pidiendo que tomara un descanso antes que empezará alusinar con los números.
Como el buen adulto funcionar qué es decidió buscar a la distracción más grande de su vida, su esposo, Karma debería de estar en la sala viendo televisión o con su teléfono.
El sonido de la música resonaba por los pasillos, se acercó con curiosidad a la sala de donde provenía el ruido, sus ojos violetas vieron la figura de su esposo dando sutiles pasos de baile mientras ordenaba uno de los estantes qué tenían.
El pelirrojo estaba tarareando cuando sus instintos le advirtieron qué alguien lo observaba, a propósito se movió con menos sutileza mientras colocaba otro libro antes de ser atrapado en un abrazo.
"Abrazo sorpresa? Cuando se invirtieron los papeles?" El pregunto con una sonrisa juguetona viendo a su esposo.
"Soy cariñoso cuando quiero, que te a picado para que te pongas ordenar? Eres demasiado vago para hacerlo"
"Para que sepas Shuu me ofendes, yo también soy servicial cuando quiero, la música me puso de humor" Karma le confesó girandose atrapando a su esposo.
"Es la canción que sonó en nuestra boda, en nuestro primer baile"
"Como olvidarlo" Gakushuu le respondió entrelazando sus manos cuando su esposo había empezado a replicar los pasos de baile de aquel día.
"Te veías más radiante que el sol con tu traje blanco, te sigues viendo radiante como cada día de nuestras vidas" El pelirrojo confesó aquello besando de manera discreta el rostro de su marido.
"Debo de admitir que tú tampoco te quedas tan atrás, el traje negro de aquel día te quedaba de maravilla, eres demasiado apuesto" El rubio fresa comentó mientras hacía que su esposo diera una vuelta.
Los dos sabían que se estaban subiendo los egos, es algo que hacen de vez en cuando.
"Me mimas Shuu" Karma le dijo soltando una risa cuando logro darle una vuelta.
Gakushuu es un experto en el baile clásico, es algo que podía presumir ante su esposo que le seguía el paso tratando de tomar el dominio nuevamente.
La sala es lo suficientemente grande para darse el lujo de bailar al ritmo de la música, paso tras paso, una lucha amistosa por tener el control del baile.
Karma bufo cuando la canción terminó cuando había logrado tomar el control, Gakushuu soltó una risa al ver la cara de su esposo.
"Podemos bailar otra canción si quieres, no me molestaría seguir perdiendo el tiempo contigo"
"Tú cerebro ya pedía un descanso?"
"Me conoces tan bien fresa" Gakushuu se burlo liberando su agarre cuando su marido fue a poner otra canción.
Ninguno de los dos eran fanáticos del baile pero les gusta tontear como en esos momentos, dejaban de lado todas sus preocupaciones centrando sus atenciones en ellos.
Gakushuu levanto una de sus cejas cuando escucho la música de "Yo quiero un héroe" cantada por el hada madrina de Shrek.
Evitó reírse cuando Karma se giro con una rosa en la boca, de donde había sacado esa flor?
"Mi príncipe, puedo pedirle un baile?" El pregunto sin dejar caer la rosa.
"No lo se, mi esposo se podría molestar si lo supiera" El respondió sonriendo con burla mientras extendía su mano.
"No te preocupes por ese detalle, yo soy tu esposo"
"En ese caso no hay problema" Gakushuu se apego al pecho de su esposo cuando lo jalo.
"Yo quiero un héroe"
"Debimos de bailar esto en nuestra boda" Karma murmuró mientras lo guiaba en el baile.
"Muy tarde mi vida, ya estamos casados" Gakushuu le respondió cuando le hizo girar unas vueltas.
"Como rayos haces para no dejar caer la rosa?" El pregunto mientras le seguía el ritmo.
"Secretos" Karma presumió sin dejar caer la rosa de su boca mientras bailaban.
"Y más grande que la eternidad, que la eternidad"
Los esposos siguieron bailabando, ninguno de los dos daba ningún tropiezo, Karma dejo caer su rosa para besar a su esposo.
Gakushuu se las ingenio para recoger la rosa y colocarla en su boca para molestarlo, Karma le puso los ojos en blanco para seguir bailando.
Ahora Gakushuu presumí llevar la rosa, el pelirrojo le hizo dar unas vueltas más esperando que esa maldita rosa cayera.
Sus manos se entrelazaron mientras se movían al compás de la música, Karma espero ansiosamente el momento para atacar, la rosa fue lanzada algún lado.
"Yo quiero un héroe"
A diferencia de en la película Gakushuu tomo la cara de su esposo para besarlo, Karma cerró los ojos dejándose fundir en aquel beso mientras la música se detenía.
"Sastifecho mi príncipe?" Gakushuu le pregunto en un tono juguetón mientras acariciaba las mejillas de su marido.
"Por el momento sí, te amo mucho" Karma le respondió para volverlo a besarlo.
"Yo también te amo, te amo demasiado" Gakushuu le respondió aceptando los besos, el baile termino cuando Karma lo tomo en brazos.
"Aún necesitas apagar tú cerebro? Conozco una buena forma de hacerlo"
"Me estas trayendo la cena a la cama y acepto"
"Hoy quieres cenar en la cama? Que romántico Shuu" Karma se burlo por última vez dándole un beso en su mejilla para llevárselo a la habitación.
Lo que paso después solo ellos lo saben.
